Hola a todos, aproveche el pequeño tiempo extra que poseo y actualice este capítulo, la lo tenía desde semanas, sin embargo, no poseía el tiempo de subirlo. Espero que les agrade el capítulo de hoy.
Un agradecimiento a mi Beta: Monogatsumi.
...Disfruten la lectura….
Recargando sus brazos en la orilla de la bañera se hallaba Sakura, tenía su mirada esmeralda perdida en la nada. Las gotas de agua yacían cubriendo su cuerpo, derramándose de su largo cabello, del cual solo la mitad estaba sumergida en el agua.
Cambió su expresión calmada a una frustrada, estiró su cuerpo y se hundió completamente en el agua. Estuvo ahí hasta que sus pulmones quemaban por la falta de aire y, necesitada de oxígeno, salió del agua completamente, mostrando una cara llena de determinación.
—Puedo hacer esto. — Exclamó para su yo interno, sabiendo que no hacía más que engañarse.
…
En el campo abierto Sasuke se encontraba observando cierto árbol con su mirada calmada y seria de siempre, aquellos cerezos eran bañados con los rayos naranjas del atardecer. De pronto una figura se posicionó a un lado de él, captando así su atención, enseguida sus ojos chocan con la mirada ónix que solo podía pertenecer a su hermano.
—No te pregunté cuando recién regresaste, sin embargo, lo haré ahora. —Desvió la mirada a los árboles de cerezo que su hermano también miraba hace unos segundos.
— ¿Seguiste a la sacerdotisa? —Preguntó Itachi.
— ¿Qué?—
—A la pelirrosa. —Explicó. — Cuando ella partió, tu presencia se fue con ella. —Sasuke miró hacia el piso. — ¿La seguiste? —Volvió a cuestionar.
—No.—Mintió, Itachi solo atinó a suspirar ante la actitud de su hermano.
—Sasuke ¿Me quieres ver la cara de estúpido?
El Uchiha menor sonrió divertido, rara vez su hermano perdía la paciencia y menos por una mujer.
— ¿Qué más da si lo hice? —Desafío divertido.
—Es la heredera del clan Haruno. —Señaló seriamente, Sasuke dejó de sonreír, mostrando prudencia a las palabras de su hermano mayor.
—Lo sé.
—Si planeas lastimarla o hacerle algo en venganza a lo anteriores líderes te hicieron, nos podrás en peligro a todos. —
— ¿Sabías que ellos estaban muertos? —Cuestionó Sasuke.
Itachi asintió. —Murieron después de que escaparas. Creo que fueron castigados por tu huida. —
Sasuke desvió la mirada molesta, puesto que a pesar de que lo mantuvieron encerrado en una sucia celda, eran los padres de la pequeña pelirrosa que salvó su vida y amparó su cordura por meses.
—No le haré nada. — Dijo Sasuke. —Salvó a Izumi y mi futuro sobrino. — Su hermano pudo relajarse al fin y sonreír un poco.
—Solo ten cuidado estúpido hermano menor. — Acarició sus cabellos como lo hacía de niños.
—Oye, me iré por unos días. —Itachi enarcó una ceja. —Regresaré.
—Trata de regresar pronto entonces. —Dijo sin perder su sonrisa.
…
Los rayos del alba se asomaban por el cielo, Sakura se hallaba lista vistiendo una hakama violeta con rosa y su cabello sujeto en media cola con un lindo broche. Una vez lista se dirigió a el comedor principal donde encontró a sus tíos junto a Shizune, sonrieron al verla y ella regresó la sonrisa, a expensas de que talvez sería la última vez que desayunaría con ellos. Tomó asiento en la mesita con ellos, para disponerse a desayunar.
—Buenos días. — Saludó con educación.
—Buenos días. —Repitieron los demás, comenzando con su desayuno. Sakura, que a pesar de no tener mucho apetito trataba de comer su tazón de arroz sin generase a sí misma vómito, al ver eso Tsunade dejó de comer y miró a su sobrina.
