Lo de siempre, Robotech no me pertenece, la historia es mía… este capítulo fue difícil… Gracias por comentar…
Ah y como siempre Fer co autor, editor… etc, etc, etc.
Capítulo 3 segunda parte
Estuvimos abrazados, llorando largo rato, sabía que Ian había despertado en la cama de al lado, pero parecía querer darnos nuestro espacio… o le dio terror acercarse a una mujer llorosa, en su caso lo más probable sea la segunda opción. Me abrace a Don hasta que el llamado de la naturaleza se hizo insoportable para mí.
-Don estoy dentro de una bata de hospital, tengo el trasero al aire, tengo frio y a menos que quieras que tenga un accidente aquí, debo ir al baño- lo sentí sonreír en mi hombro antes de alzarme y llevarme cargada al baño. -Necesitas que alguien te ayude- la cara de pánico me decía que en realidad no quería hacerlo -porque si en verdad necesitas de alguien, puedo parar a Henry a patadas en este instante- Sip ese es el Donald que conozco: si no quiero hacer algo estoy seguro de que puedo obligar a alguien a hacerlo por mí. Sonreí no pude evitarlo.
-No es necesario, pero gracias.
Los chicos se despidieron de mí, ninguno toco los temas que parecían estar tácitamente prohibidos, (¿quién es el padre de tu hijo?, ¿dónde están papa y mama? Hey, te estas muriendo que bien; ya entiende temas prohibidos) los chicos se iban a bañar y a vestir, por ser domingo, no tenían que presentarse al trabajo hoy, excepto por Ian quien ya había hecho un cambio de turno.
Estuve sola casi toda la mañana, en verdad, no estaba en mi mejor día, me sentía de perro, me dolía el pecho y me sentía ahogaba, me imagino que así se han de sentir los asmáticos.
Espere a que fuese un poco más tarde y llame a mi diablillo, según él se estaba comportando como un angelito, mientras que su nana me pedía de rodillas que regresara pronto, el único minuto de tranquilidad que tenía esa pobre mujer era cuando las Señoras de la iglesia lo iban a buscar.
Aparentemente ocurrió un incidente con el campanario, el cirio pascual y la asotana del Diacono; menos mal que el padre Roberto estaba de descanso. No pudieron probar que mi cachorro estuvo involucrado, pero tampoco hacía falta, todos sabemos que mínimo fue autor intelectual. El padre Roberto puso a rezar 5 padres nuestros como castigo a todos los involucrados; mi hijo se arrodillo al lado de sus compañeritos y comenzó a rezar, estaba aceptando sus responsabilidades y siendo solidario con sus compañeros aunque nadie lo acusara con el dedo. Me hizo sentir tan orgullosa de él.
Me despedí de mi niño con un beso y le recordé que si se portaba bien le llevaría un regalito, otra vez pido un perro, en su defecto un modelo de Varitech, creo que le puedo pedir uno a Ian o salir a comprar uno en la juguetería cuando Nate me dé de alta.
Paso otra hora más y el aburrimiento me estaba matando, mi habitación no tenía televisor… estaba contemplando seriamente la idea de vestirme sigilosamente y escabullirme por la ventana cuando oí un escándalo en la sección de enfermeras de mi piso, pasaron 5 minutos y alguien abrió la puerta de la habitación. Era Jaén Grant.
-Así que tú eres el paciente anónimo que no querían que viera.
-Hola tía Jean.- Tía Jean como cariñosamente le decimos desde que tengo uso de razón, cerró la puerta de la habitación detrás de ella, se acercó a mí, beso mi frente y comenzó a examinarme.
-¿Cómo te sientes?
-Bien me duele un poco el pecho y siento que me falta el aire pero eso a estas alturas es algo normal.- Vi cómo se paraba frente a mi cama y comenzaba a revisar mi historial. Me miro como buscando una confirmación, la cual le di con un movimiento de cabeza. –¿Nate repitió estos exámenes? pregunto mientras revisaba unas placas. Solo volví a asentir con la cabeza. Suspiro fuertemente y pareció necesitar unos minutos para recomponerse.
-¿Tus padres saben que estas aquí?
