Lecciones de Baile & Vuelo

Capitulo II

"Golpe bajo"


- ¡Me retiro!- anuncio Trunks en un grito a su amigo Goten quien bailaba animadamente con una no muy segura Pares respecto a los debidos movimientos referentes a la estridente música.

- ¿Qué?- Inquirió en un grito limitándose tan solo a voltear un poco su cabeza.

- ¡Ya me voy! ¡Mañana tengo que levantarme temprano!- anuncio nuevamente a gritos.

- ¿En Domingo?-

- ¡Lecciones de Vuelo! - Se limito a decir para después percatarse que su amigo le dirigía una enorme sonrisa.

- ¡Ve por ella amigo! - anexo Goten mientras levantaba sus dedos pulgares a modo de buena suerte e inmediatamente seguir disfrutando de la noche con su ahora prometida.

Trunks tan solo se limito a rodar los ojos y reír ante aquel comentario. ¿Para que negarlo? Además Goten se había percatado de los sentimientos que tenía hacia la rubia mucho antes que él mismo se diese cuenta.

No le llevo mucho tiempo despedirse de los invitados y desearle nuevamente un "Feliz cumpleaños" al anfitrión de aquella animada fiesta para después salir en su motocicleta de regreso a su no muy modesta morada. Tomó un baño para deshacerse del olor a humo y alcohol en su cabello y posteriormente meterse tras las delgadas sabanas de su cama con aroma a lavanda. Amaba el hecho de que su cama desprendiera aquellos aromas tan sutiles que le recordaban a cierta chica rubia. Giro su cuerpo para quedar boca arriba y apoyar sus manos en la nuca tomando así una mejor postura. Sin duda el día de hoy había sido magnifico. Había encontrado el pretexto perfecto para pasar más tiempo con aquella ojiazul sin verse demasiado obvio. Y todo gracias a su abuela. Sin duda le tenía que dar el mejor regalo que pudiese haber en el mundo. Soltó un sonoro suspiro para posteriormente cerrar sus ojos y pensar. Pensar y recordar en como había acabado a los pies de esa joven de juguetona e intrépida mirada. La primera vez que la conoció él tenía escasos 8 años a comparación de los 29 con los que ahora gozaba. Había visto a la pequeña rubia en los brazos de su padre; Krillin. Le pareció simpática, pero nada fuera de lo normal. ¿Cómo se iba a imaginar en ese entonces que esa pequeña de tan solo 4 años lo tuviese a su merced? Con el pasar de los años vio como la rubia se iba desarrollando aun sin prestarle la más mínima atención, simplemente la veía como un miembro más de los amigos de su madre. A veces solía venir a casa para jugar con la pequeña Bra que pese a su diferencia de seis años ambas se llevaban bastante bien pero después descubrió que en realidad fue obra de su madre quien había fomentado aquella extraña amistad pidiéndole de favor a la ojiazul cuidar de su pequeña hija en algunas noches de ausencia debido a que no confiaba para nada en el "rebelde" de su hijo, Además que no quería cansar a sus padres quienes ya mostraban signos de su longevidad. Le era extraño encontrársela algunas noches viendo alguna tonta caricatura con su hermana o bien preparando algunos emparedados de mermelada y mantequilla de maní de los cuales hasta él alcanzaba. En esas ocasiones recordaba comportarse como todo un angelito… quizás fuese por algo que le echaba a los emparedados. Pensó en esos momentos soltando una pequeña risa para después regresar a sus recuerdos. ¡Como le exasperaba en cierta etapa de su juventud el hecho que aquella rubia de escasos quince años parecía una sabelotodo! ¿Acaso aquella chica pensaba que era mas inteligente que él? Pero no basto mucho tiempo en probarlo. Tal vez Marron no fuese tan lista en ecuaciones matemáticas o en ingeniería y electrónica, materias que él dominaba a la perfección. Sin embargo la rubia se destacaba sobresalientemente en la lógica y razonamiento. Odiaba que la mayoría de las veces tuviese la razón. Como la vez en que decidió tomar un pequeño robot en el cual su madre había trabajado durante semanas, tan solo para mostrarlo en la feria de ciencias en la preparatoria. Recordó como la rubia le repetía una y otra vez que esa no era una buena idea y las probabilidades que había para que ese pequeño robot de apenas 32 centímetros saliera dañado. Y efectivamente. Todo salio como ella lo había predicho. Unos chicos habían tenido una disputa y en uno de sus tantos forcejeos habían caído sobre la mesa de exposición del primogénito Brief haciendo trisas aquel experimento. Fue así como poco a poco empezó a mostrarse mas interesado por la ojiazul. No en el plan romántico, si no en el plan de no concebir el echo que esa chica lo sacara de quicio. Y encima que pese a tener a todas las chicas a sus pies ella era la única excepción. ¡Es más! Decidió tener una cita con un desconocido que salir en grupo con todos "sus amigos". Eso definitivamente hirió su orgullo. ¿Acaso era tan cretino en ese entonces? Se preguntó Trunks desabrochando unos cuantos botones de su pijama pues había comenzado a tener calor. Agradecía a Kami que su época de rebelde y malcriado hubiese terminado. Ahora tan solo recordar aquellos momentos le parecía sumamente vergonzoso. Era precisamente por eso que no se animaba aun a confesarle su amor a la rubia. Sabía que no había sido la mejor persona del mundo con ella años atrás. Pero ahora todo era diferente. Sentía como si gracias a ella podía seguir viviendo. Respiraba por ella, veía por ella. Vivía por ella. Si tan solo ella se diese cuenta. Se sentía como un jugador de baseball. Él le había lanzado ya tantas bolas pero ella como si nada simplemente las bateaba y se echaba a correr. ¿Cuándo se daría cuenta de cuanto le gustaba? ¿Acaso tenia que ser más directo? ¡De ser necesario lo haría! Pero como ansiaba que la rubia le diese tan solo una señal. Una señal que le diera esperanzas. Años atrás estaba tan desesperado que opto por querer olvidarla. Hacerla a un lado. Busco consuelo en una linda chica de la cual se encariño, mas nunca llegó a amar. Umiko era su nombre. Para su infortunio ella se dio cuenta de ello y decidió terminar la relación. En aquel entonces eso había supuesto un alivió. Pero la depresión lo invadió cuando la rubia lo animaba a buscarla, a ir tras ella. Eso lo enfurecía ¡¿Acaso no se daba cuenta que ella era la causante de todo? Más sin embargo decidió aprovecharse de la ocasión. Jamás había visto a Marron estar tan atenta de él como en ese entonces. Le mandaba mensajes de texto al celular, lo invitaba a eventos sociales de vez en cuando, incluso salían a cenar o al cine juntos como una pareja ordinaria. ¡Jamás se había sentido tan lleno de vida! . Fue cuando se encontraron en el cine con un amigo de ella cuando un balde de agua fria lo hizo regresar a la realidad – Te presento a mi mejor amigo, Trunks Brief- recordó sus palabras. Haciendo que esa misma furia regresara obligándolo a patear un cojin que estaba a sus pies terminando al otro extremo de la habitación. -Solo un buen amigo…- susurro entre dientes ¿así lo veía ella?

