Hola como anda esa gente….espero que bien…yo aquí con los nervios a mil por hora…no sean impacientes ya que nuestro kai va a tener que sufrir un poco mas pero verán que la recompensa va a ser mejor ….recuerden que esta historia es una adaptación (OSEA NO ES MIA), pero una chica muy linda llamada LUSHIANA me dio permiso para publicar….

Ademas los personajes de Bayblade no me pertenecen, además de que es una adaptación del dorama Hana Yori Dango etc, etc, etc….Ahora a leer….


CAPITULO 6: NO TE QUIERO VOLVER A VER


Brooklin. –dijo impactado Kai aun viendo a su amigo.

¿Por qué no nos avisaste que vendrías? –preguntó Max acercándose a su amigo con una gran sonrisa.

Quería darles una sorpresa. –contestó muy sonriente.

Y sí que nos la diste. –agregó Tala.

Hace tiempo que no nos veíamos. –hablo Brooklin dirigiéndose a Hiromi, ella se quedó perpleja, no sabía que contestarle, un monosílabo simple salió de su boca en confirmación de las palabras del chico y agachando su mirada para evitar el contacto de miradas.- ¿va todo bien? –cuestionó algo preocupado Brooklin agachándose un poco para ver a Hiromi, a lo que simplemente volvió a contestar su monosílabo.

Vaya, parece que alguien se está sonrojando. –dijo Max con una voz muy picara, inmediatamente Kai reacciono, se estaba poniendo molesto por el acercamiento entre Brooklin e Hiromi, así que se interpuso.

Cuanto tiempo sin verte, Brooklin. –dijo Kai muy tranquilo, Brooklin reacciono y le sonrió a Kai, algo raro estaba pasando ahí.

Pero Kai, tienes muchos golpes. –decía Brooklin abriendo sus ojos con una expresión de sorpresa.

Digamos que arregle unos asuntos pendientes. –comentó muy orgulloso y con una sonrisa de medio lado, giro para mirar a la castaña que estaba casi como un tomate.

¿Qué ha pasado? –preguntó Brooklin mirando a Hiromi y a Kai con la ceja arqueada.

Kai sonrió de medio lado, se acercó a Hiromi… y la abrazo.- lo que pasa es que ahora Hiromi y yo estamos saliendo. –dijo con una mirada de orgullo, Brooklin sonrió como de costumbre, en cambio Hiromi se quedó impactada con el comentario.

Nadeshko. –Llamo el señor Hiwatari.- prepara todo, nos regresamos a Tokio.

Como diga, señor. –agregó la chica haciendo una reverencia y saliendo del lugar.

Esa chiquilla aprenderá que con los Hiwatari no se mete. –dijo de forma muy tenebrosa el hombre.

Eh… -reaccionó Hiromi.- nosotros no estamos saliendo ni nada de eso. –dijo la chica soltando el abrazo, tanto Kai como Brooklin arquearon la ceja.

¿Por qué no vamos a celebrar el regreso de Brooklin? –hablo Max para evitar problemas.

Si, vamos. –dijo Tala jalando a Brooklin junto con Max, Hiromi se quedó pasmada, todos los chicos se fueron, a excepción de Kai.

Toma. –le dijo el joven sacando algo de su pantalón, era un celular, de esos que se abren y de color dorado, parecía de oro. La castaña tomó el aparato con algo de miedo, Kai le sonrió de lado y se fue de ahí.

Vaya, es muy lindo. –Mariam miraba el celular, Hiromi limpiaba la vitrina de los dangos.- ¿Por qué te lo dio?

Quería tener nuestra línea privada. –Comentó Hiromi con un poco de fastidio.- está actuando como si fuera realmente mi novio. –Soltó un suspiro.- ignora por completo lo que yo quiero.

¿No será que estas algo confundida? –cuestionó Mariam regresándole el celular a Hiromi. Ella no contesto, ni ella misma sabía que pasaba.

Llego la castaña a su casa, llego a su habitación y se cambió de ropa, se puso algo más cómodo, se recostó en su cama para relajarse un momento, pero duro poco porque de pronto se escuchó un sonido, reacciono algo asustada al escuchar eso y recordó el nuevo celular que tiene, lo busco por todos lados y lo vio entre su uniforme, miro el identificador y vio que decía "Su Majestad", arqueo la ceja, ese chico sí que es egocéntrico.

Hola. –contestó ella con algo de nervios.

Ebizu, en el centro de la ciudad. –Se escuchó en la bocina.- ven aquí.

¿Cómo que ven aquí? –Preguntó indignada la chica.- ¿Qué quieres?

¡Déjate de tonterías y ven! –ordenó el chico colgando el teléfono, ella se quedó muy molesta pero era ahora el momento para aclarar todo con él.

La castaña llego al dichoso lugar, era un club muy exclusivo, los chicos estaban en una zona privada, cada uno en sus asuntos, ella llego directo con Kai.

Llegaste. –dijo Kai sentado en un sillón.

¿De qué querías hablar? –preguntó algo molesta Hiromi acercándose al peligris.

¿Ya están peleando de nuevo? –comentó Max que estaba jugando con unas cartas, Hiromi giro para ver al dueño del comentario, pero vio algo más, algo que no se esperaba, al fondo se encontraba Brooklin besándose con una chica, un beso muy apasionado, Hiromi se quedó perpleja al ver eso, sus labios comenzaron a temblar ligeramente, no podía creer lo que veía.

Joven Brian. –llamó una sirvienta.

Dime. –dijo Brian el cual leía el periódico, estaba acompañado por Azura, ambos estaban desayunando.

Parece ser que su padre ha vuelto a Tokio. –platico la mujer.

¿De verdad? –cuestionó Azura viendo a la sirvienta.

Me temo que tiene algo que ver con el señorito Kai. –concluyó la mucama.

Gracias por avisar. –hablo Azura tomando su vaso con jugo.

Con permiso. –la mujer se fue de ahí.

Así que mi padre comenzó a moverse. –hablo Brian bajando el periódico.

Parece que tendremos que visitar Tokio. –dijo Azura muy sonriente, sonrisa que respondió Brian con un beso a su esposa.

