Robotech no nos pertenece la historia Si… Saludos Cat y Fer
Capítulo 6
Eran horas tempranas en el satélite fabrica, y todo estaba en movimiento... el reporte de actividades del ejercicio debía ser presentado en definitiva ese día.
Reinhardt, estaba feliz, el pelmazo de Hunter había quedado en ridículo durante el ejercicio, el piloto de circense estaba tan molesto que no dudaba ni por un segundo que le pidiera esa noche el divorcio a Lisa... finalmente la Reina del Hielo seria libre y allí estaría él esperando para tener su oportunidad.
Desde que había enviudado hace casi 15 años no había puesto sus ojos de forma seria en una mujer hasta que vio que el matrimonio Hunter-Hayes tenía problemas; Lisa Hayes... cuando era joven había estado enamorado de ella en silencio y digo en silencio porque ella siempre ha estado con otro cuando él ha estado cerca; toda la academia la paso con Riber, el invencible y perfecto Riber.
Primero en su clase al igual que Lisa, científico y piloto de combate calificado, hijo de un general... Católico, maldito Hombre estaba seguro que hasta había sido acolito en sus tiempos, si no es porque un mujeron como Hayes se le atravesó en el camino, estaba seguro que Riber hubiese terminado como capellán.
Finalmente se graduaron de la academia y los mandaron a bases distantes, se enteró de la muerte de Riber casi un año después, no se volvieron a encontrar, ocurrió la lluvia de la muerta y en medio de ese desastre conoció a su esposa, casi dos años después de la lluvia de la muerte, cuando fue destruido el SDF-1 y él ya estaba casado con su segundo hijo en camino volvió a ver a Hayes… más hermosa que nunca, y contra todo pronóstico enamorada de un piloto poca cosa.
El tiempo paso, los hijos crecieron, él enviudo y la vida de los Hunter-Hayes se volvió un desastre con la perdida en sentido literal de esa cabra loca que llamaban hija... Lisa estaba más sola que nunca y él estaba igual así que esta era su oportunidad de tener algo con ella, y si tenía suerte podría envejecer a su lado.
Con esa idea Reinhardt, se sentó en su oficina muy feliz esperando las buenas noticias que ese día le trajese.
Estaba esperando leer la pataleta que Hunter a escrito cuando se consigue un informe algo escueto de una sola página... dándole una evaluación positiva al ejercicio explicando que se había cumplido con el objetivo del mismo evaluar las reacciones de los escuadrones en situación de total desventaja, el espíritu de sacrificio de los pilotos y su responsabilidad en el acatamiento de órdenes que les pudiesen poner en riesgo sus vidas. Sus pilotos habían respondido a cabalidad debido a que habían sacrificado sus vidas por proteger un bien mayor.
-Ese no era el perfil de la misión y con esta justificación Hunter no les salva la carrera a sus pilotos... 2 a 4, es una lástima por esos chicos. Pero qué remedio la vida te da golpes duros para que aprendas de los mismos.-
Tomo el informe de Lizzie y el cual estaba un poco más completo, pero solo un poco, explicaba que con sus órdenes había buscado evaluar psicológicamente a los pilotos, prepararlos para enfrentar una situación extrema que amerite un sacrificio. Esta justificación la acompaño con un informe psicológico aprobado hace tres meses que le sugería llevar a cabo la presente prueba como método adicional de preparación de sus soldados, una forma de ver de qué madera están hechos. Quedando totalmente conforme con los resultados del ejercicio. Al final daba una evaluación positiva.
-¿Que Mierda? suelta el informe y toma el teléfono... ¿Qué demonios está pasando?- Reinhardt, no podía entender como Lisa hubiera dado un giro completo en apenas unas horas.
La consiguió portando su uniforme formal, algo bastante inusual dentro del satélite -Almirante Hayes al habla.-
-Lizzie estoy leyendo tu informe, ¿qué es esto?, ¿Hunter te hizo algo anoche?, si es así solo dímelo y mato al bastardo.
Evitando suspirar y sin muchas ganas de hablar con él, Lisa trato de ser breve.
-John, no se trata de nada de eso, el informe que tienes en mano es el correcto, en él están explicados los parámetros del ejercicio,-Lisa hizo una pausa sus ojos verdes se veían cansados, hasta cierto punto le pareció indefensa y frágil- John espero… no necesito, necesito que me ayudes; no puedo quedarme aquí a discutir por estupideces. Por favor.- usaba un tono sorprendentemente cortante para con él lo que puso aún más nervioso al General.
-Hayes vamos saliendo, el transportador nos espera en el hangar- Se escuchó la voz de Hunter claramente. El piloto de circo pasó a su lado cargando dos maletas, mientras que Lisa se agacho a cargar esa bola de pulgas gatuna que cargaba para todas partes.
-Ya voy… espérame-
Johannes Reinhardt estaba confundido totalmente ahora, no había un tono mordaz en ninguno de ellos cuando se dirigía al otros -¿Lizzie que transportador? ¿A dónde vas?- apenas atino a decir.
-Volvemos a la tierra.- Ella lo miro a los por el monitor con un sentimiento que el no supo explicar, pero era algo parecido a la lastima, ella solo lo había mirado así en el entierro de su esposa- Tengo que dejarte; hasta, hasta luego John.- Reinhardt sintió un frio recorrer su espalda, no sabe porque pero esa despedida parecía definitiva, pero ¿qué demonios paso entre los Hunter-Hayes anoche?
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El aeropuerto estaba a reventar, no que le sorprendiera ya que era un día de semana la gente va y viene por trabajo, por lo que había mucha actividad. Su hermana se había sentido mal, al parecer un dolor en la cabeza la hizo sentirse mareada y se había ido al baño para refrescarse un poco.
-Será mejor que esos se aparezcan pronto- dijo pensando en sus hermanos quienes se suponía debían de estar aquí para despedirse de Kate, algunas personas lo observaban demás, su madre y tías siempre le habían dicho que era un hombre bastante apuesto, pero no solo las mujeres lo miraban con curiosidad.
-Mierda debo tener un letrero que diga "Encontré a mi hermana perdida" o "Estoy desesperado y disponible"- Lo cual no era bueno alguien podría reconocerlo a él o a su hermana. Ian Hunter frunció el rostro lamentándose por el poco tiempo que paso con su hermana. Pero era necesario ella debía regresar para poner en orden sus últimos pendientes y hablar con el pequeño Joseph, esa era una conversación de la que no quería formar parte.
Como decirle a un hijo pequeño que su padre o madre la persona más fuerte, inteligente y cariñosa del mundo a esa edad se iba a marchar para siempre. Solo movió la cabeza, ella tiene razón él no está listo para ser padre.
-Mierda, ni siquiera tengo novia estable- si hubiera una palabra que describiera su relación con Mei Ling sería intermitente.
Pasan un tiempo juntos, se dejan de ver por un rato en el que ambos ven a otras personas y después lo retomaban donde lo dejaron como si nada hubiera pasado, llevaban años así, desde que se conocieron cuando ella hizo un reportaje en el satélite fabrica.
Con pantalones muy pegados a la cintura y una camisa que remarcaba sus atractivos la entonces novata reportera tuvo a los pilotos comiendo de su mano por cerca de dos semanas. Se hizo una apuesta para ver quién sería el sujeto que clamara haberla conquistado, voluntarios no faltaron pero por increíble que pareciera fue él entonces imberbe e inexperto Ian Hunter-Hayes, quien logró anotarse la captura de tan notable "blanco".