— ¿Cómo te sientes?
—Normal, solo iré a conocer a mi futuro esposo y si me es posible trataré de regresar. —Explicó, obviamente mintiendo.
—Dicen que Sasori es muy apuesto. —Mencionó Shizune, con una mirada pícara.
—No estoy interesada en enamorarme de él, solo lo hago por mi Clan. —Comentó seria y Shizune borró su sonrisa, al notar cómo cortó el intento de conversación de su amiga exclamó con gesto bromista —Pero que sea apuesto es algo bueno ¿no? —Arregló su comentario lo mejor que pudo.
—Eres una gran guerrera, tu podrás contra eso y más. — Menciono su tío.
— ¿Qué tal te fue con el Clan Uzumaki? —Preguntó Sakura, tratando de ahuyentar el tema de su compromiso.
—Lo normal, Minato y Kushina nunca cambian, su hijo es un desastre igual de loco que su madre. —Rio el peliblanco.
—Es tu ahijado. — Señaló Shizune.
—Lo sé y adoro al mocoso. —Rio una vez más su tío.
Estuvieron platicando un rato sobre el viaje del tío Jiraiya, rieron durante todo el desayuno como una familia normal. Pero la conversación divertida no pudo repeler que Tsunade tuviera una mirada triste, Sakura era como su hija.
La líder Senju era una de las mejores sacerdotisas y sanadoras del mundo, desgraciadamente en su juventud ocurrió una desgracia que la marcó. Ella había tenido la suerte de ser comprometida con Dan, el amor de su vida y su mejor amigo. Sin embargo, al día siguiente de la asignación de su compromiso Dan fue asignado a una misión, en la cual murió en manos de un alfa. Por lo que, por el bien del Clan, Tsunade tuvo que casarse con Jiraiya, su amigo de la infancia e hijo de un padre Senju y Madre perteneciente a los Uzumaki. Jiraiya y ella nunca pudieron tener hijos a pesar de que lo intentaron, eso en conjunto con la muerte de su hermana, Sakura se convirtió en todo su mundo.
—Viajarás acompañada por dos de nuestros miembros. —Escupió la ojimiel. Sakura frunció el ceño.
—Tía puedo ir sola, está a solos tres días de aquí, soy lo suficientemente hábil para cuidarme a mí misma. —
—Sakura, eres la heredera de los Haruno, no podemos darnos el lujo de que te ocurra algo. — La pelirrosa, al notar la preocupación en los ojos de su tía, no pudo defenderse más.
—Está bien, tía. —Se rindió, ya que no quería comenzar una pelea.
—Gracias Sakura. —
…
Después del desayuno, Sakura se dirigió al establo donde su caballo estaba listo, su expresión calmada paso a una confundida, algo bloqueó la luz que entraba por la puerta de dicho lugar, a lo que ella giró hacia la entrada, donde Tsunade se ubicaba parada frente a ella sonriéndole.
— ¿Tú lo preparaste verdad? —Cuestionó Sakura sonriendo con gracia.
—Es la última vez que haré eso por mi niña. —Los ojos miel se llenaron de lágrimas y Sakura la abrazó con fuerza.
—Vendré a verte de vez en cuando, buscaré razones con el fin hacer reuniones contigo tía.
—Más te vale. —Besó la frente de su sobrina. —Te amo mi pequeña.
—Y yo a ti. —
Una vez que se separaron del abrazo, Sakura tomó las riendas del caballo, dirigiéndose a la salida seguida por su tía. Pronto al ver a los escoltas montó su caballo, mirando a su tía una vez más, le sonrió con ternura y partió.
…
Sakura junto con Shiro y Moi, los cuales eran sus escoltas, partieron hacia las tierras Haruno, cabalgaron sin parar hasta que llegó el anochecer y para la suerte de ellos, a unos quince minutos encontraron una pequeña aldea para viajeros, donde se hospedaron y descansaron todo lo que pudieron.
