Gracias por los lindos comentarios, el aprecio mucho espero les guste el capítulo de hoy.

Disfruten la lectura.


Los gemidos femeninos inundaban una habitación oscura, dentro de esta un morocho se encontraba poseyendo salvajemente a una rubia con ojos azules. Ambos envueltos en un momento de pasión entre dos demonios. Después de unas cuantas agresivas embestidas la chica llego a su segundo orgasmo, y en cuanto al azabache que finalmente sintió su culminación próxima, en un movimiento rápido el joven se dejó venir fuera de la rubia. Al termina dejo caer su peso sobre sus antebrazos. La rubia hizo un intento de besarlo más este giro su cabeza a un lado evitando el contacto.

Una vez que el pelinegro recupero el aire se alejó de la chica, le dio la espalda y comenzó a vestirse sin siquiera mirarla. La ojiazul lo vio e hizo un puchero molesto, luego esta se acercó y lo abrazo por la espalda. El joven la miro por encima de su hombro con total frialdad, sintiendo nada ante el contacto de la mujer. Volvió su vista al frente desinteresado por la acción de la chica.

—Ino suéltame, ya obtuve lo que buscaba así que déjame vestirme y así retirarme. —Dijo con voz seca.

—No te vayas aún. — Rogo con su voz sensual.

—Hmp— Se soltó del agarre de la mujer y prosiguió vistiéndose para después salir de la habitación.

—Eres muy frio Sasuke. – Se recostó sobre el futón y cerró los ojos cansada. —Bueno ya sabes donde buscarme. —Menciono después con total descaro.

El morocho de uno dieciocho años salió del palacio donde habitaba la alfa con la que había calmado su deseo carnal. Camino tranquilo hasta encontrarse con un rio que le pareció familiar y lo contemplo con calma por un rato. Recordando todo lo que había pasado desde que volvió a reunirse con su hermano.

Habían transcurrido casi diez años desde que fue liberado de ese calabozo, desde entonces, su hermano y el fueron adiestrados en las artes del combate por el mismo Madara, y con el paso de los años, estos se convirtieron en seres muy poderoso incluso temidos por alfas y sacerdotes de alto nivel.

Cuando finalmente estuvieron listos, Madara los dejo sin decirles nada. Los dos jóvenes golpearon y lucharon por el control del clan que les pertenecía por derecho. No obstante, al derrocar primero a Danzo y comenzar a imponer su voluntad sobre el clan, los Uchiha los rechazaron sin dudar, iniciado así una rebelión contra los hermanos. Itachi en su afán de proteger a Sasuke, decidió mandarlo con Orochimaru, un sacerdote que había hecho un contrato con un demonio llamado Hebi, este hombre sería el encargado de enseñarle a el Uchiha menor a controlar el poder espiritual que heredó de su padre. Así abandonado el menor su hogar, Itachi lucho arduamente hasta que tomo el control absoluto del clan Uchiha en un transcurso de dos años.

Los demás clanes al enterarse que la nueva cabeza del clan Uchiha era un hibrido, se negaban a reconocerlo, la guerra contra los Uchiha no se hizo esperar. El clan Haruno y Hyuga no dudaron en atacar, en cambio el Senju y Uzumaki mantuvieron su distancia de esta batalla, siendo neutrales.

Durante largo tiempo la lucha se llevó varias vidas, hasta que ambos clanes retrocedieron dejando a los hermanos en paz. Sin embargo, evitaban a toda costa acercarse a las fronteras de este clan, así como los Uchiha hacían los mismo con las otras fronteras.

El pelinegro mayor brindo prosperidad y paz entre los Uchiha, ya que poseía el mismo corazón noble que su padre y anterior líder, su gente comenzó a apoyarlo e incluso a estimarlo. Aunque aun así había quienes solían cuestionarlo y a pesar de ser noble no dejaba de ser alguien con gran presencia.


