- ¡Candy!... – Exclamó Terry, él tuvo muchas ganas de abrazar y besar a Candy, pero el rostro de ella no reflejaba ninguna emoción, así que pensó que lo mejor era contener sus deseos.

- No tengo mucho tiempo, así que te pido que seas rápido.

- Pasa, siéntate, no vamos a hablar parados aquí, en la entrada del departamento.

Candy pasó y se sentó en el sillón, ella tenía miles de sentimientos encontrados y estaba sumamente nerviosa de estar tan cerca de Terry, pero trató de ocultar sus emociones lo mejor que pudo.

- ¿Quieres tomar algo?

- No, gracias.

Terry se sentó enfrente de ella y comenzó a observarla fijamente, se veía tan hermosa. Ella ya no era aquella jovencita que había conocido hace seis años, ahora era una hermosa mujer, la madurez le había sentado muy bien.

- ¿Ya me vas a decir que fue lo que pasó después del accidente? - Preguntó Candy, un poco impaciente.

- Cuando el avión se desplomó, yo logré salir ileso, me aferré a un pedazo de metal que estaba flotando en el mar, no sabes cómo le agradecí al cielo por haber sobrevivido al impacto del avión, yo pensé que podría volver hasta ti... Después de un rato me quedé dormido y cuando desperté, estaba cerca de la playa de una ciudad de África...

- ¿La playa de Argel?

Sí, la playa de Argel. Vi que una lancha se acercaba a mí y me sentí salvado, ellos me decían muchas cosas, pero yo no entendía nada de lo que hablaban, después de algunos minutos, llegamos hasta la orilla, cuando me bajé de la lancha les di las gracias y me volteé, supongo que ellos querían robar mis pertenencias, porque me golpearon en la cabeza y yo quedé inconsciente.

- ¿Te secuestraron?

- No, no me secuestraron. Cuando desperté, vi a un hombre hincado cerca de mí, él comenzó a interrogarme, pero yo no podía recordar nada, por más que intenté, no pude recordar ni siquiera mi nombre. Ese hombre me llevó al doctor y después me propuso que me fuera con él a El Cairo.

- ¿Y te fuiste con él, así nada más? ¿No pensaste que tal vez podría haber alguien buscándote, esperándote?

- Yo estaba asustado, no tenía dinero, estaba en un lugar desconocido, donde ni siquiera hablaban mi idioma, ¿qué querías que hiciera?

- Quedarte ahí y esperar a que alguien fuera a buscarte, ir a la embajada, a la policía, que sé yo, estoy segura de que por tu acento, alguien se hubiera dado cuenta de que eras inglés.

- Si, tal vez debí hacer eso, pero no lo hice. Yo me fui con él y después de varios días, viajamos a Sudáfrica.

- ¿A Sudáfrica? ¿A qué?

- Él es veterinario y le habían ofrecido un trabajo en el zoológico de la ciudad de Johannesburgo.

- ¿Y viviste ahí todos estos años?

- No, solo estuve ahí dos años y después me fui de viaje...

- ¡Te fuiste de viaje! Vaya, veo que la pasaste muy bien...

- Candy... Yo siempre pensé en ti.

- ¿Cómo vas a pensar en mí? Si ni siquiera me recordabas.

- Tienes razón, no te recordaba, pero durante casi cuatro años, tú estuviste presente en cada uno de mis sueños...No recordaba tu nombre, ni quien eras, pero eras tú, llamándome, pidiéndome que volviera a ti… Hasta que un día dejé de soñarte...

Candy se quedó en silencio, quiso decirle que ella también lo había soñado y que durante mucho tiempo, ella había mantenido la esperanza de que él estuviera vivo, pero prefirió quedarse callada.

- El último año lo pasé en Chicago... ¿Puedes creerlo? Estuve en el mismo lugar dónde tú viviste por tantos años...

- ¿Y qué fuiste a hacer allá?

- El padre de mi amigo murió y yo lo acompañé, llegando a Chicago conseguí trabajo en un banco y me quedé en casa de mi amigo.