Un día nuevo, y la Bayblade High School abría sus puertas muy temprano, Hiromi como siempre llegaba más temprano de lo normal.

Imposible. –Decía ella mientras caminaba en un pasillo, hacia aquella puerta que da para la salida de emergencia.- no puedo creer, Brooklin no es así. –decía muy pensativa recordando la escena que vio. Se acercó a la puerta, pero no podía entrar, sentía nervios al saber que ahí estaba él. Miro el pañuelo que sostenía con sus manos.

No puedo. –dijo rindiéndose de ir con él, dio media vuelta.- ah. –grito con fuerza al chocar contra alguien miro y vio que era él, era Brooklin.

Buenos días. –saludó sonrientemente.

Bu… buenos días. –contestó ella muy nerviosa.

Toma. –hablo Hiromi extendiendo sus manos, ya se encontraban en aquel lugar, ese lugar que era su refugio del mundo.

Ah, el pañuelo de aquella vez. –Brooklin tomo el pañuelo.

Siento haber tardado tanto en regresártelo. –agregó la chica algo apenada.

Así que lo guardaste todo este tiempo. –dijo Brooklin recargándose en la pared y poniendo sus manos en los bolsillos del pantalón.

Parece que has cambiado. –comentó Hiromi.

¿Te parece? –comentó Brooklin.

¿Te ocurrió algo en Seúl con Mathilda? –cuestionó a Brooklin algo preocupada.

Tachibana. –hablo Brooklin mirando de frente a Hiromi.

¿Sí? –Hiromi se quedó estática.

¿Saldrías conmigo? –preguntó muy serio.

Si. –Contestó Hiromi por inercia, pero comenzó a analizar la pregunta.- ¿eh? –reaccionó Hiromi. Brooklin sonrió de nuevo viendo como ella había reaccionado, Hiromi se quedó impactada con la pregunta y muy nerviosa.

Con permiso, quiero irme a la escuela. –hablo Kai algo molesto, en la entrada de la oficina de su padre estaban los guardaespaldas.

Responde mis preguntas. –hablo el señor Keil el cual estaba sentado en un gran sillón. Kai giro para mirar a su padre.

Vaya, después de todo puedes descuidar a tu empresa y preocuparte por tu hijo. –contestó irónico Kai.

Me preocupo por el futuro de la empresa. –hablo algo estresado el señor.

¿Y que si yo salgo con Tachibana? –Kai se acercó a donde estaba su padre.- ¿en que afecta a la empresa? –el padre de Kai no contestaba nada.

No me importa si solo juegas con ella. –Contestó muy sereno el señor Hiwatari.- si solo la quieres usar, no hay ningún problema.

No estoy jugando con ella. –Respondió Kai muy alterado.- no recuerdo haber sido criado para bromear con esas cosas. –miro a su padre con algo de desprecio y enojo, salió corriendo de ahí empujando al tipo que tapaba la puerta.

¿De verdad estas saliendo con Kai? –preguntó Brooklin viendo fijamente a la chica y acercándose a ella.

Oh, no… -respondió ella alejándose de Brooklin hasta que topo con la pared.- es que… -hablaba muy nerviosa.- él solo habla por sí mismo.

¿A si? –Brooklin arqueo la ceja.- la verdad es que, siempre me he fijado en ti, Tachibana. –dijo Brooklim en un susurro acercándose más y más a la chica. Ella estaba totalmente impresionada y muy nerviosa, trataba de alejarse lo más posible de Brooklin.

¿No estarías mejor conmigo? –le susurró al oído de forma muy galán, cosa que altero más los nervios de la chica.

Bueno… -trataba de hablar ella. –yo…

Olvídate de Kai… -Brooklin se puso frente a ella haciendo que sus narices se toparan.- y sal conmigo. –Hiromi estaba sin habla, sentía que el aire le faltaba, esa cercanía que tanto deseaba, por fin se logró, pero…

Jajajajajajaja. –Se rió en lo alto Brooklin alejándose de ella, Hiromi se quedó confundida, ¿Por qué se reía?- era una broma. –le sonrió como de costumbre, eso hiso que en Hiromi apareciera una gotita en su cabeza, estaba llena de confusión y un poco de decepción Kai es mi amigo, ya sabes, se vería mal ¿no crees? –Preguntó volviéndose a acercar a ella.- pero, ya en serio, eres una persona muy interesante. –lo dijo muy serio y sin su típica sonrisa.

No puede ser. –susurró Hiromi, mas para ella que pasa Brooklin, pero el chico si se percató del comentario.

¿Estás decepcionada? –preguntó volviendo a poner una sonrisa en sus labios.

No. –Contestó nerviosa la chica.- la verdad es que estaba… -hablo ella sin saber que inventar. Brooklin aprovecho y se acercó nuevamente de tal forma que la acorralo completamente a la pared y viendo sus ojos directamente, con sus labios a una distancia peligrosa de los de la chica.

Entonces… -le susurró Brooklin.- ¿quieres salir en secreto conmigo? –preguntó muy serio. Hubo un tiempo en silencio, Hiromi esperaba a que él volviera a reírse, pero esta vez no, realmente habla en serio.

Jajajajajajaja. –Hiromi saco una carcajada fingida, llena de nervios, esperando a que Brooklin también hiciera lo mismo.- eso también fue una broma ¿verdad? –dijo Hiromi muy nerviosa, Brooklin no contesto, simplemente la miraba.

Bueno, me tengo que ir. –dijo zafándose de Brooklin y caminando hacia la puerta, comenzó a subir las escaleras.

Tachibana. –Dijo Brooklin aun en la misma posición.- estás mucho más bonita que antes.

Gracias. –contestó Hiromi con una gran sonrisa y muy sonrojada, siguió su camino hasta abrir la puerta y salir de ese lugar, se quedó un momento recargada en la puerta, incorporándose de nuevo, retomando el aliento y su color natural.

¿Qué fue todo eso? –preguntó totalmente impactada. Fijo su mira al frente y vio que ahí se encontraba una tímida chica, Salima.

Hiromi. –Hablo muy tímida la pelirroja.- me gustaría hablar contigo.

