Este Capítulo es cortesía de Fer… yo solo le di una manito de gato…
Capítulo 5
Cerca del cinturón de asteroides de Marte
De frente con una fuerza enemiga que los superaba e en naves y el triple en cazas, las cosas no pintaban nada bien para el grupo de combate de la RDF, liderado por el SDF-3 Pionero. Sus enemigos habían aprovechado que las naves de suministro para las bases y colonias en Júpiter tenían motores de transposición demasiado lentos.
-La pantalla está completamente llena Almirante… nos lanzaran todo lo que tienen- su primer oficial recalaba lo obvio pensó -cargan armas-
Sentada en el lugar del comandante del grupo -Apaguen esas alarmas, no estoy sorda- Clavando su vista en la pantalla que mostraba el despliegue de las fuerzas y sin perder por un momento el aplomo y seguridad que la caracterizaban -Ordene formación H-3Delta…- Lisa Hayes-Hunter tomo el mando de la situación -naves de suministros en el centro, cruceros en nuestros en los ejes Y y Z, nosotros cubriremos el eje X. No podemos dejar que nos rodeen-
-Abren fuego- reporto su oficial de defensa. Lisa no se intimido -Continúen- estaba en su elemento, nació para dirigir a hombres y mujeres en combate, ese era su única meta y propósito en la vida ahora… era lo único que le quedaba. Ya que había fracasado en todo lo demás.
Rápidamente sus órdenes son difundidas con celeridad, las casi 15 naves adoptan una postura cerrada alrededor de las naves de suministro que provoco daños en casi todos los escoltas. -Identifiquen a los líderes de flotilla y que se concentre el fuego sobre ellos- con satisfacción vio como 5 marcas desaparecían de su pantalla, pero todavía faltaban demasiadas. A pesar de lo preciso de los disparos de sus naves, el daño que recibían hacía imposible que sostuvieran un combate por tiempo prolongado.
-Que la flota se prepare para dar un salto de emergencia- sabía reconocer una situación imposible cuando la veía.
-Señora cazas enemigos… demasiados, van sobre las naves de suministros-
-Que las defensas y nuestros escuadrones se encarguen-
Sin que tuviera que decir orden alguna, los escuadrones de VTs del grupo plantan cara a los agresores, años de entrenamiento intensivo por parte de reconocidos y veteranos instructores y de experiencia de combate previa hacen a los hombres y mujeres del Grupo Aéreo del Pionero el mejor grupo de combate de todas las RDF. Y su líder no podía estar más orgulloso de ellos.
Volar siempre ha sido algo muy personal para Rick Hunter -Delta, Slammers y Panther vienen con nosotros. Apollo cubra el sector 4, junto con Gunslingers. Cobalt y Red serán nuestra reserva- sus pilotos se dispersan conforme a sus órdenes y se convierten en una sólida pared que no deja pasar intrusos. Desde un VT Alpha decorado con su viejo es quema en blanco y rojo del viejo escuadrón Bermellón. El ataque es intenso y desde varias direcciones tratando de copar a los defensores.
-Muy bien aguanten, solo tres minutos más-
Sin embargo el enemigo no se amilana y continúa con sus ataques con gran intensidad. Conforme pasa el tiempo y las bajas se acumulan es obvio para Rick que las cosas no serán tan fáciles en esta ocasión. Pronto las cosas se ponen peor.
-Almirante… el Julius Cesar reporta fallas en su sistema de energía… motores de salto fuera de línea, defensas de punto y armas de alcance medio no han sido afectadas todavía, no saben cuánto demorara en tenerla en línea-
Eso cambio la expresión de Lisa, sabedora que no podía descuidar a sus naves de suministro, pero que si el Julius se retrasaba la integridad de su formación estaría en peligro tomo una decisión. -Abre un canal- su oficial de comunicaciones actúo de inmediato -Delta 1 a Alpha 1- dijo en el tono más oficial que se consiguió.
