Candy tomó un taxi para que la llevara de regreso al departamento, en el trayecto, ella no podía dejar de reír al recordar la cara de tonto que había puesto Terry, cuando ella le gritó que estaba esperando un bebé.

Había sido tres semanas antes, cuando Candy comenzó a sospechar que podía estar embarazada, ya que al hacer sus cuentas, ella notó que su periodo se había retrasado por 15 días. Al día siguiente, cuando ella llegó al hospital, le pidió a un compañero suyo, que era ginecólogo, que la revisara. Él le confirmó la noticia, un bebé venía en camino.

Candy quiso esperar a que llegara el momento ideal, para comunicarle la noticia a su esposo, pero tal parecía que ese momento nunca iba a llegar. Terry estaba tan ocupado arreglando todo para su próximo viaje, que no tenía cabeza para nada más. Ella pensó en decírselo cuando le habló de sus temores sobre el viaje que él iba a realizar, pero dado el rumbo que tomó la conversación, ella decidió esperar un poco más.

Cuando ella vio que Terry se marchaba, sintió la imperiosa necesidad de gritarle que iban a tener un bebé, ella sabía que no era el mejor momento para decírselo, pero no quería que él se marchara a Sudáfrica, sin saber que iba a ser padre. Candy estaba segura de que Terry le marcaría llegando al hotel y le reclamaría por no habérselo dicho antes.

Esa noche, Candy volvió a tener la misma pesadilla de los días anteriores, pero en este sueño, ella podía ver como Terry iba flotando sobre el mar, inconsciente, hasta que se desvanecía en el horizonte. Candy se despertó muy agitada, se levantó de la cama y fue a la cocina por un vaso con agua, ella tardó casi una hora en volverse a dormir.

A la mañana siguiente, Candy se fue a su trabajo, aunque su turno terminaba a las 3, ella se quedó tres horas más en el hospital, apoyando a sus compañeras; Candy no tenía prisa por llegar al departamento, sabía que nadie la esperaba y que Terry le marcaría hasta la noche. Una vez que Candy salió del trabajo, ella se fue a cenar a la cafetería de siempre y después se fue a su casa. Al llegar al departamento, vio a Stear y a Paty parados en la entrada, los dos tenían muy mala cara.

Stear estaba viendo un programa en la televisión, cuando el teléfono comenzó a sonar, él se levantó del sofá y corrió a contestarlo, le sorprendió escuchar la voz de Richard del otro lado, él no solía llamarlo al departamento. Cuando Richard le contó que el avión donde viajaba Terry se había desplomado, Stear sintió un hueco en el estómago, si bien ellos dos estaban muy distanciados, el cariño que sentía por Terry seguía siendo muy grande.

Él se quedó en silencio y sintió como sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas, antes de colgar, Richard le pidió de favor que contactara a Candy, ya que él no había podido localizarla. Por un momento, Stear sintió que se le encogía el corazón, no quería ser él quien le diera esa noticia a Candy.

Paty se encontraba con Stear, cuando él recibió la llamada de Richard, ella pudo ver en la cara de su novio, que algo malo había sucedido. Stear le dio la noticia entre sollozos y Paty comenzó a llorar, después de que los dos se tranquilizaron un poco, él le pidió que lo acompañará al departamento de Candy, por qué tenía que decirle lo que le había sucedido a Terry. Cuando ellos iban saliendo de su casa, Archie iba llegando, Stear le contó lo sucedido a su hermano y él se desmoronó por completo; Archie fue el más afectado de los tres, le dolía demasiado saber que probablemente no volvería a ver a su gran amigo.

Stear le pidió Archie que se quedara en el departamento, para que se quedara esperando la llamada de Richard, después, él salió con Paty a buscar a Candy, ellos se fueron en el carro, para llegar más rápido. Al llegar al departamento de ella, tocaron la puerta en repetidas ocasiones, pero no obtuvieron respuesta alguna, ellos esperaron más de veinte minutos hasta que la vieron llegar.