Siento mucho todo lo que ha ocurrido entre nosotras. –hablo Salima la cual estaba sentada en una silla en la cafetería, frente a ella estaba Hiromi.- y también quiero darte las gracias. –Dijo con una sonrisa sincera.- a pesar de todo lo que te hice, me defendiste y eso me puso muy feliz.

No te preocupes por eso. –contestó Hiromi, esa sonrisa realmente sintió que era sincera.

Es por eso… -dijo Salima muy seria.- que no voy a renunciar a Hiwatari-san. –poniéndose de pie.

¿Eh? –la castaña no entendió.

A pesar de todo, Hiwatari-san es… -comenzó a caminar para ponerse al lado de Hiromi ya que la mesa las separaba.- una persona que siempre me ha gustado desde niña. –Se puso al lado de Hiromi.- y ahora que soy muy hermosa, no tengo porque sentirme inferior a ti ¿entiendes?

No del todo. –contestó confundida la chica.

Así que desde ahora te digo que seremos rivales de amor. –dijo eso muy sonriente y alejándose de ella.

¿Qué demonios le pasa a esa chica? –Hiromi estaba anonadada con todo eso, se quedó sentada en la silla y de pronto su nuevo celular comenzó a sonar, ese tono realmente era muy escandaloso.

Hola. –contestó Hiromi.

Investiga todo lo que puedas sobre Tachibana Hiromi y a su familia. –dijo el señor Keil a su asistente.

Entendido. –Nadeshko hizo una reverencia y salió del lugar.

Si alguna vez sientes que ocurre algo raro, avísame de inmediato. –ordenó Kai muy tranquilamente.

¿Algo raro? –cuestiono la chica.

¿Lo has entendido? –Dijo Kai.- me avisas de inmediato. –concluyó el chico.

Señor Keil. –entro Nadeshko a la oficina, el señor Hiwatari levanto la cara con fastidio pero luego vio que atrás de ella entraba alguien más.

Cuanto tiempo sin vernos, padre. –saludo Brian entrando a la oficina.

Hijo, que gusto verte. –Comento el señor.- ¿a qué se debe tu visita?

Vine de paseo. –comentó Brian muy quitado de la pena.

¿Y tu mujer? –cuestionó la cabeza de los Hiwatari.

Fue a saludar a una amiga. –Dijo muy sonriente.- ¿y qué tal como está Kai? –preguntó para hablar de ese tema.

Ni me hables de él. –gruño Keil.

¿Por qué? –preguntó Brian fingiendo que no sabía nada.

Está saliendo con una chiquilla insignificante. –bufo aquel hombre implacable.

¿Y qué tiene de malo eso? –preguntó Brian poniéndose algo serio.

¿De cuándo acá vienes a defender a tu hermano? –comentó Keil poniendo más atención a la plática.

Solo digo que no quiero que le pase lo mismo que a mí. –dijo algo molesto el hermano mayor de Kai.

Sabes que lo hicimos por tu bien y por el de la compañía. –argumento el señor Hiwatari.

No digo que no sea feliz en mi vida, al contrario, amo a mi esposa, pero, no quiero que Kai pase por lo mismo que yo pase, déjalo que el escoja. –explicaba Brian algo preocupado.

Así que todo se ha complicado más. –comentó Mariam recargada en la vitrina de la tienda.

Si. –contestó Hiromi en un suspiro.

Pues ya es hora que te decidas. –Sugirió Mariam.

Es tan complicado esto. –dijo Hiromi en un suspiro, miro para ver a Mariam la cual se había quedado muy seria, y más que eso, estaba impactada.

Oh, qué mujer tan más linda. –susurró Mariam mirando a la entrada, Hiromi miro también.

Señorita Azura –dijo sorprendida al ver a la cuñada de Kai en ese lugar.

Cuanto tiempo sin vernos, Hiromita. –saludó sonrientemente la chica de cabellos negros.

Él es un hombre implacable. –dijo Azura.

Había invitado a Hiromi y a Mariam a un lindo restaurante para platicar sobre su suegro.- y no se tocara el corazón para conseguir lo que desea. –terminó de explicar la chica de cabellos negros.

Por eso Hiwatari me dijo eso. –recordó Hiromi las palabras de Kai.

Kai parece que va muy enserio contigo. –comentó muy sonriente Azura.

Ves, te lo dije.-agregó Mariam.

Pero. –Interrumpió Azura.- si no puedes corresponder a los sentimientos de Kai, tampoco debes forzarte a ti misma. -Hiromi miraba algo apenada a aquella mujer.- Kai ha cambiado mucho. –Siguió hablando.- se ha vuelto más maduro, y eso gracias a ti, Hiromi-chan.

La castaña se sorprendió con tal comentario, analizó las palabras de ella y en efecto, Kai si había cambiado, aunque le costaba admitirlo.

Pero… -hablo Hiromi algo preocupada.- yo no soy una chica rica y mucho menos estoy acostumbrada a estas cosas.

Pero si Hiwatari-san va enserio contigo. –Comentó Mariam.- debería acostumbrarse a nuestra forma de vida.

Tienes razón. –Agregó Azura.- ¡ya lo tengo! –Dijo muy emocionada.- ¿tienes novio? –preguntó Azura a Mariam.

Eh, sí. –contestó un poco apenada la peli azul.

Entonces por qué no comprobamos si va a ser capaz de adaptarse a tu forma de vida. –hablo ahora dirigiéndose a Hiromi. -Dejo muy pensativa a las dos jovencitas ¿Qué tramaría?

En la casa de los Hiwatari, se encontraban reunidos los F4, los cuatro amigos platicaban y hacían sus cosas; Max estaba jugando videojuegos en su portátil, Tala y Brooklin estaban jugando póker, mientras que Kai estaba recostado en su cama sin nada que hacer.

¿Quieres jugar, Kai? –preguntó Tala. El peligris no contesto, de pronto su celular comenzó a sonar, saco el aparato de su pantalón y al ver de quien era la llamada sonrió de lado.

¿Si? –Hablo Kai, todos sus amigos le pusieron atención, vieron como de la sonrisa que tenía paso a arquear la ceja con algo de enfado.- de ninguna forma, estás loca. –y colgó el teléfono.

