- Si, vamos a casarnos, pero no mañana, no tenemos por qué apresurarnos, hay que hacer las cosas bien - Dijo Candy.
- Entonces, ¿cuándo quieres que nos casemos?
- Aún faltan 4 meses para saber si me quedo o no en el hospital, podríamos casarnos una vez que termine mi pasantía.
- Podríamos casarnos el mismo día en que te pedí que fueras mi novia - Dijo Terry sonriendo.
- Sí, ese sería un buen día...Pero yo quiero que sea algo muy sencillo, solo con tu familia y tus amigos.
- Nuestra familia y nuestros amigos, amor... Le voy a avisar a mis padres, para que no hagan ningún compromiso en esas fechas y puedan acompañarnos.
- Todo esto es una locura Terry…
- No, solo es amor…
Ambos acordaron no revelar sus planes de boda a nadie, hasta que la fecha estuviera próxima, los padres de Terry fueron los primeros en enterarse. Ellos se sorprendieron mucho cuando su hijo les dio la noticia, si bien Candy les agradaba, creían que todo era muy apresurado, pero al final terminaron aceptándolo.
Eleanor quería que la boda de Terry fuera en grande, ya que él era su único hijo, pero debido a la negativa de los jóvenes, ella tuvo que conformarse con una pequeña recepción, la cual se realizaría en su mansión. Eleanor le regaló el vestido de novia a su futura nuera, Candy quedó fascinada con su regalo, ya que el vestido era hermoso y elegante.
Unos días después de comprometerse, Terry se mudó definitivamente con Candy, su vida en pareja era muy divertida, pasaban sus tardes entre bromas, risas, música y besos; y todas las noches, antes de dormir, hacían el amor. Ambos se complementaban y aprendían el uno del otro, Terry le enseñó a Candy a vivir libremente, a no razonar cada uno de sus actos y a dejarse llevar solamente por lo que le dictaba su corazón. Candy le enseñó a Terry a ser responsable, a ser perseverante y a luchar hasta el final para conseguir cada uno de sus sueños.
Candy y Terry aprovechaban sus ratos libres para organizar los detalles de su futura unión, los dos estaban muy emocionados por el gran paso que estaban a punto de dar. Ambos estaban convencidos de que su amor era verdadero y que duraría para siempre.
La película donde actuaba Terry, se estrenó un mes después de que él le propusiera matrimonio a Candy. Si bien la película no tuvo mucho éxito, la actuación de Terry sí, no pasó mucho tiempo antes de que él comenzará a recibir llamadas para participar en otros filmes.
Él se tomó su tiempo para escoger cuál sería su próximo proyecto, no quería tomar decisiones apresuradas en su carrera. Unas semanas después, Terry aceptó otro papel secundario en un filme independiente, lo escogió porque representaba un reto para él y sabía que si lograba hacer una buena actuación, ese papel podría catapultarlo a la cima.
Un mes antes de la fecha planeada para la boda, Terry habló con Stear sobre su futuro matrimonio, los dos estaban solos en el departamento cuando Terry le dio la noticia a su amigo, Stear no pudo ocultar su molestia ante tal revelación.
- ¿Como que vas a casarte con Candy?
- Sí, lo decidimos hace unos meses, la boda será el próximo mes.
- ¿No crees que es muy pronto?
- No sé si sea pronto o no, lo único que sé, es que es lo correcto. Tal vez suene cursi, pero algo dentro de mí me dice que ella es la mujer con la que quiero compartir el resto de mi vida.
- Pero si no llevan ni un año saliendo.
- Stear, yo no soy como tú, yo sí estoy seguro de mis sentimientos por Candy, no necesito más tiempo.
- Si yo me he tardado tanto en pedirle matrimonio a Paty, es por qué no quiero que a los dos meses de casados ya nos estemos divorciando.
- ¿Por qué no eres sincero contigo mismo y aceptas que ya no estás enamorado de Patricia?...
- No nos salgamos del tema, no estamos hablando de mí, estamos hablando de Candy, de ti y de lo apresurado de su matrimonio. Es una tontería que quieras casarte con alguien que apenas conoces.
- ¿Por qué siento que lo que te molesta no es el tiempo que llevo con Candy, si no que sea precisamente con ella con quién me vaya a casar?
- No digas estupideces, ya te pareces a Patricia, que siempre anda imaginándose cosas...
- ¿De verdad son estupideces? - Le dijo Terry mirándolo fijamente a los ojos, desde hace varias semanas, él se había dado cuenta de lo que su amigo ocultaba y estaba seguro de que eso no era producto de su imaginación.