Llegando el amanecer reanudaron su ruta, al medio día, se ubicaron frente a un río donde Sakura decidió parar. Ambos hombres la imitaron.
—Dejemos que los caballos tomen agua y descansen un rato. —Solicitó Sakura a sus escoltas.
Los tres alimentaron a sus corceles, Sakura dejó a su caballo y optó por acercarse al río con el propósito de tomar algo de agua y refrescarse, enseguida frunció el ceño al sentir una energía muy fuerte. Dirigió la vista a sus acompañantes para alertarlos, sin embargo, una ráfaga de viento embistió a Shiro, dejándolo tirado junto charco enorme de su propia sangre, mientras que Moi fue tomado del cuello por un hombre desconocido para ellos. Tenía la boca cosida en bordes, su cabello era castaño oscuro bastante largo hasta los hombros y sus ojos eran de un color verde manzana, parecía casi un muerto viviente.
Sakura se acercó corriendo a Shiro y apuntó una flecha hacia el extraño hombre, momentos después le disparó en el brazo que tenía preso a su compañero. Enseguida el brazo de enemigo cayó cercenado en el suelo.
—Identifícate. —Exigió la pelirrosa. El hombre la miró divertido y grandes hilos negros, asemejándose a cabellos, salieron de todo su cuerpo.
—Mi nombre es Kakuzu, princesa y ganaré mucho dinero al matarte. —Expuso en un tono serio.
— ¿Matarme? ¿Dinero? —Cuestionó Sakura confundida, enseguida sumó dos más dos y entendió que alguien había pagado por su cabeza. El pecho y hombros del morocho fueron cubiertos por máscaras, que al abrir sus bocas liberaban diferentes ataques. Sakura invocó dos barreras y pudo cubrirse, Moi llegó al lado de Shiro y trató de curarlo, pronto la ojijade aún detrás de la barrera los observó.
"El nivel de este sujeto es mucho mayor al de Shiro y Moi" -Caviló mordiéndose un labio. - "No tendré más remedio que pelear enserio."
—¡Moi! —Llamó su atención. — Toma a Shiro y huyan a la aldea más cercana, cuando puedan avisen a mi tía lo que ocurrió. —
—Pero señorita…—Trató de alegar el hombre.
—No puedo pelear y protegerlos al mismo tiempo, ustedes no son rivales para él. –Exclamó la chica, tratando de hacerle entender. –Por favor haga lo que pido. —Rogó la pelirrosa. El hombre tomó a su amigo como pudo y se montó en el caballo para salir a toda velocidad del campo de batalla.
—No me parece inteligente lo que hiciste. —Escupió Kakuzu con sorna.
Sakura comenzó a liberar su energía al punto de romper el listón que sostenía su cabello, librando así sus largos cabellos de su prisión. Kakuzu frunció el ceño al ver el poder que la chica emanaba. Al verla por primera vez nunca pudo imaginar que albergara dicho dominio en las artes mágicas. Ya que era pequeña, delgada y aparentemente delicada, como una princesa inútil.
—Verás, cuando estoy con mucha gente no puedo liberar mi energía, si lo hago, todo lo que este a unos metros puede ser destruido. —Sus ojos jade brillaron con intensidad. Enseguida Kakuzu atacó con fuego y aire. Sakura rápidamente blandió su arco regresándole el ataque, Kakuzu logró esquivarlo con dificultad. La sacerdotisa enseguida apuntó contra una de las máscaras y disparó hacia al frente, pero éste la esquivó de nuevo, saltando hacia atrás, cuando tocó el suelo sintió como sus pies se quemaban, rápidamente miró hacia abajo, encontrándose con un sello espiritual, jadeó de dolor y devolvió su vista hacia la pelirrosa, la cual disparó dos flechas destruyendo dos de sus máscaras.
