LECCIONES DE BAILE Y VUELO

CAPITULO V

Lecciones de vuelo


Faltaban tan solo 3 días para el cumpleaños de la Sra Brief y Trunks pareciera que se le había olvidado todo. Marron bufó molesta púes su plan de alejarse de él se había ido al caño debido a los últimos acontecimientos. SI, a esa repentina falla de congruencia y memoria.

—¡Lo haces adrede!— Masculló cuando el ojiazul había pisado su pie.

—¡Lo siento! — se disculpó el chico intentando volver a agarrar el ritmo. Pero esta vez Marron se separó de él.

—Es suficiente. Quizás estés muy tenso y no te logras concentrar. Deberíamos hacer algo más que solo bailar — Dijo adelantándose a guardar las cosas que había depositado en la esquina del salón.

Trunks la observó en su recorrido. —¿Hacer otra cosa? — preguntó más para si mismo colocando su vista en los vitrales. Era un día algo frio y nublado. La lluvia estaba amenazando con caer desde muy temprano pero ya era más de medio día y todo seguía igual. — ¿Iniciemos de una buena vez con tus lecciones de vuelo — Se animó a decir una vez que la chica había regresado con una mochila y se había colocado a su lado.

—¿Estas de broma? — Dijo en un tono sereno entrecerrando los ojos.

—Tu padre me ha estado llamando para preguntar respecto a tus avances. Le he dicho que ya sabes por lo menos flotar —

—¿Estas de broma? — repitió Marron, esta vez agrandando los ojos ante la negativa del ojiazul. La cara de Marron había pasado a un color fantasmal —¡¿Como te atreviste a hacerlo?! — Chilló más asustada que molesta. Seguro su padre le pediría que le mostrase lo más pronto posible. Pero quizás.. Por eso estaba de muy buen humor últimamente. Incluso le había traído de la capital sus chocolates preferidos y cada mañana palmeaba su cabeza seguido con un "Eres intrépida como tu madre" o "Estoy orgulloso de ti" ¡Claro! Ahora todo tenía sentido. Se sentía tan abrumada por no haber supuesto algo desde el inicio de esas muestras de afecto de más. Pero… ¡su padre era así! Cariñoso, afectivo, amoroso. ¿Cómo sospechar? — Te metiste en un verdadero lio Brief — Dijo a punto de lanzar chispas por los ojos y encaminarse al jardín de mala gana y detenerse en medio. —¿Qué tengo que hacer? — dijo aventando la mochila.

Sabía que el punto débil de Marron era su padre. Pero jamás había constatado que tanto. Rio con algo de nerviosismo. Acababa de tocar una vena no muy sutilmente y había puesto a la rubia de un humor que extrañas y muy contadas veces había visto. O quizás, esta vez, nunca. — Creo… — Meditó sus palabras — Creo que sería mejor iniciar allá— señaló el pequeño muelle con kiosco a orillas del lago.

—Como sea— Rodó la rubia los ojos. Se sentía abrumada. Claro que le pasó por la cabeza decirle a Trunks que le dijese a su padre la verdad. Pero eso implicaba el decepcionarlo. Y ella simplemente no soportaría ver deprimido a su padre por este tipo de tonterías. Y más cuando llevaba casi medio mes creyendo que su hija ya prácticamente estaba a una cosa de nada de dominar el vuelo. Tenía que volar, tenía que hacerlo por él. —¿Ahora que? — Preguntó apresurando al primogenico Brief.

Trunks alzó una ceja casi incrédulo. —Respira, cierra los ojos y respira— Le dijo mientras la tomaba de los hombros. Vio como la chica le reprochaba con la mirada pero aun así le hizo caso. —Intenta relajarte y no pensar en nada. Intenta escuchar el sonido del agua— le aconsejó. Consejo que a regañadientes la chica aceptó.

—Genial, meditar— susurró la rubia por lo bajo.

—No es meditación. Solo quiero que te calmes y empieces a sentir la energía que te rodea— explicó Trunks

—¡oh! ¡Mas Genial! Intentar sentir cosas que en mi vida he sentido— ironizo.

—Tan solo… inténtalo— dijo Trunks apretando la mandíbula haciendo un esfuerzo por no perder la paciencia. Una parte de él estaba algo desesperado y el otro divertido. Ver a Marron en ese estado de humor le era bastante novedoso. La chica tenía una lengua muy hábil que estaba casi seguro que la educación que había recibido le prohibía usar su sarcasmo natural. Seguro heredado de 18. Pero ahora su mal humor estaba por las nubes que seguramente siquiera pensaba lo que decía.

