Capitulo 6: La búsqueda
La noche estaba empezando a caer sobre la isla. los invitados del hotel se encontraban reunidos en la terraza tomando un refresco antes de la cena, aunque la verdad nadie tenia hambre.
Helena no había aparecido, Hermione se había encerrado en su habitación, dentro del hotel y nadie sabia que decir ni que hacer.
La puerta principal se abrió de golpe haciendo sobresaltar a todos. Hermione, con los ojos algo rojos y con una trenza desecha apareció ante los demás, los miro y sin decir nada se fue alejando a paso rápido.
- ¡Herms! ¡Hemione!- la llamaba Luna, pero parecía no escucharla.
- ¡Hermione Jane Granger!- la llamo ahora Pansy.- ¿Se puede saber donde vas?
- ¡A buscar a mi hija!- grito y se fue.
Se quedaron callados, habían dejado pasar demasiado tiempo, la niña se conocía bien la isla pero podría haber ocurrido cualquier cosa. Harry se levanto de su asiento y se fue siguiendo los pasos de la castaña.
Draco siguió su ejemplo y se levanto.
- ¿Dónde vas, Malfoy?- pregunto receloso Ronald.
- A buscar a la niña.- y se alejo unos pocos pasos.
- Que gesto mas altruista para venir de ti.- dejo caer el pelirrojo.
Como una exhalación, el rubio dio media vuelta y dando un golpe, que hizo saltar del susto a James, que se encontraba en brazos de Narcisa.
- Mira, pecoso, re voy a contar un secreto. He cambiado desde los 11 años. La Guerra acabo, y te vuelvo a recordar que en ella luche a tu lado. Tu y yo jamás seremos los mejores amigos pero creo que he sido yo el que ha dado el primer paso para, por lo menos, tolerarnos. Así que deja de ser tan receloso. no soy la mejor persona del mundo pero tampoco soy el niño que conociste. deja de retarme.
El pelirrojo se quedo en silencio. por primera vez su cerebro funciono en segundos y analizo lo que había dicho el rubio.
- Tienes razón. Lo siento.- su boca hablo antes de lo que esperaba.- Intentare no ser tan hostil.
- Me alegro.- y Draco Malfoy le tendió una mano al jugador de Quiditch, quien la acepto.
- Creo que se puede decir que han pasado los dos días de plazo y ya no eres persona non grata.
- Es un paso.- se volvió hacia James y despeinándole el cabello le dijo.- Siento el haberte asustado, enano.- el niño tan solo le sonrió contento por el afecto. Draco se dio media vuelta hasta que Luna le detuvo.
- Draco, espera, voy contigo. No conoces la isla y no estaría bien que tengamos que buscarte a ti también.
Y ambos rubios se alejaron. Narcisa sonrió emocionada. Se acerco al oído de Remus quien al ver las intenciones de su pareja también se inclino hacia ella.
- Creo que Luna es un buen prospecto para nuera, ¿no te parece?
Remus soltó una carcajada. Con lo extravagante que era Luna y lo recto que podía ser Draco...seria interesante ver como acababa eso. Ambos se levantaron y emprendieron la búsqueda por otro lado de la isla, dejando a James con su tío.
Sirius se levanto y ofreciendo un brazo de forma galante a Pansy, también se fueron a buscar a Helena.. Severus y Ronald se quedaron sentados con James mirándolo a ambos.
- ¿Y nosotros no vamos a buscar a Lena¿- pregunto el niño.
Los adultos se quedaron callados mirándose de reojo. Snape suspiro y se levanto cogiendo al niño en brazos, haciendo que a Ron casi le diera un soponcio por ver a Snape de forma tan amable.
- Pequeño Potter.- dijo el profesor.- Has sacado la inteligencia de tu abuela.
- ¿Molly?
- No, Lily. Creo que se salta una generación, Weasly, ¿vienes?
- ¿Eh? Si, claro, voy.
De esta manera, todos comenzaron con su búsqueda.
Pansy y Sirius
Ambos se fueron hacia el pueblo. Bajaron el camino en el jeep de Hermione, que había dejado las llaves puestas.
No dijeron nada, Sirius conducía mirando fijamente el camino, que ya estaba prácticamente en penumbras.
Pansy no aguanto tanto silencio y lo rompió.
- Lo sabíais, ¿verdad?
- ¿El que sabíamos?