Solo negué con la cabeza, en verdad ni si quiera había preguntado por ellos.
-Déjame reformular mi preguntar; ¿Alguien de la familia sabe que estas aquí?
-Mis hermanos. Tengo menos de 48 horas de haber llegado y prácticamente desde que llegue estoy aquí-
-Catherine esa no es excusa.
-Lo se.- la forma en que me lo reclamo me hizo sentir culpable.
La vi sacar su teléfono, no necesitaba decirme a quien llamaba yo ya lo sabía de sobra.
-Hola Claudia habla Jean… Si todo está bien y los chicos también están bien, estas sentada… es mejor que te sientes… no, no es malo, solo quiero que saludes a alguien.- Trague grueso, Tía Jean, me paso el teléfono; me tome unos segundos para reunir valor antes de hablar.
- Hola tía Clau…- no pude evita que mi voz temblara un poco.
-¿CATHERINE?
-Aja…- pasaron unos segundos antes de que continuara hablando.- ¿Dónde estas?
-Hee, estoy aquí con tía Jean.
-Eso es obvio jovencita, lo que te estoy preguntando es: ¿EN DONDE DEMONIOS ESTAS?.- Tía Claudia a veces, como en este momento te hace conocer el temor de Dios solo con el tono de su voz, comencé a hiperventilar, me faltaba el aire y creí que de un momento a otro me iba a desmayar.
-Tía Claudia, estoy en Macross, me estoy quedando en casa de Nate; prometo pasar por tu casa antes de irme.
-Irte, ¿irte a dónde?
-A mi casa.- Sentí como alguien me quitaba el teléfono de las manos, era Ian; Nate se había puesto a mi lado y revisaba mi pecho, mientras Tía Jean tenía una inyección preparada en la mano, apenas me la pusieron pude respirar mejor. No sé de qué más hablaron pero a los segundo pude escuchar claramente los gritos de tía Clau.
-Ian Reinier Hunter-Hayes escúchame muy pero muy bien, me encuentro en Monumento, regreso mañana antes del mediodía. Los espero a todos 5 para almorzar. Sin excepciones.-
-Si tía Clau, pero recuerda que algunos de nosotros trabajamos y…- Ian no pudo terminar la oración… no sé aún qué le dijo, solo sé que se puso pálido.- Si tía Clau iremos a almorzar todos, sin excepciones.- Estoy bastante segura que Tia Claudia le tiro el teléfono en la oreja. Incluso parecía adolorido.
-Gracias Tía Jean- el tono sarcástico no se le escapó a nadie.
-Más bien agradece que no le dije que está enferma.- bueno ella allí tenía un buen punto.- Nathan se puede saber en qué demonios pensabas para hospitalizarla de forma clandestina?-
-Queremos mantener la condición de Kate como un asunto estrictamente familiar. Mama y papa aún no saben nada de su condición y no nos parece prudente que se enterraran por terceros -Esto es algo que tía Jean podía entender y respetar.
-Entiendo, entonces mantendremos todo como esta.- Tía Jean había comenzado a anotar unas cosas en mi historial. No pude contenerme de preguntar.- ¿A qué hora me dan de alta?
-En la tarde, bajo la responsabilidad de Nate, reposa, descansa y no hagas ningún tipo de esfuerzo.- Sentí como los parpados se me cerraban solos, aparentemente la inyección me puso a dormir.
Me dieron de alta a las 3 de la tarde, Nate se cuidó de no dejar registros de mi estadía en Hospital, me vestí con mis típicos Jeans y camisetas en el baño, Ian se ofreció a llevarme al apartamento de Nate, los 5 montamos la Hummer de Ian, aparentemente todos habían llegado en el mismo auto.
-Ian…
-¿Qué?
-¿Podemos ir al centro comercial?.-vi como mis hermanos me miraban como si estuviese loca
-No- respondieron los 5 al mismo tiempo.
-Está bien a lo que lleguemos a donde Nate pido un taxi.- Solo sentí como Ian se estaciono violentamente en la acera y se giraba en su asiento para mirarme.
-Acabas de salir del maldito hospital, se puede saber: ¿qué demonios es tan importante como para que quieras ir de compras?.- cualquier otra persona se hubiese encogido en su asiento, pero yo no, yo crecí con Ian y no me iba a dejar amilanar.
