Summary: Chloé odiaba a las abejas hasta que conoció a Pollen.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen a mí, sino a Thomas Astruc.
N/A: Revisando historias antiguas me encontré con este viejo drabble que escribí hace muchísimo tiempo, tanto que ni siquiera recordaba que lo tenía XD Oficialmente soy un desastre. Sin embargo, espero que le den una oportunidad y lo disfruten.
"Melisofobia"
Las abejas son animales que, como todo el mundo sabe, mantienen una jerarquía. Hay abejas reinas, abejas obreras y también hay zánganos.
Y de todas ellas, solo las obreras se dedican a cuidar de la colmena. Consiguen alimento, construyen los paneles de cera, se encargan de la limpieza de estos, alimentan a las larvas más jóvenes con jalea real, y lo más importante intentan proteger de cualquier intruso a sus compañeras. Y para esto último, usan sus aguijones.
¿Quién no ha temido alguna vez al temible agujón de una abeja? Su veneno, aunque no sea mortal en cantidades pequeñas, ocasiona un profundo dolor en la zona afectada de tal grado que hasta llega a provocar una inflamación. ¿Quién no odiaría a las abejas tras saber dicha información?
Chloé Bourgeois, conocida por todos como la hija mimada del alcalde, había odiado a las abejas desde que tenía conocimiento. Según ella, solo eran insectos estúpidos y molestos que solo existían para hacerle daño. Por esa razón, no lo dudaba dos veces y cada vez que veía a una abeja revolotear cerca suya le ordenaba a su mayordomo, o a Kim cuando estaban en clases, que se deshaciera de ella lo más rápido posible. También, por ese mismo motivo, cuando vio a Pollen por primera vez gritó tan fuerte dentro de su habitación que llamó la atención de varias limpiadoras que pasaban por el pasillo.
Sin embargo, cuando la kwami dijo la palabras mágica, que no era otra que "heroína", Chloé cambió su parecer y Pollen se convirtió en la primera abeja a la que la parisina le perdonó la vida. Además de que la primera que logró que comenzara a ver a las abejas de otro modo.
