Hola como anda esa gente….espero que bien…se que esta vez me demore pero creo q va a valer la pena….recuerden que esta historia es una adaptación (OSEA NO ES MIA), pero una chica muy linda llamada LUSHIANA me dio permiso para publicar….
Ademas los personajes de Bayblade no me pertenecen, etc, etc, etc….Ahora a leer….
CAPITULO 7: LO SIENTO
La tensión cayó en el lugar, Hiromi miraba algo preocupada a Kai, mientras que Brooklin lo miraba algo enojado.
Ahora entiendo todo. –concluyó Kai y se fue de ahí cerrando la puerta de golpe.
¡Hiwatari! –gritó Hiromi desesperada y muy preocupada, el dolor en su pecho aumentaba, ¿Qué acaso lo traiciono? Ni siquiera son algo…
Brooklin se recargo en la pared algo desesperado y fastidiado, Hiromi de igual forma se recargo soltando un gran suspiro.
Siempre está sacando conclusiones raras. –comentó Hiromi tratando de calmarse.
Conclusiones raras ¿eh? –dijo Brooklin algo molesto y decepcionado, comenzó a caminar a la salida, subió los escalones sin voltear a ver a la chica.
Brooklin, espera. –gritó Hiromi reaccionando que el chico había salido del lugar, ella salió corriendo tras de él, pero cuando llego a la puerta pudo notar algo en el suelo, aquel celular dorado que le había regalado Kai, lo levanto del suelo, lo miro detenidamente, se sentía mal, tanto con uno como con el otro.
En el pasillo principal de la escuela caminaban juntos Tala y Max, de pronto vieron que enfrente de ellos venia caminando Kai muy molesto, un chico que también iba caminando por ahí se detuvo a saludar al peligris, pero lo único que recibió fue un golpe.
Kai. –Hablo preocupado Max.- ¿Qué te pasa?
Es un maldito traidor. –hablo entre dientes el peligris apretando sus puños y rechinando sus dientes.
¿De qué hablas? –cuestionó Tala.
Kai. –llamo Brooklin entrando al pasillo.
El peligris giro para ver de frente a Brooklin, pero antes de poder decir algo llego Hiromi corriendo tras Brooklin.
Hiwatari. –dijo la chica muy jadeante por haber corrido.
¿Qué está pasando ahora? –preguntó algo incrédulo el rubio.
Hiwatari, ¿Por qué siempre…? -comenzó a hablar Hiromi.
Vámonos de aquí. –hablo Kai caminando directo hacia donde estaba Hiromi y Brooklin, los paso y siguió caminando, Tala y Max no entendían que pasaba ahí.
¿No vas a decir nada? –preguntó Brooklin muy directamente. Kai se detuvo y giro de lado.
Lo que hagas o dejes de hacer con ella… -hablo secamente el chico.- no me interesa. –Miro de pies a cabeza a Hiromi.- total, no es más que una molestia. –y siguió caminando seguido de los otros dos chicos, querían enterarse de que pasaba y que mejor que preguntándole a Kai.
Hiromi se enojo con el comentario, pero le entristeció, nuevamente la llamaba así y eso por alguna razón la llenaba de una gran tristeza, pero no se dejaría, no se dejo antes, menos ahora.
¿Qué demonios…? -comenzó a reclamar la chica para dirigirse a donde caminaba Kai, pero se detuvo, más bien la detuvieron, Brooklin la detuvo de la mano impidiendo que siguiera caminando, Kai por un instante se detuvo, pero sin girar siguió caminando hasta salir de ese pasillo.
Ya déjalo así. –Susurro Brooklin muy serio.- yo te protegeré. –determino Brooklin viendo fijamente a una Kai muy impactada.
Yo no puedo aceptar algo como esto… –comentó Salima, la cual estaba en la oficina del director de la empresa Hiwatari, había en un maletín mucho dinero, similar al que le ofrecieron a Hiromi, ahí se encontraba Nadeshko, la cual abrió el maletín, mientras que el Keil Hiwatari caminaba de un lado a otro por la oficina.
La pelirroja se puso de pie y comenzó a caminar a la salida.-… pero le voy a ayudar. –concluyó con una sonrisa algo maliciosa y salió completamente de la oficina.
Esa chica no es de fiar. –comentó Keil a Nadeshko mientras se sentaba en su gran silla, su joven asistente miro algo preocupada a su jefe.- pero me gusta. –sonrió el gran hombre de negocios.
Hiromi se encontraba en la escalera de emergencias, veía el celular que le dio Kai, pensaba en todo lo que había vivido desde aquella mañana en que le pusieron la tarjeta roja.
¿Preocupada por lo de Kai? –preguntó Brooklin acercándose a ella. La chica reacciono y giro para verlo.
¿Preocupada? –Preguntó sarcásticamente la chica.- lo que estoy es molesta. –declaro la chica fingiendo algo de indignación y dándole la espalda a Brooklin.
Tachibana –hablo el joven.
¿Si? –giro la chica para verlo.
¿Y si vamos a divertirnos por ahí? –Preguntó el chico inclinándose un poco y arqueando la ceja.- ¿solo nosotros dos? –Hiromi abrió los ojos como plato, ese chico siempre la sorprendía.
En la mansión Hiwatari, estaban Max y Tala tratando de tranquilizar a Kai, el cual estaba arrojando cualquier objeto que se le ponía enfrente, después de haber descargado su ira, se sentó en un gran sillón con mucho fastidio.
¿Estás seguro de todo lo que paso con Hiromi Tachibana? –preguntó Tala muy tranquilo. Pero Kai no contesto, estaba como ido.- ¿me estas escuchando Kai? –gritó molesto el pelirrojo.
Kai, -hablo Max.- ya sé que Brooklin no se ha portado muy bien, pero, -se acerco con una revista en manos para enseñársela a Kai.- él también tiene muchos problemas. –Arrojo la revista a un lado del peligris, el chico miro algo curioso para ver dicha revista.- al menos échale un vistazo a esto. –sugirió el rubio.
Kai vio la revista, se sorprendió al ver lo que contenía, pero reflexiono y volvió a poner su pose de "frio chico que no le importa nada" y le arrojo la revista al rubio.
