N/A: Holaa de nuevoo! Primero que nada, quiero decir que me alegro mucho que os haya gustado y a la gente que ha comentado, de verdas gracias! Segundo, algo que se me olvidó comentar en el primer capítulo xD fue que también he publicado esta historia en wattpad, por si a alguien le resulta más cómodo leerlo allí pues (?, la podéis encontrar con el mismo nombre [kidnapper] (y si no lo encontráis os dejo un link ahr).
Summary: Midoriya es secuestrado por Tomura y la liga de los villanos. Él ya no es un aspirante a héroe.
Disclaimer: Los personajes de Boku No hero academia no me pertenecen (ojalá xddd)
Advertencia: Yaoi (ChicoxChico)
[ story/116617098-kidnapper ]
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[04/02]
Midoriya huele las cloacas, o eso es lo que piensa al menos, ya que todo su alrededor huele a tuberías.
Hace frío y oye un pequeño chasquido, el de una gota cayendo una y otra vez, de forma repetida. Le pone de los nervios, pero en ese lugar desconocido el ruido del agua es lo que menos le importa. Tiene los ojos vendados y sólo puede ver oscuridad. Junto con sus manos atadas, eso le provoca muchísima desconfianza. Él no puede usar su quick sin romperse los huesos y, al estar atado, no puede moderarlo.
Izuku está atrapado y lo sabe.
Una imagen de Kacchan llega a su mente, y aprieta los labios.
—¿Kacchan?—Su voz suena ronca y hueca ante lo que él supone que está en un espacioso lugar. El eco repite su nombre casi tortuosamente.—¿Kacchan, estás ahí?
No oye su voz irritada ni enfadada. En cambio, oye una risa sin ganas bastante peculiar y que ha oído en alguna parte. Esa amargura...
Sus ojos se abren ante el horror, y su pecho empieza a golpear con fuerza.
—No sé quién ese tal Kacchan, pero te puedo asegurar que no está aquí.
Izuku traga saliva intentando deshacer su nudo y poder hablar. Quiere preguntar, pero tiene miedo, porque no entiende dónde está, no sabe que ha pasado, está indefenso y a manos de quién habia intentado asesinar al héroe de la paz.
Otra risa suena y Midoriya incluso piensa que, de la forma en la que suena, debe de doler hacer ese tipo de risa.
—Mira, tan pequeño y temblando en el suelo, como un puto conejo.—Habla con burla y de forma agria.—más bien una rata, una asquerosa rata.—Midoriya siente una mano posarse en su pelo y descansar ahí. Él se tensa, preparado para cualquier cosa que viniera—Una rata, eso es lo que sois. Se muerde el labio cuando siente que— agarra su pelo con cada vez más fuerta.—Todos vosotros, héreos de pacotilla, que se creen con el derecho de apalizar porque sois lo que sois, y es lo correcto, ¿cuál es la diferencia entre nosotros?—Hay verdadero odio en su voz, se pregunta en su interior si tanto odio es sano en alguien y entonces frunce el ceño.—Va a cambiar ahora...—Suelta una carcajada sin gracia.—Ahora que tengo al heredero del One For All... Va a cambiar.
Los ojos se Midoriya se abren antes y eso y su cabeza se dispara hasta su dirección.
—¿Cómo sabes eso?—Pregunta con urgencia y, tan de golpe, que le escuece un poco la garganta.
Pero el contrario no responde. Midoriya oye unos pasos alejándose cada vez más. Supone que ya se ha ido, y el ambiente se vuelve más ligero. Suspira de alivio.
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[22/09]
Izukuuuu.—La voz de Himiko me llama. Ella entra por la puerta sonriendo, cómo siempre. Me enferma un poco su sonrisa, pero nunca se lo diría. Me sentiría realmente mal si ella se pone triste por ello.—¡adivina quién dejó de salir en las noticias!
Mi sonrisa tiembla un poco cuando oígo esto.
—¡Túuu~!—Kurogiri deja de limpiar un vaso y nos mira.
—Vaya, después de casi un año, han sido persistentes, ¿no?—Kurogiri me mira, pero mi vista se mantiene fija en la barra.