Entre tanto que en otra parte una joven sacerdotisa cabalgaba de vuelta a la aldea del clan Senju después de su última misión. Paro a un puesto donde vendían dangos y así llevarle a su tía, desmonto su caballo para luego lo sujeto a un poste cercano, se acercó a la señora encargada y esta al reconocerla sonrió amable.

—Señorita Sakura sea bienvenida. —Saludo la mujer ya mayor.

—Buenos días Señora Ayame, unos dangos por favor. – Pidió amablemente.

—En una segunda señorita. — La señora le dio órdenes a un hombre el cual entro a la cocina del establecimiento.

— Gracias. — Sonrió agradecimiento, comenzó a buscar entre sus cosas unas hierbas. — Tome son hierbas medicinales. — Le extendió una canastita con varias plantas.

—Señorita no se moleste. —Negó apenada la mujer.

—Sakura, no señorita, prefiero que use mi nombre. Además, recogí demasiadas en mi camino hasta aquí, no ocupo tantas así que quédaselas y úselas cuando necesite, sé que usted no puede ir hasta tan lejos y en el pueblo son caras, así que tómelas.

—Seño…Sakura muchas gracias no sé cómo agradecerle. —

—Con hacer esos riquísimos dangos que tanto mi tía y yo amamos es suficiente. —

La señora le extendió una gran bolsa de dangos a Sakura y este saco dinero con el fin de pagarle – Ni siquiera crea que le aceptare el dinero. —

—Pero son muchos Señora Ayame. — Sakura miro la bolsa que contenían al menos unas tres docenas.

—Es lo menos que podría hacer por ustedes, me trae medicinas y cura a mi familia. Por favor acéptelo. —

—Gracias Ayame. Mi tía estará muy feliz. — Sonrió una última vez, luego salió de la tienda.

Todos los aldeanos del pueblo senju apreciaban a Sakura, la cual, bajo la tutela de los senju, se había convertido en una sacerdotisa famosa entre los clanes, poseedora de un increíble poder espiritual y una gran belleza, sin embargo, faltaba poco para que asumiera control sobre su propio clan. Aunque debía casarse o no podría ser la nueva cabeza.

A pesar de haber olvidado todo sobre Sasuke y haberse quedado huérfana, ella trato de vivir lo mejor que pudo, aunque, algo hacía falta en su vida, como si hubiera olvidado algo muy importante. Por lo que trataba de llenar su vacío eliminando demonios y ayudando a los aldeanos lo más que podía. Volviéndose más fuerte cada día. No obstante, la niña radiante y llena de felicidad que creía que los demonios podían sobre existir con los humanos no estaba. En su lugar había una sacerdotisa que eliminaba a cada uno que se le cruzara enfrente.


El joven azabache regreso a la mansión Uchiha al anochecer, en donde fue recibido por la servidumbre con respeto. recorrió los largos pasillos hasta que encontró a su hermano sentado fuera de su habitación que compartía con Izumi, su esposa de hace ya dos años. Se hallaba bebiendo sake siendo iluminado por la luz de la luna. Supuso que su mujer estaba durmiendo.

Izumi era una joven sacerdotisa miembro de la familia Uchiha, tenía la misma edad de Itachi, además de ser una buena persona. Al principio cuando el Uchiha mayor domino al clan ella se opuso y lo trataba de la manera más irrespetuosa, mas, con el tiempo ambos comenzaron a pasar más tiempo juntos, congeniaron y ella se dio cuenta que Itachi era un hombre maravilloso y con el corazón más noble, después de eso ella comenzó a enamorarse de él, al igual que el de ella. La castaña y Sasuke era todo en el mundo para el líder Uchiha.

Cuando el pelinegro con coleta sintió la presencia del Uchiha menor lo observo por un instante y después devolvió su vista a la luna.

—Veo que por fin te das el lujo de venir a verme después de meses Sasuke—

—Estuve algo ocupado. —Miro mejor a su hermano que tenía la mirada perdida. — ¿Qué ocurre? —

— Izumi está embarazada. — Dio un sorbo a la copa de alcohol.