- Sí, lo son... Son las estupideces más grandes que he escuchado en toda mi vida.
- Yo no estoy tan seguro Stear... Somos amigos desde hace tanto tiempo que podría jurar que tú...
En ese momento la puerta del departamento se abrió y Archie entró. El noto que el ambiente estaba muy tenso, era la primera vez que veía a Stear y a Terry tan alterados.
- ¿Pasa algo? - Preguntó Archie.
- No sé, pregúntaselo a tu hermano - Respondió Terry.
- No pasa nada, es solo que a Terry le dio por decir un montón de estupideces...
- Sabes bien que no son estupideces, pero si tú quieres seguir viviendo en tu mentira, es tu problema, solo no quieras hacerme dudar de mis decisiones.
- Tú eres libre de hacer lo que te plazca, yo solo te estaba dando mi opinión al respecto.
- Se pueden calmar los dos y decirme que es lo que está pasando.
- Me voy a casar con Candy.
- ¿De verdad? Felicidades hermano - Le contestó Archie, con una enorme sonrisa y se acercó a Terry para darle un fuerte abrazo.
- Gracias Archie, ¿sabes? Esperaba esa misma reacción de tu hermano, pero tal parece que le molesta mi boda. O mejor dicho, le molesta que Candy sea la novia.
- Vamos Terry, no estarás insinuando que...
- ¿Saben qué? Váyanse al diablo los dos - Dijo Stear y salió del departamento hecho una furia. Él sabía que Terry tenía razón, su verdadera molestia no era por la rapidez del matrimonio, sino porque Candy se iba a convertir en su esposa.
A pesar de que había tratado de mantener su distancia con Candy, su amor por ella seguía en su corazón, intacto, quemándolo por dentro. Cada vez se le hacía más difícil ocultar todas las emociones que ella le provocaba con una sola mirada suya, los celos lo estaban consumiendo lentamente, él sentía que se moría cada vez que ellos dos se demostraban su amor, el solo hecho de pensar que Terry le hacía el amor a Candy por las noches, lo hacía enloquecer.
La reacción de Stear solo reafirmó las sospechas de Terry, había sido por pura casualidad que él se había dado cuenta de los sentimientos de su amigo por su novia. Todo había ocurrido unas semanas antes, cuando se encontraban reunidos en el departamento de ellos, Candy y Paty estaban preparando la cena, mientras que los tres amigos conversaban en el comedor, Stear estaba sentado viendo hacia la cocina y no dejaba de mirar hacia esa dirección. Por un instante, Terry creyó que Stear estaba viendo a Paty, ya que los ojos de su amigo brillaban como nunca, fue al momento de voltear ligeramente el rostro, que se dio cuenta de que Candy se encontraba sola en la cocina, ya qué Paty estaba en el baño.
El descubrimiento había sido tan inesperado, que Terry no supo cómo reaccionar, lo único que se le ocurrió, fue irse inmediatamente del departamento con su novia, argumentando que tenía un terrible dolor de estómago. Terry no se atrevió a contarle nada a Candy, pensó que era mejor que ella no supiera nada.
Terry había pensado pedirle a Stear que fuera su padrino de boda, pero después de la fuerte discusión que ambos protagonizaran, decidió que lo mejor sería pedirle ese favor a Archie, quien aceptó encantado. Algunos días después de su desafortunada plática con Stear, Terry le dio la noticia a Paty, ella también se asombró mucho cuando se enteró de la repentina boda de su amigo.
- Terry, aún no puedo creer que vayas a casarte, ¿en qué momento maduraste? Aún recuerdo cuando te metías a escondidas en el cuarto de Luisa...
Él comenzó a carcajearse - Yo tampoco puedo creerlo, nunca imaginé que llegaría el día en que preferiría dejar a un lado mi adorada libertad, para poder compartir mi vida con alguien más.
- ¿Sabes que es lo único que me molesta de que vayas a casarte?
- ¿Qué?
- Que lo vas a hacer antes que yo... – Dijo Paty con un aire de tristeza.
- Paty... ¿alguna vez has pensado en la posibilidad de hacer tu vida con alguien más, que no sea Stear?
- Por supuesto que no…
- Pues creo que deberías hacerlo, no puedes pasar toda tu vida esperando algo que tal vez nunca va a suceder.
- Estoy segura de que algún día él…
- Paty, no te aferres a Stear, hay tantos hombres en el mundo que morirían por hacerte feliz…
- Terry, él es el amor de mi vida, es el hombre con quien quiero envejecer, quiero que él sea el padre de mis hijos.