- ¿Y cómo pudiste viajar? Si no tenías nada que te identificara…

- Albert me consiguió unos papeles falsos en el mercado negro.

¿Y qué te hizo volver?

Una noche yo... - Terry guardó silencio, no quiso decirle nada sobre su relación con Annie.

- ¿Qué pasó?

- Hubo una fiesta y en la madrugada yo empecé a recordarte, recordé cada momento que viví contigo, recordé lo último que me gritaste antes de subir al avión...

Candy sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas - Nuestra hija murió...

- ¿Hija?

- Sí, era una niña...

- ¿Qué le pasó?

- Nació prematuramente, era muy pequeña y no sobrevivió... Está enterrada al lado de tu tumba...

- ¡De mi tumba!... - Terry soltó una risa sarcástica.

- Después de varios meses de búsqueda, tu padre decidió darte por muerto y te hicimos un funeral.

- Yo no he podido ver a mis padres, ni decirles que estoy vivo...

- Ellos se fueron de viaje a un crucero, regresan el próximo mes...

- ¿Sigues en contacto con ellos?

- Si, después de lo que pasó, ellos estuvieron muy cerca de mí... También tus amigos...

- Sobre todo Stear, ¿no?

- Si, en especial Stear.

Terry sintió una inmensa rabia y se levantó rápidamente del sillón - Claro, era obvio que ese imbécil iba a estar cerca de ti, él siempre te quiso, desde que antes de que tú y yo nos casamos, él ya estaba enamorado de ti...

- Terry yo...

- ¿Acaso no pensaste en mí? ¿No pensaste en Paty?

- Tú ya no estabas con nosotros y Paty también se había alejado de nuestras vidas...

- Que buena amiga resultaste... Dejándote seducir por Stear...

- ¡Basta Terry! Tú no tienes derecho a reclamarme nada, mientras tú te dedicabas a viajar por el mundo, yo estaba aquí, muriéndome en vida...

- ¿Y por eso te revolcaste con mi mejor amigo? - Gritó Terry, una vez que esas palabras salieron de su boca, él se arrepintió profundamente de haberlas dicho.

Candy se levantó del sillón y comenzó a caminar hacia la puerta, mientras varias lágrimas caían por sus mejillas.

- Candy, disculpa, yo no quise ofenderte - Dijo Terry, mientras corría hacia ella para tratar de abrazarla. Candy se volteó hacia él y le dio una cachetada.

- Escúchame bien Terry, tú no tienes idea de todo lo que yo sufrí, de todo lo que yo pasé después de te fuiste...

- Candy, yo no planeé irme de tu vida, yo no quise perder la memoria, fue un accidente...

- Pues no sabes cómo hubiera deseado ser yo la que perdiera la memoria y dedicarme a viajar sin ningún tipo de remordimiento, no amarte, ni recordarte, no sentirme sola, ni desprotegida... Yo tampoco planeé enamorarme de Stear, simplemente pasó. Él estuvo a mi lado en cada momento, cuando tú desapareciste, cuando perdí a mi hija, cuando yo... - Candy guardó silencio por varios segundos...

- ¿Cuando tú qué? - Preguntó Terry, bastante irritado.

- Quiero que me dejes en paz, yo soy muy feliz ahora y no te quiero cerca de mí. Por mi puedes seguir viajando por el mundo, ya estuve mucho tiempo sin ti, así que ya no me importa lo que hagas con tu vida. Pero antes de irte, quiero que me firmes los papeles del divorcio...

Terry se volteó rápidamente, esas palabras le dolían y le dolían mucho – Todo se hará como tú quieras... - Le contestó, intentando con todas sus fuerzas no llorar.

Candy salió del departamento, azotando la puerta a su paso. Algunos minutos después, Albert salió de su habitación.

- ¿Eres idiota o que te pasa? ¿Por qué le hablaste de esa manera? - Le preguntó Albert a Terry...

- No pude evitarlo, las palabras salieron de mi boca sin siquiera pensarlas... Me sentí tan celoso...

- ¿Te has puesto a pensar en lo que tú hiciste? ¿En todas las mujeres con las que estuviste, mientras que ella estaba sufriendo por tu muerte?