-Aquí Alpha 1- la respuesta fue igual. Esperaba una imagen de él al momento que el canal de la Tacnet se abrió, en su lugar solo tenía audio y "No Video", no que le sorprendiera apenas toleraban estar en el mismo lugar al mismo tiempo. -El Julius Cesar está experimentando fallas en sus sistemas, necesitara de cobertura mientras pone en línea sus motores de salto- Incluso sabe que esa es la razón por la que prefiere pasar por tres cursos de recalificación de vuelo al año, cuando para un oficial de su jerarquía solo es requerido uno.
-Almirante ¿que desea que hagamos?- dijo Hunter intuyendo que no le gustaría lo que estaba por escuchar.
Tan eficiente como siempre Lisa dio sus órdenes y esperaba que él las cumpliera al pie de la letra -Cúbranlo antes de que se rezague demasiado y ponga en peligro la formación, General Hunter- oyó decirle con un tono tan frío que le hizo extrañar los tiempos en que solía llamarle impulsivo cabeza hueca por el Tacnet.
-Entendido me llevare a tres de mis escuadrones…-
-Lleve dos- atajo ella.
-Repita Delta 1…- no necesitaba que repitiera la orden la primera vez la había escuchado bien, era más bien para tener confirmación de la que era aún su esposa se había vuelto loca.
Lisa sabía que la había escuchado perfectamente pero aún asi le dio gusto –Llevé dos escuadrones… el resto no se queda para cubrir el hueco dejado por el JC-
-Nos harán pedazos Almirante… estamos superados 12 a 1, dos escuadrones alejados de la cobertura Anti mecha del grupo, con una nave con poder intermitente, nos superaran fácilmente.
-Alpha 1 tiene sus órdenes, cúmplalas o buscare a alguien que lo haga- con eso corto la señal y regreso a sus deberes -¿Tiempo para el salto?- El SDF-3 y su grupo dieron el salto cinco minutos después. Pero en lugar de sentir alivio Lisa solo se dejó caer en el sillón de su puesto de mando, lo peor estaba por venir. El grupo llego al Satélite fábrica y ahora era tiempo de evaluar los resultados del ejercicio.
Sentados en una enorme mesa circular en el cuarto de conferencias del Satélite fabrica que hacía las veces de cuartel de operaciones de la Flota de Defensa del Sistema solar. Los jefes de las ramas de la RDF y los comandantes de las unidades participantes en los ejercicios anuales discutían sobre los resultados de preliminares a unos días de concluir los mismos.
-La verdad es que se trata de un desempeño pobre de los pilotos del General Hunter- dijo desde videoconferencia Anatole Leonard -¿No le parece Almirante Hayes?- Rick se mordió los labios, odiaba a la bola de grasa que tenían por Jefe del Ejército, y estaba seguro que tres cuartas partes de sus colegas sentían lo mismo que él. Pero tenían algo de razón esta vez.
El hueco en la defensa, dejado por los dos escuadrones se notó cuando otro crucero fue dañado por cazas equipados con misiles anti nave. Las pérdidas en los escuadrones fueron masivas, del grupo enviado a auxiliar al Julius Cesar solo consiguieron llegar al Satélite, 6 "vivos" de sus pilotos, el resto fue "destruido" o "capturado" por los enemigos. Una división mixta de naves Zentraedi y Humanas. Que sirvieron como fuerza agresora.
Además parecía que Lisa estaba de su lado de nuevo. -No es una apreciación del todo exacta…- dijo Lisa mirando primero a Leonard, para después fijarse en Rick -Deficiente, sería una mejor palabra.- de nuevo ese lenguaje corporal frío que usaba para dirigirse a él.
-En honor a la verdad, mis escuadrones lo hicieron más que bien, yo diría que sobresaliente considerando la superioridad numérica enemiga y en el caso del Julius Cesar, el hecho de haber estado aislado del grupo principal por casi 10 minutos- respondió Rick tratando de no rechinar los dientes.
-Si una tasa de mortalidad del 75% en sus escuadrones, es algo que usted considera un éxito. No quiero ver que es lo que usted considera un fracaso General- devolvió Lisa. Hunter solo frunció los labios, no le daría el gusto de contestarle un par de cosas solo para que ella sacara a relucir su rango y lo mandara a arrestar, algo que seguramente ella disfrutaría.
