—Shikamaru-san estamos por llegar —le avisó el Hyuga, que aunque oyó la conversación se limitó a no preguntar, no era su asunto después de todo.

—ya saben lo que tienen que hacer. —Shikamaru solo ve que asienten con la cabeza.

Al llegar se reúnen con los ninjas de la arena.

Ino quiso disculparse, más que nada por educación y claro también... para evitar problemas. —Oye, Kit...

—Yo guiaré —interrumpió Kitsune, sin darle oportunidad a Ino.

No tenía tiempo para el número de la rubia... pero no es como si ella deseara hacerlo y eso le constaba al anbu, que sin decir nada más se puso en marcha, siendo seguido por los demás.

Ya llegada la noche.

—Pararemos aquí a descansar —dijo Shikamaru, que se había detenido en un pequeño claro.

El joven anbu observando el lugar asintió —de acuerdo —sacó un pergamino

—Tsurugo hazte cargo aquí —ordenó lanzándoselo al peliazul.

—Entendido —responde al tiempo que atrapa el pergamino, viendo como Kitsune se encamina hacia el bosque.

—¿A dónde va? —preguntó Chouji curioso, con su típica bolsa de papas fritas en mano.

—Al boss le gusta el silencio antes de dormir, para despejar su mente —aclaró Saki sin darle mucha importancia al asunto.

Mientras Tsurugo abre el pergamino... haciendo unos signos con la mano, apareciendo una casa de madera con un diseño tradicional *** parecida a los de Yamato***

—Pueden quedarse en el primer piso. ¡Vamos, Saki! —dijo el peliazul mientras se adentraba en la casa.

—Hai, nos vemos —se despidió, dejando a los ninjas de Konoha sorprendidos.

Entraron sigilosos —Wow que lujo —admiró Ino maravillándose con el lugar que por fuera parecía modesto pero por dentro era otra cosa; sobre todo un par de sofás en la sala de estar, que al tocarlos parecían de seda... que te daban ganas de caer dormido hay mismo.

—Parece que es un niño rico que no puede evitar lucirse —interrumpió el pelinegro los pensamientos de la rubia que quería seguir explorando, pero… antes de continuar su recorrido...

—Oigan vean esto —llamó Chouji que buscaba la cocina en ese lugar.

—¿Qué pasa? —La rubia se acercó a su compañero que se encontraba frente a una puerta extraña.

—¿Qué es eso?, ¿Porque está todo oscuro? —se preguntó el pelinegro extrañado.

—¡Fíjate bien Shikamaru, eso se mueve! —exclamó asqueada la rubia— Parece que... son miles de gusanos negros —retrocedió ante sus propias palabras.

—¿Gusanos? —Chouji por alguna razón sintió la necesidad de tocarlos pero es detenido.

—¡Ahhh! —se escuchó un grito de la segunda planta, era el pelirrojo corriendo hacia los ninjas— Casi lo olvido, no toquen las puertas oscuras —advirtió con la respiración algo agitada.

—Ni loca lo haría, son asquerosas —dijo Ino volviendo a la sala.

—¿Llegaste a tiempo? —preguntó burlón el peliazul apareciendo detrás de Saki.

—¡Cállate Tsurugo! Si sabías que lo olvide ¿Porque no lo mencionaste antes? —reclamó molesto.

—Es tu responsabilidad cuando estamos dentro —se defendió cruzándose de brazos— Pero creo que has perdido a uno —dijo señalando a los ninjas.

—¿Qué? —miró hacia el primer piso— ¿Quién falta? —preguntó preocupado y con un poco de desesperación en su voz, reacción que los ninjas notaron...

«¿Qué había del otro lado para perturbar al pelirrojo de esa manera?», pensaba Shikamaru.

—El chico Hyuga —respondió Tsurugo.

—No me digas que fue... —Puso sus manos en su cabeza, era su fin, Kitsune lo iba a castigar o peor lo iba a matar por su descuido. Se imaginó muchas formas en que sería torturado antes de hacerlo.

—Tranquilo. —Al verlo tan desesperado, decidió dejar de atormentarlo— parece que acompaño a Kitsune al bosque.

Ese comentario puso en alerta a Shikamaru, Chouji e Ino, ¿La razón?... pues que el Hyuga se había ido en dirección contraria a la de Kitsune, para no levantar sospechas… cosa que al parecer fue inútil... ahora, ¿Cómo lo sabía?... la única conclusión a la que llegó el Nara era que el peliazul también era un sensor, pero ¿No se suponía que era solo un genin? El Hyuga tenía nivel jounin.

