—Si despertarás mañana con una cualidad o habilidad nueva ¿Cuál sería? — Harry sostenía el periódico que, durante las horas que llevaban en ese armario, había pasado de mano en mano y le había dado muchísima información de Draco Malfoy. Ahora podía decir, sin temor a equivocarse, que estaba comenzando a sentir algo por el rubio. La forma en que escuchaba lo que Harry tenía para decir, como le hablaba de forma directa, sin miedo a lastimarlo, y ¡vaya que era atractivo! Por primera vez en mucho tiempo, estaba realmente interesado en una persona.
—Me gustaría ser una persona más agradable — a Harry se le figuró que era la primera vez que Draco decía algo como eso en voz alta. Tenía la cara de alguien que acaba de confesar su mayor secreto, pero también de alguien que acaba de darse cuenta de algo imposible — Normalmente, la gente prefiere alejarse de mí. Les molesta que sea tan directo o que me enoje con facilidad, además, he escuchado que me consideran prepotente.
—Bueno, ciertamente no todas las personas están preparadas para escuchar la verdad de una forma poco sutil — comenzó mientras se acercaba lentamente a él— pero estoy seguro que hay otras que sabrán valorarte. Yo, por ejemplo, estoy comenzando a apreciar te más de lo que jamás hubiera imaginado.
Draco estaba ahora a unos centímetros de su cara, podía llegarle el leve aroma de su colonia, mezclada con el olor a encierro que ese armario desprendía. Si levantaba su mano, podría tocar su rostro, y ver si realmente su piel era tan suave como parecía.
En un movimiento casi felino, Draco ya estaba a medio metro de su cara; no sabía cómo tomar ese gesto, por un lado se había alejado de él, pero por el otro, tenía la misma cara de confusión que él.
—Me gustaría —dijo Harry tratando de no hacer nada impulsivo — creer un poco más en mí. Ya sabes, poder creer que realmente merezco las cosas que tengo.
—Las mereces— dijo el slytherin mientras se volvía a acercar lentamente
—A eso me refiero — argumentó — la gente suele decirme que merezco cosas buenas, agradecerme por cosas que se escuchan heroicas pero que no lo fueron. Y yo simplemente no puedo creer que realmente merezca tener algo bueno cuando tanta gente murió.
—Creo — la voz del rubio se había tornado formal y firme — que lo que a ti te sucede es que, en un afán de no querer enfrentar a los sobrevivientes, sigues torturándote con los muertos. Todos participamos en esa guerra ¿Por qué solo tú sigues aferrado a las perdidas?
El moreno no supo que decir, nadie le había hablado así. Todos se limitaban a decirle que era el héroe, lo agradecidos que estaban y lo genial que era; ¿Aferrado a las muertes? Tal vez era eso lo que todos pensaban, tal vez era realmente tonto seguir pensando que esa era una guerra de él y solo de él. La profecía no había dicho nombres, y sin embargo el muy idiota había pensado que todo era acerca de él.
— ¿Sabes? Creo que tienes razón, no soy el único que tomó decisiones, y cada uno debe responsabilizarse. Mírate a ti, aquí estas en el Londres Muggle, tratando de recuperar un poco de lo que perdiste ¿Por qué yo no puedo hacer lo mismo? No le debo nada a nadie, y nadie me debe nada.
—Vida nada me debes, vida estamos en paz.
—¿Cómo?
—Es un poema muggle — dijo restándole importancia
— Debo decir que, creo que serias un excelente psicólogo.
Draco le dio unas palmadas en la rodilla en señal de agradecimiento
—Si una bola de cristal pudiera decirte la verdad sobre ti, tu vida, tu futuro o cualquier otra cosa ¿Qué te gustaría saber? — Leyó el rubio recargándose un poco más a su derecha, la pared donde también Harry estaba descansando.
—¡Oh no! He tenido suficiente de profecías. Lo que me queda de vida, quiero descubrirlo yo solo
Recibió una sonrisa de parte de su ex enemigo
—Bueno, creo que los muggles subestiman el poder de la ignorancia.
Ambos compartieron una mirada que, si bien, para Harry iba cargada de otros sentimientos, tenía la misma intensidad que cuando comenzaron el reto.
