"Tomé Las Estrellas (De Mis Ojos)."
Por B.B. Asmodeus.
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Fandoms: Guardians of the Galaxy Vol. 3.
Parejas principales: Rocket/Peter Quill (Star-Lord).
Rating: Adulto, por contenido sexual.
Categorías: Canon Rewrite, Missing Scenes, AU de la 2da mitad del Vol. 3, Post-Resurrección, Character Study, Slow Burn, Drama, Acción y Aventura, Humor, Romance, Primer Beso, Primera Vez, Fluff, Hurt/Comfort, Tensión Romántica sin Resolver porque Peter y Rocket son Unos Tontos, Final Alternativo.
Advertencias:
(1) Por violencia y maltrato animal. Aunque no más de lo que la película ya mostró.
(2) Por temas de abuso de alcohol, depresión, trauma psicológico fuerte, estrés postraumático, y trastornos de la autoestima.
Spoilers: Guardians of the Galaxy Vol 1-3, Guardians of the Galaxy: Holiday Special, Avengers: Infinity Wars/Endgame, y un poco de Thor: Love & Thunder.
Sinopsis: Debía ser una clase de ironía muy singular que fuera el rostro de Quill lo primero en divisar, al volver a la vida. A.K.A. Justo cuando Rocket se había resignado a tener sentimientos sin corresponder hasta su último aliento, Peter Quill lo sorprende.
Notas:
(1) ¡He creado un Discord Roquill en Español! Por si les interesa unirse aquí dejo la dirección, /qfTd2xhE
(2) LA TENSIÓN SEXUAL. HA VUELTO.
(3) GENTE HERMOSA, HAREBELL HA CREADO MARAVILLOSO FANART DEL PRIMER BESO ESQUIMAL ROQUILL DE ESTA HISTORIA (Y MÁS ESCENAS SUPER HERMOSAS), POR FAVOR VAYAN A VERLO Y DENLE MUCHO AMOR. ¡SE LO MERECE TODO, CON ESE GRAN TALENTO! ¡MUCHAS GRACIAS!
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Soundtrack de este capítulo:
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01. "You." – Radiohead.
02. "Thinking about you." – Radiohead.
03. "Música Ligera." – Soda Estereo.
04. "La Fuerza del Destino." – Mecano.
05. "Llámame, Si Me Necesitas" – Miguel Mateos.
06. "Escape (The Piña Colada Song)" – Rupert Holmes.
07. "Hawaii-Bombay." – Mecano.
08. "Howl" – Florence + The Machine.
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"Y puedo verme ahogarme,
Atrapado en el fuego."
-Radiohead.
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vii.
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"—y luego, dijeron que habían durado tres horas combatiendo a los Chitauri!" Rocket se disolvió en carcajadas conforme contó la aventura.
"¿Tres horas?" El alarido de Quill fue completamente incrédulo. "¿No sabían que con explotar la nave nodriza podrían matarlos a todos?"
"¡Es—Es lo que YO dije!" Rocket cayó sobre el cojín en convulsión. Sus risas fueron tan fuertes que sostuvo su estómago.
"¡Que idiotas!"
"¡Debiste ver sus caras! ¡Stark se sintió tan humillado que me persiguió por el edificio tratando de afeitarme, el maldito bastardo!"
"Bueno, en su defensa, puedo simpatizar plenamente con el impulso." Aunque la intensidad de las risas de Quill fue una oleada tenue a comparación, el humor de la anécdota había inspirado aquella expresión infantil que Rocket no había visto en mucho tiempo. "¿Qué sucedió al final? ¡No recuerdo haberte visto calvo mientras enfrentábamos a Thanos!"
"Oh, esta es la…he, he, la mejor parte." Rocket se reincorporó, limpiando las lágrimas de sus ojos. "Cuando Stark estuvo a punto de lograrlo, T-Thor se interpuso… ¡y terminó trasquilado de un lado de la cabeza!" Oh, D'ast, de recordarlo, Rocket volvió a revolcarse por el conjunto de cojines. Ugh, su estómago comenzó a doler. Entre jadeos, Rocket continuó. "S-Stark se dio por vencido, antes de que Romanoff nos rapara a todos por igual. Flark, esa mujer daba miedo cuando estaba furiosa."
El humor se transformó en curiosidad, al mismo tiempo que Quill mordía un panecillo. Siguió hablando con la bocota llena. "¿Romannaaab?"
"Roma-noff." Rocket acicaló su pelaje conforme se tranquilizó, algunas risillas todavía colándose por ahí. "Nat. La pelirroja—Oh, no la conociste." Que extraño, darse cuenta. "Trabajamos juntos por más tiempo, era el punto de comunicación principal de los terranos post-Blip. Nos compartíamos misiones, reportes, todo ese tipo de cosas." Rocket se encogió de su hombro. "Era… cool. Menos idiota que todos los demás, eso sí."
"Ummm." Peter frunció sus cejas, todavía masticando. Lentamente, se recostó sobre su costado, observando a Rocket de cerca desde la manta que habían extendido sobre la vegetación. La enorme sombrilla instalada por el resort para los visitantes, a meros metros de las cascadas, los cubría de los rayos solares. Aun así, las mejillas de Peter estaban llenas de color. "¿Fue tu amiga?"