Estoy tratando de ignorar esa opresión en mi pecho. Es díficil, porque pensar que Kacchan se olvidó de nuestra promesa me duele. Pensar que ellos crean que ya no merezco la pena de buscar me duele. No quiero pensar nada más.
Sonrío y asiento. Kurogiri puede ver a través de mí, pero Himiko no, y eso es suficiente.
—¡Já, esos tontos realmente creyeron que conseguirían algo!
Himeko sigue festejando alegre. Yo, por mi parte, decido levantarme de la mesa. Kurogiri me mira mientras paso a su lado para ir a por la de "sólo clientes autorizados" que, bueno, eran cuartos secretos. He aprendido que un villano no puede hacer una vida normal como nosotros.
Aunque es normal.
Kurogiri sabe lo que voy a hacer. Él cree que esta mal, porque dice que nuestra relación se está convirtiendo en algo extraño que va a acabar complicando todo, porque yo era un candidato a héreo y él era parte de la liga de los villanos, pero Kurogiri se equivoca. Ya no soy un candidato a héroe. Ellos me convirtieron en un villano, y pensar en la sonrisa de All Might me resulta una completa tortura.
Abro la puerta del cuarto de Tomura y me tumbo en su cama.
En algún punto de mi vida, encontré la voz de Tomura tranquilizante, al igual que la de Kacchan.
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La voz de sensei me despierta.
También amo su voz. Es ronca, pero agradable a la vez. A veces siento como si él fuera mi padre. Nunca tuve uno, pero sensei fue gentil cuando seguía sus ordenes. Además, perdonaba todas mis equivocaciones, al contrario que Tomura.
—¿Cómo va Izuku? —Esa pregunta me llamó la atención, sonreí un poco cuando me llama Izuku. Siempre me sonaba cariñoso y cercano cuando alguien me decía así. Se sentía cálido después de tanto tiempo.
Oh, excepto Himeko.
—El niño va bastante bien— Tomura siempre se refirió a sensei a mi como "El niño", en cambio cuando no estaba presente me solía llamar por mi nombre.—No ha tenido efectos secundarios salvo la privación del sueño. Durante 5 días, más o menos.
Con los ojos entrecerrados veo a sensei asentir, satisfecho.
—Me alegro, parece que su cuerpo es fuerte. Eso es bueno para nuestros experimentos.—Tomura asiente, ¿experimentos?—Finalmente estamos preparados para un segundo a salto, ¿no crees?
—¿Tan pronto?—Tomura desliza de su boca con brusquedad y, cuando recibe una mirada fija por parte de sensei, recupera su compostura.— Quiero decir, el niño aún no ha cambiado, podrían reconocerlo, ¿y cómo estamos seguros de que no huirá hacia la UA y le avisará a alguien? La medicina aún no ha funcionado al completo, ¿y si no se distorsiona lo suficiente?
Sinceramente, no se de que están hablando, pero me molesta que Tomura dudara de mí así después de todo.
—Estás demasiado asustado, Shigaraki, si te preocupa eso, entonces haz que no suceda.
Y la emisión se cortó.
Tomura resopla y se empieza a rascar el rostro, seguido de cuero cabelludo. Siempre odié que hiciera aquello. Le diría que parase, pero se supone que estoy "dormido". Se pasa la mano por el pelo varias veces, y yo solo puedo observarlo desde su espalda.
Casi pego un brinco cuando se gira de golpe, con los ojos rojos y ensangrentados. Afortunadamente logré cerrar los ojos a tiempo, no creía que me hubiera visto. Me tensé unos segundos. Sentí su mano envolverse en mi pelo y me permití relajarme. A Tomura siempre le gustó agarrar mi pelo y tirar de él, me dice que le relaja y yo, de alguna manera, he aprendido a hacerlo también.
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Cuando por fin me levanto, siento mi garganta seca. Muy seca. Tomura no está a mi lado, así que supongo que es de dia.
O no.
Con Tomura tampoco se sabe.
Estiro mis músculos. Estoy feliz de haber podido dormir después de tanto tiempo, todo se estaba empezando a convertir en algo inaguantable sin el sueño.
