Después de besar a Candy, Terry solo vio como ella se alejaba de él y rápidamente se introducía a los dormitorios, ni siquiera había podido detenerla, pensó que le hubiera gustado quedarse con ella un poco más de tiempo, pero al parecer su hermoso ángel no pensaba igual que él. Terry se sintió inmensamente afortunado, porque de entre tantos hombres, él había sido el primero en besar esos hermosos labios.

Cuando él se dirigía a su departamento, no pudo evitar recordar su época de adolescencia, así como su primer beso. Él tenía 15 años cuando besó a Luisa por primera vez, Luisa era amiga de Paty y también era 2 años mayor que Terry. Paty los había presentado en el festival de la primavera que el Colegio San Pablo hacía cada año, durante la fiesta, los dos se la habían pasado bailando y platicando, al llegar la noche, mientras todos estaban en el patio observando la fogata que las hermanas prendían al terminar el festival, ambos se habían escabullido entre el bosque para quedarse solos.

Cuando estuvieron lo bastante alejados de todo, los dos comenzaron a besarse apasionadamente, a pesar de su inexperiencia, Terry encaró la situación lo mejor posible. Algunos minutos después, los dos se habían despojado de sus ropas y habían iniciado la primera exploración de sus cuerpos. Aunque esa noche Terry no había llegado a tener intimidad con Luisa, él había recorrido con sus manos y con su boca, cada centímetro de piel de su compañera.

Algunas semanas después, él se las ingenió para visitar a Luisa por las noches, ella comenzó a dejar su ventana abierta, a fin de que Terry pudiera entrar por ahí. Al cabo de unos meses, los dos decidieron tener relaciones por primera vez, fue un encuentro breve, pero bastante placentero, al menos para Terry. Después de esa primer encuentro sexual, ambos se reunían todas las noches para desfogar sus más obscuros deseos. Luisa salió del colegio al cumplir 18 años y él no la volvió a ver jamás.

Terry sonrió al recordar esos candentes momentos en el Colegio San Pablo, por un momento se preguntó qué sería de su antigua compañera. Segundos después, el recuerdo de Luisa se opacó por completo con la imagen de Candy, ella realmente le interesaba y mucho, no solo por su físico, si no por su forma de ser.

A Terry realmente le había gustado como Candy se había dado a respetar frente a Archie y cómo se había mantenido firme a sus convicciones enfrente de sus amigos, el hecho de que ella no supiera besar, le dejaba muy en claro que no era el tipo de chica que salía con cualquier hombre, o mejor dicho, ella no había salido con ninguno, y eso, en el fondo de su corazón, lo hacía sentir muy especial.

Terry entró al departamento y se encontró con Stear y Archie, ambos lo esperaban ansiosos, querían saber con lujo de detalles, todo lo que había pasado entre él y su encantadora acompañante, pero para su sorpresa, esa noche no hubo sucios detalles que escuchar, Terry quería guardar para sí mismo, ese beso tan especial. Él se dirigió rápidamente a su habitación y cerró con seguro su puerta, no quería que nadie lo molestara, solo quería seguir soñando un poco más con ese hermoso ángel que le robaba el aliento.

Al otro día, Candy no pudo concentrarse ni en sus clases, ni en su trabajo, todos sus pensamientos giraban alrededor de Terry, lo único que ella deseaba, era que las horas se pasaran volando para poder verlo de nuevo. A las cuatro en punto, Candy se dirigió al dormitorio y comenzó a empacar sus pertenencias, después se metió a la ducha y se dio un baño rápido, al salir de la ducha, se vistió como de rayo y se maquilló levemente.

Al cinco para las seis, Candy salió de los dormitorios y vio que Terry ya la estaba esperando afuera del hospital. Se preguntó cómo debía actuar ante él, ellos aún no eran novios y ella no quería parecer demasiado emocionada, así que decidió actuar como si nada hubiera pasado. Candy se acercó hacia él y lo saludó de manera fría, Terry volteó a verla y rápidamente la jaló hacia él, sin siquiera darle tiempo de reaccionar, cuando Candy se dio cuenta, ella ya se encontraba entre sus brazos y sus labios se fundían con los de él.

Fue un beso mucho más intenso que el de la noche anterior, con una mano, Terry acariciaba el rostro de Candy, mientras que con la otra, presionaba su frágil cuerpo contra el de él. Ella rodeó el cuello de Terry con sus manos, mientras que se ponía de puntillas para poder alcanzarlo. Permanecieron unidos por varios minutos, al separarse, los dos se sonrieron.

- Te extrañé – Le dijo Terry a Candy.

