CAPÍTULO 1: TRES CARTAS
Era viernes por la tarde, Harry estaba agotado tanto física como mentalmente, el trabajo de Auror no era fácil, siempre había alguien que no respetaba las leyes. Por suerte tenía un fin de semana tranquilo para pasar en casa, dormiría, dormiría y… si, dormiría un poco más. Si la situación y sus compañeros de casa le dejaban, claro.
Se sentó en un de los sillones de la sala de estar y recostó la cabeza en el respaldo. Cerró los ojos, una siesta antes de la cena no parecía ser mala idea. En eso estaba cuando un golpe seco sobre su estomago le hizo vaciar el aire de los pulmones. Abrió los ojos de golpe y dirigió la mirada hacia abajo. Se encontró con unos ojos exactos a los suyos.
James…- dijo con resignación, su fin de semana tranquilo se iba lentamente por la borda.
Hola, papi.- dijo un niño de 4 años sentado sobre el estomago del joven.- ¿Jugamos?
Tu padre esta muy cansado, James.- Harry miro con ojos suplicantes a su padrino.- ¿Por qué no le dejas descansar hoy y así mañana le vuelves a dejar hecho polvo por jugar con el todo el día?
¡Si!- pego el niño un salto sobre el estomago de su padre, de nuevo, haciéndole exclamar un gruñido de dolor.
Gracias, Sirius, por tu apoyo.- contesto el moreno. Cogió al niño por las axilas y lo levantó haciendo que el infante soltara risas de felicidad.- Pero vamos a hacer un trato tu y yo, ¿de acuerdo, enano?- el niño asintió sonriendo.- Hoy nos vamos a acostar pronto, vamos a dormir muy bien y toda la noche.- Harry miro a su hijo fijamente.- Y mañana nos levantaremos tarde, para así estar descansados y bien para poder jugar y divertirnos durante todo un mes. ¿Te gusta el trato?
¡Si!- contesto el pequeño aun más feliz.
Pues a lavarse las manos bien que seguramente Kreacher ya tendrá la cena preparada.- dejo al niño en el suelo, quien salió corriendo, lo que sus pequeñas piernas le dejaban, escaleras arriba, para realizar el mandato dado por su padre.
Sirius había presenciado todo el trato y sonreía feliz. A pesar de todo, su ahijado tenia una fuente de felicidad, sabia que no era todo lo que el joven necesitaba pero si lo suficiente.
Así que al final te has cogido vacaciones…- le comento el mayor.
Si, se aproximan las fechas en las que Remus y tu desaparecéis en vuestras vacaciones hacia el lugar desconocido del cual no queréis decir nada.- Harry le miro con cara sospechosa.- ¿Sabes que estoy comenzando a pensar que vosotros dos…?
Ni se te ocurra pensar eso.- le señalo con un dedo amenazante.- Tanto Remus como yo somos 100% heterosexuales. Además, no sabes lo bien que nos lo pasamos ligando como mujeres preciosas, hacemos hasta competiciones, las cuales gano yo siempre.
Eso es porque yo no hago ninguna competición.- Remus salía de la biblioteca con un libro abierto entre las manos.- Es él el que se afana en ver cuantas mujeres caen a sus pies.
Eso lo dices porque tu con una ya tienes suficiente.- Remus le miro de forma seria.- Lo que sea.- desecho el comentario Sirius.- Pero no, y que te quede bien claro Harry, no somos pareja.
Remus levanto la cabeza del libro, miro a Harry, luego a Sirius y de nuevo a Harry con mirada seria y amenazante mientras cerraba el libro de un golpe.
Vuelves a decir algo parecido y te aseguro que Moony no se pasara la luna llena como un caniche domesticado, ¿entendido?
A mi no me importa nada que…- comenzó a decir Harry intentando aguantar la carcajada que tenia atascada en la garganta.
¿Entendido?- volvió a repetir Remus aun más amenazante.
Si, señor.- y la carcajada desbordo haciéndole saltar las lagrimas y contagiando a los otros dos.- Bueno, como iba diciendo,- empezó a decir cuando se calmo.- que como os vayáis y yo este trabajando no sabría con quien dejar a James.
No creo que ha Minerva le importase cuidarle este año también.- dijo Sirius.