—Midoriya.—Dirigo mi vista hacia esa voz y veo a Dabi. Ver a Dabi era casi doloroso, su pelo puntiagudo me recordaba de alguna manera a Kacchan.— Has dormido durante una semana entera.—Aquello... no me sorprende, he estado demasiado estresado para si quiera tomar el tiempo de dormir.—Tomura ha estado muy inquieto, quizás deberías ir a verlo.
—Iré a verlo, no te preocupes.—Sonrío y asiento antes de irme. Sé que Dabi me observa desde atrás, quizás al haberse dado cuenta de mi pequeña mentira. No quería ver a Tomura por ahora.
Llegó a la barra, dónde Kurogiri se encuentra observando la pequeña televisión que hay colgada en la pared. Él me mira de reojo cuando me siento.
—¿Sabes que no te puedo dar alcohol, verdad?—Su voz está ligeramente bañada y sé que es broma, pero no puedo evitar fruncir el ceño mientras mis mejillas se colorean.
—¡Ya lo sé! No vengo por eso...
Él sonríe y me contagia la sonrisa. Diría que, en este lugar, Kurigiri es el unico al que amo genuinamente.
—La competencia entre héroes ya ha empezado.—Dice y yo observo la televisión. La voz de [X] resuena por la sala como yo la recuerdo, veo a Aizawa-sensei. Tiene vendas en la cabeza y brazos. Eso me hace recordar, con cierta repugnancia, aquel día.—Así veremos quiénes serán nuestros futuros adversarios.
Yo asiento, mordiendome los labios con ansiedad cuando empiezan a presentar a los héroes. No quiero seguir viendolo porque sé que, en algún punto, me voy a destrozar, pero no me movi de mi lugar. Ese es el futuro que me había perdido, el futuro que me habian arrebatado, sé que es totalmente masoquista seguir aquí sentado, torturándome así. Dolía demasiado.
Una chica sonriendo aparece en la pantalla. Su sonrisa es enorme, sus dientes son blancos y se ve tan alegre y seria a la vez que hace que mi pecho palpite. La reconozco. Veo una sonrisa decidida en su rostro, y siento mis ojos humedecerse. No voy a estar allí para celebrar todo lo que ocurra y nunca volveré a tener aquella oportunidad. Lo siento tanto, Uraraka-san...
Todos se ven geniales en sus trajes de héroes. Se les ve fuertes y preparados, y estoy tan orgulloso de verlos pelear con tanta convicción que por un momento se me olvida que ahora luchan por pelear contra mi, porque ahora soy un villano.
—¿Te ocurre algo Midoriya?—Kurogiri pregunta. Era totalmente estúpido, podía ver un cierto brillo en sus ojos que me indicaban que lo sabía, pero me debía de probar, porque ahora solo necesitan algo fiel que se aferren a ellos como el pegamento.
Un perro.
—Es sólo el sueño.—Kurogiri me mira divertido.
—A pesar de haber dormido una semana... estás hecho todo un vago ¿eh?—Simplemente suelto una risa nerviosa mientras el gira la vista.—Oh, ¿ese no es tu novio?
¿Novio? Kurogiri señala la televisión. Mis ojos se ensanchan cuando veo a quién se refiere y hago una mueca, ni si quiera me importa si Kurogiri lo nota. Las explosiones llenan la pantalla a la vez que una voz malumorada grita varios insultos hacia un chico con el pelo de dos colores.
—Kacchan no...—trago, sintiendo el nudo en mi garganta.— no es mi novio.
Kurogiri mi observa y Himeko, que se ha despertado, mira con una sonrisa hacia él. Siento el aire pesado y una opresión en el pecho. Me duele ver la forma en la que parece que no le importa el que yo no esté allí, que no le importa nuestra promesa.
—Eeeehhhh Kurogiri—Oigo a Himeko quejarse mientras pego mi vista hacia la barra.—No digas eso, si te oye Tomura se va a enfadar contigo~
La risa de Himeko suena mientras me alejo hacia la habitación. Tomura está ahí, y me observa mientras mis lágrimas caen. No me pregunta que ha pasado y eso está bien. Él sólo me observa con una mirada desinteresada, pero no necesito ningún afecto por parte de un criminal.
Tapo mi boca cuando siento que mis sollozos aumentan.
Kacchan no ha cambiado en nada.