- Hola, ¡qué milagro verlos aquí! - Exclamó ella, al acercarse a su puerta.

- Candy, hay algo que tenemos que decirte... - Dijo Paty, en un tono serio.

- Es con respecto a Terry - Añadió Stear.

- ¿Qué pasa con Terry? - Preguntó Candy, muy preocupada.

- El avión donde viajaba... - Paty no fue capaz de completar la frase, por qué comenzó a llorar.

- ¿Terry está bien? - Preguntó Candy, pero no obtuvo respuesta - Díganme, ¿qué le pasó a Terry? ¿Qué le pasó al avión?

- Su avión se desplomó en el océano, hasta el momento no se sabe si Terry sobrevivió... - Respondió Stear, mientras varias lágrimas rodaban por sus mejillas.

Candy tuvo que agarrarse de la pared para no caerse al suelo, su impresión era tanta que ni siquiera pudo articular una palabra, rápidamente sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y sus manos comenzaron a temblar.

- Él está bien, él tiene que estar bien - Murmuró Candy.

- Los padres de Terry están con las autoridades encargadas de la búsqueda, según lo que les dijeron, el accidente fue en la madrugada, pero los rescatistas llegaron al lugar hasta hoy en la mañana, es por eso que dudan que alguien haya sobrevivido - Dijo Stear.

- ¿En dónde se desplomó el avión?

- En el mar Mediterráneo, cerca de la ciudad de Argel.

- Por favor Stear, llévame a donde están sus padres, necesito hablar con ellos, necesito saber qué noticias tienen.

- No Candy, hay mucha gente ahí en este momento, el vuelo estaba lleno y hay muchos familiares esperando a que les den información, por lo mismo, el lugar está hecho un caos. Richard me dijo que él nos va a mantener informados de todo, Archie se quedó en el departamento esperando su llamada, lo único que podemos hacer, por ahora, es rezar y esperar.

- Entonces vamos a tu departamento, quiero estar ahí cuando él llame.

Candy se cambió rápido de ropa y se fue con Stear y Paty a su departamento, esperaron durante horas por alguna noticia, esa fue la primera de muchas noches en vela para Candy. Cuando comenzaba a amanecer, Candy se regresó a su departamento, ya que tenía que ir a trabajar, saliendo del hospital, ella regresó al departamento de Stear, para ver si había alguna novedad sobre Terry, pero para su desgracia, el paradero de su esposo seguía siendo desconocido.

Candy repitió la misma rutina por tres días, las noticias eran cada vez menos alentadoras, lo único que habían encontrado hasta ese momento, eran los cuerpos de varios de los pasajeros, muchos de ellos casi irreconocibles, además de algunas partes del avión. Candy se negaba a aceptar que Terry estuviera muerto, algo dentro de ella le decía que él había sobrevivido.

Una de esas tardes, mientras estaban esperando la llamada de Eleanor, Candy se sintió muy débil y se desmayó, ella estaba muy cansada, solo había dormido dos o tres horas por las noches y no había estado comiendo bien, ni a sus horas. Stear la cargó rápidamente y la llevó al hospital, Paty lo acompañó.

- ¿Los familiares de Candice White? – Preguntó una de las enfermeras, que también era compañera de Candy.

- Nosotros – Dijo Stear.

- ¿Qué parentesco tienen con ella?

- Somos sus amigos, nosotros la trajimos al hospital, ella no tiene más familia que su esposo, pero en este momento él está…. De viaje – Respondió Paty.

- Bien, no sé si sepan que ella está embarazada…

- ¿Embarazada? – Preguntaron los dos al unísono.

- Sí, al parecer está en los primeros meses de su embarazo.

- No lo sabíamos – Replicó Stear.

- Bueno, en este momento ella necesita descansar mucho y alimentarse muy bien, su desmayo se debió a que no ha hecho ninguna de las dos cosas anteriores.