Ella colocó su cabeza sobre el pecho de Terry y después lo abrazo con mucha fuerza, él le respondió el abrazo de la misma manera.

- Yo también te extrañé – Le contestó ella.

Terry alzó la barbilla de Candy y volvió a besarla por mucho más tiempo, cuando por fin se alejaron, ella lo guió hasta el dormitorio, para que la ayudara a sacar sus pertenencias. El director le había dado un permiso para que se lo mostrara al vigilante, así que éste no opuso resistencia. Al entrar a la habitación, Terry se asombró de lo pequeño que era el cuarto en que dormía Candy.

- Este cuarto está muy… apretado. No entiendo cómo pueden permitirles vivir aquí, ¿y todavía tenías que compartirlo con otra persona?

- Sí…

- Que bueno que elegiste mudarte, en ese departamento estarás mucho más cómoda que aquí.

Terry acomodó todas las pertenencias de Candy en su carro y después la llevó a su nuevo departamento. Ella viviría en el tercer piso, así que entre los dos subieron todas las cosas, una vez que terminaron de acarrear, los dos se sentaron un momento en la pequeña sala.

- ¿Te puedo preguntar algo? – Dijo Candy.

- ¿Qué quieres saber?

- ¿A qué se dedican tus amigos? A parte de beber y fumar marihuana…

Terry sonrió al escuchar a Candy – No creas que ellos se la pasan drogándose todos los días, es solo algo que hacemos de vez en cuando, para relajarnos.

- ¿Ellos trabajan?

- Sí, aunque lo hacen más como pasatiempo, que por necesidad.

Candy lo miró extrañada.

- Ellos pertenecen a algunas de las familias más adineradas de Londres. El bisabuelo de Stear y Archie, era escocés, se fue a América a probar suerte y logró edificar muchos negocios en esas tierras, además de tomar el control de varios de los bancos de Estados Unidos. Fue su abuelo el que decidió regresar a Europa y aquí conoció a su abuela, donde, años después, tuvieron a su madre. Stear y Archie saben que al morir sus padres, toda la fortuna de la familia pasará a sus manos, aun así, Stear estudió administración de empresas en Oxford y se graduó con honores. Archie es un poco más relajado que Stear, pero él también terminó sus estudios en derecho, aunque claro, con menores calificaciones. Entre semana, los dos se encargan de supervisar los negocios que sus padres tienen en Londres, mientras que sus padres supervisan los que tienen en América. Stear, también suele ayudar a mi padre con la administración de su empresa, de vez en cuando va a su oficina, y se queda con él, dos o tres horas, por las tardes.

- ¿Y Paty?

- La familia de Paty es dueña de algunos de los viñedos más importantes del país, Paty es hija única, así que al igual que Stear y Archie, sabe que tarde o temprano todos los bienes de sus padres pasarán a ser suyos. Paty es maestra de una escuela pública, no le pagan mucho, pero ella realmente tiene vocación para la enseñanza. Ella ama estar con sus niños y cuando no está dando clases, está metida en alguna actividad benéfica o en alguna marcha de protesta social. Yo la quiero mucho, ella es como una hermana para mí, de hecho los tres son como mis hermanos.

- ¿Y tú?

- ¿Yo?

- Sí, ¿a qué te dedicas tú?

- Actualmente no me dedico a nada… - Respondió Terry, sintiéndose bastante avergonzado.

- ¿No estudiaste?

- Sí, estudie artes escénicas.

- ¿Eres actor?

- Lo era…

Candy miró a Terry confundida - ¿Cómo que lo eras?

- Yo siempre quise ser actor, como mi madre, cuando salí del colegio, me dediqué de lleno a cumplir mi sueño, entré a varios cursos de actuación y me metí a varias obras estudiantiles. Mi madre me ayudó para que me dieran algunos papeles secundarios en las obras en las que ella actuaba, un par de años después, ella consiguió que me dieran un protagónico.

- Y entonces… ¿por qué abandonaste la actuación?

- Las críticas no fueron muy buenas conmigo, todos decían que no tenía talento y que solo había conseguido ese papel por las influencias de mi madre, las comparaciones entre ella y yo, no se hicieron esperar. Me sentí tan desilusionado, tan frustrado, que nunca más quise volver a pisar un escenario.

- Tal vez debiste resistir un poco más, intentarlo de nuevo, demostrarles que estaban equivocados.

- No tenía caso, hace mucho que dejé ese sueño atrás y no pienso retomarlo.

Candy observó el rostro de Terry, él parecía ser alguien muy decidido, ella no entendía cómo es que él se había dado por vencido tan rápido.