—¿Al boss? —suspiró aliviado– Supongo que eso es mejor a que eso se lo haya tragado

—¿Qué es eso?, ¿A qué te refieres con tragado? —preguntó la rubia «acaso eso tenía vida», pensó.

—Solo aléjense no necesitan saber —dijo mientras se dirigía con Tsurugo— Por cierto... al Hyuga no lo esperen despiertos, parece que pasara la noche afuera —dice con una sonrisa burlona.

Al verlo se miran entre ellos y salen a buscar a su compañero y los de la arena se fueron a su habitación.

—¿En cuánto tiempo crees que lo encuentren? —preguntó Saki que se subió a su cama colocándose en posición de meditación y liberando un estuche del sello en su muñeca.

—No mucho por desgracia —Tsurugo solo se sentó a un lado de su cama y al igual que el pelirrojo liberó un estuche.

—¡Jajaja! —se rió Saki.

—¿Qué es tan gracioso? —preguntó Tsurugo mientras se preparaba para mañana.

—No, no es nada. Es solo que me provocó cosquillas —dijo con una sonrisa, mientras acomodaba un bulto en su pecho.

—Hasta que aquello pase... será mejor que lo ocultes.

—Lo sé... no hay problema —dijo mientras terminaba de colocar sus nuevas armas en un nuevo sello en la palma de su mano.

1 hora después en el bosque.

«¡Rayos! ¿En dónde se metió» pensaba; mientras saltaba entre los árboles, divisó a Kitsune que caminaba hacia la casa y lo intersectó... mirándolo serio.

—¿Qué sucede? —preguntó al ver que el pelinegro estaba agitado.

—Mi compañero Hyuga no ha regresado y lo estamos buscando —dijo el pelinegro.

—¿El ninja de los ojos blancos que me siguió? —preguntó Kitsune, no podía evitar provocarle... era una mala costumbre que disfrutaba.

Se hizo el silencio por unos segundos.

—De seguro está durmiendo en el bosque aunque no sé en qué parte —respondió como si fuera lo más normal del mundo.

—¿Durmiendo?, ¿no estás seguro? —preguntó confundido el Nara.

—Solo lancé un genjutsu en un área determinada. No me gusta tener compañía durante mi paseo nocturno —aclaró el joven anbu que se disponía a continuar, pero oyó que llamaron al ninja.

—¡Shikamaru lo encontramos, pero no despierta! —informó Ino desde un árbol, que vio molesta a Kitsune y estaba a punto de hablar cuando...

—¿El no...? —intentó preguntar el pelinegro pero...

—Al amanecer... –se adelantó— buenas noches —dijo desapareciendo entre las sombras del bosque.

—¿Qué significa eso? —preguntó la rubia confundida, mientras descendía.

—Que despertará mañana —aclaró aliviado Shikamaru.

—¿Confías en lo que dijo? —bien... para nadie es un secreto que no le simpatizaba el anbu.

—No hay razón para que mienta... al menos no en esto, ¡vamos! —dijo mientras esperó que Ino lo guiara en donde encontraron al Hyuga.

Al día siguiente.

Los ninjas de Konoha aún seguían preocupados porque su compañero no despertaba, ya había intentado varias veces de liberarlo del genjutsu.

—¿Aún no despierta? —preguntó el pelirrojo mientras se estiraba y relajaba los músculos.

Ino le vio enojada —¿Y de quién crees que es la culpa?

Saki la miró por un segundo para luego señalar al jounin —suya —respondió con simpleza.

—¿Qué? —La rubia se molestó más por su respuesta.

—Tranquila Ino —intentó calmar Chouji.

—No debió seguir al boss... él solito se lo buscó —agregó— por cierto, ¿adónde vamos?

Habían seguido a Kitsune sin preguntar nada.

—A una villa que se encuentra a medio día de aquí —respondió Kitsune.

«tan cerca», pensó el pelinegro. Tenía que averiguar de dónde sacaba esa información.

—Tenemos que acelerar el paso, de lo contrario perderemos la oportunidad ya no... —se calló al sentir chakra acercándose en su dirección.

—¿Qué sucede? —preguntó Shikamaru al sentir el silencio en el ambiente.

Al mismo tiempo Saki y Tsurugo se pusieron en guardia para un segundo después ser imitados por los demás, cuando dejaron sentir su presencia.