-¿Qué te parece la farsa de nuestro matrimonio?- se imaginó respondiéndole Rick –Pero de nuevo muchos aquí saben que hay más posibilidades de volver a tener una guerra con los Zentraedis, que de que nosotros dos nos reconciliemos.
La reunión prosiguió sin demasiados cambios, el ejercicio había fracasado al no haber podido llevar el convoy de suministros a Júpiter, pero exceptuando las pérdidas de los escuadrones y los daños en los dos cruceros. Los resultados eran mejores que el pronóstico, los nuevos prototipos de naves tenían muchos detalles que mejorar pero eventualmente maduraran y se convertirán en clases confiables cuando su producción para la flota se inicie.
-Insufrible egocéntrico, no podía simplemente aceptar que sus pilotos no son tan buenos como pretende que son- murmuraba mientras caminaba por los pasillos, haciendo ademanes con los brazos. El personal que de igual manera pasaba por ahí se apartaba del camino mientras le hacían un rápido saludo y se apartaba de ahí -Encima tiene la desvergüenza de hacerse pasar por una víctima de ordenes irracionales…- sus dos asistentes que previsoramente caminaban unos pasos atrás se miraron entre ellos brevemente, había sido una de esas semanas y por lo visto solo iba a empeorar.
Lisa se detuvo súbitamente y se giró para preguntarles -¿Ustedes creen que soy irracional?-
Sin perder tiempo ambos contestaron.
-En absoluto Almirante…- dijo casi atragantándose su jefe de personal -usted es una persona muy exigente a la que le gusta que las cosas funcionen como reloj suizo-
Su oficial ejecutivo prosiguió -Y si las cosas no funcionan, toma medidas drásticas para hacerlas funcionar-
La mirada de Lisa se perdió por algunos instantes, estaba consciente que con los años había endurecido su postura, ya no era tan flexible a la hora de considerar los imprevistos de tratar de hacer eficiente una cosa tan ineficiente como la guerra. Si no eran las disputas entre oficiales y ramas de la milicia, eran políticos desde los pacifistas radicales a los conservadores prehistóricos, investigación y desarrollo solicitando más tiempo y recursos, la flota demandando más mantenimiento, Leonard con sus indirectas muy directas de que una mujer no debería ser la Jefa de Estado Mayor.
Por fin llego a su oficina y después de informarse de como estaría su agenda mañana, despidió a sus asistentes. Apenas la puerta se cerró, se dio cuenta que aun debía decirle a su asistente que le enviara los reportes de los ejercicios, que ella trabajaría con estos, se acercó a la puerta y los escucho comentar.
-Vaya creo que el General Hunter la pasara mal esta noche…- comentó su primer oficial en voz baja -La Almirante ha estado de malas toda la semana-
-Seguro es porque sabe que el General se vio con esa reportera, Graham creo que se llama en Monumento antes de partir, según era para hacer una entrevista más para la biografía que escribe de ellos- respondió el jefe de personal
-¿Tú crees que sea verdad que ella y el General?-
Su compañero solo encogió los hombros -Quien sabe… la verdad es que para nadie es un secreto en la milicia, que esos dos hace mucho que dejaron de ser pareja- murmuro con un dejo de pesar.
-Tienes razón, yo recuerdo todavía cuando eran un matrimonio de verdad-
Aquello provoco un fuerte dolor en el pecho de Lisa que simplemente abrió el gabinete para servirse una copa de whisky escocés y se recostó en su sofá, no que se sintiera mal físicamente, sino que el dolor emocional era particularmente fuerte. Su "farsa" como Hunter acostumbra llamar a su relación las pocas veces que hablan en la que aún es su casa se prolongaba por casi cuatro años ya. Alguna vez casada con él, llego a creer que después de todos, los cuentos de hadas existían y que estos siempre terminaban con finales felices.