- Es que ella ha tenido muchas preocupaciones últimamente…. – Contestó Paty.

- Pues si quieren que ese bebé llegue a término, van a tener que cuidarla un poco más, no es bueno para Candy, ni para su hijo, que ella esté sometida a situaciones estresantes.

- Lo entendemos – Dijo Paty.

- En este momento ella está descansando, así que no podrán pasar a verla.

- Está bien señorita, muchas gracias por la información – Respondió Stear.

Una vez que la enfermera se fue, Stear y Paty se miraron el uno al otro, los dos estaban completamente desconcertados con la noticia que acababan de recibir. Stear creía que Candy no podía estar más desamparada, y se sintió en la obligación de protegerla. Paty pensaba en lo triste que sería que Terry estuviera muerto, y que ese bebé no pudiera conocer a su padre.

- Mierda, Candy está embarazada, no pudo haberse embarazado en peor momento – Dijo Paty.

- Ella no sabía lo que iba a pasar, nadie sabía lo que iba a pasar...

- ¿Y qué va a pasar si Terry?…

- Cállate Paty, deja de ser tan negativa.

- No soy negativa Stear, soy realista, han pasado cuatro días y no hemos tenido ninguna noticia de Terry, me duele horriblemente el pensar que él pudiera estar muerto, pero tengo que hacerme a la idea de que esa es una posibilidad cada vez más certera.

- Tenemos que cuidar a Candy, ella está sola, se lo debemos a nuestro amigo... Lo mejor será que cuando ella salga del hospital, tú te quedes a dormir con ella...

- ¿Yo?

- ¿O prefieres que me quedé yo?

- No, yo lo haré.

- Voy a hablar con el director del hospital, para ver si puede darle algunos días.

- Tal vez deberías esperar a que ella...

- Ella no va a querer dejar su trabajo, pero ya escuchaste a la enfermera, Candy tiene que descansar.

Stear dejó a Paty en la sala de espera y se dirigió a la oficina del director, dónde él le platicó sobre la delicada situación por la que estaba atravesando Candy, Stear le pidió la máxima discreción sobre ese asunto. El director le autorizó dos semanas de permiso, para que ella pudiera solucionar todos sus problemas y se recuperara.

Stear regresó con Paty una hora después, la enfermera volvió a salir y les informó que Candy sería dada de alta hasta el siguiente día, por lo que ellos decidieron regresar a su departamento; cuando llegaron, Archie les dijo que aún no había recibido buenas nuevas. Eleanor les marcó por la noche, Stear aprovechó la llamada para informarle sobre el embarazo de su nuera, para ella, la noticia fue bastante agridulce, si bien se alegraba por la llegada de su primer nieto, la entristecía mucho las circunstancias en que ese bebé llegaba.

Los días seguían pasando sin que tuvieran algúna señal de que Terry estuviera vivo. Para Candy todo era como una pesadilla, sentía que la angustia la mataba, ella pasaba los días llorando y las noches en vela, cuando por fin lograba dormirse, ella soñaba con Terry, llamándola, pidiéndole que lo encontrara.

Paty se quedaba parte de la tarde y algunas noches acompañando a Candy, Stear y Archie se turnaban para acompañarla el resto del tiempo. Todos estaban preocupados por Candy, ella lucía muy delgada y su rostro estaba muy desmejorado. Richard y Eleanor pasaban casi todo el día al pendiente de la búsqueda, pero siempre trataban de hacerle una visita a su nuera, los dos se sentían responsables de Candy y de su nieto.

