Amor de verano

Por: Wendy Grandchester

Epílogo

Cuatro años después

La nueva casa que habían comprado Terry y Candy era un caos completo. ¿El motivo? Estaban realizando todos los preparativos para el cumpleaños número treinta de Terry.

-Leah, Leia, por favor, no toquen eso, eso es para papi.

Regañaba Candy a sus terribles gemelas de tres años que al tener como maestros y ejemplo a Jeremy y a Kyle eran dos armas de temer y más si sabían que Terry no estaba cerca, pues a pesar de lo consentidor que era él, a él sí lo respetaban. Eran dos hermosas rubias, de pelo rizo y pecas como su madre, con los ojos tan azules como su padre, con la boquita y naricita respingona de Candy, sólo sus ojos eran de su padre. Terry cumplió su objetivo de embarazar a Candy en la luna de miel y vino por partida doble, gemelas idénticas.

-¡Mamá! Yo te ayudo.

-¡No! Yo dije que yo la iba ayudar.

Jeremy y Kyle peleaban por participar de los preparativos. En todo eran así, tenían seis y cinco años respectivamente, pero dado que Jeremy sólo le llevaba diez meses a Kyle, se juntaban en edad en determinado momento.

-¡Ya basta, chicos! ¿Quieren ayudar? Entonces llévense a estas dos princesitas al patio a jugar y cuídenlas bien, mientras tía Pau y yo terminamos acá.

-Kyle lleva las gemelas y yo llevo a Rossy.

Dijo Jeremy, pero...

-¡No! Yo voy a llevar a Rossy y tú a las gemelas.

-Yo puedo ir solita, soy grande.

Dijo la hermosa Rossy con autosuficiencia y harta de ver a sus primos pelear por ella.

-Niños, ya es suficiente. Sólo llévense a Leah y a Leia, Rossy los seguirá.

Esta vez fue Paula la que habló, Jeremy y Kyle obedecieron con una cara de pocos amigos, Terry puro.

-Te dije que yo llevo a Leah y tú a Leia.

-¡Yo llevo a quien yo quiera!

-Bueno, chicos, ya, ¿cuál es la pelea?

-¡Papi!

Se le colgaron las gemelas a Terry y él las cargó a ambas al mismo tiempo, mientras con fingida severidad miraba a sus dos clones.

-Les hice una pregunta, chicos.

-Es que... que queríamos ayudar a mamá y... Kyle siempre arruina todo.

-Tú arruinas todo, yo iba ayudar a mamá.

Terry hacía su mayor esfuerzo para no reir, si había algo que él no pudiera negar aunque quisiera, era a esos dos niños que habían heredado todas sus virtudes y perfectos defectos.

-Pues yo creo que la ayudan más yéndose a jugar al patio y llevándose a las chicas. Tienen que cuidarlas como los hombrecitos que son.

-Sí, pero yo iba a cuidar a Rossy y Kyle a las gemelas...

-Pero yo lo había dicho primero, papi, yo cuido a Rossy, las gemelas le tocan a Jeremy.

-¡Que yo puedo ir solita!

Grito Rossy y ya Terry estaba volviéndose loco mientras Candy y Paula seguían en lo suyo disimulando sus risas.

-Bueno, yo creo que habrá que castigarlos para que aprendan a compartir y no pelear tanto...

Dijo Terry poniendo a sus hijos a prueba...

-¡No! Ven Kyle, las cuidaremos los dos a todas.

Muy listo era Jeremy y Kyle que no se quedaba atrás, tampoco protestó por la idea. Terry bajó a las niñas y cada uno tomó a una de la mano y se dirigieron al patio seguidos de Rossy.

-Hola. Ya llegué. Pero que desastre son ustedes haciendo decoraciones en globos.

-¡Heidi! Ya era hora que te dignaras en aparecer. ¿Dónde estabas?

