CAPITULO 17

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Corrían lo más que podían, pero no sabía si se estaban acercando o alejando de las explosiones.

- ¡Al suelo! -gritó León

Todas se tiraron al suelo, cubriéndose la cabeza, mientras el sonido de las balas llenaba el lugar.

- ¡Rápido! – era la señal para continuar

Al pasar al lado de los cadáveres, Sonia tomó un par de armas de los caídos. Se queda una y la otra se la dio a Harriet.

Continuaron corriendo.

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Al escuchar la primera explosión, se levantó enseguida de su cama. Salió de su habitación, encontrándose con mucho movimiento por parte de todos.

Observó como Jensen con unos cuantos soldados iban directamente a la habitación de Thomas. Abrió la puerta, entró y salió de ahí tan rápido que Teresa no tuvo tiempo de preguntar, pero sabía la razón del enojo de Jensen.

Thomas no estaba en su habitación.

Jensen desapareció por un pasillo, mientras el sonido de las explosiones llenaba el lugar. Intercambio miradas con Aris. En un movimiento gacela, ambos entraron a sus respectivas habitaciones y salieron de ellas.

- ¿Dónde crees que estén? – preguntó Teresa colocándose un cinturón con armas y cargando una

- Con los demás – dijo Aris concentrándose en colocarse una chaqueta

Rápidamente terminaron y se pusieron en marcha.

- Por favor Thomas – susurró Teresa

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- ¡Rápido! ¡Rápido! – gritó la soldado moviendo su mano como una señal de que metieran velocidad.

Los chicos la rebasaron rápidamente. De pronto, un estallido se escuchó peligrosamente cerca, tanto, que el suelo tembló y ellos momentáneamente perdieron el equilibrio.

Layla calló al suelo. – Vamos – dijo Minho, la sostuvo del brazo y siguieron corriendo

Él, Sartén y Gally ya portaban armas de CRUEL.

- ¡¿En dónde se supone que los veremos?! – gritó Minho para que se escuchara por encima de las explosiones y disparos

- ¡Hasta el hangar! – gritó Layla

No detuvieron el paso.

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- ¡Rápido Newt! – Sofía lo tomó de la mano y ayudó a agilizar sus movimientos

Newt quería correr. Necesitaba correr, pero la renguera le comenzaba a molestar. Se enojó consigo mismo por ser inútil.

- ¡Cuidado! – gritó Sofía y lo siguiente que sintió Newt fue un golpe en toda la espalda

Tardó unos segundos en recuperarse, cuando lo hizo, observó que Sofía lo había empujado para que las balas no lo tocasen. Ella se estaba encargando de unos guardias que los sorprendieron. Los destellos del arma cesaron.

- Vamos – dijo ayudándolo a ponerse de pie

Continuaron con su camino, pero antes, Newt se agachó y tomó un arma. – Te ayudaré – le dijo a Sofía. Ella solamente asintió.

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Una explosión cerca los derrumbó. Brenda cayó al suelo y Thomas se colocó encima de ella hasta que el peligro pasara. Se levantaron y continuaron corriendo.

- Ya casi Thomas – le dijo Brenda – Sólo unos metros más y… - pero Brenda no terminó su frase, se detuvieron en seco, puesto que a unos metros adelante, estaba Jensen con muchos soldados apuntándoles.

- No lo creo Thomas – dijo la rata

Ambos también empuñaron sus armas hacia él.

- No lo haría si fuera tú Thomas – le dijo

- ¿Por qué no? – preguntó alzando la voz

- Estas armas – levantó una – No disparan balas, sino que desintegran a las personas – y como ejemplo, Jensen le disparó al soldado más cercano

Con horror, Brenda y Thomas miraron como ese soldado se reducía a polvo y desaparecía frente a sus ojos. Los soldados que lo acompañaban se quedaron inmóviles. No podía creer que habían desintegrado a uno de los suyos.

- ¿Lo ves? – dijo Jensen con burla – Ahora, porque no me ahorras problemas y dejas que te lleve de regreso a tu celda, perdón, a tu habitación – su estúpida sonrisa se ensanchó más

El enojo recorrió a Thomas, pero recordó las palabras de Sofía.

- No me puedes desintegrar – dijo con seguridad

La sonrisa de Jensen se ensanchó más para temor de Thomas.

- Tienes razón. A ti no te puedo hacer nada, pero a ella – Jensen apuntó con el arma a Brenda. Los demás guardias lo imitaron

Con gran alarma, Thomas se colocó frente a Brenda.