¿Quién era Kai? –preguntó Max.

¿Era Tachibana? –preguntó Tala.

Me dijo que mañana tengamos una cita doble. –comentó con fastidio.

¿Cita doble? –dijeron en coro los otros tres chicos.

Quería ver si puedo tener una cita como la gente común. –Siguió explicando Kai con fastidio.- menuda idiotez.

Entonces ¿te parece bien que valla yo? –hablo Brooklin por primera vez, tan sereno como siempre y con una gran sonrisa.

¿Eh? –Kai reacciono, no había pensado en esa posibilidad, algo que hiso que la sangre le hirviera.

No puede ser. –Hablo Hiromi muy alterada por el teléfono.- mañana, va a ir Brooklin Wheeler.

¿Qué paso con Hiwatari-san? –preguntó Mariam que estaba al otro lado de la línea.

Al parecer no quiso, le pareció algo desagradable adaptarse a nuestro estilo de vida. –dijo un poco seria y decepcionada la castaña

Pues deberías estar contenta. –Comentó Mariam.- al final el que va a ir será tu príncipe. –Dijo Mariam muy alegre.- ¿Cuál es el problema?

Hiromi no pudo contestar ya que comenzó a sonar el celular que usaba, al parecer estaba entrando otra llamada.

Mariam te llamo más tarde, tengo una llamada en espera. –dijo Hiromi y colgó aquella llamada con su amiga, presiono un botón de su celular y contesto la otra llamada.

¿Diga? –dijo Hiromi.

Soy yo. –Escucho una voz masculina.- Brooklin. –eso hizo que Hiromi se pusiera muy nerviosa.- estoy afuera de tu casa.

Hiromi colgó el teléfono y se puso una sudadera, salió hacia la calle, en la entrada del edificio donde vive y ahí lo vio, recargado, salió completamente para acercarse a él.

Buenas noches. –saludó la chica muy extrañada por aquella visita.

Lo más seguro es que Kai vaya mañana. –Hablo directamente el chico.- seguramente te llamara. –Hiromi estaba sin habla.- eso es todo. Nos vemos. –terminó de decir y comenzó a caminar.

Oye… -lo llamo la chica, él giro para verla y sonreírle.

Se sentaron en una banca que estaba enfrente del edificio.

¿Ha ocurrido algo? –Preguntó Hiromi mirando al cielo tupido de estrellas.- desde que has vuelto de Seúl has estado algo extraño. ¿Te ocurrió algo? –ahora giro para ver a Brooklin que estaba a su lado.

Cada día estaba lleno de felicidad. –Comenzó a relatar Brooklin, el cual veía al suelo.- todos los días cocinábamos, a pesar de que no estábamos acostumbrados a ello. –Decía con una sonrisa en sus labios.- por la noche casi no dormíamos hablando de nuestra infancia. –Siguió relatando.- y también hablábamos mucho de ti, Tachibana. –miro a ver a la chica que estaba a su lado.

¿Sobre mi? –preguntó sorprendida Hiromi.

Mathilda me dijo que realmente le agradaste mucho, Tachibana. –Platico Brooklin.- pero, -se levantó y camino un poco al frente.- aquellos días no duraron mucho. –Hiromi lo miraba atentamente.- Mathilda empezó a estar muy ocupada, yo estaba todo el tiempo solo. –Suspiro.- no era capaz de hacer nada por su bien. –Comentó algo triste.- yo no pude hacer nada por la persona a la que quiero.

Eso no es verdad. –Hablo Hiromi poniéndose de pie.- no eres una persona que no sepa hacer nada. –lo veía fijamente.- en la escuela, cuando todo el mundo me perseguía y acosaba, tú… me salvaste. –dijo con una sonrisa inmensa y un brillo especial en sus ojos.- te convertiste en mi único aliado. –Decía muy segura.- es por eso por lo que yo… -se quedó seria callando lo último que iba a decir.- al final tú me has salvado muchas veces. –terminó de decir con algunas lágrimas acumuladas en sus ojos chocolates.

Brooklin miraba a Hiromi sorprendido, nunca pensó que aquello que hiso por ella significara tanto.

Por eso estoy ahora aquí. –Hablo Hiromi.- por ti Brooklin. –lo dijo en un susurro.

Tachibana, yo… -comenzó a hablar Brooklin, pero fue interrumpido ya que un celular comenzó a sonar, ese celular especial de Hiromi, soltó un suspiro de desesperación, mientras que Hiromi sacaba el aparato.

Es Kai ¿no? –preguntó Brooklin. Ella no contesto nada y simplemente abrió el celular.

Llamo solo para decirte que de acuerdo, acepto la invitación de mañana, es todo. –dijo Kai muy cortante y colgó la llamada.

Hiromi se quedó perpleja ante lo sucedido, Brooklin tenía razón, giro para ver al pelinaranja de frente.

¿Ha dicho que va a ir mañana? –preguntó Brooklin para confirmar lo que ya sabía.

Si. –dijo Hiromi aún muy pensativa.

Hiromi. –se escuchó un grito, era el señor Tachibana, el cual buscaba a su hija. Hiromi reacciono y empujo a Brooklin a un lugar donde nadie lo viera.

Lo siento. Ya hablaremos en otra ocasión. –se disculpó ante tal acto y se fue de ahí hacia donde estaba su padre.

¿Qué estabas haciendo aquí tanto tiempo afuera? –preguntó el señor muy molesto.

Ah lo siento, es que había visto un gato. –comentó Hiromi con una gotita estilo anime.

¿Un gato? –preguntó el señor Tachibana.

Con que un gato ¿eh? –hablo Brooklin soltando una sonrisa de diversión, comenzó a caminar y vio en el suelo el celular dorado de la chica, lo levanto del suelo y se fue del lugar.

Se están retrasando mucho. –dijo Hiromi algo preocupada mientras veía su reloj de mano. Ya era el día de la cita, Kai e Hiromi habían llegado temprano al lugar pactado, ahora solo esperaban a Mariam y a su novio.

Mira que hacerme esperar a mí. –gruño Kai.

Oye, no te enfades, recuerda que es mi mejor amiga y su novio. –reprochó Hiromi.