Recordó haberse vuelto casi loco cuando días antes de la aparición de Diecisiete se había topado a la rubia en el centro comercial con Ubb. ¡Cual fue su sorpresa cuando la rubia declaro que estaban saliendo! Su primera reacción fue tomarla fuertemente del antebrazo seguido de un osco "acompáñame"

-¿Cómo que están saliendo? – confrontó a la rubia una vez que se hubiesen alejado un poco de los chicos.

- Pues si… eso – explicó Marron sin siquiera comprender aquel comportamiento agresivo de Trunks y mirar de reojo a los chicos, vigilaba que Ubb no fuese a echar abajo lo que acababa de inventar con tal de salvarlo. ¡Maldita sea! Ese chico podría ser mas fuerte que esos dos juntos pero cuando se trataba de la pequeña Pan era una persona completamente diferente.

- ¡Es dos años menor que tu!-

-cuatro- corrigió la rubia sin darse cuenta que tan solo alimentaba más la llama. Y percatándose que Ubb le llevaba cinco años a la morena. ¿Gohan permitiría que Pan anduviese con alguien mayor que ella? Si muy apenas aceptaba que pronto su "niña" se convertiría en una "señorita" Si supiese que Ubb estaba organizando una fiesta sorpresa para la menor del grupo Z ¡quien sabe que reacción tendría!