¿Qué demonios te pasa? –Preguntó Max muy enojado, recogió la revista y se paro enfrente del chico.- ¡solo te estoy pidiendo que tengas un poco mas de consideración con los sentimientos de Brooklin! –Reclamó el rubio.- ¡eso es todo! –gritó y arrojo la revista lejos saliendo de ese lugar, Kai miro sin mucha importancia a su amigo como salía, Tala miro molesto al peligris y de igual forma salió de ahí. Kai no hizo nada al respecto, su mirada se clavo en un lugar, molesto, mostrando todo el enojo que lo embargaba, ¿Por qué? Por Hiromi…
Después de lo que paso… -decía Mariam con su celular en mano.- Ozuma no ha vuelto a llamarme. –terminó de decir algo triste, pero tratando de disfrazarlo con una sonrisa. Hiromi vio a su amiga sentada, mientras que ella adornaba la tienda con detalles navideños ya que la navidad llegaba a Japon.
Lo siento mucho, de verdad. –Hablo muy apenada y triste la castaña.- no debí haber llevado a Hiwatari con nosotros. –concluyó algo molesta, pero aun apenada por su amiga.- ah. –Soltó un gran suspiro acercándose a su amiga.- ese tipo, realmente se pasó. –Se sentó junto a Mariam.- y para colmo, está actuando como si solo él fuera la víctima. –Se puso de pie.- ¡es tan frustrante! –Se quejo ella caminando de un lado para otro.- ¡es muy egoísta y egocéntrico! –discrimino ella.
Hiromi, eres muy afortunada. –hablo Mariam un poco ida.
¿Eh? –Hiromi se volvió a sentar junto a ella.
No importa de cual te enamores, -dijo Mariam mirando a su amiga.- cualquiera de ellos es guapo.
No quiero tener nada con Hiwatari nunca más en mi vida. –sentencio la castaña poniéndose de pie nuevamente.
Toda la familia Tachibana se encontraba cenando, como siempre una gran costumbre en esa pequeña familia.
Es cuando debes tener cuidado de no quemar las gambas y el pescado del emperador. –hablo muy seguro Daisuke, estaban jugando a juego de palabras, como cada noche la familia Tachibana jugaba mientras comía.
No hijo. –Habló la señora Tachibana.- significa que cuando persigues dos cosas, el resultado será que te quedaras con ninguna. –terminó de decir mientras tomaba su plato con comida. Hiromi al escuchar eso se atraganto con el arroz que estaba comiendo, al parecer le había llegado ese comentario.
Familia. –Dijo el señor Tachibana.- tengo un aviso importante.
¿Qué pasa papá? –preguntó el pequeño.
Daisuke. –llamó el señor, el pequeño solo asintió la cabeza.
Hiromi. –llamó ahora el señor a su hija y ella asintió.
Querida. –ahora llamó a su esposa.
¿Qué pasa? –pregunto la señora preocupada.
Me ascendieron a promotor. –gritó el señor muy emocionado, todos comenzaron a sorprenderse y a gritar junto con él, era un gran logro para su familia.
¡Felicidades! –gritó el pequeño.
¡Felicidades! –Gritó la mamá.- eso significa que Hiromi se ha convertido en la honorable hija de un supervisor. –dijo muy sonriente la señora.
No existe un titulo como ese. –explicó Hiromi algo avergonzada.
Y además eso significa que estas un paso más cerca de Hiwatari. –dijo Daisuke muy alegre, la cara de alegría de Hiromi se cambió a una de fastidio.
Hiromi, tienes que centrar tu atención y corazón en Hiwatari –exigió la madre, Hiromi no hizo más que dar un suspiro de desesperación.
En su habitación veía aquel celular que le obsequio el egocéntrico de Kai, como ella lo llamó, pero harta de pensar en él, tomo el aparato y lo escondió en un cajón para así ya no saber nada mas de él.
¡Me voy! –gritó Hiromi a sus padres, era un lindo día de domingo, salió muy bien arreglada, con una falda larga que llegaba a sus rodillas, de esas que tienen mucho vuelo, ósea que no están pegadas al cuerpo, unos tacones bajos y una blusa de manga larga, pero de tela delgada, la cual hacia remarcar su abdomen plano, era color blanco, la falda era negra y por ultimo traía una linda banda en su cabeza de color chocolate fuerte.
Cuando salió respiro tranquilamente y comenzó a caminar, pero no pudo más porque ya la estaban esperando.
Vio a Kai frente a ella, tan firme y frio como siempre, se puso muy nerviosa, por más que lo negara ese hombre la ponía nerviosa solo con su nombre. Se vieron segundos, eternos segundos, ella bajo la mirada y comenzó a caminar.
¿A dónde vas tan arreglada? –cuestionó el chico acercándose a ella, la cual no sabía que contestarle, cada vez se ponía más nerviosa, pero no lo demostraría.
¡Eso no es asunto tuyo! –gritó molesta Hiromi. Pero él no se movió, al contrario, siguió muy imponente.- déjame pasar. –Exigió.- tengo una cita con Brooklin Wheeler –comenzó a caminar pero fue jalada del brazo por Kai.
Discúlpate ahora. –Habló firmemente.- estoy dispuesto a perdonarte. –Comentó muy arrogante como siempre.- te doy una última oportunidad. –Hiromi no creía lo que escuchaba, en cima de enojarse por algo que no debería, se atreve a perdonarla, a ella, quien es la que debería estar enojada, eso indigno de sobre manera a la castaña.- mantente alejada de Brooklin. –exigió ahora con la voz más ronca.
¿Por qué tengo que hacer lo que dices? –Se defendió ella mirando a Kai con mucho rencor.
Porque se hace lo que yo digo. –gritó Kai con mucha fuerza.
¡Ya basta! –Gritó Hiromi.- ¡ya he tenido bastante aguantando tus caprichos! –se soltó del agarre del chico y salió corriendo de ahí.
¿Por qué no lo entiendes? –miraba Kai como se iba de ese lugar, se quedo muy preocupado, tanto que no se dio cuenta de que lo espiaba cierta pelirroja.
Que frustrante. –entró Hiromi a una librería que se encontraba en el centro comercial de Tokio, aun estaba molesta por lo que paso con Kai, pero decidió calmarse. Había quedado de verse en ese lugar con Brooklin.