Ya lo sé. –susurro Kai, parecía perro regañado.

Hiromi. –Grito Mariam acercándose al lugar, iba acompañada de su novio, un chico de cabello negro aplomado con la parte del centro teñido de rojo, tenía un arete de oro en el oído izquierdo y unas cejas un tanto extrañas pero con unos hermosos ojos verde jade.- sentimos llegar tarde. –hablo Mariam al llegar junto con su amiga.

Hola, soy Hiromi Tachibana. – saludo la chica al acompañante de su amiga para presentarse.- y él Kai Hiwatari.

Soy Ozuma –Hablo el chico.- eh, tú tienes nombre de calle.-comento el chico haciendo que a Kai le temblara un ojo y apareciera una vena en su frente.- bien, vamos a divertirnos. –y abrazo a Mariam para comenzar a caminar.

Hmp… ¿A dónde vamos? –preguntó Kai tratándose de calmar.

Vamos al zoológico. –dijo con una gran sonrisa.

Comenzaron a caminar a la entrada del zoo, Hiromi iba atrás con Mariam charlando de cosas sin sentido, Ozuma comenzó a caminar junto a Kai.

Hace mucho que no venía. –Comento el ojijade.- ¿y tú, Hiwatari?

Es la primera vez que vengo al zoo. –comentó muy cortante Kai.

¿De verdad? –Preguntó Ozuma muy divertido.- ¿Qué acaso de dan miedo los animales?

Claro que no. –Contestó Kai molesto.- simplemente si quiero ver animales me voy a su lugar de origen. –concluyó muy orgulloso.

Vaya, así que Hiwatari es un niño rico y mimado. –dijo Ozuma adelantándose junto con Mariam, la cual estaba con algo de miedo por el comportamiento de su novio. Kai se detuvo y comenzó a apretar los puños.

¿Niño rico y mimado? –en su vida alguien le había hablado así, su ojo izquierdo comenzó a temblar, mientras que dos venas aparecían en su frente.

Fuero a la jaula de los mandriles, las chicas veían asombradas a esos animales, mientras Kai seguía con su mirada indiferente y Ozuma, bueno él trataba de comportarse.

Mira. –Hiromi estaba fascinada.- son tan lindos.

¿No querrás decir que su cara se parece a la de Hiwatari? –preguntó Ozuma con algo de risa chillona y se fue de ahí, Mariam lo siguió pero antes dio una reverencia de disculpa, mientras que en Kai volvían a aparecer más venas que antes.

Espera un momento Ozuma-kun. –gritó la chica acercándose a su novio y tomándose de la mano.

Esos dos parecen que son muy unidos. –la castaña veía al chico y estaba tratando de tranquilizarlo.

¿Esto es a lo que llamas una cita común y corriente? –preguntó molesto Kai.

Lo siento. –Respondió apenada la chica.- al parecer esto no está funcionando. –susurró.

¿Con este tipo de personas te juntas? –siguió cuestionando Kai.

Pensaba que el novio de Mariam era una persona algo más "normal". –Justificaba la chica.- Será mejor irnos a casa. –concluyó la chica algo seria. Miro hacia el piso esperando la respuesta de Kai.

Si ahora vamos a casa, -hablo Kai.- ¿no estropearía nuestra cita? –Hiromi lo miro muy sorprendida.- no importa, no le voy a pegar, no te preocupes por eso. –dijo tratando de mirar a otro lado para que no viera el ligero sonrojo que apareció en sus mejillas.

Gracias. –sonrió Hiromi con sus ojos cerrados, eso como le encantaba a Kai, verla sonreír tan radiante.

Hiwatari, -grito Ozuma de lejos.- ahora iremos separados.

Perfecto. –contestó inmediatamente Hiromi, así se evitarían más problemas.

Llegaron Kai e Hiromi a la zona de los pingüinos, Hiromi saco su celular y le tomo una foto a esos lindos animales, Kai miro a Hiromi, pero sobre todo al celular.

¿Dónde está el celular que te regale? –preguntó Kai algo molesto.

A bueno…-Hiromi no se acordaba donde lo había dejado.- lo deje en casa, como sabía que estaría contigo no necesitaba cargarlo. –se excusó la chica.

Ya veo. –Kai se recargo en una reja.- por cierto… ayer, cuanto te llame por la noche ¿estabas sola? –Hiromi se quedó sin aire, recordó que no estaba sola, pero no quería cometer la locura de decirle eso a Kai, conociéndolo como es.

Era muy tarde. –Comenzó a decir.- obviamente estaba sola. –mintió la castaña y comenzó a caminar.

Y así comenzaron a disfrutar un poco mejor la cita, sin los comentarios tan oportunos de Ozuma, Kai le compro un peluche a Hiromi, era un halcón, la castaña le sonrió a Kai, a pesar de todo él era lindo con ella, cuando se lo proponía.

Se fueron a un lago cerca del lugar, se recargaron en una cerca, veían el lago y toda su belleza.

Ahora que estamos así. –Habló Kai.- por fin parecemos una pareja. –giro para ver a la chica de frente.

Sobre eso. –hablo Hiromi mirando también al chico.

No estoy malentendiendo nada. –Interrumpió Kai.- ya sé que dije todo eso enfrente de Brooklin, pero… -Kai no sabía cómo decirlo.- no me has dicho cómo te sientes tú.

Hiromi estaba con la miraba abajo, muy sonrojada y sin saber que decirle.

Pero hasta que no me digas cómo te sientes tú… -dijo Kai acercándose a ella y poniendo su mano en la barbilla de la chica para levantarle la cara.- yo esperaré. –Hiromi se quedó hipnotizada con la mirada de Kai, esa cercanía siempre la pone nerviosa, pero un nerviosismo diferente al que sentía con Brooklin.

¿Eh, Hiwatari? –gritó Ozuma corriendo hacia ellos, Kai se alejó de Hiromi, mientras que Mariam estaba llena de vergüenza.

¿Por qué no vamos a comprar algo de beber? –preguntó Hiromi para evitar más problemas.

Bien, yo iré. –se ofreció Ozuma y se fue de ahí.

