CUENTOS DE MEDIA NOCHE
El Origen de los Guardianes no me pertenece solo escribo esta historia por diversión, si algún personaje no pertenece a los libros y/o película es invención mía.
DarkRuby1: Gracias por tan lindo comentario. Pronto escribiré más sobre los otros elementales. Tengo la teoría de que Jack es el único espíritu que falleció, sé que de los guardianes los demás fueron escogidos por MIM en vida, sin embargo Jack tuvo que ser resucitado, aunque me parece que lo mismo pasa pensando en los demás inmortales. Así que sí, Jack es el único EN TODO EL MUNDO INMORTAL que murió y luego MIM volvió a la vida, así que Llew, Euria y Prim tienen su historia pero no mueren. En cuanto al capi pasado pues muchas gracias, aunque la idea de incluir a la escritora (como ya mencione antes) no es mía, aunque el capitulo es totalmente inventado por mí. Sin lugar a dudas amo a Peter y Tony como papá e hijo araña. ¡Son súper adorables! Además al parecer ahora también arrastre a Jack a esta adicción jajajaja. Muchas gracias por tus comentarios. Por favor disfruta este cap. Saludos.
Charlotte Cespedes: Muchas gracias en verdad por ese hermoso comentario, que lindo que te guste tanto, de verdad gracias y espero que disfrutes este y los demás capítulos. Saludos.
Jackeline Arely: Wow, muchas gracias ¿Soy tu Diosa? Jajajaja me alagas demasiado. Sin lugar a dudas Iron-dad y Spider-son es súper tierno y adorable. El próximo capítulo de esa serie está en proceso así que estimo una pronta actualización. Que lindo que te gusten mis dos series de one-shots, muchas gracias por el lindo comentario, y muchas gracias también por añadir este fic a tus favoritos. Disfruta este capítulo por favor. Saludos.
DEUDAS DE 300 NAVIDADES
-Por favor.
-No.
-¡Por favor!
-No.
-Por favoooooooooooooooor
-¡NO Jack! Ya te dije que no te lo diré.
-¿Por qué no? ¿Qué daño podría hacer?
-¿Viniendo de ti? Mucho.
El niño se desinflo y siguió caminando junto al hombre mayor entre el taller. Norte estaba supervisando la producción de juguetes y ya llevaba fácil una hora con el chico invernal insistente.
-No soy una amenaza. Solo pido información mínima.
-¿Para qué quieres saber?
-Dime lo que te pido y sabrás.
Santa suspiró y se llevo una mano a los ojos masajeándoselos. Para este punto ya se había olvidado de que se trataba toda la discusión.
-No te lo voy a decir. Si tanto insistes es porque algo planeas y tus planes incluyen bromas. Es primavera en Estados Unidos ¿Verdad? No tengo ganas de lidiar con un Bunny enojado, gruñón y quejumbroso.
-Por favor Norte. Solo dime eso.
-Jack estas retrasándome, cada minuto, pese los meses que puedan faltar, es vital en la navidad. ¿En serio quieres que un montón de niños se queden sin regalos porque tú no me dejas continuar?
Norte sabía que estaba exagerando, la producción no se retrasaría por algo así pero su paciencia estaba por tomarse vacaciones y aun necesitaba reservar algo para los elfos.
-No me importa eso.- Confesó el chico, Jack miró unos segundos el suelo sin creerse a sí mismo hasta que no soporto mirar al mayor y decir la verdad.- Bueno sí me importa. Pero por favooooooooooor solo dime cuanto carbón le das a los niños que se portan mal.
Norte suspiro por lo que debió de ser la decimo séptima vez en esa hora. –Con esos pulmones podrías ser buzo profesional. Tres a cada niño travieso, si son demasiado traviesos cinco.
-¿Me catalogarías como demasiado travieso?
Norte asintió cruzado de brazos.
Los ojos de Jack se agrandaron ante la revelación. -¡Me debes mil quinientas piezas de carbón!- Acusó señalándolo con un dedo.
-¿Para qué quieres carbón?
-Ahmmmm proyectos futuros.
-¿Qué clase de proyectos?
-Solo proyectos.
-¿Involucran bromas?
-Posiblemente.
-¿Contra…?
-Cualquiera… Excepto Sandy, él me cae muy bien y me prometí nunca ponerme de su lado malo.
-¿Acaso el resto no te caemos bien?
-¡No intentes desviar el tema! ¡Quiero mis mil quinientas piezas de carbón!
-¿Como sabes que son mil quinientas?
-Soy bueno en las matemáticas. Quiero carbón.
-Jack- El hombre se corto al ver que el niño tomaba aire para otra ronda de por favores. Norte le tapo la boca a Jack con una mano de inmediato. –Está bien, está bien.
-¿¡De verdad!?
-Sí. Pero ¿Dónde lo pondrías?
-Yo me encargo de eso. No importa. Tenlo listo porque como mucho en una semana vengo a buscarlo.
Jack salió volando a toda velocidad del taller. Aunque el niño insistente su hubiese ido, ahora a Norte le quedaba pensar de donde sacaría mil quinientas piezas de carbón.
