—¿Sucede algo? —preguntó Kitsune sin desviar su mirada del camino al sentir que era observado por el peliazul.

—No es nada... solo recordé algo —dijo sin darle mayor importancia al asunto, pero en todo esto había algo extraño sentía que lo conocía desde antes y no era la primera vez.

Se encontraban cerca de la villa, pero se detuvieron a las afueras por orden de Kitsune.

—Esperen aquí, iré a dejar el mensaje —ordenó Kitsune.

—¿Qué?, ¿No se supone que tenías que entregarlo personalmente? —preguntó Ino.

Saki dio un pequeño suspiro de cansancio. —Él se refiere a que le pedirá encontrarse aquí.

—Lo siento no soy adivina —se defendió Ino.

—Si vamos todos llamaríamos la atención… además está ese problema. —Saki señaló el protector de Konoha en la cintura de la rubia.

Y sin más que decir Kitsune se fue a la villa; una vez que llegó, buscó el punto de entrega y cuando lo halló… se transformó en un civil.

—Disculpe ¿es el jefe de la villa? —se acercó Kitsune.

—¿Así es, qué desea? —preguntó imaginándose la respuesta, no era la primera vez que venían a la villa… desde que se esparció la noticia.

—Me dijeron que un hombre hace misiones y que hoy pasaría por aquí —habló Kitsune .

—Es cierto —confirmó el jefe de la villa.

—¿Podría entregarle esto? —le dio un pergamino al jefe, junto con unos billetes por el servicio.

El hombre mayor sonrió —No es necesario —recibió el pergamino pero rechazó el dinero.

Kitsune le devolvió la sonrisa —Entiendo, muchas gracias —y se retiró.

[…]

Llegado el atardecer, apareció en la villa… un hombre con una máscara de zorro… cubierto con una capa negra de pies a cabeza, igual a la del anbu de la arena, pero con la diferencia de que tenía un símbolo familiar y desconocido a la vez en su espalda… mientras avanzaba los aldeanos se hacían a un lado, no por miedo sino por respeto… sabían para que había venido ese hombre.

—¿Mamá quién es? ***bueno a excepción de los niños*** que preguntó curioso uno, al ver a los adultos hacerle camino al hombre enmascarado.

La mujer sonrió a su hijo y recordó cuando vio por primera vez a ese hombre.

La querían secuestrar para venderla a uno de esos señores feudales sin escrúpulos… al menos eso es lo que escuchó decir a esos hombres, y cuando se la iban a llevar, el hombre enmascarado la salvó… dejándoles en claro que no eran rival para él, les dejó escapar solo por una razón "Corran la voz… el mensajero protege ahora a esta villa" ***a alguien le recordó a One piece *** y desde entonces ha habido paz en su hogar… miró a su hijo —Es el guardián de la villa —dijo con una sonrisa.

Volviendo con el mensajero, quien se encontraba conversando con el jefe de la villa.

Mensajero: ¿Han pensado en lo que les dije la otra vez? —preguntó, mientras revisaba las peticiones.

Jefe de la villa: Sí mi señor…, la mayoría de nosotros estamos listos.

Mensajero: ¿todos accedieron?

Jefe de la villa: Algunos aún tienen miedo… —respondió apenado.

Mensajero: No me sorprende. No es fácil aceptar un cambio así y no todos piensan de igual forma.

Jefe de la villa: Pero… si podemos mantener esta tranquilidad, están dispuestos por sus familias.

Mensajero: Entiendo… —guardó las cartas y cuando estaba por irse.

Jefe de la villa: Disculpe… un joven me dijo que le diera esto —sacó el pergamino.

Mensajero: ¿Nh? —solo lo tomó y se despidió del jefe… ya a la salida lo abrió.

No muy lejos de la villa.

—¿En verdad crees que vendrá? —preguntó Shikamaru.

—¿No creen que se ha tardado? y si vamos a la villa —sugirió Chouji.

Fue cuando… un hombre aparece de entre las sombras de los árboles… ¿Qué lo llevó hasta ahí? pues un simple y ligero rastro de chakra emitiendo desde el pergamino la palabra mensaje… llevándolo a un claro que es iluminado por la luna llena que se alzaba en lo alto… en este encuentra al dueño del chakra junto a 2 ninjas que reconoció como ninjas de la arena y a los ninjas de la hoja.