- Sí, soy un idiota, un idiota que acaba de perder al amor de su vida...

- Bill, necesitas hablar con Annie...

- Ahorita no, Albert.

- Si, es necesario que lo hagas, ahora.

- Está bien, pero primero necesito hablar con otra persona... ¿Me acompañas?

- Sí, claro.

Terry se dirigió hacia el hotel donde se estaba hospedando Paty, el día que él había tenido su primer encuentro con Candy y después de que Stear se la llevara en brazos, Paty había llegado hasta donde él estaba para ofrecerle su apoyo.

- Terry, ¿estás bien? – Le dijo ella, después de presenciar toda la escena a la distancia.

- No, no estoy bien…

- ¿Quieres que platiquemos?

- No, quiero estar solo… - Le respondió Terry y después comenzó a caminar.

- Terry, si necesitas platicar, me estoy quedando en el Gran Hotel del Centro, voy a estar hospedada ahí por una semana más…

Terry no respondió, se sentía demasiado turbado como para pensar en platicar con Paty, pero ahora, él necesitaba que ella le contara todo lo que había ocurrido durante su ausencia. Al llegar al hotel, el preguntó por la habitación de su amiga, una vez que le dieron la información que deseaba, se dirigió de prisa hasta su cuarto y tocó la puerta con insistencia. Después de un par de minutos, Paty salió.

- ¡Terry! Me alegra que hayas decidido venir a verme… - Le dijo ella y después le dio un fuerte abrazo…

- Necesito que me cuentes todo lo que pasó en la vida de Candy, después de mi desaparición.

- Bueno, yo solo estuve cerca de ella durante el primer año después de tu supuesta muerte… Sí quieres saber más, tendrás que hablar con Archie…

- Por el momento prefiero no hablar con él, siento que odio todo lo que tenga que ver con Stear.

- No seas tan severo, Archie te quiere, él sufrió mucho pensando que estabas muerto. Ayer hablé con él y me preguntó por ti, le dije que te estabas quedando en casa de tus padres, me dijo que te iba a llamar, ¿no lo hizo?

- No lo sé, ya no me estoy quedando ahí, me estoy quedando en el departamento.

- ¿De tus padres?

- Sí, aún no me he atrevido a visitar el departamento que compartía con Stear…

- Me dijo Archie que ya nadie vive ahí y que tenían pensado venderlo… Pero ahora que tú llegaste, supongo que ya no podrán hacerlo, ¿A nombre de quién está ese departamento?

- A nombre de los tres…

- Pero bueno, pasa, ponte cómodo – Terry entró a la habitación y Albert caminó detrás de él, en ese momento, Paty notó la presencia de Albert, que hasta ese entonces había permanecido recargado sobre la pared - ¿Él viene contigo?...

- Sí, él es Albert, un gran amigo que hice durante el tiempo que estuve fuera.

Albert se acercó a Paty y le extendió la mano – Mucho gusto - le dijo él, mostrándole una linda sonrisa.

- Hola, mucho gusto, yo soy Patricia, una vieja amiga de este cabeza dura…

Albert rio ante el comentario de Paty, ella pensó que él tenía una bella sonrisa.

- ¿Recuerdas aquella ocasión que estábamos en Bombay? ¿Cuándo una chica corría y gritaba a media gasolinera? – Le preguntó Terry a Albert.

Albert trató de hacer memoria, después de varios segundos recordó esa escena – Sí, lo recuerdo…

- Pues esa chica era nada menos que mi querida amiga Patricia…

- Te ves diferente – Le dijo Albert a Paty.

- Sí, bueno, yo bajé mucho de peso y me dejé crecer el cabello…

- Y te cambiaste esos lentes de botella que en nada te favorecían – Añadió Terry.

- Sí, eso también…

- Oye Paty, ¿no tienes algo de tomar? ¿Vino? ¿Cerveza? ¿Gin? – Preguntó el castaño.