"Nah, no fue para tanto." Rocket desvió su mirada hacia la canasta donde habían cargado parte del picnic. Los cachorros estaban tomando una siesta en su interior, con cero preocupaciones. "Nunca organizamos una fiesta en pijamas para llorar nuestras amarguras mientras comíamos helado, si a eso te refieres. Pero, al menos, era competente. Siempre iba al grano."
Rocket hasta podía admitir a sí mismo, que había respetado a Romanoff. Después de su sacrifico para recuperar la piedra del alma, Rocket siempre la respetaría. Stark no había sido el único héroe.
"¿Qué tal con los demás? ¿Te hiciste amigo con alguno de ellos?"
"¿Qué pasa contigo y el interrogatorio?" Rocket tomó una uva para arrojarla a la frente del terrano. Sonrió al atinarle en su objetivo.
"Nada." Peter recogió la uva y se la comió. "Me interesa. Saber un poco más. Nunca hablas en detalle de lo que Nebula y tú hicieron esos cinco años. Con quienes se llevaron mejor, con quienes no." Peter le sonrió brevemente. "Aunque ya contestaste un 60% de mis dudas con esa historia."
Rocket rascó su oreja con la punta filosa de uno de sus dedos. Fue una acción para ganar tiempo, más que nada. No le gustaba hablar de esos cinco años, porque no le gustaba recordarlos. Así de simple.
"Digo, pareciste llevarte muy bien con el grandulón verde. Te abrazó cuando dejamos Terra y ni siquiera intentaste morderlo."
"Banner." Rocket resopló por su trompa. "Abraza a todos, el gran hippie. No lo mordí porque me hubiera quedado sin colmillos, idiota. Su piel es prácticamente impenetrable."
"¡Aja! Otra cosa de la que no tenía idea. ¿Ves?" Peter le apuntó con su mano. "¿Qué tal el T-800 que seguía viéndome feo? El que se mantuvo cerca de Nebs durante el funeral."
Oh. Rhodey.
"¿Alguna historia interesante por ahí?" Quill hizo bailar sus cejas en modo sugestivo. "¿De preferencia algo que pueda usar como soborno, cuando aparezca la oportunidad?"
"Eres un caso perdido." Rocket sacudió su cabeza. "Queriendo chismes, como una anciana."
"Hubo algo." Peter le dio un trago a su botella de agua.
"¿Por qué tan seguro?"
"Fácil. Cuando quise indagar un poco, nunca había escuchado una cadena de insultos tan creativos saliendo de Nebula en menos de cinco segundos. Toqué un nervio."
"Mírate, el experto el gurú en relaciones ciber-humanas, impartiendo sabiduría." Rocket se cruzó de brazos. Luego, suspiró. "No sé por seguro. Sabes cómo es Nebula de misteriosa. Trabajaron juntos en muchas ocasiones, cuando no estuvo conmigo en el Benatar. Pero, nunca vi algo incriminatorio con mis propios ojos."
"Oh, tuvieron algo, te lo aseguro." Peter se levantó lo suficiente para estirar un brazo y rodear el cuello de Rocket. Le tomó por sorpresa. Ser guiado al piso con familiaridad. Peter no titubeó en cerrar la distancia, trayéndolo hacia su pecho hasta que Rocket estuviera semiacostado sobre él. "¿Qué hay de usted? ¿Alguna chica terrana atractiva de la que debería estar preocupado, Señor Avenger?"
"Montones." Rocket movió sus bigotes al respingar. "¿Qué? La vida sigue, ese fue mi motto." Cuando Peter quiso atraer sus rostros, Rocket encontró la manera de zafarse. "Alto ahí, ya me arruinaste un jumper."
Quill liberó un sonido ofendido. "No se arruinó. Lo lavaste. Hay una diferencia."
"Bueno, ¿podrías esperarte hasta que se seque al menos? Esta cosa no está exactamente hecha a la medida." Jaló del pecho del traje de buceo para huéspedes, que había encontrado en la cabaña. Le quedaba grande, al contrario de los shorts de repuesto que Quill había encontrado para sí.
Rocket brincó del cuerpo de Quill. Se sintió sofocado. Algo le dijo que no era a causa del clima tropical. Se redirigió hasta la pequeña mesa que habían traído del pabellón. El regulador de temperatura de muñeca permanecía en espera de ser inspeccionado. La distracción perfecta.
De inmediato, Rocket se dedicó a abrir su kit de herramientas de bolsillo. Encontró el desarmador con la medida adecuada y comenzó a desatornillar la caratula trasera de la pulsera.
Quill tenía una misión, sin embargo.
"¿No debería ser al revés?" Brazos humanos rodearon el torso de Rocket por detrás. "¿Qué podríamos arruinar el repuesto barato, y no el jumper de alto funcionamiento?"
Por un flark.
"¿Qué le pasó?" Peter gesticuló hacia el regulador. "¿Se averió?"
"Las lecturas están alteradas, me di cuenta cuando llegamos al planeta. Los sensores de temperatura deben necesitar un reinicio para reajustarse." La caratula se zafó. Rocket le retiró con cuidado. Prosiguió a sacar la lupa, echando vistazo a los circuitos. "Oh, scut. El maldito está frito por dentro."