—Así que tú eres quien me envió el mensaje… que curiosa manera de llamar la atención —dijo el hombre enmascarado.

—Gracias por atender mi llamada —respondió Kitsune.

—Viendo a tus acompañantes ahora entiendo la razón —en su voz se podía notar el disgusto por la presencia de Konoha.

—Me disculpo por la sorpresa… que creo que es desagradable para usted —el joven anbu se disculpó con una reverencia.

—Por supuesto que lo es. Es lo primero que le advertimos a los que reciben las peticiones. Todos los que han tratado con nosotros, saben que en nuestra aldea tenemos una ley… nada de mensajes de la aldea de Konoha —aclaró el mensajero.

Un ninja de Konoha no pudo soportar más… hablaban de ellos como peste a pesar de que sabía que no tenían un buen trato de parte del mensajero porque por una extraña razón no querían tratar con ellos pero no pudo callar lo que pensaba.

—¿Porque dice eso?, ¿Qué es lo que hemos hecho contra ustedes para que nos evite de esta manera?…¿Porque no podemos llegar a aliarnos? —bramó Ino llamando la atención del mensajero, que la miró solo un momento y luego dirigió su vista nuevamente al joven encapuchado con una máscara de zorro parecida a la suya.

—Entonces ¿Qué es lo que deseas enviar?, ninja de la arena… porque has de tener una carta del Kasekage ¿Verdad? —continuó la conversación ignorando los reclamos de la kunoichi, pero llamando la atención de Shikamaru.

—Así es. Esta es del Kasekage y ésta… es la de Konoha —Kitsune sabía que lo último lo incomodaría.

El encapuchado alzó una ceja detrás de la máscara que obviamente nadie podía ver… pero estaba ahí… «Por qué le estaba entregando una carta de konoha a pesar de todo lo que se había dicho hace un momento» —¿Qué es lo que estas tratando de hacer? —Estaba molesto, dejando salir su chakra.

Por otro lado la rubia estaba enojada, no le había respondido y la estaba ignorando por completo… hasta que sintió presión en el ambiente… creyó que ella sola lo estaba sintiendo pero no era así. Por las expresiones de los demás no eran imaginaciones suyas, pero lo que vieron a continuación los ninjas de la aldea de Konoha y el mensajero llamo su atención. El joven anbu de la arena estaba hincando una rodilla frente al mensajero… pidiendo con mucho respeto que entregara esa carta a quien fuera el encargado de su aldea, aligerando así la presión en el aire que para aquellos que prestaban atención, sabía que era el mensajero quien lo provocó.

—Estas humillándote ante mí, para que haga llegar la carta de Konoha… ¿porque hacer eso por ellos? —preguntó curioso por el proceder del anbu.

—En lo absoluto, no me estoy humillando, estoy pidiendo un favor… a usted el mensajero —contestó.

El mensajero estaba confundido ciertamente esa era la forma de pedir con respeto de la aldea de la que procedía, pero eso nadie lo sabía, al menos… nadie de ese continente, pero este joven de alguna forma se enteró… solo pudo pensar que no era de aquí y pregunto por su nombre.

—¿Cómo te llaman joven? —sabía que le daría un nombre falso, pero una vez que regresara podría buscar la información.

—Aquí me dicen Kitsune —respondió el joven anbu.

—Comprendo… ya veo que es lo que podría estar pasando —se tomó un momento para pensarlo mientras el ninja seguí en la misma posición.

«Esto ciertamente es muy extraño e interesante no recuerdo que haya algún ninja de nuestra aldea entre estas tierras yo lo sabría ¿A quién han enviado a este lugar?», pensó una y otra vez tratando de recordar pero no… no habían enviado a nadie y eso lo hacía aún más extraño, quien era este joven que sabía el protocolo de su aldea y sabia lo mal que se llevaba o mejor dicho la ley que prohibía recibir cualquier atención de parte de Konoha.

