Era temprano y ya estábamos en la escuela. Todos traían la ropa y los útiles aparentemente. Yo conversaba gratamente con Sasori hasta que llegaron ellas. Kitty, Sakura, Ymr y Konan. Se produjo un silencio bastante incomodo. Kitty llevaba el cabello tomado en una trenza al estilo Katniss Everdeen, con un pantalón blanco, zapatos rojos y una polera morada con dibujos de frutillas. Sonreía orgullosa ante todo, obviamente.
Sakura llevaba su azul cabello tomado en dos coletas, una chaqueta gris y unos pantalones rojos con unas zapatillas celestes. Sonreía tímidamente y miraba de reojo a los chicos. Se notaba que nos extrañaba. De hecho, no dudo que ninguna de ellas no nos extrañe. Todas nos quieren mucho, lose.
Ymr tenía una polera celeste manga corta y su chaqueta morada atada a la cintura y unos simples jean azul claro, con chalas. Ymr se veía algo más cansada pero siempre mantenía esa optimista sonrisa. Siempre adore eso de Ymr, su sonrisa ante todo.
Konan llevaba sus rubios cabellos sueltos desordenadamente con la chasquilla hacía un lado. Llevaba una túnica negra con toques y líneas onduladas blancas sueltas con una tira que marcaba la cintura y chalas rosadas claras. Su mirada mostraba algo de cansancio y tristeza. Era extraño verla triste, cuando mayormente es algo fría y misteriosa.
—Hola Ciel—murmuro ella, calmada. Me sorprendió que lo notara.
—Ho-Hola Konan—murmure, algo confundido. Ella acarició mi hombro afectuosamente y luego siguió caminando. La mire dulce.
—Es extraño que nos tomen atención—comento Sasori a mi lado. Asentí distraído.
—Supongo.—concluí, algo tenso.—Pero quizás desean hablar el tema.
—No lo se—contesto el.—Pero me gustaría hablar el tema, en vez de huir.
Entonces observe algo sorprendido como Konan se acercaba a Thoru, le besaba la mejilla y luego saludaba a Yuuki. Increíblemente, como Kaito estaba ahí lo saludo. Jamas había visto a Mizaki hablar tranquilamente con Kaito. Incluso sonreían, lo cual lo volvía anormal.
—¿Que demonios?—cuestiono Sasori, extrañado. Levante los hombros y los solté, como diciendo "no tengo idea".
Entonces llego Kokoru-sensei y Hitomi-sensei.
—¿Están listos?—cuestiono Kokoru-sensei, con un aire de expectación y emoción. Suspire, salvado.
—¡Si!—grito todo el curso, notablemente entusiasmados. Estaba entusiasmado, pero no lo iba a demostrar.
—Bien, vamos.—dijo Hitomi-sensei. Hitomi era el profesor de ingles y era amado y querido por todos. Tenía 20 y tantos, media como más a menos lo nuestro y debía tener entre 20 y tantos. Cabello negro y ojos marrones claros, era "lindo". Su actitud encantadora y simpática le encantaba a todos y por eso participaba en cada actividad del curso.
Había un gran bus azul con líneas amarillas realmente lindas. Subimos y lanzamos nuestras mochilas hacía otra cabina. Había espacio suficiente como para todo el curso que eran 40 personas. Nagato me tomo del brazo y me hizo sentarme junto a el, aunque yo quería estar junto a Sasori...
—Te quiero—dijo el, sin que nadie lo notara. Le sonreí.
—Yo también.
Me senté al lado de la ventana y me puse mis audífonos para escuchar música y no tener que conversar. Realmente no deseaba mantener una conversación con Nagato en estos momentos, puesto que siempre se comporta malhumorado cuando estuve antes junto a Sasori.
Miro para atrás de reojo. Están Lee y Kaito, en la de atrás Yuuki junto a Kitty y sucesivamente Sakura e Ymr, Konan y Thoru, Makoto y Sasori. Las chicas no han hablado con ellos, a excepción de Konan; aunque considero que por cortesía simplemente los saludo y ya.
Finalmente llegamos al lugar que se podría decir "zoológico" aunque supongo que debe tener otro nombre si podemos tener contacto con los animales.
—Bien, van a nadar con los delfines—dijo Kokoru-sensei, como si nada.
—¿Delfines? ¡Genial!—exclame, notablemente infantil. Creo que había traído un short, aunque no era traje de baño no me interesaba. El día se encontraba perfectamente soleado y maravilloso y volvía esta situación cada vez más asombrosa.
—Gasai-san, tu madre envió una nota pidiendo que tengas cuidado.—me informo de repente Kokoru-sensei. Hice una mueca.
—Si, si...—dije, sin tomarle mucha atención ni importancia. Dentro de un rato todos estaban listos y empezamos a nadar y jugar con los delfines.
—¿Saben algo sobre estos animales?—pregunto Makoto, curioso.
—Algunas cosas.—admitió Kitty.