Kakuzu con ambas piernas inmovilizadas, liberó dos bestias más de su cuerpo y éstas corrieron a toda velocidad hacia la ojijade, quien no esperaba que las máscaras fueron entes con movimiento, esquivó los ataques de los malignos, y con mucho trabajo logró enterrar su arco en uno de ellos, logrando así destruirlo.
Corrió lejos de la otra bestia enmascarada y un momento después creó dos barreras pequeñas que dividieron el cuerpo del ente en dos. Sakura juntó sus manos para un instante después separarlas, partiendo en dos y eliminando a la mascota de Kakuzu.
—No esperaba que fueras tan hábil. —Susurró el hombre, Sakura sonrió con arrogancia. —Aunque no lo eres tanto para matarme. —La Haruno sintió un dolor fuerte en la espalda y su cuerpo salió disparado como proyectil contra el árbol, cayendo contra la tierra como si fuera peso muerto. Le costaba trabajo respirar, sin contar la sangre que caía de su frente y que comenzaba a cubrir su visión.
En cuanto al sello que inmovilizaba a él morocho desapareció, éste comenzó a moverse en dirección a la joven que se hallaba tirada. Al estar frente a ella, la tomó del cuello con el brazo que le quedaba y la alzó, Sakura jadeaba con dificultad mientras se sujetaba con sus manos al brazo de él, sin obtener ningún resultado.
—Tendré que cortarte la cabeza como prueba de que te eliminé. —Sonrió divertido. —Fuiste una gran oponente.
Sakura liberó uno de sus brazos y elevó su mano frente a Kakuzu, éste sonrió con diversión al ver que la pelirrosa intentaba hacer algo ante su inminente muerte.
—Es inútil. —Insinuó, más Sakura sonrió y cuatro barreras rodearon al mercenario, Kakuzu frunció el ceño antes de que su cuerpo fuera partido en cuatro partes, la bestia restante se disparó contra la Haruno, sólo para encontrar el mismo destino que su dueño.
—Debo decir que tú también fuiste un gran oponente. —Murmuró al ver los restos de lo que parecía, ser un alfa.
…
Sakura observó los pedazos restantes del maligno que la atacó y trato de caminar lejos de la escena sangrienta. Ella tampoco se encontraba bien, crear esos campos era muy cansado y utilizan demasiada energía, por tanto, no solía usarlo a menudo. Regresó al río anterior, con el fin de limpiar y curar sus heridas. Para su desagracia, las orillas estaban algo inestables por lo que la tierra bajo sus pies se desprendió cayendo al agua de forma inesperada, golpeó su costado contra una roca afilada y gimió de dolor, cuando pudo regresar a la superficie, estaba tan agotada que no pudo luchar contra la corriente, sintió como el agua entraba por su boca, y todo comenzó a volverse negro.
…
Horas después en otro lugar, un rubio de ojos azules se hallaba en la cima de un árbol de duraznos, estaba comiendo uno de los frutos del árbol con una leve sonrisa, estaba vestido con una hakama naranja con negro, con el símbolo de un remolino en su espalda.
Su mirada azul se tornaba serena y brillante, completamente llena de luz. Admiraba la vista mientras la brisa golpeaba contra su rostro, dejó de comer cuando sintió una presencia conocida y sólo atinó a sonreír de lado.
—Tenías tiempo sin venir. — Apuntó el rubio al mismo tiempo que un azabache dio un salto para llegar a su lado.
—He estado ocupado, Naruto. —Dijo sin interés.
— ¿Cómo está tu hermano? —Cuestionó.
—Bien, tendrá un hijo en algunos meses.
—Vaya, felicidades futuro Tío Sasuke. –Exclamó de forma alegre el rubio mientras pasaba el brazo por los hombros del Uchiha.