La verdad es que Mei era una autentica beldad que puede tener a cualquier hombre que esta quisiera y por alguna razón le gustaba pasar tiempo con él. Sin embargo sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Ian ve a su hermano llegar con un bolso en la mano.
Kate estaba esperando que el paracetamol le hiciera efecto, al tiempo que se refrescaba la cara con el agua de lavamanos -Que mierda, estoy hecha un desastre- dijo al notar sus ojeras, busco en su pequeño bolso algo de rubor/sombra para ocultarlas no quería que Joseph notara que no se sentía bien. -Fantástico- añadió con sarcasmo -seguro lo deje en casa de Nate-
-Aquí toma el mío- una mano le extendió un pequeño estuche.
Kate solo atinó a decir -Gracias- y se quedó callada al ver de quien se trataba, tan absorta estaba en lo suyo que no noto a una joven de cabello largo hasta los hombros estaba arreglándose en el lavábamos al lado de ella –deje los míos en casa de un… amigo-
-Te entiendo, a mí me ha pasado lo mismo- dijo la chica que en esos momentos se ponía labial rojo.
Kate solo movió la cabeza, seguro que la había malinterpretado pero no tenía caso tratar de aclararlo en esos momentos, seguro tendría oportunidad cuando ella volviera.
Entonces sonó el teléfono de la chica que fastidiada contesto -¿Qué?... ya estoy en el aeropuerto, estoy esperando a que llegue el vuelo… ¿Mark? Es un inútil que solo tratara de tomar close ups de mis pechos…- decía la mujer que discutía fervientemente con quien quiera que estuviera hablando -Ahora escúchame bien tú. Te estoy haciendo un favor, así que no me digas como hacer tú trabajo, sino quieres que el jefe sepa que te estas revolcando con su sobrina ¿Me entendiste?... soy una reportera de "chismes" como te gusta llamarme a mis espaldas maldito cerdo… agradece que estoy de buen humor y ve pensado en la manera en que me resarcirás… imbécil- dijo con voz terminal.
Kate solo observo todo el intercambio sin decir una sola palabra, sino fuera por los tacones está segura que ella tiene su misma estatura. La televisión no le hacía justicia a Lynn Mei Ling, era mucho más bonita de lo que la pantalla lograba captar, cintura pequeña, curvas pronunciadas, ojos azules bastante brillantes, pechos y un trasero abundantes y bien formados.
-Ya veo porque Ian babea por ti mujer. Y porque mama te odia, ni siquiera ella lucía así de bien a tú edad y como ella lo tuyo es todo natural- antes de que Mei Ling dijera algo sobre la atención que le dispendia Kate, ella hablo -Hombres son todos unos cerdos- dijo esta.
-Amen por eso hermana tienes toda la razón…- la chica dijo eso mientras está ocupada arreglándose el cabello sin fijarse que Kate dio un pequeño brinco -Te usan y después te botan si los dejas- hablo con un tono tan sincero que ella no pudo sino seguir hablando.
-Si totalmente, eso me pasó a mí con el padre de mi hijo- Kate quiso taparse la boca. -Pero al menos Joseph es un niño hermoso y de buen corazón-
-Me alegra escuchar eso- La chica dejo de mirar al espejo para voltearla y darle una mirada no de compasión, sino de compresión -Espero que lo mantengas así, yo sé lo que es crecer sin un padre, o al menos el biológico, mi tío y mi tío abuelo se ocuparon de esa parte, cuando mi madre estaba ocupada coleccionando maridos-
-¡Ouch! Lo siento-
Pero Mei solo encogió los hombros. -Mi madre fue muy cariñosa y me malcriaba demasiado, creo que se sentía culpable por llevar una vida tan desordenada y estar tanto tiempo ausente, pero sé que aún con todos mis defectos me quiere… y yo a ella, aunque la mayoría del tiempo nos sea difícil permanecer en el mismo lugar, sin llegar a pelearnos. La última pelea es por el chico con que estoy o no estoy…- hizo una pausa quedándose pensativa- saliendo supongo. Es complicado- dijo adoptando una expresión pensativa que puso una sonrisa momentánea en la periodista.
-Te entiendo. Los hombres son complicados- dijo Kate con una sonrisa -Me pasa lo mismo con mis padres-
-¿Disculpa no nos hemos visto antes?- dijo la reportera -Porque sé que he visto tú cara en alguna parte. ¿Vives aquí en Macross?-
-No-
-Monumento-
-Tampoco, Pero si viví por un tiempo aquí. Tal vez hace tiempo, me fui de aquí antes de que naciera mi bebe. Tal vez nos conocimos en Suramérica, yo vivo allí ahora-
-Ya veo- Mei se quedó pensativa sin lograr ubicar -Tal vez tienes razón he hecho varios viajes a Sudamérica con los años-
-Bueno tengo que irme, mis amigos me esperan, gracias por la ayuda- Kate le entrego -Y buena suerte con tú articulo indeterminado-
-¡Gracias! A ti también-
Mientras en la recepción del aeropuerto…
-¿Donald a dónde demonios vas?.- dijo Ian interrogando a su hermano pequeño.
-¿A dónde crees? la tripona nos ha contado sobre su vida, pero ¿nos ha presentado alguna prueba?, ¿Quién te dice a ti que no va a volver a desaparecer para regresar a nosotros envuelta en un cajón de regalo?
-¡Donald!-
-No me importa, le guste o no yo voy con ella pedí vacaciones y me las aprobaron sumariamente.-
-¿A quién demonios amenazaste?- era bien sabido que el trámite para que aprobaran las vacaciones duraba mínimo 15 días hábiles.
-A Henry.-
Ian pestaño varias veces sin encontrar sentido a lo que Donald decía hasta que se acordó del affaire que su hermano Henry mantenía con una mujer casada de Recursos Humanos.
-Ian voy te guste o no... –
-A mí no es a quien tienes que convencer,- le dijo mientras vio a la enana salir del baño y comenzar a correr a sus brazos.- Estas muy mimada,- le dijo cuándo la recibió en brazos y comenzó a cargarla como si fuese una novia. Las muestras públicas de afecto de Ian eran extrañas pero era imposible para él no abrazar a su hermanita.
Ajeno está al hecho que en la distancia una de las más afamadas reporteras de Macross observaba la escena con rabia.
Está cubriendo la llegada de unos Senadores de Monumento, cuando salen ve a la chica dirigirse a un grupo de chicos muy apuesto cuando se acerca se da cuenta que es uno de sus cuasi cuñados y su artículo indeterminado, este último está abrazando a la chica fuertemente, cosa que le hace hervir la sangre...
-Maldita sea, ¿es que acaso mi madre tenía razón y ningún Hunter puede ser fiel?
-Mei muévete que te vemos que cubrir la pauta.- suspira y decide hacer su trabajo cuando voltea y ve como Ian alza a la chiquilla al estilo novia y le sonríe.
-Mark dame un momento ya vengo...- pero Mei, tenemos que grabar ahora- le reclamo su camarógrafo- dame unos minutos le respondió mientras se perdía en medio de una multitud.
-¿Donde esta Henry?- pregunto Kate.
