Capítulo 17
Demyx
Me despierto rodeando con los brazos a Luna,se ve muy dulce dormida,todo lo contrario al torbellino que es despierta. Me sorprendió mucho cuando vino diciendo que aún recordaba que la había invitado. Y todo lo que creía que había olvidado volvió. Luna se revuelve y le acaricio el pelo. Se despierta y me mira a los ojos con una sonrisa dulce,le beso y le abrazo. Al separarnos me mira de forma extraña.
-Demyx yo...no he sido justa con mis sentimientos ni contigo.
-Espera Luna -no voy a perderla otra vez,estoy enamorado y he de admitirlo,tener fuerza- Te...quiero.
Ella cierra los ojos con fuerza y me abraza más fuerte,como si le doliera.
-Yo...quiero corresponderte pero...escucha; -creo que mi corazón se rompe en mil pedazos- Yo estaba enamorada de alguien,pero nos hacíamos daño y él acabo odiándome tanto que me abandonó. Además viajo. Y siento decirte que creo que solo estoy contigo porque me siento abandonada. No te quiero realmente.
Se levanta y empieza a andar. Creo que estoy en shock,creía que realmente podría ser feliz con ella,pero siempre me sale algo mal en estos temas. Ella se levanta y se viste rápidamente,cierro los ojos,intento olvidar que está aquí de cualquier manera. Siento su beso en mi frente y abro los ojos,ella sale de la habitación. Finalmente lo decido,le diré que podremos ser felices,que le ayudaré a olvidar y que merece la pena. Me levanto corriendo y la busco por el pasillo,le sigo hasta que veo el pelo plateado de ¿¡Xemnas?! Le abre la puerta del despacho y ella entra,puedo ver la sonrisa maliciosa de Xemnas. Regreso a mi dormitorio. ¡¿Qué acaba de pasar?!
Larxene
Estoy en la sala común leyendo,Zexión hace lo mismo y Saïx está dando vueltas por la sala poniéndome nerviosa.
-¿Vamos a hacer alguna misión hoy?
-No.
-Bien,me voy.
Me levanto y salgo,Saïx está peor que nunca. Me meto en una sala a leer al azar. Axel hoy ha ido al Castillo del Olvido con Marluxia,me lo dijo ayer al ir a mi cuarto. Le echo...¿de menos? Últimamente me siento rara referente a él y a todo. Tengo más flashbacks o lo que sea. Mi cabeza me duele un montón y siempre sale Axel o personas que no conozco,parecen recuerdos bonitos,suelen ser lugares o gente sonriéndome o feliz. Tal vez se esté cumpliendo la promesa de Xemnas...
Demyx entra como un suspiro,parece que no repara en mi y se lleva la mano a los ojos,luego se da la vuelta y pone una sonrisa triste.
-Larxene...hola.
Se sienta a mi lado y mira al frente callado y con una expresión rara.
-¿Qué te ocurre,Demyx?
Sigue mirando al frente,se tira así un rato y cuando voy a levantarme pensando que no dice nada habla.
-¿Sabes? Creo que siento el amor demasiado fuerte -se ríe amargamente- Los músicos somos emotivos.
-Lo he notado. Y el amor se siente fuerte siempre.
O al menos en mi mente,creo que estuve enamorada.
-Pero tú tienes suerte,Axel te corresponde lo más seguro.
¿¡Axel!? Le fulmino con la mirada porque eso no tiene nada que ver. Ni que Axel y yo tuvieramos algo,aunque en lo más profundo de mí lo deseo.
-Demyx,por enésima vez,no tenemos nada.
Se ríe demasiado fuerte como para que parezca real,pero lo pillo.
-Sois la pareja de la Organización,todos lo sabemos. Bueno no contamos los rolletes raros de Marluxia-Xigbar y Xemnas-Saïx.
Me río,me encantan las ocurrencias de Demyx.
-Y según tú,¿quéclase de rolletes?
-Pues gays,¿cuáles si no?
Desde luego no lo imaginaba,bueno lo de Marluxia anda,pero lo otro no.
-¿Y eso?
-Llevas poco tiempo así que solo te diré que te pases cerca del pedazo de cuarto de Xemnas por la noche y pegues la oreja,lo fliparás -nos reímos ambos,por fin parece más alegre.
-Demyx,¿puede preguntarte que te ha ocurrido?
-Me enamoro rápido y ella se da cuenta de que no me quiere. Fin.
-Ella se lo pierde.
Él borra la sonrisa y mira hacia el suelo. Odio que el loco y alegre Demyx así,no lo merece.
-Demyx,tú mereces la pena y quien no lo vea que se joda. En serio¿dónde encontrarías a alguien tan majara y divertido?
Sonríe y me mira agradecido. Miro la hora y recuerdo que le dije a Marluxia que iría a verle así que me levanto.
-Gracias Larxene. Y por cierto yo que tú no dejaba escapar a Axel.
