- Prométeme que te quedarás por siempre a mi lado…

- Te lo prometo, nunca me alejaré de ti…

Después de que Stear depositara un tierno beso en la frente de Candy, los dos comenzaron a besarse apasionadamente, él le quitó el vestido que ella llevaba puesto y rápidamente le desabrochó el sostén, dejando sus senos al descubierto. Candy se sintió sumamente avergonzada de mostrar su desnudez y cubrió sus pechos con sus brazos.

- ¿Por qué te avergüenzas? ¿Acaso no me tienes confianza? – Le preguntó él.

-Sí, pero yo… tú… - Candy tragó saliva y después se quedó en silencio por unos segundos – Terry fue el primer hombre en mi vida y después de él, yo no he estado con nadie más… Creo que puedes entender lo difícil que es todo esto para mí…

Stear no pudo evitar sentirse celoso al escuchar eso, él hubiera dado cualquier cosa por ser el primer hombre en la vida de Candy - Sí, te entiendo completamente, creo que estoy yendo demasiado deprisa, lo mejor será tomar las cosas con calma.

Lo que él menos quería era tomar las cosas con calma, pero tampoco quería asustar a Candy, él pensó que si ya había esperado tantos años, podía esperar algunos meses más, en lo que ella terminaba de aclarar sus sentimientos.

- Gracias por ser tan comprensivo conmigo, te quiero, te quiero tanto…

- Candy, yo te amo y no quiero presionarte, quiero que si algún día hacemos el amor, sea porque tú lo deseas tanto como yo.

Candy se acercó a Stear y le dio un pequeño beso en la boca, después tomó su ropa y se vistió de nuevo – Creo que lo mejor será que me vaya a mi casa.

- No Candy, por favor no te vayas, quédate a dormir conmigo, solo quiero sentirte cerca de mí…

Candy dudó por un momento, pero después aceptó. Los dos se fueron a la habitación de Stear tomados de la mano, una vez que estuvieron acostados en la cama, se dieron algunos besos, algunos minutos después, ella se quedó completamente dormida. Stear permaneció contemplándola por más de una hora, ella se veía tan hermosa ahí entre sus brazos, que aún no podía creer que la suerte al fin se hubiera puesto de su lado.

Al día siguiente, Candy despertó y se sintió un poco extraña al ver a Stear al lado de ella, abrazándola, él estaba profundamente dormido, pero al sentir que ella se movía, se despertó.

- Hola hermosa, ¿Cómo amaneciste? – Le dijo él, regalándole su mejor sonrisa.

- Bien, yo descanse muy bien…

Stear se acercó y le dio un beso – No sabes lo hermoso que fue poder dormir contigo, abrazándote y que tu rostro fuera lo primero que vi al despertar…

Candy sonrió al escucharlo – Gracias por tus palabras, me hacen sentir tan especial…

- Te amo hermosa, y nunca me voy a cansar de decírtelo.

Ella le dio un pequeño beso en la boca y después se levantó de la cama.

- ¿Te gustaría ser mi novia?

Por un instante, Candy se quedó muda ante su sorpresiva proposición - Bueno, yo pensé que podríamos salir así, sin ningún compromiso, en lo que yo…

- Me quieres, ¿no?

- Sí, si te quiero, pero…

- ¿Entonces? ¿Por qué no me das una oportunidad? Yo quiero una relación formal, no un amor de un rato.

Candy miró a Stear a los ojos y pudo ver en su mirada, el amor tan grande que él sentía por ella. Candy pensó que valía la pena intentarlo – Sí, acepto ser tu novia – Le dijo.

Stear se levantó como resorte de la cama y corrió a abrazar a Candy, los dos se besaron por algunos minutos.

- Tengo hambre – Dijo Candy.

- Yo también, ¿quieres que vayamos a desayunar a algún restaurante?

- Sí, me gusta la idea, es mi descanso y no quisiera pasarlo encerrada, pero me gustaría ir a cambiarme de ropa primero.

- Solo deja que me dé un baño rápido y nos vamos, ¿te parece?

- Me parece perfecto, te espero en la sala.