Y este joven a pesar de saberlo… aun así lo estaba haciendo, estaba quebrantando su ley pero al mismo tiempo estaba pidiendo con respeto… pero él no sabía nada de su estadía en este lugar, lo único que paso por su mente fue… el líder o sus superiores. Ellos eran los únicos que podrían enviar a un ninja aquí sin que él lo supiera… solo por un simple capricho, por una misión importante o por lo que fuera, ya que nunca sabía que era lo que pasaba por sus mentes y finalmente hablo —esto en verdad es muy interesante… de acuerdo, aceptare su petición se la enviare al líder de nuestra aldea.

Los ninjas de Konoha seguían molestos pero ahora también sorprendidos por el actuar del mensajero que no sabían ni entendían porque solamente hincándose logró que la carta llegase a su destino final... ahora la cuestión era esperar la respuesta.

El mensajero se acercó a Kitsune y tomo la carta… la leyó… los ninjas de konoha estaban incrédulos por lo que estaba haciendo… era lo mismo que Kitsune hizo.

—Aquí está la conversación —el joven anbu le entrego esta vez un pergamino.

—Ya veo así que también sabes de esto… —se podía notar en su voz una ligera emoción.

Los ninjas de konoha no entendían lo que estaba pasando —que es lo que le has dado… solo tenías que entregarle las cartas —interrumpió el pelinegro.

—Es la conversación que tuve con la Hokage, esta todo hay… hasta la última coma —explicó el anbu que no se había movido de su lugar.

Los ninjas se sorprendieron «la conversación que tuvieron ¿había sido escrita? ¿En qué momento lo hizo?» Entonces se pusieron en guardia… —¿Acaso eres idiota? después de que lea eso obviamente va a rechazar la carta porque tuviste que entregársela —reclamó Shikamaru.

El mensajero incómodo por la forma en como le hablaban al joven anbu, habló llamando la atención de los ninjas —silencio ¿Siempre sois tan irrespetuosos? —los ninjas solo le miraron un poco molestos mientras el mensajero se volvía a centrar en el pergamino y esperaron no había de otra— Ya veo… interesante muy interesante... esto puede cambiar las cosas.

Los ninjas le vieron extrañados por su actitud no entendían a lo que se refería el mensajero –puede que tengáis una afirmación con ésta… cumpliré con mi deber y entregaré la carta… esperen aquí —dijo para luego desaparecer en un rayo de luz era el hiraishin… sorprendiendo a los ninjas de konoha pero no al anbu y sus compañeros era una técnica que habían visto hacer muchas veces a Kitsune y el ver que el mensajero lo hiciera no sorprendió ya mucho.

Sus compañeros de equipo estaban en silencio durante toda la conversación observando las reacciones de los ninjas y el actuar de su compañero acción que también hizo el Hyuga.

—Hiciste un excelente trabajo, mira que conseguir que se lleve las cartas —elogió el pelirrojo.

—Cierto… ahora lo único que tenemos que hacer es esperar —agregó el peliazul.

Los de konoha como siempre no pudieron evitar decir una que otra tontería —entonces ¿qué fue lo que hiciste?

A pesar de que se llevó las cartas… ¿cómo pudiste grabar la conversación del Hokage? se supone que es confidencial, eso era algo que solo nosotros sabíamos —reclamó Shikamaru.

—Tenía que darle toda la información… el mensajero mismo lo dijo fue el pergamino lo que lo hizo aceptar —obviamente Kitsune estaba omitiendo el hecho, que había agregado algo más.

Con el mensajero, este aparece en el despacho del actual líder.

—¿Qué sucede? ¿Qué te trae por aquí tan pronto? —preguntó sorprendido el líder, pero sin dejar de leer los documentos.

—Esto líder —le muestra las cartas y el líder antes de abrirlos ve en una el símbolo de Konoha.

—Pero ¿Qué significa esto?, sabes muy bien que no podemos recibir este tipo de mensajes —estaba molesto.

—Lo sé —el mensajero solo asintió.

—¿Quién fue que te convenció de traerlos? —preguntó un poco curioso, ya que no era normal convencer a ese hombre, tenía que ser algo muy peculiar para lograrlo.

—Bueno lo que pasa es que el trato fue muy atractivo, vea este pergamino por favor —se lo entregó.