-Un regalo para mi hijo, le prometí un Varitech a escala, donde vivimos no los venden, y él está loco por uno.- no estoy muy segura pero creo que mi voz salió como un murmullo triste y pesaroso, incluso puedo que haya votado una o dos lagrimitas. Mierda el desgraciado si me intimido.
Ian se volvió en su asiento y arranco el auto, se volvió a detener en frente a una de las jugueterías más grandes del centro comercial de Macross.
-Bien, vamos.
Me baje del auto y me di cuenta como me rodeaban los 4; como cuando tenía 3 años y tenían miedo de que me fuese a perder. Entramos en la juguetería y comencé a buscar los aviones, media hora más tarde estaba sacando cosas del carrito de compras…
-¿Qué demonios creen que hacen? todo esto no va a caber en mi maleta
-Queremos comprarle algo al niño, nunca le hemos regalado algo.- Dijo Don mientras metía otro balón de básquet
-Y estamos en nuestro derecho.- me dijo Ian mientras buscaba un muñeco de acción de esos que le gustaban tanto cuando era niño. Esto me hizo preguntarme si Joseph fuese una niña le comprarían tantas cosas.
-Chicos miren lo que conseguí.- Dijo Henry mientras que venía caminando con dos pistolas de agua tamaño jumbo cargadas. Oh mierda no, es lo único que alcance a pensar antes de que todo se fuera a la mierda.
Media hora después, mojados y con las vergüenzas de nuestras vidas nos expulsaron de la juguetería, en el caso de Nathan de por vida. Aun así salimos con 6 juguetes decentes para Joseph, todos aviones y 5 pistolas de agua nuevas, una para cada uno.
-Kate vamos a Pima te compramos ropa y te cambias.
-Porque mejor no vamos a tu casa y me cambio allá.
-Porque te puedes resfriar y eso sería lo peor para tus pulmones.- Vi como Henry comenzó a sentirse culpable.- estoy bien no exageres.
Vi como Donald e Ian se comenzaban a cuadrar y a respirar como toros.- Hee chicos, ¿dónde dijeron que queda la tienda?.- Todos nos compramos algo de ropa, bueno me compraron porque no me dejaron pagar nada; nos cambiamos y fuimos a comer; Pizza por elección popular. Ya era tarde, cuando pasamos frente a un monumento a escala del SDF-1. Uno de mis sitios favoritos cuando era niña.
-Ian me tomas una foto. Busque en mi cartera mi cámara digital, y se la di a Ian. Vi como Nate, Don y Henry sacaban sus teléfonos. Me tomaron la foto, cuando me iba a bajar de la estatua vi a Donald darle su teléfono a un señor y pedirle que nos tomara una foto de los 5 juntos, nos paramos conmigo en medio, Nate y Ian detrás de mí y Don y Henry en cuclillas delante de mí y de fondo el cielo estrellado y la estatua del SDF-1, como cuando éramos niños.
Ian puso su chaqueta sobre mis hombros y seguimos caminando, no me quería ir, por primera vez en mucho tiempo me sentía en paz, feliz; me faltaba mi bebe, me arrepentí de no haberlo traído conmigo, creo que hubiese disfrutado mucho con los chicos. Sentí como Nate jalaba hacia él y me abrazaba -Kate el sereno no te hace bien, vamos a casa.
Llegamos 15 minutos después y para variar estaba más dormida que despierta entre en mi cuarto asignado y me di cuenta que todo estaba limpio y ordenado, Don entro detrás de mí y se sentó en la cama, aparentemente tenía ganas de conversar y yo no quise desaprovechar la oportunidad de conocerlo un poco, de saber que lo había cambiado hasta convertirlo en el ser amargado que era hoy.
Me cambie de ropa, me acosté en la cama con un mono de dormir y una franela le di la espalda a Don y como cuando era niña comenzó a rascarme, el tiempo se fue sin darme cuenta, al rato entraron en el cuarto, Ian, Nate y Henry, comencé a contarles toda mi vida desde que me fui de casa, quedaron impresionados cuando les dije que me gradué becada y con honores de la universidad. Es que nunca fui el Hunter más brillante en cuanto a sus estudios ese puesto es de Donald.