Lo se, pero Minerva no es una persona joven que digamos, y James cada día es mas inquieto. Además, pasar tantas horas al día en Hogwarts siendo tan pequeño no me parece correcto.
En eso te doy la razón.- asintió Sirius.- Seguro que se sabe mas escondites del castillo que nosotros y eso no esta bien. ¿Qué le vamos a enseñar cuando le toque ir? ¿Qué descubrirá en esos 7 años? ¿Cómo va a merodear?
Claro Sirius, lo que tu digas.- le palmeo el hombro Remus.- ¿Entonces tienes vacaciones?
Si.- contesto Harry.- Además, las necesito y me las merezco.
Tienes toda la razón.
Kreacher apareció por la puerta de la cocían para comunicarles que la cena ya estaba lista. James volvió a aparecer pegando saltitos mientras bajaba por las escaleras y corriendo fue a agarrarse a la mano que le extendía su padre para ir a cenar en compañía de sus tíos.
Cuando Harry despertó a la mañana siguiente lo primero que pensó es que era su primer día de vacaciones. Sonrió y se levanto para bajar a desayunar. Cuando llego al comedor vio a su hijo comiendo, aun en pijama, sus cereales totalmente ajeno del mundo. Lo que más le extraño fue ver como Sirius y Remus hablaban extrañados mientras Remus sujetaba una carta en la mano.
Buenos días.- saludo mientras se sentaba.
Buenos días.- saludaron los otros dos mirándole con cara extraña.
Hola, papi.- saludo James mientras seguía desayunando.
¿Qué os pasa?
Es que ha llegado una carta…- comenzó Remus.
¿Y que hay de extraño en eso? Siempre llegan cartas.
Si, pero…es que ha llegado junto a mi catálogo de ropa interior, colección Verano.- dijo Sirius.
Primero, sigo diciendo que no es sano que recibas ese catálogo. Y segundo, seguramente sea una carta para ti diciendo que han descubierto que no eres una mujer y te recomiendan que veas a un médico.
Pues la carta no esta dirigida a mi, si no que es para ti.- dijo el moreno mayor mientras arrebataba la carta de las manos de Remus y se la pasaba a su ahijado.
¿Para mí? ¿Correo muggle? Que extraño.- dijo mientras cogía la carta y veía que exactamente iba a su nombre y no tenia remitente. Se fijo en los sellos y en el matasellos.- La mandan desde Grecia.
¿Grecia?- dijeron los dos merodeadores a la vez para acto seguido mirarse con caras de asombro y algo de miedo.
Si, por lo menos eso es lo que marca el matasellos.- abrió la carta y comenzó a leerla. A media que sus ojos iban pasando sobre las líneas, su cara iba cambiando, cada vez se iba poniendo más radiante.
Cuando termino de leerla, cogió el sobre que había y lo miro atentamente buscando alguna fecha, y la encontró, había sido mandada 6 días atrás. Abrió los ojos como platos y se levanto de la mesa con la carta en las manos.
Me tengo que ir.- dijo nervioso.
Harry, para, espera.- el ojiverde no hacia caso, tan solo murmuraba palabras que nadie, más podría entender.- ¡Harry!
¿Qué?
¿Qué es eso de que te tienes que ir? ¿A dónde y porque?- pregunto Remus.
Ya os lo contare, ahora tengo que irme, hacer las maletas. ¿Avión o trasladador? Aunque estos solo llegarían hasta la costa, luego allí, ¿Cómo llego? Ya lo pensare…- seguía murmurando.
¡Harry!- volvió a gritar Sirius.- No se que ha pasado, pero ¿Qué vas a hacer con James?
James…- Harry miro a su hijo, quien lo miraba con la carita llena de cereales y sin saber que había hecho para que su tío Sirius le nombrase de forma tan seria.- James, hijo, me tengo que ir. Cuando vuelva en unos días, nos vamos tú y yo de viaje a donde tú quieras, ¿vale?
El niño miro fijamente a su padre, intentando asimilar lo que este le decía. Cuando ya aprecio comprenderlo sonrió.
Papi, ¿te vas lejos?
Si, hijo, me voy unos días.
Y cuando vuelvas, ¿nos vamos los dos juntos?