Ahora vuelvo. –dijo Kai comenzando a caminar.

¿A dónde vas? –preguntó Hiromi.

Al baño. –contestó con fastidio el chico.

Lo siento mucho, de verdad. –Se disculpó Mariam con su amiga.- normalmente no es así. –excuso la peli azul.

Esto fue más difícil de lo que pensaba. –Hiromi suspiro.

Kai salió del baño, afuera estaba Ozuma esperándolo.

Eh, Hiwatari espera. –Hablo el ojijade.- acabo de recibir una llamada de una chica que conozco. –Kai no se detuvo, siguió caminando.- ¿podrías venir conmigo?

¿Eh? –Kai no comprendió.

Es que le dije que estaba con un chico realmente atractivo. –Comentó Ozuma.- y quiere conocerte. -Kai no contesto, no le agrado para nada el comentario.- ¿no será que eres un poco retrasado? –preguntó Ozuma y se adelantó a Kai, el peligris se quedó viendo al novio de Mariam, trato de tranquilizarse, le prometió a Hiromi que no se lanzaría a golpearlo.

Ya se están tardando. –dijo Mariam mirando a todos lados.

Es cierto. –hablo Hiromi. Comenzaron a caminar a buscar a sus acompañantes.

Sabes, yo salgo con Mariam. –hablo Ozuma acercándose de nuevo a Kai.- pero la verdad es que me aburre un poco.

No me interesan tus problemas. –dijo Kai caminando de nuevo.

Vamos, acompáñame. –Ozuma comenzó a seguirlo.- además esa chica con la que estas ¿no te parece muy rara? –el ojijade puso su mano en el hombro de Kai, eso fue lo que sobrepaso su paciencia.

¿Tachibana, rara? –Kai comenzó a apretar sus puños, estaba tan molesto que sus ojos parecían que tomaban un color rojizo.

Veras que la otra chica te agradara más. –termino de decir Ozuma. Kai no soporto más y le soltó un puñetazo haciendo que Ozuma cayera al suelo.

¿Oye, que demonios te pasa? –gritó Ozuma poniéndose de pie.

¿Qué parte de Tachibana es rara? –preguntó molesto Kai tomando al ojijade por el cuello de la camisa y volviéndolo a golpear, Ozuma nuevamente se cayó al suelo, el peligris se subió arriba de él para tomarlo de la camisa y verlo a la cara. Por lo lejos se veían Hiromi y Mariam que buscaban a los chicos, se sorprendieron al verlos peleando.

Ella tiene unos ojos chocolates tan hermosos, que te hacen ver la verdadera belleza del mundo. –dijo Kai con mucha firmeza, Ozuma estaba asustado por aquella mirada del joven, nuevamente lo golpeo en la cara, una y otra vez.

¿Qué estás haciendo? –gritó Hiromi corriendo hacia los jóvenes seguida de su amiga. Kai reacciono y dejo a Ozuma, se levantó de él, mientras Mariam se acercó a su novio.

Agoto mi paciencia. –se justificó Kai. Hiromi se quedó muy molesta.- yo me voy a casa. –Gritó Kai molesto.- y la próxima vez, consíguete alguien mejor para salir. –se dirigió a Mariam, la cual estaba ayudando a levantar a su novio.

Un momento. –recrimino Hiromi.

Tachibana. –Interrumpió el peligris.- si esta es tu idea de una cita común y corriente no vuelvas a llamarme de nuevo. –advirtió y se fue del lugar, Hiromi se quedó en shock, ella es la que debería de estar enojada.

¿Qué le hiciste a Hiwatari-san? –preguntó Mariam ya de pie junto a su novio.

Yo no hice nada. –Se defendió Ozuma.- yo solo le puse la mano en el hombro, ¿Qué demonios le pasa a ese tipo? –estaba muy molesto.

¿Solo le pusiste la mano en el hombro? –preguntó Hiromi.

Si. –contestó tajantemente Ozuma mientras se sacudía la ropa.

Ese tipo está loco. –Recrimino Ozuma.- no tenía por qué pegarme. –y comenzó a caminar para alejarse de las chicas.

Lo siento. –dijo Hiromi muy apenada.

Ozuma, espera. –Gritó Mariam.- ¿A dónde vas?

Haber a donde me voy. –concluyo Ozuma y se fue completamente de ahí, Hiromi y Mariam se quedaron solas muy pensativas. Hiromi miro a su amiga que estaba algo preocupada y triste.

Lo siento, Mariam. –se disculpó Hiromi para animar a su amiga.

Tú no tienes la culpa. –Dijo en un susurro tratando de no soltar el llanto.- estoy segura que Ozuma hizo algo. –Explico Mariam.- incluso Hiwatari no golpearía a alguien sin razón ¿verdad? –Hiromi se quedó pensativa, ni ella misma sabía eso.

Hacía mucho que no pasaba eso. –dijo Hiromi.

La verdad él estaba siendo muy grosero –Trato de sonreír.- me pregunto si habrá terminado todo entre él y yo. –una lagrima rodo por esos ojos de color verde.

La castaña en su alcoba viendo aquel halcón que le obsequio Kai, recordó todo lo que paso en la tarde, recordó lo bien que se la paso hasta el incidente con Ozuma, suspiro fuertemente, ese chico como le traía problemas.

¿A qué parte debería creerle? –susurró la chica.

Hiromi, ven por favor. –gritó su padre desde la sala. La chica se levantó de la cama y fue a ver qué pasaba.

Kai armaba de nueva cuenta el rompecabezas, ya casi lo terminaba, estaba muy concentrado armándolo, ya estaba más tranquilo con lo que paso en la tarde.

Y bien. –habló Azura mientras se acercaba a Kai.

¿Acabaron peleando? –preguntó Brian sentándose a lado de Kai.

No me he peleado con Tachibana. –aclaró Kai.

Así que la doble cita fue un fracaso. –dijo Azura sentándose al otro lado de Kai.

¿Cómo saben que yo salí con Tachibana? –preguntó Kai dejando a un lado el rompecabezas.

Kai. –Kai miro a Azura.- si no te ganas su corazón, te pasara lo que a nosotros.

No es igual. –Reprocho Kai.- ustedes si se aman.

