Con honestidad y perdón
Disclaimer: monmusu no es mío, el único fin es entretener, además de seguro el mendigo cangrejo debe estar disfrutando el dinero que le deja la historia.
-No tienes que ocultarlo más ¿te doy miedo verdad?
-¿Eh?
Fueron las únicas palabras que se escucharon en ese lugar, terminando con la llave de la puerta que toco el suelo. El joven quedo perplejo, mientras se volteaba a mirarla y trataba de articular alguna palabra, pasados unos segundos pudo responderle lo primero que se le vino a la cabeza.
-Si te refieres a lo que sucedió con esos malnacidos, admito que si me dolió –tocándose la mejilla algo hinchada por el golpe -pero tenía que hacerlo, recuerda que la violencia de extra-especies a humanos y viceversa está condenada.
-No fue solo eso, desde ayer pude notar que tenías una actitud rara conmigo, como… como si evitaras cualquier contacto físico con mis partes no humanas, así como también el que mantuvieras cierta distancia conmigo –decía al tocarse el hombro izquierdo con su garra derecha y bajando la cabeza.
-No me sorprende, creí que en esta segunda oportunidad sería diferente, pero al final es lo mismo ningún humano aceptaría a engendros como yo –con voz quebradiza y unas lagrimas fluyendo de sus ojos.
-¡¿Como que segunda vez?! –dijo Fudo con mirada sorprendida.
-Solo olvídalo ¿quieres? entremos que se hace tarde, mañana notificare mi cambio –dirigiéndose hacia la puerta.
-No hasta que me digas que fue lo que te paso, soy tu familia anfitriona y es mi deber... –no pudo terminar de hablar por ser bruscamente interrumpido.
-¡¿QUIERES DEJAR ESA MENTIRA DE UNA MALDITA VEZ?! –en tono agresivo e violento y dejando tirar las bolsas de ropa.
Fudo quedo atónito, ante tal respuesta.
-Suficiente me largo de aquí, no me importa si soy deportada, hare lo que me dé la gana, después de todo soy el rey de los animales estamos en la cima de cadena, y si te atreves a seguirme, estas garras y cuernos que tanto odias y repudias, se teñirán el doble de carmesí –termino poniendo su garra izquierda a escasos centímetros de la yugular del joven.
Alzo el vuelo con dirección hacia la ciudad.
Fudo se encontraba más que confundido, intento llamar a Kuroko pero todas sus llamadas lo mandaron a buzón.
-¿Que hare? ¿que hare? –con gran consternación y al borde de la desesperación, caminaba en círculos, accidentalmente tiro una de las bolsas del supermercado y lo vio, quedándose unos segundos y mirándola fijamente, tomo una decisión –al menos debo decírselo… -poniéndose en marcha a su encuentro con ella.
Por su parte Horo se canso de volar y aterrizo en el techo de un edificio todo para que no fuera detectada por los trabajadores del gobierno, era de tres pisos y parecía abandonado. Echo un vistazo a una de las calles para ver varios humanos caminando con otras extra-especies.
-Que suerte tienen algunas –decía con indiferencia. Permaneció así cerca de 15 minutos, hasta que unas voces que venían de la planta baja llamaron su atención.
En un callejón se encontraban los mismos tipos que la llamaron lagarto, estaban recargados en la pared del edificio y al parecer estaban hablando. Horo los miraba con rabia espero haber que tanto parloteaban antes de atacarlos con sorpresa.
-Jajaja ¿viste como ese tipo recibió ese colazo de su extra-especie? -decía uno de ellos.
-¿Se acabo la actuación entendido? Ah honestamente odio hacer este tipo trabajo.
-Yo también, eso de provocar a las extra-especies en "simulaciones" de violencia verbal no me parece del todo correcto.
-No hay alternativa deben prepararse y actuar debidamente ahora que están en territorio humano.
-Si me encontrara con la chica le pediría disculpas como es debido.
-El chico ante todo se nota que es pacífico, eso es bueno, sin mencionar que nos evito otra visita al hospital.
-Yo todavía no me recupero de los tentáculos de esa Scylla.
-Y antes de eso el aguijón de esa Manticora impidió que pudiera sentarme durante casi 2 semanas.
-En fin ¿tienes ánimos para una ronda?
-Hoy no, le prometí a mi hija que le terminaría de leer ese libro.
Con esto se marcharon, dejando a Horo desconcertada.