- Toda la historia de Hermione, Helena y...
- Y Harry, Ron y Draco. Si, lo sabíamos.
- A nosotras nos lo confeso ayer.
- Nosotros lo descubrimos por casualidad, cuando Helena tenia un año mas o menos. Snape lo supo desde el principio.
- Anoche nos lo contó todo. Siempre me extraño que Snape viniera cada año. Se que es el mejor amigo de Cissa, pero...
- Ya, pues he de decir que Snape fue el mayor apoyo de Hermione. Y Helena, aunque lo niegue, es su debilidad. Es como el abuelo embobado por su única nieta.
- De eso ya me había dado cuenta.- rió Pansy.
Llegaron al pueblo, aparcaron el coche y fueron hacia la plaza principal, la cual estaba siendo decorada para las fiestas que empezarían en pocos días.
Los niños corrían, las señoras hablaban en las puertas s e sus casas a al brisa de la noche veraniega.
Pansy vio correr a uno de los niños, le resulto conocido y reconoció a Dorian, el amigo y protector de Helena. La chica cogió del brazo a Sirius y se acerco a Dorian.
- ¡Dorian!- llamo. El pequeño paro al escuchar que le llamaban y vio a una de las amigas de la madre de Helena.
- Kalispera.- saludo educadamente.
- Kalispera, Dorian. ¿Hablas mi idioma?
- Poco, Helena enseñar.- sonrió orgulloso.
- Bien, muy bien. ¿Has visto a Helena?- el niño negó.- Si al ves, ¿Avisaras al hotel?- Dorian asintió.- Muchas gracias, Dorian.
- ¿Helena bien?- pregunto el niño.
- Si, pero esta triste, se fue, y la estamos buscando.
- Yo ver a Helena, yo decir a vosotros.
- Gracias, muchas gracias, Dorian.
El niño se acerco a otro grupo de pequeños y diciéndoles algo en griego, por lo menos 10 niños se esparcieron entre las callejuelas del pueblo.
Dorian se volvió a ellos, sonrió y les hizo el símbolo de OK con la mano, que fue respondido por Sirius.
- Parece que el escuadrón de búsqueda se ha ampliado.- dijo el hombre.
En una taberna cercana se escuchaba algo de música.
- ¿Te apetece un trago, bella dama?
- Tenemos que buscar a Helena.
- Hemos reclutado a un buen ejercito. Podemos darnos un respiro.
- Pero...
- Helena estará bien. Ya lo veras, además lo mejor seria que la encontrase su madre o alguno de sus posibles padres. Necesitan hablar.
- Tienes razón. ¿A que decías que me ibas a invitar, Señor Black?
- A lo que usted quiera, señorita Parkinson.
Y ambos se dirigieron a la Taberna a disfrutar un poco de la noche griega.
Narcisa y Remus
La pareja había decidido realizar su búsqueda por una de las playas de la isla, aunque de hecho solo había dos, la mas cercana al pueblo y la que estaba unida al hotel. Ellos habían elegido la mas cercana al pueblo.
- Bueno, entonces...¿qué?- dijo Narcisa.
- ¿Qué, de que?- contesto con otra pregunta el licántropo.
- ¿Qué te parece mi idea de Draco con Luna?
Remus casi suelta otra carcajada, hasta que vio la cara seria de su pareja. Se atraganto con su propia saliva y tosió un par de veces.
- ¿Lo dices en serio?
- Muy en serio.
- Cissy, creo que los dos, mas tu que yo, conocemos a tu hijo. Es como Sirius y...
- ¿Y como es Sirius?
- Un mujeriego. Cissa, se que son tu primo y tu hijo, pero la sangre Black les llama.
- Los Black somos leales cuando encontramos a la pareja idónea.
- Lo se, lo se, pero... Ninguno de ellos espera el tiempo necesario para saber si con al mujer que están en ese momento es la idónea.
- Pues yo creo que mi hijo ya la ha encontrado, y Luna es perfecta, y me cae muy bien.
Remus se quedo pensando. Bonita pareja hacían, pero Luna era...Luna, no podría describirla, y Draco tan serio y estirado. Puede que Draco le diera a la mujer ese anclaje a la tierra, y ella a su vez le daría ese aura relajada que ella poseéis. Tenia que admitir que la pareja era idónea.
- Puede que tengas razón con los que harían buena pareja. Pero, Cissy, llevan años sin verse, y ahora solo han coincidido un día y...