De todos sus hijos ella fue la que más heredo el carácter rebelde e independiente de su padre, algo lógico ya que el parecido con este era notable, de pequeña fue mimada al extremo por su padre y sus hermanos por ser la bebe y princesa de la familia. Solía de vez en cuando reclamar con falsa indignación esa actitud de parte de su esposo, ya que la estaban malcriando, pero ella misma era culpable de vestirla como una muñequita de porcelana en ocasión de las fiestas navideñas, sus ojitos azules como los de su papa brillaban cada vez que lucía frente al espejo un nuevo modelito al tiempo que le decía que era la mejor mama del mundo.
Su hija no era del todo adepta al conocimiento académico, pero había demostrado tener aptitud para las artes, en particular la música. Kate disfrutaba que su madre tocara el viejo piano de los Hayes, que su padre había rescatado de la vieja residencia familiar y había mandado a restaurar como su regalo para su quinto aniversario de bodas. Lisa imagino que el gen musical de su madre Sarah había sido depositado en su hija y que con el debido cuidado Kate podía ser una concertista famosa como lo fue su difunta abuela. Emocionada de que Rick la apoyara en esa particular meta, comenzó a introducir lentamente a Kate al mágico mundo de la música y su composición, el verla abrazar su herencia materna con tal entusiasmo le hizo creer que todo en la vida resultaría perfecto.
En verdad podía ser más idiota que el piloto cabeza hueca que escogió como marido. Ella sabía el momento en que todo comenzó a irse al demonio. La mañana del día después de que Kate desapareció. En un principio se negó a creer que su hija había huido, de la escuela avisaron que no se había presentado. Pero no estaba preocupada, Rick seguía furioso con Kate y no quiso saber nada por un rato más, ella se ocupó de cubrir las bases, así que llamo a Claudia quien por Donald ya sabía de la situación, sin obtener una respuesta positiva, después llamo a Mir, a Vanessa, a Kim…agoto a todos sus amigos y conocidos. Fue entonces que ambos se preocuparon. La buscaron en todos los lugares que acostumbraba frecuentar, todos sus amigos, conocidos… nada, nadie sabía dónde estaba su hija.
Una vez que la noticia se supo, la prensa, los políticos, estafadores, todos querían un pedazo de ellos, una foto de la afligida familia. Usar su nombre para beneficiarse políticamente de su apoyo, vividores tratando de lucrar con su dolor.
La dedicación que ella puso en la búsqueda de Kate le provoco más de un problema con la dirigencia del GTU, pero ellos se podrían ir al cuerno, después de todo lo que ella le había dado al planeta era justo pedir un poco de reciprocidad.
Los días se hicieron semanas, las semanas en meses y los meses en años. Y conforme el tiempo pasaba su relación con Rick cambiaba, los abrazos y besos al acostarse mientras se decían que la encontrarían pronto, fueron desapareciendo, primero fueron los besos, después los abrazos, después se daban la espalda cuando dormían en la misma cama. Ahora ni siquiera dormían en la misma cama.
El insistente sonido que le alertaba de una llamada entrante la hizo salir de su modorra, se acomodó el uniforme y se dirigió a su escritorio, antes de tomar la llamada observa un portarretratos triple elaborado con un delicado trabajo de madera preciosa, en la primera foto están ella, su madre y su padre, recuerda que la tomaron el día de su primer recital en el instituto donde asistía ella vestía su uniforme y llevaba un ramo de flores, su madre lucia radiante en un vestido largo pero sencillo y su padre portaba su uniforme naval. Sonríe melancólicamente ahora se da cuenta de cuan parecida es a su padre, decidió concentrarse en su carrera antes de enfrentar las consecuencias de un matrimonio fallido y unos hijos que cada vez más se alejan de ella.
-Hayes- contesta oprimiendo un botón, una imagen aparece en la pantalla.
-Almirante- el encardado de comunicaciones le contesta - Llamada desde la Tierra- Suspirando y sin muchas ganas de conversar pregunto -¿Quién es?-
-La Capitana Claudia Grant-Fokker-
Eso la extraño, aunque no debería puede que Claudia y Roy se hubieran retirado hace años, para poner una pequeña compañía de aviación, pero su hermana todavía tenía una buena red de contactos en la milicia -Pásela- sus dedos jugaron con la mesa del escritorio por unos momentos -Hola Claudia ¿Cómo estás?- pregunto, a pesar de todo Claudia seguía siendo su mejor amiga y confidente.