—Obviamente no son originarios de Japón, pero probablemente han vivido desde su nacimiento aquí, aunque su especie no pertenezca al país.—dijo Ymr mientras acariciaba a uno. Luego ese delfín le lanzo agua cómica-mente. Todos reímos, incluida Ymr.
—Son carnívoros, así que probablemente hayan asesinado a alguno de los peces de acá.—dijo Konan, mientras se sumergía totalmente al agua. Supongo que quería pasar por debajo de los delfines.
—O probablemente les traigan peces del océano; seria extraño que les hayan impuesto otra alimentación.—dijo Sakura, mientras le lanzaba agua a Kaito en la cara.
—¡Oye!—se quejo Kaito, mientras el resto reía. Entonces comenzó una guerra de agua.
Finalmente decidimos cambiarnos y pasar con otros animales, pandas, distintas aves, y cosas con las cuales no podría asegurar su nombre o especie.
Finalmente mientras almorzamos Kokoru-sensei recibió una llamada. Me dedique a escuchar la conversación indirectamente como un curioso entrometido.
—Hola, Si, Soy yo, ¿que sucede?.—dijo primero Kokoru-sensei, con una cierta inquietud en su tono y sus extraños movimientos como agitar su pierna hacia atrás y dar pequeños saltitos. De un momento a otro se quedo quieto y bastante tenso y serio.—¿Como? ¡¿pero que...?!—entonces Hitomi-sensei se le acerco con cautela y le tomo del hombro.
—¿Que sucede?—murmuro Hitomi, con una voz bastante monótona. Kokoru le hizo un signo con la mano como diciéndole "espera"
—No. No. Es que...Esta bien. Adiós.—sentenció el, y luego corto. Entre el y Hitomi-sensei hubo varios murmuros y luego se separaron y nos miraron.
—Escuchen.—hablo Hitomi-sensei, algo serio.—El bus que nos iba a transportar chocó. Nos tendremos que ir en otros que rentamos. El problema es que hay 3 buses, y 2 son para 14 personas y uno de 11.—entonces todos se mandaron miradas cómplices.—Confió plenamente en que el grupo que se tenga que ir solo conducirá con cuidado y cautela.—entonces Kokoru-sensei miro a Kaito.
—Hiroki—le llamo, serio Kokoru.—Eres el único que anda con su licencia, por lo cual tu conducirás el bus de 11 personas, ¿entendido?—Kaito asintió.—Elige a tu grupo.
Kaito selecciono a Yuuki (por lo cual lo molestaron Takao y Masao pero este simplemente los ignoro) a Thoru, Lee, a mi, Nagato, Sasori, Makoto, Sakura, Ymr. Quedaba Konan y Kitty, e increíblemente eligió a Konan.
—¿¡Kaito?!—grito Kitty, molesta.—¡Somos amigos!.
—Lo siento, te veo luego.—se disculpo este y en ese instante llegaron los 3 buses. Tenía mis cosas listas, pero antes de entrar Nagato me detuvo y pasaron todos antes.
—¿Estas molesto?—pregunto el, en mi oído.
—No.—negué, neutral. El me sostuvo de los hombros.
—¿Que nos sucede, Ciel?—dijo el de repente. Comprendí su pregunta a la perfección.
—Nagato...yo...te quiero mucho, pero también quiero pasar tiempo junto a mis amigos.—dije, algo inseguro. Pero entonces me arme de valor.—¡No soy tu objeto!Entiéndelo, no soy de tu propiedad.
Entonces el me abrazo amorosamente. Sentí como ese calor que el me entregaba completaba mi alma de una forma tan placentera que jamás había sentido, y era asombroso.
—Perdóname, Ciel—murmuro el en mi oído.
—Nagato...te amo.—dije, para luego taparme la boca y sentir como mis mejillas hervían. Lo amaba, pero decirlo era vergonzoso.
—Y yo a ti, mi lindo ángel. —dijo, para luego besarme la frente. Ambos entramos al bus. Vimos a Kaito como conductor, Lee como el eco-piloto. El resto estaba atrás esparcido por ahí. Nos sentamos en el suelo, como estaban todos, y empezamos a conversar.
—¿Llevan todos sus cosas?—cuestiono Sakura, preocupada. Puse los ojos en blanco y luego reí.
—Sí, mamá.—le conteste, feliz. Ella solo rió.
—¿Esto no es genial?—dijo Ymr, entusiasmada.
—¡Si! incluso veo elefantes—dijo Konan, también entusiasmada.
—¡Son pandas!—le corrigió Sakura entre risas. Todos los demás rieron. Konan bajo la cabeza.
—¡U! Lo siento, no soy tan inteligente como tu.—dijo esta, con los brazos cruzados. Sakura rió.
—¡Esto es genial, perfecto!—exclamo Ymr. Pero en ese instante sentimos como el bus giraba y giraba por los aires y nosotros nos movíamos sin control alguno. Dolía demasiado. Entonces un fuerte estruendor sonó y note como el bus estaba impactado contra un gran árbol. Luego caí inconsciente.