Cuando los dos salieron del cuarto, se encontraron con Archie y Flanny, quienes estaban desayunando en el comedor. Candy se sonrojó de inmediato, causando la risa de sus dos amigos.

- Por lo que veo, no fuimos los únicos que pasamos una buena noche – Le dijo Flanny a Archie, Stear sonrió ante su comentario, mientras que Candy trataba de ocultar su vergüenza.

- No es lo que parece, yo solo me quedé a dormir aquí – Respondió Candy, rápidamente.

- No necesitas darnos explicaciones, tú eres una mujer libre, y puedes hacer con tu vida lo que te plazca – Le contestó Flanny.

Candy sonrió levemente, ella sabía que no estaba haciendo nada malo, pero aun así, no podía dejar de sentir que lo que hacía era incorrecto.

Durante los siguientes meses, Stear se dedicó a cumplir cada uno de los deseos de Candy, y a demostrarle su amor de todas las maneras posibles. Al principio de su relación, él ya era importante en la vida de Candy, pero con todas sus atenciones, él logró ganarse el corazón de ella, haciéndose imprescindible en la vida de su amada.

Cuando ellos cumplieron un año saliendo juntos, Stear pensó que era tiempo de llevar su relación a otro nivel. Él había respetado sus deseos de ir despacio, pero después de la relación tan intensa que había vivido con Paty y después de más de tres años de abstinencia, él sentía que no podía seguir esperando por más tiempo.

Esa noche, los dos se fueron a cenar a un restaurante elegante, para celebrar su primer aniversario de novios, saliendo del restaurante, ellos se fueron a casa de ella a platicar un rato. Cuando dieron las 12 de la noche, Candy se despidió, argumentando que tenía que levantarse temprano al siguiente día y se acercó a él para darle un beso de despedida.

Stear tomó a Candy de la cintura y la acercó a él, para después comenzar a besarla apasionadamente, a la vez que recorría su cuerpo con sus manos - Déjame estar contigo esta noche – Le murmuró al oído.

Candy no pudo evitar sentirse inquieta, no es que no deseara a Stear, porque si lo deseaba, y mucho, pero hacía tanto tiempo que no tenía intimidad con nadie, que se sentía muy nerviosa. Durante ese año juntos, ella se había dado cuenta de que lo amaba, era un amor muy diferente al amor loco y apasionado que había sentido por Terry, Stear la llenaba de calma, la hacía sentirse amada, protegida y muy deseada. Después de varios segundos de meditación, Candy decidió entregarse a él.

Stear comenzó a desvestir a Candy lentamente, sus manos temblaban, él estaba muy nervioso, por un momento se sintió como si fuera la primera vez que hiciera el amor con una mujer. Candy comenzó a desabotonar la camisa de Stear y después desabrochó su cinturón, él bajó el cierre de su vestido, dejándolo caer al piso. Ella tomó la mano de Stear y lo llevó hasta su habitación, donde segundos después, para el asombro de él, se despojó de toda su ropa, él imitó su acción quedando completamente desnudo ante ella.

Stear la tomó entre sus brazos y la recostó suavemente sobre la cama, minutos después le hizo el amor con toda la pasión que había guardado durante todos esos años. Cuando terminaron de amarse, los dos estaban completamente agotados, para Stear, su encuentro había superado todas sus expectativas, él jamás imagino que podría entregarse de esa manera, amar de esa manera. Candy también estaba sorprendida, nunca imaginó que Stear pudiera ser tan apasionado en la cama.

- Candy… Te amo…

- Yo también te amo.

- He estado pensando en nosotros, y yo quisiera saber si te gustaría que viviéramos juntos.

Candy sonrió y por un momento recordó las palabras que, cuatro años atrás, Terry le había dicho "Hay que vivir la vida, hay que sentir intensamente, arriesgar… Si mañana me muero, quiero sentirme orgulloso de todo lo que viví, no quiero lamentarme por no haber hecho lo que deseaba". Y ante ese recuerdo, ella decidió aceptar – Si, vamos a vivir juntos – Le respondió.

Stear la abrazó muy fuerte – Candy, a veces no encuentro las palabras para expresarte todo mi amor y lo feliz que soy contigo, te amo, te voy a amar toda mi vida y te juro que hasta el último de mis días, siempre trataré de hacerte feliz.