"¿Seguro que no puedes hacer nada?"
Rocket negó con sus orejas hacia atrás. "Necesitaría nuevos circuitos para reemplazar los tostados. Sigue siendo extraño, lo construí para aguantar cambios radicales de atmósfera. ¡Que pedazo de basura!"
"Seguro que construirás una versión mejorada en un sentón." Se le fue murmurado contra su nuca. Rocket se congeló por entero con el efecto. ¿Quién adivinaría que ese punto sería extremadamente sensible? Cuando la mano de Peter se coló entre sus garras, tomó el regulador de muñeca para retirárselo y volver a colocarlo en la mesa. "Eres un genio, después de todo."
"Voy a—voy a necesitarlo."
"No por ahora." El timbre varonil impactó contra su pelusa. Peter restregó su perfil contra el de Rocket en movimientos bien aprendidos. Involuntariamente, Rocket cerró sus ojos, ondulando su rostro. "Por ahora, todo lo que necesitas está justo aquí, nene."
"Quill." No tuvo certeza de qué exactamente quiso expresar. Todo le fue desconocido. Los besos. Las caricias. Percibir el cuerpo de Quill presionado contra el suyo en alta fricción que Rocket temía que su pelaje fuera a prenderse en llamas. ¿Era normal? Las complicaciones de las relaciones carnales con terranos no habían sido su problema hasta ahora. Todavía no podía decidirse si la pérdida de control en el pabellón había sido algo bueno, o algo que debió haber regido con más control. ¿Como había sido posible que Peter pudiera extraer aquellos sonidos con la palma de su mano? Rocket no había comprendido ni su propio cuerpo.
Como ahora.
Peter rozó sus narices en el momento que Rocket se dio la vuelta. Su pecho se alzó, caliente, bajo sus garras, al tocarlo. Rocket no podía recordar la ocasión que el pecho desnudo de Quill hubiera estado a este tipo de alcance.
"Estás todo rojo." Rocket murmuró contra el rostro de Quill. "¿Estás seguro de que te pusiste bien el protector?"
"No es por el sol, tonto." Quill tomó la garra de Rocket. A pesar de la diferencia de tamaño, encontró la manera de entrelazar sus dedos. "Oooh, me encanta esta canción."
Habían escuchado la maldita canción de las Piñas Coladas cientos de ocasiones. Tantas, que Drax comenzaba a romper monitores dentro del Bowie, cuando Peter la repetía.
Peter no esperó a que Rocket se le escabullera otra vez. Lo rodeó con su brazo mientras sus manos juntas se comenzaron a menear.
Quill conocía las letras de memoria. Las recitó sin voz conforme Rupert Holmes hablaba de lo aburrida que se había vuelto su vida amorosa. Considerando que Quill siguió postrado de rodillas mientras sus cuerpos se ondularon de aquí para allá, la experiencia fue algo a medias.
Rocket bufó, después de que la melodía estaba a punto de acabar. "Amputado no es un buen look para ti."
"Bueno, si me levanto, ¿me dejarías cargarte? Sería más fácil."
Rocket frenó sus movimientos. "Uh…"
"Sólo preguntaba. No tengas una crisis." Peter hizo una mueca de simpatía. "Tal vez, ¿algún día?"
"Me has cargado antes." Rocket murmuró entre colmillos.
Algo de sobriedad enfrió la expresión del humano. "Me gustaría hacerlo en una ocasión donde tu vida no esté peligro, para variar." Antes de que Rocket pensara en una respuesta, Quill giró el cuerpo de su compañero de baile como lo había hecho en Nowhere, al ritmo de la siguiente canción. Rocket le frenó cuando estuvo a punto de volver a encararle, sin embargo. Prefirió que Peter le cubriera las espaldas con su caluroso cuerpo.
"Ocuparé acostumbrarme."
"Oh, está bien, no quise presi—"
"No es cómo lo piensas, Quill." Rocket siseó, interrumpiendo la disculpa. "Me agrada. El contacto." Dejó su peso caerle a Quill encima como prueba. "Ya sabes que si no fuera así… bueno, estarías paseando con menos dedos."
"O…kay." Peter ancló su mentón en su hombro. "Ya me has dejado hacer más de lo que alguna vez imaginé… Supongo que es un poco adictivo estar saliéndome con la mía."
Rocket carraspeó su garganta. "No voy a mentir. Estar cerca de ti… Es confuso, Quill. Me está sacando de quicio. Dale chance a mi cerebro para terminar de ponerse al tanto con todo lo demás."
Una risilla rozó parcialmente su rostro. "Bienvenido al mundo de las hormonas." Luego, a voz de Quill se profundizó. "…¿Te gustó? ¿Lo que hicimos en la cabaña?"
D'ast, ¿por qué le era tan fácil a este idiota hablar de este tipo de cosas?
"Sí, seguro. Me viste." Rocket quiso taparse su cara, porque recordar aquello le torció las tripas. Había actuado como un animal, ¿qué no? Era vergonzoso, en retrospectiva. ¿Qué más evidencia quería Quill, que lo había disfrutado?
