Disclaimer: Los personajes y la historia original pertencen a Blue Sky Studios, a mí únicamente me pertenece el tiempo que invierto a esta historia.

Una Forma de escapar

M.K. POV

Me habían hecho prisionera en la celda de los boggans poco después de casi me comieran. Ahora sabía lo que tramaba Mandrake, así que tenía que escapar de aquí cuanto antes y avisar a los hombres hoja.

Todavía estaba dolorida después de todos los mordiscos que me hicieron los boggans. Por culpa de esto, apenas tenía fuerza para hacer cualquier cosa incluso de estar buscando la salida.

Aunque encontrara la salida de las mazmorras todavía tendría que encontrar cómo salir de Árbol Muerto y de Bosque Negro y luego tener que encontrar Claro de Luna, sin duda alguna, estaba en un callejón sin salida, pero tampoco quería quedarme aquí y dejar que Mandrake se saliera con la suya. Me senté en un rincón para relajarme un poco, entre los escozores y la idea de poder estar aquí para el resto de mi vida sin duda alguna me ponían nerviosa.

-Vaya, veo una cara nueva por aquí. –Dijo una araña que me estaba observando. –Nunca había visto antes algo como tú.

La araña estaba en la celda que se encontraba delante de mí. Al principio no le respondí, me parecía raro el hecho de que una araña me dijera cosas. Finalmente tras asimilarlo me levanté de mi sitio y me acerqué a los barrotes de la celda para darle conversación.

-Soy una pisoteadora, como vosotros decís, pero Mandrake me ha reducido de tamaño y me ha encerrado en este horrible lugar, que cosas..

-Tranquila, aquí todos estamos igual. –Me seguía hablando. –Por cierto, me llamo Vaivila, ¿cuál es tu nombre?

-Me llamo M.K. –Le respondí. -¿Cuánto tiempo lleváis aquí?

-Demasiado diría yo. La mayoría de aquí, ya no tienen fuerzas para hacer nada, llevan ya mucho tiempo sin poder comer ni beber. Así de crueles pueden llegar a ser los boggans.

-Tengo que escapar de aquí. –Dije al ver el cruel destino que tenía por delante. –Necesito avisar a los hombres hoja de que Mandrake sigue vivo ellos son los únicos que pueden detenerle..

-Tranquila, pequeña. De hecho hay una forma de escapar. –Me dijo alegrándome el día. –Escucha, todas estas mazmorras son tierra y roca nada más, puedes excavar perfectamente para salir de aquí, con un poco ganas puedes pasar por debajo de los barrotes. Oye, cuando salgas. ¿te importaría luego sacarme a mí?

Tenía razón. Los boggans no son conocidos por ser grandes constructores, sólo hay que ver donde viven. Se ve que la mayoría de los que estaban encerrados no tenían fuerza suficiente para excavar por su propia cuenta, sólo había que ver la cara de muchos. Sin duda alguna no puedo dejar que Mandrake siga haciendo esto a gente inocente.

Me coloqué delante de los barrotes y me puse a cavar rápidamente. Era fácil, aunque todavía estaba algo herida, porque por alguna razón no había ni un solo boggan cerca. De hecho hacía tiempo que no se había pasado ninguno por aquí. Era algo extraño, pero en este momento no le di importancia.

Seguía cavando hasta que encontré el final de unos de los barrotes. Tiré con fuerza y conseguí sacar el barrote de su sitio. Por fin era libre de mi prisión y me iba a escapar de aquí como sea.

-Bien hecho, ahora sácame a mí también. –Me dijo Vaivila ansiosa porque por fina iba a salir de aquí.

-Tranquila, que no olvido de ti. –Sonreí. La verdad es que me había olvidado completamente de ella, pero es algo que no iba a decirle.

Hice acopio de toda la fuerza que tenía y cavé otra vez. Ella también me ayudaba, pero o bien no se le daba bien o no tenía mucha fuerza por haber estado mucho tiempo, supongo que esa es la razón por que no ha podido escaparse antes. Al final conseguí sacarla de la misma manera como lo había hecho yo.

-¡Libre! Por fin puedo salir de aquí. -Dijo Vaivila contenta y saltando de su euforia.

-Vale, ¿sabes cómo salir de aquí? –Le pregunté.

-Por supuesto, ¿por qué crees que me encerraron los boggans?

