Lecciones de Baile & Vuelo

Capitulo III


"se deshace la costura"

Marron se encontraba tendida boca arriba sobre su cama tomando un pequeño descanso de la computadora, los ojos le ardían un poco, señal inequívoca de que necesitaba pronto ver un oculista. Sin darle más rodeos decido apuntar dicha necesidad en su agenda para la próxima vez que visitase la capital. No es que le quedase muy lejos pero tenía una "misteriosa" aversión a los lugares concurridos, así que prefería limitar sus visitas a ella a cuantas veces fuera necesarias y obligatorias.

Y mencionando la capital. Tenía desde el domingo que no había vuelto a hablar con el Primogénito Brief para nada. Frotó su cien abrumada. ¿Porque no pudo negarse ese día a las famosas clases de vuelo? se preguntó molesta soltando un sonoro bufido para decidirse mejor a bajar las escaleras y prepararse algo de comer tratando de no darle tanta importancia a eso. Miró de reojo el calendario que estaba a un lado de la nevera. Miércoles. Leyó con una sensación que aún no podía descifrar. Miró la hora en el reloj de la sala el cual marcaba las 3: 47 PM Su padre no tardaría de regresar del trabajo y su madre. Num 18. Se encontraba plácidamente ojeando un catálogo de bolsas el cual le trajo Moni. Una de las empleadas de su querido vecino. Se disponía a salir al jardín para quizás seguir con sus acuarelas cuando repentinamente su madre le llamó de la nada.

-Si no tienes nada mejor que hacer ve a dejarle esto - Dijo mientras arrancaba una hoja de un cuaderno en el cual estuvo apuntando los modelos que le habían gustado.

Marron siquiera se molesto en negarse o bien hacer algún tipo de mala cara. Esa instrucción de su madre no había sido precisamente una petición. Miró nuevamente el reloj para percatarse que solo habían pasado escasos tres minutos. Maldijo por lo bajo y se auto regaño el estar mirando ese artilugio cada rato. Total ¿Que no era mejor que el primogénito Brief no llegará? Con un suspiro tomó los catálogos que su madre había puesto previamente en una pequeña bolsa de papel. -iré caminando- anunció para después salir de su propiedad.

Mala idea… se dijo la rubia una vez que hubo avanzado un buen tramo del camino. El calor de ese día era insoportable. Raro para esas fechas, pero a fin de cuentas se sabe bien que el clima está loco. Con ayuda del dorso de su mano limpio el sudor de su frente para volver a notar que el dolor del brazo aun no desaparecía por completo. Quizás algunos días con alguna pomada ayudarían. Saco su celular de su pantalón desgastado para ver la hora. 4:15 PM Molesta tecleo unos dijimos para antes de presionar la tecla de ¨marcar" arrepentirse y volver a guardar su celular. - Simplemente es el estúpido sol - inventó una excusa al verse llamando a aquel que sería su ¨maestro¨

-¡Marron!-

Escuchó la rubia una conocida voz la cual no estaba muy lejos obligando a voltear la mirada para divisar su procedencia. - ¡he! Thomas- lo saludo jovialmente antes de percatarse de la nueva adquisición de su amigo. - Wow- se limitó a decir una vez que el chico le hubo dado alcance.

- ¡A que te encanta!, Papá me lo compró en la exposición del fin de semana.- anunció.

-Es hermoso- dijo tímidamente ante aquel enorme animal esbozando una pequeña sonrisa al percatarse del enorme contraste que había entre ese chico de 17 años y ese enorme ejemplar equino, el cual le devolvía una penetrante mirada.

-¿vas para la casa? ¡Sube! puedo llevarte- dijo el chico moviendo un poco el caballo bloqueando así el camino de la rubia y prácticamente obligarla a que subiese en la parte posterior a el.

Marron quizo protestar, no le desagradaba la idea de un ¨aventón¨, pero… ¡¿arriba de ese animal de casi tres metros!

-¡No le tengas miedo!- la animó el chico al ver como la rubia dudaba y sin previa autorización, se inclinó un poco para tomárla del torso como si fuera una pequeña muñeca de trapo.

- ¡Thomas! - le grito la chica al ver sus intenciones, pero fue demasiado tarde para reaccionar. No supo en que momento termino a espaldas de ese "niño" - ¿enserio tienes 17 años? - le preguntó sorprendida con la facilidad con la que la había tomado.

-¿Enserio tienes 24 años?- le respondió burlonamente mientras comenzaba el camino con un pequeño trote de aquel corcel.

