Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas anden genial y no se hayan muerto por esperar, acá hay ¡otro capi de la historia!.
Disculpen si quedó cortito, pero tengo sueño y no salió mas de mi bello coquito, en fin, espero lo disfruten.
¡déjenme saber su parecer!¡con un animado REVIEW!
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, combino 2 cosas que me fascinan.
Decimooctavo juego:una sonrisa debajo de la cama.
Kalaverite era una chica especial, vivía en Némesis junto a sus hermanas y no había nada mas en el mundo que la preocupara, era una chica feliz y locuaz, como todos los demás, había escuchado acerca de los horrorosos relatos de los prícipes y sus guerreros, ella sería uno de ellos y pensaba que no sería yan tonta y torpe para seguir los pasos de todos aquellos infelices que jugaron dichos juegos espiritulles.
Todo habría seguido de manera ordinari, sin insidentes, pero las cosas no siempre salen como se planean y gracias al programa de televisión "el ojo del terror" las cosas no volverían a ser lo mismo, el ojo de terror, era un reality en el cual, los aspirantes hacían juegos espirituales, si sobrebibían, se llevaban 3.000.000 millones de black moon dolars, eso para un chico entre 14 y 18 años era de lo mejor.
C
A
Laverite había decidido por fin ir al castin y se presentó en el hotel, dode se buscaban a los aspirantes.
-dijiste que no podrías venir. Dijo Rubeus, Calaverite se coloró.
-lo se, pero cambié de opinión en el último minuto ¿y tu? Se supone que le dijiste a mi hermana que estarías estudiando. Dijo ella.
-así es, estoy estudiando teatro. Dijo el pelirrojo con calma, Calaverite entrecerró sus ojos azules.
-sabes que todo esto es absolutamente verdad. Dijo la chica, el chico asintió.
-lo se, pero si te vas a frenar por el miedo, jamás harás algo en tu vida. La muchacha asintió.-
Calaverite Morginstar. Dijo la voz de una mujer mayor.
-hora del espectáculo. Dijo la pelimarrón levantándose de la silla y yendo hacia el interior del salón.
A Calaverite le fscinó la llamada que le hiciron dándole la noticia de que si, haría uno de los juegos, a su libre elección, le propusieron varios juegos, entre ellos: el de la ventana, la escalera y uno llamado; una sonrisa debajo de la cama, la chica tubo 15 días para prepararse, el día indicado, la llevaron a una habitación de hotel, con cámaras y todo, al frente de ella, estaba el productor con una serie de papeles y todos los instrumentos requeridos.
-acá tienes Calaverite. Le dijo el productor dándole una hoja de papel, un marcador rojo, unas velas negras, una taza con sangre fresca y un pote de sal.-
¿la sal señor?. Preguntó la pelimarrón, el rubio productor de oos verdes sonrió.
-por si accaso, haces una línea de sal y el no podrá acercarse a ti, dicen que ha bajado a gente, pero que no los mata, siempre y cuando muestren respeto. La chica tragó saliva audiblemente.
- ¿acaso usted ya lo hizo?. Le preguntó, el hombre de largos y trenzados cabellos sonrió con enigma.
-yo jamás le he pedido a nadie, algo que no haya sido capaz de hacer querida niña. Ella asintió con suma calma, le sonrió en agradecimiento.
-eso me anima ¿Qué mas debo hacer?. Preguntó con curiosidad y una dosis bien disimulada de miedo.
-debes encender las 2 velas, colocar la taza de sangre en frente de ti y las velas, huntar el papel con la sangre, doblarlo, colócate al lado de la cama y debes decir estas palabras: por favor, sal y muéstrame tu gran sonrisa. Ella asintió.
-debes juntas tu energía y tu deseo, el saldrá, ya sabrás que lo hizo, te lo hará saber, buena suerte. Dijo, se levantó de la cama y salió, Calaverite suspiró, ya se había metido en ese embrollo y no quedaba de otra que seguir hacia adelante.
-por favor sal y muéstrame tu gran sonrisa. Dijo la muchacha una vez, hubo hecho los procedimientos anteriores, hubo saludado y demás, estaba muy nerviosa y muy, muy asustada, la verdad, se arrepentía de tal juego y habría deseado con todas las fuerzas de su corazón, estarse muriendo de miedo en el sofá y no allí, en vivo y en directo.
-hay diosa, me temo que metí la pata. Un leve destello rojo la sorprendió, la muchacha miró el hueco de la cama, donde el par de ojos destellaba.
-eeeshooo piiieeeenssssaaaaas Caaalaaaverrrrriteeeee. Dijo una voz seseante, la muchacha palideció al ver los brazos seseantes que se alargaban desde el hueco de la cama, sin pensarlo, sin meditarlo siquiera un minuto saltó a la cama.
-noooo vaaaasssss aaaaa podeeeeerrrr eeeesssscaaaapaaarrrrr. Dijo el demonio, la muchaha hizo una primera imitación de un círculo de sal, pero estaba tan nerviosa, que se le derramó, el demonio rió y con sus negras y escamisas manos, limpió la sal, Calaverite sintió como sus manos se engarzaban en sus tobillos.
-vaaaaaamoooooossss aaaaa juuuuugaaaaarrrrr. Le dijo el demonio halándola hacia el interiior de la cama.
A la mañana siguiente, Cyndy la mucama, estaba contrariada, había llegado tarde y lo menos que necesitaba era un regaño de su jefe, mas le valía ponerse manos a la obra, sus 10 habitaciones, mas que nunca debían estar impecables, la muchacha abrió la puerta y se sorprendió mucho, al ver tanta sangre, se acercó con horror hacia la figura que estaba hahobillada en la cama y su rito, estremeció las ventanas y los cimientos al encontrar a la chica muerta, con los ojos bien abiertos y expresión de horror en el rostro.
Fin.