- No lo harás – le dijo con odio

- Oh, yo creo que sí Thomas – dijo él – Si no me dejas opción, pues…

Thomas apretó la mandíbula. Estaban atrapados. Miró alrededor, no había salida más que pasar por encima de la rata y sus secuaces. Pero eran más de diez contra dos. Thomas miró el arma entre las manos de Jensen, la cual, representaba una clara desventaja para ellos.

- Podemos hacerlo Thomas – el susurro de Brenda lo distrajo momentáneamente – No te preocupes por mí, sólo corre – le dijo

Pero Thomas no la abandonaría. Jamás abandonaría a uno de los suyos.

- No es opción – le dijo

- Thomas – pronunció ella con claro fastidio

Brenda sabía que no aceptaría, pero no tenían alternativa. Tenía que sacarlo de ese lugar a toda cosa. Incluso a costa de su vida.

Brenda cargó el arma.

- No lo hagas Brenda – le dijo escuchando como lo hacía

- No hay alternativa

- Sugiero que no estén pensando en hacer nada estúpido – dijo la rata – Porque lo lamentaran – Jensen apuntó más hacia Brenda

- No te atrevas – escupió

- Tú decides Thomas. Ella o tú

- No lo hagas Thomas – dijo Brenda

Thomas no podía pensar con claridad.

- ¡Thomas! ¿Qué eliges?

- Déjame Thomas, estaré bien – trató de convencerlo

- No te abandonare – dijo y se enderezo

Dio un paso atrás y tomó la mano de Brenda.

- Que lindo. Prefieres morir junto con ella

- Thomas, ¿Qué…? – Brenda no entendía nada

- Confía en mí, ¿sí? – Thomas la miró y apretó su mano

- Lástima que sólo sirvas para matar a tus cercanos – dijo Jensen y se preparó para disparar

El corazón de Brenda latía con fuerza. ¿Iban a morir?

- Adiós chica

Y el arma se disparó.

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Sofía y Newt se detuvieron cuando escucharon disparos cerca. Miraban por los diferentes pasillos tratando de ubicar de donde provenía el sonido.

- Creo que es por ahí – dijo Newt señalando un pasillo a la derecha

Sofía lo miró, pero no podía afirmar con seguridad. De pronto, pisadas y voces se escucharon cerca.

- Vamos – dijo Newt y comenzaron a correr

Se encontraron con algunos guardias en su camino y hasta el momento, se habían desecho de algunos, pero otros les pisaban los talones.

Necesitaban actuar ya, o a ese paso, los alcanzarían. Newt miró a todos lados en busca de una solución que no encontraba por ningún lado, pero al bajar la mirada parecía que la había encontrado.

- Sofía…

- ¡Cuidado! – gritó ella derrapándose en una esquina

Newt la siguió y ambos se cubrieron de la lluvia de disparos que los acorralaba. Habían sido alcanzados.

- ¡Si tienes una idea, este es el momento genial! – gritó ella tratando de observar al enemigo

Newt tomó la granada del cinturón de Sofía. - ¡Cúbrete! – le gritó al momento que la arrojaba al enemigo

- ¡Granada! – alcanzó a gritar uno de ellos y un segundo de después, se escuchó la fuerte explosión

El movimiento fue fuerte. Newt abrazó a Sofía y se tiró encima de ella, protegiéndola. Sofía tomó fuertemente su mano y cerró los ojos. Cuando la explosión pasó, salieron lentamente de su improvisada protección.

Los soldados que les daban caza se encontraban en el suelo, inconscientes. El sonido de disparos llegó a ellos, miraron hacia su derecha. Venían de aquel pasillo. Newt fue hasta un soldado y tomó el arma. Sofía lo imitó.

- Vamos – dijo con decisión

Sofía asintió y fue detrás de él.

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Brenda quedó atónita al observar como el cuerpo de Jensen yacía en el suelo. Más disparos ocuparon el lugar y uno a uno, los guardias que venían con él, terminaron junto a Jensen.

Thomas también estaba sorprendido. Alguien llegó a su lado.

- ¿Están bien? – preguntó agitado, pero preocupado

- Minho – no podía creer que le había salvado la vida

- Thomas, ¿están bien? – volvió a preguntar y agitando un poco a Thomas del hombro, parecía sin reaccionar

- ¡Thomas! – Sartén llegó hasta ellos

Thomas observó que detrás venían Gally y los demás.