Si bien Thomas tenía apenas 17 años aparentaba tener cerca de algunos 20 o 22. Era increíblemente alto, su cabello chino y envarañado color ceniza solo hacían destacar sus ojos verde olivo. Y si bien venia de una familia muy bien acomodada, su cuerpo mostraba marcas de años de trabajo duro en el campo. Y es que no fuese por que lo obligasen a trabajar, mas bien se debía a su pasión hacia los animales y el rancho.

Marron no tuvo más remedio que aferrarse a la cintura de su amigo al momento de sentir como la velocidad de dicho animal incrementaba.

-¡Quieto Satanás!- le llamó la atención Thomas al corcel color ébano.

-¿Satanas?- inquirió Marron más para si misma que hacia el chico, el cual solo le esbozo una traviesa sonrisa.

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El trabajo se le había acumulado sin previo aviso. ¿De dónde rayos había salido tanto? si bien los tramites de la aduana estaban completos, repentinamente había surgido una complicación en el prototipo de su nueva línea de vehículos terrestres de colección, sin mencionar que el gobierno federal había solicitado la creación y diseño de un aeronave para el ejercito. Un proyecto bastante ambicioso y muy bien pagado, pero ¿dinero? eso era lo que a él ahora le sobraba. Con tiendas distribuidoras en todo el mundo y con la patente de CC Era más que obvio que podría retirarse de por vida. pero, el mundo siempre estaba en movimiento. siempre había una mejora para todo y nuevas tecnologías por descubrir. Presiono un poco más el pedal de su lujosa aeronave alcanzando a pasar un semáforo con luz amarilla. Había olvidado que tenía una cita en los nuevos laboratorios médicos de CC recientemente abiertos. Tal vez el no supiera nada de medicina, pero tenia el dinero para contratar a gente que si sabía de ello. ¡por fin había descubierto una forma de invertir parte de las ganancias de CC! Para qué donarlo a instituciones de dudosa reputación si él podía repartir la medicina de una forma eficiente. Tomo la avenida principal para después de ocho minutos llegar a aquel imponente edificio

La torre CCS "Corporación Capsula de la Salud" Era uno de los más imponentes y grandes edificios en la capital. El interior de este estaba cubierto por hermosas áreas verdes pulcramente decoradas, árboles podados y piedras blancas estratégicamente colocadas. El estanque artificial rodeaba una fuente brotante la cual encendía cada tres horas danzando al compas de una suave música.

-Buenas tardes Trunks - Saludo con poco aire la directora del centro de salud, quien habia corrido como loca por los pasillos en aquellos tacones de 5 cm de alto para arribar antes que el primogénito brief entrara al edificio.

-Hola Nora, Buenas tardes .- devolvió el saludo pulcramente mientras la estrechaba en un pequeño abrazo.

Nora era una mujer de edad madura, algunas canas asomaban por su cabellera negra y su traje color azul marino contrastaba con sus ojos avellana. El tiempo no había sido muy bueno con ella, pero no se quejaba. Salvar vidas era una de las cosas que amaba hacer. y eso Trunks lo sabia muy bien. - ¡Los niños lo están esperando con ansia!- declaro entusiasmada. - tenemos todo listo para tu presentación.

-¡vallamos entonces!- Trunks le tenía mucho aprecio a esa mujer, Nora era una de las pocas personas que se atrevía a "tutearlo" y eso le encantaba. incluso mientras caminaban hacia su destino pudo recordar el por que la había contratado. Sabía que Nora seria alguien importante en su vida desde aquella vez que le toco estar internado en el hospital por primera vez debido a uno de esos "sutiles" entrenamientos de su padre cuando solo tenia 14 años.

Estaba aburrido, no había nada interesante en el hospital, y para colmo de males no podía moverse aún. Cerró sus ojos frustrado, quizás intentase dormir nuevamente.

- ¡Deberías tenerle más respeto! ¡el es nieto del Doctor Brief!-

Escuchó el chico aquel intento de susurro que venia tras la cortina, pero aún así permaneció con los ojos cerrados.

- Por favor Apple, el respeto se gana, no se nace con el. Además, eso no significa que lo menosprecie. ¡Es solo un niño! no necesita escuchar ese tipo de formalismos aún. ya tendrá tiempo de sobra para eso cuando sea mayor- dijo calmada y pausadamente aquella otra voz.

Esas palabras, no sabía si molestarse o sentirse aliviado por escucharlas. Escuchó como recorrían la cortina a su alrededor pero no abrió los ojos, espero pacientemente quizás solo vendrían a checar que estuviese todo en orden y con suerte lo dejarían en paz. Pero cuál fue su sorpresa al sentir como le arrebataban la sabana que anteriormente lo cubría haciendo que se sentara sobre la cama tal cual resorte por aquella impresión.