—¿Cuántos crees que sean? —preguntó Ino preocupada. Sabía del plan pero no creyó que fueran tantos, miró de reojo a Shikamaru... que también tenía la sorpresa dibujada en su rostro.

Vestían igual a Kitsune cubiertos por sus capas, aunque todos tenían la misma mascara sin emoción —alrededor de 15 ninjas... me atrevo a especular que de clase jounin —afirmó Tsurugo.

***Porque el solo hecho de llevar una máscara no significaba que esa persona fuera un anbu "para mi un anbu es un jounin de clase superior" y aquí solo son jounin, he ahí la razón de la confirmación***

—¿Qué es lo que quieren? —preguntó Kitsune sin inmutarse por la cantidad.

Los ninjas recién llegados no dijeron nada y el que parecía ser el líder del grupo por estar delante de los demás, se lanzó contra Kitsune provocando el sonido del metal que producía el choque de sus kunais.

Tenía al ninja frente a frente —así que será un "mata primero, pregunta después" ¿verdad? —dijo con una sonrisa oculta tras su máscara, al tiempo que puso un poco más de presión haciendo que el ninja se alejara y se volviera a poner en guardia en eso un grupo de 6 ninjas atacaba a los de Konoha.

–Lo siento pero tenemos algo de prisa —dijo dándole un golpe en el estómago mandando lejos al supuesto líder.

El resto de ninjas al ver esto quedaron sorprendidos, ese niño con máscara de zorro lo había mandado a volar literalmente.

-¡Oigan chicos!, ¿Qué tal si dejamos que los jefes arreglen esto? —dijo el pelirrojo con una sonrisa a su nuevo público, quien al lado de Tsurugo habían subido a un árbol frente a los ninjas.

Los ninjas se vieron entre sí y comenzaron a reírse, olvidando lo ocurrido hace unos momentos, para luego 2 de ellos intentaran atacar a ese par, fue entonces cuando vieron una sombra y sintieron algo parecido a un piquete de abeja, un segundo después…, se desplomaron.

Siendo visto naturalmente por los demás, un solo ninja los había hecho perder el conocimiento, fue cuando el de atrás aprovechando que según él no lo veían, comenzó a trazar sellos, un segundo después sufriera el mismo destino que los 2 primeros.

«En qué momento», pensó un anbu que se encontraba al lado. Alzó la vista y vio al pelirrojo sonriéndole.

Ino vio una sombra sobre ella... que se hacía cada vez más grande y por inercia miró hacia arriba —¿Pero qué? —se hizo a un lado rápidamente, dejando que los ninjas se estrellaran contra el suelo... siendo seguido por otros más.

—Están cayendo como moscas —dijo con asombro Chouji quien tenía sujeto a 3 ninjas con sus manos grandes gracias a la técnica de confusión de Ino.

Mientras Shikamaru veía sorprendido la pelea que se llevaba a cabo sobre ellos, si es que se podría llamar así... al igual que los 2 ninjas que tenía atado con su técnica de sombra.

Volviendo con Kitsune —No te he golpeado tan fuerte..., deberías de poder levantarte.

Un momento después el ninja se levantó.

—No me equivoqué, tu presencia es más fuerte que la de los demás... —confirmó el anbu de la arena.

«Es del tipo sensor» pensó —¿Qué te parece una pequeña pelea de taijutsu? —preguntó un poco emocionado... hace tiempo que no se encontraba con un reto.

—Así que puedes hablar. —Por un momento pensó que era mudo— Claro. ¿Porque no? pero si en 15 minutos no consigues golpearme... se retiraran —mientras pueda controlar el tiempo no habría problema con divertirse un poco.

El ninja lo pensó un poco —Te tienes mucha confianza. De acuerdo, pero si lo consigo... me dejarás ver tu rostro —dijo señalándolo.

—¿Mi rostro?... no creo que haya algo extraordinario con él, pero no le veo el problema «que extraña petición» — dijo y pensó Kitsune... vio como el ninja frente a él se sacaba unas pesas de las piernas y las muñecas dejándolas caer, haciendo un oyó en la tierra. Kitsune no pudo evitar sonreír tras su máscara.

—No puedes retractarte —dijo el ninja al tiempo que a una velocidad impresionante se acercaba a Kitsune quien esquivó la patada, poniéndose en cuclillas, el ninja sintió un ligero dolor en su pierna cuando rozó con la capa del joven anbu, se alejó un poco, miró y parecía un corte.

—Te recomiendo que no toques mi capa. No me haré responsable si te cortas o destrozas las piernas —advirtió mientras se volvía a poner de pie dándole un escalofrió al ninja.