- Brenda, ¿estás bien? – Minho se dirigió a ella, al ver que Thomas no salía de su limbo

- Sí chicos. Nos han salvado – dijo alegre

Pero el alivio duró poco. Las ráfagas de fuego volvieron a escucharse peligrosamente cerca.

- Tenemos que irnos – dijo Minho al escanear el lugar, no lograba detectar exactamente de donde provenían

- ¿Hacía dónde? – preguntó Sartén igual de indeciso, pues él no recordaba todas las rutas que habían marcado

- Creo que es por allá

Ni bien Gally no terminó de hablar cuando todos miraron la puerta que había sido derribada a unos metros de ellos. Parecía como si la hubieran volado.

Absolutamente todos tomaron sus armas y se pusieron en posición de disparar. Por aquella puerta se escuchaban ruidos. El corazón de Thomas comenzó a latir con velocidad, esperaba más de esos tipos.

Minho se tranquilizó visiblemente, al igual que los demás, cuando observó que se trataba de León y las chicas.

- Oigan cuidado – dijo León aun con el arma levantada

Él también esperaba gente de CRUEL y no sus amigos.

- ¿Qué hacen aquí? – preguntó Minho

León miró a Layla que se encontraba en la retaguardia, al parecer, estaba bien, sólo unos cuantos golpes, pero esos, todo el mundo los tenía.

- Aparentemente lo mismo que ustedes – respondió con sarcasmo

- No – dijo irritado – Se supone que tenían que llegar al hangar

- Y a eso vamos – dijo nuevamente como si no entendiera el motivo por el cual estaban en ese pasillo

- ¿Y Newt? – preguntó Sonia - ¿Dónde está?

- ¿No estaba con ustedes? – preguntó Sartén

- No, se suponía que estaría con ustedes – Sonia miraba a todos los lugares, visiblemente afectada por su ausencia

- Tranquila – le dijo León – Seguramente está con Sofía, no han de tardar – sus palabras la tranquilizaron un poco

Sonia se encontraba unos pasos atrás de León, por lo que no se percató de la mirada que le dio a Layla.

Ellos ya deberían de estar aquí. Fue lo que le quiso decir, Layla entendió y asintió.

- ¡Bien, escuchen! – gritó León para llamar la atención de todos – Brenda, tú encárgate de llevarlos al hangar. Jorge ya debió de encender el berg. Los veremos allá – Layla recargó su arma

- ¿A dónde van? – cuestionó Sonia al verlo querer irse – León – volvió a decir al no obtener respuesta inmediata

- Tsk. Iremos a buscar a Newt y Sofía – le dijo

- Voy con ustedes – Sonia se adelantó unos pasos

- Sonia – le dijo Harriet observándola como si no la conociera

¿Desde cuando se preocupada por aquel chico?

- Tenemos que encontrarlos – le dijo a Harriet

Harriet se sorprendió internamente por el comportamiento de su amiga, quien estaba muy preocupada por aquel delgado.

- No – le detuvo León

- ¿Por qué no? – preguntó enojada – Dijiste que…

- Y por eso mismo, debes de quedarte con los demás. Ya es suficiente con dos perdidos no queremos perder a nadie más

Thomas frunció el ceño ante esas palabras.

- Pero… - trató de replicar Sonia, pero fue interrumpida

- ¡Quietos! – se escuchó y de inmediato fueron rodeados

Todos levantaron sus armas apuntando a los soldados de CRUEL, pero se veían superados en número. Thomas maldijo internamente. Se habían distraído.

- ¡Bajen sus armas! – gritó uno de ellos, pero nadie lo hizo

Ese sujeto volvió a cargar su arma. - ¡Hablo en serio! ¡Bajen las armas! – pero nadie movió ni un dedo - ¡Bien! – gritó más fuerte - ¡Ya saben quiénes son importantes, los demás extermínenlos! – gritó dando una señal

Todos comenzaron a avanzar lentamente hacia Thomas y los chicos.

- ¡Chicos, al suelo! – se escuchó

Al segundo, Brenda y los demás se agacharon. Se escucharon disparos y luego los soldados caían al suelo, por una descarga eléctrica, que los dejaba completamente noqueados.

Thomas miró a sus espaldas y sonrió al ver de quien se trataba. Newt y Sofía estaban unos metros atrás, con la mirada fija al frente. De sus armas salía humo, prueba de que habían sido usadas hace poco.