Trunks la miró con cierto recelo ¿Qué le veía a ese mocoso que no tuviese él? Acaso le atraía el "alter ego" de aquel sujeto ¿¡Ese ridículo Papayaman! ¡Mujeres! Solo andan tras hombres tan imbesiles que usan la ropa interior por fuera. – ¿y Tus estudios? La última vez que te pregunte por tus asuntos amorosos me reprochaste y me dijiste que tu carrera era primero.

- Trunks, estoy en mi último semestre de mi maestría, no veo como Ubb pueda interferir con eso. Además el es un chico centrado, agradable y noble. -

- Bien, al parecer haz cambiado tu forma de ver las cosas – siseo el pelilila molesto para después percatarse que le estaba dando una escena de celos a aquella ojiazul.

-¿Bien y se puede saber en que te afecta?- inquirió la rubia ya irritada y nerviosa pues observó como Goten abrazaba animosamente a Ubb. Casi podría apostar su alma respecto a que este le estaría diciendo algo obsceno.

- ¿Afectarme? ¿A mi? Para nada. Más bien deberías de pensar ¿En que te afecta a ti? – No podía creerlo, en verdad le estaba dando una escena de celos de la cual ¡siquiera se percataba! ¡Estaba más entretenida en no perder de vista a aquel mocoso! Suspiró resignado e irritado a la vez – Mira Marron, somos buenos amigos y estos últimos meses desde que Umiko y yo rompimos nos hemos acercado bastante como para conocernos lo suficiente. Tan solo puedo decirte por el momento que Ubb no es tu tipo ni tu el tipo de Ubb.

-¿Y tu que sabes?- arremetió a decir la rubia ahora total atención. ¿Acaso Trunks pensaba que ella no podía tener a una buena persona a su lado? ¡Que no era capas siquiera de atraer a una persona como Ubb! O incluso ¿Acaso pensaba que los únicos chicos que se fijarían en ella eran "eso" chicos con hormonas alborotadas?

- ¡Solo escúchame! Marron, soy tu amigo y como tal solo quiero lo mejor para ti. - ¿Quién mejor para ella que él? ¡Por que demonios no se daba cuenta! Y ¿Por qué demonios no se lo podía decir? Hooo claro, para ella solo era eso. Un BUEN amigo.

- Agradezco tu preocupación Trunks pero creo estar ya lo bastante grandecita como para saber que me conviene y que no. Y si me disculpas, MI novio me esta esperando – puntualizo Marron horrorizada ante su ultimo pensamiento respecto a Goten y Ubb decidiendo mejor intervenir.

Trunks la siguió con la mirada para después observar como ella alaba del brazo a aquel moreno. Cosa que anteriormente solía hacer con él. Esto simplemente le revolvió mas el estomago y su enfado llegó a los limites de su paciencia cuando se hubo acercado a Goten y este no hacia más que tontos comentarios respecto a citas dobles.

Días después se enteró que todo había sido una farsa por parte de la ojiazul para proteger al moreno de las seguras burlas de Goten y él mismo. Sin duda Marron era muy asertiva pues lo que más les encantaba tanto a él como a Goten era incomodar al "inocente" Ubb y descubrir que andaba tras la nieta del Sr. Goku seguramente habría sido la mejor manera de hacer que Ubb cambiase de aquel tono moreno a un espectacular rojo.