Dijo Paula de mal humor con la impuntualidad de su hermanita, pues se supone que ella estaría decorando y que Candy y ella se ocuparían de lo demás, en especial de los niños, pues Candy tenía cuatro y ella tenía también a Willie que al menos estaba con Albert.

-Pues yo... eh... lo que pasa es que, pues que Cookie quiso que yo lo acompañara almorzar y pues...

-Ya déjala, Pau. Ella ya es grande y cuando el amor llama...

Con ese comentario de Candy, Heidi a sus veintidós años, se sonrojó por completo. Sin darle más importancia al asunto, se pusieron a terminar la decoración, mientras que Eleanor y Rosemary trabajaban en la cocina, juntas, la comida sería todo un éxito. En el jardín, Richard, William y Terry se daban a escondidas unas cervecitas, dizque para celebrar los treinta de Terry.

-¡Wow! Estos globos están geniales.

Dijo Eleanor que fue un momento a ver como iba todo y se sorprendió. En la gran terraza había hermosas columnas de globos en verde, blanco y marrón. El motivo de la decoración era "El chavo del 8". Consiguieron las caras de los personajes principales en globos de helio. Creativamente, Heidi había formado el resto de las partes del cuerpo con globos, así que en ambas esquinas de la mesa donde iría el bizcoho se econtraba "el chavo" equilibrando una escoba en una mano y a su lado "la chilindrina" llorando, también estaba "Ñoño" simulando comerse un hot dog hecho también de globos. En la otra esquina estaba "Kiko" con sus piernas torcidas, pues Heidi se las ingenió para que los globos quedaran así y al lado de él estaba "doña Florinda" simulando darle un bofetón a "don Ramón" el cual Heidi le había colocado un periódico en las manos y había asegurado el periódico con cinta adhesiva gris para que no se saliera. Frente a esa escena estaba el "profesor Jirafales", sosteniendo un ramo de flores hechas de globo también y posicionado como si estuviera llegando. Junto con él, el "señor Barriga" y "doña Cleotilde" (la bruja del 71) con cara de pocos amigos y simulando tener los puños apretados.

-¡Wow! Heidi, que bárbara. Pero aquí está lo mejor.

Dijo Alisson llegando junto a su hija Gianessa de cuatro añitos que coqueta igual que su madre fue adarle un besito a todos. Alisson que esperaba a su ansiado varoncito, tenía seis meses y de su mano también iba inseparablemente Dylan que ya tenía ocho años. Ella trajo el bizcocho. Toda una obra de arte. En el centro del cristal donde estaba todo lo que componía el bizcocho, era el chavo asomado en su barril, otro bizcocho más pequeño que era la gorrita del chavo y otro era Kiko con su enorme pelota. Otros accesorios y souvenirs del motivo rellenaban la mesa.

-¡Hey! Llegué yo con el karaoke y los disfraces.

Saludó Annie, el alma de las fiestas junto con John y Gabriella de tres años, su preciosa niña de pelo negro y ojos marrones como Johh, y el guapísimo John en sus treinta y cuatro años sostenía a Kate, su otra hija de un año, Annie en miniatura, con los mismos ojazos azules, Johh estaba perdido con esas tres mujeres.

-Y yo tengo los CD's. No saben las canciones que tengo preparadas aquí.

Dijo Patty con una sonrisa pícara junto a Stear, el pequeño Georgie de cuatro años y Elysse, su niña de dos añitos que no soltaba a su padre en ningún momento.

-¿Y qué es una fiesta sin un Candy bar?

Llegó Eliza con grandes bolsas de toda clase de dulces. Acompañada por Tom, la pequeña Briana de seis años, Tommy Jr. de cuatro y cinco meses de embarazo de otro varoncito.

-Bueno, ya que estamos todos y que ya terminamos, ahora vamos a prepararnos y a preparar a estos hermosos niños, hoy esto será hasta que amanezca. No se preocupen que hay dos niñeras y habitaciones suficientes para acomodar a todos los niños cuando les de sueño.

Candy estaba emocionadísima con todo. Terry y sus hijos eran toda su vida.