Los minutos pasaron al igual que las horas. Eran cerca de las 5:40 PM cuando por fin Trunks se animó a romper el silencio.

—¡Lo haces adrede!— Esta vez explotó el primogénito Brief. —llevamos un montón de tiempo aquí y seguro siquiera lo intentas de verdad— reclamó.

—¡Claro que lo intento! — Habló al fin la rubia saliendo de esa especie de "entrenamiento mental" —Simplemente es que yo no sirvo para esto— añadió con frustración derramando unas cuantas lagrimas —Lo estoy intentando, ¡de verdad! — limpió sus ojos. Valla decepción.

Logró sentir cuando Trunks quiso acercarse a ella y esquivarlo —No— dijo rechazando cualquier muestra de apoyo retrocediendo unos pasos sin percatarse que se le había acabado el piso cayendo hacia el estanque.

—¡Marron! — Corrió Trunks en su auxilio sin poder atrapar su mano a tiempo. —Marron— La volvió a llamar asombrado al percatarse lo que estaba sucediendo — tu estas… —

Marron había cerrado los ojos esperando caer al agua y enseguida escuchó la voz de Trunks ¿que estaba pasando? Abrió los ojos tan solo para llevarse una gran sorpresa — Estoy … ¡estoy flotando!— Dijo casi incrédula para repentinamente sentirse como un bulto de cemento y caer de lleno al lago. Pataleo algunas veces y agitó sus manos para recuperar su eje y regresar a la superficie — ¡¿Viste eso?! — Le preguntó a Trunks quien ya se encontraba a la orilla del muelle ofreciéndole una mano para sacarla del agua. —¿Lo viste? — Volvió a preguntar emocionada aceptando esta vez su ayuda y salir del agua.

—¡Claro que lo vi! — respondió emocionado y a la vez preocupado. —Estabas flotando— Dijo al fin lo que tanto la rubia quería escuchar. —¿Estas bien? Vamos adentro para que no estés así a la intemperie— Dijo al notar el color lila en sus labios. El agua estaba helada y la frescura de esa tarde eran una combinación perfecta para un buen resfriado.

Marron afirmó con su cabeza mientras castañeaba los dientes. La adrenalina del momento no le había permitido sentir el frio hasta que el chico lo mencionó. Intentó alejarse de Trunks cuando este quiso pasar un brazo sobre ella con la intención de protegerla del viento. Pero Marron estaba más preocupada por no mojar la ropa de Trunks y ahora ser dos lo que quizás tengan una posible hipotermia. — A tres días del gran momento no te conviene pescar un resfriado— Dijo la rubia casi en un hilo de voz intentando no titiritar de más.

—No digas tonterías— contestó Trunks atrayéndola hacia él con fuerza. —He entrenado en el polo norte con solo mi uniforme de combate y no me ha pasado nada—

Marron aunque quisiera, ya no podía poner objeción a eso. El frío le calaba hasta los huesos. Vivir tanto tiempo bajo el cálido sol la habían hecho ser friolenta ante medianamente bajas temperaturas. Se separó un poco de él tan solo para tomar la mochila y regresar nuevamente al salón protegiéndose así del viento.

— Necesitas quitarte la ropa mojada— Le escuchó decir al pelilila. Ella afirmó con la cabeza y buscó entre sus cosas pero solo había cargado en su mochila un delgado suéter en caso de terminar con manchas de tierra como usualmente lo hacía cada vez que iba a practicar con Trunks.

Con pasitos apresurados se dirigió a la habitación continua del salón. Quizás era una pequeña bodega hace algunos setenta años. Sin pensarlo mucho y aprovechando los últimos rayos de luz que se filtraban por la pequeña ventana se deshizo de su blusa y suéter al igual que de sus medias. Exprimió lo más que pudo su falda y volvió a colocársela. El suéter beige con lunares rosados la cubría un poco abajo de la cadera "por lo menos era algo" pensó al haberse quitado parte de la ropa mojada. Pero aún tenía frio, sus manos estaban heladas y los dedos de sus pies casi no los sentía. —Pero Flotaste— susurró para si misma esbozando una sonrisa. Con premura metió su ropa en la mochila no sin antes intentar exprimirla lo más posible. La pequeña mochila estaba al borde de explotar. Marron suspiro cansada. No podría volverse más complicado ese día. ¿Verdad? Pensó mientras veía su calzado mojado. Fue en ese momento cuando escuchó un estrepitoso ruido proveniente del salón — ¡Trunks! — Gritó asustada saliendo descalza a su encuentro. — ¿Estas… — rectificó la pregunta al verlo en una pieza —¿Qué estás haciendo? —