-Viene con tío Roy y tía Claudia- Donald se queda en silencio por momentos –Y Josh viene con tío Max y tía Mir-
-Oh- dijo Kate –Bueno me voy a registrar el equipaje-
-De acuerdo en un momento vamos contigo-
Ian comenzó a discutir de nuevo con Donald sin darse cuenta de que Mei se paró detrás de ambos.
-Ya veo con que, con eso…- señalo hacia donde se encontraba Kate -estabas ocupado anoche cuando te llame, ustedes los Hunter son todos iguales...- en ese momento agradeció que gracias a insistencia de su tío, ella fuera una experta en artes marciales.
Sin que Ian tenga tiempo de reaccionar recibe un rodillazo en sus partes nobles y un puñetazo en el estómago, para darse la media vuelta mientras reprimía la ira y el dolor que llevaba dentro. Para su crédito Hunter no hizo ruido alguno y saco fuerzas de flaqueza y se dispuso a seguirla pero cuando va a salir tras ella Donald lo detiene...
-¿Qué demonios le vas a decir? que es tu hermana... vamos has que Kate salga en primera plana...-
Ian se contiene y aunque está molesto con Don no dice nada ya tendrá tiempo para aclarar las cosas con Mei.
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Ajena a la pequeña escena de celos de la casi novia de su hermano, Kate se encontraba registrando el escaso equipaje que había llevado consigo para el viaje, no se había sentido bien durante toda la mañana, la cabeza le había dolido sin parar, se mareo con facilidad, no se necesitaba ser un genio como su hermano Henry o un doctor como Nate para suponer a que su condición estaba empeorando.
-Qué mierda- dijo cuándo su vista se volvió a poner borrosa en la fila del equipaje provocando que se tropezara.
-Te tengo hermana- un par de brazos la tomaron por los hombros. Cuando se giró se consiguió a Henry mirándola con sus ojos mostrando preocupación.
-Gracias Henry- le dio una sonrisa, fue entonces que noto que no venía solo. Tía Claudia y Tío Roy venían con él junto con Josh.
-¿Te encuentras bien cariño?- la voz preocupada de mi tía me preocupo, no sabía cómo decirle que seguramente los primeros síntomas de mi enfermedad se estaban agudizando.
-Solo es un dolor de cabeza tía Clau, no es nada.-
Pude ver que mi excusa no la convenció en lo absoluto, a ella o a cualquiera de mi familia.
-Déjame ayudarte con eso enana- Mi tío Roy tomo mi equipaje y sin preguntar le dijo a Josh –Lleva a tu prima a sentarse- la cara preocupada de mis tíos me hizo sentir algo incomoda algo no me estaban diciendo.
-De acuerdo papa- Josh me tomo de la mano y me llevo con él, mientras nos alejábamos pude notar como Ian y Don llegaron con ellos y parecían discutir por algo. Pero Josh siguió su camino sin importarle mis protestas.
Al llegar pude saber porque. Sentados en una mesa apartada de la cafetería estaban mis tíos Max y Mir, los padres de Ben y los otros abuelos de Joseph.
Recuerdo lo cercanos que sus hijos y mis hermanos y yo éramos, jugábamos todos juntos, compartíamos las vacaciones, fiestas. Siempre supe que nosotros no éramos una familia tradicional. Ninguno de mis tíos, salvo Tía Claudia y Tío Vince eran familia consanguínea, aun así eso no hacia ninguna diferencia para nosotros.
-Mi chiquita- ella me abrazo y me llevo junto a su pecho, Tío Max solo me acaricio la cabeza como cuando yo era pequeña.
Una vez Dana y Rory dijeron que yo era su hermana honoraria, y supongo que para mis tíos yo fui una hija más para ellos. -Te extrañamos muchísimo- dijo él, se me hizo un nudo en la garganta.
Yo no pude decirles nada solo alce el rostro y les sonríe, fue una sonrisa triste ya que siempre fueron muy buenos, cariñosos y atentos conmigo. Ellos no tenían la culpa de lo que paso con Ben ni mucho menos, merecían que les hubiera negado a Joseph y de nuevo mi consciencia culpable hizo que las lágrimas salieran -¿Cómo han estado las cosas por aquí?- atine a contestarle.
Tía Mir me sonrió al tiempo que sus brillantes ojos verdes se tornaron algo acuosos, ella siempre ha sido bastante emocional; recuerdo como tío Max en ocasiones llegaba a dormir a casa cuando ella se ponía especialmente sensible.
Luce hermosa, su rostro casi sin huella alguna del paso del tiempo y con su cabello verde recortado, con un pequeño flequillo que le ayuda a ocultar su edad, mi mama y tía Claudia podrán conservarse bastante bien a sus cincuenta y tantos, pero tía Mir bien podría pasar por una treintañera madura. Mi tío Max se conservaba bastante bien, ahora tenía el porte de un hombre distinguido. Aunque también tenían ese aire de melancolía que note en todos desde mi llegada a Macross.
Después de saludarnos y notar que me sentía un tanto indispuesta nos sentamos. Nos pusimos rápidamente al día. A diferencia de tía Claudia y tío Roy, ellos seguían en el servicio aunque ahora ocupaban posiciones en la academia de las RDF. Los chicos estaban bien dentro de lo que cabe, aunque como todo no faltaban disgustos o problemas. Ben se había enderezado un poco, y hasta ayer se iba de juerga con mis hermanos bastante seguido. Rory se mantenía alejada de problemas, salvo las veces que llevaba a una chica o a un chico a casa. De mis primos al parecer Dana era la que al final de cuentas les dio menos problemas a mis tíos.
Yo sabía por instinto que no solo habían venido a saludarme y preguntarme como había estado estos últimos años. De alguna manera estaba segura de que Tía Claudia ya los había puesto al tanto de parte de mi situación, y junto con la pelea de Ian con Ben ellos ya tenían una buena imagen de la situación general. Sus rostros afligidos cuando les di los detalles solo se pusieron peor.
-¿Estas… segura?- la voz de mi tío Max se escuchaba perdida, confundida y sobre todo quebrada.
-Si aunque Nate dice que puede ser menos tiempo-
Hubo un largo silencio en la mesa, mis tíos estaban tratando de asimilar lo que les había dicho claro que podía ver sus caras llenas de incredulidad, mi tía Mir temblaba como si quisiera decir algo pero las palabras le fallaban, hizo lo único que podía hacer comenzó a sollozar en el pecho de tío Max. Él poseía una cara completamente en blanco, no mostraba emoción alguna aunque yo estaba segura que por dentro se estaba cayendo a pedazos.
-Kate- fue un susurro triste que salió de sus labios.
Mi tía se compuso después de un rato, y mi él aprovecho para limpiarse sus anteojos, por primera vez ella se veía como una persona que hubiera envejecido años en unos segundos, podía notar la inquietud de ambos y sabía cuál sería la siguiente pregunta.
-Kate, tu hijo es nuestro nieto, independientemente de quien sea su padre, porque tú siempre serás una hija más para nosotros pero... pero no podemos evitar preguntarnos si el niño es hijo de Ben.- Como siempre Tío Max y su forma política de decir las cosas, tome la taza de café que tenía entre mis manos y comencé a examinar su diseño como si fuese lo más interesante del mundo, tal vez debería decirles todo, cada día me siento peor, ¿me quiero llevar este peso conmigo?
-Tío en toda mi vida solo compartí mi cama con Ben, cosa que es patética si te pones a analizarla un poco.
-¿Pero entonces porque le mentiste a Rick?- pregunto mi tía Mir asombrada por mi declaración.