-Yo estoy bien mujer…- ella hizo una pausa antes de continuar, algo que puso en alerta a Lisa -¿Estás sola? Necesito que hablemos de algo y quiero hablarlo contigo primero Lisa-
-Sí lo estoy ¿Qué sucede?-
-Será mejor que lo veas- en ese momento su pantalla recibió la notificación de un mensaje, y Lisa se apresuró a abrirlo. En él había una foto, de los Fokker sin Josh y sus hijos… todos sus hijos. El corazón le dio un vuelco por completo ahí después de tanto tiempo estaba su niña.
-¡Claudia! ¿Cuándo tomaron esta foto?... olvídalo salgo ahora mismo a la Tierra…- dijo mientras se levantaba del escritorio.
-LISA SIENTATE- incluso a varios cientos de miles de kilómetros de distancia Claudia Grant podía intimidar a cualquiera, una vez que una confundida Lisa se sentó la morena continuo -Bien, antes de que tomes el primer trasportador para acá, hay varias cosas de las que debemos hablar-
Rick podía entender la frustración de sus pilotos en particular de los Tenientes Penn y Baker, cuando les dio las noticias. Desempeño INSUFICIENTE se leería en el reporte de evaluación de los escuadrones Delta y Slammers que ellos dos comandaban, coincidía en que los estaban haciendo responsables por salir a combatir con una mano atada a la cintura por órdenes del comandante del grupo y son castigados por ejecutarlas lo mejor que podían.
-Ahora entiendo porque negó el permiso para que el Skull viniera a estos ejercicios- murmuro Rick Hunter en el tubo del elevador –Si nuestro hijo y nuestros ahijados hubiesen participado, seguro no hubieras actuado de esa manera, no te las querrías ver con Claudia y Mir encabronadas.- darle las malas nuevas a todo su grupo aéreo fue malo, bastante malo, en especial para Karol Penn y Jack Baker, era su primer asignación como comandantes y quizás fuera la última.
Ambos eran ex pilotos del Skull, habían volado por un buen tiempo con Ian, Josh y Ben, eran muy buenos oficiales, que estaban atrapados en uno de sus pleitos con su esposa. Rick no era tonto por más que quiso que su reunión de trabajo con Sue Graham fuera en privado, ella debió de haberse enterado y actuado en consecuencia.
Rick entro en el camarote que compartía con Lisa, bueno por lo menos en las áreas comunes, para nadie era un secreto que incluso en el satélite fabrica tenían habitaciones separadas; cansado va a la cocineta con unas ansias enormes de comerse el pastel de chocolate que dejo allí el día anterior, al abrir la nevera se consigue el plato vacío justo donde lo dejo. -Demonios- Se asoma a la papelera y consigue la torta botada en el pipote de la basura... -Mierda...-
De un tiempo para acá Lisa hace esas pequeñas cosas solo para torturarlo, Rick busco en la despensa el jugo de manzana de emergencia de Lisa, lo consiguió escondido detrás de las conservas y enlatados, lo destapo y lo vacío en el lavaplatos luego dejo el envase vacío en la encimera con una nota que decía: "Yo también te quiero mucho Comadreja..." se hizo un par de emparedados de crema de cacahuate y jalea de fresa, tomo una lata de Petite Cola que solo se salvó porque seguro Lisa necesitaba algo extra que ofrecer a las visitas y los devoro de pie, cuando depósito el plato en el fregadero noto un plato con migajas de salmón y patitas que recorría la cocineta del camarote.
Rick entro en su habitación para cambiarse de ropa cuando vio al maldito Gato de su hija acostado en su cama... Sonrió... aun le impresionaba que el gato estuviese vivo, ese era un hecho antinatural de acuerdo con el veterinario, El señor Bigotes debía tener unos 135 años gatunos o unos 25 años en humanos de los cuales 16 ha formado parte de la familia Hunter o lo que quedaba de ella. Emil hace tiempo le propuso a Lisa hacer experimentos con el gato para examinar la causa de su longevidad, pero Lisa se opuso a eso.