- No, pero si quieres podemos ir a un bar, yo no tengo otra cosa que hacer por la tarde…

- Tu idea me parece perfecta…

- Espero que tu suerte haya cambiado y no te disparen otra vez en el pie…

- Preferiría que me dispararan en el corazón, para dejar de sufrir de una vez por todas…

- Deja de decir tonterías…

- No son tonterías, es la verdad…

Los tres se dirigieron a un bar cercano, mientras bebían, Paty comenzó a relatar la historia que Terry tanto deseaba saber.

- Tus padres fueron los primeros en enterarse del accidente, ellos trataron de comunicarse con Candy, pero ella no estaba en su departamento, así que le hablaron a Stear para que los ayudara a localizarla. Después de que tu padre le dio la noticia del accidente, Stear me pidió que lo acompañara a verla, él no se atrevió a ir solo. Recuerdo bien su cara cuando le dijimos que tu avión se había estrellado en el mar, ella no podía creerlo, se recargó en la pared para no caerse y repetía una y otra vez que tu tenías que estar bien, que tenías que estar vivo.

Paty paró para darle un sorbo a su bebida, Terry tomó su cerveza y se la acabó de un solo trago – Prosigue… - Dijo él.

- Ella quiso ir con tus padres, pero Stear se negó a llevarla, así que nos fuimos al departamento a esperar noticias tuyas, noticias que nunca llegaron… Después de tres días, ella se desmayó, nosotros ignorábamos que ella estaba embarazada, la enfermera nos reprendió y nos dijo que Candy tenía que cuidarse más. Cuando ella salió del hospital, los tres nos comprometimos a cuidarla, por ti, por tu memoria, ella estaba desolada, no dormía, no comía, se la pasaba llorando, fueron momentos muy difíciles para todos, todos sufríamos por tu ausencia, pero intentábamos ser fuertes, tus padres intentaban desesperadamente encontrarte, sin ningún resultado. Para rematar, los medios se enteraron de que tú viajabas en ese avión y todo se volvió un circo, ellos acosaban a Candy día y noche, tu madre tuvo que llevársela a vivir con ella, porque la seguían hasta su departamento…

Terry comenzó a llorar… Paty se acercó a él y lo abrazó – Por favor, continua, yo… Necesito saberlo todo – Le dijo él.

- Después de varias semanas, suspendieron tu búsqueda, Candy estaba devastada con la noticia, ella aseguraba que tú estabas vivo, ella decía que te soñaba todas las noches… Tu padre decidió mandar a hacer otra investigación por su cuenta, pero el resultado fue el mismo. Poco después, Stear me contó que ella tuvo problemas para pagar la renta del departamento, así que él fue a hablar con tu padre para resolver lo de tu herencia y fue por eso que te dieron oficialmente por muerto, para que ella pudiera reclamar tus bienes. Con el dinero que le dieron ella compró la casa donde vive actualmente… después de eso, Candy se refugió en su trabajo, pasaba todo el maldito día en el hospital para no acordarse de ti y obviamente tantas mal pasadas, tanto sufrimiento, tanto estrés, afectó su embarazo…. Ella estaba hecha un hueso, si la hubieras visto, no la hubieras reconocido…

- Y entonces perdió al bebé…

- Sí, una noche le habló a Archie pidiéndole que fuera por ella, Stear y él se fueron rápidamente a su casa y la llevaron al hospital, pero ya era tarde, la bebé ya estaba naciendo, era muy pequeña… Según les dijeron en el hospital, ella apenas tenía seis meses. Cuando dieron de alta a Candy, todos estuvimos al pendiente de ella, Candy parecía haber aceptado la muerte de su hija, o al menos eso nos hizo creer a todos, yo sabía que ella estaba sufriendo, pero no supe como acercarme a ella… Un día fuimos a visitarla, queríamos animarla con una pequeña fiesta, así que llegamos de improvisto a su casa, yo le había pedido una copia de su llave después de lo que pasó con su hija… Cuando llegamos, la encontramos tirada en el piso, con un frasco de pastillas vacío, al lado de ella.

- ¿Ella trató de suicidarse? – Preguntó Terry, sin poder creer lo que escuchaba.