La noticia de que el hijo de la famosa actriz de teatro, Eleanor Baker, viajaba en el vuelo que se desplomó, salió a la luz. Un reportero averiguó que Candy era la esposa de Terry, lo cual provocó que ella fuera abordada diariamente por varios medios de comunicación, que deseaban tener una entrevista con ella. Candy se sentía acosada, ya que algunos de ellos iban a buscarla hasta su departamento. Eleanor tomó la determinación de que Candy se fuera a vivir con ellos a la mansión, mientras se calmaban las cosas. Uno de los chóferes de Richard, iba a dejarla y a recogerla diariamente al hospital

Tres semanas después del accidente, las autoridades suspendieron la búsqueda, argumentando que era imposible que hubiera más sobrevivientes. Candy estaba destrozada, ella estaba segura de que Terry no había muerto, sus sueños, en donde él siempre aparecía, se lo confirmaban. Candy se sentía muy impotente, por no poder hacer nada para encontrarlo, por las noches, ella tomaba una foto suya y la apretaba fuertemente contra su pecho, mientras murmuraba "vuelve a mí, mi amor".

A petición de su nuera, Richard mandó a hacer su propia investigación, él ya había perdido toda esperanza, pero veía a Candy tan acongojada, que decidió hacerlo para que ella estuviera más tranquila. La segunda búsqueda fue igual de inútil que la primera, tal parecía que el mar se hubiera tragado a Terry, porque ni siquiera podían encontrar su cuerpo. Todos se hicieron a la idea de que él había muerto, todos menos Candy, que se aferraba a la esperanza de que él estuviera vivo.

Dos meses después del accidente, Candy regresó a su departamento, todo en ese lugar le recordaba a Terry, razón por la cual, Candy comenzó a refugiarse en su trabajo, ella trabajaba más de 12 horas diarias. Mientras ella estaba en el hospital, todas sus preocupaciones desaparecían, pero al llegar de nuevo al departamento, todos los recuerdos regresaban, haciendo que ella se sumiera nuevamente en una profunda depresión.

- Candy, debes dejar de trabajar tanto, te vas a enfermar - Le dijo Paty en una de sus visitas nocturnas.

- Necesito distraerme con algo, cuando estoy aquí sola, siento que me vuelvo loca.

- Cuando te sientas así, llámanos, siempre habrá alguien que pueda venir a acompañarte.

- No quiero causarles más molestias, ustedes se han portado tan bien conmigo...

- Candy, no es ninguna molestia, nosotros somos tus amigos... - Dijo Paty, ella se lo decía sinceramente.

Debido a la cercanía que habían tenido en los últimos meses, ambas habían consolidado su amistad y había crecido un cariño sincero entre las dos

- Además, tienes que pensar en tu bebé, no puedes seguir malpasandote así, vas a terminar perjudicando a tu hijo.

Candy comenzó a llorar - Ay Paty, sé que debo de ser fuerte, pero no puedo, me mata el pensar que Terry no va a volver y que nuestro hijo va a crecer sin su padre... Sé que todos piensan que estoy loca, pero yo sé que Terry está vivo, yo puedo sentirlo...

- Candy, han pasado dos meses, si Terry estuviera vivo, ya lo hubieran encontrado... Sinceramente creo que debes hacerte a la idea de que él está muerto...

Candy comenzó a llorar con más fuerza y Paty la abrazó - Tranquila Candy, tu hijo y tú no van a estar solos; Eleanor, Richard, Stear, Archie y yo, siempre vamos a ver por ustedes...

- Gracias Paty.

Después de cuatro meses, Candy no podía acostumbrarse a la ausencia de Terry, sus jornadas laborales seguían siendo muy largas, para ese entonces, ella ya había bajado casi diez kilos de peso.

Un día, mientras Candy estaba con Stear, el administrador de los departamentos llegó a cobrarle la renta. Terry había dejado pagados los cuatro meses que iba a estar en Sudáfrica, pero ya se había terminado el plazo. Candy se dispuso a pagar la cantidad de dinero que, según ella, se pagaba, grande fue su sorpresa, cuando el administrador le dijo que le faltaba más de la mitad de la renta.

- Pero si esto es lo que yo siempre pagué - Dijo Candy.

- Cuando usted se mudó aquí, su esposo hizo un trato conmigo, yo le cobraría a usted una pequeña parte de la renta y él me daría el resto del dinero.