-Ben no me quería tía Mir.- y así como de simple frente a mis tíos en un aeropuerto lleno de gente comencé a llorar y a desnudar mi alma, les conté como había estado enamorada de Ben desde que tenía memoria, que me había entregado a él como una loca creyendo en historias de hadas y finales felices, para llevarme la decepción de mi vida al verlo a punto de hacer el amor con otra en mi propia casa.
-Tía Mir, no podía permitir que Papa me obligara a casarme con alguien que me había engañado, y sabes que lo hubiese hecho, yo menor de edad y Ben mayor, papa lo hubiese obligado a responder. Ben no quería responsabilidades ni compromisos, como lo iba a cargar con un hijo? Y yo, por muy egoísta que se escuche quería a alguien que nos amase a ambos que fuese parte de nuestras vidas por amor no por obligación, estar con Ben hubiese convertido nuestras vidas en un infierno.- Hice una pausa antes de continuar. Mis ojos estaban rojos y solo trataba de contener el llanto para terminar de hablar.
-Así que me aleje, quise proteger a mi familia de la vergüenza de mis acciones y según mis hermanos solo logre destruirla. Y ni siquiera sé si a estas alturas poder hacer algo para arreglar un poco todo el daño que hice.
Pasamos unos minutos en silencio sabía que dentro de un rato tendría que abordar, lo más probable es los chicos estuviesen por buscarme.
-Bueno esto por lo menos explica porque Ian le partió la cara Ben.
-¡MIR!- Sonreí, acababa de contar la tragedia de mi vida y al lado de tío Max y tía Mir pude sonreír.
-En realidad ellos no saben toda la historia. Y creo que es mejor que no se enteren. Podrían hacerle más daño.- Tía Mir solo asintió con la cabeza en seña que estaba de acuerdo, aunque pude ver en su cara decepción y pesar por el comportamiento de Ben, estoy segura que esta historia no había terminado allí.
-Kate cielo, ¿Y el niño? ¿Qué pasara con el niño cuando tu no estés?- para mi sorpresa fue el tío Max quien pregunto. -¿Qué le dirás a Ben? Es su hijo, no se comportó correctamente pero igual tiene derecho a saber que es padre.-
Trato de ocultarlo pero puede ver que había agitación en la voz del tío Max, estaba haciendo las preguntas para las que yo aún no tenía respuesta, al menos que no dejaran a todos enojados por las mismas. Además era de esperar que ellos se opusieran a cualquier decisión que no los tomara en cuenta a ellos como la familia paterna de Joseph. Los entendía perfectamente a decir verdad, era mi hijo ciertamente del que estábamos hablando pero también era parte de ellos.
-La verdad es que aún no he pensado en cómo decírselo a Ben o siquiera he pensado en dejarle la custodia. He pensado que lo mejor sería que se quedase con alguno de mis hermanos…- pude ver como mis palabras les causaban dolor a mis tíos.
-Hija no puedes guardarle un secreto de esta naturaleza al padre de tú hijo. Independientemente de cómo se hayan dado las cosas, esta es la oportunidad para enmendar muchos errores del pasado- estaba consciente de las palabras del mini sermón del tío Max, pero yo aún estaba nerviosa por tener que decirle a Ben sobre Joseph.
-¿Pero nosotros somos sus abuelos? Podemos encargarnos del pequeño sin problemas…- mi tía Mir comenzaba a agitarse -No puedes negarnos a nuestro nieto Kate… Además estoy segura que el niño ya ha preguntado por su padre-
-Miriya- Dijo mi con voz enojada el tío Max, la conversación había logrado sacarlo de sus casillas, pero se contuvo y logro hacer otra pregunta.
-¿Cuál es tú plan sobre qué hacer con Joseph una vez que tu… mueras?- la voz lastimera del tío Max me calo hondo
.
Yo sabía que lo que les había dicho era demasiado para procesar ¿Qué pasaría si alguno de los dos rechazara al otro? O ¿Si Ben tuviera dudas sobre decidir ser padre? Eso seguro lastimaría a mis tíos todavía más, pero no podía exponer a mi pequeño a la decepción que podría recibir al conocer a su padre.
-Quiero que Ben y Joseph se conozcan, pero necesito que se trate de un encuentro en el que Ben este mentalizado y sepa a qué atenerse. Además necesito que mi hijo también se pueda prepararse para venir a la ciudad. Por eso quiero pedirles algo a ambos-
-Adelante pequeña- tío Max me tomo de la mano.
-Quisiera pedirle que no le dijeran a Ben sobre nada de estos, quiero ser la que se lo diga cara a cara… por favor-
El tío Max accedió de inmediato y sin embargo tía Mir no se mostraba demasiado convencida, pero decidió seguir lo que les pedía su hija postiza. A pesar de las lágrimas mi visita fue productiva y pude aclarar varios de mis pendientes, ahora iba de regreso y para mi sorpresa Don venia conmigo.
Kate subió en el avión analizando la conversación que tuvo con sus tíos. Desde luego Joseph ha preguntado por su padre aunque de un tiempo para acá ya no lo hacía.
Creo que se cansó de mis respuestas evasivas. Me pregunto si mis padres se ofrecerían a cuidar de Joseph como hicieron Tío Max y tía Mir. Nosotros somos sus abuelos… algún día escuchare a mis padres decir esas palabras con orgullo con respecto a Joseph. En algún punto de este pensamiento se sintió cansada y se quedó dormida.
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Donald bajaba del avión en una pequeña ciudad, para alguien acostumbrado a vivir en Macross esto parecía más bien un caserío. Casi no había hablado con Kate durante el viaje de 7 horas que los llevo hasta allí, la niña había dormido y tosido casi todo el camino, la detallo y se preocupó... hace dos días no se veía tan mal como ahora, tal vez hubiese sido mejor idea que Nathan la escoltara en lugar de él.
-Mueve el trasero Don, que aquí nadie te va a buscar las maletas - Donald la siguió por el pequeño aeropuerto, casi todos los trabajadores la detuvieron para preguntarle cómo estaba y como le había ido en su viaje, luego lo vean parado a su espalda y se despedían.
-Ya me imagino los titulares de mañana: KATE LLEGA DE VIAJE CON UN HOMBRE Y ES SOLTERO.- Dijo su hermana mientras abría las manos en el cielo simulado el tamaño de un anuncio. Donald solo se rio de su comentario, su risa era ronca y masculina se escucha como oxidada debido a que casi nunca reía.
-¿De dónde demonios van a sacar que soy soltero?
-No tienes anillo cielo, si me hubieses dicho que me ibas a acompañar te hubiese buscado uno, pero ahora es muy tarde, cuando se enteren que eres mi hermano y que estas solterito y sin compromiso te va a acosar. Solamente las señoras de la Iglesia tienen 17 nietas en edad casadera y ningún chico a la vista, todas entrenadas en el antiguo arte del Bakery ósea, que al corazón de un hombre se llega por el estómago de aquí vas a salir mínimo con 12 kilos de más.
Kate se rio de la cara de su hermano mientras salían del aeropuerto, tendrían que tomar un taxi ya que había dejado su auto en casa.
Llegaron a una casa antigua estilo victoriano, con dos entradas independientes.