"No te pongas a la defensiva. Necesito saberlo, ¿de acuerdo? Cualquier cosa que hagamos que no te guste o para lo que no te sientas listo, Rocket, tienes que decirme—Está bien, no me voy a molestar. Es parte de… aprender uno del otro."
"Creo que ese es el problema." Rocket talló sus orejas. "Averiguar si en verdad hay algo… que no me guste hacer contigo. O viceversa."
Quill se tomó un momento antes de responder. "¿A qué te refieres?"
Rocket respingó. "Nada es perfecto, Quill. No en esta galaxia, ni en la siguiente. Sería demasiado bueno para ser verdad. Tiene que haber algo que no te guste de mi—"
"¿Qué rayos estás diciendo?"
Rocket gruñó. Se dio la vuelta y gesticuló hacia su cuerpo. "Quill, mírame."
Para su crédito, el terrano hizo justamente eso. Repasó con sus ojos el cuerpo de Rocket. "Hecho. ¿Ahora qué?"
"¿En serio? ¿Es todo lo que vas a decir? Sé que tienes la mente tan abierta que a veces parece que se te va a caer del pescuezo." Rocket picoteó la sien de Peter con un dedo. "Pero… vamos, Pete. Seamos realistas por un minuto. No soy ningún Thor."
Había una manera muy singular en la que Quill mostraba petulancia. Presionaba sus labios juntos, para luego succionar el interior de una de sus mejillas. Esta vez, no fue diferente.
"Bueno, no puedo decir que Mantis no me lo advirtió. Debimos tener esta conversación antes el intercambio de orgasmos."
Rocket parpadeó, confundido. "¿Mantis?"
"No importa." Quill batió una mano al aire. Volvió a avanzar hacia Rocket hasta tomarlo de los hombros. Le obligó a vincular las miradas. "Rocket. Escúchame. Probablemente debí decirlo más pronto, pero aquí va: siempre me has gustado. Inclusive desde antes…" Un hombro se meneó. "…del episodio de Polvo En El Viento al estilo Kansas."
Rocket movió sus bigotes, suspicaz. "Pft. Claro que no."
"Claro que sí." Quill chilló en ofensa. "¿Y Thor? ¿En serio te vas a medir con esa vara?" Rocket se cruzó de brazos y levantó su ceño en reto. Algo de la ofensa se desinfló de Quill. "De acuerdo, ¿una vara con excelente bíceps y un trasero de acero? Concedo el punto. No le busques algo más significativo, sin embargo. Hasta ahí llegó la conexión emocional. Fue sólo sexo, créeme… Ni siquiera así de grandioso, a decir verdad. Comenzaba a sollozar en las partes más extrañas." Por la expresión de Quill, acostarse con un Dios nórdico ya no era lo que la propaganda vendía, a lo que gloriosidad se refería. "Ni siquiera nos besamos, ¿sabes? Siempre estábamos demasiado ebrios—Como sea, mi punto es," Peter señaló hacia Rocket, y luego a sí mismo. "Ese tipo de química que tú y yo tenemos… Tsk. Ni de chiste se le puede acercar."
"Aun así, te acostaste con él. Lo encontraste atractivo, ¿o no? Por ahí van tus estándares."
"A la mierda los estándares. Te encuentro a ti atractivo." Peter enunció con énfasis. "Inmensamente."
Rocket desvió su mirada. A pesar de sus reservas a aceptar lo que Quill proclamaba, no pudo evitar el calor que corrió por sus entrañas con oír la afirmación. "¿Y qué hay de Gamora? No nos llamarían gemelas, exactamente. En especial en este departamento." Rocket colocó sus manos sobre su pecho para mostrar la falta de busto. "¿En serio me vas a decir que querías brincarme encima, estando con ella?"
Peter tardó en responder en esta ocasión. "…No hay forma que pueda contestar a eso, sin verme como imbécil."
Whoa.
"¿Hablas en serio?" Rocket susurró, sus orejas alzándose en incredulidad.
"Bueno, ya que estamos siendo honestos." Fue el turno de Quill de levantar sus palmas para argumentar su punto. "He sentido algo desde el inicio, no estoy hecho de maldita piedra." Prosiguió a suspirar. "Sí, nos peleamos, nos gritarnos—pero también nos divertimos."
Rocket siguió sin creerlo. Sintió como si un par de lunas hubieran explotado en su mente. "¿Desde antes-antes?"
Quill indicó estar pensando la mejor manera de organizar sus ideas. Cuando volvió a abrir su boca, lo hizo con cierto sentido de contemplación.
"Siempre has compartido conmigo cosas que no haces con otras personas… Como cuando construiste los aero-rigs, ¿lo recuerdas? Me invitaste a ponerlos a prueba. Quisiste volar conmigo y con Groot primero." Comenzó a enlistar sus anécdotas con sus dedos. "Y te quejas de mis estrategias, pero procuras que tengamos la música que me gusta mientras peleamos. Insultas mis habilidades de pilotear, pero luego le haces mejoras a mis artefactos sin tener que pedírtelas. Podría estar todo el día describiendo tus idiosincrasias pasivo-agresivas, Rocket, pero en resumidas cuentas…" Peter se encojó de hombros. "Las pequeñas cosas. Siempre las noto. A veces, creí que podría ser porque tú sentías la misma atracción… Nunca estuve seguro. No hasta que me besaste en la med-sala." Se redirigió a Rocket con una sonrisa menguada. "Se lo dije a Mantis, que nunca has estado en competencia con alguien, Rocket. Lo que tuve con Gamora… Supongo, que lo que se dio con ella, se dio porque los dos estuvimos abiertos a experimentarlo."