=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=

Ahí se encontraba él, en la playa y en buena compañía, pero siempre el miedo, las dudas y tanto rechazo le impedían continuar. No había nada que deseara más que un amor sincero y aceptación. El vivir marginado le había roto muchas veces el alma. Se preguntaba por qué nadie puede entender que él era de carne y hueso también, que amaba y sentía como todos. Que merecía ser feliz y amado. Estaba en un camino que él no había elegido, el mundo lo había querido así y él no podía luchar en contra de sus instintos ni aparentar lo que no era.

-Sólo te estoy diciendo que esta es tu última oportunidad. Te quiero demasiado, de verdad. Pero no voy a seguir en este juego a escondidas. Yo también sé lo que es el rechazo, lo he vivido en carne propia y aún lo vivo. Pero... ¿Por qué negarme ser feliz a mi manera para complacer a quien no me acepta aunque yo sacrifique mi felicidad? No, si ese es tu pensar, yo respeto tu decisión, pero no estaré más detrás de ti.

Le estaban dando un ultimatum, él quería arriesgarse, mandar todo al diablo y ser feliz. Pero enfrentar a la sociedad no era tan fácil. Sus miedos y sufridos rechazos lo mantenían aterrado, pero si no se decidía ahora... podría ser muy tarde.

-Yo también te quiero y no sabes cuánto. Sólo necesito algo de tiempo... es que a penas mis padres están hablándome otra vez y... no quisiera soltarles esto de sopetón... yo...

-Escúchame. Ya llevamos dos años en eso. No voy a esperarte un año más. Si tus padres te quieren, deben aceptarte como eres, si no, tendrás que enfrentarlos. Si te decides por complacerlos a ellos por encima de tu felicidad, es tu decisión y no voy a interferir en ella, pero lamentablente tengo que decirte adiós. No se puede ser tan egoísta. Yo también quiero ser feliz y nada me gustaría más que serlo contigo, pero si tienes tanto miedo, no hay nada que yo pueda hacer.

Me he dado cuenta

ha ido surgiendo

poquito a poco entre los dos

una corriente que nos desborda

no contenemos ni tú ni yo

ya todos notan cuando nos vemos

que yo te presto más atención

Es el momento o fuera o dentro

no hay otra forma, seguir o adiós

jamás pensamos que nos haríamos daño

no somos libres, es un error

mas quién le pone puertas al campo

y quién le dice que no al amor

-Yo... sé que tienes razón en muchas cosas. No es mi intención hacerte daño, ni vergüenza hacia a ti por lo que eres o lo que somos, tal vez sea mi necesidad de amor y aceptación lo que me ha hecho egoísta. Pero te quiero con todo el corazón. Te juro que no existe nadie más para mí. Creo que me he acostumbrando tanto a la soledad y al abandono que dejé de reconocer cuando la felicidad se muestra ante mis ojos...

Nadie entendía que él si quería arriesgarse, sólo que el miedo a perder nuevamente lo que con tanto trabajo había recuperado lo hacía echarse para atrás, pero esta vez perdería mucho más si no se ponía las pilas y aceptaba la oportunidad de ser feliz que se le presentaba.

-Te digo algo... te entiendo perfectamente aunque pienses que no. Te amo tanto y te juro que si tomas este riezgo junto conmigo, no vas arrepentirte. Yo nunca voy a defraudarte porque al igual que tú he vivido en soledad, en marginación y angustia. He amado, entregado y a cambio me han utilizado, he sido víctima de burlas y bromas que tu imaginación no alcanzaría para imaginárselas, he sufrido hasta tentados contra mi vida, he tocado el infierno y lo que te digo no es por ponerte presión, es porque ya he tocado fondo y quiero que seamos felices.