Vaivila se adelantó y fue corriendo por las distintas galerías de este sitio. Tal y como dije antes, no se veía a ningún boggan. Era raro, según Mandrake, ellos iban a atacar mañana, entonces ¿por qué no hay nadie hoy? En fin, por ahora lo mejor era centrarse en escapar y agradecer que no estaban.

Seguíamos intentando encontrar la salida, pero era inútil. Estas galerías eran bastante largas y bastante laberínticas y por mucho que la arañita presumiera de saber cómo salir de aquí, creo que se nos habíamos perdido entre tanto túnel.

-Reconócelo, nos hemos perdido. –Le dije a Vaivila después de cansarme de tanto tiempo ir corriendo de un lado para otro.

-No sé juraría que estos túneles son más grandes ahora y encima hay muchos más que cuando me encerraron aquí. –Dijo mirando hacia los lados para saber por dónde seguir.

-¿Cómo van a ser más grandes? –Pregunté nerviosa porque eso me sonaba a algo malo.

Después de otro rato caminando nos encontramos con un túnel que nos bloqueaba una gran roca.

-Seguro que es por aquí. -Dijo Vaivila completamente decidida.

-¿Estás segura? -Pregunté. Ella ya se había equivocado bastante y entre la ausencia de boggans y esto, estaba que no podía conmigo misma.

-Claro que lo estoy, ¿por qué crees que los boggans han puesto esta roca? Para evitar que se escape cualquiera. -Me lo explicó como si tuviera toda la lógica del mundo, pero viendo antes las mazmorras, creo que los boggans nunca han tenido preocupaciones porque alguien se escape.

Vaivila comenzó a empujar esa gran roca. Viendo que por mucho que lo intentaba no conseguía moverla ni un milímetro, decidí echarle una mano. Cuando me dispuse a empujar noté algo raro en esa roca, tenía un tacto más bien peludo y parecía que se estaba moviendo. En seguida me percaté.

-¡Un topo! –Grité asustada al ver su cara de enfado por arruinarle la siesta.

-Corre, corre, vámonos de aquí. –Me cogió con una de sus patas y nos pusimos a escapar de ese bichejo que nos perseguía lleno de rabia.

Fuimos corriendo todo lo que podíamos, pero el topo era más grande y se movía más rápido. Nosotras íbamos por el primer camino que veíamos, solo nos centrábamos en cómo librarnos del animal, más que en escapar.

Se nos iba acercando, estaba abriendo la boca más y más para engullirnos, pero justo cuando nos iba a pillar encontramos la salida. Bueno, no era exactamente la salida, sino más bien era un agujero que nos volvía a llevar al interior de Árbol Muerto.

-Agárrate a mí. –Le dije a Vaivila.

Di un salto, de esos tan altos que puedo dar ahora con mi pequeño tamaño. Una de las pocas ventajas que tiene ser tan diminuta.

El topo que no cabía por el agujero, frustrado por no poder cogernos, dio un rugido bastante alto. Tan fuerte que lo oyeron dos boggans que estaban por ahí cerca.

-Vaya, parece que el topo vuelve a estar alterado por algo. -Dijo uno de los boggans.

-Sí, vayamos a darle de comer antes de que nos echen la culpa por los gritos que hace. -Dijo el otro.

Nosotras estábamos escondidas detrás de una roca, por lo que ellos no nos pudieron ver. Los dos boggans bajaron adentro de las galerías. Cuando ya no estaban a la vista las dos salimos del escondite y nos pusimos a encontrar una manera de escapar.

-Vamos tenemos que seguir. –Me dijo la araña señalándome un camino que seguro que nos adentraría más en este árbol.

-No, yo no entro ahí ni loca. Si nos pillan nos harán algo que no me quiero ni imaginar. –Le dije bien asustada.

-¿Y pretendes, quedarte aquí? –Preguntó con tono enfadado. –Eso sí que es peligroso.

En mitad de nuestra discusión oímos el piido de un pájaro. Era algo raro, ya que la montura normal de los boggans son los cuervos y su ruido era mucho más molesto de lo que sonaban.

Mirando por los alrededores pude ver de que se trataba de un pequeño gorrión que los dos boggans de antes tenían atado, supongo que sería para comérselo.