Durante la siguiente semana, Stear pasó todas sus cosas a casa de Candy, los dos se llevaban muy bien y se tenían una inmensa confianza. Candy creyó que a partir de ese momento, todo marcharía bien en su vida, por fin después de tanto sufrimiento, ella se sentía nuevamente plena y feliz.

Cinco meses después, Archie fue a visitar a Candy y a Stear a su casa, mientras cenaban, él les dio la noticia de que iba a ser papá y les dijo que pensaba casarse con Flanny lo antes posible. Luego de esa confesión, todo ocurrió demasiado rápido, un mes más tarde, Archie y Flanny estaban contrayendo matrimonio en una ostentosa mansión al sur de la ciudad, propiedad de los padres de Stear, quienes no podían creer que el menor de sus hijos, fuera el primero en casarse y darles nietos.

Fue durante la boda de su hermano, que Stear comenzó a pensar en su futuro con Candy, él estaba por cumplir 32 años y deseaba formar su propia familia. Por primera vez en su vida, él se sentía completamente seguro de lo que quería, quería a Candy y la quería para siempre a su lado. Casi al final de la fiesta, mientras bailaban una canción romántica, él decidió proponérsele a ella.

- Amor, sé que no es el mejor momento para decirte esto, pero siento que si no lo digo ahora, no lo diré jamás.

- ¿Qué pasa? – Le preguntó ella, preocupada.

Stear miró a Candy fijamente a los ojos y después tomó una bocanada de aire - ¿Quieres casarte conmigo?

Ella lo miró bastante sorprendida, nunca pensó que él le fuera a proponer matrimonio.

- Sé que es impulsivo, pero te amo y sé que tú eres la mujer con la que quiero pasar el resto de mis días, quiero que tú seas la madre de mis hijos.

Después de algunos minutos, que a Stear le parecieron una eternidad, Candy por fin dio su respuesta – Sí, sí quiero casarme contigo…

Stear y Candy fijaron la fecha de su boda para dentro de seis meses, durante los siguientes meses, los dos se dedicaron a realizar todos los preparativos para su enlace nupcial. Un mes antes de la boda, Stear decidió ir a Sudáfrica, él quería ver qué era lo que había sucedido con Terry durante todos esos años, no podía arriesgarse a que su antiguo amigo, regresara a Londres e interrumpiera sus planes de boda.

Stear le dijo a Candy que tenía que ir a Sudáfrica por negocios y partió en el primer vuelo que encontró por la mañana. Al llegar al zoológico, se encontró con la sorpresa de que Terry ya no vivía ahí.

- ¿Cómo que Terry se fue? ¿A dónde? – Le preguntó Stear a Eliza, muy alterado.

- No lo sé, solo desapareció de repente – Respondió Eliza, bastante asustada.

- ¿Y por qué no me lo notificaron enseguida?

- Yo pensé que él volvería, pero no fue así.

- Maldita sea, ¿se fue solo?

- No, se fue con mi primo.

- ¿Y no sabes en dónde se encuentra tu primo?

- No, desde que salió del zoológico, no he tenido noticias suyas.

- Creo que está de más decirte que se terminó nuestro trato, ¿verdad?

- Sí, y siento mucho que las cosas hayan sucedido así.

- Créeme que yo lo siento más…

Mientras tanto, en Chicago, Terry salió del baño y prendió la luz de su cuarto, luego tomó su ropa y se vistió lo más rápido que pudo, salió hacia el corredor, dirigiéndose hacia la habitación de Albert y entró sin tocar la puerta, prendiendo la luz a su paso.

- ¡Albert! ¡Albert!

Albert, que se encontraba borracho y dormido, abrió ligeramente los ojos - ¿Qué quieres Bill?

- Albert, he recobrado la memoria, por fin he recordado toda mi vida – Respondió Terry, con lágrimas en los ojos.

Albert se levantó de la cama y se talló los ojos - ¿De verdad? Pero, ¿cómo sucedió?