Si tú te atreves por mi vida que te sigo

si tú me olvidas te prometo que te olvido

después de todo sólo queda un sueño roto

y evitamos mil heridas que jamás podrían cerrar

si tú te atreves yo renuncio al paraíso

amar contigo, a soñarte, a que me sueñes

y al fin y al cabo más que a nadie nos amamos

son pasiones ya tan fuertes que lo nuestro hay que olvidarlo

si tú te atreves

-Sabes... ya no voy a pensarlo más... un amigo me dijo que las oportunidades eran calvas y que había que tomarlas por el pelo. Si tú eres esa oportunidad, quiero tomarla y espero por favor que no me desilusiones. A pesar de todo, amo a mis padres y si voy a perderlos por segunda vez, quiero que valga la pena. Por favor, no me lastimes, porque no podré soportarlo.

Le tomó la mano fuertemente, miró esos ojos que le brindaban tanto amor y devoción y supo que jamás podría causarle dolor. No podría ver ese rostro decaído y seguir tranquilo si sabía que era su culpa que en su alma hubieran penas. Llegó para darle vida y luz a su mundo.

Es el momento o fuera o dentro

no hay otra forma, seguir o adiós

jamás pensamos que nos haríamos daño

no somos libres, es un error

mas quién le pone puertas al campo

y quién le dice que no al amor

-Nunca, escúchame bien, nunca voy a lastimar o a ensuciar lo que tanto amo y lo que con tanto trabajo he conseguido que esté a mi lado. Te necesito en mis días, en vida, en mis planes y metas. Quiero ir contigo de la mano, sin miedo ni vergüenza, con orgullo de que me acompañes y me ames. Estoy aquí para amarte, no para sembrar más odio. Si decides lanzarte al vacío junto comigo, yo pondré mi propia espalda para sostenerte, siempre voy a velar por ti y por nuestro amor.

Si tú te atreves por mi vida que te sigo

si tú me olvidas te prometo que te olvido

después de todo sólo queda un sueño roto

y evitamos mil heridas que jamás podrían cerrar

si tú te atreves yo renuncio al paraíso

amar contigo, a soñarte, a que me sueñes

y al fin y al cabo más que a nadie nos amamos

son pasiones ya tan fuertes que lo nuestro hay que olvidarlo

si tú te atreves

Aún de la mano, Neil dejó sus miedos y se entregó al amor y a ser feliz, él más que nadie se lo merecía. Ahora estaba seguro de que por ese amor lucharía con toda su vida y también por su amor propio.

=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=0=

En la casa Grandchester-White, la fiesta estaba en todo su apogeo. La música estaba bien encendida en todos los ritmos habidos y por haber. Todos bailaban y gozaban, incluyendo a los niños que jugaban y correteaban por el inmenso jardín y en los columpios que Terry había hecho instalar para sus hijos.

-¿Alguien ha visto a mi esposa?

Preguntó Richard que no encontraba a Eleanor por ninguna parte.

-Ahí está.

Dijo Jimmy muerto de la risa señalando a Eleanor.

-Profesor Jirafales...

Dijo Eleanor con cara soñadora y disfrazada de "doña Florinda" mientras abría los brazos para recivir a Richard que a su vez estaba disfrazado del "profesor Jirafales".

-Entonces yo debí ser "Kiko". Ahora me quedé huérfano.

Dijo Terry que se había disfrazado del chavo.

-Ahora yo te robé a tus padres, ve a llorar a otra parte.

Dijo John ataviado en su disfraz de "Kiko" mientras que Annie con dos largas coletas se disfrazó de "la chilindrina". Un coscorrón en la cabeza sorprendió a Terry chavo.

-¡Toma! Y no te doy otra no más porque... Candy está ahí.

Era Stear que se había disfrazado de "don Ramón" y tomándose muy en serio su papel, le levantó el gorrito a Terry para para golpearlo.

-Pipipip pipipi.

Comenzó a llorar Terry simulando el llanto del chavo y todos rieron. En otros tiempos, Terry hubiera lanzado a Stear al suelo de un puñetazo, pero ya había madurado bastante eso.