Y se vino el tiempo en que él se volvería indispensable para la rubia. Con todo lo que había pasado durante la batalla con Diecisiete la rubia había quedado desboronada. Su padre había sido acecinado frente a sus ojos. Dieciocho estaba igual o quizás más afectada que la misma chica por lo que no pudo servir de apoyo para su propia hija. Todo lo que tenía Marron era él. Al menos hasta que lograrán juntar las esferas del Dragón. Fue el quien cuido de ella, quien la consolaba y le daba ánimos para que pronto recuperara aquella radiante y a su vez enternecedora sonrisa. Pero ya había pasado más de un año de eso. Krillin había vuelto a la vida y ella no lo necesitaba más. Sin embargo siguió teniendo contacto con ella. Tendiendo trampas que parecieran simples obras de la "casualidad" el encontrarse en algún restaurante o evento. Hasta ahora le había funcionado su plan, pero ya era hora que su "relación" avanzase. El día de hoy al tenerla entre sus brazos en aquel muelle no había hecho otra cosa que aumentar su deseo por probar sus dulces labios nuevamente, sentir su calida piel en contacto con la suya y embriagarse en el sutil aroma que soltaba su cabello. Soltó otro suspiro ante aquel pensamiento ¿llegaría ese día pronto? Se preguntó intentando consolar su sueño mientras su mente divagaba aun mas en aquellos calidos recuerdos con la ojiazul.

El tiempo transcurrió su curso para así abrir paso al amanecer. Con pereza Trunks abrió sus ojos para segundos después recordar sus actividades de ese día. De un salto salio de su cama para dirigirse al lavabo. Con ánimo vistió una camisa celeste que hacía juego con sus pantalones de vestir color caqui. Calzo sus acostumbradas zapatillas deportivas para después con tan solo pasar tres veces su cepillo por aquel revuelto cabello quedar impecable en cuestión de minutos. Con fervor rápidamente bajo hacia la cocina para posteriormente abrir la nevera y tomar algo de leche del envase directamente.

-¡Odio que hagas eso!-

Escuchó Trunks una aun somnolienta pero potente voz

- ¿Qué haces levantada tan temprano en domingo?

- Lo mismo pregunto hermanito. – Inquirió la segunda heredera del emporio cápsula.

- Tengo un compromiso – Contesto a regañadientes optando por mejor tomar una fruta y salir del área antes que su hermana hiciera mas preguntas.

- Ha – exclamó como si eso fuese la explicación que esperaba – Ahora que recuerdo, Tu "Compromiso" llamó anoche y me pidió de favor que te dijese que te fueras en jeans y tenis.- cito Bra tomando asiento en el comedor de la mesa para observar como su hermano casi se atragantaba con la pera que recién había mordido.

- ¡¿Por que no me lo dijiste antes?- Exclamó el ojiazul subiendo de nueva cuenta a su habitación para desconcierto de la ya no tan pequeña sayayin quien se limito a mostrar una amplia sonrisa para después soltar un sonoro bostezo. En realidad no le impresionó tanto la reacción de su hermano, a fin de cuentas… el que le gustará la rubia no era una novedad.

Trunks volteo el contenido de su armario en busca de unos pantalones de mezclilla. Si no mal recordaba tenia unos que su madre le había comprado hace como dos años. abrió un ultimo cajón de la cómoda para después de vaciarlo toparse con lo que tanto buscaba. Ahí estaban tres pares de jeans perfectamente doblados dos de ellos aun con etiqueta. ¡Odiaba usarlos! Y la rubia lo sabia ¿Por qué entonces le habría pedido semejante cosa? Y ¡¿Que demonios estaba haciendo él ahí siguiendo al pie de la letra los caprichos de aquella ojiazul? Frustrado y furioso consigo mismo opto por no vestir aquellas malditas prendas que tanto se embarraban en sus (bien formadas) piernas. Su atuendo era casual y elegante. Si quería impresionar a la rubia debería de ir bien vestido. ¡No con unos malditos jeans! Aferrado a esa idea se limito a tomar su caja de cápsulas para meterlas dentro del bolsillo interno de su chaleco blanco que agarró a última hora y después salir volando a las orillas de la Capital del Oeste. Pasó primero por la casa de la ojiazul para percatarse que no estaba ahí su bicicleta. Al parecer no se había quedado dormida esta vez. Conforme, siguió su vuelo un poco más rápido pues había mirado su extravagante y costoso reloj de muñequera para percatarse que tenía veintisiete minutos de retrazo. ¡Maldita sea, seguro la tenía esperando! Se dijo el ojiazul maldiciendo una y otra vez haberse topado con su hermana a primera hora.