Trunks sonrió al verla y haciendo gala de sus poderes lanzó un pequeño rayo de energía al pequeño montículo de leños los cuales Marron dedujo que habían sido los causantes del estruendo al ser arrojados por el primogénito Brief al piso— Ay, te amo— Dijo al ver como una hoguera, una cálida y reconfortante hoguera se empezaba a formar frente a ellos.

Por fortuna Marron no había visto la expresión de Trunks al decir ella esas palabras. Pues claramente el chico había mostrado un fuerte rubor en el rostro. — No te acerques tan de repente — Le dijo atrapándola de la cintura justo antes de que la chica decidiera sentarse frente al fuego. — Tu cuerpo esta frio y si lo expones a un cambio tan drástico puedes tener un infarto— Explicó recordando uno que otro consejo de su antigua enfermera.

—Pero no siento mis manos, ni mis pies— Dijo la rubia casi en un puchero mostrándole sus manos completamente blancas. Tener el codiciado calor tan cerca y no poder acercarse, le resultaba una tortura.

—Ven acá— Dijo Trunks tomando sus manos —¡Valla que estas helada!— clamó sorprendido separando las manos de la chica para guiarlas alrededor de su cuerpo y terminaran en un abrazo. Marron permaneció sin quejarse, quieta. A lo cual Trunks después de unos minutos colocó su mentón sobre su cabeza. —Ay Marron— Se le escapó el nombre de la rubia al en un suspiro.

—¿Hum?— Interrogó Marron con un leve sonido levantando la cabeza para verlo ¿Qué había sido eso?

Trunks la miró fijamente. Su autocontrol ya no era tan bueno y menos al verla tan frágil entre sus brazos nuevamente. ya había pasado más de un año de aquel acontecimiento donde casi la pierde. Sus ojos brillaban igual o más que en aquella ocasión cuando la besó. La rodeo con sus brazos y bajo su cabeza para colocar su frente sobre la suya. El nerviosismo de Marron era evidente, pero eso le gustaba de ella. Tímida, sincera, pura. Su padre decía que solo las mujeres de carácter fuerte podían soportar a un saiyayin. Y cuánta razón tenía. Quizás Marrón no era el estereotipo de la mujer intrépida, pero tenía una fuerza de voluntad y carácter de cierta forma "indomable" Cuando se encontraban en problemas Marron parecía no conocer sus propios límites. El siempre observó como la chica se esforzaba en todo lo que hacía, se esforzaba con tanto esmero hasta en la menor tontería. Incluso ahora que le intentaba enseñar a volar dio todo de sí —No tienes que probarle nada a nadie— le dijo en un susurro — Eres perfecta tal cual eres— añadió antes de colocar sus labios sobre los de ella interrumpiendo lo que ella iba a decir. Simplemente fue imposible controlarse, sentía que era el momento.

No se lo esperaba. Definitivamente no lo vio venir. Sabía que se encontraban en una situación comprometedora. Pero.. ¡Era Trunks! Quien siquiera se molestaba a verla como mujer. ¿Por qué estaba pasando esto? Su corazón latió con fuerza al momento de sentir su frente sobre la de ella y sintió como aquellas mariposas volvieron a revolotear en su estómago cuando él tomó posesión de sus labios. ¡No! , No, no ¡No quería seguir enamorada de él!¡No sufrir más años por un amor imposible! Pensó lográndose separar— ¡No!— le dijo empujándolo haciendo que la soltara. —¿Y ahora con que vaz a salir? "¿Fue un accidente?, ¿Fue el momento? o ¿nuevamente "No lo sabes"? — Recriminó la chica aferrándose a no llorar. Aferrándose al recuerdo de su corazón roto el cual había fortalecido con él tiempo. Ya no era débil como antes.

Trunks la miró sorprendido ante aquellos reclamos, pero sabía a lo que se refería. —Lo sabía y lo sé ahora. Siempre lo supe. — dijo acercándose sigilosamente a ella quien lo veía extrañada ante su respuesta —Marron. Tu siempre me gustaste, siempre te he querido— Le dijo acortando la distancia.