Se acercó a él y acaricio sus orejas, ese Gato era el único miembro de la familia que no se había alejado ni había tomado partidos, podía dormir hoy con él y mañana con Lisa y ninguno de los dos le reclamaba nada... Lisa insistía en llevar ese animalejo a todas partes, por eso se encontraba en el satélite fábrica en este instante.
-Bien parece que hoy me escogiste a mí...-
-Miau... - ronroneo y le dio la espalda -maldito animalejo que comes mejor que yo, no creas que no vi el salmón que Lisa dejo en tu plato- le susurra al felino.
-Prrurr Neow. - se bajó de la cama y salió del cuarto a paso muy lento, algunas veces piensa que el gato aún recuerda su etapa de callejero por eso siempre come todo lo que puede cuando hay... sonrió al recordar como su hija cargaba a ese pobre gato como si fuese un peluche a todas partes, negando después con la cabeza nunca era buena idea abordar el autobús de los recuerdos, decidió darse una ducha antes de retirarse a su estudio a analizar los informes de las maniobras.
-Maldita seas Hayes, ¿porque nunca has podido separar lo personal de lo profesional...?- se preguntó mientras tomaba su toalla y se metía en la regadera.
Al salir se decidió vestirse con un short negro y una camisa gris, tomo la carpeta con los reportes y observaciones realizadas. Y me dirigió a la en la pequeñísima habitación que me servía de estudio, iba a tratar de encontrar una forma de salvar las carreras de dos buenos pilotos.
Los reportes venían avalados con las firmas de Leonard, Reinhardt, Emmerson y Hayes. Cuatro a dos, Excedore no estaba del todo convencido y yo de ninguna manera iba a manchar el expediente de dos buenos oficiales y pilotos solo porque alguien estaba en sus días, Leonard siempre ha sido un dolor en el culo constante, su postura casi xenofóbica garantiza que jamás será el jefe militar de las RDF así que su único consuelo es joder a la gente de Global, como sabe que se dirige a él, los Sterlings y varios otros.
Emmerson es un buen sujeto, la mayor parte del tiempo, su mayor defecto es ser un tradicionalista y le desagradan los vaqueros, odia con todo su corazón a todo aquel que se desvié del manual, por lo que él y yo siempre hemos tenido más diferencias que coincidencias.
Luego esta todo el asunto de Reinhardt, nos hemos desagradado desde que nos conocimos hace más de 25 años, un pomposo soberbio proveniente de Bonn, Alemania y General de la Fuerza Aeroespacial, la enemistad se ha basado siempre en quien tuvo más méritos para ser comandante expedicionario en el SDF-2, estar a cargo de la defensa del sector Tierra, ser jefe del desarrollo de proyecto ALPHA… y como no, ser el esposo de Lisa Hayes.
El imbécil jamás ha sido particularmente discreto en señalar que "Lizzie" su apodo cuando fueron compañeros de academia, era mucha cosa para un pobre e imberbe granjero sin clase alguna. Tampoco era ciego, Reinhardt había aprovechado el distanciamiento en su matrimonio, para acercarse paulatinamente a Lisa. Aun peor, ambos sabían que ella no era idiota, aunque a últimas fechas estuviera empecinada en demostrar lo contrario, era obvio el interés de Reinhardt en ella, por eso es que le rompía las pelotas que ella le permitiese que este le demostrara sus atención y afecto incluso públicamente en alguna que otra ocasión.
-Tal vez Don tenga razón y debamos acabar con esto de una buena vez, nuestros hijos ya son adultos y tienen sus carreras, pueden cuidarse solos- dijo sentado en su sillón.
Miro entonces su portarretrato triple de madera callada, la primera foto era de él con sus padres y Roy afuera de la casa remolque en la que vivían, la tomaron según recuerda en una de las giras del circo aéreo esa en particular a las afueras de Las Vegas. Eran tiempos más simples y felices, antes de que su madre enfermara de cáncer, Roy se marchara a la guerra y su padre muriera en ese accidente aéreo.