Sasuke sonrió de lado con orgullo, de pronto algo en su interior hizo que fijara su vista al río, divisando algo extraño. Enarcó una ceja y de un salto llegó a la corriente de agua. El rubio solo atinó a verlo con completa confusión, pero enseguida siguió a su amigo.
…
Sakura abrió los ojos con pesadez. Al tratar de divisar dónde se hallaba, se encontró dentro de lo que parecía ser una cabaña. Examinó a su alrededor y todo estaba algo oscuro, enseguida sintió un dolor en el costado, recorrió el futón que la cubría, para su sorpresa se hallaba vendada, y desnuda. Rápidamente se incorporó a pesar del dolor y buscó alrededor para encontrar una pista de dónde estaba, al mismo tiempo que tapaba sus senos.
—Veo que al fin despiertas. —Dijo una voz conocida para ella. Frunció el ceño y miro al joven Uchiha, ver una figura conocida la relajó un poco.
— ¿Por qué estoy desnuda? – Señaló molesta.
—Porque tu ropa estaba empapada. —Respondió neutral. — ¿Cuál es tu afán de mojar tu ropa? —Inquirió divertido.
— ¿Tú me desnudaste? —Insinúo abochornada.
—Estabas herida, tu pudor era los menos importante. —Comentó desinteresado, ella lo miró ofendida. — Estuviste cerca de morir. —Justificó y la pelirrosa relajó su semblante.
Sakura colocó una mano sobre su herida y comenzó a curarla bajo la mirada oscura de Sasuke. Al verla, Uchiha recordaba cuando curó sus brazos la primera vez que la conoció.
— ¿Quién te atacó? —Preguntó el ojinegro.
—No lo sé, un tipo apareció y nos abordó. – Explico al mismo tiempo que cerraba sus heridas.
— ¿Nos?
—Tenía escoltas que me llevarían al territorio de mi Clan. —Sonrió irónica en lo que terminaban su tarea y se dejaba caer al futón. —Bueno, al menos esto aplazara mi matrimonio.
— ¿Matrimonio? —El azabache frunció el ceño en signo de molestia.
—No importa. — Dijo mientras pasaba una mano por su frente y sintió un vendaje. —El hombre era como una acumulación de cinco demonios en su cuerpo. Cada máscara representaba un demonio. Era muy extraño. —Explicó al momento de comenzar a curar su herida de la cabeza. — Aunque logré eliminarlo, aún sigo sin entender quién pagó con el objetivo de matarme. —Comentó esto último más para sí misma sin tomar en cuenta que Sasuke la escuchó atentamente.
"Pagaron para matarla "Indagó un curioso Sasuke sin dejar de fruncir el entrecejo.
—Eres la líder Haruno, es normal que intenten matarte. —Explicó el Uchiha.
—Lo sé, pero, aun así... —Murmuró pensativa. — ¿Cómo supo que partiría ese día? De seguro estuvo siguiéndonos desde que salimos de la aldea.
—Debió ser algún traidor en tu Clan. —Corrigió con ironía, Sakura lo fulminó con la mirada. —Vaya casta que tienes. —Expresó venenoso.
—Cierra la boca Sasuke. —Pidió molesta.
El Uchiha se sintió algo feliz de que lo llamara así, enseguida tomó una charola y llegó hacia ella con puré de arroz y agua. Una vez más se quitó su haori y se lo colocó a los pies para que ella lo tomara, se dio la vuelta con el fin de darle privacidad, y así ella pudiera colocarse la prenda.
—Gracias. – Escuchó el Uchiha a sus espaldas. —Ya puedes voltear.
—Sabes, deberías dejar de ponerte en peligro, no siempre voy a poder salvarte. —Dijo sonriendo malicioso.
— ¡Oye! —Le gritó— Nunca antes había necesitado ser salvada, solo han sido casualidades.
—Seguro que sí. —La miró divertido.