Marron lo miró atónica. ¿Qué rayos estaba diciendo? —¿Estás jugando conmigo?— Preguntó sin darle una pizca de crédito a lo que acababa de decir el primogénito Brief pero este solo negó con la cabeza con una media sonrisa en su rostro el cual mostraba cierta…¿culpabilidad?

—Me has gustado desde que tenía 18 años. Lo sé, suena enfermo, tu tan solo tenías 14 años— Dijo mientras tomaba una coleta de la rubia. —Pero desde entonces, me parecías tan… no sé. Simplemente empecé a observarte. Me gustaba la forma en que te comportabas, parecías una adulta en el cuerpo de una niña. No me mal intérpretes. Es solo que siempre fuiste… como la conciencia de Goten y mia. Me gustaba hacerte enojar y ver como fruncías el ceño. Goten lo hacía más que yo aunque él si lo hacia de forma inconsciente.

Marron estaba casi petrificada ante semejantes palabras, sus manos temblaban. No entendía lo que estaba sucediendo. ¿Acaso era una broma que le estaba montando? ¿Estaba drogado o borracho? Quizás enfermo. — De.. detente— Le suplicó al momento el que él tomó su barbilla. La cabeza le estaba dando vueltas.

—Esta vez no lo haré— Giro su rostro para que lo viera a los ojos. — En aquella ocasión, la vez que acamparon nuestras familias en el lago. ¿Recuerdas? —

Marron afirmó con la cabeza de una forma casi imperceptible. No sabía si quería traer el tema a colación.

—Por Kami, todo mi cuerpo tembló cuando te bese. Era algo que deseaba tanto desde hace tanto tiempo. No se, fue solo cuestión de segundos, ver tu rostro, sentir tu cuerpo bajo él mío — Trunks la abrazó con fuerza al recordar aquella vez — Supe perfectamente lo que quería — Susurró jalándola de la cintura para besarla nuevamente.

Marron por otro lado seguía sin dar crédito a lo que estaba pasando. Quizás la que estuviese enferma era ella. Quizás ni siquiera flotó en el estanque y lo que había pasado realmente era que se había golpeado la cabeza muy fuerte al caer en él y se hubiese ahogado y ahora estaba inconsciente camino al hospital. O Quizás esa mañana ni siquiera se había levantado de la cama y seguía dormida en su alcoba esperando la hora para levantarse. —Trunks, por favor— suplicó Marron pidiendo clemencia para su corazón separándose nuevamente de esos labios que tanto deseaba pero a la vez sabían que estaba destinada a agonizar por ellos si seguía aferrada.

Trunks se separó escasos milímetros de ella — Dime que no me quieres, ni siquiera un poco y me detendré. — Dijo besando su rostro el cual permanecía con los ojos cerrados — Marron desde lo que pasó en el lago sabía que te quería solo a ti. Pero éramos muy jóvenes, tu apenas con 18 años. Quería que estuvieses segura de que soy tu mejor opción, quería darnos tiempo de madurar más y no echarlo a perder por tonterías.

—¡Marron!—

Las palabras de Trunks se perdieron al escuchar el nombre de la chica en el exterior del salón. ¿Quién demonios los estaba interrumpiendo?

—Thomas— Susurró la rubia reconociendo la voz del chico asombrada de que estuviese ahí llamándola. Empujó a Trunks con nerviosismo al escuchar como la voz se acercaba. ¿Qué estaba haciendo él ahí? —¡Thomas!, por...!—

Observó como Trunks la miró molesto, quiso disculparse. Simplemente había reaccionado sin pensar pero prefirió encaminarse al encuentro del joven. En esos momentos solo quería alejarse de Trunks. Sentía como su corazón estaba a punto de salir de su cuerpo, y como su cuerpo le pedía corresponder al primogénito Brief.

—¡Marron!— Bramó Trunks molesto. Se acababa de declarar y la chica simplemente estaba huyendo.

Marron se detuvo en seco a mitad del salón. Sabía lo que Trunks pedía pero ella no sabía lo que quería o quizás… Giro sobre sus talones y lo vio a lo lejos — Te amo — le dijo para posteriormente bajar su mirada. — Te amé desde hace mucho tiempo Trunks. Pero no se si eres mi mejor opción. No si eres tu quien decide cuando debo quererte y cuando no— Finalizó con lágrimas en los ojos prefiriendo salir corriendo del lugar. Acababa de rechazar al amor de su vida.