- Sofía – dijo Layla también al verla

Sofía comenzó a caminar y abrazó a Layla y León.

- Que bueno que estás bien – Thomas abrazó a Newt

- Me alegro también – respondió

Después fue con Minho y los demás. Newt sonrió al ver a Sonia y ella se relajó. Newt está bien.

Una alarma diferente comenzó a sonar por todo el lugar. Todos estaban confundidos.

- Tenemos que irnos – dijo Brenda, pues ella conocía perfectamente el sonido

Era señal de que el lugar estaba a punto de colapsar.

- Tiene razón, debemos irnos – dijo Sofía – El lugar está a punto de estallar

- Bien, en marcha – pronunció León comenzando a correr por un pasillo

- ¡Vamos! – gritó Sofía

Comenzaron a correr.

Los tres chicos encabezaban la huida, seguido de Brenda, Thomas, Minho, Newt, Sonia, Harriet, Ana, Rosalind, Beth, Gally, Sartén y los demás chicos que lograron sobrevivir a las pruebas.

- ¡Está cerca! – gritó León al percatarse de que faltaba poco

- ¡León! – gritó Sofía a su lado

- Ya lo vi – dijo y comenzó a correr con más fuerza

León comenzó a disparar en línea recta y por las laterales, Sofía y Layla se encargaban. Ellos iban unos metros delante de los munis. Minho y Newt observaban asombrados como las chicas se encargaban de aquellos tipos. Eran simplemente increíbles.

- ¡Cuidado! – miraron a un costado

Un soldado de CRUEL venía por ellos, pero un rápido movimiento de Brenda, lo dejó en el suelo. Fue el turno de Thomas de mirarla con asombro. Sabía que la chica era capaz de defenderse, pero jamás la había visto tan en acción.

- ¡Corran! – nuevamente León gritó

Esta vez todos miraron de primera mano, el extenso hangar que se encontraba a unos metros de ellos. Brenda agudizó la vista y vio que Jorge se encontraba al pie de uno con los brazos extendidos, en una señal para que lo vieran y no se confundieran entre los cientos de bergs que había en el lugar.

- ¡Ahí está! – gritó Brenda para que todos se dieran cuenta

- ¡Vamos! – gritó Thomas en un intento por levantar el ánimo

El trío se encargó de los últimos estorbos y finalmente llegaron al berg.

El pecho de Thomas subía y bajaba rápidamente. Todos se habían cansado en la huida. Newt respiraba con dificultad. Sonia sentía ardor en su pecho. La frente de Brenda estaba perlada de sudor. Sartén casi se tiraba al suelo a descansar, pero por dignidad no lo hizo.

Las más jóvenes se agacharon un poco para recuperar el aliento.

- Estamos listos – dijo León tratando de controlar su voz

- Ya era hora – dijo Jorge son una sonrisa – Suban, tenemos que irnos – miró a todos, pero se tranquilizó cuando miró a Brenda.

Estaba bien.

- Suban – ordenó León

Las más jóvenes comenzaron a subir. Jorge las ayudaba desde arriba de la rampa del berg.

- No se muevan – de inmediato todos miraron

Aris y Teresa les apuntaban. – Hagan lo que ella dice y tiren lentamente sus armas al suelo – ordenó Aris

Las chicas observaban sin comprender a Aris, ¿Por qué estaba haciendo esto? Personas como Gally y León los miraban de mala manera. Thomas miraba serio a los dos chicos.

Teresa no se sentía bien cuando Thomas la miraba así, pero ya había elegido. Teresa liberó el gatillo de su arma.

- Hablo enserio, no se muevan – dijo avanzando un paso

- Será mejor que te vayas, no queremos hacerte daño – dijo Thomas

- ¿No queremos? – preguntó Harriet colocándose al lado de Brenda - ¿Quién dijo que no? – preguntó mirando con desprecio a Aris

Aris tragó en seco. Si aun conservaba emociones, las ocultaba muy bien. El convencimiento de hacer esto se puso en duda al reparar en Sonia, quien también tenía su arma levantada.

- No quiero dispararles – pronunció, pero sabía que esas palabras iban para esa chica – Pero lo haré si es necesario – sentenció

- Eres un maldito bastardo – dijo Harriet entre dientes

- ¿Por qué haces esto?

- Tira tu arma Sonia – ordenó Aris observando como ella aguantaba el llanto mientras preguntaba

Con disimulo, Newt se acercó a ella e hizo que bajara el arma lentamente. Aris lo contempló y frunció el ceño.