- Casi lo logra, fue un milagro que nosotros llegáramos en ese momento, si no, ella estaría muerta…

- Cállate Paty…

- Es la verdad, ella ya no quería vivir, estaba metida en una profunda depresión, todos teníamos miedo de que ella volviera intentar quitarse la vida. Si hubieras visto a Stear, él se moría de miedo de perderla…

- No quiero hablar de Stear…

- Tuvimos que buscar un psicólogo que fuera a verla a su casa, porque ella no quería salir de su habitación, ni comer, ni vivir… Solo se la pasaba durmiendo y llorando. Al parecer Stear habló con ella, no me preguntes que le dijo, porque no lo sé, pero gracias a eso, ella comenzó a recuperarse… Ella volvió a su trabajo, volvió a platicar, a salir, a sonreír. Poco después de eso, Stear terminó conmigo, me confesó que estaba enamorado de ella, me corrió de su departamento y me pidió que me alejara de ellos…

- ¿Y tú lo hiciste? ¿Le dejaste el camino libre?

- ¿Y qué querías que hiciera? Qué me quedara ahí viendo cómo se desvivía por Candy, viendo cómo le demostraba su amor, sin importarle que yo viviera con ella – Dijo Paty en voz alta, mientras varias lágrimas salían de sus ojos. Albert, quien hasta ese momento no había podido quitarle la vista de encima a Paty, le ofreció un pañuelo, ella le agradeció el gesto.

- ¿Te fuiste a vivir con ella?

- Me quedé con Candy por algunas semanas, reconozco que pensé en frustrar los planes de Stear, pero mi corazón no lo soportó, así que tome la decisión de irme de viaje, de alejarme de todo ese drama de una vez por todas… Después de eso, perdí por completo el contacto con ellos… Cuando me encontré con Archie, él me contó que Stear y Candy habían iniciado su relación hace dos años y que se habían comprometido hace unos meses…

Por varios minutos, hubo un silencio abismal en la mesa. Albert no pudo evitar sentirse incómodo, a pesar de que no entendía del todo lo que estaba pasando, sabía que en esa historia habían sido muchos los afectados.

- ¿Y qué fue lo que hiciste durante tu viaje? – Preguntó Albert, tratando de alejar la tensión que se sentía en ese momento…

- Pasé un buen tiempo en la India, después me fui a África…

- Nosotros también recorrimos África…

- Bueno, yo no fui de safari, fui como voluntaria, estuve apoyando una comunidad pobre, en el Congo. Fue ahí donde me di cuenta de que mis problemas emocionales no se comparaban en absoluto con todos los problemas que tiene esa gente, que a veces no tiene que comer ni que beber, o un techo dónde dormir. Yo me sentí sumamente agradecida por todo lo que tenía y me prometí jamás volver a quejarme por nimiedades.

Albert miró a Paty fascinado, esa respuesta le había demostrado que ella era una mujer fuerte e inteligente, capaz de ver más allá de las banalidades de la vida. Terry también se sorprendió de escuchar a Paty, se dio cuenta que su amiga había madurado mucho durante esos años y pensó que ella tenía razón, sus problemas eran insignificantes comparados con lo que sufrían otras personas.

Tres horas después, los tres platicaban amenamente, Paty le contó a Albert muchas anécdotas de su amistad con Terry, él la escuchó atento. Cuando decidieron irse, todos estaban pasados de copas, en especial Paty, que no había bebido en mucho tiempo.

- Vamos a dejarte al hotel y después nos vamos - Dijo Terry, mientras trataba de levantarse de su silla, con mucha dificultad.

Paty también intentó pararse, pero estaba demasiado borracha y cayó al suelo, lanzando una estrepitosa carcajada. Terry intentó cargarla, pero comenzó a tambalearse con ella. Albert, que era el más sobrio de los tres, cargó a Paty y se la llevó así hasta su hotel.

- ¿Te han dicho que tienes unos ojos hermosos? – Le preguntó Paty a Albert, mientras la llevaba en brazos.

- Albert no pudo evitar sonreír al escuchar el cumplido – Creo que me lo han dicho en un par de ocasiones – Respondió él.

- Y también tienes una sonrisa preciosa – Le dijo ella sonriendo.