Quedarse de ver en una librería solo se le puede ocurrir a Brooklin Wheeler. –pensó graciosamente y con una gran sonrisa olvidando lo pasado. Camino para buscarlo y de pronto se encontró una sección de revistas, le llamo la atención una en especial, la abrió y comenzó a hojearla, cuando llego a una página abrió sus ojos con gran sorpresa.
"Se rumora que la modelo Tsudo Mathilda está comprometida con el asesor de una de las empresas más importantes de Korea, Dark Miguel." En la revista estaba una foto de Mathilda junto a un hombre muy guapo de corta cabellera y ojos… un momento… pensó Hiromi, sabía que esos ojos los conocía, ese apellido lo conocía, pero lo que más le preocupo fue Brooklin.
No puede ser, -dijo en un susurro.- si Brooklin descubre esto…
Siento haberte hecho esperar. –dijo Brooklin, el cual estaba atrás de la chica, Hiromi reacciono muy asustada e inmediatamente cerro la revista dejándola en su lugar, giro para ver al chico, se notaba que estaba bastante nerviosa, Brooklin lucía un saco y pantalón de mezclilla negro, junto con una camisa blanca.
¿Qué pasa? –preguntó el algo confundido.
No, nada. –Dijo muy nerviosa.- bien, vamos. –comenzó a jalar a Brooklin del brazo para salir de ese lugar.
Necesito comprar un libro. –comentó el pelinaranja.
No, no… -Hiromi necesitaba sacarlo de ahí.- ¡estoy sedienta! –Inventó.- té. Vamos por té. –sugirió jalando de nuevo a Brooklin a la salida, a Brooklin le pareció extraño, pero divertido.
Caminaron y vieron un café que se encontraba en el mismo centro comercial.
Mira ahí. –Señalo Hiromi.- vamos. –sonriéndole a Brooklin, el chico accedió y camino junto con ella a ese lugar. De lo entretenidos que iban cuenta no se dieron que Kai los siguió y los vigilaba, pero igual, Kai no se daba cuenta que era seguido por Salima.
¿Dónde está Hiromi Tachibana? –preguntó Tala a Mariam en la tienda de dangos.
¿No tenía una cita con el joven Brooklin? –preguntó Mariam algo confundida.
Brooklin ha perdido la cabeza por completo. –dijo Max con algo de fastidio.
Tachibana también… -hablo Tala con algo de malicia.- haciendo lo que hace, siendo tan indecisa.
Por favor, -dijo Mariam algo apenada.- deja de hablar mal de Hiromi. –le reprochó a Tala.
Solo digo la verdad. –agregó el pelirrojo.
Tala, por favor. –Abogó Max para que su amigo se calmara.- discúlpalo, es un poco insensible. –dijo Max con una gran sonrisa a Mariam, haciendo que de nueva cuenta ella se pusiera roja, y no se lo explicaba, con Ozuma nunca le paso eso.
Bueno, me tengo que ir a una ceremonia de té. –Dijo Max.- nos vemos luego. –salió de la tienda, Tala reacciono y también se fue de ahí, Mariam aun estaba en su pensamiento, el rojo de sus mejillas poco a poco comenzó a desaparecer.
¿Te gusta verdad? –hablo Judy, la cual había presenciado todo.
No. –Dijo muy apenada.- yo quiero a… bueno… yo… -decía algo triste recordando que a lo mejor ya no tiene novio. La rubia se acerco para abrazarla de lado y darle su apoyo.
En aquel café, Hiromi y Brooklim disfrutaban de un té helado, ambos usaban popote, Hiromi miraba a Brooklin ya que él tenía la vista clavada en su té, viendo como se lo tomaba, la castaña pensaba en si decirle lo que vio o no, pero no quería poner triste a Brooklin, sabía lo que Mathilda significaba en su vida.
De pronto Brooklin subió la mirada, Hiromi al momento reacciono bajando su mirada algo apenada.
¿Ya habías tenido una cita con Kai, no? –preguntó Brooklin para romper el silencio.
No creo que aquello se le pueda llamar una cita. –Dijo muy indiferente.- más bien fue como una excursión hacia el infierno. –comentó la castaña.
¿Excursión por el infierno? –Brooklin puso una mano en su mentón para ponerle más atención a Hiromi.
Tuvimos una cita doble y al final acabo pegándole al novio de mi amiga. –dijo muy fastidiada la chica.- en otra cita subimos a un ascensor y quedamos atrapados allí hasta la mañana siguiente.- sonrió Hiromi al recordar eso, pero no cualquier sonrisa, una muy especial, sus ojos comenzaron a brillar al recordar lo vivido con Kai, cosa que pudo notar Brooklin.- entonces ese idiota de pronto tiene fiebre y se desmaya. –Soltó un gran suspiro.- para serte sincera, nada bueno ocurre cuando estoy con él. –Brooklin la miraba fijamente, Hiromi para disimular tomo su vaso de té y comenzó a beber, se levanto de la mesa con la escusa de que tenía que ir al baño, camino hasta dicho lugar, Brooklin se quedo muy pensativo sobre lo que dijo ella.
¿Por qué estoy pensando en él? –se preguntó Hiromi dentro del baño, recargada en la puerta.- ahora que por fin tengo una cita con el gran Brooklin Wheeler. –Dijo muy molesta consigo misma, soltó un gran suspiro y recordó porque Brooklin le había gustado desde el principio.- estoy va a ir bien. –sonrió decidida a olvidar a Kai y tener algo con Brooklin, se fue a sentar para poder hacer sus necesidades, después de todo no era un pretexto, cuando por fin estaba sentada cuenta no se dio que la puerta se abría, voltio y vio a Brooklin en la puerta, ambos se quedaron en shock, él parado en la puerta semi abierta y ella sentada haciendo sus necesidades, la cara de Hiromi comenzó a tornarse de un rojo intenso.
Deberías al menos cerrar la puerta con seguro. –comentó Brooklin cerrando la puerta para irse del lugar. Hiromi aun estaba en shock, había olvidado que ese baño era mixto, el rojo de su rostro subió más y más hasta que soltó un gran grito que pudo ser escuchado por todos los clientes del café, incluyendo a Kai que estaba fuera de la tienda, pudo notar el grito.