«Esto es extraño» pensó y volvió a atacarlo, ignorando el otro sentimiento «se supone que sin las pesas, debería de poder alcanzarlo...» —¿Tan rápido es?— pensó y murmuró el ninja que seguía atacando con su máxima velocidad. «ni siquiera se está esforzando por esquivarme» vio como le detuvo con la mano.

Pero eso no significaba que fuera débil es solo que el anbu con máscara de zorro era demasiado fuerte, si no comenzaba a pelear en serio... no tendría oportunidad, el ninja giró sobre sí mismo para acertarle una patada pero esta al igual que su puñetazo fue detenida con facilidad, aunque el choque de ambos ninjas provocó que la tierra a su alrededor temblara por el impacto, fue cuando se dio cuenta.

—¿Porque no atacas? —preguntó confundido el ninja, para después dar un salto hacia atrás.

—Si lo hiciera... tus minutos se acabarían —respondió con simpleza Kitsune.

—Eres muy amable, pero no es necesaria tu consideración... ¡atácame! —le retó el ninja, estaba ofendido.

El anbu lo vio por un segundo —lástima... quería divertirme un rato. De acuerdo... ¿Qué te parece si agregamos algo más?

—¿Algo más? «¿Qué planeaba esta vez?» pensó el ninja.

—Sí, porque veras… —Kitsune en un rápido movimiento con la mano extendida literalmente partió una roca, sus dedos actuaron como una cuchilla sumamente afilada, el ninja vio asombrado... era un corte limpio— Si pierdes el conocimiento o te decapito los ninjas de allá no se irán... compitamos solo en velocidad —dijo mientras sacaba un kunai.

El ninja sabía que no podía ganarle. No después de ver aquello, pero como dijo antes él mismo... no podía retractarse, no estaba en su naturaleza —séptima puerta, la Puerta de la Conmoción —gritó y su cuerpo fue envuelto en un aura azul... iría con todo, sacó un kunai... para después ver al anbu.

—Supongo que eso es un sí —Ambos ninjas de nuevo se fueron de frente uno contra el otro, dejando a su paso esta vez... la tierra removida por la presión que ejercían sus energías, el ninja dio una patada elevada al rostro del anbu... que se movió como una sombra fantasmal... colocándose detrás del ninja y sujetándole la cabeza para que no se degollara él solo al girar en su dirección... porque había puesto el kunai en su garganta del cual el ninja no se percató y vio como unas gotas de sudor caían de su rostro bajo la máscara.

Le pareció reconocer el jutsu —¿nin... jutsu?... —el ninja al estar cerca del anbu... se percató de algo que lo sorprendió y entendió la advertencia anterior... pero no dijo nada en ese momento... porque ni el mismo se lo podía creer.

El joven anbu dejó escuchar una pequeña risa —dije que solo usaría taijutsu... y este kunai... es lo que he hecho —confirmó sacando al ninja de sus pensamientos.

—... Entonces... es tu velocidad —dijo impresionado y vencido—. He perdido, nos iremos —sintió que el anbu lo liberó— Sé que no debería, pero... preguntaste que queríamos...

—Si te vuelvo a preguntar... ¿me responderías? —vio que el ninja negó con la cabeza— Entonces es inútil —finalizó Kitsune.

La curiosidad del ninja no pudo evitar que preguntara —¿Porque? tú podrías...

—Esa... no es mi misión.

Volvemos con los de Konoha.

—¿Qué es lo que pasa? —preguntó uno de los ninjas que veía sin creer como sus compañeros eran noqueados antes de que pudieran terminar algún sello.

—Así que por fin se dignan a hablar —dijo el peliazul con su mano extendida frente a su rostro como si fuera una cuchilla... porque así estaba actuando—, Pero ya no me importa lo que tengan que decir —Y como con los demás solo lo rozó para que perdiera el conocimiento.

—¿Dime que te parece nuestra nueva habilidad? —preguntó con superioridad el pelirrojo tras ellos.

—Lo dices como si fuera tu invento —le regañó el peliazul que se colocó detrás de otro de los ninjas que creía que podía con su velocidad.

—¿Qué es eso? —preguntó el sexto ninja que estaba con el grupo de Shikamaru... hasta que escuchó la orden de retirada... de inmediato lanzó una bomba de humo liberando a sus compañeros de los ninjas de konoha y llevándose consigo a los demás que perdieron el conocimiento ayudado por los otros.