-Vivo en el anexo- le dijo Kate mientras pagaba el taxi y el agarrabas las maletas, la casita era bonita y pintoresca, estaba rodeada de árboles, flores y en el patio había una lápida en mármol rosa con el nombre de mi hermana... la expresión de mi rostro debió ser significativa ya que la rata que mi madre pario después de mi me dijo:
-Heee, les dije que fue un regalo y no he conseguido donde ponerla aun, además en el patio está bien, no es como si alguien se la fuese a robar, esta personalizada.- Kate se encogió de hombros antes de meter la llave en la cerradora y abrir la puerta.
Don se quedó viendo como una jovencita de unos 16 años casi tumba a su hermana al piso del abrazo que le dio.
-Gracias, gracias, gracias a Dios que llegaste... no creo poder aguantar 5 minutos más cuidado esa bestia que llamas hijo.- La pobre chica estaba toda sucia de barro lagrimas corrían por sus ojos y parecía cansada de tanto correr.
-¿Dónde está tu madre? le pregunto mi hermana a la jovenzuela
-Dijo que tenía que salir a comprar algo y me dejo con él-
Detrás de ella apareció un niño, el niño que él había visto en las fotos, en interiores y zapatos plásticos azules, estaba todo sucio, tenía pintadas cada mejilla con tres líneas 2 rojas y una negra, el cabello todo alborotado y sobre el algo que parecía un penacho de plumas.
-Mama... volviste, te extrañe mucho mami, mucho, mucho, mucho.
-Y yo a ti mi tesoro.- Kate cargo al niño y de paso le quito unas tijeras que traía en las manos.- Joseph sabes que tienes prohibido correr con tijeras.- Kate obviamente no lo estaba regañando en realidad estaba divertida con toda la situación, él niño no tenía ni una pizca de respeto por su niñera y la pobre chica estaba sufriendo a montones pensando que el niño era capaz de cortarle su hermosa cabellera rubia.
-Pero Mami, estamos jugando a los Indios ¿cómo se supone que le quite el cuero cabelludo?- La cara de inocencia del niño no lo engaño ni por un segundo, siendo gemelo y un Hunter se sabía todos los trucos para espantar niñeras no deseadas.
-Joseph, lo entiendo… debería alegrarme que no encontraste un hacha - escucho a su hermana murmurar.- pero mírate estas todo sucio...
-Me dijiste que no ensuciara la ropa así que me la quite.- Don comenzó a reír como loco el Karma era una perra, solo Dios sabia cuántas veces había oído a su hermana decirle esas mismas palabras a su madre.
-Don no lo alientes. Joseph ven que quiero presentarte a alguien... él es mi hermano, tu tío.
-¿Eres tío Nate?
-No soy Donald, soy algo menor que Nate pero mayor que tu madre.- Joseph solo miro hacia arriba era un hombre muy pero muy alto...
-Te pareces a mí pero en Grande, muy muy Grande.-
Don le sonrió al niño antes de acuclillarse para estar a su altura.
-En realidad tú te pareces a mí en versión pequeña,- En realidad el niño se parecía a su abuelo, copia fiel y exacta del original. Pero no sabía si el comentario podía incomodar a su hermana.
Tomo al niño en brazos y lo abrazo con fuerza, sin importar si se ensuciaba o no, este era un pequeño Hunter una parte de todos ellos está en él, y con el desastre que eran sus vidas lo más probable es que este niño fuese lo más cercano a un hijo que tendría en su vida. Al soltarlo voy que su hermana tenía una sonrisa grande y algo burlona.
-Joseph vamos a bañarte, y si te portas bien y te comes toda la cena te daré los regalitos que te mandaron tus tíos de Macross luego de eso... Ok cielo...
El niño asintió con la cabeza y salió corriendo a lo que Donald supone que es el baño... detrás de él la adolecente que estaba llorando hace 5 minutos lo vio de arriba abajo inspeccionándolo de forma descarada.
-¿Es soltero?.- Kate solo asintió con la cabeza.
-Mi hermana mayor más tarde vendrá a traerte un pastel para darte la bienvenida.- la tripona les guiño un ojo y salió corriendo al baño.
-Bien Donald, esta noche vas a comer como los reyes.- A Don solo le provoco partirle la cara a su hermana la ver la sonrisa burla de los Hunters en su rostro.-
- Perra.- Kate solo se rio en su cara.- Vamos a instalarte... no sabía que te gustasen los niños. Siempre pensé que eras del tipo ogro, tu saber odio los niños, las flores y los animalitos...
-No me gustan los niños pero me gusta tu chico se parece demasiado a nosotros cuanto teníamos esa edad.
-Si todo un Hunter, a veces me pregunto qué pensaría mama al verlo.
-No tengo ni la más mínima idea, hace unos años te habría dicho que lo amaría, pero ahora con los sentimientos tan encontrados que tiene hacia papa y el parecido que el niño tiene con él, no se decirte.-
-Me gustaría que se arreglaran las cosas entre ellos, tal vez mientras este en Macross pueda hacer algo.
-Quien se mete a redentor sale crucificado Kate... sé que lo que te diga entrara por un oído y te saldrá por el otro pero ten cuidado con papa y mama, podrías empeorar la situación aunque honestamente no creo que eso sea posible.-
-Mama ya estoy listo.- el grito de Joseph rompió la burbuja de tristeza que se había formado entre ellos.
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Rick estaba sentado en el trasportador pero se sentía incómodo, Lisa se había sentado en la ventana derecha mientas que él se había sentado en el extremo opuesto del mismo pasillo, hacia años no se sentaban juntos a menos que fuese estrictamente necesario.
Lisa estaba aferrada fuertemente a ese estúpido gato como si fuese un muñeco de peluche mientras le pasaba la mano desde la cabeza hasta la cola. Cuando viajaban el gato siempre iba en su caja de transporte, pero esta vez Lisa no quiso soltarlo, se veía tensa y preocupada; Claudia solo le dijo que Kate estaba enferma, nada más, Don ni siquiera se molestó en mencionar ese hecho, solo dijo que Kate estaba en casa de Nathan... habían estado llamando a los muchachos desde anoche pero no se habían podido comunicar con ellos.
Allí estaban sentados los dos, preocupados por el mismo motivo y sin poder compartir sus inquietudes, anoche Lisa se alejó de su abrazo, y eso lo lastimo más de lo que suponía, tanto que como siempre no paro su bocota y le dijo que antes de viajar para ver a su hija tenían que arreglar lo que harían con los tenientes Penn y Baker.
Claro que eso había puesto furica a Lisa y volvieron a discutir sacando todos los adjetivos y grandes clásicos que han usado en cada pelea desde que se conocieron, pero esta vez fue Lisa la que claudico y en una de las contadas veces en la vida de ambos, ella admitió haber cometido un error con sus pilotos. Con eso aclarado él se encargó de arreglar el transporte a la Tierra.
Sobra decir que ninguno de los dos pudo dormir, entre la esperanza de volver a ver a su hija después de muchos años y de haberla tenido en sus brazos por primera vez desde hacía un tiempo atrás, le hicieron caer un severo insomnio. Pensaba que la gran mayoría de sus sentimientos hacia Hayes habían muerto, pero solo bastaron 5 minutos de tenerla entre sus brazos frágil e indefensa para darse cuenta que aun la amaba. Lastimosamente no creía que ella sintiese lo mismo por él.