-¡Vamos flojo! ¡Hoy hace un día precioso! Además creo que te hace falta algo de color en esas mejillas -

Volvió a escuchar Trunks esa voz, la segunda voz que había escuchado anteriormente. y por fin pudo ver a su dueña. Era una joven de cabello negro y una amplia sonrisa.

- Soy Nora- se presentó.

La platica se había prolongado media hora más, los chicos parecían tener muchas energías ese día, pero su salud era primero así que muy a pesar de todos Nora tuvo que dar por concluida esa visita. Trunks sin embargo prometió una próxima muy pronto.

- !lo haz hecho de maravilla!- alagó la directora mientras le ofrecía una botella de agua al primogénito. - Solo recuerda a la próxima no menciones lo de las peleas-

-¡Son artes marciales! y es una disciplina -

- Querrás decir "violencia legal"-

-Pff- el pelilila soltó un resoplido muy audible, era imposible lidiar de ese tema con Nora, quien aborrecía cualquier tipo de violencia, lo cual le recordaba a... - ¡Marron! - dijo mientras se paraba de la silla a una gran velocidad.

- hay no me digas que hiciste planes con ella hoy y se te olvido. - Dijo Nora en un intento de premonición nada alejado a la realidad.

-¡Claro que no se me olvido! es solo que me entretuve y... -

- ¡Por Kami! ¡Eres un desastre andante! ¡Toda la vida y aun no te le declaras! Si no te daz prisa otro te la quitará, no creas que te estará esperando para siempre-Le reclamó Nora mientras lo sacaba a empujones de su Oficina- ¡y no regreses a menos que sea con una "prometida" a tu lado! - sentencio antes de cerrarle la puerta en la cara dejando a un Trunks completamente aturdido y ruborizado.

Fue hasta que escuchó unas risitas, cuando el Primogénito Brief regreso en si. acomodo bien su saco ejecutivo y salió corriendo hacia la azotea del edificio, miró su reloj el cual mostraban las 6:42.- ¡Mierda!- musito mientras cogía el móvil para intentar llamarle a la rubia, pero al parecer el celular se encontraba fuera del área. Maldijo una veces más antes de empezar su vuelo hacia la casa de aquella ojiazul.

****/****

-¡no me cabe un bocado más! - dijo la rubia en un suspiro mientras que Thomas le mostraba un alambre con suculentas verduras y carnes incrustados.

-solo llevas 4-

-he comido, lo que podría comer en tres días Thomas- sentencio la rubia rechazando aquel "bocado"

- Deberías comer mas hija, hay que ser una mujer fuerte para tener hijos sanos - Se metió en la plática el señor Tokay, padre de Thomas.

-¡Papá! - recrimino en un grito Thomas con un ligero rubor en las mejillas.

- ¿Que?, dije algo que te incomodara. No dije con tigo..¿o si? - añadió el Señor Tokay mientras devoraba un pedazo de carne manchándose un poco sus poblados bigotes con salsa barbecue.

- Hackemate - susurró esta vez la madre de Thomas mientras le daba la espalda a su hijo y procuraba no reírse al momento en que le ofrecía un poco de té a la joven Jinzo.

- Bueno, me imagino que es lo justo, -añadió Marron- después de todo el que usted me este separando a su hijo para cuando cumpla sus veinte años y poder secuestrarlo para casarme con él requiere tener sus pactos.

-¡Marron!- chillo nuevamente Thomas.

Las carcajadas por parte de los tres e incluso empleados que estaban cerca no se hicieron esperar. El "señorito" Thomas había cambiado de un tono acaramelado a uno rosado brillante. La familia se habían acostumbrado tanto a la presencia y carácter juguetón de la rubia que participaban y acogían humorísticamente sus bromas. La estimaban tanto que la consideraban un miembro mas de la familia. A veces la presentaban como una verdadera sobrina y en otras ocasiones bromeaban respecto al "matrimonio" que habría entre Thomas y ella. Lo hilarante era cuando Thomas les seguía la corriente inventando nombres para sus hijos como "Rulcracio Rupencio y Arnulfo Timoteo". Los minutos pasaron rápidamente hasta que el reloj de la sala principal anuncio que eran las 7:00 PM

-¡Cielo santo es tardísimo!- anuncio Marron - ¡seguro me mata mi madre!, será mejor que me retire.

- No quieres que Thom te lleve hija?- pregunto Nerida, la madre de Thomas.

- Por mi no hay ningún inconveniente.- aclaro el susodicho.