Rocket frunció su ceño. "A diferencia de mí."
"Ugh. Rocket." Gruñendo, Peter se volvió a dejar caer en la manta, sacudiendo sus rizos. "No estoy tratando de hacerte sentir mal."
"No, es un hecho. Lo estoy aceptando." Rocket caminó hacia Peter hasta llegar a la altura de su estómago. Se sentó justo ahí, apoyándose en el torso del terrano.
Por un rato breve, únicamente el sonido de las cascadas fue el tercer participante en la discusión. Tanto lo que Quill había dicho, como lo que Rocket había compartido, indicó asimilarse lentamente en sus cabezas.
"Estás abierto ahora." Peter se ladeó sobre su costado, acomodando su cabeza sobre su brazo para verle mejor. "Lo suficiente para estar aquí conmigo." Colocó su mano libre sobre la pierna de Rocket. "Lo entiendo mejor, además. Después de lo que me dijiste… Estabas tratando de mantenerme a distancia, por eso tantas señales mixtas."
Hubo un último freno. Rocket se tornó a Peter con honesta incertidumbre. "Di la verdad, Quill. ¿Nos ves funcionando, a la larga?"
"No tengo una bola de cristal, Rock. No deja de ser lo que deseo, aun así." Peter se levantó sobre su codo. "¿Qué tal tú?"
"Creo que me preocupa arruinar nuestra amistad por ser avaro al respecto." Rocket murmuró. Jugó con la pulsera de Quill. "¿Qué tal si lo intentamos… y no funciona? Afectaría al equipo."
Peter asintió con una mueca poco grata. "Entonces, nos comportaremos como adultos. Regresaríamos a lo que éramos antes. Seguirás siendo mi mejor amigo, Rocket. No diré que sería fácil, o que no necesitaríamos un poco tiempo para volver al mismo ritmo, pero sé que haría todo en mi alcance para no perderte."
"Tienes que prometérmelo." Rocket se adueñó de dos de los dedos de aquella mano humanoide. "Que no dejarás de ser mi amigo, Pete. No me quedan muchos."
Peter asintió. Sus ojos nunca habían lucido tan verdes. La misma jungla pareció habitar dentro su mirada. "O-okay. Lo prometo. Ditto."
"Y en el momento que deje de sentirse… esto, entre nosotros, me lo dirás. Si no hay forma de arreglarlo, no lo forzaremos."
"Está bien, está bien. Lo que diga el Capitán." Peter ofreció su dedo meñique en promesa. Rocket reconoció el gesto de las holo-películas terrestres que Peter tenía y a las que había obligado al equipo a ver con él. Rocket afianzó su meñique para completar el pacto. Quill zarandeó sus dedos conectados por unos instantes, sonriéndole.
Rocket asintió. Pudo respirar más fácil, entonces. Hasta su cuerpo se soltó con más libertad sobre el estómago de Peter.
Un resoplido escapó finalmente de su trompa. "¿Thor en verdad lloriqueaba, en medio de sus arrimones?"
El trauma seguía bastante vívido, basándose en las facciones agobiadas de Quill. "Sólo digamos… ¿Los gemidos de los que se quejaron? No todos fueron señal de un buen rato."
"Oh, esto se lo voy a guardar." Rocket giró su cabeza, posesivo con la nueva pieza de información. Una risilla siseó de su trompa. "¡Hasta los Dioses tienen complejos! Eso sí me hace sentir mucho mejor."
"Extrañaba a su propia familia. Sus propios amigos." Peter añadió en tono conciliador. "Me daba un poco de lástima."
"Pft, únete al club." Rocket se estiró lo suficiente para alcanzar otro emparedado de mantequilla de maní de la hielera. "Aunque, eh, con el tiempo la lástima perdió su efecto, y rápidamente fue reemplazada con intensa y profunda exasperación."
"Dame un poco—Oye, no seas glotón. ¡Rocket!—¡Ajá!" Peter le arrancó un pedazo de emparedado cuando Rocket trató de alejarlo de sus manotas. Se lo introdujo a su boca y prosiguió a masticar con la boca abierta para presumirle la victoria.
Rocket rodó sus ojos. Lanzó el resto del emparedado a sus mandíbulas, acabándoselo de un bocado. Luego, sacudió sus garras para librarse de las migajas. Prosiguió a levantarse, manoteando al humie en la panza blanda que había servido de colchón.
"Bien, ya que hablamos de nuestros estúpidos sentimientos y planes de emergencia en caso de que todo se vaya al flark… ¿Qué tal si empezamos a divertirnos de verdad?"
Se tornó hacia Peter con una idea en mente—Recibió una toalla golpeándole en el rostro, dejándolo completamente ciego. Mientras tuvo un duelo a muerte con la tela esponjosa, un gozoso alarido hizo eco por el lugar, seguido por un escandaloso SPLASH. Rocket entendió entonces, en la trampa en la que había caído.