-Fudo… -y con esa palabra alzo el vuelo.
-Fui a todos los lugares posibles pero no la encontré- abatido y sentado en frente de la heladería que visitaron hace unas escasas horas -lo sabia no pude ayudarte ni mucho menos a mí, perdóname –soltándose a llorar.
Unos pasos se acercaban al destrozado muchacho.
-Yo soy el que te debe perdonar, también te debo una explicación.
El chico la vio, ella se sentó a su lado y empezó a relatar.
-Durante siglos estuvimos aislados del resto del mundo, mi pueblo se especializa en la minería y en menor medida la joyería de todo tipo de piedras preciosas, me gustaba el lugar en el que había nacido, la verdad creo que no hubiera podido desear algo más. Pero siempre me pregunte que había mas allá de las tierras que conocía, mi respuesta llego cuando empezó el programa de intercambio, sabía que era una oportunidad única y decidí enlistarme.
-Decidí ir a Italia, ya que la información que había leído de ese lugar parecía… solo fue el inicio del dolor. Al llegar las personas me veían con miedo y horror, los adultos ocultaban a los niños para que no me vieran. Una voz grito "¡DEMONIO!", le siguieron palabras como diablo, criatura del averno, bestia del infierno, no sabía el significado de esa palabras hasta que lo supe, mi apariencia, el tener estas alas, cuernos y cola carmesí de las que tanto estaba feliz me condenaron a sufrir tal trato.
-Eso explica el porqué sabias el significado de esta heladería.
-Regrese llorando a mi país, pasado un tiempo decidí probar suerte de nuevo, pero elegí un país que no tuviera esa inclinación religiosa, Japón fue una buena opción, incluso para asegurar mi estancia, invente la historia de nuestros antepasados y los humanos, esperaba que con eso tendría oportunidad de ser aceptada.
-Seré sincero contigo, me metí en este programa por el reembolso económico que manejan y la verdad es que tengo cierto miedo a las extra-especies, pero aunque fuera solo por un día, me di cuenta que al tú no resultaste ser una feroz y aterradora criatura que diga extra-especie.
-Cuando llegue posiblemente por el trauma pasado puse altas expectativas en ti, aun asi a tu modo y con tus limitaciones trataste de hacerme sentir cómoda es más de lo que podría pedir.
Un breve silencio dio lugar a que Fudo la mirara de frente.
-Soy un humano común y corriente, cometo errores como todos pero si estás de acuerdo con alguien como yo, hare todo lo posible para que no vuelvas a derramar una lagrima.
-P-pero te amenace y te grite siendo que trataste de ser amable, además es muy probable que vuelvas a tener un accidente como el de hoy, incluso podrías morir –empezando a sollozar.
-Los accidentes pasan, lo que debemos hacer es aprender de ellos, para que no vuelvan a suceder, pero lo más importante que yo veo es que lastime a una mujer y eso es algo que no puedo pasar por alto.
-¿Una mujer?
-Por supuesto, ¿asi que quieres empezar de nuevo? –levantándose del asiento.
Ella esbozo una sonrisa, le extendió la garra.
-Mi nombre es Horo soy miembro de la orgullosa raza de los Landvættir, estaré a tu cuidado, espero no ser una molestia.
El lentamente acerco su mano a su garra terminando en un fuerte apretón.
-Mi nombre es Fudo Shinohara, un japonés común y corriente con temor a las extra especies, pero aun así espero tu estadía en este país sea de su total agrado.
Ambos retornaron a casa y ver los cambios que había recibido la casa, entre los que se encontraban: sala con 3 sillones con una mesa pequeña de vidrio y un librero con televisión y reproductor de dvd/blu-ray, cocina integral de última generación, una versión reducida de los baños públicos japoneses, el cuarto de Fudo permaneció intacto lo único diferente fue que las paredes fueron pintadas de un verde muy tenue y seguía sin puerta, la habitación de la landvættir lucia como la de cualquier chica normal, en su cama se encontraban sus maletas.
Después de cenar empezaron a platicar para saber más de ambos.
-Ahora que me fijo bien en tus ojos, parecen 2 preciosos rubíes –con ligera sonrisa.
-¿Rubíes? Es cierto ya lo había olvidado –Horo se dirigió a una de sus maletas, la abrió y saco una bolsa de piel con un objeto en su interior.
-Es para ti.