— ¿No deberías estar feliz? — cuestiono con un tono sarcástico.

—Está enferma Sasuke. La energía demoniaca que tiene nuestro hijo la está consumiendo. –Mención con un tono de dolor en su voz.

— ¿Y No hay nada que se pueda hacer? —Sasuke tomo asiento alado de su hermano.

—El clan senju tiene a los mejores sanadores del mundo, pero se reúsan a venir. –

—Entonces iré por alguno y lo traeré a la fuerza. —Menciono bebiendo del sake de su hermano.

—Las cosas no son tan fáciles Sasuke, son un clan excepcional, si ellos nos hubieran atacado junto con los Haruno y Hyuga tal vez no estaríamos aquí. —

— ¿Quieres que Izumi y tu hijo vivan o prefieres volver a perder todo de nuevo? –

—Ellos son todo mi mundo. — Menciono con la cabeza baja. Cerrando los ojos con impotencia.

—Mañana en la mañana mandare a alguien hacia su aldea y lo traeré. La vida de mi futuro sobrino depende de ello. —

—Gracias estúpido hermano menor – Itachi sonrió de medio lado y posteriormente lo golpea en la frente como lo hacía cuando eran niños.


Una pelirrosa se encontraba tallando su cuerpo desnudo, intentando remover toda la suciedad que adquirió en su viaje de hoy, su tía ya se encontraba sumergida en las aguas calientes relajando su cuerpo, así como bebía algo de sake que se encontraba a un lado de las aguas termales.

— ¿No cree que es algo noche para beber? —

—Nunca es muy tarde para hacerlo. —Extendió su botella en señal de ofrecimiento, más Sakura negó con la cabeza mirándola divertida. — ¿Cómo te fue con la misión Sakura? —

—Fue fácil era un demonio de bajo nivel. Era más su gran tamaño que su fuerza. –

—Muy bien, no esperaba menos de ti. —

—Tía. — Llamo seria, después su cuerpo fue cubierto por las aguas al igual que su tía. — ¿Qué es lo que te molesta? —

—Tan perspicaz como siempre, eres igual a tu madre. — Dio un fuerte suspiro. — Ya estás en la edad para tomar control del clan Haruno, aunque debes casarte primero. —

—No es mi deseo casarme a la fuerza. —Menciono desviando su mirada molesta.

—Lo sé, pero Kabuto ya está buscando prospectos y muchos piden tu mano. Me mandó un mensaje. Es tu deber cumplir con tu clan Sakura, aunque me gustaría que estuvieras siempre a mi lado, debes seguir nuestras reglas. —

—Solo déjame pensarlo unos días más, además mañana prometí ir junto con Shizune iré a asistir a los enfermos en la aldea vecina. —

—Con el abuelo y Jiraiya lejos, y ahora tú también te iras. —Hizo un pequeño puchero. — Me quedare sola y aburrida. —

—Volveré en unos días. —Sonrió y le tiro algo de agua en la cara a su tía. La rubia solo rio divertida. Dejo de recargarse en el borde de piedra con el fin de regresarle la travesura a su sobrina.


El morocho se reunió con Shisui uno de las grandes camaradas de su hermano, además de mano derecha de este siendo cuatro años mayor que Itachi. El conoció a su padre antes de que muriera y su mismo padre murió defendiendo a Fugaku, por lo que rápidamente congenio con Itachi y decidió unirse a su causa cuando este decidió tomar al clan. El Uchiha poseía una habilidad ocular muy peculiar capaz de controlar cualquier mente tanto humana como de seres malignos. No por nada era temido entre otros clanes.

—Vaya, vaya mira quien ha regresado. —Menciono sarcástico, mientras estaba recargado en las unas paredes, con los brazos cruzados.