Candy sacó más dinero de su bolso y se lo dio al administrador - Discúlpeme, yo ignoraba que mi esposo había hecho ese trato - Le dijo ella, bastante apenada.

- No se preocupe señora - Le dijo el administrador y después se fue.

- Todo es un completo desastre, si yo hubiera sabido que todo iba a terminar así... - Le dijo Candy a Stear, con un aire de tristeza - ¿Sabes? Yo siempre tuve el control de mi vida y ahora siento que todo se me está saliendo de las manos... Ni siquiera sé si podre seguir pagando la renta, una vez que nazca mi hijo...

- Cálmate Candy, estoy seguro de que Terry no te dejó desprotegida, voy a hablar con Richard para saber cómo se van a repartir los bienes de Terry.

- No Stear, eso sería reconocer que Terry está muerto y yo...

- Candy, tienes que aceptar la realidad, han pasado más de cuatro meses, Terry no va a volver y tú tienes que ver por tu hijo, es necesario que tomes posesion de lo que te corresponde cómo su viuda.

Candy no pudo decir ni una sola palabra, le dolía tanto aceptar la muerte de su esposo.

- Mañana temprano, voy a ir a ver a Richard, en la tarde paso a verte.

Stear fue a ver a Richard a su oficina, los dos hablaron sobre la situación de Candy. Debido a que Terry todavía no había sido declarado muerto, Candy no podía disponer de nada. Richard se encargó de hacer todos los trámites necesarios, para que Candy tomara posesión de los bienes que le correspondían, cómo viuda de su hijo. Dos semanas después, se realizó el funeral de Terry y Candy pudo hacer uso de los recursos de su esposo.

Candy decidió mudarse, ella sentía que no podía seguir viviendo en ese departamento que le traía tantos recuerdos. Ella compró una pequeña casa, cerca del hospital y se mudó una semana después.

Unos días después de mudarse, Candy se levantó en la madrugada con un fuerte dolor en el vientre, al prender la luz, notó que estaba sangrando, ella se asustó, sabía bien qué era lo que le estaba sucediendo. Candy trató de levantarse, pero el dolor era agudo, haciendo uso de todas sus fuerzas, caminó hacia el teléfono, a paso lento, y marcó al único número que se sabía de memoria, el del departamento de Stear; Archie le contestó.

- ¿Bueno?...

- ¿Archie? - Murmuró Candy.

- Sí, ¿quien habla?

- Soy yo, Candy - Dijo ella, con dificultad.

- Candy, ¿te pasa algo? ¿Estás bien?

- Archie, por favor, ven pronto, creo que estoy perdiendo a mi bebé...

Hola chicas, ya estoy de regreso, sé que las dejé con la preocupación todo el fin de semana, pero lamento decirles que, para su mala suerte, seguirán preocupadas por Terry, porque no sabrán nada de él, hasta el próximo capítulo. Y lo peor de todo, es que también tendrán que vivir con la preocupación de Candy y su bebé… (Sí, lo sé, soy mala como la carne de cerdo con cisticercos)

Les agradezco infinitamente todos sus comentarios, yo sé que fui muy cruel al separar a la pareja protagónica, justo en su mejor momento, pero bueno… al final estarán juntos de nuevo, ¿o no? :o :o :o

Sofía, siento mucho no haber podido actualizar antes, pero realmente se me dificulta hacerlo los fines de semana, como les había dicho anteriormente, aprovecho las noches, cuando no tengo nada que hacer en mi trabajo, para inspirarme y hacer un nuevo capítulo. Y bueno, los viernes descanso y los sábados cubro el turno de la mañana, por eso no puedo escribir hasta el domingo, que retomo mi horario nocturno.

Phambe, tienes razón, el motivo de la separación de Terry y Candy, estuvo siempre frente a sus ojos, jajaja…

Les mando un saludo grande a todas… No se me desesperen… Hasta mañana y una vez más, muchas gracias por leerme… :D