- ¿Y si te dieras cuenta de que él ya no te ama?
- ¿Por qué me dices eso? ¿Sabes algo que yo no sepa?
- No, yo no… - Terry no se atrevió a contarle a Paty lo que sabía, no quería lastimarla más.
- ¿Estás molesto con Stear?
- ¿Yo?
- Sí, tú… Me sorprendí mucho cuando me dijiste que Archie iba a ser tu padrino, yo juraba que se lo ibas a pedir a Stear.
- Bueno, Archie también es mi amigo, casi mi hermano…
- ¿Tiene algo que ver con Candy?
Terry volteó a ver a Paty con cara de sorpresa.
- No soy tonta Terry, sé muy bien que Stear tiene sentimientos por tu novia, pero también sé que ella nunca le va a hacer caso.
- Por un momento creí que solo eran alucinaciones mías…
- No, no lo son.
- ¿Y aun así piensas seguir con él?
- Estoy segura que solo está deslumbrado por Candy, ella es muy bella, no lo niego, pero cuando él vea que ustedes dos ya están casados y que viven felices, todo va a volver a ser como antes, te lo aseguro.
- Eso espero, no me gustaría que mi amistad con Stear se perdiera…
Cuando Candy terminó su pasantía, el doctor Raymond le notificó que había obtenido el más alto promedio de todas las becarias y que le iban a otorgar una plaza en el hospital, ella se sintió inmensamente feliz, ya que todo su esfuerzo había valido la pena. Candy creía que no podía ser más afortunada, ella tenía un buen trabajo, un hombre al que amaba y con quien pronto iba a casarse, y buena salud; no le podía pedir nada más a Dios y a la vida, ella tenía todo lo que necesitaba.
La boda se realizó unas semanas después, justo en la misma fecha en que Terry le pidiera a Candy que fuera su novia, un año antes. La recepción fue bastante sencilla y con muy pocos invitados, todos por parte del novio, pero a pesar de todo, los dos estaban felices de unir sus vidas para siempre, en sus miradas se reflejaba el gran amor que sentían el uno por el otro.
Stear dio una excusa barata para no ir a la boda, sabía que no iba a poder soportar ver como Candy se casaba con su mejor amigo, Terry comprendió el porqué de su ausencia, desde el día en que habían discutido, los dos se habían evitado. Él creía que lo mejor era darle tiempo a Stear para que pudiera aclarar sus sentimientos, porque para Terry era obvio que su amigo estaba confundido.
Candy y Terry pasaron su noche de bodas en su departamento, que ahora se había convertido en su refugio, ese lugar donde los dos podían amarse intensamente, donde los dos compartían tantos momentos de felicidad y donde los dos eran completamente libres.
- Terry, ¿no piensas ponerte el preservativo? – Le dijo ella antes de que empezara la acción.
- ¿Para qué? Ya eres mi esposa.
- Pero puedo quedar embarazada…
- ¿Y? ¿No quieres tener hijos conmigo?
- Sí, pero…
- ¿No quieres tenerlos tan pronto?
- A penas nos acabamos de casar…
- Si quieres podemos esperar un poco más…
- ¿Tú quieres?
- ¿Tener un bebé?
- Sí…
- Para serte sincero, sí, creo que sería hermoso tener un hijo.
- Entonces creo que debemos empezar a practicar de inmediato – Le dijo Candy, lanzándole una sonrisa traviesa a Terry, él se la regresó de inmediato.
- No sabes cómo me gusta que me sonrías así, no sé si te lo hayan dicho antes, pero puedes ser sumamente sensual, aún sin proponértelo – Le dijo Terry y comenzó a besar y a desvestir a su esposa.
Debido a que Terry seguía con las grabaciones de la película, los recién casados tuvieron que posponer su luna de miel. Ambos acordaron que una vez que Terry cumpliera con su contrato, los dos se irían de viaje a Escocia, por dos semanas.
La segunda película de Terry se grabó en menor tiempo que la primera, cuando la cinta fue exhibida, dos meses después de casarse, esta recibió muchas críticas constructivas. La actuación de Terry había sido excepcional, él había sido capaz de transmitir toda una gama de emociones a través de su personaje. Una vez más, Terry comenzó a recibir propuestas para actuar en otras películas, una de esas propuestas atrajo mucho su atención.
- Candy, ayer recibí la llamada de un director de Hollywood, quiere que protagonice una película suya…
- ¿De verdad? ¡Eso sería maravilloso!
- Sí, solo que el rodaje se va a realizar en Sudáfrica, y si yo acepto, tendría que irme a vivir allá por 4 meses.