-Oye, no le pegues, ven aquí, mi chavito lindo.

Lo llamó Candy disfrazada de "Patty", el único personaje femenino lindo de la serie y del cual el chavo estaba enamorado. Ella lo llamó añoñadamente y él se dejó apapachar un rato.

-Acúsalo con tu mamá, chavo.

Dijo Patty disfrazada de "la popis" y poniendo la misma vocecita insoportable del personaje.

-¡Holaaaa! Yo, Annie, como siempre, vengo con los juegos porque hay que encender este cumpleaños, no se cumplen cuarenta todos los días, ¿verdad, Terry?

Dijo ella con el micrófono del Karaoke y con toda la intención, sabiendo que le había puesto diez años de más.

-Eso es así, Annie, pero no nos invitaste a los cincuenta de John.

Terry reviró su ofensiva, pues Annie siendo una de las más jóvenes, tenía uno de los mayores de los hombres, pues ya John tenía treinta y cuatro, para nada se veía viejo, más bien en su punto exacto, más guapo que nunca y ella vivía enamorada de su hombre.

-No cambies el tema, Terry. Ahora vamos a jugar "papa caliente". Ya saben en qué consiste el juego. Van a formar un círculo entre todos y mientras esté sonando la música, se van a pasar la papa entre todos, cuando pare la música, el que se quede con la papa en la mano pierde y recivirá un castigo. Vamos. ¡A jugar! ¡Música!

Todos hicieron el mencionado círculo, todos participaron sin excepción, bueno, los niños no, pues estos estaban en su propio mundo disfrutando de los columpios.

-¡Paren la música! A ver, ¿quién es el acusado? ¡Stear! Te quedaste con la papa en la mano, pasa aquí por favor.

Stear que conocía muy bien a su cuñada, pasó al frente aterrado, pensando en qué diablura estaba maquinando la mente de Annie.

-Muy bien, cuñadito hermoso. Tu castigo es... a ver a ver... ¡Canta y baila como Juan Gabriel!

-¿Qué? Annie... ¿en serio?

Protestó con ganas de matarla. No le quedó más remedio que interpretar su papel:

Stear: "Queridaaaaaa, cada momento de mi vidaaaaa, yo pienso en tí más cada díaaaa". Dime cuándo tú, dime cuándo tu vas a volver ay , ay".

Cantó y brincó dando vueltas por toda la terraza y para colmo disfrazado de don Ramón, arrancando las risas de todos en especial de Terry que se había puesto rojo. Jeremy y Kyle, dignos hijos de Terry dijeron:

-Al tío parece que se le metieron hormigas en las nalgas.

-¡Jeremy!

Lo regañó Candy, pero sin poder aguantar la risa.

-Pero es que tío Stear se puso a brincar como un loco, como cuando tienes que hacer caca y el baño está ocupado.

-¡Kyle!

-Déjalos, Candy, son unos niños.

Dijo Terry guiñándoles un ojo a sus hijos. Cuando todos pararon de reir, Annie prosiguió.

-Bueno, ya vimos a Stear hacer el ridículo, así que tengan más cuidado esta vez y procuren no quedarse con la papa en lamo. ¡Música!

Otra vez la música sonaba y todos por miedo a enfrentar otro ridículo como el de Stear se pasaban la papa como si de verdad quemara, hasta que Annie volvió a gritar que pararan la música.

-Okay, esta vez, la víctima es... Albert, ven aquí, primito bello, bombón. Tu castigo es... vamos a cantarle todos "la pelua" a Albert para que la baile.

Todos cantando y aplaudiendo:

-Queremos que Albert nos baile la pelua,

queremos que Albert nos baile la pelua,

pelua por aquí, pelua por allá

pelua por alante y pelua por atrás

Con la cancioncita Albert se puso a bailar y cuando dijeron "pelua por atrás" se puso de espalda y movió las nalgas graciosamente, él era un charlatán y ese tipo de cosas no lo intimidaban.