Rocket no pudo salvar la toalla de ser agujerada en sus intentos de quitársela de encima. "¡D'ast! ¡Vas a pagar por eso, Quill!"
"¿OH, SÍ?" La cabeza de Quill se asomó de las profundidades del cauce de aguas multicolores. "¿NO TE GUSTÓ UNA PROBADA DE TUS PROPIAS ARTIMAÑAS, PANDA TRAMPOSO?" El efecto de las cavernas rodeándoles triplicaron el nivel de su provocación. Calentó la sangre de Rocket. El reto desvergonzado. "¡VAMOS, AQUÍ TE ESPERO! ¡MUÉSTRAME LO QUE TIENES!"
Con el incentivo correcto, Rocket podía crear resultados milagrosos. Saltó a la cama de rocas donde su jumper ya se había secado. De inmediato comenzó a cambiarse de ropa, un plan formándose en su mente. El jumper fue un guante a la medida a comparación con el otro traje. Enseguida, corrió en cuatro patas hacia las mochilas y sonrió en delite al desempacar lo que buscaba.
Los cachorros se asomaron por la canasta, no muy contentos por haber sido despertados de la siesta.
"¡OH, NO, NO, NO! ¡NI LO PIENSES, ROCKET!"
Demasiado tarde.
El jet-pack se encendió en las espaldas de Rocket. En instantes, despegó del lecho turístico, dirigiéndose hacia las cascadas. Se deslizó por las alturas con su propio alarido de emoción, cargando la pistola de agua directamente de la corriente de la cascada.
"Ooooh, yeah."
Hora de la diversión.
Al caer en picada, encontró al cobarde de Peter nadando hacia el borde de roca. Como si Rocket le fuera a permitir un escape fácil.
Los chorros de agua causaron gritillos semi-histéricos del humie al ser acribillado por toda la espalda sin ningún tipo de misericordia. Quill cubrió sus orejas y escogió la estrategia de sumergirse de vuelta al agua. Rocket por lo menos alcanzó a dispararle en el trasero, antes de perderlo de vista.
"¡No puedes esconderte por siempre!" Rocket gritó mientras recargó la pistola. "¡Vamos, muestra tu rostro!"
Nada.
Haciendo uso de sus demás sentidos, Rocket sobrevoló el cauce buscando por el cuerpo del humano. Sus orejas se enfocaron en los sonidos que le rodeaban. Su nariz olfateó en nítida búsqueda.
"Sal, de donde quiera que estés, pececito." Rocket rio de su propia broma. Analizó las aguas cristalinas conforme siguió sobrevolando el área. Encontró muy sospechoso no encontrar rastro de otro cuerpo nadando cerca de la superficie. ¿Qué tan profundo sería el fondo?
"¡Más te vale no haberte ahogado, Quill! ¡Porque yo no pienso meterme ahí a buscarte!" Aunque Quill fuera buen nadador, a estas alturas un terrano ya se vería en la necesidad de tomar aliento en la superficie. Rocket les echó un vistazo a las cascadas. ¿Por qué tenían que ser tan ruidosas? "¡Ooooh, típico de Quill no aguantar cuando las cosas se ponen difíciles! Dime, ¿qué tanto se te entumeció el trasero? ¡Sé que tengo excelente puntería!" Decidió irse por otra revisión del perímetro, porque así era de diligente. "Debes estar sobándotelo mientras lloras por tu—"
"¡Sé que te gustaría saberlo, pervertido!" Peter saltó de la parte interior de la cascada. Tal vez, si hubiera cerrado su boca para no revelar su escondite tan rápido, hubiera alcanzado a Rocket desde el punto en el que sobrevolaba. Pero, Quill no era conocido por su paciencia. Por más que sus brazotes se estiraron para quererlo atrapar durante su salto. Rocket se escabulló fácilmente por las alturas, carcajeándose.
Y para abajo, fue a dar de nuevo el humie.
SPLASH.
Rocket no pudo frenar sus risas. "¡Flark, Quill, eres un i-i-di-ota! ¿Creíste que—? ¡HA!" Cuando Quill volvió a la superficie, succionando oxigeno por su boca, Rocket lo volvió a rociar con chorros de agua.
"¡Rocket, maldita sea! ¡Estar haciendo trampa!" Peter de nuevo cubrió su lindo rostro con sus brazos como si Rocket estuviera echándole ácido. Siempre la Reina del Drama.
"¡El Capitán decide las reglas!" Scut. Necesitó recargar. Todavía atacado de risa, sumergió la punta de la pistola en el agua para obtener munición. Quill vio la oportunidad por lo que era, arrojándosele encima para intentar capturarlo de nuevo. No alcanzó a tocar a Rocket, pero sí la punta de la pistola de juguete. "¡Oye! ¡Suelta ahí!"
Rocket jaloneó de la pistola desde las alturas, mientras Peter sonrió victorioso desde el cauce.
"¡Tú suéltala!"
"¡Yo lo dije primero!"
"¡Yo la compré!"
"¿Qué no dices siempre que debemos aprender a compartir?"
"Ooooh, ¿ahora quieres compartir?" Peter empujó sus cuerpos hacia las profundidades, queriendo atraer no sólo la pistola, pero al mismo Rocket. "¡Es mi turno, entonces, hijo de perra! ¡Pásala!"
