Los 11 amigos caminaban alegremente hacía el lago, pero cierta pareja iba detrás del resto. Kaito y Lee. Al pelinegro le "costaba caminar" por el accidente y Lee como "buen amigo" le ayudaba tomándolo en brazos. Kaito no podía ocultar su sonrojo, pero de todas formas le gustaba esa cercanía y preocupación que mostraba Lee hacía el, lo cual lo mantenía en los fuertes brazos del pelirrojo.
—¿Como te sientes?—dijo Lee, por un momento depositando a Kaito en el suelo. El uke hizo una mueca. Ya se sentía perfectamente bien, pero se sentía bien estar en los brazos de Lee.
—Bien, creo.—dijo Kaito, bajando la mirada. ¿Lee no quería cargarlo?. Entonces observo como el pelirrojo sobaba y agitaba sus brazos.
—Seguramente debe estar cansado, pobrecito. Es tan atento y lindo.—pensó el pelinegro dulcemente mientras lo observaba.
—¡Pesa mucho! Se ve tan delicado, pero su trasero esta tan "esponjado"—se quejo el pelirrojo en su mente mientras aun sobaba sus brazos.
—¿Lee?—dijo el pelinegro, captando la atención de Lee.—Me siento bien, quiero caminar solo.
—Esta bien—acepto el pelirrojo, festejando por dentro. Luego se acerco a Kaito y sorpresivamente le robo un beso.—Te quiero.
Kaito se sonrojo notablemente.
—¡Cariño publico!—exclamo Ymr observándolos y señalándolos. Lee tampoco evito ruborizarse.
—¡Cariño publico!—volvió a gritar, esta vez junto a Sakura. Kaito y Lee bajaron la cabeza.
—¡Cariño publico!—Konan se les unió. Kaito no pudo evitar sonrojarse más mientras que Lee solo reía ante eso. A el flamante y extrovertido pelirrojo realmente no le importaba lo que dijeran, mientras estuviera junto a su amorcito.
—De-Deténganse...—exigió Kaito con el rostro completamente rojo. Eso pasa cuando lo encuentran en situaciones comprometedoras con su "novio". Aunque lo de Kaito y Lee realmente no tenía un nombre ni definición.
Finalmente apareció Ciel junto a Sasori y observaron con sorpresa a sus amigos. Sasori simplemente rió amargamente y Ciel dejo la mirada fija en ellos.
—Solo busquen un hotel—dijo Thoru el cual se encontraba junto a Yuuki. Kaito lo miro con desprecio.
—Gran comentario, Thoru.—dijo este con desgane.
—Lo siento.—se disculpo el pelirrojo que no era su novio.—Yo soy así.
Lee miro a Yuuki de reojo y luego sonrió.
Este niñato no le iba a quitar algo de su propiedad. Kaito era solamente de Lee, gustase o no. Y Lee, tan loco y enfermo como pudiese verlo cualquiera que conociera su verdadero ser, no iba a permitir que robasen al amor de su vida. Entonces de un momento a otro beso a Kaito, en frente de todos.
Kaito palideció en vez de sonrojarse más. ¿Por que demonios había echo eso?
Yuuki solamente los observo con neutralidad y trato de mostrar la menor cantidad de sentimientos y reacciones.
Todos aplaudieron cuando el beso termino. Thoru los miro indignado.
—¿Como no puedes sentir asco por ti, Lee?—dijo el, realmente repugnado.
—Yo Soy así—replico Lee, con una victoriosa sonrisa.
—Thoru...—murmuro Sakura, en señal de hacer que su amigo se callara.—Por favor.
—Tranquila.—contesto el, bastante cortante.—Entiendo el sarcasmo, ¡no necesitas decirlo!—el realmente se veía enojado y sus propios ojos lo demostraban.
—¿Como es posible que el este con Kaito? ¿Como se atreve...?—pensó el hermoso chico de cabellos rojos oscuros y ojos cristalinos con celeste.
—Y bien...—hablo Ymr, intentando calmar el ambiente tenso que se había formado.—¿Juguemos verdad o reto?
—Sí, sería genial—dijo Nagato, apoyándola y poniéndose a su lado. Todos llegaron al lago, el cual de hecho era una playa bastante linda. Los hombres hicieron una fogata y prendieron fuego puesto que ya se estaba oscureciendo más, entrando en la noche. Todos se ganaron alrededor de la fogata en un circulo.
—Bien, ¡comencemos!—exclamo Ymr, sonando como Caesar Flickerman. Entonces comenzaron por el inocente Ciel..—¿Tu mayor secreto, Ciel?
—Bueno, cuando tenía 5 años mi mamá me compro una paleta y se fue un momento y yo no soporte la tentación y me la comí, y cuando ella volvió le dije que me la habían robado y me puse a llorar y ella me compro otra, la cual también me comí.—relato el poniendo un rostro que demostraba angustia e inocencia a la vez.
—¿Y te arrepientes?—pregunto Sasori sin interés alguno. Ciel asintió medio temblando.
—Que interesante...—dijo Konan con cara de pocos amigos.
—¿Sasori, tu gran secreto?—dijo Ymr, pestañeando.
—Ah, claro.—acepto el peliazul con sequez.—Soy bisexual.
Todos lo observaban con los ojos bastante saltones.
—¿Bise...?—tartamudeo Sakura, demasiado sorprendida y choqueada.—¿Bisexual?
Sasori asintió.
—Me siento libre. Gracias por darme esa libertad, amigos míos.—dijo Sasori con una felíz y relajada sonrisa, mientras estiraba los brazos con cansancio haciendo sonar sus huesos.
—¿Alguien más es bisexual o gay?—dijo Sakura con un tono algo enojado y sarcástico.
Makoto se levantó. Todos lo observaron, asombrados.
—¡¿Makoto...—grito Sakura, desgarrada. Se veía su rostro impactado y dolido.
—Lo siento, mis reinas.—dijo el, haciendo una reverencia ante ella, Ymr y Konan.—Hace mucho que lo sabía, pero...
—Tenías miedo de admitirlo.—completó la frase Nagato, levantándose y colocándose a su lado.—Créeme, no eres el único. No eres el único...
—¿Nagato, como debería ver esto?—pregunto Konan con un tono bastante analítico. Sus ojos celestes seguían sin demostrar nada, al igual que su rostro, sin embargo todos sabían que estaba igual de impactada que Ymr y Sakura.
—Soy gay, no bisexual.—dijo Nagato con un tono serio.
—¿Querías aclararlo, entonces?—dijo ella con sarcasmo y mal carácter. Nagato solo tomó la mano de Ciel, el cual se encontraba sentado junto a Ymr. Ella detuvo a Ciel tomándolo de la mano con firmeza.
—No te dejare ir.—dijo ella con potencia y carácter. Nagato sólo se acerco.
—Creo que es algo tarde para decirlo.—sentenció el pervertido mientras se llevaba al inocente.
Ahí estaban los cuatro, mirándolas fijamente con tristeza Y algo de rencor.
—Los amigos son incondicionales...—susurro Ciel con ternura y en un tono bastante apenado.
—No te voy a impedir que seas "eso". Sin embargo tampoco los apoyaremos.—hablo Ymr en nombre de Sakura y Konan, las cuales se encontraban cabizbajas y con las facciones tristes.
—Esta bien.
Murmuro Ciel, presionando la mano de Nagato contra su corazón, apretando más la de Sasori y soltando una lágrima. Dejándola caer, lejos de su agonía.