Si, eso es.
¿Dónde yo quiera?
Si, James.
¡Disney!- dijo levantándose sobre la silla y extendiendo los brazos al aire.
Los adultos se rieron por la reacción del niño. Harry se acerco, le cogió en brazos y le revolvió la negra cabellera.
¿A Disney quieres ir?- pregunto su padre.
Si
Pues a Disney iremos. Pero te tendrás que portar bien con los tíos.
Me portare muy bien.
Me encanta oír eso.- y le dio un beso en la frente antes de dejarlo en el suelo.
Harry, te olvidas de algo…- dijo Sirius.
¡Cierto! Vuestras vacaciones ultra secretas. ¿No os podéis llevar a James con vosotros?
¿No te lo puedes llevar tú?
Podría, pero prefiero ir solo, no es que me avergüence de él ni nada parecido, es que tengo que resolver algo, y con el seria algo mas difícil, y si sale bien James será el primero en ser feliz. También podría dejárselo a Molly, pero Ginevra estará y no quiero que James lo pase mal, la ultima vez vino llorando, y…
No des mas excusas. Nos lo llevamos.- dijo Remus.
¿Cómo?- casi se rompe el cuello Sirius al girarse para mirar a su amigo.
Que nos podemos llevar a James. No creo que haya ningún problema. Además, donde vamos estará bien cuidado. Seguro que el vencedor de tu competición de ver quien pone más mujeres a sus pies la gana él.
Sirius se quedo pensando. Siempre había pensado que los padres solteros ligaban mucho cuando iban con sus hijos. Su ahijado no sabía aprovechar su situación. Miro al pequeño, quien el miraba con una sonrisa feliz, seria entretenido llevárselo, solo para hacer la prueba.
De acuerdo, nos iremos los tres de vacaciones.
¡Bien!
Muchas gracias.- Harry les dio un abrazo a cada uno.- Os lo pagare, os lo prometo.- y salió corriendo para subir a su habitación a preparar todo. Lo difícil era encontrar la forma de llegar.
Sirius y Remus se quedaron con el pequeño que seguía desayunando.
¿Crees que ira?- pregunto Sirius.
No lo se seguro, pero si es así hay algo sospechoso, ella no escribiría y menos la mandaría de forma muggle.
Hay alguien detrás.
Y creo saber quien es.
Y ha sido por culpa nuestra.
No deberíamos haber hablado tanto, y a sus espaldas. Si se entera nos mata.
No fuimos los únicos.
Nos descuartizara.- dijo Remus con cara de pánico.
Pero no hará nada delante de James. Sera nuestro salvador.
Siempre que hemos hablado de él, se ha mostrado muy interesada, y siempre decía que quería conocerlo.
James.- el niño levanto su cabecita- ¿Qué te parece si nos vamos a tu cuarto para hacer tus maletas y coger lo que te quieras llevar de vacaciones?
¿Puedo llevar juguetes?
Solo dos, asique elige bien.- le contesto Remus.
- ¡Vale!- y el niño salió corriendo para empezar a hacer la selección de sus juguetes.
Esto va a ser divertido.- dijo el moreno.
No me lo quiero perder.- contesto a su vez Remus.
Ambos se miraron y estallaron en carcajadas, aunque en el fondo sabían que iba a estallar una guerra.
oOo
¡Ring, Ring!- sonaba el timbre de la puerta mientras un pelirrojo se encontraba tirado en su cama durmiendo a pata suelta.- ¡Ring, Ring!- insistía quien estaba tocando el timbre.
El pelirrojo despertó, se levanto de la cama con cara de que su alma aun seguía durmiendo, y se dirigió hacia la puerta, refunfuñando.
Me compre este apartamento en el Londres muggle para poder escapar cuando no quisiera se encontrado, muy pocos saben que vivo aquí en época de vacaciones, como no sea importante…- abrió la puerta y con un gruñido algo amenazador saludo a quien le había dado por aporrear su timbre a horas tan tempranas, según él.- ¿Si?
Un hombre con un traje azul y una cartera bastante grande le esperaba al otro lado, con una manos extendida hacia él y una carta en esta.
¿Señor Weasly?- pregunto el hombre algo malhumorado.