Si. –Hablo Brian.- pero al principio nos obligaron a casarnos y es lo que no queremos que te obliguen a estar con alguien que no quieres.

¿Sabes quién es tu autentico enemigo? –preguntó Azura muy seria.

Lamento haber venido a visitarlos tan tarde. –hablo el señor Keil, el cual estaba rodeado por sus hombres y junto estaba Nadeshko. Hiromi estaba asustada, era el padre de Kai.- Nadeshko, muéstrales. –la chica de cabellos negros abrió un portafolio que cargaba un guarda espalda, dentro había mucho dinero, los padres de Hiromi casi se le salen los ojos por ver tal cantidad junta.

Seré franco con ustedes. –Hablo Keil.- hay 300 millones de yenes aquí dentro.

¿300 millones? –hablo en coro toda la familia Tachibana.

Con esto me gustaría que Hiromi renunciara a Kai por completo. –hablo muy serio Keil.

¿Qué? –Hiromi se sorprendió.

Sé que su familia tiene problemas financieros. –Hablo Nadeshko.- así que les vendría muy bien este dinero.

Si. –dijo el señor Tachibana.

Kai tiene un futuro brillante. –Hablo Keil.- no me gustaría que tropezara en su camino por una piedrita. –lo último que dijo fue clavando la mirada en la castaña.

Lo que el señor quiere decir. –Intervino Nadeshko.- es que su hija será la única lastimada.

Por favor acepten el dinero. –sugirió el señor Hiwatari. La madre de Hiromi se molestó, se puso de pie y se acercó al hombre, agarro un montón de dinero del maletín, el señor Hiwatari sonrió, Hiromi estaba muy preocupada, la señora Tachibana le arrojo el dinero en la cara.

¿Cómo se siente que un hijo suyo sea insultado enfrente de usted? –Gritó la señora Tachibana.- ¿Qué acaso los ricos no tienen sentimientos?

Keil miro molesto a la señora.- creo que fue un error haber venido, vámonos. –dio una seña con sus manos y sus guardaespaldas tomaron el dinero tirado y los maletines y salieron del lugar.

La familia Tachibana se quedó impactada, en especial la castaña, su madre estaba temblando, en su vida había sido tan valiente, pero por sus hijos seria lo que sea.

Mamá. –dijo Hiromi acercándose a su madre la cual estaba en shock, no se creía lo que había dicho.

Hiromi. –susurro la señora.

¿Qué pasa mamá? –preguntó Daisuke acercándose a su madre al igual que el señor Tachibana.

Muchas gracias por lo que hiciste. –sonrió Hiromi.

Hiromi. –Volvió a hablar la señora.- escúchame bien.

¿Qué? –preguntó Hiromi.

Asegúrate de que vaya todo bien con el joven Hiwatari. –Hablo muy seria.- asegurar toda la fortuna de los Hiwatari.

¿Eh? –cambio la cara de Hiromi de preocupación a fastidio.

No te debes de conformar con 300 apestosos millones de yenes. –Gritó la madre muy decidida.- por eso tú debes de quedarte con Hiwatari. –gritó con un brillo en sus ojos, Hiromi suspiro, su madre no cambiaba.

En una suite estaban los F4 conviviendo como siempre, Tala y Max estaban jugando con un juego de mesa, ese que armas una torre y vas sacando pieza por pieza, estaban con varias chicas jugando; Kai estaba recargado en la ventana viendo el paisaje de Tokio bajo las estrellas, mientras que Brooklin veía una revista.

La torre se cayó y todos gritaron y rieron, mientras que Kai pensaba en lo que su hermano y cuñada le aconsejaban y tenían razón, tomo su celular, quería llamarle a ella, quería estar bien con ella, comenzó a marcar cuando Brooklin se levantó con fastidio en su rostro, arrojando la revista que tenía.

Brooklin, ¿Qué te pasa? –preguntó Max viendo que su amigo se ponía su chaqueta para salir de ese lugar. De pronto comenzó a escucharse un sonido algo extraño, Brooklin metió la mano en su bolsa del pantalón sacando el celular de Hiromi.

Kai escucho un sonido que conocía, miro a Brooklin y vio como sacaba el móvil de su pantalón, ¿Por qué Brooklin tenía el celular de Hiromi? Aún seguía sonando el teléfono, Kai se quedó pasmado, pero reacciono.

¿Por qué tienes el celular? –preguntó muy confundido Kai.

Ayer fui a la casa de Tachibana. –contestó secamente Brooklin. Kai recordó cuando le pregunto a Hiromi si había estado sola, recordó que le dijo que si, Hiromi le había mentido.

Cuando llamé, -hablo como por inercia.- ¿estaban juntos?

Si. –Dijo Brooklin muy retador y dejo el celular en la mesa de centro.- estábamos juntos. – salió del lugar.

Tala y Max se levantaron a recoger la revista que arrojo Brooklin, vieron la página que estaba abierta, se sorprendieron al ver eso.

Kai, mira, ven a ver. –llamó Max, pero Kai no contesto, estaba como ido, porque Hiromi le mintió. En su vida Max o Tala habían visto a Kai así, normalmente él es el que deja a las chicas así, pero ahora fue al revés, para Kai eso fue como si alguien llegara y le apuñalara el corazón.

Otro día llega a la ciudad de Tokio, en la escuela estaba Hiromi sola en la cafetería, había citado a Kai ahí para aclarar todo. Entro Kai muy serio y se acercó a ella.

¿De qué querías hablar? –preguntó muy indiferente.

Primero que nada explícame que paso ayer con Ozuma y tú. –exigió castaña.

Por cierto, tú... –dijo Kai fríamente sacando el celular de su pantalón y dándoselo a la chica.- me habías dicho que lo habías dejado en tu casa.

¿Por qué lo tienes tú? –preguntó muy sorprendida Hiromi.

¡Eso es lo que quiero saber! –alzo la voz Kai.

Eso no importa ahora. –Se enfocó la chica.- solo responde mi pregunta.

¿Qué no importa? –preguntó Kai muy histérico.

¿Por qué razón le pegaste a Ozuma? –insistió Hiromi.