—Idiota. —Masculló en lo que comenzaba a comer su porción. Sasuke sólo se sentó en una esquina. — ¿Dónde estamos? —Cuestionó la Haruno.
—Cerca de las tierras Uzumaki.
— ¿Uzumaki? —Ahondó boquiabierta. — ¿Tan lejos?
—Te encontré en el río, inconsciente. —Mencionó, Sakura aún seguía incrédula, tenía una idea de que la corriente era larga, pero no esperaba que la llevara tan lejos.
—Diablos, tardaré más en llegar a las tierras de mi Clan. —Señaló con falsa frustración.
— ¿Planeas ir a pesar de que estás en la mira de alguien? —Inquirió serio. —Aún no sabes si hay alguien más tras tuya.
—Estás hablando mucho el día de hoy. —Señaló divertida haciendo que él la mirara de mala manera. —Lo siento, es solo que tu no sueles hablar mucho.
—No me conoces.
—No alegaré a eso, pero apuesto mi nombre que no eres de los que hablan mucho.
—Hmp. –Sakura sonrió alegre y dio otro bocado, sin perder su expresión.
…
Apenas Sakura acabó de comer, un aura desconocida se acercaba a la cabaña, la pelirrosa cautelosa esperó que entrara para examinarlo bien, enseguida Haruno se puso en guardia, generó energía en su mano, dispuesta a atacar. Sasuke, al igual que el recién llegado se miraron uno al otro de forma confusa a la hazaña de la joven.
—Espera, no te haré nada. —Dijo el rubio con una gota de sudor bajando por su barbilla, colocando sus manos al frente.
—Eres un alfa. —Apuntó la ojijade, con voz amenazante y liberando una cantidad mayor energía. Sasuke maldijo.
— ¿Qué? —Emitió el rubio al darse cuenta del porqué la chica había dicho tal cosa, probablemente porque sintió la energía demoniaca que él conservaba en su interior, sorprendiéndolo. No sabía de alguien más que lo hubiera notado sin que él lo hubiera mencionado. —Escucha, no te haré daño. —Trató de calmarla, ésta no cambió su semblante. —Soy humano, al igual que tú.
—Mientes. –Escupió con desprecio.
—Cálmate y podremos hablar. —Exhortó el rubio aún más preocupado.
—Sakura. —Llamó Sasuke colocándose entre su amigo y ella, tomó el pequeño hombro de ella y la miró seriamente, ella le sostuvo la mirada. —Es como yo. —Sakura tardó unos segundos en entender, bajó la mirada frustrada y dejó de liberar su energía espiritual.
—Diablos, eso estuvo cerca. —Soltó el rubio con una mirada nerviosa mientras se rascaba la nuca.
—Si intentas algo no dudare en matarte. —Gruñó pelirrosa disimuladamente.
—Solo les traía ropa limpia y más vendajes. —Explicó Naruto. — Y es así me pagan—Manifestó el ojiazul ofendido.
— ¿Es tu amigo Sasuke? —Preguntó la ojijade.
—Sólo lo conozco y ya. —Naruto lo miró sumamente resentido.
—Mi nombre es Naruto.
— ¿Naruto? —Preguntó confundida al serle familiar el nombre.
—Si, Naruto Uzumaki. —Puntualizó con orgullo, Sakura se quedó boquiabierta.
—¿Ahijado de Jiraiya?
— ¿Conoces al sabio pervertido? –Cuestiono Naruto incrédulo.
—Es mi tío. —Esclareció molesta.
—¡Santa mierda! ¿eres Sakura Haruno? —Consultó el rubio gritándolo a los cuatro vientos, Sasuke solo atinó a rodar los ojos al escuchar los chillidos de los dos.
—Así es. —Dijo más calmada. —Pero aun no comprendo porque tienes esa energía dentro de ti. Explícate. —Exigió.