—Corta el sermón Shisui, necesito tu ayuda. —

—La amabilidad es importante antes de pedir un favor, pequeño Uchiha. —

—Tch… —Bufo molesto ante la actitud burlesca del amigo de su hermano. — No se trata de mí, es sobre Itachi e Izumi, creo que ya estas enterado de su estado. —Shisui cambio su expresión de burla a una seria.

—Si, desgraciadamente esto familiarizado con la situación. —

—Si ella muere no solo mi hermano estará devastado, si no, que el clan pensara que somos peligroso de nuevo y tal vez inicien una rebelión en contra de nosotros. No debemos permitir que eso pase. Itachi ha luchado por dar estabilidad a este clan como para tirar todo a la basura. –

— ¿Que tienes planeado? —

—Necesito que vayas por un curador de los senju. —

—Itachi ya pidió ayuda, y se la negaron ¿Qué hará que mi caso sea diferente? —

—Fácil, usaras tus ojos, controlaras a la persona y harás que venga. —

—¡Estás loco! Sabes que eso podría ser iniciar una guerra. Y no solo eso, los Hyuga y Haruno no dudarían en unirse con el propósito de eliminarnos. —

—Es por eso que tendrás cuidado y no dejaras que nadie te vea. No existe alguien mejor que tú para hacer este trabajo, y si te importa mi hermano tanto como a mí lo harás. —

El morocho suspiro frustrado al no tener un argumento a fin contratacar ante lo dicho por el hermano menor de su mejor amigo. — Iré a sus fronteras antes del amanecer. —

—Hmp—

—Decir gracias, no te matara. —


Sakura se hallaba preparando su caballo favorito con todo lo necesario que necesitaría con el fin de tratar a los enfermos de la aldea vecina, una pelinegra con cabello hasta los hombros se acercó a ella, con su caballo a lado de ella.

—Sabes que alguien puede hacer eso por ti verdad. —

—Prefiero hacerlo yo misma. —

—Eres igual a Lady Tsunade. —

—Es mi maestra después de todo y siempre me dijo que hiciera las cosas yo misma, que, si me acostumbraba a que las hicieran por mí, me volvería una inútil. —

—En eso tiene razón. —

—Esa mujer siempre la tiene. Bueno siempre y cuando no esté ebria. —

—Sera mejor que partamos, ya va a amanecer. —

—Ya casi termino. —


Cierto pelinegro se encontraba escondido entre los árboles, el sol comenzaba asomarse, dando así el inicio al amanecer. Mantenía su energía baja y así no ser detectado, era un experto en eso después de todo. A la lejanía pudo apreciar a dos figuras femeninas montadas a caballo, juzgando por la dirección en la que provenían supuso que podrían ser Senju. Respiro profundo tomando valor por lo que tendría que hacer, un error podría significar no solo la muerte de la esposa de su amigo si no la guerra y eliminación de su clan.

Bajo del árbol y se acercó a su caballo con el fin de montarlo y así dirigirse a las mujeres. Puso la mejor cara que tenía y en el momento que estuvo frente a ellas sonrió amigable.

—Buenos días, no sé si pueda hacerles una pregunta. Ya que son de por aquí—

—Buenos días. —Respondió la pelinegra. — ¿En qué podemos ayudarlo? —

— Enserio disculpe que las moleste busco a un sanador, no sé si ustedes conozco uno. Verán mi amiga está embarazada y muy enferma por lo que necesito ayuda. —

—Ambos los somos señor este…—Menciono Shizune esperando a que el hombre respondiera dando su nombre, más en su lugar, sus ojos se tornaron de color rojo, poniendo a ambas a la defensiva Sakura intento tomar su arco, más el Uchiha fue más rápido. —

—Lo siento, pero no las lastimare. —Las miro fijamente a los dos y los ojos de ambas se tornaron en unos sin vida y sus expresiones se volvieron serias. — Díganme sus nombres.

—Shizune Senju. —

—Sakura Haruno. —

Los ojos se abrieron al escuchar el nombre de la segunda mujer, "Ella será perfecta." Pensó rápidamente al saber quién era la joven con cabello rosado.