No te voy a decir. –Kai cruzo sus brazos y miro a otro lado.

¿Así que eres de esas personas que le pegan a la gente sin razón? –preguntó Hiromi, que más que pregunta lo hacía para confirmar su teoría.

Estaba enojado y por eso le pegué, ¡es todo! –dijo Kai muy indiferente.

Y eso que tiene que ver. –Reaccionó Hiromi muy molesta a aquella respuesta.- entonces si eres de ese tipo de personas. –Hablo con decepción.- no te importa arruinar la felicidad de los demás.

Entonces ya terminaron. –Comentó Kai refiriéndose a Mariam y Ozuma.- eso es estupendo.

Hiromi se enojó y le soltó una gran cachetada, le molestaba tanto que fuera así.

¿Qué estás pensando? –gritó Kai tocando su mejilla roja.

Estaba enojada y por eso te pegué. –Gritó Hiromi haciendo énfasis en sus palabras.- aunque estés enfadado, hay cosas que puedes hacer y otras no. –Gritó más fuerte con un nudo en su garganta, soportando el llanto.- Mariam está realmente triste por tu culpa.

Pues debería estarme agradecida. –gritó Kai en el mismo tono que Hiromi.

Eres un idiota. –Dijo Hiroi bajando su tono de voz.- de verdad no has cambiado. –susurró con un tono de decepción y un brillo en sus ojos llenos de lágrimas.

Hiromi… -trato de hablar Kai.

¡No te quiero volver a ver! –Gritó Hiromi para salir corriendo del lugar, dejando a Kai muy pensativo y molesto.- por cierto. –Dijo Hiromi antes de salir por la entrada principal.- tu padre fue a mi casa.

¿Eh? –reaccionó el chico.

Y llevo mucho dinero… -Hiromi aguantaba el llanto.- para que renunciara a ti.

Kai reacciono, comenzó a sentir algo dentro de él, algo que nunca había sentido, un dolor terrible.

Dile a tu padre. –Dijo Hiromi girando para verlo de frente.- que ya no se preocupe, que ya no hay nada entre tú y yo. –ahora salió corriendo del lugar, no soportaba más, tenía que soltarlo, corrió a un lugar donde podría hacerlo, abrió la puerta, bajo los escalones, se recargo en la pared.

Hiwatari eres un idiota. –gritó con todas sus fuerzas Hiromi. –pero por haber confiado en ti, soy más idiota yo. –susurró la chica ya más tranquila.

¿Ayer se pelearon? –se escuchó una voz, Hiromi reacciono y giro para ver, era obvio quien era.

Nos hayamos peleado o no ya no tengo nada que ver con ese tipo nunca más. –dijo Hiromi con un nudo en la garganta, pero muy decidida. Brooklin se levantó de donde estaba para acercarse a Hiromi.

Ese tipo es de lo peor. –dijo Hiromi, Brooklin se acercó a ella y simplemente la abrazo, eso sorprendió mucho a Hiromi, estaba boquiabierta recibiendo el abrazo de aquel hombre.

Me pregunto por qué hasta ahora no me había enamorado de ti, Tachibana. –susurró Brooklin.

Broo… Brooklin. –tartamudeo Hiromi, el aire comenzó a faltarle, estaba tan nerviosa, nunca había tenido esa cercanía con él.

Solo un minuto. –Brooklin apretó más a Hiromi.- déjame abrazarte así un minuto.

¿Ha ocurrido algo? –susurró Hiromi.

Lo siento. –Brooklin mordió su labio inferior.- déjame abrazarte así. –suplico el chico acomodándose entre el cuello y el hombro de la chica. Hiromi sintió esa necesidad de Brooklin, la forma en cómo le suplico le conmovió, comenzó a levantar sus manos para contestar el abrazo, llego a su cintura y ahí dejo sus manos, apretando más el abrazo que Brooklin le pedía.

Brooklin había cerrado sus ojos, pero Hiromi miraba todo a su alrededor, miró la pared, miro los escalones, miro la puerta y abrió sus ojos como plato.

En la puerta se encontraba Kai mirando la escena, Hiromi sintió algo extraño dentro de ella, Sasuke estaba con la mirada fija, como triste.

Así que era por eso. –dijo Kai muy serio viendo a los dos abrazados.

Brooklin soltó el abrazo y miro a su amigo, Hiromi seguía pasmada viendo a Kai, comenzó a sentir un frio en su cuerpo, algo que no se explicaba, le enojaba porque sentía como si lo hubiera traicionado.


Y que les pareció…¿se acuerdan de Ozuma?...yo si y espero que ustedes también…aunque se comporto algo mal no creen…en fin…espero que les guste este capitulo y que sigan leyendo….enserio poner un review no cuesta nada y asi voy a saber si debo seguir continuando esta historia o si debo dejarlo….vamos háganme feliz con un review…ni siquiera es necesario que tengan una cuenta… cuídense…Sayonara…

Y AHORA A CONTESTAR SUS REVIEW:

Sara : Seee…yo también quiero saber donde dejo Brooklin a Mathilda pero eso se vera mas adelante…Ademas al igual que tu yo odio a Salima…que espesa es esa chica ¿no?...yo también quiero uno igualito a Kai pero como tu dices con menos plata…lo suficiente para que me saque a comer…XD…gracias por no odiarme…XD… continua leyendo…Sayonara.

: Los sientooo… snif snif…pero es necesario que nuestro Sexy Kai sufra un poquito sino no hay historia…XD…vamos a ver que pasara en los siguientes capítulos entre el triangulo amoroso que esta de moda…XD…y claro que va a ver momentos bonitos pero van a ser en el transcurso del fic …continua leyendo...Sayonara

Chobits: Seee… nueva lectora…pues me queda decirte…BIENVENIDA AL EXTRAÑO MUNDO DE AZURA….XD…y déjame decirte que a mi también me gusto la idea de ver a un Kai al principio un poco malo y como con el tiempo se volvió una linda persona y todo por la causa de nuestra querida castaña….gracias por leerme..continua haciendolo…Sayonara

Y es todo por hoy…cuídense y hay los vidrios!...Atte: Azura Hiwatachi Uchiharu