Los de Konoha los iba a seguir pero...

—Déjenlos, tenemos que seguir —ordenó el anbu de la arena.

—¿Van a dejar que huyan? —preguntó Chouji... pero en el fondo estaba aliviado.

Los ninjas de la hoja se esforzaban por ocultar su asombro... a petición de Shikamaru, no podían verse como niños que se sorprenden por cualquier cosa, ante los de la arena.

—Lo dije, no tenemos tiempo que perder y ya hemos perdido el suficiente en esta pelea sin sentido.

—¿Qué es? —preguntó curiosa la rubia al pelirrojo, al ver brillar algo en los dedos de este.

No contestó y lo volvió a guardar en el sello de su muñeca siendo imitado por Tsurugo.

«Tenía que desviar del tema... no era momento de dar explicaciones », pensó el peliazul.

—Dice eso cuando fue él quien se divirtió más con ese ninja —alegó Saki con un puchero, ya que no era justo en su opinión... haciendo que los presentes vieran a Kitsune con una gota tras su nuca estilo anime.

«Si en verdad los hubiera querido muertos, lo hubiera hecho, me parece que... sea lo que sea esa cosa... solo estaban probándolo... además que no sentí su instinto de matar» pensó el Nara nervioso por la muestra de poder... un supuesto genin había derrotado sin esfuerzo alguno a 2 jounin en unos instantes y mantenido a raya a los demás.

—¿Qué pasó? —preguntó el Hyuga que recién se había despertado.

—¡Oh!... bello durmiente hasta que por fin despiertas... Sí que tienes el sueño pesado —se burló Saki.

—¿Puedes moverte? —el anbu se acercó, quería confirmar algo.

—Si... estoy bien —dijo mientras se incorporaba el Hyuga.

—Entonces vamos —ordenó.

Y volvieron a su misión... mientras avanzaban.

«Ya lo tenía todo planeado, por eso nos lo dió... lo más inquietante es que lo hizo en menos de 5 segundos», pensó el peliazul al recordar, cuando Kitsune les habló del ataque.

Cerca de las puertas de Konoha.

Los ninjas se dirigían a la entrada de la aldea cuando... —Ya veo —habló Kitsune llamando la atención de los demás.

—¿Qué sucede? —preguntó el peliazul que estaba leyendo un libro que compró por el camino.

—Síganme —ordenó, desapareciendo... y siendo seguido por los otros dos, encontrándose en un callejón no muy lejos de donde estaban antes.

—Al segundo día de nuestro viaje manténganse alerta —advirtió el anbu.

—¿Por qué? —preguntó el pelirrojo que estaba de cuclillas jugando con un gatito negro que encontró.

—Nos harán una pequeña prueba —aclaró Kitsune que comenzó a buscar algo por debajo de su capa.

—¿Prueba? —Tsurugo y Saki se acercaron al anbu, este último cargando al minino.

—A los de Konoha le intriga el hecho de lo que podría estar ocultando —dijo sin interés, sacando una pequeña cajita.

—Quieren conocer tu poder o mejor dicho tu límite de él —dijo con sarcasmo y mirando curioso lo que su enmascarado compañero sacó.

—¿Su poder?... pero el no... —recordó la forma en como entró a la oficina del Hokage —¿Cuántos?

—Quince ninjas —volvió a decir sin interés.

—Bueno aunque resalte lo obvio la mayoría ira a por nosotros y fingirán sus peleas contra los demás —dijo el pelirrojo mientras acariciaba al gatito que ronroneaba y en su mente se debatía en sí debería llevárselo consigo.

—¿Qué hacemos? Podríamos aprovechar la oportunidad para deshacernos de algunos anbus —dijo el peliazul con malicia en su voz.

—¿Dos genin quieren enfrentarse a 15 anbus? —se mofó Kitsune, o al menos eso era lo que parecía por su tono de voz.

—Me agradabas más cuando decías solo lo necesario. —dijo Tsurugo con una venita resaltada en su frente— Sabes que no deberías juzgar el poder de alguien... solo por el rango que lleva ¿verdad?

—Muy cierto... después de todo, el héroe que salvo el mundo lo hizo aun siendo un genin —agregó Saki con una sonrisa.

—Sí, si... ya sabemos que eres fans de Naruto-sama —dijo sin mucho ánimo... en la aldea de la arena siempre se referían de esa forma a Naruto por petición del Kasekage.