Eso alerto a Kai y comenzó a caminar hacia el café.
Hiwatari ¡que coincidencia! –gritó la pelirroja frente a él haciendo que se detuviera.
Kai arqueo una ceja. –todavía te atreves a hablarme después de lo que me hiciste. –reprocho el chico.
Todavía te acuerdas de mí. –sonrió la pelirroja.
¿Cómo iba a olvidarme? –miro fríamente a Salima.
¿Te gustaría ir a dar un paseo? –preguntó ella acercándose al chico.
No te me acerques. –advirtió el peligris y comenzó a caminar.
Así que eres un hombre persistente en el amor. –comentó Salima haciendo que Kai se detuviera en seco, pero dándole la espalda.- ¿Por qué no te resignas que Hiromi Tachibana ha elegido a Brooklin Wheeler? –preguntó cruzando sus brazos y sonriendo de lado.
¿Quieres que te destroce la cara? –giro Kai para verla, estaba muy molesto por el comentario.
Como quieras. –contesto ella.
¿Eh? –se sorprendió el joven.
Yo compré esta cara para ti. –Dijo Salima muy tranquila.- puedes hacer lo que quieras, al menos, eso es mucho mejor a que me ignores. –terminó de decir muy tranquila.
¿Por qué no dejas de llorar? –Preguntó Brooklin, estaban cerca de la puerta del baño en el café junto con Hiromi, ella estaba destrozada, lloraba sin parar, no podía soportar tanga vergüenza.- no es algo de lo que te deberías de preocupar. –dijo Brooklin tratando de tranquilizarla.
Como quieres que no lo haga. –Lloraba Hiromi cada vez mas.- me viste cuando estaba en el baño y con las bragas abajo. –lo ultimo lo grito con fuerza que muchos pudieron escuchar volteándola a ver sorprendidos. Hiromi se avergonzó mas con aquellas miradas acosadoras, de pronto Brooklin soltó una gran carcajada, Hiromi se sorprendió, en su vida lo había escuchado carcajearse de esa forma.
De verdad que eres muy divertida. –Dijo recuperando el aire.- hacia mucho que no me reía de esa manera. –ya estaba más calmado y comenzó a caminar para la mesa, Hiromi se quedo viéndolo pero poco a poco surgió una linda sonrisa de sus labios, después de todo tenía razón, no fue tan malo.
Eres muy retorcida. –Habló Kai de una forma muy irónica.- la forma en la que me miras da algo de miedo. –seguía diciendo con una sonrisa de medio lado, la pelirroja miraba muy seria al peligris.
Hiromi y Brooklin salieron del café y se encontraron a aquellos dos, Hiromi iba muy sonriente pero al verlos se quedo pasmada. La pelirroja vio a la castaña y se acerco muy emocionada.
Hiromi, ¡te ves realmente hermosa! –Se acercó a Hiromi para admirarla mejor.- ¡salir con la persona que te gusta te hace ver distinta! –Kai comenzó a rechinar los dientes de coraje.
Gracias. –dijo Hiromi algo incomoda por la situación.
¿Eh Brooklin, que buscas con todo esto? –Preguntó el peligris.- ¿acaso haces esto porque Mathilda está comprometida? –ahora su tono era más molesto y desafiante.
Brooklin no contesto nada, pero no dejaba de ver fijamente a Kai, Hiromi se molesto, ella todo el día estuvo evitando que Brooklin se enterara y viene Kai a arruinarlo todo.
¿Cómo puedes decir eso? Idiota sin sentimientos. – grito Hiromi acercándose a Kai.- ¿Cómo puedes herir a la gente tan fácilmente?
Lo estaba haciendo por... –gritó Kai para defenderse.
Y además, -interrumpió ella.- ¿en qué demonios estas pensando siguiéndome por todos lados?
¡Eres tú la que aparece a todos los sitios que voy! –mintió el chico para justificarse.
Por favor. –Comenzó a irritarse la chica.- no te creas el centro del universo ¿tan importante te crees?
Claro, -comenzó a acercarse más a ella.- soy "su majestad".
¡Eres de lo peor! –gritó más fuerte.
¡Tú eres de lo peor! –gritó de la misma forma Kai.
Brooklin miraba muy atento aquella pelea, veía los ojos de Hiromi, el mismo brillo aparecía como cuando hablaba de él, realmente sabia que entre ellos había algo especial.
Ésta era la cita más divertida que he tenido en toda mi vida, -dijo Hiromi muy molesta.- pero gracias a ti ahora esta arruinada. –Kai se quedo muy serio, quería gritarle, quería… quería llevársela de ahí con él, quería alejarla de Brooklin, la quería para él solo.
Hiromi camino hacia Brooklin el cual seguía muy pensativo.- vámonos. –lo jalo del brazo y comenzó a caminar con él para alejarse de Kai lo más posible.
¿Estás bien? –preguntó incrédulamente Salima. Kai tratando de no golpearla se tranquilizo.
Largo de aquí. –corrió a la chica viéndola con una mirada asesina, ella miro algo triste y con miedo al chico, comenzó a caminar, pero se detuvo.
No me voy a rendir y lo sabes. –dijo viendo de frente a Kai.- algún día descubrirás que soy mejor que Hiromi Tachibana. –sonrió y se fue de ahí.
Nadeshko. –Llamó Keil a su asistente.- ¿Cómo va todo?
Muy bien, señor. –habló temerosa la chica.
Para nuestra seguridad… -decía el hombre leyendo unos papeles importantes en su oficina.- pon el plan alternativo en marcha.
Sí, señor. –comprendió Nadeshko.
Después del desagradable encuentro, Hiromi y Brooklin caminaban en un parque.
Yo ya sabía lo de Mathilda. –dijo Brooklin muy tranquilo.
¿De verdad? –preguntó Hiromi algo triste.
Gracias. –dijo deteniéndose, acto que imito Hiromi, se miraron fijamente.
¿Por qué? –preguntó algo apenada.
Has estado tratando de ocultármelo todo este tiempo ¿verdad? –comentó Brooklin muy sonriente.