-Que no daría por poder abrazarte, ser tu consuelo y fortaleza una vez más Hayes, si solo me dejaras entrar en tu vida nuevamente...- pensaba mientras veía con Lisa distraída encerrada en su mundo tratando de sobrellevar las cargas del universo sobre sus hombros. -Mi pequeña comadreja que siempre se preocupa de más...- pensó Rick y sintió en ese momento como un sentimiento muy antiguo se asentaba en su pecho... porque por más que meta 300 mujeres en mi cama no puedo superarte, ni olvidarte Comadreja. Tal vez sea que te tengo demasiado metida en la piel.- se lamentó profundamente Rick Hunter.
-Almirantes abrochen sus cinturones estamos a punto de entrar en la atmosfera terrestre. - Lisa puso al gato dentro de la caja de transporte y el muy roñoso se quejó con un maullido, mientras se pegaba de la camisa de Lisa con las garras sin dejarla ir...
-Maldito malcriado. Permíteme Lis- le dije parándome presionando la garra del felino para que se abriera y así soltara la camisa de Lisa. Y allí en ese momento por primera vez en mucho tiempo pude ver una de sus sonrisas tristes dirigida a mí.
-Gracias Hunter.
Tome mi asiento y no puede evitar pensar desde cuando no me daba Lisa las gracias por algo... aparentemente desde hacía demasiado tiempo.
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Era más de media noche cuando Donald sintió que alguien abrió la puerta de su habitación... estaba tan cansado que casi no lo había sentido.
Después de llegar darse una ducha e instalarse, comenzaron a llegar unas señoras mayores que lo examinaban de arriba abajo con desconfianza, bueno esto fue hasta que la PERRA maldita que llamo hermana me presento como su hermano mayor, un Ingeniero, Militar asimilado con trabajo estable, Piloto Varitech, totalmente independiente, soltero, sin compromisos, con un apartamento y auto propio... y agrego a la descripción las siguientes palabras: Es el más sano de mis hermanos, los otros son unos sucios perros mujeriegos pero Donald aquí presente es un pan de Dios con mal carácter... es más, es el único de mis hermanos que nunca ha jugado dos bandas.-
Una solo palabra cruzo mi mente... PERRA... y de allí no tuve un minuto de tranquilidad.
Vi como 6 señoras sacaban sus teléfonos celulares de sus carteras y en un movimiento que dejaría en pena a nadadores sincronizados profesionales llamaron a sus hijas o nietas...
Una hora más tarde se sentía el protagonista de un Anime Harem... mujeres se aparecieron con todo tipo de comida en a casa y aparentemente mi famosa Cara de Culo registrada marca Acme no las espantaba... Gracias a Dios Joseph quiso que le enseñara a utilizar sus juguetes, lo cual me permitió quitármelas de encima un rato, cosa que a la larga fue peor...
Como que el ver a un hombre adulto jugando en el piso con un niño despierta instintos en las féminas que él nunca había visto u oído... inmediatamente recibió el calificativo material de esposo y padre.
Él nunca ha sido un cobarde pero por primera vez quiso salir huyendo lo más lejos posible de allí, solo se quedó por pasar tiempo con su sobrinito y la perra, Si, "la perra" ella ya no merece ser llamada mi hermana, no señor, solo espero que no le cuenta nada a los chicos esta noche, no quiero llegar a Macross a partirle la cara a Nate.
Vi como una cabecita oscura se metía en mi habitación y suspire tranquilo, por lo menos no era una de esas locas acosadoras.
-Tío Don... estas despierto?- Pregunto en un susurro el pequeño niño mientras trepaba en mi cama.
-Si Joseph... dime ¿qué te tiene despierto a estas horas?- el pequeño se mordió el labio demostrando una vez más que era hijo de su madre.
-Te puedo preguntar algo, pero tiene que prometer que no le dirás a mama que te pregunte.- Bien mientras no me pregunte sobre las aves y las abejas, todo está bien.
-Dime Joseph puedes preguntarme lo que quieras.- le dijo antes de acariciarle el cabello al niño.
-Tú conoces a mí.. a mi papa?- y así de simple y contra todo pronóstico un día malo se puso peor.
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Nate llevaba su Hummer por las calles de la base, apenas prestando atención a las señales de tránsito, tenía que recoger a Henry a la salida de su turno en el centro de investigación, para ir a una de las pistas de la base, y verse con Ian y sus tíos.
La situación era bastante mala ya con Kate anunciando que estaba desahuciada, con un hijo con el cual no sabía qué hacer. Ahora tenían que agregarle que debían enfrentar a sus padres mucho antes de lo previsto.
-Ah por cierto chicos, le avise a papa de la visita de Kate- fue el mensaje que envió Don desde su móvil en el avión antes de que este despegara. El muy maldito pego y corrió como un cobarde pero ya se los pagaría a todos. Ahora sus papas estaban por llegar y claro, nadie estaba listo para enfrentarse a Lisa "La Gran Comadreja" Hayes ni a Richard "El Boca Impertinente" Hunter ni tampoco sabían a que se enfrentarían, cada uno por su lado o a los dos juntos, ese último pensamiento le dio escalofríos a Nate.
-Estúpido, idiota, pedazo de pendejo, porque coño de la madre Henry no te ahorco con el cordón umbilical cuando pudo-.
Tan enojado estaba que no noto el letrero que decía que era una zona de 20 km/h, cuando él iba a 65. Las luces y la sirena de una moto patrulla le hicieron darse cuenta de su error -Mierda, este es uno de esos días-
-¿Sabe que esta zona es de baja velocidad? y usted iba muy por encima de ese límite- escucho decir.
La voz se le hacía conocida.
Nate contuvo un bufido, tendrá que aceptar la multa que le impongan y esperar a que esta no sea demasiado severa -Solo múlteme ya, oficial-
La oficial se ajustó sus gafas de sol contrariada por la pésima actitud del piloto
–Licencia y registro del vehículo- ordeno una voz un tanto aguda pero algo simpático. Pero él no estaba de humor, dio un resoplido y cumplió sin mirar al oficial que estaba a punto de infraccionarlo. -Y bien Doctor Hunter ¿puede decirme donde es el incendio?-
Si fueran otras las circunstancias Nate hubiera usado su creatividad y el hecho de ser doctor para excusarse de la multa diciendo que se dirigía a alguna clase de emergencia o hubiera notado a la mujer policía de cabello pelirrojo con pecas, ojos violetas y buen cuerpo de que lo había detenido. -Si tengo suerte en la pista de aterrizaje señorita…-
-Jajaja… claro, lástima que seas médico y no bombero, aunque ambos sabemos que te encanta apagar incendios; tengo que multarte Nate no puedo dejártelo pasar- la oficial comenzó a escribir la multa.- La picardía del comentario y la familiaridad en el uso de su nombre le llamo la atención.
Nate levanto una ceja. Fue ahí que leyó la placa con el nombre de la uniformada -S. V. Konda-Leeds- y trago saliva al reconocer el nombre y la portadora de ese uniforme -Sammie V. ¿eres tú? Vaya cuanto tiempo ¿Cuándo volviste a Norteamérica?- dijo tragando saliva y sintiendo como sudaba frío.
-Hace unos días, veo que tú sigues siendo el mismo egoísta que no se da cuenta de lo que ocurre en su entorno y piensa que el mundo gira porque respiras- respondió con voz altiva la oficial.
-Oh Mierda. Definitivamente ESTE es uno de esos días- pensó
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El transbordador llego finalmente al puerto espacial a las afueras de Monumento y de ahí tomaron un pequeño avión de transporte para llegar a la Base Prometheus en Macross.