Les mostré las fotos de Joseph que guardaba en mi cartera donde aparecía en su primer día de escuela, en la playa haciendo castillos de arena o disfrazado de pastorcillo en una pastorela, no tengo que decir que se sorprendieron cuando le comente que lo había bautizado bajo los ritos católicos y que mi pequeño iba a catequismo todos los sábados.
Estábamos hablando como muy pocas veces pudimos hacerlo, me contaban partes de su vida y yo de la mía. Y aun que ellos no profundizaron me pude dar cuenta que ninguno se había casado, ninguno estaba en una relación seria, y por lo que pude oír ninguno la quería tener. Esto me puso los pelos de gallina, ¿a quien escoger para ser tutor de Joseph? Todo ellos eran diferentes y al mismo tiempo iguales.
Ian me pregunto qué pensaba hacer con mi vida, al fin salía una de los temas prohibidos a la luz, solo me quedo responder con la verdad.
-Me gustaría mudarme a Macross. Ojo no quiero ser una obligación, o responsabilidad para ninguno sé que cada uno de ustedes debe tener su vida hecha, pero si me gustaría morir cerca de casa, si no es mucha molestia.- Bien, al ver sus caras me di cuenta que había dicho una estupidez.
Don lo explico perfectamente con un tono en el cual dejaba pocas dudas que si no fuera por el hecho de soy una mujer, él me hubiera dado la paliza de mi vida.
-Hermanita te desapareces por seis años, y regresas para decirnos que has estado viviendo bien junto con tú hijo, cosa que nos alegra, solo que ahora te estás muriendo y necesitas arreglar varias cosas antes de pasar a ser alimento de gusano; y se supone que nos olvidemos de ti y te dejemos arreglar tus cosas sola y en paz, ¿en verdad crees que te dejaremos?- Solo atine a bajar la cabeza por la vergüenza, me lo merecía era verdad y me dolió mucho su reproche, pero me lo merecía.
-¡Donald Hunter-Hayes!- Ian alzo la voz y todo el mundo se quedó en silencio. Don cerro la boca y bajo la cabeza, era obvio quien era el que mandaba entre mis hermanos.
-Bien Catherine que más has pensado.- trague grueso ya me comenzaban a llamar Catherine.
-Debo regresar a Guagualote a más tardar el martes por la mañana tengo que arreglar algunos detalles con respecto al cambio de escuela de Joseph, decidir qué hacer con mi casa y también comenzar a buscar un departamento en Macross.– Esto altero un poco los ánimos, todos me ofrecieron sus casas, no quieren que viva sola, al final Nate presento una opción medio aceptable, un apartamento en su edificio está desocupado así que mañana pasare con su casero para verlo.
-También me gustaría que comenzaran a tratar a Joseph, y que ayudaran con el mientras dure mi enfermedad.
Donald como siempre hizo la pregunta que nadie más se atrevía a hacer.
-¿Y después?
-¿Después que?
-Después de que te mueras, ¿qué será de tu hijo?
-No lo sé, no me gustaría que terminase en un orfanato. -Vi como mis hermanos literalmente comenzaban a sudar frio. Hasta que Nate rompió el hielo.
-Maldita sea, este es el motivo real por el que estas aquí, por eso nos has estado preguntando sobre nuestras vidas personales, quieres saber a quién de nosotros 4 harás responsable de él.
Respire hondo esto es algo en lo que no los podía engañar.
-Sí, quería saber si alguno de ustedes estaba listo para ser un padre para Joseph.
-Mierda, ¿y según tu alguno lo está? -Pregunto Ian entre dientes con la rabia a flor de pie.
Yo solo negué con la cabeza, no ninguno estaba listo. –No tienen de que preocuparse, Joseph es un buen niño, tal vez consiga una familia que lo adopte antes de morir.- Al ver sus caras me di cuenta que otra vez había metido mi pata en mi boca.