Soy yo.
Su correo.- le dio la carta y desapareció por las escaleras.
El pelirrojo cerró la puerta, aun en estado zombi y se dirigió a su sala de estar mientras miraba la carta extrañado. Era muggle, nunca había recibido correo de forma muggle, no tenia remitente, algo aun mas extraño, y los pocos que conocían la existencia de ese apartamento eran todos mago. ¿Correo muggle?
Se sentó en el sofá y se dispuso a abrir la carta, la leyó aun medio dormido, pero a medida que la leía sus ojos fueron abriéndose hasta que el sueño quedo totalmente olvidado. Se levanto de golpe y el aire casi no llegaba a sus pulmones. Comenzó a andar por su sala hasta que su dedo meñique del pie se encontró con la pata de la mesita que tenia en el centro de la sala.
El dolor hizo que volviera a respirar. Leyó la carta unas cinco veces más hasta que su cerebro asimilo lo que la hoja de papel le quería decir. Una vez asimilado una sonrisa se fue formando en su rostro.
Sin perder mucho más tiempo le lanzo a recoger algo de ropa, meterla en una maleta y dirigirse al Ministerio. Tenia que averiguar como llegar a su destino. Sabía que no seria fácil. Pero para Ronald Weasly, estrella de Quiddith, acosado por mujeres y fans de todas las edades, motivo por la que se escondía en ese apartamento de vez en cuando, no lo conocía ni el Ministerio, para él nada era imposible, y menos cuando también era Héroe de Guerra, sería fácil encontrar la manera de que le llevasen hasta Grecia de la forma mas discreta posible.
oOo
Un rubio elegantemente vestido con un traje de color oscuro, bajaba las escaleras de su mansión para ir al comedor, donde seguramente ya se encontraba su madre.
Buenos días, madre.
Buenos días, Draco. ¿Hoy también vas a ir a trabajar?
Solo tengo que revisar unos documentos, tardaré pocas horas. A la hora de la comida estaré aquí.
Es sábado, Draco. Descansa.
Ya descansare mañana.
Coge unas vacaciones. Compraste ese barco muggle y te sacaste la licencia para manejarlo, y le tienes abandonado en el puerto de Creta, y apenas lo has utilizado.
Cuando deje todo más o menos resuelto me iré unos días, te lo prometo madre.
Ambos sabemos que eso tardara en llegar.
Sin decir nada más, cada uno se centró en su desayuno. Un elfo vestido de uniforme, pantalón negro, camisa blanca y una pajarita, entro por la puerta llevando una carta en sus pequeñas manos, iba con las orejas hacia abajo, por que sabia que a su señor no le gustaba que le molestaran mientras desayunaba, pero creía que eso era importante.
Amo…
Señor.- contestó el rubio más pendiente de su desayuno que de su sirviente. Vale que les daba un sueldo mensual, que llevaran uniforme y que no dejaba que le llamasen amo, pues no eran esclavos, pero que le molestasen antes de un café decente no le gustaba para nada.
Señor Malfoy, ha recibido una carta…
Recibo muchas cartas todos los días. ¿Qué te hace pensar que esa es lo suficiente importante para interrumpirme a estas horas de la mañana?
Señor, Dixy fue a limpiar fuera de la mansión y encontró esta carta en la caja metálica que está al lado de la verja de entrada, señor.
Se llama buzón. Y es para correo muggle.- dijo cansado.
Hijo, creo que no te estas dando cuenta que tienes una carta muggle dirigida hacia ti. Y no sabemos cada cuanto se limpia eso.
Cada dos días, señora.- contesto el elfo.- Y hace dos días no estaba.
Pues entonces la dejaron ahí ayer u hoy.
Draco, al asimilara que le había llegado una carta de forma muggle se dio cuanta de todo, era demasiado extraño, era imposible que alguien le escribiese una carta de esa forma, y que le llegara. La verja, el buzón y la mansión podían ser vistos por muggles, pero lo veían como un lugar sucio y abandonado.
Cogió la carta que le ofrecía el elfo, rasgo el sobre y se dedico a leer el contenido de la misiva. Cuando termino, una carcajada salió de su garganta, tan repentina que hizo que tanto el elfo como su madre se asustaran. El rubio se levanto y se fue a la habitación contigua a la del comedor, volvió a los pocos minutos. Narcisa Malfoy y el elfo Dixy le miraban con la boca abierta, esas reacciones en Draco no eran muy normales.