Fudo no podía dar crédito a lo que veían sus ojos, enfrente sus ojos, era un rubí en forma de lagrima, finamente tallado que fácilmente se equiparaba el tamaño de su puño cerrado.
-Entregamos esto como símbolo de confianza mutua, con esto no tendrás que pasar por esos problemas de dinero y también por lo de la ropa que pagaste –decía al momento que lo depositaba en sus manos.
Se quedo contemplándolo unos segundos y con voz decidida dijo –No puedo aceptarlo –regresandoselo.
-¿Por que no? ¡Ah! es porque debe ser muy pequeño, no te preocupes podemos contactar con mi familia y haré que me traigan uno el doble o triple de grande.
-No me entiendes, no soy digno de tal presente.
-Aun así insisto en que lo tengas.
-Espérame un momento –el joven se dirigió a una de las bolsas del supermercado y saco alg de ahí, y lo oculto en su espalda.
-¿Te parece un intercambio?
Le mostró la foca que era la misma que estaba en la maquina.
-Claro que no tendrán el mismo valor monetario.
Ella lo abrazo a la vez que lo ocultaba su rostro en lágrimas.
-No quería hacerte llorar de nuevo.
-Es por estoy feliz, es la primera vez que un humano fue tan bueno conmigo.
-¿Pero una foca? debe ser que te gustan mucho.
-Estas en lo correcto, en Islandia una vez al año íbamos a las playas más cercanas a cazarlas, les abríamos la pancita, asábamos todo lo que fuera comestible, su piel la usábamos para protegernos del fio y sus huesos como herramientas.
-Ok…
-Pero no creas que haré lo mismo con tu obsequio –abrazándola muy fuerte.
-Descuida es tuya.
-¿Podrías responderme una pregunta? –queriendo sacarse la dragón esa espinita de la duda.
-La que quieras.
-¿Por que le tienes miedo a las extraespecies?
-Es algo incomodo sinceramente –frotándose el cuello.
-No importa dímelo, te prometo que no me reiré –poniendo su garra derecha en su corazón.
-Si tanto insistes… es por… es por… es por -tomo aire –¡POR QUE MI HERMANO MAYOR ME HACIA VER PELICULAS DE MONSTRUOS CUANDO ERA PEQUEÑO!- lo dijo a todo pulmón con el rostro muriéndose de la vergüenza.
Unos segundos pasaron entre ellos mirándose fijamente, el silencio fue roto un un sonido proveniente de la chica.
-puff AJAJAJAJA- ¿solo por eso? -dijo Horo soltándose de la risa.
-Oye si hubieras vivido lo mismo que yo no te daría tanta gracia.
Inicio de Flashback
En una sala se encontraba un pequeño Fudo de escasos 4 años jugando con un par de carritos de juguete inocentemente y sin molestar a nadie cuando de pronto.
-Oye Fudo, mama y papa salieron a cenar esta noche, asi que hoy veremos The thing – decía un niño de 8 años.
-¿No son de esas cosas que vimos la otra vez? -con voz temerosa.
-¿Te refieres a Alien: el octavo pasajero? Nah esta es diferente.
15 minutos después en la habitación de ambos…
-¡Quítala por favor! o al menos deja que me vaya de aquí- decía entre lloriqueos- y tratando de abrir la puerta pasa salir sin éxito.
-Lastima ya cerré, para que no te salgas y te pase algo malo –poniendo unas palomitas en su boca y mostrando una sonrisa sarcástica –eres mi hermanito y no dejare que nada te pase.
Final del Flashback
-Todas las sagas de Halloween, Viernes 13, A nightmare on elm street, La masacre de Texas, Hellraiser, pasando por La mosca, La mancha voraz y Especies.
-Pero el primer día me dijiste que tenía películas de terror –decía la dragón con rostro confundido.
-Son de asesinos seriales, mostrándole unas cuantas, se veían títulos como Hannibal, El coleccionista de huesos y Se7en.
3 días después…
8:00 a.m.
-Horo ¿de nuevo en mi cama? -decía un Fudo recién despierto -recuerdo que tu cuarto ya fue acondicionado con un termostato para que puedas regular su temperatura.
Ella permanecía aferrada a su espalda.
-Ese calor artificial no es nada comparado al que tu emanas además me impuse la misión de hacer que pierdas tu miedo y lo que mejor de hacerlo que con el contacto físico.