-Catherine, acuéstate a dormir. Hablaremos mañana.- esta vez estaba bastante segura que Ian estaba a punto de caerme a patadas sin importarle que soy mujer ni que estoy moribunda. Se retiraron en silencio, yo me dormí poco tiempo después, benditos medicamentos, definitivamente las cosas no estaba saliendo como esperaba.
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A las 7:30 de la mañana, la puerta se abrió y Henry se quedó parado viéndome con sus ojos color aguamarina, la combinación perfecta entre los genes Hayes y Hunter solo que esta vez no brillaban como antes cuando él y Don hacían una travesura y recurrían a la Tía Claudia o al Tío Roy para evitar ser castigados -Kate… el desayuno está listo- dijo antes de marcharse, pude sentir como el olor a hot cakes, huevos con tocino y jugo de naranja se colaba al lugar.
-¿Cómo te sientes?- me pregunto Nate apenas salí del dormitorio.
-Algo mareada- respondí mientas notaba como el resto de mis hermanos se apresuraban a servir el desayuno y arreglar la mesa.
-Entonces será mejor que comiences a comer…- dijo Ian al tiempo que preparaba mis platos, con una generosa porción de hot cakes con arándanos y fresas además de miel y mantequilla. Yo solo asentí con la cabeza.
Como sea ahí estábamos todos los hermanos en la mesa como hace mucho tiempo no lo hacíamos, el sofá y los sillones de la además de las ropas arrugadas que llevaban me decían que todos habían pasado ahí la noche y no había que ser un genio como Lang para deducirlo, no puedo decir que disfrute el desayuno, todos tenían sus caras largas y comían haciendo el esfuerzo para no mirarse o mirarme. Era obvio que habían discutido de varias cosas mientras yo había estado dormida.
-¿Y bien?- hablo finalmente Ian -¿Qué harás hoy Kate?-
Haciendo el esfuerzo de no atragantarme con mi desayuno, ni tampoco dejar que algo similar les pasara a ellos, les dije que quería ir al cementerio a arreglar lo de mi parcela.
-A qué horas piensas ir para que te acompañemos…- Henry pregunto mientras se servía jugo.
-No es necesario, de verdad no quiero molestarlos, tomare un taxi y…- dije tratando de sonar despreocupada, no quería causarles más inconvenientes- sus caras largas cambiaron de color, de un amarillo apático a un color rojo furico.
-MALDITA SEA, No estas sola; además al medio día todos debemos estar en casa de tía Claudia sin excepción- Una vez más maldije que Ian se pareciera tanto a mama.
-Yo la acompaño, mi turno no comienza hasta en la noche, incluso puedo pedirle a Tía Jean que me unos días libres.- atajo Nate mientras me miraba yo asentí de inmediato, con él las cosas serían algo más sencillas.
-¿Puedo ir también? Mi VT está en reparación, y no quiero pasar el día haciendo el papeleo- Don pareció suplicarle a Ian permiso, eso me intrigo se supone que Don debía estar en el equipo de investigaciones Robotech y no ser un piloto.
-Claro dejas que siempre lo haga otro… yo hablaré con Lang y pediré el día con tal ya voy tarde a trabajar.- dijo Henry fastidiado.
-Basta; Nate tú te quedas con Kate…- Ian comenzó a dar órdenes
-Pero…- Don y Henry trataron de alegar.
-Chicos, ustedes se reportaran a sus actividades diarias al igual que yo, tengo calificación de escuadrón y no quiero que Ben me eche encara que lo deje solo, cuando ese gordo pedante de Leonard venga a tratar de hacernos quedar en ridículo, nos veremos para almorzar en casa de Tía Claudia, voy a citar también a Tío Max y Tía Mir para que nos ayuden-
-¿Es necesario?
-Es importante que nadie sepa que estas aquí, desapareciste hace seis años, si por alguna casualidad alguien llega a reconocerte, esto se convertirá en un escándalo, nadie debe saberlo, al menos hasta que tengamos todo listo para la mudanza tuya y de tú hijo… además debemos hablar con papa y mama. Y sería bueno hacerlo sin tener a la mitad de los reporteros de Macross metiendo sus narices- Nate no contuvo sus risitas -Gracioso, en especial porque uno de nosotros se acuesta con una reportera- Ian cerró los ojos.