—¿Hay algo que has soñado hacer desde hace mucho tiempo? ¿Por qué no lo has hecho? —leyó Draco
—Bueno —dijo Harry — siempre he querido ir a estudiar los métodos de defensa contra las artes oscuras que manejan en Alemania. No he ido porque siento que así comienzan los magos oscuros, con la curiosidad.
—No creo que te pase, eres demasiado tonto para poder obtener tanto poder
Harry lo tomó desprevenido por los hombros y lo tiró encima de sus piernas
—¿Quién es el tonto ahora Malfoy?
—Hey, dijiste que sin apellidos — Draco coloco sus manos sobre su pecho en un intento de soltarse del agarre, pero el auror lo tenía sostenido por el abdomen y su intento se quedó en eso.
—Te soltaré en cuanto me des tu respuesta
—Bien, bien ¡NO MUEVAS LAS MANOS! — Harry había acomodado sus manos cerca de su cadera y había encontrado el punto débil del chico, cosquillas —LO DIRE, LO DIRE. MI SUEÑO ES RECUPERAR MALFOY MANOR
Harry soltó el agarre y ambos chicos se incorporaron
—Pesas más de lo que aparentas — Draco rodó los ojos en señal de inconformidad con el comentario — ¿Cuál es el mayor problema en recuperarla? ¿Sigue siendo tuya en realidad no?
—Bueno si, pero no es tan fácil, existe una gran cantidad de papeleo que debo hacer y claro, para eso requiero ir al ministerio varias veces por semana; agrégale que seguramente los altos mandos pondrán más peros que de costumbre.
—Bueno, tengo una duda, si no planeas regresar al mundo mágico, ¿para qué quieres recuperarla?
—Bueno, tengo a esperanza de que, algún día pueda ser habitada por algún descendiente y esa persona cambie la historia; es una casa hermosa y llena de buenos recuerdos, no merece quedar así.
—Y… — dijo Harry vacilante — ¿no puede alguien más hacer el papeleo por ti?
—Nadie acepta trabajar para un Malfoy y los que lo hacen, cobran más de lo que puedo pagar
—Yo puedo hacerlo — dijo sonriente
—¿Tienes idea de lo mucho que hablarían de eso? Además, estoy seguro que dices eso por la emoción de estar encerrado aquí, pero recuerda que hay una vida detrás de esa puerta, una en la que nosotros no somos ni siquiera cercanos.
Draco zanjó el tema al leer la siguiente pregunta
— ¿Cuál es el mayor logro de tu vida?
A pesar de que Harry quería seguir discutiendo el tema, se dio cuenta que no sería útil seguir por ese camino, y no quería hacer que el rubio perdiera la apertura que ya tenía al hablar
—Bueno, el único logro en mi vida ha sido derrotar a Voldemort.
—Es más de los que hay en mi lista — dijo el rubio con un tono un tanto divertido
— ¿Cómo? ¿Ser el gerente de este teatro no entra en la punta de la lista?
Draco le dio un pequeño golpe en la pierna mientras se reía.
—Bien, siguiente pregunta. ¿Qué es lo que más valoras en una amistad?
—Vaya, yo realmente no sé cómo contestar eso— Draco se ruborizó un poco — En realidad, pienso que nunca he sabido valorar una amistad, Crabbe y Goyle fueron incondicionales hacia mí y yo… bueno nunca los traté bien, incluso, llevé a Crabbe a su muerte — desvió la mirada como si eso fuera a detener las lágrimas que comenzaban a salir de él.
Ambos se quedaron en silencio unos momentos; Harry se acomodó más cerca de él en un intento de reconfortarlo. Sintió como Draco tomaba de sus manos el periódico y, en un lento movimiento, el roce de sus dedos con los del rubio se sintió realmente agradable, aunque la parte insegura de él, le impidió alzar la cara para encontrar la del rubio.
Un suave, casi imperceptible golpe en el hombro le hizo recordar que debía dar su respuesta
— Bueno, lo que más valoro es la libertad de ser quien eres. Que estén ahí sin importar qué, que no te juzguen o quieran únicamente sacar algo a cambio.