-Mira, podríamos salir con esto. –Le dije con entusiasmo. -Este gorrión puede sacarnos de aquí.

-¿Sabes montar esta… cosa? –Me preguntó mirando al pájaro con asco.

-Claro que sí, venga ayúdame a soltarle. -Dije mientras estaba tirando de una de las cuerdas que le mantenían atado.

Le quité las cuerdas que le agarraban con la ayuda de mi nueva amiga y en seguida se levantó a pesar de su triste aspecto. Se sacudió y comenzó a saltar y a moverse como si no le pasara nada En seguida reconocí al pájaro gracias a su pobre apariencia, era el mismo gorrión que Nod montaba cuando le conocí. Cuando vuelva a ver a ese chico, le voy a enseñar yo a que se preocupe más por sus animales, mira lo que por poco le hacen a este.

-Sí pobrecito, ya pasó todo. –Acariciaba al pájaro para que se tranquilizara ha pasado un mal trago y seguro que se encontraba intranquilo por el sitio donde se encontraba. – Vamos Vaivila, súbete a su lomo.

-Está bien, pero debo informarte que no me gustan mucho las alturas. –Comentaba mientras iba subiendo al ave.

Me subí yo después de que ella montase un numerito antes y emprendimos el vuelo. Gracias a que Árbol Muerto es un árbol que tiene una oquedad en la parte de arriba, fue fácil escapar de ahí sin ser vistos. Vaivila se tapaba los ojos con dos de sus patas mientras que con otras dos se tapaba la boca.

Me alejé lo más que pude de Bosque Negro. No conseguía ver nada porque estaba todo muy oscuro, así que aterricé en un lugar que pude ver y que tenía bastantes flores. Vaivila bajó en cuanto en pudo, y se puso la mar de contenta después de tocar tierra, se ve que odia volar. Yo, en cambio ya le he cogido el gusto a eso. Se ve que tuve un buen profesor.

-Vale, recuérdame que jamás vuelva a montarme en eso. –Exageraba la pobre araña que se encontraba algo incomodada. -Las arañas somos animales que debemos estar en tierra.

-Bueno, ¿y ahora qué hacemos? –Pregunté. –Yo tengo que avisar a los hombres hojas de que Mandrake está vivo y quiere atacar el árbol de Nim. Si quieres puedes acompañarme.

-Ya es muy tarde, tengo que volver a mi casa. – Dijo mientras emprendía la marcha.

-¡Espera! –Extendí el brazo. -¿Ya te vas?

-Lo siento. Te llevaría, pero las arañas en general no son unas criaturas que se relacionan con otras criaturas. Tu tranquila, pasa la noche en una de las flores y verás que calentita y cómoda te duermes.

No pude decir nada más, ella se marchó dejándome sola. Vaivila, había actuado con cierto secretismo, me pregunto si realmente estaría ocultando algo o sólo eran imaginaciones mías. Al final se fue sin que le pudiera dar las gracias si quiera por ayudarme, una pena, por que me había sido una gran amiga. Aunque algo me decía que nos volveríamos a ver.

El sueño y el frío empezaron a recorrerme todo el cuerpo. Cogí el tallo de una flor y lo usé para atar al gorrión en una de las raíces que había en un árbol cerca de aquí, así me aseguraría que no se escapaba durante la noche y entonces sí que me quedaría completamente sola. La verdad creo que estoy pensando quedármelo, sólo me faltaría ponerle un nombre, pero ya veré cuál.

Di un salto y me puse en lo alto de una flor donde me metí adentro para dormir como nunca lo había hecho. Hoy había sido una noche bastante dura y seguramente lo peor está por venir, así que lo mejor que puedo hacer ahora es descansar.


Bueno, aquí tenéis otro capítulo. La verdad es que en un principio iba a estar unido al anterior, pero vi que entonces el capítulo se me quedaba largo y los separé. Es curioso porque aun así este es el capítulo más largo que he escrito hasta ahora, espero que no os importe.

Como habéis visto he añadido un nuevo personaje, Vaivila. Me fijé que en Epic: el mundo secreto, además de personas que se parecen a flores, también habían animales que hablaban, así que pensé en poner uno a ver qué tal. Os adelantaré que las arañas en general van a tener mucho peso en la trama, pero es algo que ya descubriréis.

En fin, leed, comentad y sobretodo espero que os guste este nuevo capítulo.