One Piece y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen Eichiro Oda.
Una Disculpa y Algo Mas
La carne ya estaba lista,… ahora viene el verdadero reto…
Ese había sido el ultimo pensamiento de Nami antes de encaminarse a la alcoba del pelinegro.
Cuando llego, con mano firme abrió la puerta de golpe… pero para su sorpresa, no había nadie… solo se encontraban algunos libros en el suelo, pedazos de madera probablemente provenientes de la cabecera de la cama, la cual se veía en muy mal estado, también las cortinas estaban rasgadas, la lámpara nueva que el mismo había escogido, se encontraba en el piso, echa trizas. En fin el cuarto en si era un desastre, pareciera como si un niño pequeño hubiera hecho un berrinche en esa habitación.
Nami confundida entro a la habitación, dejo sobre una mesita el pedazo de carne perfectamente adornado, y cubierto por una cúpula de cristal.
Comenzó a levantar objetos, a quitar y mover cosas rotas… hasta que se encontró con algo bastante interesante.
Era una carta, que tenia su nombre, parecía bastante antigua…
Habrio la carta y esta decía:
Oi Nami
Espero que estes bien, eh estado entrenándome mucho desde el incidente en impel down, lamento no aberte escrito desde que nos separamos eh estado un poco ocupado. No puedo esperar a nuestro reencuentro… la verdad es que deseo verte.
Con cariño Luffy
~con cariño…~ nami no pudo evitar que esas palabras resonaran en su cabeza, era lindo pensar que su capitán le hubiera escrito una carta que sin duda era de el, esa era su típica letra.
Cuando nami por fin salió de sus pensamientos, se levanto, tomo el plato con carne y se encamino en busca del pelinegro. Estaba decidida de lo que iba a hacer, bueno todavía no sabia si el la perdonaría pero bueno -intentar es lo que importa- dijo ella.
Cuando por fin lo encontró, este se encontraba en el acuario del Sunny. Tirado en el piso con el sombrero en su cara.
Estaba muy enojado, no entendía por que, ya varias veces Nami l había dicho idiota y tonto, incluso una vez egoísta, cuando no quiso darle de su postre. Pero esta vez era diferente, la forma en que se lo había dicho era por lo que estaba mas enfadado, ni siquiera era enfadado, era tristeza. La expresión de Nami seguía rondando por su cabeza con esas palabras, le había dolido que ella se lo dijera tan directamente, las otras veces ella no lo decía tan en serio, pero…
En ese momento entro alguien a la habitación, cerrando la puerta a sus espaldas escucho unos tacones, no hacia falta que se quitara el sombrero de la cara, sabía perfectamente quien era, y tenia una idea de que era lo que hacia ahí.
-oi senchou- san te prepare un pedazo de carne como el de la ultima vez –
- No quiero- respondió fríamente.
La chica suspiro, y levanto el sombrero del pelinegro, colocándolo a un lado.
-Luffy… yo no quise llamarte así, perdóname, no fue mi intensión ofenderte- dijo la pelinaranja que ya había colocado en otro sitio el pedazo de carne.
-no- dijo en tono seco y sin expresión en su cara.
- Entonces, ¿realmente me estas sacando de la banda?-
-Si-respondió- ¿cuanto falta para la próxima isla?-
-Por lo menos 3 semanas-
- Bien,- dijo levantándose y poniéndose a la altura de la chica- durante estas 3 semanas disfruta lo mas que puedas, haremos de cuenta que nada de esto sucedió hasta llegar a la otra isla, ¿entendiste?-
Nami jamás había visto a Luffy actuar tan maduramente, siendo capaz de dar ordenes tan directas y estrictas.
-dije que si entendiste?-
-Si señor-
Luffy se levanto, arranco su sombrero de las manos de la muchacha, que esta sin querer lo había tomado después de dejarlo a un lado, camino hacia la puerta… y cerro de un portaso.
Para Nami sus pisadas se habían vuelto eternas, le había arrebatado el sombrero de las manos, y la había dejado totalmente sola en el acuario.
Traicionada por sus lagrimas , rompió a llorar, pensando solo en 1 cosa:
Luffy… y repitiéndose a si misma que había perdido lo que mas apreciaba.
Se que es un poco corto, pero espero que les guste, intentare hacerlo mas largo la próxima vez.
Espero que lo hayan disfrutado.
Muchas gracias por leer se despide
Monkey D. Vela
