Disclaimer: Los personajes y la historia original pertenecen a Blue Sky Studios, a mí solamente me pertenece el tiempo que invierto en esta historia.
Renacido de la Oscuridad
-Ya está, parece que se está despertando.- Podía oír levemente a una persona hablar.
-¿Estás segura?- Creo que sigue sin moverse tal y como lleva haciendo desde que le vimos.
Llevaba mucho tiempo sin poder despertarme, de hecho hasta antes de empezar a escuchar las voces creía que estaba muerto. Sólo había sentido la oscuridad, nada más que eso. Pero al fin pude recobrar la consciencia, aunque todavía estaba bastante dolorido como para hacer algo. ¿Cuánto tiempo llevaba incosciente? ¿Dónde me encontraba? Ahora mismo no tenía ni idea.
Finalmente me desperté. Abrí los ojos lentamente para acostumbrarme a la luz, estaba en un sitio bastante oscuro, pero tanto tiempo estando en la oscuridad, cualquier luz te afecta. Cuando ya me acostumbré pude ver que conmigo habían dos arañas, una llevaba unos ropajes bastante elegantes mientras que la otra apenas llevaba puesto una tela, aunque eso sí, iba bastante pintada. Las dos arañas no paraban de mirarme, ¿acaso soy un espectáculo? Si estuviera bien, ya les habría mandado a paseo.
-Vaya por fin te despiertas.- Decía la araña elegante.- Me tenías bastante preocupada, ya no sabía si estabas vivo o muerto, apenas te movías.
Me sentí extraño. De donde vengo no suelo tener este tipo de tratamientos, no sabía que estaban ahí para saber cómo me encontraba, creía que estaban de mirones, como cuando te haces una herida y lo único que hacen es quedarse mirando, en lugar de ayudarte.
Traté de reincorporarme, pero sentí un fuerte dolor en el pecho que me hacía mucho más difícil esta tarea.
-No, no te esfuerces demasiado. Todavía te estás recuperando.- Me aconsejaba la otra araña, la menos elegante.- Has sufrido mucho, todavía debes esperar para volver a sentirte como antes.
-¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy? ¿Quienes sois vosotros?- En aquel momento estaba tratando de asimilar varias cosas, al fin y al cabo me he despertado de una larga siesta.
-Verás...- Comenzó a contar la araña que vestía de forma elegante.- Te encontré muy cerca de aquí, llevabas una flecha bien clavada que te atravesaba el cuerpo, estaba bastante preocupada por ti, así que te llevé con Chamarak para que te curase.
Supuse que ese "Chamarak" del que hablaba era la araña que estaba con ella.
-Sí, no fue fácil, pero veo que al final has conseguido despertar y te vas recuperando poco a poco.- Decía Chamarak.- Lo cual me alivia, ya estabas días sin que te movieras.
-Pues gracias.- a decir verdad no sabía qué decir, las palabras no son lo mío y nunca habían hecho nada parecido por mí.- Por cierto, ¿dónde estoy?
-Estás en la Oquedad Distante.- Explicaba Chamarak.- El lugar donde vivimos todas las arañas de este bosque. Y ella es la reina de todas ellas, Vela.
Eso sí que fue una sorpresa, estaba en el lugar donde estaban todas las arañas y encima en presencia de la reina.
-Encantado de conocerle.- Me incliné ligeramente, muy ligeramente para demostrar mis respetos.
-Igualmente, por cierto, ¿quién eres joven?
-Verá soy...
De pronto vi que se acercaba una araña corriendo y parece ser por lo que gritaba que esa araña quería hablar con la reina.
-¡Majestad! ¡Majestad!- Gritaba la araña bastante alterada.
-¿Qué ocurre Vaivila?- Preguntaba la reina.- ¿Qué es lo que te ha pasado?
-Bueno, verá estaba yo en el Bosque Negro...
-¿Has dicho en el Bosque Negro?- Interrumpió sorprendida la reina.- Ya sabemos que es peligroso que las arañas andemos por ahí.
Desde siempre los boggans son unas criaturas que han ido siempre a su aire, nunca se han relacionado con otras criaturas. Por eso no es raro que Bosque Negro también es conocido por muchos como el Bosque Prohibido.
-Lo sé, pero tenía entendido que Mandrake había muerto, así que quería ver que cómo le iba al Bosque Negro, no sé tal vez podríamos habernos hecho con esas tierras.