Bueno, -se apeno un poco.- no es nada. –sonrió tiernamente mirando hacia otro lado.
Esa parte tuya es tan bonita, -hablo Brooklin haciendo que ella lo mirara de nuevo.- Kai… -suspiro.- la descubrió mucho antes que yo. –Hiromi nuevamente se quedo boquiabierta y una vez más la dejaba totalmente sorprendida.
¿Estás segura que te decidirás por Brooklin Wheeler? –preguntó Mariam. Se encontraban en una cafetería tomando un refresco.
Cuando tenía problemas él siempre me salvaba. –Comentó la castaña muy pensativa.- por eso esta vez quiero ser yo quien lo proteja. –dijo muy decidida.
¿Y eso está bien? –Cuestionó Mariam.- tus razones me suenan a lástima.
No es caridad. –Explico algo nerviosa Hiromi.- tú sabes que desde el principio él es el que me ha gustado.
Ya veo. –habló algo pensativa la chica de ojos verdes.
Por cierto, -dijo Hiromi.- ¿conoces a Dark Miguel?
Si, -contestó Mariam sorprendida.- ¿Cómo lo conoces?
Él es el que está comprometido con Mathilda –comentó Hiromi.
Él es mi primo, algo me habían comentado de que se había comprometido con una chica, -explicaba Mariam.- desde que se fue con mi tío a Korea no he sabido casi nada de él.
Vaya, -suspiró Hiromi.- que pequeño es el mundo.
Hiromi, ¿podrías acompañarme a un lugar? –Mariam parecía algo impaciente, Hiromi asintió la cabeza y le dio una sonrisa.
Aquí es donde vi por primera vez a Ozuma. –habían llegado a una zona del centro. Mariam se quedo muy pensativa y de nueva cuenta saco su celular para marcarle por enésima vez al susodicho.
Sabes, -Hiromi trataba de animarla.- no creo que te merezca. –Mariam no contesto, el celular hacía su trabajo tratando de entablar comunicación, de pronto las dos chicas escucharon un sonido de celular, miraron de donde provenía el sonido, era Ozuma, estaba ahí sacando su celular, Mariam sonrió al verlo.
Ozuma. –gritó Mariam, pero al mismo tiempo había gritado otra chica acercándose, era una chica rubia muy despampanante
¡Siento haberte hecho esperar! –Dijo aquella mujer abrazando a Ozuma.- ¿te llamaron? –dijo viendo el celular en la mano del chico.
No, no era nadie. –dijo muy quitado de la pena.
Entonces ¿A dónde me vas a llevar hoy? –preguntó muy sonriente la chica.
¿Por qué no vamos a comer algo y de ahí al cine? –sugirió Ozuma abrazando a la chica. Comenzaron a caminar y Ozuma pudo ver en frente que se encontraba Mariam junto a su amiga, se quedo en shock sin saber que decir, Mariam veía algo triste a Ozuma, con un nudo en la garganta.
¿Qué pasa? –Cuestionó la acompañante del chico.- ¿la conoces?
No, no la conozco. –Dijo Ozuma muy indiferente.- pero su cara me es familiar. –agregó.
Eso dejo muy destrozada a Mariam, sus ojos se llenaron de agua, se sentía muy mal, así que salió corriendo de ahí, sin importarle nada, sin importarle Hiromi.
Mariam. –gritó Hiromi sin recibir respuesta, solo vio a su amiga perderse entre la gente, eso la preocupo demasiado, vio como Ozuma se iba con aquella tipa como si nada, eso sí que la enfureció.
¿No está Mariam allá? –preguntó Hiromi mientras corría, estaba hablando por el celular.
No, hace rato acabo su turno y se fue. –contestó Judy del otro lado de la línea.
Si la ve, por favor avíseme. –ordenó Hiromi y colgó su teléfono, tenía que encontrar a su amiga.
Tokio estaba totalmente cubierto de luz, la noche había llegado, Max iba en una limosina hacia su casa después de su ceremonia del té semanal, llevaba puesto un kimono azul, miro por la ventanilla la ciudad, pero hubo algo que llamo su atención- es la amiga de Tachibana -pensó Max, la vio llorando, destrozada totalmente.
Ah, -suspiro el rubio.- no soy bueno con ese tipo de chicas.
Mariam, sola y destrozada, se sentó en un banquito, lloraba silenciosamente, sus lagrimas caían por esos lindos orbes verdes, abrazaba sus piernas, se sentía mal, se preguntaba el por qué, ¿Qué acaso se lo merecía?
¿Estás bien? –preguntó incrédulamente Max, no sabía que decirle, le gustan las mujeres, siempre tiene montones a su lado, pero nunca había estado con una llorando, nunca se ha relacionado con alguien sentimentalmente y para ser sinceros no sabía cómo actuar en esa situación.
¡Amargo! –reprochó la peliazul con un puchero en su cara. Max se la había llevado a su casa y le ofreció un poco de té, como era su costumbre, en la sala del té, sentados sobre sus piernas cada uno, haciendo los ritos normales, que para Max lo eran, más para Mariam no.
Yo pensé lo mismo la primera vez que lo probé. –Comentó Max muy sonriente.- pensaba que no era adecuado para que las personas lo bebieran. –Mariam veía muy atento a Max.- pero la verdad su amargura es buena. –Max sonrió ampliamente.- en el amor es igual, se necesita pasar por esa amargura para madurar. –Mariam se sorprendió por el comentario.- así la próxima vez no cometerás el mismo error.
Mariam rió levemente, se sonrojo al ver como Max la veía directamente.- gracias, no pensé que fueras tan sabio con eso. –se sinceró la chica.
He, he, a decir verdad, -poniendo una mano en su nuca y con una gotita en la frente.- no entendí nada de lo que te dije, solo que Kai siempre me dice cosas así y pensé que te servirían. –en Mariam también apareció la gotita, ese chico sí que era único.
Bien, vamos. –Max se puso de pie.- déjame me cambio y nos vamos. –comentó el chico.
No te preocupes, -se puso de pie Mariam.- puedo volver a casa sola.
No es por eso. –Contestó Max.- es tiempo de venganza. –sonrió el chico.
¿Venganza? –Mariam comenzó a preocuparse.