- Y los que quedan.
- Y los que quedan, si. Pero...- la mujer le callo con un suave beso en los labios.
- Pero nada, señor Lupin. Antes de que todo este embrollo acabe, esos dos serán pareja.
- Esperemos a ver.
- Al igual que Sirius y Pansy.
- ¡Coño! Eso ya lo veo yo muy difícil. La saca 20 años.
- ¿Y?
- Cariño, ¿qué te he dicho antes de Sirius?
- ¿Cuánto lleva Sirius sin tener una amiga con derecho a roce?
- Que yo sepa, año y medio, mas o menos. Pero no significa nada. Puede tenerlas y no decir anda.
- Eres su mejor amigo. Siempre te ha contado todo. ¿Por qué dejaría de hacerlo en este ultimo año y medio?
- Pues...
- Por que no ha habido nadie.
Remus al darse cuenta de lo que su novia le decía se hecho a reír. Puede que tuviera razón.
- Vale, lo admito. Puede que Sirius este pensando en sentar la cabeza, pero...- la mujer levanto una ceja expectante de los que iba a decir el hombre-lobo.- No tiene porque ser Pansy.
- Es Pansy. Estoy segura. ¿Qué te apuestas?
- Lo que quieras.- dijo convencido el hombre.
- Ya lo pensare, lobito, ya pensare que me vas a dar.
Y dicho esto lo beso mientras que los últimos rayos de sol desaparecían por el horizonte.
Snape, Ronald y James
El silencio reinaba entre los adultos, tan solo las palabras aun un poco inconexas del niño rompía el silencio, eso y las pisadas que rompían las hojas secas del bosque que atravesaban.
Apenas había algo de claridad, el sol estaba escondiéndose, y la vegetación no dejaba pasar los pocos rayos de luz.
- Por aquí no está.- sentencio Snape parando en seco.
- ¿Por qué lo sabe?
- ¿Escucha algo, Weasly?
- No, tan solo a nosotros.
- Por eso, volvamos al hotel, puede que vuelva, y no habrá nadie.
- ¿Cómo sabe que...?
- Weasly, ¿quién fue el espía?- el pelirrojo no dijo nada.- Exacto, yo. Una niña de 7 años, por muy bien que conozca la zona, no puede estar totalmente en silencio, y menos Helena, se parece a su madre.
El pelirrojo no dijo anda mas en contra de las palabras del mayor. Coloco a James mejor entre sus brazos y dio media vuelta para volver al hotel. Alguien tenia que estar allí si la niña aparecía y James tenia que cenar algo.
Harry y Hermione
La castaña iba abriendo todas las puertas de los edificios de almacenamiento del hotel. Puerta que abría, su histeria aumentaba, Helena no estaba en ninguna parte y su preocupación crecía por momentos.
Harry la seguía, no quería molestarla mas, pero un nudo iba creciendo en su pecho, una mezcla de preocupación por la pequeña con agonía por ver en ese estado a Hermione. La entendía, el también tenia un hijo y se podía imaginar como se sentía en ese momento su antigua amiga.
Cuando el centésimo portazo resonó, Harry ya estaba acostumbrado al golpe y no se sobresalto, pero para Hermione el sonido fue como el de cristales rotos, se derrumbo. estaba en el suelo de rodillas, llorando amargamente, como una niña pequeña y repitiendo como un mantra "¿Dónde estas? ¿Dónde estas?" Harry no soporto verla así y sin dudarlo, pero con un poco de cautela, poso una mano sobre su hombro.
- Hermione, tranquila, la encontraremos.
El cuerpo de la castaña temblaba bajo su mano, los sollozos eran audibles y el dolor palpable. Al ver que su tacto no era despreciado, el moreno cogió algo mas de confianza sentándose al lado de la joven y abrazándola por los hombros. Hermione no se resistió y apoyo la cabeza en el pecho de Harry. Su angustia seguía encaramada en su propio pecho, pero el latido del corazón, algo acelerado, hizo que sus lagrimas se detuvieran.
- Gracias.- murmuro con voz rota por el llanto pasado.
- No hay de que, Hermione.
- no es asunto tuyo, y aun así...
- Si que es mi asunto. En primer lugar, es una niña. En segundo, es tu hija. Y en tercero, y aunque tu no opines lo mismo, gracias a ella he podido volver a verte. Te he echado de menos, Mione.