Sin sorpresa cuando bajaban la escalerilla de la nave se dieron cuenta de que casi toda la familia estaba reunida. Mientras el señor bigotes maullaba en su jaula para que lo dejaran salir, Rick y Lisa se acercaron al grupo formado por sus hijos y amigos, notaron las caras largas de estos, Miriya en particular tenía sus ojos rojos y si conocer a la zentraedi por más de tres décadas les había enseñado algo, es que había muy pocas cosas capaces de hacer que esta llorara.
Lisa no pudo ocultar su decepción al no distinguir a Kate entre el grupo -Esto no se ve bien- le escucho decir a Rick y definitivamente tenía que concordar con su observación.
-Hola papa, mama- Ian como el mayor del grupo se acercó a ellos. Su hijo se veía nervioso y además los moretones que llevaba en el rostro indicaban que aquí había mucho más de lo que les habían dicho.
-¿Dónde está su hermana?...- Rick interrumpió a su hijo mientras buscaba a Kate con la mirada.
-¿Donde esta Don?- añadió Lisa que ahora notaba que otro de sus hijos no estaba allí.
-Oigan, sé que están preocupados por saber sobre Kate. Pero de verdad debemos hablar en otro lugar- continuo Ian, temeroso del alboroto que se armaría cuando les soltara la noticia sobre la enfermedad de su hermana.
-Hablamos en cuanto veamos a tú hermana.- A Ian no se le escapo que su madre estaba dando órdenes. -Así que dime en donde esta-
-Haz lo que te dice tú madre- agrego su padre.
-Miren de verdad entiendo que quieran saber lo que ha pasado en su ausencia, pero Ian tiene razón busquemos otro sitio donde hablar- Nate trato de ayudar a su hermano mayor y tratar de razonar con sus padres.
Pero después de tanto de esperar a tener noticias de su pequeña, ambos no estaban de humor para ser pacientes por lo que endurecieron su postura.
-Nate si no nos dices que está pasando, vamos a voltear cada piedra de este lugar hasta hallar las respuestas- mascullo su padre en su cada vez más creciente enojo.
-Escucha a tú padre, sé que Kate esta en enferma, pero lo que a mí me importa es saber el estado real de cómo se encuentra ella.-
Sabía que sus papas eran unas criaturas bastante necias cuando se lo proponían pero el mayor de sus hijos no podía creer que quisieran que todo lo que ellos han pasado durante los últimos días se fuera a ventilar a la vista de medio mundo, afortunadamente no estaban solos y de su lado se encontraba la única persona en el mundo capaz de meterles sentido común a ese par.
-Rick, Lisa ya basta.- sin alzar la voz, el tono firme Claudia Grant-Fokker los hizo callar -Kate no se encuentra en estos momentos en Macross…- antes de que sus amigos pudieran decir algo la morena prosiguió –Fue a resolver varios asuntos antes de regresar y hablar con ustedes. Don fue con ella para ayudarla en lo que necesite.-
-Pero…- Lisa no pudo terminar.
-¿Y si de verdad quieren saber qué pasa con ella?- tanto Rick como Lisa asintieron varias veces.-–Entonces tendrán que aceptar que este no es el lugar adecuado para hablar al respecto.-
Con eso los Hunter-Hayes se dieron cuenta de que no conseguirían nada más y aceptaron las palabras de la morena, poco después sentados en la sala de su casa, los malos presentimientos de Elizabeth Hayes-Hunter se hacían realidad.
Nate explica lo más claro y sensible que podía a sus padres, el hecho de que su hija menor estaba agonizando -Por los resultados en los exámenes y la opinión de tía Jean con la cual coincido, creo que el desenlace será entre los tres y cuatro meses. La enfermedad fue detectada tardíamente ya es inútil cualquier terapia.-
Rick fue el primero en reaccionar y como era de esperar no tomo a bien la noticia -¡NO! ¡NO! ¡NO! Yo no acepto eso, vamos a llevar a Kate con otros especialistas para que la examinen, los mejores doctores para su hermana y…- pero la mano que su esposa coloco junto a la suya le hizo voltear a verla.
Lisa tenía sus ojos a punto de desbordar pero se mantenía firme y calmada –Nos ocuparemos de eso después Rick, ahora tenemos que hablar con Kate- su tono de voz fue suave y amable y Rick no tuvo más remedio que tranquilizarse
–Díganme ¿A qué exactamente viajo Kate a ese lugar de nuevo?-
-Ella quería dejar todo listo para mudarse de allá para Macross- continuo Ian –Eso incluida empaquetar varias de sus posesiones, y traer a su hijo para acá.
-¿Entonces Kate tuvo un niño?- pregunto de nuevo Lisa.
-Así es mama, aunque no tuvimos oportunidad de conocerlo-
Mil y una ideas pasaron por la mente de ellos, al escuchar las palabras de sus hijos, aún se resistían a aceptar las noticias que había recibido. Pasaron unos minutos en silencio antes que Rick se levantara.
-¡A la mierda! No me pienso quedar sentado en este lugar- e inmediatamente toma el teléfono, mientras Lisa hace una llamada desde el celular. Una vez más la coordinación de sus padres en un momento de crisis los impresiona...
-Hay un vuelo que sale hoy a las 4 am llegamos a eso de las 10 de la mañana- dijo Rick.
-Resérvalo, recursos humanos esta notificado de nuestra ausencia pedí una semana- agrego Lisa.
-Bien voy a llamar a Miller y Steel para que sepan que se tienen que encargar del fuerte-
-Ok, yo voy a hacer las maletas.-
En menos de 3 minutos sus padres tenían un plan de acción.
-Yo voy.- exigió Nate
-No, ustedes se quedan aquí, nosotros necesitamos un tiempo para hablar con su hermana, a solas.-
Los chicos trataron de protestar, pero un gesto silente de sus tíos Claudia y Roy los hizo desistir, ellos ya habían tenido su oportunidad de pasar algo de tiempo con su hermana, por lo que era justo que sus padres también tuvieran la oportunidad de hablar sin que nadie los interrumpiera con su hija.
Rick los dejo solos en la sala, cuando entro en su habitación se consiguió a Lisa armando su maleta, tenía años que no tenía un gesto de ese tipo con él. Se acercó a ella y la abrazo por la espalda. -Hemos pasado por muchas cosas juntos, estaremos bien. Kate vendrá a casa y conseguiremos una cura, no hay de qué preocuparse. Tendremos a nuestra bebe con nosotros mucho tiempo.-
Lisa sabía que Rick mentía, que las cosas no estarían bien, y si lo que Nate les dijo es verdad, su hija tenía los días contados. 6 años perdidos, 6 años sin verla, sin abrazarla sin tocarla. Todo por culpa de su orgullo.
-Rick no me importa lo que pase, solo quiero abrazarla y volverla a ver.- Se giró y abrazo a Rick con fuerza, antes de besarlo en los labios. Como si se arrepintiera de eso se separó de él. Pero este no se lo permitió, en lugar de eso la acerco a su pecho y la abrazo fuertemente, ambos se quedaron así por un buen tiempo, por la madrugada salieron al aeropuerto y viajaron con rumbo a Guagualote.
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Era media mañana y Kate no se sentía muy bien, aun así estaba levantada y vestida para salir, hoy Joseph tenía un juego de Futbol él era el arquero estrella de su equipo infantil y era su deber de madre ir a verlo jugar.