La segunda era del día de su boda, se casaron exactamente un año después del último ataque de Khyron, los jardines del museo de la ciudad lucieron esplendorosos, la gente salía a saludar el cortejo nupcial, el sol se alzó esplendoroso y Rick juro escuchar pájaros cantores cuanto salieron de la iglesia como marido y mujer. El final de su romance de cuento de hadas, el inicio de su y vivieron felices para siempre…Que par de imbéciles fueron al creerse esos comentarios dice para sí mismo.
La tercera foto era de sus hijos. No puede negar que tuvieron muy buenos años, fueron bendecidos con cinco hijos sanos, fuertes, inteligentes. Esa foto en particular fue tomada durante unas vacaciones en Inglaterra, visitando la vieja y destartalada propiedad de los Hayes en Essex, alguna vez tuvieron el sueño de restaurar la enorme mansión a su antigua gloria, readquirir parte de las antiguas tierras e iniciar una pequeña finca donde criarían ganado lechero y de carne, como lo habían hecho generaciones de Hayes y Hunters, sería un retiro atípico. Pero al menos estarían alejados del ajetreo y las intrigas del mundo moderno.
-Era un buen sueño, pero al final del día termino siendo solo eso. Un estúpido sueño-
Examino los rostros de sus hijos en esa foto, Ian estaba a punto de entrar a la Academia militar, desde pequeño fue el que más interés mostro en continuar con la profesión de sus papas, de todos sus hermanos era quien poseía un talento innato para volar, si su abuelo Pop lo hubiera visto pilotear con tal destreza el Mokingbird que le compro a su hijo, se hubiera emborrachado mientras gritaba a todo el que lo escuchara que ese era su nieto.
Nathan todavía llevaba las marcas de acné en su rostro de adolescente, llevo sus talento a la medicina, aunque desde pequeño tuviera su actitud desenfadada, es quien más se preocupó por su prójimo, cuando el señor bigotes enfermaba Kate corría a donde su hermano para que este velara por la mascota de la familia, creyeron que sería veterinario, los sorprendió decidiéndose por medicina humana todavía más cuando se especializo en pediatría.
Don y Henry siempre fueron los más reservados, era rara la foto familiar donde no se encontrasen juntos, inteligentes, bromistas, hiperactivos. Sus maestros los llamaban genios y como muchos genios eran algo perezosos. Solo recordar las excusas que inventaban para no recoger su habitación o podar el césped le hacen sonreír. Henry siguió el camino que se había trazado y se graduó con honores de la universidad, amaba el trabajo que había conseguido al lado de Emil Lang, uno de sus héroes de la infancia. Don ha tenido el camino más difícil, un hombre al que le rompen el corazón no tiene derecho a llorar a menos que este total y absolutamente borracho y Donald detesta el alcohol. Se decidió a ser piloto militar como buena parte de la familia… ojala haya tomado la decisión correcta.
Sus hijos habían terminado por crecer unidos como hermanos, siempre que uno de ellos tenía problemas los otros corrían a ayudarlo. Ojala pudiera decir que fue gracias a él, pero la verdad era que fueron sus tíos los Fokker, los Sterlings, los Grant, quienes terminaron por criarlos, en los últimos años él y Lisa simplemente estaban demasiado obsesionados con encontrar Kate para notar a sus demás hijos. Cuando lo hicieron, sus hijos ya habían madurado el equivalente a años en muy poco tiempo.
Claro que tienen sus defectos, Nate y en últimos tiempos Henry parecía correr tras cualquier falda que se cruzara en su camino, Ian era demasiado dedicado en su trabajo, casi al punto de ser un adicto a él, no tenía casi amigos civiles a diferencia del resto de sus hermanos, necesitaba de alguien que le recordara que había un mundo afuera de las paredes de la milicia, quizás esa chica Mei Ling fuera la respuesta. Y Donald, mi niño se ha amargado la vida por una maldita mujer.