La castaña levanto la vista para ver a los ojos verdes de su acompañante, quien la miraba intensamente.
- Harry...- mas que su nombre, sonó como si fuera un suspiro.
- Tenemos que hablar, Mione.
- ¡Herms, la encontramos!- se escucho a lo lejos la voz de Luna.
Hermione corto el contacto visual y de un salto corrió hacia la voz de su amiga. El moreno suspiro y salió, con la misma velocidad, tras los pasos de la castaña.
Luna y Draco
Los rubios habían optado por bajar a la playa del hotel, donde el barco de Draco seguía anclado en el pequeño embarcadero. Antes de llegar allí habían optado por comenzar su búsqueda donde Helena había desaparecido.
Los colores anaranjados de la puesta de sol teñían las aguas del mar, la vista era espectacular. Se pararon varios minutos a contemplarla y con paso lento pero constante iban aproximándose al yate.
- Bonito barco.- comento Luna.
- Fue un capricho. De pequeño iba mucho a veranear a Creta, cuando todo acabo, - no quiso decir la palabra guerra.- decidí comprarme el barco. si ya conocía Creta casi de memoria, ¿por qué no conocer el mar también?
- Muy buena idea.
- Lo fue, y aun mejor el haber decidido venir en el, sino Potter y Weasly estarían aun esperando el próximo ferry.- la rubia le miro con curiosidad.- Me los encontré en tierra viendo como el ferry se alejaba.
- ¿Vinieron juntos?
- Creo que se encontraron allí.
- ¡Oh! Vaya.
- Si.
Siguieron en silencio hasta que llegaron al muelle.
- Puedo enseñarte el yate, si quieres.- intento parecer indiferente.
- me encantaría, pero Helena...- dijo la rubia.
- No tardaremos mucho, no es un crucero.- bromeo Draco.
Luna pareció pensárselo, decidiendo al final que no tardarían mucho en reanudar su búsqueda.
- Vale.
Anduvieron por la madera del muelle. Draco subió a cubierta ofreciendo una mano a Luna para que ella también subiera con mas facilidad. Cuando comenzaron a bajar las escalerillas se escucho un ruido. Se pararon en seco y el rubio, por gestos, le dijo a su acompañante que no hiciera ruido y se quedara donde estaba.
Draco entro al dormitorio principal del navío, miro hacia todos lados, pero no vio nada fuera de lugar. Iba a salir a inspeccionar otros cuartos cuando el ruido se repitió. Se giro y se dio cuenta que procedía del armario. Lentamente se acerco y abrió la puerta un poco para ver que era lo que habia dentro. Maldijo a la isla por no poder usar su varita, a saber con lo que se encontraba.
La rendija de luz que entro por la puerta le dejo ver un mechón de pelo castaño y abrió más la puerta encontrándose con unos ojitos claros llorosos mirándole fijamente.
- ¡Luna!- llamo a su acompañante, ¿cuándo había comenzado a llamarla por su nombre?- ¡Esta aquí!
La rubia se acerco corriendo donde se encontraba Draco y vio que dentro del armario sentada en el suelo se encontraba Helena, las lagrimas corrían por sus mejillas.
- Helena.- le llamo Luna arrodillándose en el suelo.- Te estábamos buscando. Tu madre esta muy preocupada. Todos lo estábamos.
- ¿Mama?- dijo con una vocecita.- Mama esta enfadada conmigo.
- No, cariño. Tu madre solo...- Draco le puso una mano en el hombro y fue él el que se agacho para estar a la altura de la niña.
- Helena.- la niña le miro a el.- Tu madre no esta enfadada contigo, solo un poco asustada.
- Mama nunca se asusta.
- Si, si lo esta. Pero Granger... digo, Hermione no se asusta como las personas normales. Ella se pone a la defensiva, como la leona que es, y ataca. Te lo digo yo, que una vez me dio tal puñetazo que casi me rompe la nariz.
- ¿Mama te pego?
- Si, y he de decir que con razón. Era muy diferente en esa época, pero creo que he mejorado ¿no?- dijo algo petulante el rubio.
- Claro, Draco, claro.- dijo Luna dándole unas palmaditas en el brazo. Helena soltó una risita, relajándose un poco.
- Como decía, tu madre estaba asustada, digamos que su pasado volvió a ella sin esperárselo y al decir que tu eras la que había contactado con nosotros se asusto mas.