- Gracias, tu sonrisa también es muy bella.

Cuando llegaron a la habitación, Albert depositó a Paty en su cama y después entró al baño a orinar, cuando salió, vio que Terry yacía casi inconsciente en el sillón, Albert pensó en irse a su hotel, pero al final le ganó la desidia. En ese momento vio a Paty, que intentaba levantarse de nuevo.

- Necesito ir al baño – Le dijo ella.

Albert se acercó a ayudarla y la llevó hasta la entrada del baño, luego esperó hasta que ella saliera y la llevó de regreso a la cama, en ese momento Paty lo jaló de la camisa y lo besó, él le respondió el beso, y los dos cayeron sobre la cama, donde ella comenzó a desabotonar su camisa.

- Tal vez debamos esperar un poco, no creo que sea un buen momento para esto, los dos estamos borrachos – Dijo Albert.

- ¿Sabes desde hace cuánto tiempo no estoy con un hombre? Créeme amigo, no puedo esperar…

Dicho esto, Paty bajó su mano hasta la entrepierna de Albert y comenzó a besar su cuello, él, respondiendo a las caricias de ella, comenzó a quitarle la ropa y a besarla apasionadamente. A Albert le había gustado Paty desde aquella vez que la había visto correr detrás del taxi, en Bombay, pero ahora que la había visto más de cerca y que la había tratado, le gustaba mucho más. Una vez que los dos se desfogaron, se quedaron profundamente dormidos.

A la mañana siguiente, Terry se levantó para ir al baño, la escena de sus dos amigos desnudos y en la misma cama, captó de inmediato su atención, una sonrisa pícara se dibujó en su rostro mientras se dirigía a su destino.

Paty se despertó al escuchar ruidos en el baño, cuando volteó, vio a Albert a su lado, abrazándola, completamente desnudo - ¡Mierda! – Murmuró ella, mientras trataba de recordar lo que había pasado la noche anterior, de repente una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro, cuando algunas imágenes de su candente encuentro pasaron por su mente. Ella se levantó de la cama y se vistió antes de que Terry saliera, Albert, se despertó al sentir que ella se movía, los dos se quedaron viendo por un momento, ambos estaban apenados, él se levantó de la cama y le mostró una cálida sonrisa, ella se la devolvió. Albert estaba a punto de acercarse a Paty para darle un beso, cuando vio que Terry salía del baño.

- Te aconsejo que te vistas, créeme que no es muy agradable verte desnudo a estas horas de la mañana y menos con esta resaca que me cargo… - Le dijo Terry.

Albert se vistió rápidamente, mientras lo hacía, recordó que Annie lo estaba esperando en su hotel – Terry, vamos al hotel, necesitas hablar con Annie.

- Solo déjame desayunar y después nos vamos a donde quieras.

Los tres bajaron a desayunar al restaurante del hotel, mientras comían, Albert y Paty se lanzaban miradas coquetas, que no pasaban desapercibidas para Terry. Una vez que terminaron de desayunar, Paty se despidió de ellos, ya que tenía una cita de negocios muy importante a la cual asistir. Los dos amigos se fueron al hotel donde se estaba hospedando Albert, al llegar, se dirigieron directamente a la habitación de Annie, después de tocar la puerta un par de veces, ella les abrió.

¡Bill! – Exclamó ella, emocionada.

- Hola Annie…

- Bill, Annie tiene algo muy importante que decirte – Recalcó Albert.

- Te escucho – Respondió Terry.

Annie se sentó en la orilla de la cama y empezó a jugar con sus manos, ella no quería hablar, pero Albert la había amenazado con acusarla de cómplice de Neal si no lo hacía.

- Bill, yo… - Annie respiró profundo antes de continuar – Yo siempre supe quien eras tú en realidad… - Al decir esas palabras, Annie deseó con todo el corazón que Terry no la odiara después de escuchar la historia que estaba a punto de relatar.

Hola chicas lindas, ya sé que parezco político en plena campaña electoral, nada más prometo y prometo que voy a contestar los reviews y nada que les cumplo. Pero bueno, hoy por ser el último capítulo de la semana, lo voy a hacer.