Se encuentra en la cocina haciendo el desayuno cuando desde la ventana a la distancia ve a dos chicas que visitaron su casa anoche aproximarse con sus vestidos domingueros y una cesta debajo del brazo.
-Parece que me ahorre de hacer el desayuno.
-Me quitas a esas mujeres de encima como sea Kate o te la hare pagar con sangre.- el gruñido de su hermano a su espalda la alerto, tenía una taza de café en mano y estaba vestido de forma deportiva. Lo cual era muy pero muy extraño en el a menos que fuese al Gym o a entrenar.
-¿A dónde demonios vas vestido así?
-El juego de hoy es de padre e hijos, voy a jugar con Joseph.
-Pero ¿cómo?, yo no sabía na...
-El chico no quiso decirte nada, sabe que no estás muy bien, y aparentemente te entristeces cada vez que te pregunta por su padre, por eso no te dijo, no quiere verte triste.
Kate se sintió culpable, tendría que hablar con su hijo... En ese momento sonó el timbre las admiradoras de su hermano habían llegado, Kate se dirigió a la puerta pero se mareo en el camino teniendo que recostarse al marco de la puerta de la cocina, Don llego a su lado casi inmediatamente.
-Siéntate, deja que yo abra la puerta.- Kate solo asintió con la cabeza los medicamentos cada día le caían peor. Don fue cortes y cortante, una combinación maestra que solo un Hayes podía mostrar. Al final convenció a las chicas de hacer un picnic durante el juego, era obvio que las chicas no sabían que Don iba a jugar por ende no tendría tiempo de sentarse con ellas, las despidió cortésmente y volvió a su lado.
-No quiero que vayas, te quedas descansando aquí y yo saldré con Joseph.
-Don tengo tantas cosas que hacer que…
-No me importa... hoy descansa estoy seguro que el niño disfrutara un rato conmigo.- Era una orden y Kate lo sabía, con Don e Ian las cosas eran Si o Si y punto, suspiro hondo y asintió con la cabeza, Don comenzó a servir cereal con leche no tenía ganas de desayunar pesado ni ella tampoco... al terminar fue a despertar a Joseph, tenía que prepararlo para el juego de Futbol... cuando lo estaba peinando no se pudo contener de preguntarle.
-Sabes que te amo y que puedes contarme lo que sea mi pequeño guerrero? el pequeño niño solo asintió con la cabeza.
-No quiero que te de miedo hablar conmigo, puedes decirme todo lo que pase por tu cabecita loca yo siempre tratare de entenderte, porque te amo como a nadie en este mundo. Mi pequeño y hermoso bebe.- lo tomo en brazos y lo abrazo con fuerza y comenzó a repartirle besitos por toda la cara.
-Mamaaaaa no soy un bebe, soy un niño.- ella rio ante su queja.
-Si eres un niño, el niño bello hermoso y precioso de mami, ven dame un beso.- Joseph se acercó a ella y la beso.
-Te amo mami.
-Y yo a ti cielo, ve tu tío Donald ya te debe estar esperando afuera.- El niño volvió a asentir con la cabeza mandando sus mechones de cabello enrulado por todas partes.- Joseph espera un minuto hijo.
-¿Si?
-¿Qué te parece tu tío Donald?
-Mami es genial.- le dijo antes salir corriendo despidiéndose moviendo su manita en la puerta y una sonrisa grande en el rostro.
Habían pasado solo 20 minutos desde que Joseph y Don se fueron al partido cuando sonó el teléfono era del Despacho del Doctor Sandrea, le habían cancelado una cita y tenía un cupo para atenderme.
Me arregle corriendo y subí a mi auto, agradecí a toda deidad que conocía que Donald haya decidió caminar al estadio con Joseph para calentar los músculos... después de viejo, deportista se nota que mi hermanito tiene demasiado tiempo y energías que gastar.
Me senté en el despacho y comencé a redactar mi testamento mentalmente mientras esperaba que me atendieran, aun no sabía a ciencia cierta quien quiera que fuese tutor de mi hijo pero en este momento tenía que dar un nombre, empecé a analizar a mis hermanos uno a uno, y como habían cambiado sus personalidades en este tiempo, también analice la propuesta de los Sterling, pensé en mis padres y también en Ben... tal vez, de acuerdo a cómo evolucionen las cosas en Macross decida cambiar mi última voluntad pero por ahora esta es la solución más práctica que encuentro.
- Señorita Hunter, ya puede pasar.
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Rick y Lisa habían tomado un taxi en el aeropuerto, no conocían la pequeña ciudad y agradecieron que Claudia haya sido tan previsiva como para quitarle a Kate la dirección de su casa. Estaban algo asustados y ansiosos. Sin agregar a esto trasnochados y cansados, con la noticia que le habían dado sus hijos no podrían dormir ni con un calmante de elefante.
Rick miraba distraído por la ventana era un pueblo bonito y pintoresco –Deténgase por favor.- Lisa mira a Rick y este solo señala por la ventana.
En un parque cercano esta su hijo Donald jugando futbol con varios niños y adultos.
Lisa concuerda con Rick y deciden bajarse del vehículo, lo más probable es que Kate este cerca de allí, su hijo no es una persona sociable para estar compartiendo con extraños solo porque le nació del corazón.
Colocaron sus cosas en las gradas y vieron el final de juego... Aparentemente el equipo de Don había ganado. Lisa comienza a hacerle señas a Don y ve que su hijo se acerca a ellos con un niño sentado sobre sus hombros, un niño que es una réplica en miniatura de su esposo.
-Dios y hasta hoy yo pensé que Nathan se parecía a ti.- murmuro Lisa.
Rick asintió con la cabeza mientras tomaba su mano, ambos estaban nerviosos aun no veían a Kate por ninguna parte pero en ese momento no importaba, ambos estaban a punto de conocer a su primer, y único nieto hasta donde sabían y pese a la situación el corazón se les hinchaba de alegría.
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Salí del despacho del abogado una hora después con el corazón más ligero, mire al cielo y me di cuenta que estaba haciendo un muy buen día, me imagine a mi hijo retozando en el campo de futbol junto con un Donald todo amargado y sucio, acosado por mujeres que le hacen barrar desde las gradas y me dio risa.
Mire mi reloj, todavía era temprano, me monte en mi auto y me dirigí a la cancha de juegos. No me sentía muy bien, pero quería pasar tiempo con los chicos, Joseph tenia juegos de futbol todos los fines de semana pero aun así me fascinaba ver a mi hijo lanzarse con todo a atrapar la pelota una y otra vez.
Estaba en el cruce en 5 de Julio con Cecilio Acosta cuando me agarro un atasco, solo Dios sabia cuanto tiempo iba a pasar en esa cola... habían pasado 15 minutos y tengo que admitir que estaba algo distraída escuchando la radio cuando escuche como alguien tocaba corneta desesperadamente mire mi derecha y vi como un camión 350 venia fuera de control en sentido opuesto, parece que no podía frenar y yo estaba atrapada entre dos autos no podía moverme, no había nada que pudiese hacer para evitar el impacto, cerré los ojos y espere... lo último que vino a mi mente fue la imagen de mi hijo despidiéndose de mí en la puerta de mi casa con una sonrisa en su cara.
Y entonces todo se volvió negro.
Fin del Capítulo.
Fue un capitulo muy pero muy largo…