Kai llego a su habitación, vio aquel rompecabezas, se acerco y comenzó a desarmarlo, pieza por pieza, en su rostro se reflejaba enojo y frustración, pero más que nada, tristeza.
Brooklin estaba viendo aquellas pancartas en donde estaba Mathilda, había varios hombres quitando la imagen para poner nueva publicidad, el chico veía con nostalgia aquella imagen.
Hiromi corría desesperadamente buscando a su amiga Mariam, se detuvo a descansar, de pronto recordó las palabras de Ozuma.
¡Cine! Eso es. –comenzó a correr nuevamente, esta vez mas rápido.
Espera. –Detuvo Mariam a Max, se encontraban a las afueras del cine más conocidos de Tokio, Ozuma y su acompañante habían salido de la función.- ¿vas a pegarle? –preguntó la chica algo preocupada.
Claro que no. –Sonrió Max.- voy a enseñarle como se porta un verdadero caballero. –se soltó de Mariam y camino hasta donde estaba el susodicho, Mariam se quedo muy preocupada.
¡No puede ser! –gritó una chica efusivamente.
¡Es Max, de los F4! –gritó otra chica mas emocionada.
¿Es Max Mizuhara? –susurró aquella chica que acompañaba a Ozuma, este último se quedo viendo al rubio como se acercaba a su chica.
Tu novia es realmente bonita. –Hablo Max muy seductoramente.- ha atraído mi atención.
¿De verdad? –la rubia acompañante de Ozuma estaba emocionada por el cumplido de uno de los famosos F4.
¿Qué te pasa? –preguntó Ozuma muy enojado.
¿Quieres acompañarme? –Max alzo su mano para que la chica la tomara.
Si. –dijo muy ilusionada la chica.
Ya vámonos. –jalo Ozuma a la rubia del brazo.
Un momento. –Gritó ella soltándose del agarre de Ozuma.- no tienes derecho a mandarme, no somos nada tú y yo. –miro indignada a Ozuma. -¿nos vamos? –le sonrió a Max ahora.
Sabes que, no me importa. –Gritó Ozuma, a lo lejos vio que Mariam presenciaba toda la escena.- mi novia anterior era mucho mejor que tú. –comenzó a caminar hacia donde estaba Mariam.
Bien, vamos. –habló emocionada aquella chica.
Sabes que, -dijo Max.- creo que mejor no. –dicho esto soltó a la joven y comenzó a caminar en dirección hacia Mariam, alcanzó a Ozuma antes de que llegara con ella y abrazo a Mariam, la chica se sonrojo de sobremanera, no se esperaba eso.
Mariam. –llamó Ozuma.
¿Qué pasa? – pregunto Max abrazando fuertemente a Mariam.- ¿Lo conoces?
Ella a pesar de su sonrojamiento por estar tan cerca de Max reacciono.- no, no lo conozco. –Contestó mirándolo fijamente.- pero su cara me es familiar.
De pronto llego corriendo Hiromi, miro a Max y a Mariam abrazados y enfrente de ellos a Ozuma.
Si alguna vez vuelves hacer llorar a mi chica, -Max agarro de la camisa a Ozuma en señal de amenaza.- te voy a sacar los intestinos y ponértelos por tu cuello. –lo aventó.
Ozuma comenzó a caminar para alejarse, se topo con Hiromi, la miro de pies a cabeza.
Ya comprendo. –Dijo el ojijade.- ¿es la venganza por lo de Hiwatari? –preguntó creyendo entender lo que pasaba.
¿Qué? –Hiromi no entendía el comentario.
Solo se lo dije por su bien, -comenzó a explicar el ojijade.- en vez de una mujer extraña como tú, le iba a presentar a mujeres muy bellas, sobre todo normales.
Hiromi se quedo muy pensativa, no comprendía lo que decía, ¿a qué se refería con otras mujeres?
¿Por qué razón le pegaste a Ozuma? –insistió Hiromi.
No te voy a decir. –Kai cruzo sus brazos y miro a otro lado.
Reaccionó, pensó que por ese motivo Kai no le dijo nada.
Ni siquiera un acto de infidelidad pudo hacer. –Siguió contando Ozuma.- ese tipo sí que es un hombre débil. –Hiromi comenzaba a molestarse por el comentario.- una chica rara como tú, es la pareja perfecta para alguien como él. –comenzó a caminar para alejarse del lugar.
Espera un momento. –gritó Hiromi caminando hacia donde estaba el ojijade.
¿Qué quieres? –ya estaba muy fastidiado.
Siento ser una mujer rara. –gritó enfadada, de pronto, comenzó a ponerse en posición de ataque, la misma que uso cuando golpeo a Kai, la misma que usa desde que era una pequeña niña, y de pronto, golpeo a Ozuma con toda su fuerza haciendo que este cayera al suelo.
Kai estaba acostado en el sillón, después de haber destrozado aquel rompecabezas que tanto esfuerzo le costó, de pronto su celular comenzó a sonar, en el identificador marcaba Brooklin…
En su limosina iba Tala para su casa, algo fastidiado, su celular comenzó a sonar.
¿Qué pasa? –contestó el pelirrojo.
Voy a verme con Brooklin, -hablo Kai al otro lado de la línea.- me cito para ir a la plaza donde están los posters de Mathilda. –Decía Kai mientras se ponía su saco.- ¡ese bastardo!
Kai, cálmate. –sugirió Tala.
¡Voy a matarlo! –advirtió Kai y colgó el teléfono, Tala se puso las manos en el rostro, le fastidiaba tanto todo eso.
Hiromi llego a su habitación lista para dormir, después del día largo que tuvo, por un impulso busco en el cajón donde había guardado el celular, lo saco y abrió, se le quedo viendo un momento, se fue a sentar a su cama, miro el celular, pensaba en lo que estaba a punto de hacer, y creía que era lo correcto.
Tala llego por Max para ir donde se encontrarían Kai y Brooklin.
¿Dime que paso? –preguntó Max algo histérico.
No sé bien. –Contestó tranquilo el pelirrojo.- solo que se van a encontrar.
Como ha sido complicado este día. –dijo con fastidio el rubio.