-Supongo que gracias pero no es necesario, que estés pegada a mi todo el tiempo –tratando de zafarse del abrazo.
-Esto es también por tu seguridad no dejare que te vuelva a ocurrir lo de esa noche y así como Smaug y Fafner defendieron y no tuvieron piedad con los intrusos que querían saquear sus tesoros, yo seré tu guardiana mi Benefactor.
-Me gustaba más cuando solo usabas mi nombre a secas, pero bueno, es hora del desayuno t¿e parece?
-¿Hot cakes con tamagoyaki encima y juego de naranja?
-Si si lo que me pidas.
Estaban empezando a probar bocado, cuando alguien toco la puerta, Fudo fue a verificar de quien se trataba.
-Buenos días Amor, ¿como te la estas pasando con tu preciosa huésped? –decía una voz energética.
-Oh es usted la coordinadora, bueno creo que todo va bien sin problemas, creí que vendría antes.
-Ah sobre eso, ha habido mucho trabajo en la oficina y por eso hasta hoy tuve tiempo para verte –con esa sonrisa eterna.
Lo que en realidad paso
Dia 1: Se desvelo jugando videojuegos en línea.
Dia 2: Se corto, limo y pinto las uñas de los pies
Dia 3: Se gasto 2 meses de salario en las maquinas Pachinko
Dia 4: Asistió a la comiket y arraso con los doujins de genero yaoi y lolicon, de paso aprovecho para sacar fotos a cosplayers en poca ropa.
Sin previo aviso se acerco a ella y le dio un fuerte apretón de manos.
-No sé cómo agradecerle creí que había ocurrido un error y me había traído una huésped equivocada, al menos eso paso por mi cabeza por un momento, pero es imposible que el gobierno cometiera tal fallo –con una sonrisa sincera.
- Ajajaja ¿pero en que estabas pensando Amor? nosotros equivocarnos en tan importante misión, ¡JAMAS EN ESTA VIDA! –lo decía con orgullo a la vez que comenzaba a sudar y desviar la mirada, obviamente por los lentes de sol esto no se noto.
-Quisiera agradecérselo, tal vez no sea mucho pero quisiera desayunar con nosotros –decía el muchacho.
-No me gusta molestarlos, pero ya que insistes- decía Kuroko con una sonrisa de satisfacción en su mente
El teléfono sonó repentinamente.
-Horo ¿podrías contestar de favor?
-Está bien -levanto el auricular –Residencia Shinohara habla Horo.
-¿Eres Horo-chan? cierto, soy Emily, ¿podría hablar con Fudo-kun?
-Claro deja le hablo, Benefactor la señorita Emily le ha… - no puedo terminar por que Kuroko había desconectado el cable del teléfono.
-¿Que le pasa Smith-san? Fudo tenía una llamada de su compañera.
-Ah esa Emily le gusta hacer bromas en la mañana, de seguro te diría una idiotez como que los Skrull están secuestrando y suplantando a los humanos o que Nicholas Cage no sobre-actúa en sus películas.
-Pero mira que tarde es, es una pena pero tengo que retirarme, muchas familias esperan para su visita y evaluación –salió, dejo la puerta abierta y se subió a su automóvil –maldita seas Winters, ya me debes un desayuno –mientras conducía y le brotaba un aura infernal. Pasado un momento se tranquilizo y puso en orden sus ideas -en fin parece que están entendiéndose el uno al otro y también corrobore mis dudas, así que será mejor que te prepares Amorcito porque esto es solo el principio –termino sus palabras mirando unos nuevos papeles de huésped –ten por seguro que tu miedo desaparecerá.
Ah y de nuevo tendré que gorrearle el desayuno a Darling-kun.
P.D: sobre si gasto el rubí o no pues…
Fudo decidió conservarlo y lo convirtió en su "motivación" ya que cada vez que le veía sabia que debía hacer su mayor esfuerzo para supear su fobia y entener a las extra-especies.
Notas del autor: al fin pude terminar el arco de Horo y con ellos los feels así que prepárense que en el siguiente llega una nueva residente y con ellas mas payasadas que era el propósito original de esta cosa , ahora si las respuestas a mis lectores.
Endelstadt: le tengo preparados unas rutinas de ejercicio a futuro, eso si Horo dará lo mejor de si de ahora en adelante.
Tarmo Flake: Es el primer paso para su "recuperación".
Arconte: corrección son varios días que recordara por el resto de su vida.