—Sakura. —Llamó el Uchiha llamando la atención de los dos jóvenes. —Antes de que continúen con sus chillidos molestos, ve a darte un baño y cámbiate de ropa, mi haori no te cubre casi nada. —Señaló sin consideración.
Sakura miró su cuerpo, notando que el haori de Sasuke permitía que su cuerpo se notara de más, por la transparencia. Enseguida corrió afuera de la cabaña donde había una bañera llena de agua. Tocó el líquido dentro y estaba caliente, sonrió al pensar que Sasuke la calentó para ella. Se removió el haori y se dio un rápido refrescamiento. Se colocó la ropa dada por Naruto y entró a la pequeña choza nuevamente donde ambos chicos la esperaban.
— ¿Y bien? —Exigió impertinente al mismo tiempo que se sentaba cerca de los hombres.
—Oye, no porque seas hermosa tienes derecho a ser grosera. —Dijo el rubio fugazmente, Sasuke frunció la expresión al comentario del Uzumaki mientras que Sakura se sonrojó a lo dicho por el chico.
—Lo siento. —Se disculpó.
Sasuke prendió la leña que se hallaba a la mitad de la choza, enseguida los tres se acercaron con el propósito de calentarse.
—Mi nombre es Naruto, soy hijo de los líderes del Clan Uzumaki, ahora que sé quién eres, entiendo por qué sentiste esa energía dentro de mí. —Comentó el rubio. Al notar la expectativa de la pelirrosa prosiguió. — Verás, cuando era un bebé, un demonio alfa con forma de zorro atacó a mi Clan, mi madre, la sacerdotisa encargada de sellarlo, pero estaba débil porque acababa de darme a luz, mi padre en la desesperación de salvarnos a todos, selló al demonio dentro de mí, puesto que poseo una energía de retención que permite al demonio residir dentro de mí sin tomar posesión de mí cuerpo o matarme.
—Debió ser difícil. —Susurró sin pensar Sakura. El rubio la miró fijamente.
—Algo, los niños pensaban que era una bestia. —Respondió divertido ocultando su triste pasado.
— ¿Y ustedes dos como se conocieron?
—Nos enfrentamos una vez. —Concluyó Sasuke.
— ¿Qué? —Dijo Sakura confundida.
—La primera vez que vi a Sasuke, fue hace cinco años, recuerdo que en cuanto nos vimos nos caímos mal, para colmo discutimos por una idiotez y peleamos a muerte, debo decir que los dos terminamos muy mal, fue pura suerte que sobreviviéramos. —Sakura no salía del asombro. —Duramos dos días entre la consciencia y el aturdimiento, casi desangrándonos, en algunos momentos lúcidos lo único que podíamos hacer era hablar. Bueno, yo hablaba y él gruñía. Desde ese día este idiota se volvió mi mejor amigo. –A Sakura se le desencajó la mandíbula al escuchar tal anécdota del rubio.
—Hmp.
—Ustedes están locos. —Adivinó a decir la ojijade, Naruto sólo atinó a reír.
—Ambos somos incomprendidos de cierta manera. —Contó dándole una gran sonrisa a Sakura, la cual no pudo evitar ver a Sasuke con pena.
—Creo que es momento de que me vaya, está oscureciendo y debo llegar a casa o mi madre me golpeara. —Inquirió divertido el Uzumaki.
—Gracias por la ropa. —Dijo Sakura.
—No fue nada. —Respondió a la pelirrosa, se acercó al morocho. —Sasuke cuida de ella. —Mencionó saliendo. — No le hagas nada sucio. —Enseguida los dos se sonrojaron mientras el rubio salió riendo.
Sakura se incorporó hasta quedar de pie, sacudió su ropa dirigiéndole una rápida mirada a Sasuke, que sólo miraba el fuego.
—Es tiempo de que me marche.
—Hmp. —Apagó el fuego y se levantó hasta quedar frente a Sakura.
— ¿Qué haces? —Preguntó al ver las acciones del Uchiha.