Fue cuestión de minutos para que llegase al fin a las ruinas que tanto adoraba la rubia y cuestión de segundos en lograr descender en la parte posterior de aquella finca en donde se podía apreciar el hermoso reflejo de aquel cielo despejado. Camino en dirección al salón de baile, Quizás la rubia ya estuviese dentro con todo listo, pero cual fue su sorpresa al percatarse que solo la mochila de la rubia se encontraba ahí. Intrigado, esta vez opto por ver cerca del kiosco, más aun así no tuvo resultado.

Indeciso opto por esperarla en los escalones que separaban aquella casona del patio. Pasaron cinco minutos y nada, diez minutos y solo se escuchaba el trillar efímero de algunas aves. Tan solo Quince minutos le bastaron para darse cuenta que cuando se trataba de Marron carecía de paciencia. ¿Dónde rayos se había metido? Rápidamente se levanto y sacudió un poco sus pantalones. ¿Por donde sería bueno empezar? Se pregunto aun sin decidir que dirección tomar cuando repentinamente diviso a la rubia a lo lejos -¡Marron!- le gritó casi en un tono de reproche mientras cruzaba sus brazos y esperaba a que ella se acercase.

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Apenas hubo divisado a Trunks sabia que se encontraría furioso. Le vasto el hecho que le llamara por su nombre en cierto tono para confirmarlo. Ya llevaba cerca de una hora de retraso por andar de caritativa.- Lo siento Trunks ¿tienes mucho aquí?-

-¿donde te habías metido? – dijo Trunks mientras examinaba sus ropas y notaba algunos raspones en sus piernas y brazos -¿Qué te paso? Parece como si te hubiese atacado una ardilla.-

-ha esto dijo como si su apariencia era de lo más natural- no es nada, solo me he caído por ahí.- resumió intentando sacudir algo de polvo de su short de mezclilla y de la camisa a cuadros roja que cubría su polera anteriormente blanca.

-¿por ahí? Si parece que rodaste colina abajo- añadió Trunks divertido quitándole una hoja de maple con tonos rosados de su cabello peinado en dos coletas bajas. - ¿estas bien? – indago inmediatamente.

-Tranquilo, tranquilo, estoy bien.

-¿segura?-

-si hombre, mejor iniciemos tus lecciones. Vamos retrasados. Lo bueno es que ya sabes bailar muy bien. Agarraste el paso rápido. Pero lo importante es saber guiar- dijo Marron adelantándose al ojiazul y entrar así a aquel viejo y mágico salón de baile.

-¿Guiar?- indago siguiéndola aun sin entender muy bien a lo que se refería.

La grabadora comenzó a tocar una suave melodía pero a tan solo unos minutos de haber empezado sus "lecciones" El primogénito Brief logró percatarse que algo andaba mal. El día anterior había logrado dominar la mayor parte posible de un baile, pero ahora parecía que carecía de sentido común. No sabía en que momento debía girar o bien en que momento cambiar de ritmo. La rubia parecía un trapo y sus movimientos eran torpes y pesados ¿o acaso era él? Bueno en resumidas cuentas no llevaban mas de una hora cuando su mal carácter salio a flote tras la quinta tropezada -¡Por Kami! ¿Qué me pasa? Ayer lo estaba haciendo bien ¿no?

Marron solo atisbo una sonrisa en su rostro.

-¿y a que se viene esa risita?- Inquirió molesto.

- Es por que ayer te estaba guiando yo- contesto la ojiazul.

-bah- soltó en un resoplido- ayer estabas bailando mejor que hoy. ¿Segura que no te rompiste las piernas? – inquirió burdamente.

La rubia ante aquel comentario lo contemplo molesta, para inmediatamente tomar las amplias manos del pelilila y colocarlas firmemente sobre su silueta delgada. Al cabo de sonar su zapatilla tres veces comenzó nuevamente a bailar arrastrándolo con ella de una sutil manera. – Bien ahora voy a dejar de guía yo, encargate tu del resto – dijo antes de soltar su cuerpo y olvidarse completamente de la música.

Trunks sintió como la rubia se volvió de ligera como una pluma a casi un bulto de sementó – ¡lo haces adrede!- acusó Trunks sin siquiera dar crédito a las explicaciones de la ojiazul.