- ¿Quieres ir a cenar algo? – Preguntó Terry, en un intento por cambiar la conversación.

- Sí, ya tengo hambre – Respondió ella.

Los dos fueron a la cafetería de siempre y se quedaron platicando por más de dos horas, después de cenar, Terry acompañó a Candy hasta su departamento.

- Hay algo que ha estado dando vueltas en mi cabeza desde ayer y creo que es momento de decírtelo – Dijo Terry.

- ¿Y qué es eso que quieres decirme?

- Yo quisiera saber si tu… Si tú quisieras ser mi novia…

Candy no pudo evitar sonreír ante la propuesta de Terry.

- Me gustas Candy, me gustas muchísimo y no solo eso, me tienes pensando en ti, día y noche, desde que te conocí. Creo que eres especial y me gustaría que tuviéramos una relación formal.

- Yo… no sé…

- ¿Qué es lo que no sabes? ¿No te gusto para novio?

Candy comenzó a reír – Sí, si me gustas para novio…

- ¿Entonces aceptas ser mi novia?

- Sí, acepto.

Terry se acercó a Candy y se despidió de ella con un largo beso, quedaron de verse al día siguiente. Antes de irse a dormir, Candy acomodó todas sus pertenencias en el departamento y después se acostó pensando en él.

Las visitas diarias de Terry, se prolongaron durante los siguientes dos meses, Candy tuvo que planificar su horario vespertino, para poder ver a Terry y estudiar al mismo tiempo. Generalmente pasaba con él dos horas por las tardes y una vez que él se iba, se dedicaba de lleno a repasar sus apuntes de la mañana. Los domingos solían pasarlos juntos, algunas veces iban al departamento de Terry a convivir con los amigos de él, no pasó mucho tiempo antes de que ellos se hicieran amigos de ella.

Una tarde, mientras Candy caminaba hacia su departamento, vio un anuncio pegado en un poste, en el cual invitaban al público interesado, a realizar una audición para una película. Candy arrancó el anuncio y se lo llevó con ella, pensó en enseñárselo a Terry, ella estaba convencida de que él debía darle una segunda oportunidad a su sueño de ser actor. Cuando Terry llegó a verla, ella le enseñó el anuncio.

- ¿Y esto?

- Es para ti, creo que deberías intentarlo una vez más.

- Para empezar, yo deseaba ser actor de teatro, no de cine, además, ya te dije que la actuación ya quedó en el pasado para mí.

- ¿Piensas pasar toda tu vida atenido a lo que te den tus padres? Pensé que eras mucho más ambicioso…

Terry la miró ligeramente molesto - ¿Y a ti que más te da si actúo o no?

- No quiero estar con alguien que no tiene aspiraciones en la vida.

- Mmm… Pues que bueno que me lo dices, así evito hacerte perder más tu tiempo – Le respondió él y después salió del departamento azotando la puerta.

Candy se quedó sentada en el sillón, sintiéndose muy afligida, era la primera vez que discutía con Terry y no le gustaba para nada la manera en que él había reaccionado. Candy sintió como sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas, ella sabía que se estaba enamorando perdidamente de él y comenzaba a comprender que el amor podía ser muy doloroso.

Stear estaba sentado en el comedor, cuando escuchó llegar a Terry, notó que él entraba al departamento hecho una furia, lo siguió con la mirada sin decir una palabra y vio como cerraba la puerta de su habitación de un golpe. Stear dejó pasar 15 minutos, esperando que su amigo se tranquilizara y después fue a hablar con él para ver qué era lo que le pasaba.

- Terry, ¿Puedo pasar? – Le dijo, asomando su cabeza por la puerta.

- Stear, no estoy de humor en este momento.

- ¿Peleaste con Candy?

- Sí…

- ¿Quieres hablar sobre eso?

- No… no lo sé…

¿Por qué discutieron?

- Ella quiere que retome la actuación, dice que quiere a su lado a alguien que tenga aspiraciones en la vida.

- ¿Y por qué no lo haces?

- Tú sabes bien por qué no lo hago, no quiero volver a sufrir otro fracaso, como el de aquella vez.

- Vamos Terry, todo mundo tiene fracasos… Creo que ella tiene razón…

- ¿Ahora te vas a poner de su lado?

- No es que me ponga de su lado, tu siempre has sabido lo que yo opino sobre ese tema, te lo dije cuando decidiste retirarte de la actuación, siempre pensé que debías luchar un poco más por alcanzar tus sueños. Y no solo yo lo pensé, lo pensó tu madre, tu padre y Paty, hasta Archie, con su inmadurez, sabía que era un error que dejaras todo botado por unas cuantas críticas negativas.