-Gracias, pero he comido demasiado que preferiría irme caminando, si no les molesta. - Esa última frase Marron había aprendido a usarla a la perfección con la Familia Lotus. A veces desbordaban amabilidad que la única forma de detenerlos era con "no les molesta" Dicho esto, tardo cerca de 15-20 minutos en despedirse, no sin antes llevar algunos alambres para su familia, cortesía de la familia. para después al fin ponerse en camino después de varios besos y abrazos.

Marron podía divisar nuevamente como el sol estaba a punto de esconderse. Las nubes habían tomado un tono rosáceo y otras un color lila. Respiro hondo sintiendo en sus pulmones la brisa fresa del otoño. -" y pensar que hace unas horas hacia un calor del demonio"- se quejo para si misma mientras cambiaba la bolsa de comida de mano. Inconsciente, metió la otra mano a su bolsillo trasero, para toparse con su celular y recordar que estaba esperando cierta llamada. el enojo volvió a ella, molesta lo saco de sus pantalones y apretó una tecla para desactivarlo - ¡¿sin batería?- dijo en voz alta incrédula.

- Eso explica porque no contestabas mis llamadas -

Escuchó una repentina y conocida voz. La rubia miro para todos los lados posibles para toparse con el dueño de esta, hasta que por fin reacciono y se animo a levantar su mirada. -Lo siento profesor, el día a terminado. - dijo sin siquiera saludarlo.

Trunks se sorprendió ante la actitud de la rubia, se supone que él debería ser él el molesto, después de todo ella no había contestado sus últimas 5 llamadas hechas los últimos 30 minutos . - te he llamado como loco para confirmar la cit... clases! - casi se mordió la lengua al verse diciendo la palabra "cita"

-¿ha si?, que raro ¡traje mi celular prendido toda la mañana y parte de la tarde y ni señas tuyas!-

- Tu aparato de las cavernas apenas tiene señal! - se defendió el primogénito.

Marron quiso aventarle a la cabeza dicho aparato, pero sabía muy bien que no lograría nada si lo hiciera - ¡Pues en mi "cueva" resulta que también tenemos teléfono! - añadió haciendo referencia al teléfono de casa mientras seguía caminando por el sendero.

-Buen punto.- sentencio el pelilila dándole así la victoria a la rubia- vale! lo siento! se me acumulo el trabajo, surgieron muchos imprevistos y casi olvidaba una visita importante que tenía que hacer hoy.- dijo mientras descendía y trataba de darle alcance caminando. lo cual no tardo debido a las grandes zancadas que daba a comparación de las cortas piernas de la chica.

- ¡Un minuto Brief!, ¡una llamada! ¿acaso es mucho pedir? - retrocedió Marron para reclamarle, soltar un bufido y seguir caminando tratando de que Brief no le diese alcance.

- ¡Se me paso por completo!- intento excusarse sin saber ya que más hacer.

El camino de regreso a casa de Marron fue bastante corto. Trunks la miraba de reojo algo deprimido por que la rubia estaba molesta con él y pareciese no quererle dirigir la palabra y algo divertido al observar como ella fruncía el seño y resoplaba una y otra vez. En ocasiones murmuraba cosas incomprensibles, si acaso pudo escuchar algo parecido a "discapacitados"

Marron por otro lado se sentía furiosa. había esperado su llamada todo el día como una adolecente atolondrada. ¡por kami! si no tenía 15 años! obviamente sintió que el corazón se le derritió apenas lo vio en el aire, pero al mismo tiempo se reprocho a si misma y la ira incremento. Pensándolo bien no estaba molesta con el, bueno si. pero ahora se sentía mas molesta con sigo misma. ¿por qué se hacía esperanzas con el? ¡Por que pensaba que quizás hubiese un "Trunks y Marron" El solo la consideraba su amiga y en bastantes ocasiones se lo hizo saber cuándo le hablaba de sus problemas con sus novias. "¿nunca están conformes? están celosas todo el tiempo, no puedo saludar o sonreírle a una chica por que ya se desata el caos! y después del el sexo, uff vienen los reclamos, ¿por que son tan complicadas y predecibles a la vez?" Si Trunks supiese como tenia ella el corazón. si viese cuantas heridas tuvieron que "sanar" las lagrimas y la almohadas, solo así quizás entendería. Tenía que hacer algo antes que las débiles costuras que hizo el tiempo se rompieran y volvieran a doler más allá de su alma. - vete- le dijo en un suspiro.

-Ho Marron, se que tienes razones para estar molesta pero...

-he dicho que te vayas, no necesito tontas clases de vuelo, no necesito tus escusas ni disculpas. Simplemente estoy cansada y quiero dormir. - dijo la rubia entrando al solar de su casa dejando a un sayayin completamente conmocionado… ¿Qué acababa de suceder en ese preciso instante?