-¡ho vamos!- acusó molesta - Primero concéntrate en esto. Escucha la música Trunks así sabrás cuando hay que cambiar de ritmo y si quieres que gire hacia la izquierda ¡Dimelo!

- ¡Bien!, ¡pues gira a la izquierda!- expuso molesto mientras seguían dando pasos sin sentido en el salón.

-¡No así!- resopló la rubia molesta- ¡Así!- dijo mientras volvía sus brazos firmes y hacia que Trunks retrocediera sobre sus pasos y giraran hacia la derecha. -¿quedo claro?- interrogo deteniendo el baile.

Trunks la miro sorprendido de nueva cuenta. ¡Con que a eso se refería cuando dijo que necesitaba aprender a guiar! Y ahora que lo mencionaba ¿Qué no había iniciado así su clase anterior? ¿Cómo era posible que lo hubiese olvidado?- Bien creo entender a que te refieres- dijo un poco más relajado.

Las horas pasaron y fue esta vez la ojiazul quien finalizo por ese día las lecciones. Seguramente Trunks estaba arto de bailar tanto pero con semejante orgullo heredado dudaba que se animase a aceptarlo. – Creo que lo haz echo lo bastante bien – Señalo Marron apagando así la grabadora.

- ¿Te parece?-

- Si. Incluso diría que ya no necesitas lección alguna. -

- ¡Aun tengo algunas dudas respecto a los ritmos!- Agrego Trunks inmediatamente. Quería pasar mas tiempo con ella. En realidad la necesitaba a su lado. No concebía que esa felicidad que sentía durará ¡Escasos dos días!

- Hum- se limito a pensar la ojiazul.- En ese caso creo que nos podemos ver el fin de semana que viene.-

- ¿Hasta el próximo fin? ¡Seguro que se me olvida todo!-

- Por eso mismo. Hay que ver que tanta memoria tiene tu cuerpo. De otra forma solo conseguirás bailar el día del cumpleaños de tu abuela como un robot. Tienes que buscar también tu propio estilo para que puedas bailar libremente cualquier pieza.- explicó.

- ¿Estilo?

- Además dudo que tengas tiempo para venir aquí entre semana. CC no es cualquier "tiendita"- anexo la rubia de forma hilarante.

Trunks rió ante aquel comentario. En realidad ella tenia razón. No es que no se pudiese escapar una que otra hora de su propia empresa. Pero resultaba que en estas semanas tenia que enfocarse en la importación de algunos productos de CC via marítima. Y el papeleo era lo suficientemente meticuloso como para obligarlo a quedarse tras el escritorio hasta altas horas de la noche. – bien, como siembre la rubia sabelotodo tiene razón- añadió mientras lograba despeinar sus no muy perfectas coletas.

- ¡Huy! ¡Déjame tranquila! – arremetió la chica contra él intentando devolverle aquella travesura pero apenas hubo levantado el brazo los suficiente para alcanzar la cabellera lila del ojiazul cuando sintió una fuerte punzada en su hombro.

- ¿Qué sucede?- inquirió Trunks al percatarse que la rubia se había detenido en seco.

- no. Nada. Solo se me entumeció el brazo-. Mintió bajando este poco a poco para después mejor dedicarse a volver a meter todo dentro de su mochila. - ¿Bra no te paso mi mensaje?- cambio el tema rápidamente.

-¿hum?-

- Le pedí que te dijera que vinieras hoy en jeans y tenis.-

- Ho, eso. ¡Sabes que odio los jeans! – antepuso como explicación.

- Ho cierto. Cuando el Dueño de CC usa jeans se vuelve una maquina alborotadora de hormonas femeninas y se transforma en "Trunks el asediado"

- ¡Quieres dejar de bromear con eso! Es…. Vergonzoso.- Dijo tomando la pequeña maleta de la rubia y comenzar camino por el bosque.

- ¿No te cansas de andar siempre con tus trajes? Admito que se te ven bastante bien. ¿pero no creo que te sientas cómodo para una excursión?

Ante aquel comentario de la rubia fue Trunks quien se ruborizo completamente. Algunas veces Marron hacia ese tipo de comentarios que en boca de otras chicas solo aumentaba su ego. Pero escucharla decir eso simplemente lo emocionaba y procuraba seguir teniendo ese detalle para con ella. Verse bien.- ¿Excursión?- interrogo deteniendo en seco.