Llegaron al dichoso lugar, vieron llegar a Kai, de inmediato se bajaron de la camioneta en donde iban, caminaron tras Kai para acercarse a donde estaba Brooklin, junto a aquel lugar donde solían estar las imágenes de Mathilda.
Brooklin comenzó a caminar en dirección donde venían sus amigos, hasta que se encontraron frente a frente.
¿Qué tal, Brooklin? –Preguntó sarcásticamente el peligris.- ¿Cómo te fue en tu cita con Tachibana?
Ha sido divertida. –contestó Brooklin con una gran sonrisa.
Qué bien. –Contestó nuevamente sarcástico el peligris.- sabes, creo que te la envolveré en papel de regalo y te la voy a regalar. –dijo caminando hacia otro lado para no verle la cara a su amigo
¿Podrías dejar de hablar de ella como si fuera de tu propiedad? –exigió Brooklin seriamente. Kai voltio a verlo.- da igual lo que digas, ella es mía ¿entiendes? –agrego Brooklin, eso dejo muy impactado a Kai y comenzó a darle un gran coraje por dentro.
Al principio todo iba realmente mal, -suspiro Brooklin.- Tachibana insistía en que no quería irse a casa. –Platico el chico.-pensé que si la besaba se querría marchar a casa, pero…-inmediatamente Kai miro a Brooklin y comenzó a respirar rápidamente, apretando sus puños y rechinando sus dientes.- por el contrario, después de eso empezó a querer mas y mas. –relataba Brooklin muy sonriente.
Brooklin, ya basta. –sugirió el rubio.
Esa chica normalmente es muy brava y con mucho coraje. –Siguió hablando sin importar lo que dijo Max.- pero en momentos como ese, actúa como una chica y muy femenina.
¿En momentos como ese? –repetía las palabras Kai, apretando mas sus puños, rechinando mas sus dientes y haciendo que en su mirada pareciera como si sus ojos se tornaran rojos.
Pero sabes. –Se acercó Brooklin a Kai.- no le hice nada. –Miro retadoramente a su amigo.- porque es Tachibana.
Kai no se pudo contener más y le lanzo un puñetazo a Brooklin, haciendo que este cayera al suelo, el pelinaranja se levantó del suelo con un hilo de sangre en sus labios.
¿Qué demonios te pasa? –y esta vez no se quedo con las ganas, le regreso el golpe haciendo que Kai también cayera al suelo. Se incorporo de nuevo, y al igual que a Brooklin, a Kai le salía un hilo de sangre en sus labios. Sin pensarlo Kai se lanzo hacia Brooklin pero Max se lanzo hacia Kai, mientras que Tala hacia Brooklin para detenerlos.
Cálmate Kai. –exigía Max.
¡Ya estoy harto de que siempre te metas en todo! –reclamó Kai a Max dándole un golpe en la cara para seguir en su camino y golpear a Brooklin.
¿Y de quién crees que es la culpa de que siempre me meta en todo? –Max jalo a Kai para darle un puñetazo.
Ahora también tú. –dijo Tala acercándose a Max.
¿Y a ti qué? –ahora Max también golpeo a Tala, pero este no se dejo, le contesto el golpe a Max haciendo que este cayera cerca de donde estaba Brooklin.
Esto es por tu culpa. –gritó el rubio golpeando ahora a Brooklin.
Y así se armo la batalla, los F4 se golpeaban entre sí, era una batalla de todos contra todos, supervivencia del más fuerte.
Hiwatari, lo siento. –escribió Hiromi en el celular para mandárselo de mensaje a Kai, ahora comprendía todo, la actitud de él, los golpes, todo y aunque le costara admitirlo, ella fue la del error, así que quería arreglar eso lo antes posible.
No fui capaz de comprenderte, -siguió escribiendo.- no entendí nada y saque mis propias conclusiones, -suspiro profundo.- a pesar de que eres un egocéntrico, egoísta y violento fuiste honesto conmigo. –Mordió su labio inferior.- actuaste como si yo fuera un tesoro muy preciado. –Siguió escribiendo el mensaje.- quizás ya es tarde para decirte esto, pero, te lo quiero decir, lo siento. –Pauso un momento.- nunca fui capaz de apreciar tu amabilidad. –termino de escribir.
Kai al único que le interesaba golpear era a Brooklin, así que la batalla se dividió entre Kai vs Brooklin y Max vs Tala, a tal grado de estar los cuatro muy golpeados, llenos de golpes y de sangre, agotados, ya los golpes no eran igual, hasta que ya no pudieron mas.
Amigos o lo que sea no permitiré que nadie se meta con Tachibana. –le dio un gran golpe a Brooklin haciendo que cayera nuevamente al suelo, donde también estaban Max y Tala agotados por la batalla, Kai se sentó arriba de Brooklin para seguirlo golpeando.
Deberías haberlo dicho desde un principio, -dijo Brooklin con mucha falta de aire.
¿Qué? –contestó Kai igual de cansado.
Era mentira. –Dijo Brooklin riendo con dolor por los golpes.- es una venganza por haber criticado mi pintura. –trataba de recuperar el aire, estaba realmente agotado.
¿Nada más por eso? –dijo Max muy a fuerzas tirado en el suelo.
Estúpido. –dijo Kai tratando de golpearlo de nuevo, pero no pudo, estaba igual de cansado que ellos, se bajó de Brooklin y se acostó en el suelo como sus amigos. De pronto Brooklin comenzó a reírse, seguido de Max, Tala se rió a su modo, mientras que Kai saco una sonrisa de lado, como siempre, todos reían con algo de dolor por los golpes que se acababan de dar.
Tachibana –dejo de reír Brooklin.- habla constantemente de ti, Kai. –Kai también dejo de reír
Eso es estupendo, Kai. –comentó Max.
Cállate. –ordenó Kai.
Y así los F4 se quedaron platicando como cuando niños, a excepción de que estaban en la calle, acostados a media noche y todos golpeados.
Hiromi miro el celular por mucho tiempo, al final no podía enviar el mensaje, se acostó con el celular en mano, no podía, simplemente no podía.
Los chicos amanecieron en ese lugar, volviendo a ser los amigos de siempre, comenzaron a caminar para irse a la camioneta que traía Tala para alistarse e ir a la escuela, por suerte para ellos tenía permitido llegar tarde.