—Te llevaré, no es una pregunta es una orden, así que por favor evitemos el: "no Sasuke yo puedo sola". —Puntualizó con brusquedad, la ojijade hizo un tierno puchero por respuesta al tiempo que salía de la choza.
…
Más tarde, Sakura se hallaba aferrada a la espalda de Sasuke mientras éste saltaba de árbol en árbol, ambos se encontraban sumidos en silencio. La pelirrosa algo cansada recargó su frente en el hombro de él, relajándose ante la ráfaga de aire golpeado sus cuerpos.
—Sakura. —La llamó con su voz aterciopelada.
—Dime. —Acotó con voz suave.
—Cuando Naruto llegó a la cabaña, parecía que ibas enserio a matarlo. —Mencionó con seriedad.
—Pensé que era un demonio. —Manifestó con voz severa. —Es mi deber eliminarlos. —Terminó sin más.
…
Una pequeña pelirosa se ubicaba frente a él jugando con su cabello mientras miraba al pelinegro comer el alimento que había traído aescondidas.
— ¿Porque me ayudas si soy un demonio? —Cuestionó el pequeño pelinegro.
— ¿Y? —Preguntó como respuesta Sakura.
— ¿Qué no tu deber es matarme? —Interrogó el chico con gesto intranquilo.
—No creo todos los demonios sean malos, tal vez podríamos vivir en armonía. —Murmuró sonriendo tiernamente.
—Hmp…
— ¿Tú y yo lo hacemos no? —Lo miró con esa sonrisa y ojos tan llenos de vida.
…
—Yo soy un demonio. —Decretó el morocho.
—No, no lo eres, eres un híbrido. —Dijo tratando de justificarse.
—Hay sangre de demonio dentro de mí.
—No importa, tu eres Sasuke y no eres malo. —Aclaró tan convencida como si quisiera creérselo.
—Eso no te consta.
—Me salvaste. —Expuso ella.
—Si te salvé dos veces ¿Acaso eso me hace bueno? ¿Qué hay de lo malo que haya hecho?
—No sé sobre eso, sin embargo, sé que no me harás daño y yo nunca te haría daño a ti. —Estableció en un susurro.
— ¿Por qué estás tan segura?
—No lo sé, suena estúpido y tal vez eso hará que me maten, pero confío en ti. – Algo en las profundidades del alma de Sasuke fue golpeado por las palabras de Sakura.
—Molestia. —Dijo como si no pudiera dar más argumento.
—Oye, por cierto. —Cambió el tema. — ¿Hacia dónde nos dirigimos?
—A las tierras Senju.
— ¿Qué? — Preguntó Sakura. —Pero debo ir a la aldea Haruno. —Discrepó.
—No iré ahí. —Dictó Sasuke con voz fría.
—Pero queda más cerca. —Señaló la joven, más el pelinegro negó con su cabeza. — ¿Por qué? —Lo cuestionó.
—Por qué le prometí a alguien que jamás volvería a esas tierras. —Profirió sensato.
…
Espero les haya gustado, ¿Les gusto? ¿Aburrió? ¿Teorías?
Nota: Creo que me he tardado mucho para actualizar, con la pena enserio, sin embargo, este semestre esta horrible, no tengo tiempo, estoy cansada o harta la mayor parte del tiempo por no decir las 24 hrs, además de que estoy durmiendo muy poco, pero ya para dejar de quejarme, si leen mis otras historias se percataran que pensaba terminarlas pronto, mas no creo se arme, tardare más, y como dice una sabia personita, es mejor que les traiga algo de calidad y no hacerlos leer basura solo por andar apurada y publicar cualquier cosa.
Les agradezco mucho todo apoyo, espero que nos leamos pronto.
Estoy buscando historias sasusaku buenas, si me pueden recomendar, ya sean propias o de otros autores, me mandan un mensaje privado o me lo comentan.
¿Review o una patada en el trasero?