"¿Besas a tu novio con esa boca?"
"Solamente cuando está sacándome—" Quill jaloneó de nuevo. Rocket le imitó, apretando la mandíbula con la fuerza aplicada en la pelea por dominancia. "—de mis casillas! ¡Aw, mierda!"
Del repentino quiebre de la parte frontal de la pistola, Rocket fue impulsado hacia atrás poder controlar la dirección de su aterrizaje.
Por supuesto que cayó en el agua.
En cuanto se sintió sumergir, el aero-rig se desmaterializó a su forma de disco. Rocket nadó instintivamente hacia la superficie y lo primero que hizo fue sacudir su cabeza a gruñidos. "¡Uuugh, detesto mojarme!"
"Oh, no, Rocket, no me digas." Quill nadó hacia el con aires de preocupación. Luego, volvió a sumergir a Rocket en el agua, empujándolo de la cabeza. "¡Lo mereces, bastardo!"
Momentos después, Rocket reapareció de nuevo, ahora escupiendo agua por doquier. Se volvió a sacudir. "¡Está bien! ¿Qué tal una tregua?"
"¡Ni lo pienses!" Quill fue ágil en deslizarse a las espaldas de Rocket para remover el disco del jet-pack desactivado, justo a donde una garra se había estado dirigiendo. Quill lanzó el aero-rig hacia la dirección general de las mantas y la sombrilla. Aunque, hubo más piedras de por medio que superficies suaves.
"¡Oye, el que lo rompe, lo arregla!"
Peter extendió sus dedos medios de forma presumida, nadando de espaldas. "¿No tan alfa, ahora, eh, rata mojada? Pensaste que caería por tus trucos."
Oh, así que Pete quería ver trucos.
Rocket nadó hacia Quill con propósito. Tanto fue su arranque, que atestiguó a su novio engrandecer sus ojos al notar que estaba siendo perseguido. Poca idea tuvo el humie de sus planes, sin embargo. Justo cuando estuvo por alcanzarlo, Rocket se sumergió por su cuenta y nadó hacia las piernas de gallina de Peter.
"¡O-Oye! ¿Ahora qué haces?"
Rocket jaloneó de los shorts y con su garra rompió el elástico para evitar que Peter se los pudiera vestir de nuevo. Enseguida las piernas pálidas comenzaron a patalear. Rocket nadó para alejarse, rompiendo a la superficie, segundos posteriores. Se orilló a la roca más cercana para recuperar su aliento, acostándose boca abajo mientras las risillas apenas podían manifestarse.
"Rocket, eres un…" Quill vio flotar los shorts y los atrapó, solo para gemir al ver su estado. "¿Estás bromeando?"
"¿Qué?" Rocket masculló entre resoplidos. "Ahora, podrás… tener el… tener el bronceado… ¡parejo!" Se volteó sobre la roca para sobar su estómago mientras reía.
Una oleada le cayó encima en represalia. La cola de Rocket se levantó en alarma al sentir el impacto.
"¡Imbécil!" La voz de Quill se escuchó en su periferia mientras Rocket se dedicó a sacudirse por millonésima ocasión. "¡Ja! ¿Pero, sabes qué? Me funciona, no tengo ningún problema para andar al natural, y no decía en las reglas del resort que estuviera prohibido darles rienda suelta a gustos desnudistas."
Oh, demonios.
Los pantaloncillos destrozados fueron arrojados fuera de la cascada. Cayeron a centímetros de Rocket, sobre las rocas cubiertas de musgo. Una clara advertencia.
Rocket acicaló su rostro de forma apresurada. Mierda. Su cuerpo volvió a hacer corto circuito, mensajes contrarios haciendo colisión por dentro. Su corazón se aceleró. Su pelaje se estremeció.
Rocket estuvo en el centro de dos polos completamente opuestos, deseando voltear, y queriendo huir de vuelta al Benatar, todo al unísono.
De repente, la poca distancia entre el cauce y los peñascos fue algo tan presente. Una franja de distancia que le secó la garganta, a pesar de todavía estar completamente mojado.
Se escucharon chapoteos. Quill estaba acercándose.
"¡Guarda tus miserias, Quill! ¡Nadie quiere verlas!"
"¡Entonces, no mires, pervertido!" Quill estaba trepando las rocas. En serio lo estaba haciendo. Saliendo de las cascadas en su maldito traje de nacimiento. "Rock, por Dios. ¿Quién diría que eras un puritano? Parece que estás teniendo un paro cardíaco, hombre."
"¡Cállate!" El impulso fue automático. Rocket brincó hacia otra protuberancia de rocas, manteniendo su atención en cualquier otro punto que no fuera el trasero desnudo de Quill pavoneándose por la selva. Siguió acicalándose para mantenerse ocupado.
No lo entendía. No era como si hubieran tenido mucha privacidad todos estos años cohabitando de una nave a otra. Hasta a Drax, Rocket había presenciado en ciertos estados que habían resultado algo traumáticos. Demonios, desde que habían sido procesados en Kyln, Peter y Rocket habían sido forzados en una situación de poca modestia. ¡Así que, resultaba ridículo sentirse así de escandalizado!