-Esto no se trata de mí y de Mei Ling-
-WOW, esperen un minuto, ¿Mei? ¿Qué Mei? Y ¿Desde cuándo Don es piloto?- todos me miraron, era evidente que yo tuviera curiosidad después de todo había pasado seis años fuera.
-Desde que él y Rory rompieron hace cosa de tres años- hablo Nate.
Rory, así es como le decimos a Aurora, la menor de nuestros primos postizos los Sterlings, la hermanita de Ben.
-¿Tú y ella salían?- ella había sido mi mejor amiga, la única a la que le conté mi ruptura con Ben… la razón de mi escape.
-Por casi dos años… hasta que…- Henry se arrepintió de hablar.
-Hasta que ella me engaño…- Don se levantó de la mesa bruscamente. No pude dejar de pensar lo irónico que era eso, dos Sterling, le fastidiaron la vida a dos Hunter.
Ian se me acerco y me susurro -Con una compañera de la universidad…- yo abrí los ojos –aparentemente Rory… juega para ambos equipos-
-Tratamos de no hacer mucho escándalo cuando las familias nos juntamos, pero es incómodo para ellos estar en el mismo sitio- añadió Henry.
-Pero aquí nuestro hermano mayor supero eso llevando a casa a su "no" novia…-
-Nate-
Sin quererlo los muchachos comenzaron hablar de sus idas personales, Nate seguía más o menos como lo deje, en el hospital militar especializándose en pediatría y junto con Josh y Ben Sterling asolaban a las mujeres de Macross. Yo trate de presentar la mejor de las sonrisas al escuchar de Ben, Ian me aseguro que esos tres han madurado algo con el tiempo, y que al menos con han llevado sus carreras con distinción y responsabilidad.
Henry termino la universidad y se integró al equipo de Lang, trabaja junto con Rory en el diseño de nuevas fuentes de energía y diseño de naves espaciales. Don fue el más afectado de los cuatro, no pudo soportar trabajar con Rory en el equipo de Lang y se refugió en la milicia, es un piloto novato si lo comparamos con Ian, Josh y Ben. Pero Ian dice que lo que falta de experiencia lo suple con el talento innato de los Hunter… es una lástima que no haya heredado la actitud relajada de papa. Ian al parecer trata de sentar de cabeza, pero escogió a la persona menos adecuada para hacerlo, según… todos. Al parecer el amor por volar no fue la única herencia que papa le paso a mi hermano.
Lynn Mei Ling, reportera de espectáculos de la MSBC, la he visto por el sistema de cable definitivamente es un monumento de mujer y creo que el apellido no deja dudas de quien es la madre de la chica, además como los monumentos ha recibido muchas visitas. Nate conto que mama casi tuvo un ataque al corazón cuando Ian la llevo a una cena de acción de gracias.
En definitiva trataban de dejarse en ridículo unos a otros. Henry había sido arrestado una vez por manejar bajo la influencia del alcohol, Don casi no aprueba la academia militar, Nate se salvó por muy poco de una demanda de acoso sexual y no por ello ha dejado de ser un mujeriego. Definitivamente no era el cuadro que había esperado de mis hermanos.
-Y después dicen que yo soy la oveja negra de la familia.
Nos reímos de cada ocurrencia que recordaban, todas las locuras y diabluras, que habían hecho y no pude dejar de pensar que a pesar de todo parece que Joseph tiene esperanzas con sus tíos, en ese momento recordé que no había preguntado por nuestros padres. Y me extraño que en tres días nadie me han hablado de ellos.
-¿Y cómo están los viejos? Siguen sacándose los ojos porque papa no contesta el radio cuando deja su VT o no baja la tapa del inodoro.
-En este momento están en el satélite fabrica vuelven el miércoles.- La respuesta seca de Ian vino seguida de silencio y caras largas, tuve un mal presentimiento. -¿No me digan que se divorciaron?-
Ian movió la cabeza -A veces pensamos que hubiera sido mejor si lo hubieran hecho… en lugar de eso solo se parecen contentar con hacerse la vida miserable el uno al otro- La verdad es que hasta ese momento no tenía idea de cuánto había afectado mi huida a la familia.