Déjame que te diga algo, –dijo Brooklin viendo a Kai.- si pasara algo entre Tachibana y tú ¡no pienso retroceder! ¿De acuerdo?
Kai miro más seguro a Brooklin, en el fondo sabia que tenia la batalla ganada, así que no le tomo mucha importancia a ese comentario, al contrario, un poco de competencia no le haría daño.
Por mi está bien. –dijo con una sonrisa de lado.
En la escuela Hiromi se encontraba en su escondite favorito, viendo el celular dorado.
¿Qué estás haciendo? –preguntó Brooklin sacando de sus pensamientos a la chica.
Eh, nada. –contestó nerviosa escondiendo el celular, giro para ver a su amigo y se asusto al verlo todo golpeado.- ¿Qué fue lo que te paso? –preguntó muy preocupada.
Me caí. –contestó el muy quitado de la pena.
¿Qué? –Hiromi no creía ese cuento, esos golpes no son de caídas.
Gracias por el día de ayer. –cambio de tema Brooklin.
Gracias a ti, me divertí mucho. –Contesto ella con una tierna sonrisa.- volvamos a salir otro día ¿Qué te parece? –Giro para darle la espalda.- este domingo… -reacciono.- no, no puedo. –se contesto ella misma.- que tal ahora, si ahora. –giro la chica para ver de frente a Brooklin, pero sin contar con que Brooklin estaría muy cerca de ella, a tal grado de acercarse a sus labios, Hiromi se quedo en shock, Brooklin se acerco a sus labios lentamente, ella aun seguía en shock y por fin el pelinaranja llego a su destino, rozo los labios de la chica, dándoles un beso suave, en eso Hiromi reacciono y se hizo para atrás, Brooklin se quejó porque se lastimo el labio.
Lo siento. –contestó ella por inercia.
Si no hacia esto –hablo Brooklin.- nunca vas a ser capaz de admitirlo. –Hiromi miro algo confundida a Brooklin, sin decir nada mas, Brooklin salió de ese lugar dejando a una sola y confundida Hiromi.
Llego Hiromi a su casa, ya estaba anocheciendo, la puesta de sol estaba a punto de comenzar, llego a su habitación y aventó su mochila, de pronto escucho aquel escandaloso sonido que solo ese celular nuevo tenia, fue por la mochila y comenzó a buscarlo, saco todas las cosas hasta que lo encontró, vio en su identificador aquel nombre "su majestad", contesto el teléfono pero no decía nada.
Hmp. –salió ese monosílabo de los labios de Kai.
Hmp. –Hiromi imito el sonido.
Estaba pensando que si hubieras perdido este teléfono te hubiera matado. –comentó muy serio Kai.
Hiwatari. –Dijo ella sin prestarle atención al comentario pasado.- lo siento. –Tragó gordo.- le pegaste a Ozuma por mi culpa. –dijo algo apenada.
¿De qué me hablas? –Se hizo el que no comprendía nada.- no sé nada de eso. –Hiromi sonrió para sus adentros.
Helipuerto de la torre Hiwatari. –comentó Kai.
¿Qué? –Hiromi reacciono.
Ven ahora mismo. –ordenó el chico y colgó el teléfono, se encontraba precisamente en la azotea del helipuerto de su familia, a lo lejos se veía el atardecer comenzar, junto a Kai había una mesa con dos sillas y un telescopio, solo sonrió de lado esperando a que Hiromi asistiera, esta vez no la dejaría ir.
Hiromi se quedó seria, miro el teléfono que ya no había señal de llamada.
Como siempre solo pensando en sí mismo. –dijo Hiromi molesta, pero al instante se le olvido, sonrió ampliamente, realmente si quería ir con él, soltó un gran suspiro y camino para afuera de su habitación, pero grande fue su sorpresa que se encontró con su madre a punto de tocar.
¿Qué pasa? –preguntó preocupada al ver el rostro de su madre, luego vio que en la otra habitación estaba su padre destrozado, llorando, Daisuke lo animaba.
Despidieron a tu padre. –dijo llorando la señora.
¿Qué? –susurró Hiromi preocupada viendo a su familia desecha por la noticia, eso también la deshizo a ella, lo único que pudo hacer fue ir a abrazar a su padre.
¿Ya hiciste lo que te ordene? –preguntó el señor Keil chocando sus dedos contra el escritorio de su oficina.
Así es señor, ya está hecho. –contestó Nadeshko saliendo del lugar, eso hizo que el señor Hiwatari sonriera maliciosamente.
Y que les pareció…a poco nuestro Kai no es un poquitín celoso...es que aunque no lo acepte esta estupidamente enamorado de nuestra castaña …XD…asi que chicas y chicos sigan esta historia con emoción pues las cosas se pondrán mas interesantes….quizas me demore con la actualización pero no dejare la historia…. Y no se olviden de sus review que me ponen tan feliz…dejen uno al menos porfaaa…. PORFAVOR DIGANME SUS PAREJAS FAVORITAS PARA QUE DERREPENTE LAS PONGA…cuídense…Sayonara…
Y AHORA A CONTESTAR SUS REVIEW:
Sara : Al igual q tu yo también quiero un regalo tan bueno como ese celular…XD… muy bien dicho siempre primero el honor…y pues que mal que tu "Kai" no invite siquiera a comprar pan…XD…pero ya sabes que en esta vida inundan Salimas como ratas en alcantarilla…parece que no hay perro que nos ladre…XD… ahí hablamos…continua leyendo…Sayonara.
.linda : Lose…esto se pone mas interesante con el tiempo…ya veras como estos dos terminan aceptando sus diferencias…continua leyendo…Sayonara
Hilary Kryss Yagami: Aun no te mueras….XD…te necesito para q veas q pasa entre estos dos…ojala el destino los una…todo depende de ustedes y sus review..gracias por leerme..Sayonara
Aguosqua: Bienvenido al extraño mundo de Azura….XD….que bueno que te guste…tratare de actualizar lo antes posible para evitarte la intriga…no olvides tu review de este cap….Sayonara
Y es todo por hoy…cuídense y hay los vidrios!...Atte: Azura Hiwatachi Uchiharu