- Eso no importa, lo único verdaderamente importante aquí, es que tengo que regresar a Londres lo antes posible. Albert, ya sé quién es esa mujer que aparecía en mis sueños, es mi esposa, Albert, mi esposa y la última vez que nos vimos, antes de abordar ese vuelo, ella me dijo que estaba embarazada, ¿puedes creerlo? Mi hijo o hija debe tener unos cuatro años en este momento…

Albert miraba a Terry completamente atónito - ¿De qué vuelo me hablas?

- Albert yo soy Actor, bueno, lo era, yo iba a viajar a Sudáfrica, para rodar una película, pero el avión donde viajaba se estrelló y cayó en el mar. No me preguntes cómo, pero yo logré salir vivo del accidente, solo recuerdo haberme aferrado a un pedazo grande de metal y haberme quedado dormido. Cuando desperté, vi la playa de Argel a lo lejos y una lancha se acercó hasta dónde yo estaba, por un momento creí que estaba salvado, pero al momento de desembarcar, sentí que me golpearon en la cabeza. Cuando desperté, te vi a ti…

- ¿Cómo te llamas? ¿Cuántos años tienes? ¿Quiénes son tus padres?

- Terrence Grandchester, tengo 30 años, mi madre es una famosa actriz de teatro en Londres y mi padre es un hombre muy rico y poderoso en Inglaterra.

- ¿Tu padre es Richard Grandchester?

- Sí, ¿lo conoces?

- No personalmente, pero sé que mi padre tenía algunos negocios con él.

- Albert, necesito que me lleves al aeropuerto, necesito ir a ver a Candy.

- Solo dame unos minutos en lo que me doy un baño. Por favor, baja a la cocina y dile a quien esté ahí, que me prepare un café, en seguida te alcanzo.

Terry bajó a la cocina y encontró a algunos sirvientes recogiendo todo lo que había quedado de la fiesta, él le pidió a uno de ellos que le preparara dos cafés, después se fue a su cuarto y tomó todo el dinero que tenía ahorrado. Cuando Terry bajó a la estancia, vio que Albert ya lo estaba esperando. Albert llevó a Terry hasta el aeropuerto y esperó con él hasta que salió su vuelo.

- Bill, Terry, o como te llames, si necesitas algo, cualquier cosa, no dudes en buscarme, siempre tendrás un amigo aquí, en Estados Unidos.

- Gracias Albert, no sabes lo agradecido que estoy contigo, espero que vayas a visitarme a Londres algún día.

- Dalo por hecho, deseo que todo esté bien con tu esposa y con tu hijo.

- Yo también, nos vemos pronto amigo – Dijo Terry y después se acercó a Albert para darle un fuerte abrazo.

- Adiós amigo, que todo salga bien… - Murmuró Albert, mientras veía a su amigo alejarse de ahí.

Esa misma noche, Stear regresó en el primer vuelo de la madrugada, se sentía furioso y bastante preocupado, tenía miedo de que Terry volviera de un día para otro y echara abajo todo lo que con tanto trabajo había construido. Stear llegó a Londres a las 2 de la tarde, se fue a su casa y al llegar, se dio un baño rápido, él miró el reloj y pensó que sería un bonito detalle ir recoger a Candy al hospital y llevarle un ramo de rosas. Con ese pensamiento en mente, él salió a buscar una florería.

Mientras iba caminando por la calle, Stear vio a Paty entre la gente, ella lucía muy diferente a la última vez que la había visto, estaba mucho más delgada y traía el cabello largo, a la altura de la cintura, ella había cambiado de lentes, ahora usaba unos más pequeños que acentuaban más los rasgos de su cara, en pocas palabras, ella se veía mucho más bonita que antes.

Paty había regresado a Inglaterra cuatro meses atrás, su padre había muerto de un infarto y ella había tenido que hacerse cargo de todos los viñedos, en lo que su madre se recuperaba de la pérdida y conseguían un administrador de confianza. Ella había llegado a Londres hace una semana, para concretar unos negocios importantes, un par de días antes, ella se había encontrado con Archie y con su muy embarazada esposa en el centro comercial. Archie le dio la noticia de la próxima boda de su hermano, ella inventó una excusa tonta y salió lo más rápido que pudo de ahí, antes de se le salieran las lágrimas.