- Si no se rinden, será más difícil, pero al final, terminaremos por ganar, ¿no lo entienden? CRUEL siempre gana

- Al parecer tú no lo entiendes – Aris miró al dueño de esas palabras

- Thomas – dijo Teresa

- Ilumíname Thomas – respondió con sarcasmo

- CRUEL ya no ganara más. Se acabó – dio un paso hacia ellos

- Thomas – susurró Minho a su lado

Aris recargó su arma. - ¡Quédate donde estás Thomas! – gritó

Teresa lo miró de reojo, Aris se ponía nervioso. - ¡Hablo enserio Thomas! – volvió a gritar al ver que Thomas se acercaba a ellos - ¡Voy a disparar! – gritó

- ¡Thomas! – gritó Brenda al ver lo loco que estaba

- No vas a disparar – dijo convencido – Es su ultima oportunidad, pueden abandonar todo y unirse a nosotros – ofreció sinceramente

Detrás de él, se escuchó un ¿es enserio?, al parecer de Gally. Pero más de alguno se había hecho mentalmente ese comentario.

- Pero si se quedan, no habrá marcha atrás – Teresa bajo su arma

- ¿Teresa, qué haces? – preguntó afectado Aris - ¡Tu arma!

- Vamos – Thomas extendió su mano hacia ella - ¿Teresa?

Teresa miró la mano y luego a Thomas. Observó a todos los demás.

- ¡¿Qué diablos crees que estás haciendo?! – gritó Aris fuera de sí - ¡Eres un estúpido Thomas! ¡¿Crees que con buena voluntad y esas ideas de mierda cambiaras algo?! ¡No lo harás, porque nada cambiara a menos de que encontremos la cura! ¡Y por tus estúpidas ideas no la encontraremos porque se niegan a ser un pequeño sacrifico por la humanidad! – Aris ya estaba temblando, pero en ningún momento bajó el arma

- Thomas – dijo Newt al observar lo inestable que se puso

- No haremos nada por esa humanidad que en primer lugar empezó todo esto – dijo Thomas, ganándose una mirada confundida por parte de Aris y una de inseguridad por parte de Teresa

- ¿Qué? ¿De qué estás hablando? – preguntó

- Teresa – repitió Thomas, aun con su mano en el aire

- ¡Nadie irá ningún lado! – gritó Aris

- Teresa – ella miró a Thomas – Vamos

- Thomas – dijo Newt

- ¡¿Qué crees que estás…?! – y en un segundo, Aris cayó al suelo

Sonia gritó e iba a ayudarlo, pero fue detenida por Newt. - ¡No! ¡No! ¡No! – comenzó a gritar la ver que el charco de sangre debajo de Aris se hacia cada segundo más grande

Aris estaba muerto.

Todos se sorprendieron por eso.

- Nadie irá a ninguna parte – todos miraron al causante de esa muerte

Jensen caminaba hacia ellos, con arma en mano, visiblemente dañado por los encuentros anteriores con Thomas y los demás.

- Ya me cansé de todos ustedes – dijo con desprecio – Terminaré con esto de una vez por todas – caminaban lentamente – Será mejor que ni lo piensen, los refuerzos no tardan en llegar – añadió cuando Minho intentó sacar su arma, que la había guardado en su espalda

- Jensen… - dijo Thomas

- ¡Cállate! – gritó enojado, tanto, que se le marcaron las venas del cuello - ¡Todo es tu maldita culpa! – el apuntó a Thomas

- No – dijo Brenda, pero Minho la sostuvo del brazo, no era buena idea acercarse

Newt miró a alrededor, los soldados comenzaban a llegar, rodeándolos. – Tenemos que irnos – dijo, pero las más cercanas a él, no lo escucharon.

Sonia seguía llorando en los brazos de Newt y Harriet no podía dejar de mirar el cuerpo inerte de Aris. Sus ojos aún estaban abiertos, observando el vacío.

- Sólo iba a decir que estás muerto – dijo Thomas serio

Jensen frunció el ceño. - ¿De qué estás hablan…?

Él abrió desmesuradamente los ojos y miró lentamente hacia su pecho. La mancha de sangre comenzaba a manchar rápidamente su ropa. Jensen alzó la mirada para ver a Thomas, quien le hizo una seña para que supiera que él no había sido.