Candy se quedó en silencio, sin saber que contestar.
- Tú eres mi esposa, y yo no quiero tomar ninguna decisión sin consultártela primero.
- No sé ni que contestarte, me agarras por sorpresa. ¿Tú quieres hacer esa película?
- La verdad, sí, el guion es bueno, el director es bueno, la paga es excelente y además sería mi primer protagónico.
- Pues entonces acepta.
- ¿Por qué no vienes conmigo?
- No creo, me acaban de dar la plaza en el hospital, no puedo renunciar ahora. Creo que estaremos bien, solo serán 4 meses…
- ¿Está segura?
- Sí, estoy segura…
Terry le tomó la palabra a Candy y aceptó el papel protagónico que le ofrecieron, las grabaciones iniciarían dentro de un mes, así que él tuvo que arreglar todos sus pendientes de manera rápida. Una vez más, la pareja pospuso su luna de miel, Terry le prometió a Candy que una vez que él regresara de su viaje, se irían a Escocia sin ningún pretexto.
Un par de semanas antes de que Terry viajara hacia Sudáfrica, Candy tuvo una pesadilla; en su sueño, ella veía como el avión de Terry se desplomaba sobre el océano, él sobrevivía, pero quedaba a merced del mar, cuando Candy intentaba rescatarlo, la corriente lo alejaba cada vez más de ella, hasta que llegaba el punto en que Terry se perdía por completo en el horizonte.
Candy soñó lo mismo toda la semana, ella siempre se despertaba muy agitada y con una opresión grande en el pecho. Candy comenzó a tener miedo de que Terry viajara a Sudáfrica, así que trató de hacerlo desistir de su idea.
- Terry, creo que no deberías hacer ese viaje…
- ¿Por qué?
- No sé, tengo un mal presentimiento.
- ¿Un mal presentimiento?
- Sí, creo que algo malo te va a suceder si tomas ese avión.
Terry comenzó a reír – No me va a suceder nada, te lo prometo. Además, ya acepté el papel y firmé mi contrato, no puedo echarme para atrás.
- Pero es que…
- Candy, tú me motivaste para que yo siguiera con mi carrera de actor, sé que es difícil separarnos por tanto tiempo, pero yo confío en que todo va a estar bien. Así que deja de pensar tonterías y mejor disfrutemos de los últimos días que nos quedan juntos.
Candy se limitó a sonreír, ella también quería decirle que estaba embarazada, pero no se atrevió a hacerlo, no quería que él creyera que ella se lo estaba diciendo con la intención de que él cancelara su viaje.
Candy fue sola a despedir a Terry al aeropuerto, el vuelo de él salía a las 9 de la noche. Los dos se dijeron adiós con un beso muy largo y después se dieron un fuerte abrazo. Terry esperó hasta el último minuto para dirigirse a su sala de espera, antes de que él cruzara la puerta, Candy decidió darle la noticia de que iba a ser papá.
- Amor, estoy embarazada… - Le gritó ella.
Terry volteó a verla, él estaba completamente atónito por lo que acababa de escuchar. Candy le sonrió y él le devolvió la sonrisa. En ese momento, le dijeron que ya tenía que pasar al andén, así que solo pudo decirle adiós a Candy con su mano.
Durante su vuelo, Terry ni siquiera podía dormir, la noticia que Candy acababa de darle era demasiado emocionante como para que él pudiera conciliar el sueño. Terry comenzó a imaginarse como sería su bebé, él pensó que lo primero que haría llegando al hotel, sería hablarle a Candy para que le diera todos los pormenores de su embarazo.
Terry empezaba a quedarse dormido, cuando de repente, sintió que el avión comenzaba a moverse violentamente, miró su reloj y vio que apenas llevaba 3 horas de viaje, él trató de no preocuparse, sabía que las turbulencias eran comunes en los vuelos. Terry volvió a sentir un fuerte movimiento, esta vez, mucho más prolongado y una luz roja se encendió en el pasillo del avión, la azafata corrió hasta la cabina del piloto y tomó el teléfono que los comunicaba, una vez que colgó, ella les pidió a todos los pasajeros que se pusieran sus cinturones de seguridad. Para ese momento, Terry ya estaba bastante asustado.
Se oyó una explosión a lo lejos y de repente el avión comenzó a caer en picada, lo único que Terry podía escuchar eran los gritos del resto de los pasajeros. Él cerró los ojos con fuerza y rezó porque nada malo le ocurriera, lo único que él deseaba, era volver a ver a Candy y a su hijo.