Ese día, ella iba caminando en dirección al hotel donde se estaba hospedando, al alzar la vista, sintió que se le heló el corazón al ver a Stear parado a unos metros suyos, sabía que era muy tarde para esconderse, porque él la miraba fijamente. Stear caminó hacia ella y le mostró una sonrisa sincera.

- Paty, que sorpresa encontrarte aquí, pensé que seguías de viaje.

- No, mi padre falleció y tuve que regresar de mi viaje, llegué hace cuatro meses.

- Yo siento mucho lo de tu padre, él era un gran hombre.

- Sí, lo sé, pero así es la vida…

- ¿Te gustaría tomar un café? Tengo media hora libre.

- No sé, bueno yo… tengo cosas que hacer…

- Vamos Paty, hace casi cuatro años que no nos vemos.

Paty dudó por un momento, pero después aceptó. Los dos se dirigieron a la cafetería más cercana, mientras esperaban su pedido, comenzaron a platicar.

- ¿Y qué hiciste durante todo este tiempo? – Preguntó Stear.

- El primer año de mi viaje lo pasé en La India, después me fui a África, y trabajé como voluntaria en una localidad muy pobre, enseñando a los niños que vivían en ese lugar.

- ¡Wow!, me sorprendes, así que uniste tus dos pasiones, enseñar y ayudar a los demás.

- Sí, fueron los mejores años de mi vida, pude entender el verdadero sentido de las palabras "ayudar al prójimo".

- Me da mucho gusto por ti…

- ¿Y tú? ¿Cómo has estado? Me encontré con Archie y me dijo que te vas a casar… - Dijo Paty, tratando de no ser rebasada por sus emociones.

- Sí, me caso en menos de un mes…

- ¡Felicidades! Espero que sean muy felices…

- Gracias Paty, soy muy feliz.

Paty tragó en seco, y sintió como se formaba un gran nudo en su garganta – Es curioso…

- ¿Qué cosa?

- Que durante catorce años no te hayas decidido a casarte conmigo y en menos de dos, hayas decidido casarte con ella…

- Paty, yo…

- Déjame adivinar… ¿Cómo es que me dijiste ese día?... Ah, sí, ya lo recuerdo "La amas como nunca has amado a nadie en tu vida"

Stear bajó la mirada y Paty sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas – Disculpa, me tengo que ir, de verdad deseo que seas muy feliz – Dijo Paty y se levantó de la mesa, dejando un billete sobre ella – Ah, por cierto, salúdame mucho a Candy, dile que le deseo lo mejor.

Paty salió lo más rápido que pudo de la cafetería, ella tenía sus ojos tan llenos de lágrimas, que ni siquiera podía ver bien por dónde pasaba. De repente chocó con alguien, cayendo al suelo, cuando alzó la mirada, pensó que una vez más estaba alucinando.

- ¿Paty? ¿Paty, eres tú? Te ves tan diferente.

La voz inconfundible de Terry, la hizo darse cuenta de que no se trataba de una alucinación. Él se acercó a ella y le extendió su brazo para ayudarla a levantarse.

- ¿Terry? Pero…. ¡Dios!…. ¿Cómo es posible?

Terry la abrazó con todas sus fuerzas – Paty, no sabes el gusto que me da volver a verte…

- Terry, ¡estás vivo! Oh, por Dios, ¡estás vivo! Pero, ¿cuándo volviste?

- Llegué hoy en la mañana.

- ¿Y por qué volviste hasta ahora?

- Por que no recordaba nada…. Perdí la memoria después del accidente.

- Oh, por Dios, Terry, esto es increíble…. ¡Eras tú! El hombre que vi en Bombay, ¡Eras tú!

Terry había olvidado por completo ese incidente en Bombay, él sonrió al recordar ese momento – Claro, tú eras la chica que corría y gritaba desesperada por la gasolinera, que estúpido fui al no reconocerte….

- ¿Y a dónde vas?

- A buscar a Candy al hospital, llegando a Londres fui a buscar a mis padres, pero como siempre, ellos se encuentran de viaje. Luego fui a buscar a Candy a su departamento, pero me dijeron que desde hace varios años ella ya no vive ahí, por último, fui a nuestro antiguo departamento, pero vi que ustedes también se mudaron. Cuando venía camino hacia el hospital, me encontré con Archie, hubieras visto su cara cuando me vio, casi se muere de la impresión.