- Lilit: Muchas gracias por tus palabras, y gracias a ti por tomarte el tiempo de leer mi historia.

- Iris: Jajajaja, tienes razón, ni un saludo se dieron los mendigos. Creo que las cosas no se van a arreglar tan rápido como quisieran.. :(

- Blanca: Concuerdo contigo cuando dices que aquí en México son muy machistas y creo que lo peor de todo, es que nosotras lo toleramos. Sobre Annie, tienes toda la razón, ella actuó mal y no tiene disculpa.

- Guest: Siento mucho que dejes de leerme, pero comprendo tus motivos para dejar de hacerlo y sobre todo, los respeto. Como dije anteriormente, yo no odio al personaje de Terry, simplemente yo ya había planeado mi historia de esta manera y no iba a cambiar toda la trama. Te agradezco por haberme seguido hasta ahora y espero que mi próxima historia sea más de tu agrado.

- Maritza: Stear todavía tiene la esperanza de quedarse con Candy, aunque sabe bien que, en el fondo, ella sigue enamorada de Terry. Por cierto, yo nunca mencioné que ella extrañara que Stear la tocara, solo puse que él había dejado de hacerlo…

- Marina: Bueno, Candy está confundida, hasta ese momento ella estaba segura de su amor por Stear, pero la llegada de Terry ha venido a cambiar todo lo que ella creía sentir por él. Tienes razón en decir que ella debía hablar primero con Terry, pero ella está entre la espada y la pared, porque tampoco quiere lastimar a Stear, que hasta ese momento se ha portado muy bien con ella.

- Guest: Es lo que yo digo, el drama le pone sabor a la historia :)

- Kamanance: Creo que Terry no quiere forzar las cosas, él prefiere que sea ella la que se acerque a él por su cuenta, ya que él no está seguro de los sentimientos de su esposa.

- Ster Star: Sí, ya sé, el capítulo de ayer fue muy corto, pero traté de compensárselos con el capítulo de hoy. Yo quise darle un giro a la personalidad de Stear, que siempre había puesto como el amigo incondicional. Ya falta poco para que Terry se entere de la verdad… Yes!

- Ceshire – Como había expresado en un comentario anterior, lo ambienté en esos años, porque me gusta mucho la música que se produjo en ese entonces. En un principio pensé que fuera en la época moderna, pero con todos los adelantos tecnológicos, sería poco creíble que no encontraran a Terry, en cambio en los años 70`s, si bien ya había tecnología parecida a la de nuestros días, no era lo suficientemente avanzada para rastrear a Terry hasta donde él se encontraba…

- Guest: Tienes razón, a Stear se le va a acabar su historia de amor, cuando Candy se entere de todo lo que hizo a sus espaldas.

- Silvia: Ya sé, a veces yo también me siento mal por haber descrito a un Stear tan malo y con tan pocos escrúpulos, más porque es uno de mis personajes favoritos. Gracias a ti por leer mi historia.

- Gladys – Las horas de suerte de Stear están contadas… :D

- Alesita: Albert llevó a Annie para que fuera ella la que le dijera toda la verdad a Terry. Stear se aferra a la esperanza de poder continuar al lado de Candy. Este encuentro no fue apasionado, pero el próximo que tengan si lo será. :O

- Guest: Ya le llegó su hora al mendigo ese…

- Yessi – Bueno, creo que todavía te quedarás por la duda, pero ya falta poco para que todo se descubra, por fin.

- Amrica: Tienes razón, a Candy casi se le caen los calzones de la emoción, pero ella se siente en deuda con Stear, que hasta ese momento no le ha dado motivos para desconfiar de él y quien ha sido su pareja sentimental por los últimos dos años.

- Eli: Es muy cierto lo que dices, al final, la verdad siempre sale a la luz. Terry se siente con Annie, como Candy se siente con Stear, culpable, ya que él también ignora que ella siempre supo quién era él, pero todo cambiará cuando ella le cuente toda la verdad.

Por cierto, no tienes que disculparte, yo acepto todos sus comentarios, buenos o malos y entiendo que tienen razón en enojarse con la trama y con los personajes, a mí me pasa lo mismo a veces, cuando me sumerjo de lleno con una historia.