— ¿A dónde se dirigían? —

—A una aldea vecina para tratar a los enfermos. —

—Muy bien, Shizune continuaras tu camino, cuando regreses a tu aldea dirás que Sakura se quedó ayudar unos días más, y olvidaras haberme conocido…—

—Si señor. —

—Sakura tu vendrás conmigo. —

—Si…—

Tomo las riendas del caballo de ella y le coloco una capa ocultando su cabello rosa, alguien como ella era muy llamativa y que esta era una misión secreta. Ambos emprendieron camino a la aldea Uchiha.

Sin parar a descansar Sakura y Shisui llegaron a las puertas del castillo Uchiha donde Itachi los recibió, en lo que Sasuke mantenía todos los sirvientes ocupados. Los dos Uchiha en compañía de la Haruno caminaron hasta que estuviera frente a cierta habitación. Los tres entraron a los aposentos de la castaña la cual dormía sobre un futón, se hallaba pálida y con una expresión de incomodidad.

Sakura comenzó acercarse a la Uchiha, y de pronto el brillo en sus ojos volvió y observo el lugar mejor, recordó al hombre de ojos rojos y sintió un poder demoniaco del nivel de un alfa. Los vio con agresividad. Ambos se sorprendieron.

—Maldición como diablos se salió del control de mis ojos. No es posible… —

—Tú fuiste el que me ataco. ¿Dónde está Shizune? — Contemplo con furia a Shisui y posteriormente fijo su vista hacia Itachi que la miraba algo sorprendido debido a la cantidad de energía que desprendía de su cuerpo. — Un alfa. —Emitió con acidez.

—Tenemos que inmovilizarla. — El cabello de Sakura comenzó a moverse como si un torrente de aire estuviera dentro de la habitación. Su energía rodeo todo el cuarto. — Demonios va a atacar. — Shisui e Itachi sudaron ya que la mujer desprendía sed de sangre y molestia.

Cierto pelinegro entro corriendo a la habitación al sentir una energía espiritual muy fuerte…—Itachi que demonios…— Diviso a la mujer delante suyo y se paralizo, era ella. "Sakura" Pensó el nombre de la mujer que después de tantos años sin ver o saber que había sido de ella. Se encontraba justo frente a él. Con una mirada diferente a cuando era una niña, no portaba esa expresión cálida y agradable de siempre, si no, una de frialdad pura y un instinto asesino.

La pelirrosa concentro energía en su mano con el propósito de formar un sello y atacar de lleno a sus secuestrados, pero los quejidos de dolor de la mujer a su lado la distrajeron, diviso mejor a la joven la cual se miraba grave. Con frustración dejo de liberar poder y se acercó rápidamente a la castaña. Se arrodillo frente a ella y la observo mejor. "Es humana, diablos, si los ataco la matare también. "Pensó la pelirrosa frustrada. Itachi hizo lo mismo que la ojijade y se acercó siendo visto con la mirada de advertencia de Sakura sobre él.

— ¿Qué es lo que tiene? — Miro con molestia al Uchiha y este hizo lo mismo.

—Está embarazada. Y no lo sabes con seguridad. — Mintió el Uchiha mayor.

Sakura comenzó a emanar su energía de color verde claro sobre el vientre abultado de la joven y la expresión de este cambio a una de alivio. Cuando noto que la expresión de la castaña mejoro la ojijade comenzó a emanar energía azul claro. Tenía la mirada fija en la castaña, no obstante, aún tenía la guardia arriba por los tres hombres presentes.

—Hay una energía demoniaca dentro de ella. Eso la está enfermando. Y he de suponer que eres el padre de la criatura dentro de ella. — Itachi asintió cabizbajo. Sakura suspiro. –

— ¿Existe algo que puedas hacer por ella? — Pidió Shisui.