El líder lo abre y entiende la razón —Esto es… en verdad es único —dice al ver que el pergamino contiene grabado 2 chakras singulares que llamaron su atención.

—¿No cree que fue muy convincente? —dice el mensajero.

—Ciertamente… está ofreciendo esta información a cambio de que acepte su invitación… para que me reúna con los Kages de Konoha.

—Creo que esto viene de parte de Suna —opinó el mensajero.

—¿Suna? —preguntó un poco sorprendido

—Fue uno de sus ninjas quien me lo entregó y por lo que pude escuchar los de Konoha ignoraban esto —explicó su observación.

—Eso es un poco extraño —se quedó pensativo.

El mensajero se guarda para sí mismo sus pensamientos con respecto al anbu que le había entregado los pergaminos, y solo se limitó a hablar con el líder de cómo pasó el encuentro.

—Podríamos quedarnos con esto sin necesidad de darles respuesta alguna —comentó el mensajero.

Vio al ninja por su comentario… —es cierto… pero nosotros…

—… no somos así —completó la oración el mensajero dejando oír su risa.

—Entonces… le llevare esto, ya que solamente a él, le compete hacer y tomar decisiones sobre ese lugar —se levantó dirigiéndose a la salida.

—De acuerdo —asintió el mensajero.

Entonces el líder desaparece de su despacho y va llegando a un templo, los ninjas reconocen a quien se acerca, automáticamente abren las puertas y una vez dentro se cierra... hay una segunda puerta a pocos metros del centro… la abre y al entrar aparece en un paisaje sumamente hermoso con el sol en lo alto y al lado de un lago vio a quien buscaba… echado sobre el pasto, disfrutando de un buen descanso.

10 minutos después en el despacho.

—¿Qué... qué fue lo que sucedió? —preguntó nervioso al ver entrar al líder, como si hubiera tenido una pelea.

—Nada —dijo con simpleza, tomando asiento en su escritorio.

Le entrega un pergamino al mensajero –Este es un trato.

—¿Irá a esa reunión? —preguntó el mensajero.

—Solo si aceptan —dijo el líder para después explicarle al mensajero lo que tenía que hacer.

De regreso en el claro… Kitsune le vio volver y se le acercó esperando la respuesta. No habían pasado ni 15 minutos.

—Si aceptan la condición que viene en el pergamino el líder asistirá a la reunión y podrán hablar sobre lo que deseen.

Los ninjas de Konoha estaban felices habían cumplido con su misión, pero Shikamaru tenía sus dudas, si se habían reusado antes... que es lo que le había dado Kitsune para que ellos quisieran aceptar tan de repente... vio al anbu recibir el pergamino y el mensajero desapareció.

Mientras tanto en Konoha.

—¿Cómo te fue en la misión? —preguntó la Hokage.

—Nos derrotaron fácilmente ni siquiera sudaron un poco Hokage-sama —dijo sin miramientos sorprendiendo a la rubia.

—¿Qué fue lo que sucedió? —preguntó nuevamente alzando la voz.

—Lo sentimos Hokage-sama, pero nosotros tampoco estamos seguros… lo único que recuerdo es que sentí que algo parecido a una aguja me tocó y un segundo después perdí el conocimiento —relató uno de los ninjas.

—¿Aguja? —pensó por un momento— Los que se vieron afectados, que vallan al hospital yo misma los revisaré —ordenó y los ninjas obedecieron.

Viendo que el líder de la misión aún no se retiraba –¿Tienes algo más que decir?

—La capa… del anbu —habló el ninja.

—¿Capa? —repitió confusa la rubia.

—Es muy pesada me venció aún con eso puesto… aun cuando yo me quite las mías para luchar y activar la séptima puerta —dijo el ninja.

—¿Qué dijiste? «Tanta era la diferencia? ¿Tanto mejoró Sunagakure desde aquella vez» — dijo y pensó la Quinta.

—Me sorprendí mucho porque no pude ni siquiera levantarla cuando lo intenté —dijo el ninja al recordar— y también el hecho de que su velocidad superó a la mía en ese estado…. Por un momento creí que utilizaba algún jutsu pero no era así.

—¿Cómo lo sabes? —en cuanto llegue el otro equipo obtendría más respuestas de lo ocurrido… sabía que el ninja frente a él solía exagerar las cosas… así que esperaría el informe del equipo de Shikamaru.