- Phambe: Tienes razón, fui muy cruel, yo pensaba escribir su encuentro el día de ayer, pero ya no me dio tiempo, así que lo corté en lo más emocionante, jajaja, me disculpo por hacerlas sufrir, jajaja. Sobre lo que dices de sus padres, tal vez no lo dejé muy en claro, pero ellos aún no están enterados de su regreso. Sobre Candy, ella supone que la actitud de Stear, se debe a su miedo de perderla y por lo mismo ella trata de ocultar sus verdaderos sentimientos para no lastimarlo más. Es obvio que la frase "Yo nunca te obligaría a estar conmigo" es una verdadera farsa y una hipocresía, ya que sí, él ha hecho todo para obligarla a estar con él. Tienes razón, su primer acercamiento fue un completo fracaso, ya que ninguno de los dos estaba listo para entender lo que había pasado durante esos cinco años separados, pero eso no quiere decir que no podrán entenderse en un futuro. Sobre Annie ni te preocupes, no pretendo ponerla como un impedimento a su relación, ya tienen suficiente con Stear. Es cierto que Candy sufrirá al descubrir la verdadera cara de Stear, pero podrá reponerse.

- Candice: Tienes razón, aquí Stear es Susano, jajajaja, y sí que supo manejar las cosas a su favor, pero no podrá hacerlo por siempre. "A todo cochino le llega su tiempo"... jajaja, no había escuchado esa frase, pero es muy buena… Sobre el estrés, no te preocupes, el fin de semana recargo mi pila :)

- Elvira: Gracias por leerme, porque sé que sufren con la espera, aquí les dejé el nuevo capítulo.

- Paty: Albert será una pieza fundamental en la historia y bueno, ya casi se descubre todo…

- Sofía: Candy no quiere mortificar a Stear, por eso le permite todo lo que él le hace, pero ya pronto se le caerá la venda de los ojos. Terry no recuerda la ocasión que vio a Stear en el zoológico, pero lo hará cuando Annie le confiese toda la verdad. Tienes razón, Terry no quiere ver a Candy en la cárcel y jamás se atrevería a hacerle daño, pero tampoco va a perderse la oportunidad de fastidiar a su "amigo". Y bueno ya pronto les tocará "gozar en la cama" jajajaja y sí, Candy recordará lo que es echar pasión de la buena, jajaja.

- Alondra: Candy se siente en deuda con Stear, por eso se lo permite. Annie fue a Londres a decirle toda la verdad a Terry. Y no, no le voy a dar chicharrón a Flanny, jajajaja, ya que dejar que Annie tuviera una relación con Archie, sería como premiarla, y eso no lo voy a hacer.

- Guest: Me alegra mucho que te guste mi fic, gracias por leerlo.

- Becky: Yo no niego que me gustan los personajes de los hermanos Cornwell, pero no es por eso que los pongo como parejas de Candy, lo hago porque me gusta utilizar los mismos personajes de la historia original, pude haber utilizado cualquier otro nombre y el efecto que causaría en las lectoras sería el mismo. Lamento no tener la misma opinión que tú, pero aun así respeto tu punto de vista. Para mi suena muy feo que compares a Candy con una paleta que se están comiendo entre los dos, y desde mi punto de vista no existe tal traición, porque Candy era viuda y ella jamás pensó que Terry regresaría después de 5 años. Sí ella lo hubiera hecho cuando él estaba viviendo con ella, estaría completamente de acuerdo contigo, pero bueno, tenemos formas diferentes de ver la vida y las relaciones.

- Guest: Y vaya que hablaron y hasta se agarraron del chongo, pero no se me angustien, no será para siempre… :)

- Guest: Yo no disculpo a Annie, tienes toda la razón en lo que escribes sobre ella, pero bueno, la pobrecita se va a quedar sola como perro.. :3

Ahora sí, mi deuda está saldada, les agradezco infinitamente por tomarse el tiempo de comentar mi historia. Les mando un saludo grande y afectuoso a todas… Nos vemos el lunes :)