¿Mandrake ha muerto? ¿Había fracasado en su plan de hacerse con el bosque? Era extraño pensar en eso, pensar en que ya no habrían más boggans y que el bosque se quedara en mano de los hombres hoja, hacedme caso muchos los toman como los protectores del bosque, pero para mí que no saben pensar en los demás.
-¿Y qué ha pasado chiquilla?- Le pregunté a la araña. Todo este tema me intrigaba mucho.
-Parece ser que no era más que un rumor, sigue con vida.- Cuando dijo aquello sentí algo de alivio.- Parece ser que sigue con su plan de siempre, hacerse con el bosque entero.
-Ese boggan, nunca se cansa.- Decía Chamarak.- Ha tenido mucha suerte de seguir con vida, después de todo lo que ocurrió, creo que debería de dejar de tentar a la suerte y empezar a acostumbrarse a la vida que le ha tocado vivir como nosotros.
-Sí, pero sigue con el plan de siempre.- Decía Vaivila.- Sólo sé que cuando me encerraron pude ver a una pisoteadora, sólo que era mucho más pequeña que los de su especie.
-¿Te encerraron?- Preguntó Vela. Se ve que Vaivila debería aprender a cuidar un poco más sus palabras.- Sí es que te lo he dicho, no podemos salir de nuestros territorios, afuera no tenemos más que problemas por un lado y por otro.
Era cierto. Veréis las arañas antes eran unas criaturas normales como cualquier otra del bosque. Pero según me contaron, hace tiempo decidieron unirse a los hombres hoja para expulsar a los boggans, cuando parecía que tenían la victoria, las arañas se revelaron para ser ellas las dueñas del bosque, por supuesto fracasaron y desde aquel día viven, bueno como habéis visto, completamente desterradas y tanto los hombres hoja como los boggans son sus enemigos. En fin, al menos se ve que lo van superando.
-Bueno, sí me encerraron, pero no me pasó nada de verdad.- Explicaba la pequeña araña.- Mira, lo que vi ahí es que creo que Mandrake quiere ir al madriguera de Nim Galuu para mirar sus pergaminos o algo así, no me enteré muy bien.
-Interesante.- Decía Chamarak con tono irónico.- Pero eso no nos confiere, A nosotros no nos importa lo que hagan los boggans, olvídate de eso.
-Pero...
-Además, ¿qué vas a hacer tú?- Preguntaba la reina Vela.- Ahí fuera no podemos hacer nada, mantente al margen.
Tanto Vela como Chamarak decidieron retirarse a hacer sus cosas, se ve que su preocupación por mi desfallecimiento, les había quitado mucho tiempo y aprovecharon el tema incómodo que había abierto Vaivila para irse antes de que se pusieran peor las cosas. Yo también pude haberme ido a descansar, pero quería ver en qué pensaba ella, para ser joven, se ve que tiene mucho entusiasmo.
-Vaya, qué lastima ver que apenas te escuchan, ¿verdad?- Me acercaba a ella.
-Sí, yo sólo quería volver a ser las que éramos antes.- Decía decidida.
-¿Y dices que van a atacar la madriguera de Nim Galuu?- Preguntaba, para seguir acercándome a ella.
-Sí, ¿quieres que vayamos? Si conseguimos detener a los boggans podríamos ser héroes.
-Bueno, podríamos, o podríamos aprovechar que los hombres hoja están luchando para ir nosotros a Claro de Luna.
-¿Para qué queremos ir ahí?- Preguntaba extrañada.
-Sólo para hacer una visita a Su Majestad, cuestión de modales.- Decía con tono irónico.- Seguro que a las demás arañas les gusta nuestra visita.
-Me gusta como piensas.- Me dijo y a juzgar por el tono, estoy seguro de que ella me ha entendido.- Por cierto, ¿cómo te llamas?
-Me llamo, Dagda.
Finalmente he acabado otro capítulo. Bueno, la verdad es que me ha costado mantener en secreto la identidad del narrador, pero seguramente muchos ya lo habréis deducido. La verdad es que el Dagda de aquí no se parece al de la película, pero si soy sincero, en la película me pareció un personaje que sobraba, por eso aquí no le he hecho tan cretino y le doy más papel en la historia.
Como ya os dije, las arañas van a tener bastante papel en la trama, no sé por qué, pero la idea de hacer una guerra a tres bandas es algo que me ha llamado mucho la atención, ya veremos como van sucediendo las cosas.
En fin, como siempre leed, comentad y sobretodo espero que os guste este nuevo capítulo.
Por último agradecer a lauralina por comentar, muchas gracias.