- Sí, me imagino…

- Cuando le pregunté por Candy, él se puso muy nervioso, en ese momento salió una mujer y me la presentó, y el que casi se muere de la impresión fui yo, cuando me dijo que era su esposa y que estaban esperando a su primer bebé. Por cierto, ya me dijo lo de tu boda…

- ¿Mi boda?

- Sí, me dijo que Stear se iba a casar en un mes…

- Sí, bueno, él se va a casar, pero no se va a casar conmigo… Él y yo terminamos hace mucho tiempo.

- Perdóname Paty, yo no lo sabía. Pero entonces, ¿con quién se va a casar?

Paty agachó la mirada, supuso que Archie no había sido capaz de darle esa noticia a Terry, y a decir verdad, ella tampoco se sentía capaz hacerlo.

- ¿Pasa algo Paty?

- Terry, yo te recomiendo que no busques más a Candy.

- ¿Por qué? Ella es mi esposa y tenemos un hijo…

Paty lanzó un largo suspiro – Terry, todos te dimos por muerto y ella… Oh, por Dios, todo esto es tan difícil…

- ¿Qué pasó con ella?

- Ella perdió al bebé…

Terry se quedó en silencio.

- Terry, esto es muy difícil de decir, pero prefiero que te enteres de todo, de una vez por todas… La mujer con la que Stear se va a casar… Es Candy.

Terry sintió como si le clavaran una daga directo al corazón, sin pensarlo mucho, comenzó a caminar hacia el hospital, que no estaba muy lejos.

- Terry, espera, no hagas las cosas más difíciles… - Le gritó Paty, pero él no la escuchó.

Cuando Terry estaba a punto de llegar al hospital vio a Candy saliendo del lugar, por un momento sintió como su corazón comenzaba a latir violentamente, al verla bajar las escaleras, ella se veía mucho más hermosa de como la recordaba.

Él comenzó a acercarse lentamente hacia donde ella se encontraba, Cuando Terry estaba a unos cinco metros de ella, vio a Stear levantarse de uno de los escalones y caminar hacia Candy, ella le sonrió y lo abrazó, después se dieron un largo beso, haciendo que Terry sintiera una enorme rabia en su interior.

Él se quedó totalmente pasmado, no tenía idea de qué hacer, él pudo ver como ellos se dirigían hacia donde él estaba, tomados de la mano y viéndose a la cara. Cuando Candy volteó la mirada, vio a Terry enfrente de ella, por un momento, ella sintió como su corazón de detenía, fue tanta su impresión, que la fuerza de sus piernas la abandonó, haciendo que cayera bruscamente al suelo.

Los dos se quedaron ahí, mirándose fijamente a los ojos, mientras que en sus mentes, se formulaban miles de preguntas.

CHICAS LINDAS, MIL GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOS, REALMENTE ME HICIERON EL DÍA, POR LO QUE PUDE VER, HAY OPINIONES ENCONTRADAS EN LO QUE RESPECTA A CANDY, SOLO ESPERO QUE NO SE MOLESTEN POR LA DIRECCIÓN QUE LE DI A LA HISTORIA…

SÉ QUE HABÍA DICHO QUE IBA A CONTESTAR SUS COMENTARIOS, PERO A LUCHAS Y ACABÉ DE ESCRIBIR EL CAPÍTULO, QUE COMO PODRÁN VER, ES UN POCO EXTENSO, ASÍ QUE AHORA SÍ TRATARÉ DE RESPONDERLO MAÑANA.

MUCHAS, MUCHAS GRACIAS POR SEGUIR MI HISTORIA DE MANERA APASIONADA, YO TRATARÉ DE SUBIR UN CAPÍTULO DIARIO (EXCEPTO LOS FINES DE SEMANA) PARA QUE NO SE QUEDEN CON LA DUDA… MÁS AHORA QUE TODO SE ESTÁ PONIENDO TAN BUENO.. JAJAJAJA.

LES MANDO UN SALUDO AFECTUOSO A CADA UNA DE USTEDES, HASTA MAÑANA.