- Ha pasado mucho tiempo, no me siento preparado para volver a intentarlo.

- Deja de poner pretextos…

Terry se quedó en silencio por un momento, comenzó a creer que ellos dos tenían razón, la imagen de Candy vino a su mente y se sintió mal por haberle contestado de esa manera - Creo que me porté como un idiota con ella… ¿Sabes? Yo quiero mucho a Candy, siento que yo… me estoy enamorando como un idiota de ella.

- Entonces ve a buscarla y pídele perdón.

- Eso haré...

Terry se levantó de la cama y le dio un fuerte abrazo a Stear, después salió hacia el departamento de Candy, él tocó varias veces hasta que ella le abrió, pudo ver en sus ojos que ella había estado llorando.

- Perdóname princesa, me porté como un verdadero asno – Le dijo Terry y después se acercó a ella para besarla, pero ella lo rechazó.

- No me gusta que tengas esas actitudes conmigo, creí que estaba tratando con un hombre, no con un niño.

- Perdóname, te juro que jamás volveré a comportarme así contigo.

Terry jaló a Candy hacia él y comenzó a besarla con mucha pasión, sus manos comenzaron a recorrer suavemente la silueta de su pequeño cuerpo, hasta que llegaron a la altura de sus pechos, él se sintió muy excitado, Candy lo encendía demasiado, el solo hecho de pensar en explorar su cuerpo virgen, hacía que él tuviera una erección.

- No – Dijo Candy, después de algunos minutos y se apartó de Terry, él tuvo que obligarse a detenerse, sabía la clase de mujer que era Candy y eso lo hacia respetarla, jamás la obligaria a hacer algo que ella no deseara.

Candy también estaba excitada, era la primera vez que alguien recorría su cuerpo de esa manera, pero sabía que no debía dejarse llevar por sus impulsos, siempre había pensado que su primera vez tenía que ser muy especial y que sería con el hombre con quien ella decidiera compartir el resto de su vida. A pesar de que sus sentimientos por Terry eran muy fuertes, apenas comenzaban a conocerse, Candy no quería equivocarse con él, ella prefería que las cosas fueran avanzando con calma para no cometer ningún error.

- Pensé en lo que me dijiste y creo que tienes razón, voy retomar la actuación - Le dijo él.

- ¿De verdad?

- Sí, de verdad, mañana mismo voy a ir a esas audiciones y que sea lo que Dios quiera.

Candy sonrió y se acercó a Terry para besarlo.

- Vas a ver que te va a ir muy bien.

- Gracias Candy.

Candy lo abrazó con fuerza, deseo decirle lo mucho que lo quería, pero le faltó valor, temía que él no sintiera lo mismo que ella estaba sintiendo por él.

HOLA CHICAS, VI ALGUNOS COMENTARIOS INCONFORMES ACERCA DE QUE LOS MUCHACHOS FUMARAN MARIHUANA, BUENO, MI INTENCIÓN NO ES RETRATARLOS COMO UNOS VICIOSOS, SIMPLEMENTE CREO QUE EL CONTEXTO DE LA HISTORIA SE PRESTA PARA ESO, YA QUE ESTÁ AMBIENTADA EN LOS AÑOS 60`S – 70`S, Y QUIERO DEJAR EN CLARO LA IDEOLOGÍA DE LA ÉPOCA.

LES AGRADEZCO ENORMEMENTE QUE SE TOMEN EL TIEMPO DE LEER MI NUEVA HISTORIA, Y NO COMAN ANSIAS CON RESPECTO A STEAR, AÚN FALTAN VARIOS CAPÍTULOS ANTES DE QUE EL COMIENCE A TENER UN PAPEL ACTIVO DENTRO DE MI FIC.

PHAMBE, NO TE PREOCUPES, CREEME QUE ENTENDÍ LO QUE QUISISTE DECIRME, Y TE AGRADEZCO ENORMEMENTE TU OPINIÓN ACERCA DE MIS ESCRITOS.

LES AGRADEZCO INMENSAMENTE TODOS SUS COMENTARIOS, COMO YA SABRÁN, NO CREO PODER SUBIR UNA ACTUALIZACIÓN EL FIN DE SEMANA, A LO MUCHO SUBIRÉ LOS AGRADECIMIENTOS DE MI HISTORIA ANTERIOR, PERO EL LUNES, SIN FALTA, PUBLICARÉ UN NUEVO CAPÍTULO.

LES MANDO UN SALUDO AFECTUOSO A TODAS. GRACIAS!