—No sabría explicarlo… solo lo sé —A pesar de todo… no sentía amenaza de parte del anbu.

—¿Otro cosa que hayas notado? —preguntó la rubia.

—Eso es todo Hokage-sama —concluyó el ninja.

—De acuerdo puedes retirarte —un segundo después se retiró del despacho.

De regreso en Konoha, Shikamaru se la paso todo el tiempo pensando en el camino de vuelta… había obtenido información durante la misión y estaba intentando unir las piezas... ¿cómo era posible que aceptaran tan rápido? ¿Qué es lo que le había dado?, porque intuía que había algo más… llegaron a konoha yendo directos a la torre del Hokage.

En el despacho del Hokage.

Los ninjas le mostraron el pergamino a ambos Kages… Hatake Kakashi también se encontraba hay, satisfechos de que aceptaran reunirse con ellos, pero claro había una condición de por medio, una un tanto extraña… querían permiso para capturar a 2 hombres pero no había información sobre ellos, en el pergamino solo se informaba que no tenían nada que ver con Konoha ni con las demás aldeas.

Tsunade lo pensó mejor… tenían que informar de la noticia a los otros Kages, para ver qué es lo que iban a decidir… les enviaron los mensajes y en el lapso de una semana en Konoha se reunirían.

—La reunión se llevará a cabo dentro de una semana… ¿se quedaran en la aldea? —preguntó la quinta.

Saki y Tsurugo vieron a Kitsune –esperaremos… tenemos orden del Kasekage de hacerlo —dijo el anbu.

—Entonces Shizune se encargará de que se instalen… pueden retirarse ninjas de la arena —los ninjas asintieron y se fueron con la pelinegra tras ellos, aunque ya se imaginaban de lo que hablarían.

—¿Qué averiguaron? —preguntó el ex ninja copia.

—Lo que dejó fuera de combate a los ninjas eran agujas de chakra —dijo el Hyuga.

—¿Agujas? Eso concuerda con lo que dijo que sintieron los ninjas —dijo la rubia.

—Sí, desperté durante la pelea y aproveche para observarles con el Byakugan —agregó el jounin.

—¿Pueden controlar su chakra de esa manera? —se preguntó a sí mismo el Nara.

—No era suyo… el chakra en las agujas no le pertenecía a ninguno de los tres ninjas de la arena —habló sorprendiendo a los presentes.

—Estás hablando de trasladar chakra sumamente concentrado, pero… aún no se ha creado algo así… —dijo el sexto sorprendido por la información.

—Yo les revisé pero no encontré nada en su sistema —alegó Tsunade, que también estaba sorprendida.

—Vi lo que le hacía el chakra en el cuerpo de los ninjas… actúan como inyecciones de aumento de chakra… es tanto que el circuito no es suficiente y colapsa —explica el Hyuga.

—Quieres decir que la velocidad en la que se mueve es tal que obstruye los puntos de chakra —dijo la Hokage.

—Así es… creí por un momento que era sumamente denso pero en realidad era todo lo contrario —aclaró el jounin.

—Pero entonces la pregunta es… ¿quién en Sunagakure tiene un chakra tan devastador como ese? —preguntó el ex ninja copia.

Continuará:

Bueno querido publicó, hasta aquí por ahora. ^^

Hotaru: «se levanta» no me desmaye... ¿cómo entraste?

Naruto: ¿ya lo olvidaste? por dejarme afuera llamaron a la policía dattebayo, porque pensaron que era un acosador. «Lo acusó»

Hotaru: Cierto...e hiciste un escándalo... creí que era un sueño.

Naruto: Pues no lo es ttebayo y te lo voy diciendo... a partir de ahora viviré aquí

Hotaru: «parpadeo un par de veces» no me quejo… «Lo que sea que estuviera pasando, ya no le importaba», pero ¿Qué haces aquí?

Naruto: mmm... no lo sé... solo aparecí en la puerta de tu casa dattebayo.

Hotaru: ¿Qué clase de respuesta es esa? «preguntó anonadado»

Al parecer si le importaba... al menos un poquito.

Hasta la próxima. ^^