-O ni tanto, considerando la fiesta en tus pantalones, ahora mismo. Rocket rumió.
Flarking flark.
Respuestas fisiológicas como una erección no le eran nuevas. Sucedían. Rocket no era un idiota. Que no hubiera tenido la necesidad de compartir la experiencia con un amante, no significaba que Rocket no supiera qué hacer para aliviar la tensión. Lo había hecho por su cuenta. Muchas veces. Vivir en proximidad con Peter había traído esa clase de consecuencias.
Eso había antes, sin embargo.
Antes de que Rocket conociera que Peter rogaba de manera dulce, durante los quiebres sexuales. Antes de que Rocket supiera—por fin—lo que era sentir placer con alguien que lo deseaba de vuelta.
Lo que comenzó como una sesión de limpieza terminó con sus garras tallando su cabeza en mortificación.
Imágenes mentales de lo sucedido se reprodujeron. Los cuerpos moviéndose. Los sonidos producidos, entre el calor y la fricción. El sentir de la lengua de Peter conociendo la suya en besos viscerales—definitivamente, algo que Rocket quería repetir.
("¿Próxima vez?... Próxima vez, por favor, déjame verlo todo.")
"¿Feliz? ¡Ya me enrollé en una toalla! ¡Bájate de aquí, tu virtud está a salvo!" El grito de Quill fue una extracción abrupta de su remolino de pensamientos. Las orejas de Rocket se levantaron en atención.
Se atrevió a echar un vistazo.
En efecto, Peter se había enrollado una toalla a la cintura y con otra se estaba secando los cabellos bajo la sombrilla. Los cachorros estaban corriendo a su alrededor, peleando entre sí por la posesión de una rana de la fauna local.
Rocket tragó saliva. No supo si sentirse aliviado o decepcionado.
Jaloneó la entrepierna de su jumper. Hmm. Todavía seguía teniendo un problema.
"¿Rocket?"
"Ya voy, demonios. Cálmate." Rocket volvió a gruñir. Al ponerse de pie sobre las rocas, se sacudió de cuerpo completo. "Sólo… ¡dame un minuto!"
Quill frunció toda su cara con la rara respuesta. Pero, Quill era un sabueso. No necesitó mucho tiempo para averiguar la raíz de la demora.
Increíble, como de enemigo mortal, el hombre se convertía en un malvavisco terrano, suavizando cada aspereza.
"Rocket." Peter gesticuló de inmediato con su mano. "Vamos, baja de ahí. ¡Erosionar las rocas con tu ametralladora no es la solución!"
"Cierra. La. Boca." Rocket cerró sus ojos. Evocó imágenes de Drax desnudo y bailando en tutu con Yondu. Sí, eso debería funcionar.
"Maldito mapache obstinado," Peter estaba caminando hacia él. "Baja de ahí y déjame encargarme del asunto."
Ugh. Justo cuando Rocket creyó que la había librado, la sugerencia en la voz de Peter volvió a acelerar… todo. "¡No hay nada de qué encargarse, lo tengo bajo control!"
"Anda, regresemos a la cabaña antes de que arruines tu lindo traje otra vez." Quill extendió su mano para invitarle a descender, al pie de la protuberancia de roca. Notando la vacilación, relamió sus labios, pensativo. Rocket no pudo apartar sus ojos del movimiento. Cuando Peter continuó, su voz fue terciopelo. "Todavía tenemos un par de horas en nuestra cita… No sé tú, pero no quisiera irme de aquí sin haberle sacado todo el provecho posible."
La mirada de Peter fue como una manoseada corporal. Rocket la sintió desde las puntas de sus orejas hasta las uñas de sus garras.
Oh, y pensar que Rocket se había burlado de todas aquellas formas de vida que solían caer por los ojos de borregos de este idiota. Ahora, Rocket era una de ellas.
Su cola golpeó el viento en terrible ofensa de un extremo a otro, conforme Rocket llegó a la inevitable decisión. Supo muy bien a lo que las intenciones de Peter estaban apuntando. No regresarían a la cabaña a tomar té con galletas. Aunque el cerebro de Rocket manifestó trabas al respecto, el resto de su anatomía le amenazó con violencia física, si no aceptaba la invitación.
Cada molécula de su cuerpo estuvo de acuerdo con ceder…
Murmurando maldiciones, Rocket saltó de las rocas, directo al hombro de Peter.
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Fin de Parte vii.
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NdA: Como podrán imaginarlo, la siguiente parte se pondrá intensa de nuevo, por eso decidí cortarle aquí. Fue, sin duda, súper divertido explorar a Rocket bajo estas circunstancias. El pobre no está acostumbrado a estos estímulos calenturientos. Lo bueno, que Peter sabe cómo seducirlo.
De nuevo: Muchas gracias a todos aquellos que han dejado sus lindos comentarios. ¡Espero este capítulo les haya gustado!
Próximo capitulo: La Cita continúa. Ahora de vuelta en la cabaña y una enorme cama esperando a ser destrozada. *Love to Love You, Baby empieza de fondo*
Extra: flark, d'ast, scut—todas son maldiciones provenientes de los comics de Marvel usadas por especies alienígenas. Rocket hasta usa d'ast en las películas.