-Bueno, terminando este juego, ahora vamos a jugar a "ponle la nariz al payaso". Ese payaso que está pegado en la pared le falta su naricita, tienen que vendarse los ojos y les daremos una nariz de calcomanía y el que logre colocarla correctamente por ahí me dijeron que Terry los enviará a Disney World con todos los gastos pagos.

Dijo Annie intencionalmente y Terry puso una cara... que pa qué les cuento. A Patty le vendaron los ojos, casi la marearon cuando le dieron un par de vueltas para que perdiera la dirección.

-Vamos, Patty, ahí, ahí. Ah.. no...

Patty no lo logró, pues los chicos eran tan malvados que cuando le decían "ahí" era cuando más lejos estaba de lograr el objetivo. Luego de que muchos participaran, al final quien ganó fue Tom.

-Grandchester, espero mis pasajes a Disney, no querrás desilusionar a Nicky y a Tommy.

Dijo Tom con triunfo.

-El único pasaje que voy a darte es a tu casa de una patada, Tom, aún no se me olvida que gracias a ti tuve que imitar a Michael Jackson en Halloween pasado.

-Ya basta de juegos, ahora vamos a cantar. Mi hermanita Patty ha traído unos discos bien buenos con temas clasicos. ¿Quiénes quieren abrir el show?

Como nadie se paró, Annie eligió a William y a Richard. Ambos cantaban:

-Que cuando fui a Puerto Rico estabas llena de chichones.

El coro de Terry, Albert, Tom, Jimmy, John y Stear:

-No haga caso a esa jugada, son rumores, son rumores.

Richard y William:

-Que cuando fui a Nueva York tenías amantes por montones.

Coro de chicos:

-No haga caso a esa jugada, son rumores, son rumores.

Todos:

-Y que no me digan en la esquina, el venao, el venao

que eso a mi me mortifica, el venao, el venao

que no me voceen en la esquina el venao, el venao

que eso, mira, a mi me mortifica, el venao, el venao.

-Ahora, la macarena, chicos. Así que todos juntos, vamos, hasta los niños.

Anunció Annie y todos se pusieron en posición para cantar y bailar.

-Dale a tu cuerpo alegría Macarena

que tu cuerpo es pa darle alegría y cosa buena

ehhh Macarena ahh ahh

Era gracioso ver a todos gozando y bailando. Hasta Neil que finalmente llegó con su pareja a la fiesta. Karen y Archie también llegaron y fueron bien recividos, no rencores ni más pasado. Era hermoso el pequeño de los dos, tenía dos añitos y era la viva imagen de Archie, Karen lo cargaba orgullosa y feliz por la dicha de haber retomado su vida y que a pesar de todo lo que provocó en el pasado, contó con el perdón de quien tanto amó alguna vez. Rosemary estaba llena de vida a pesar de todo. Bailó, brincó y gozó de todo.

-Una canción más moderna, chicos. "Danza Kuduro" de Don Omar. Vamos, todos juntos:

-La mano arriba,

cintura sola

da media vuelta

danza kuduro

Cantaban todos sin parar de bailar y todos haciendo un tren incluyendo los niños más grandecitos que se sabían la canción.

-Ahora vamos a cantar la nueva parodia de esa canción que se encuentra en youtube:

-No hay mantequilla,

ni más cocoa, no hay mayonesa,

se acabó la leche y el pan ta duro

No hay papas fritas, ni cocacola

no hay alcapurrias, se acabó la

cerveza y el pan ta duro.

Luego de tanto gozar, comieron la deliciosa comida confeccionada por Eleanor y Rosemary hasta que llegó el momento de de cantar cumpleaños feliz.

-Todos aquí por favor, hay que cantarle a Terry.

Se aglumeraron al rededor de Terry que estaba en medio del bizcocho con las gemelas cargadas y Candy con sus inseparables arrogantitos.

-Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz

cumpleaños, Terry, cumpleaños feliz

feliz, feliz en tu día, amiguito que Dios te bendiga

que reine la paza en tu día y que cumplas muchos más

weeee weeee

Te estás poniendo viejo, con patas de cangrejo

ya puedes ser mi mi abuelo...

-Ahora en inglés:

Happy birthday to you

happy birthday to you

happy birthday, Terry

happy birthday to you

Albert agregó:

-Que te cresca el pipí

que te cresca el pipí

que te cresca, que te cresca

que te cresca el pipí...

-¡Albert! ¡Hay niños!

Lo reprendió Paula indignada, pero Albert no tenía vergüenza y Terry muchísimo menos, así que agregó.

-Candy es muy feliz así, ¿no ves que le encanta tener niños hermosos?

-¡Terry!

Esta vez fue ella la abochornada y todos rieron, ya estaban acostumbrados a que cuando esos dos se juntaban, era el fin del mundo. Cuando todo acabó y todo el mundo se hubo ido. Candy y Terry acostaron a sus hijos y luego de darse un merecido baño se quedaron en la habitación.

-¿Qué se siente tener ya treinta, mi amor?

-Nada especial, me siento igual que cuando tenía veintiuno y te conocí. Sigues igual de preciosa en tus veintinueve...

-¡Tengo veintiseis!

-Lo sé, pecosa boba. Cuando tú tengas treinta estarás igual de preciosa, amor y tal vez...

-¿Qué estás pensando, Terrence Grandchester?

Le dijo ella mirándolo serio porque de pronto se había puesto muy meloso.

-Nada, mi amor... es que... ya los niños están grandecitos y...

-Las gemelas sólo tienen tres años y me están volviendo loca, así que ni lo sueñes, cariño.

-¿Estás segura?

Le preguntó él con su carita de "yo no fui" y besándola y acariciándola maliciosamente.

-¡Estoy segura!

-Mmm... ¿segurita, segurita?

Esta vez él mismo se la había puesto a ella a horcajadas encima de la cama para besarla y tocarla a su antojo. La resistencia de ella estaba diciendo bye bye.

-Se- segura...

-¿Ni uno más? Así guapo como yo... con mis ojitos...

-No, Terry, ni guapo, ni con tus ojitos, ni nada... Ya tengo tres pares de ojitos como los tuyos que me han llevado al borde la locura y además... ahhh... ahhh... Terry, por Dios, no, ya te dije que ahhh... ahh... ¡párale ya!

-Anoche no me dijiste eso, amor.

Le dijo Terry y de pronto ella hizo memoria.

-¡Anoche! Eso fue porque... porque...

-Porque quieres otro niño hermoso...

¡Fin!

Hola chicas! Ahora sí llegamos al final de esta aventura. Espero que de verdad les haya gustado. Me dejan sus reviews para conocer su opinión.

Canción de Neil y su pareja: "Si tú te atreves" Luis Miguel

Mi más profundo agradecimiento a:

Subuab: Mi amiga incondicional en esta maravillosa aventura de escribir y llevarles mis ideas y mensajes, gracias por el apoyo y por saberme entender.

Shareli Grandchester: Otra amiga incondicional, gracias por tus sabias palabras y apoyo.

Rose Grandchester: Gracias por tu apoyo de principio a fin, ahí tienes a Rosemary viva como lo pediste.

Amy C.L: Thank u so much, girl. I've miss u here. Thanks for all your words and cheers.

Malu Uzumaki: Tus palabras también me brindaron mucho ánimo, gracias por todo tu apoyo.

En fin, chicas, a todas ustedes que siempre se tomaron la molestia de dejar un review apoyándome y alentándome. No tengo palabras para expresar tanta gratitud. Disculpen si no las menciono a todas, sí las tomo en cuenta, a todas y a cada una.

Bueno, había pensado dejar un fragmento de mi próxima historia aquí, pero dado que ya el primer capítulo está terminado, voy a subirla ahora mismo, así que búsquenla. "Tu mayor tentación". Espero que le guste.

Las quiero

Wendy