- Olvidalo – dijo como si nada para continuar con el tema del ¨buen vestir¨ - Creo que debería seguir tu ejemplo y procurar mi porte un poco... bueno ¡mucho más! Quizás es la razón por la cual aun no he tenido novio – añadió en tono travieso y a su vez melancólico. – parezco una niña con estas ropas ¿Qué sub normal se fijaría en mi?- acusó a sus prendas.

- A mi me pareces bastante tierna – le dijo intentando animarla. Dejando escapar aquella sincera opinión que tenia respecto a ella. Escucharla decir que ningún chico se fijaba en ella. ¡Por Kami! Si tan solo ella se enterase de la cantidad de pretendientes que tenia. Incluso había espantando a algunos haciendo "sutiles comentarios" sobre la sobre protectora madre con la cual contaba la rubia. A veces daba gracias a Kami que la chica fuese tan despistada en cuestiones de chicos. – y No tiene nada de malo tu forma de vestir. - aseguró- Como sea. Mejor cuéntame eso de una ¨excursión¨- decidió cambiar de tema antes que dijera algo de lo cual pudiese arrepentirse.

-No es nada...- dijo Marron retomando la compostura.- Quería llevarte cerca de la vega del río. Es un lugar bastante lindo. Pero el camino por el momento es muy difícil. Pensé que la lluvia de hace unos días ya se había evaporado, pero la humedad que hay aun es mucha y bueno sumando que es otoño el camino se encuentra tapizado de hojas haciendo que todo este resbaloso y ...

-¡Tu!- Bramó Trunks atando cabos volteando sobre sus talones para ver a la rubia quien se había detenido en seco ante aquella exclamación.

-¿Que sucede?- inquirió confusa ante aquel repentino cambio de humor de su amigo.

- ¿y enzima me lo preguntas?- bramo nuevamente el sayajin tomando a la rubia por el brazo obligando a levantarlo haciendo que a su vez esta soltara una exclamación debido la brusquedad con la que actúo. -¡¿Por que no me dijiste que te fracturaste el brazo?

- No me lo he fractu… - intento explicar la ojiazul aguantando el dolor. - solo es algún nervio!- admitió al fin cuando Trunks elevo un poco más su brazo.

-Ya se me hacia raro que tu terminaras las lecciones… y esa actitud tuya de todo el día tan.. tan.. ¡Condescendiente! - Bramo nuevamente el sayajin aun sosteniendo su mano pero ahora a un nivel en el cual no le causara dolor.

Marron simplemente se había quedado sin habla. No esperaba para nada esa reacción de el pelilila. ¿Se había percatado de su molestia desde el principio? Sus ojos celestes se posaron sobre aquellos azules que en ese momento irradiaban cierta molestia, pero más que nada…preocupación. - lo siento - susurro sin darse cuentas o siquiera proponerse a disculparse. simplemente lo hizo.

Por su parte Trunks se había quedado embelesado nuevamente con los ojos de su ¨amiga¨ sus orbes se habían dilatado un poco debido, seguramente por el echo de su brusquedad al actuar. ¡Pero kami! ¿Como no queria que se molestará cuando la chica se sentia la mujer indestructible? ¿Que no se dava cuenta de lo fragil que era? Su miraba bajo casi imperceptible esta vez a sus labios. Se encontraba tan cerca de ella que la tentación de probarlos lo estaba matando. Fue gracias a una brisa de viento que llevo el susurro de Marron a sus oídos la cual le ayudo a recuperar un poco la compostura. - Tus clases de vuelo inician el miércoles sin falta- Dijo entre dientes más molesto por aun no poder confesar sus sentimientos que por las ¨aventuras de la rubia¨


OK.

Les informo antes que me quieran llevar a la hoguera nuevamente... e.e

Me sentia insatisfecha con algunas historias y las borre no por el hecho de que sean malas ( los reviews no mienten u.u) si no por que se que la idea es buena, pero pudiese haber quedado mejor. Así que me he dado a la tarea de re escribir mi primer fic.

De nuevo disculpen las molestias!

Nos vemos en el siguiente capitulo!