Capítulo 4: Loveless

¿Qué es el amor? ¿Se necesita de el para vivir? ¿Es indispensable? ¿Por qué? Biológicamente, el amor es una reacción química en el cerebro pero... ¿Sólo eso? ¿Alguién me ama? Eso lo duo, pero ¿yo amo? ¿Cómo sé que amo?

No entiendo como la gente puede decir "te amo", no entiendo como la gente puede entender ese concepto: "amar".

El amor es parecido al odio, de eso estoy seguro. O creo que es lo mismo. Yo odio, porque ame, o tal vez ame y sigo haciendolo.

¿Cómo sé que no estoy reprimiendo el deseo de amar?.

¿Cómo sé que no deseo matarlo para olvidar que existe? ¿Cómo sé que este deber familiar, el odio natural que debo sentir, no es una tapadera? ¿Cómo puedo odiarlo, si lo quise tanto?.

Si, me dolió cuando se fue.

Si, me enamoré de quien menos me debía enamorar.

Si, hoy quiero matarlo, verlo sufrir ahogandose en su propia saliva.

Todo comenzó aquel día... Cuando Kyo y yo nos reuniamos a escondidas para hacer música juntos. Yo me dedicaba a tocar la guitarra, mientras él componía la letra de las canciones. Eso éra lo que me gustaba hacer. Sin embargo, ¿por qué el y yo nos llevabamos tan bien? Desde mucho antes, incluso desde antes que Luna supiera que era Luna, mi familia y su familia se odiaban. Asi pasó con mi padre, con su padre, con mi abuelo, con su abuelo; se odiaron. ¿Yo debía seguir la tradición? ¿Debía atarme a las reglas? ¿Debía seguir aquel camino monotóno? no era el destino que yo quería. Y estoy seguro que él tampoco.

Sin embargo como los Montesco y los Capuleto, como Romeo y Julieta, solíamos vernos a escondidas, como si fuesemos ratas, como si fuesemos delincuentes, vivíamos la rutina diaria de vernos a espaldas de nuestras familias.

La pasión por la música y la poesia nos unía o... ¿se trataba de algo más?. Por un momento, asi como la naturaleza la Luna y el Sol comenzaron a acercarse, al punto de formar un inusual eclipse.

No estaba seguro en ese momento. ¿Y quién dice que él lo estaba? No. Ninguno de los dos lo estaba. Y tal vez, él me quiso tanto como yo lo quise a él.

Fue un momento de ¿presión?. No, no lo creo. Más bien fue algo impulsivo como una especie de instinto, y sin darnos cuenta ya estabamos juntos.

¿De que sirvieron todos esos años de odio hacia los Kusanagi? ¿De que me sirvió odiarlos, si ahora el futuro líder era tan importante para mi? ¿De que sirvió que mi padre me haya inculcado todo eso, si yo en menos de un año había desechado mas de 10 años de odio?

No lo sé. Y tal vez nunca lo sepa. ¿O será que no quiero saberlo? Y si lo sé ¿será que quiero negarlo?.

Sin embargo, ambos sabiamos que si nuestras familias se entereban, mucha sangre correría, aún asi creo que ni a él ni a mí nos importo.

Cuando mi padre se enteró, tremenda furia comenzó dentro de la casa. A pesar de eso yo me reí, ¿Creía que me ataría a las reglas? ¿Que era una especie de sirviente para obedecerle?... Mi padre me dió tres días para acabar con esa "estupidez", eso es todo.

¿Tres días para odiarlo de nuevo?¡Ja! Así como a él le llevó años hacer que el odio hacia los Kusanagi se cultivara en mí, yo necesitaba de más años, incluso superando la cantidad de años que a él le llevo enseñarme.

O al menos eso creí.

Al segundo día de que los clanes se enterarón del romance entre los dos futuros líderes, el regreso de mi odio regresó. Incluso un día antes del límite. Lo odie como lo ame. Con intensidad. Con locura. Lo sigo haciendo. El hizo que mi personalidad, de por sí dificil, se volvierá peor, se hiciera irritante y que causara miedo. El tenia una novia. ¿Qué significó entonces aquella vez que nos amamos? ¿de que sirvió? ¿Valió la pena haber quedado como un traidor a ojos de mi clan? No, no valió la pena.

En pocas palabras: el me humilló de la forma más cruel que puedes humillar a una persona.

-Creo que debemos dejar de vernos. Es lo mejor.

¿Qué rayos signifiaba eso? ¿Deseaba mi bien o su bien? Si ambos deseabamos seguir juntos, debiamos arriesgarnos, no tener nada para aprender a tener todo. No dije nada. El me sonrió. ¿quería que le devolviera la sonrisa? No, no soy ningun imbécil. "Jodete" dije casi en un murmuro mordiendo mi labio inferior, el me abrazó tomó mi rostro y besó mis labios, en seguida lo aparté, le dí la espalda, le mire con odio y me fuí.

¿Debía irme? Si, debia.

¿Cuanto perdí? Mucho.

¿Qué gane? Nada, absolutamente nada.

La luna comenzaba a romper el eclipse hasta quedar separada del Sol.

Seguí con mis entrenamientos, igual que la Luna se muestra hermosa. Me volví el más fuerte, todos me temían. Eso me agradaba. Pero, mi único propósito era vengarme de aquel imbécil que me humilló. Eso jamás lo perdonaré. ¿Matarlo? Digamos que sólo para eso vivo y después de eso nada de aquellos malos recuerdos quedará npregnado en mi memoria. Ni el toque de esas manos tibias, ni el oscro color de sus ojos como una cálida tarde de verano, ni su aroma a primavera. Nada.

Sin amor... se vive una vida más tranquila... ¿o acaso estas muerto cuando dejas de amar?

Iori Yagami CCH V:

¡Hola mis queridos lectores! Espero les este gustando. La verdad estoy pensando seriamente en regresar a mi vida anterior, escribiendo novelas.

Si desean que suba el siguiente capítulo, denle favorito y dejen reviews, asi sabre que el fic tiene buen seguimiento y vale la pena continuarlo, de lo contrario me sentire insignificante y no continuré mas con un fic que no vale la pena ser escrito. Saludos, bendiciones y que la Luna los proteja. :D