—¿Y quién no? Él se convirtió en lo que todo niño, que sueña con ser ninja, desearía ser... ¿Sabes que incluso está registrado en los libros de historia? y como no... Después de todo lo que hizo —dijo emocionado colocando su mejilla contra la del minino.

—Entonces... ¿qué hacemos? —dijo ignorando el discurso del pelirrojo.

—¡Oye, No me ignores! —reclamó molesto, poniendo al gatito en su hombro que como un mono... con su cola rodeo su cuello, hundiendo sus uñas... lo suficiente para sujetarse, acción que no le importó a su nuevo dueño.

Kitsune dio un pequeño suspiro —Tranquilo Saki; después nos cuentas tus clases de historia —dijo colocando una mano en su hombro libre.

—¡Boss! —dijo viéndolo con lagrimitas en los ojos.

—Por favor no lo alientes —habló Tsurugo quien tenía suficiente con verle perseguirlo por la aldea... cada vez que aparecía ***esta parte la entenderán más adelante quizás en el noveno o décimo capítulo ***

—No mataremos a nadie... quiero llevar esta misión en paz —en este momento, era prioridad para el anbu de la arena.

—¿En paz?... el que hagan esto después de… enviar espías a nuestra aldea. —decía con rabia contenida apretando con fuerza el libro que sostenía.

—Tranquilo... no dije que no pudiéramos divertirnos... — intentó calmar el anbu, tenía que cambiar un poco la actitud del peliazul porque a pesar de su personalidad tranquila, tenerlo por enemigo no era una buena idea que digamos y tenía que devolver a los ninjas de Konoha de una pieza— ¿Qué tal está su puntería?

—Excelente —dijeron a la vez con una pequeña sonrisa.

Kitsune abrió la cajita y les dio a cada uno un estuche con 5 piezas... —Aquí tienen uno para cada anbu.

—¡Oh!... esto son... —habló asombrado el pelirrojo.

—¡Pensé que aún no estaban terminados! —dijo con admiración Tsurugo.

—¿Saben cómo funcionan?

—Algo oí... y también que... uno solo es suficiente para dejar fuera de combate a cualquiera e incluso a uno de clase sanin —el pelirrojo sonrió.

—El truco para no fallar, es no tener instinto asesino... hasta que cumpla su propósito podéis manejarlo con chakra por si falláis —explicó el anbu ya que esa era la razón por la que necesitaba sereno a Tsurugo.

—Así que esa parte no era solo un rumor... —comentó el peliazul— Si pregunto en donde lo conseguiste no nos dirás nada ¿verdad?... aunque creo que puedo hacerme una idea —dijo observando con deteniendo el contenido.

—Tienes cosas muy buenas debajo de esa capa —elogió Saki que guardó el estuche en un sello que tenía en su muñeca, mientras tomaba al gatito colocándolo por dentro de la polera en la que tenía una especie de bolsillo perfecto para su pequeño amiguito.

—Así que te lo vas a llevar —dijo con una gota tras su nuca mientras guardaba el estuche de igual forma, sabía que Saki gustaba de los animales... sobre todo de los gatos y el sentimiento era recíproco.

—¿Acaso no es lindo? —dijo acariciando la cabeza del gatito que sobresalía, dando este un pequeño bostezo... para después ocultarse.

—Ya están aquí —dijo Kitsune quien identificó el grupo de chakra que se acercaba e inmediatamente se dirigieron hacia las puertas.

El presente.

—¿Sucede algo? —preguntó Kitsune sin desviar su mirada del camino al sentir que era observado por el peliazul.

—No es nada... solo recordé algo —dijo sin darle mayor importancia al asunto, pero en todo esto había algo extraño sentía que lo conocía desde antes y no era la primera vez.

Continuara...

Bueno chicos hasta aquí. Las peleas no son mi zona de confort.

Hotaru: Jeje... soñé que había un rubio de ojos azules en frente de mi puerta... «Aún estaba soñoliento»

Naruto: Oye J despierta tengo hambre ttebayo y no hay ramen en la despensa «se oye una voz en el primer piso»

Hotaru: Desayuna fruta... hasta la tarde que vaya de compras... «Contestó hasta que...»

Naruto: ¿Fruta? «se escuchó un gruñido» sino hay de otra «y comenzó a devorar una manzana»

Hotaru: «... se dio cuenta» espera ¿Quién es J? «baja rápido las escaleras encontrándose con...» ¿Naruto? «Del asombro tropieza»

Naruto: ¿otra vez te desmayaste?... «y se percata de algo» jeje... tan increíble soy dattebayo?

Hasta la próxima ^^