-En las buenas y en las malas hasta que la muerte los separe… hurra- dijo con sorna Donald.
-Cuando huiste asumimos que te habías escapado donde alguna de tus amigas o conocido de la familia, ellos habían discutido fuertemente la noche en que te fuiste; Don llego a la casa cuando la pelea estaba en pleno apogeo, tanto que de verdad temió que alguno de los dos cometería una locura, nos llamó a nosotros a tía Claudia y tío Roy. No apareciste en la mañana y tampoco fuiste a la escuela…- Ian hizo una pausa, papa y mama salieron a buscarte la tarde del día siguiente, cuando no te encontraron llamaron al resto de la familia, después a los amigos, después llamaron a la RDF y la policía… fueron tiempos muy difíciles para todos.-
-Se puso peor cuando Ben le conto a papa que te había engañado- revelo Henry Contuve mi aliento y temí lo peor -Ian, Nate y papa casi estuvieron a punto de molerlo a golpes, pero Tio Max le recordó a papa que tú habías dicho que no estabas segura de quien era el padre… así que Sterling la libro por muy poco… Tío Max y papa no se hablaron por casi un año- Cerré los ojos y solo pude darle las gracias a Tío Max silenciosamente por evitar un desastre.
-Tomo tiempo para que pudiéramos aceptar a Ben de nuevo como parte del grupo y para que papa y él tío Max se desahogaran- dijo Nate.
-Habla por ti- dijo Ian -Ben puede ser un gran piloto y buen militar… pero no lo hare el padrino de mi hijo cuando llegue a tenerlo. Pero bueno, esto es sobre los viejos…- Ian tomo aire -Pararon la búsqueda dos años después, simplemente había demasiada gente tratándose de aprovechar del momento que estaba pasando la familia, extorsionadores, estafadores, detectives privados, videntes… hubo hasta el caso de un reo condenado a muerte que dijo que te había violado y asesinado- el corazón se me paralizo -y que solo revelaría el paradero de tus restos si era perdonado de sus crímenes-
-Qué hijo puta- alcance a murmurar.
-Aún hoy hay gente que trata de contactarlos diciendo que tiene alguna pista de tú paradero…- agrego Don.
-Como era de suponer, eso afecto su matrimonio… al principio tenía las emociones a flor de piel, se recriminan las palabras que habían dicho la noche en que te fuiste. Mama reclamaba el haberte echado de la casa, papa respondía que lo que a ella le preocupaba era la mancha en el orgullo de los Hayes…- siguió Nate.
-Mil veces los escuchamos discutir sobre lo mismo, con el tiempo comenzaron a discutir por cualquier otra cosa… al cabo de un tiempo comenzaron a ignorarse mutuamente- Nate me señalo el mueble que estaba a un costado de la mesa del comedor, en especial una foto de la graduación de Don y Henry estaban los seis sonriendo a la cámaras, parecían felices excepto que papa y mama parecían querer mantener la mayor de las distancias el uno con el otro en la misma -Hay muchas más como esa… es un milagro que pasen la navidad en el mismo sitio sin matarse… hace años que no duermen en el mismo cuarto- termino Ian.
-De milagro duermen en la misma casa, -dijo Nate- no sé cómo lo soportan.
-Hubiera sido mejor que se hubieran divorciado en lugar de amargarse la vida mutuamente como lo hacen- cerro Henry.-
Yo no pude contener mi llanto, de alguna manera sabía que yo lo había provocado, yo había destruido el matrimonio de mis padres y mi familia.
-¿Creen que papa y mama algún día puedan perdonarme?
-Enana ellos te perdonaron hace mucho tiempo, a quienes no perdonan es a ellos mismos, y van a estar tan felices de verte que creo que nada más va a importarles.- Me dijo Henry como siempre dándome ánimos.
-Hasta que les digas que te estas muriendo.- Don reventando mi burbuja de esperanza, como siempre.
-Tranquila Sis, no te preocupes por eso, Ian les va a decir.- me dijo Nathan mientras miraba a Ian a los ojos. Aparentemente tenían todo hablado.
Fin cap. 3 Segunda parte
Espero que lo disfruten…