Sakura suspiro cansada sin dejar su labor. — Puedo intentar purificar el cuerpo de ella y así contrarrestar la energía del bebe, aunque esto solo servirá por un mes o dos, tendría que volver a purificar su cuerpo y así eliminar la energía que maligna de su cuerpo al menos hasta que nazca él bebe. —

—Te lo ruego ayúdala. —Pidió el líder Uchiha dejando de lado su orgullo.

—Saben que lo que hicieron, me refiero a secuestrarme y traerme aquí territorio enemigo puede desatar una guerra entre clanes, no solo el senju, si no, el Haruno. – Itachi asintió acongojado. Sakura cambio su expresión de frialdad a una de compasión al ver al morocho tan preocupado. — Debes amarla mucho para arriesgar a todo tu clan por ella, te ayudare y prometo salvarla, pero cuando acabe debes dejarme ir, no le diré a nadie de esto, tienes mi palabra. —

—Gracias. —

—Oye tu secuestrador. — Llamo la pelirrosa a Shisui.

—Me llamo Shisui. —Dijo molesto al escuchar como lo llamo la mujer.

—Si aja, ¿Dónde está la mujer que estaba a mi lado? —

—Debe estar en la aldea a la que se dirigían solo le comandado que siguiera con lo suyo sin ti. Ella está bien te doy mi palabra. —

—De acuerdo. Necesito agua tibia, algunas hierbas medicinales que están en una de mis bolsas. Tráiganla por favor, es la bolsa café, y la más pequeña. —

—Enseguida, Shisui acampáname. — Se levanto el pelinegro y luego a contemplo a su hermano que no apartaba la vista de la pelirrosa que tenía enfrente. — Quédate con ellas. —

Sasuke solo asintió sin apartar la vista del frente.

Sakura alzo una de sus manos para formar a formar un sello azul que cubrió el suelo donde estaba recostada Izumi, junto ambos manos y su cabello comenzó a moverse por la fuerza de su energía, el azabache solo la miraba absorto sin creerse que ella estuviera realmente delante de él. Su salvadora de cuando era niño estaba ahí. Algo en su interior se movió como hace muchos años no había ocurrido. Sin embargo, mantuvo su expresión seria y desinteresada de siempre.

La Haruno siguió con el sello por unos veinte minutos, hasta que finalmente termino su labor, relajo su semblante y sus manos juntas bajaron a sus costados, al girar hacia el único hombre presente en la habitación, al verlo sintió un dolor fuerte en la nuca y todo se puso negro por un instante. Cuando abrió los ojos miro unos ojos ónix que la dejaron sin habla, se sintió extraña y no entendí la razón.

— ¿Estas bien? — La joven lo aparto de ella y se levantó.

—Si, es solo que era la primera vez que hacía esto. – Se fijo una vez en la Uchiha. Acerco su mano a su vientre y sonrió. — Con esto ya no correrá peligro su vida, al menos por el momento. —

Shisui e Itachi entraron con todo lo pedido por la ojijade. —Ya me hice cargo de la purificación. — tomo su bolsita sacando un frasco y se lo extendió al Uchiha mayor. — Ahora, escucha ella está algo anémica, necesitara poner una cucharada de este extracto disuelto en un vaso de agua a diario hasta que se termine el frasco. Con eso ya no correrá peligro por el momento. —

—Gracias. —

—No hay de…— No termino de hablar cuando cayó inconsciente, Sasuke fue más rápido y alcanzo a sostenerla antes de caer al piso. Itachi los contemplo serio.

— Sasuke, llévala a tu habitación y así pueda descansar, pediré que preparen la mejor comida. –

—Si hermano. —

—Ten cuidado de que nadie te vea con ella. —

—Hmp. —

Sasuke el tomo mejor y la alzo con el fin de llevarla fuera de la habitación. Itachi observo a su mujer una vez más y esta pareció que estar despertando. Ser acerco rápidamente a su lado.

—Itachi. — Llamo con voz raposa.