Madre, tienes razón. Tengo un yate magnífico en Creta que no he utilizado desde hace tiempo, desde que me saque la licencia de capitán, y es hora de moverlo. Me voy de vacaciones.- dio un sorbo a su café.- En cuanto termine de desayunar.
Narcisa salió de su sopor y miro a su hijo fijamente.
¿No tenias unos documentos que revisar hoy?
Si, pero ya he hablado con mi asistente y se va a ocupar él. También le he dicho que me ausentare unas semanas.
¿Es algo relacionado con esa carta?
Si, y me encantaría que vinieses conmigo pero es algo que prefiero hacer solo. Espero que no te importe, madre.
No te preocupes. Además, pronto me iré a ver a Severus.
¿Tienes algo con Snape, madre?
No.- dijo contundente la mujer.- Además sabes que me voy con mi primo y con Remus.- al nombrar al último se sonrojo ligeramente cosa que hizo alzar una ceja a su hijo.
No quiero saber lo que hacéis los cuatro…
¡Draco! ¿Cómo puedes pensar eso de tu madre? Solo son unas vacaciones entre amigos.
Lo que digas. Se que algún día me lo dirás.
¿Algún día me dirás tú el contenido de esa carta? ¿O por lo menos de donde proviene?
Algún día. Por lo menos te diré que proviene de Grecia.
¿Grecia?- se asombro la mujer.- ¿Te vas a Grecia?
Si. Pero no te diré exactamente donde.
No hace falta que me lo digas. Me lo imagino.- murmuro entre dientes mientras bebía de su taza de té.
¿Cómo dices, madre?
Nada, nada. Me voy, tengo que hablar con Sirius para ultimar cosas del viaje.- se levantó y le dio un beso en la mejilla a su hijo.
Estaremos en contacto.
Llévate el teléfono muggle, donde voy no aceptan nada mágico.- se dirigió a salir de la estancia cuando su hijo la volvió a interrumpir.
Podrías invitar un día a Sirius y a Lupin a comer. Sería entretenido ver como te comportas.- Narcisa se puso colorada por el comentario de su hijo, por eso siguió de espaldas a él.
Se lo comentare a ambos.- y por fin pudo huir de la mirada divertida de su vástago.
Dixy,- llamo el rubio al elfo que aun seguía en la estancia.- prepara mi equipaje.
Si, señor.- y el elfo desapareció mientras que el joven terminaba su preciado desayuno.
En su habitación, Narcisa hablaba por medio de la red flu con su primo y su "amigo".
Ha recibido una carta desde Grecia.- comento la mujer.
Harry también. Y se ha ido a preparar todo para salir hacia allí lo antes posible.
Draco igual. ¿Creéis que…?
No.- negaron ambos hombres.- No creo que fuera ella.
¿Entonces quien…? ¡Oh!- se tapo la boca sorprendida, los otros dos afirmaron con la cabeza.
Eso creemos.
Si se entera…
Nos mata.- volvieron a decir ambos a la vez.
Que le vamos a hacer. Ya veremos como acaba esto. Y nosotros en primera fila.
Si. Y por cierto prima, - dijo Sirius.- A causa de esto nos tenemos que llevar a James con nosotros.
¡Que bien! Ese niño es adorable. Me encanta que me diga abuela.
No lo eres.
Para ese pequeño lo soy, y me hace muy feliz.
¡Remus! ¡Sirius!- se escucho la voz de Harry de fondo.- ¿Dónde estáis?
Nos vamos, prima.- dijo Sirius.- Mañana hablamos.- y la cabeza del moreno desapareció de la chimenea.
Hasta mañana Narcisa.
Hasta mañana Remus.
Y se vio como ambos adultos se sonrojaban como si fueran adolescentes.
Hola!
Domingo, y aqui otro capitulo de la historia...
Que os ha parecido?
Bueno... quiero darle las gracias a Nanny PGranger Evans Cullen por su review.
Espero vuestra opinion.
Un besazo paran todos los que me dan una oportunidad!