En medio de todos ellos sosteniendo junto a su pecho a ese maldito gato con una sonrisa tan grande que opacaba todo lo demás estaba su niña, su princesita de cuento de hadas, su pequeña salvaje como gustaba decirle cada vez que la veía entrar en el vestíbulo de su casa con los vestidos de domingo que Lisa solía comprarle, llenos de tierra y lodo. Su pequeña prodigio musical, jamás logro que se interesara en volar como sus hermanos. Pero al ver la expresión soñadora de Lisa cuanto Kate se subía al piano de la casa y comenzaba a tocar teclas al azar, se dijo que no todo en la vida debía girar en torno a los aviones. Por ser la más pequeña y la única mujer, siempre la cuido de más y mentalizo a sus hermanos para que la protegieran de igual manera.
Quizás ese fue su error mantenerla en una burbuja, alejada de todo lo malo del mundo, hacerla creer que su familia jamás la abandonaría, siempre cuidarían de ella que jamás le fallarían. Siempre le molesto que Lisa intentara castigarla, ella era su única hija debía ser más tolerante con ella, solía pensar.
Es difícil reconocer que se equivocó con su esposa y con su hija. Cuando le revelo que estaba embarazada, sintió que una parte de su corazón se hacía pedazos, él no había criado a una irresponsable de poca moral, anunciar el traer una vida al mundo a los 16 no era algo que debía tomarse a la ligera y eso fue lo que más lo enfureció, la que estaba enfrente suyo no era la chiquilla que rescataba cualquier animal callejero y se lo llevaba a Nate para que este los curara. La que se escondía detrás de la gabardina de su abuelo cada vez que visitaba la oficina del viejo.
En un momento de ira le cerró las puertas de su casa y le negó el parentesco. Ahora admite que estaba herido en su orgullo, que no supo comportarse a la altura que le demandaba ser su padre, que en el momento que más lo necesitaba, su hija se encontró sola sin su apoyo y lo que es peor, seguro que ella sintió que se había quedado sin su amor. Esa idea lo hizo volverse loco cuando ella desapareció, todas las noches por el primer año su peor pesadilla fue la de recibir una llamada de la policía diciéndole que la habían encontrado al fin… que debía presentarse a la morgue. Algunas veces aun soñaba con eso.
La culpa con la que ha vivido ha sido tremenda, lo ha hecho un hombre irascible y algo amargado. Tampoco ayuda el seguir unido a una mujer que si solo le dedica los buenos días y eso porque se tropiezan en la sala o la mesa. Aún no sabe porque se mantienen juntos… costumbre, rencor, miedo a estar solos sin nadie con quien descargar su amargura, o simplemente el hecho de querer seguir restregándose el papel de cada uno en la desaparición de su hija… ocupado en esas ideas decidió encender su computadora y acceder a su correo, necesitaba enviar los reportes a su comando para que se pusieran a trabajar en una apelación. Si la comadreja quería pelear sucio, él la complacería.
-"Papa… es importante"- decía un correo enviado desde la cuenta de Don. Era raro que él se comunicara a su correo oficial, pero si era importante las comunicaciones mediante canales oficiales al satélite fábrica tenían prioridad.
Cuando comenzó a leer las líneas del mensaje se quedó sin aire, las manos le temblaron y la ansiedad lo sacudió por completo, después de seis años su pequeña salvaje había regresado. Salió disparado a su habitación, casi arrollando al señor bigotes que maulló mostrando su desconfort se vistió con su uniforme, necesitaba hablar con Lisa.
En el momento que estaba por salir, la puerta del camarote se abrió y una figura de cabello rubio castaño y ojos verdes entro como si de una tormenta se tratase. Se encontraron de frente ambos respirando frenéticamente, se miraron a los ojos por primera vez en mucho tiempo. Era obvio que ambos sabían que Kate había vuelto, y sin saber cómo Rick se encontró abrazando a Lisa que sollozaba mientras le apretaba fuertemente.
Tal vez después de todo si podían tener su final feliz.
Saludos Cat