Cayó de rodillas. No había sido Thomas o alguno de sus amigos quien le había disparado y entonces, la observó. Parada a su lado, se encontraba Teresa, sosteniendo el arma que había acabado con su vida.

- Teresa, ¿qué…? – Jensen escupió sangre y finalmente, cayó completamente al suelo

Ella observó su cuerpo.

Jensen había muerto.

- ¡Disparen! – gritó los soldados que llegaban al lugar, pero ellos no tuvieron tiempo de disparar

Sofía, León, Layla y Minho se encargaron de ellos.

- ¡Al berg, ya! – gritó Jorge reanudando las acciones

Las más jóvenes ya estaban en el berg. Newt le pasó con cuidado a Sonia, quien ya se estaba recuperando del shock inicial, después Harriet subió y se quedó a su lado, abrazándola.

Gally, Sartén, fueron los siguientes.

- Thomas – lo llamó Newt

Pero él seguía observando a Teresa.

- ¿Teresa? – le preguntó extendiendo su mano nuevamente hacia ella

- ¿Por qué, Thomas? – le preguntó conteniendo las lágrimas – Después de todo, yo…

- Porque sé que no eres como ellos – le dijo

Y fue todo. Las lágrimas rodaron libremente por sus blancas mejillas. – Thomas – llamó lastimosamente

- Vamos – le dijo tomándola de la mano.

La guio con cuidado hasta el berg, donde Sartén se encargó de ayudarla a subir, pues Jorge ya había ido a la cabina a tomar el control.

Newt y los que sobraban, incluida Brenda se miraban con confusión, fastidio y demás emociones.

¿Por qué Thomas de nuevo estaba haciendo algo estúpido?

- Thomas – lo llamó Newt cuando se acercó a él – Puede estar actuando y llevarnos a una trampa

- No lo hará – le dijo sin mirarlo

- ¿Cómo lo sabes? Van dos emboscadas que es por su culpa. Ella es una traidora, no sabes de lo que es capaz – finalmente, Thomas miró a Newt, quien estaba molesto

- Como te dije, ella ya no está con ellos

- Thomas, ¿cómo…?

- Porque ella es como yo – le dijo interrumpiéndolo. Newt frunció el ceño – Se te olvida Newt, que yo también trabajaba para ellos y ahora, estoy con ustedes

Thomas fue el siguiente en subir, dejando a un Newt con la palabra en la boca.

- ¿Qué te dijo? – preguntó Minho cuando se acercó a él

- Que todo estará bien – dijo y subió al berg

Minho no entendió, pero ya después exigiría explicaciones. Subió al berg, seguido de Brenda. Ella se colocó al lado opuesto de Teresa, pues observaba como Thomas la reconfortaba. En ese momento, Thomas alzó la mirada conectándose con Brenda, pero Thomas ya lo sabía.

Ella estaba dolida.

Brenda lo dejó de mirar para enfocarse en otra cosa y se alejó de ahí.

Sofía suspiró.

- Todos son – dijo León – complicados – le arrancó una carcajada a Layla

- ¿Y te sorprende? – preguntó ella observando a Sartén, quien les hacía señas para que se dieran prisa.

Layla comenzó a caminar hacia el berg.

- ¿Estás bien? – preguntó León al ver que Sofía miraba fijamente el cuerpo de Aris

- Lo estoy, vamos – dijo comenzando a caminar

León también lo observó. Sacudió su cabeza. Pobre chico, hubieran sido excelentes amigos. Subió al ver y con ayuda de Sartén, cerró la rampa.

Los motores rugieron al máximo y comenzó a elevarse. El techo comenzó a abrirse, dando paso a un cielo completamente nocturno. El berg se elevó lo suficiente, las balas ya no lo dañaban.

Jorge fijaba el próximo curso. Se escucharon pasos y miró como Brenda ocupaba el asiento del copiloto. Se abrazó el cinturón y se colocó el comunicador. Miró a Jorge y después miró al frente.

Jorge no preguntó nada, simplemente dijo: - Estamos listos

El berg comenzó a avanzar por el cielo, alejándose de las instalaciones de CRUEL.

Todos estaban descansando o entablando conversaciones con los demás, excepto Sartén, quien se acercó a una ventana.

- Wow – dijo al observar el espectáculo del que era testigo

Una a una, las torres de CRUEL se desvanecían entre el fuego creciente que las envolvía. Las explosiones llenaban el lugar y el laberinto, era extinguido.

CRUEL había caído.