—Izumi ¿Cómo te sientes? —

—Con mucho apetito. — el peligro sonrió al escucharla, ya que había perdido el apetito por días.

—Hare que preparen un banquete solo por ti. — La abrazo bajo la mirada de su amigo. —

—Los dejare solos. — Cómenos a retirarse.

—Shisui muchas gracias. —

—Para eso son los amigos. — Le brindo una sonrisa antes de retirarse.


En otro lugar Sasuke entro a sus aposentos con cuidado de no ser visto, se acero a su futón y posteriormente recostó a la mujer de cabellos rosados. El Uchiha deshizo la coleta que llevaba la Haruno y su cabello largo se rego por todo el futón. La analizo mejor, y pudo apreciar que las facciones de niña se habían ido y en su lugar tenía las características finas de una mujer joven, su piel estaba blanca como la nieve, su cuerpo había adquirido curvas, en los lugares correctos, paso una mano por su rostro y al contacto sintió que su piel era suave y tersa. Después su mano viajo a su cabello y tomo un mechón largo, posteriormente lo paso acerco a su nariz. "Ella olía igual" Pensó mientras mantenía su rostro sereno y la observaba fijamente.

Se alejo de la pelirrosa después de arroparla y se sentó cerca de una puerta la cual abrió con el propósito observar el jardín. Algo en la ojijade lo perturbo, más aún la sensación de calor que le provoco solo con observarla.

Cuando cayó la noche Shisui llego con la cena para ambos, Sakura seguía sumida en su sueño, por lo que el Uchiha solo dejo la comida ahí, Sasuke no toco su comida. Solo se quedó observando la luna, sin decir nada.

La pelirrosa comenzó hacer gesto que avecinaban su despertar, abrió los ojos con cansancio y se reparó de que no era su habitación, enseguida se sento de golpe y observo con cuidado donde se ubicaba. Noto al azabache, que se hallaba observando por la pequeña abertura de puerta.

— ¿Dónde me encuentro? —Pregunto desconfiada.

—Mi habitación, te traje aquí después de que te desmayaras. —

—Ya veo ¿Qué tal se encuentra la joven? —

—Izumi está mejor. —

—Me alegro. — Sonrió con alegría. Hubo un silencio incomoda entre los dos. Sin margo fue roto por el sonido proveniente del estómago de Sakura, cosa que la hizo sonrojar y que Sasuke la mirada divertido.

El azabache se acercó con la finalidad de darle su comida. Sakura estaba hambrienta así que no dudo en comer el alimento. Después de todo se miraba delicioso. Él también comió el suyo.

—Vaya que caliente esta. Parece que la acaban de sacar del horno. —

—La mantuve caliente con mi energía. —

—Vaya, así que la leyenda del hermano Uchiha es cierta. Sobre su control del fuego. —

—Hmp— La aprecio de nuevo, la chica estaba cambiada, pero después de todo habían pasado diez años era de esperarse el cambio. —No creí que nos volveríamos a ver. Y menos en estas circunstancias. — Hablo al fin el pelinegro.

Sakura dejo de comer y lo miro confundida. — ¿Eh? ¿Volvernos a ver? —

Sasuke asintió mirándola serio.

—Creo que me estas confundiendo con alguien, ya que esta es la primera vez que te veo. —

— ¿Qué? — El Uchiha frunció el ceño. "¿Primera vez?"

—Si nunca te había visto antes. — Prosiguió comiendo su sopa miso.

—¿Enserio no me recuerdas? — "¿Como diablos no lo recordaba, si duro meses visitándolo, hasta lo saco de ese calabozo y no lo recuerda?"

—Lo siento, pero no. Enserio creo que me confundes con alguien más. —Dio otro bocado a su arroz.

—Hmp, que fácil olvidas entonces. – El azabache dejo su comida a medias, se puso de pie y después salió del cuarto dejando a la pelirrosa confundida.


Espero les haya gustado 😊

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