- Yo lo hice por ella, para que volviera a sonreír como lo hacia en las fotos.
- lo sabemos Helena. Y ella también, por eso no esta enfadada. Ahora lo que esta es preocupadísima, tiene que estar poniendo patas arriba a la isla buscándote.- dijo Luna.-Así que, ¿por qué no vamos al hotel para que deje a la isla tal y como esta?- le pregunto guiñándole un ojo.
Helena volvió a soltar una risilla, aunque su lagrimas seguían cayendo. Salió del armario y Luna fue a cogerla en brazos, pero Draco la detuvo.
- Déjame a mi.
Cogió a la niña, quien poso la cabeza en el hombro del rubio y pasando sus brazos por el cuello, fue cerrando los ojos.
- Hueles muy bien, Draco.- dijo antes de quedarse dormida en brazos del hombre, las lagrimas y el cansancio de todo el día cobraron factura cuando la pequeña se relajo.
- Volvamos al hotel, hay un paquete que tengo que entregar a cierta leona.
Luna sonrió conmovida por la imagen. ella no sabia quien podría ser el padre de Helena, pero tenia la sensación de que la pequeña estaba ya formando lazos muy fuertes con los tres candidatos, y para ser sincera la imagen de Draco con la niña en sus brazos la perturbo y la hizo ruborizarse.
- Luna, ¿vamos?- pregunto Draco.
- ¡Si! Si, voy.
Fueron sin decir anda en todo el camino, por una parte para no despertar a la niña y por otra el silencio no resultaba incomodo. Al llegar, Luna se adelanto un poco para llamar a su amiga.
- ¡Herms, la encontramos!
Hermione apareció entre los edificios corriendo seguida de Harry. Sin decir anda se dirigió hacia Draco que aun tenia a Helena en brazos. Le aparto el pelo de la cara para comprobar que todo en ella estuviera bien. Helena abrió un poco los ojos y los enfoco en su madre.
- Mami, lo siento.- dijo en un murmullo y volvió a cerrarlos.
La castaña preocupada miro a ambos rubios en busca de respuestas.
- Solo esta dormida.- dijo Draco.
- La encontramos en el barco de Draco. Solo está agotada.- dijo Luna.
- ¿En tu barco, hijo?- dijo Narcisa que había escuchado la frase de Luna mientras se acercaba a ellos con Remus negando resignado.
Los presentes se giraron hacia ella extrañados por la pregunta. tan solo Remus, Snape y su propio hijo entendieron el doble sentido.
- Si, madre. Luna quería ver el barco. Y gracias a eso encontramos a Helena.
- Tienes razón. menos mal que Luna le apeteció verlo.- el rugido del motor del jeep y las risas de Sirius y Pansy cortaron a la mujer.- De todas maneras se te ve bien con la niña en brazos. Serias un buen padre, Draco.
- ¿Madre!- dijo algo abochornado.
Hermione cogió a su hija de los brazos del rubio.
- Gracias Draco, Luna, por encontrarla.- y sin decir mas se fue hacia su habitación.
El resto seguía reunido en el patio, no sabían que más decir. Harry cogió también a James en brazos, quien dormía en una postura que parecía bastante incomoda en una de las sillas, y mirando a Draco, quien asintió, se fueron camino al barco, seguidos de Ron.
- Esperad.- dijo Sirius.- Seguro que Hermione tiene habitaciones libres.
- Pero...- intento decir Ronald.
- Pero nada, Weasly.- dijo Pansy.- Vamos.
Ninguno dijo mas y todos se dirigieron a sus habitaciones, estaban cansados y se merecían una buena noche de sueño.
Esto...¿Hola? ¿Me odiais mucho? Tengo excusa!
Me fui de vacaciones, y como mi cuarto es un poco, bastante, caotico, mi madre, siempre que me voy de vacaciones o salgo de mi casa mas de una semana, pues aprovecha a limpiarlo. Tenia mi cuaderno, el pobre esta hecho un asquito, con este capitulo escrito, y mi amdre "lo guardo", es decir lo metio en algun sitio que ni ella misma se acordaba donde estaba, y hasta que lo he encontrado... Pero lo encontre! Y aqui esta el capitulo.
¿Que os ha parecido? Espero vuestros reviews.
Muchas Gracias por leerlo y un besazo para todos!