—Bastante Gryffindor — dijo el rubio aligerando el ambiente y relajando sus hombros mientras acomodaba la espalda en la pared y extendía las piernas posicionando una encima de la otra.
Ambos chicos rieron y Harry imitó la postura que acababa de adoptar su compañero de encierro—
—¿Cuál es tu recuerdo más preciado? — dijo leyendo prácticamente al oído del rubio.
—La navidad del quinto año, antes de que todo fuera irreversible. Mi familia, mis amigos, todos reunidos en el mismo lugar. La felicidad, la paz, las risas.
Para Harry era obvio lo que debía hacer, apoyó su cabeza en el hombro del rubio. Los segundos siguientes fueron decisivos, no hubo rechazo. Entonces el rubio se giró y los ojos verdes se encontraron con los grises.
—Tu turno
Harry estaba perdido en los ojos grises, pero buscó en lo profundo de su memoria y giró la cabeza al frente, sin despegarla del hombro del chico.
—Cuando volé por primera vez, esa sensación de libertad que nunca había sentido, la magia es maravillosa, pero sentir que dejas todo en la tierra y puedes ir a donde quieras — se quedó callado un momento, disfrutando ese recuerdo de su primer año en Hogwarts — De cierta forma, debo agradecerte.
Draco sonrió, seguramente recordando la manera en que había retado a Harry a volar.
—Supongo que no estábamos destinado a ser amigos
—Supongo que no — dijo Harry comenzando a acortar la ya de por si poca distancia entre ellos— pero me alegra haber llegado a este momento.
Respiraron profundamente, cada uno sumido seguramente en sus recuerdos. Harry además de eso, estaba sorprendido de lo cómodo que le estaba resultando platicar de estas cosas, ser escuchado de esta manera era algo que había considerado que nunca le volvería suceder.
—¿Cuál es tu recuerdo más terrible? — dijo entonces con voz suave el rubio. Prácticamente le había hablado al oído, seguramente en revancha a lo que hacía unos minutos él había hecho.
—Las muertes —dijo sin rodeos —pero principalmente, el nunca haber podido despedirme de nadie, el no darme cuenta de que probablemente eran nuestros últimos momentos juntos.
—Coincido con eso — dijo entonces el ojigris, y con un movimiento suave que tomó desprevenido al moreno, junto su cabeza con al de él.
Esa acción, esa pequeña acción, había encendido en Harry una pequeña flamita, esa flamita que se había apagado y que le hacía pensar que nunca iba a encontrar a una persona con la que quisiera estar por más tiempo que una noche.
Su compañero de encierro pareció reaccionar de una manera distinta, pues rápidamente, alejo su cabeza y le colocó el periódico en las piernas.
Harry lo tomó, y cuando se giró a ver al otro chico, ya había, como mínimo, 10 centímetros de distancia entre sus cuerpos, pero el rubor en sus mejillas demostraba que tampoco era tan indiferente a lo que pasaba ahí.
—Si supieras que dentro de un año vas a morir ¿Cambiarias algo de la forma en la que vives ahora? ¿Por qué?
— ¡Claro que no! — Dijo el rubio con tono firme — es la primera vez que estoy haciendo algo con mi vida. Ya sabes, no es el mejor plan, pero al menos tengo libertad, y créeme, aquellos que dicen que está sobrevalorada no han pasado por lo que nosotros hemos pasado.
Harry entonces esbozó una sonrisa mientras los veía.
— ¿Qué? — dijo retador el Slytherin
—Baja la guardia — dijo el Gryffindor mientras lo miraba intensamente — es solo que, eres una persona realmente increíble
—¿En el buen sentido?
—En el mejor sentido.
Hola de nuevo y muchas gracias a quienes, desde el otro lado de la pantalla, siguen leyendo esta historia. Este es el ya tercer capítulo de una historia que tenía pensada como One shot.
He estado batallando un poco con el tiempo para escribirla porque el trabajo de maestra es realmente cansado, a pesar de lo que muchas personas pueden creer. Por aun así me encanta, así que aquí estoy poniéndole todas las ganas que tengo.
Le quedan dos capítulos más a esta historia, con los cuales espero no tardarme tanto, así que en serio agradezco mucho la paciencia.
Saludos y gracias a quien se anime a dejarme un review.
