Hola!, aquí traigo el siguiente capítulo, espero que les guste. Como prometí en este capítulo saldrá Hinata. Me alegra que les guste esta historia, espero que sea así después de vario capítulos.

Hermanito.

En el capitulo anterior..

-Lo planeaste tu ¿verdad?- dijo Naruto, con el ceño fruncido.

-Como puedes decir eso Naru-chan- dijo dramáticamente –Te atreves a acusar a tu madre, eres muy mal hijo- Naruto la seguía mirando con el ceño fruncido y Kushina se rindió –Bueno si, está bien, lo admito, todo lo planeo yo, pero no puedes negarte ahora ya que esa era la condición –Kushina interrumpió a Naruto, cuando este iba a reclamar –Y si piensas que esto es injusto, te equivocas, nunca dijiste las reglas a respetar ttebane- dijo sacándole la lengua.

-NO ES JUSTO- dijo rendido caminando con Kushina de regreso a la tienda de hermanitos por una hermanita para él.

Hogar.

Naruto y Kushina volvieron a entrar mientras Naruto decía que no era justo y unas cuantas cosas más en voz baja.

Amaya con una ligera sonrisa divertida los guió nuevamente al patio, donde los niños seguían jugando. Y paso lo mismo, Amaya dijo que se formaran, los niños se formaron en grupos de edad, todo igual, excepto que Naruto entrara con los niños, entro Kushina hacia las niñas.

-Kawaii, Todas son demasiadas lindas, me será difícil decir cuál es la más bonita –Dijo Kushina, viendo a las niñas un poco ruborizadas, no cualquiera les decía que eran lindas.

Kushina pasaba por las filas hechas por pequeñas niñas de diferentes edades, ella podría decir fácil, que ninguna de las niñas que estaban no pasaban de los 10 años. De hecho ahora que se fijaba bien, era igual que los niños, era raro, preguntaría a Amaya, le comía la duda. Pero mientras ella escogería a la hermanita perfecta para Naru-chan.

Naruto veía como su mamá, levantaba, abrazaba y miraba fijamente, a las niñas. Pareciera como un concurso de ¿Cuál es la mejor comida?, la verdad le disgustaba mucho que su mamá, tratara a alguien así, como si fuera algún objeto. Naruto decidió que iba a decirle a Kushina que no tratara a las personas así.

-Oka-san, no traste así a las personas ttebayo- Dijo serio, mirando como Kushina dejaba en el suelo a la niña que traía en brazos, dirigiéndose a su hijo.

-¿A que te refieres Naru-chan? –Dijo Kushina, no sabiendo a que se refería su hijo.

-Tratas a esas niñas como si fueran objetos, te dije que yo escogería a mi hermanito por sus gusto o actitud que fuera con la mía, pero tu estas revisando el tamaño, como son, y eso está mal oka-san- Dijo Naruto explicándole a Kushina, mientras ella tenía un sonrisa en su rostro.

-Jaja Te equivocas Naru-chan, yo no las estoy escogiendo por su tamaño, o aspecto, yo reviso su ojos- Dijo con una sonrisa.

-¿Sus ojos? –Pregunto confuso por la respuesta de su mamá.

-Si sus ojos. Déjame explicarte, es muy que conocido que los ojos son las ventanas del alma de las personas, pero las personas creen que pueden ver el alma de la persona juzgándola, muy pocas personas si logran hacerlo, y unas de esas personas soy yo- Dijo con una sonrisa orgullosa.

-¿Cómo puedes ver el alma de las personas? –Pregunto curioso el rubio.

-Bueno la verdad…. No tengo ni idea, supongo que es un don que se te da –Dijo no sabiendo contestar bien a la pregunta de Naruto.

-Entiendo, en ese caso, seguro que yo también puedo hacerlo ttebayo –Dijo con entusiasmo el pequeño rubio.

-Ja es imposible, los que pueden ver a través del alma ya son adultos ttebane –Dijo Kushina.

-¿Y por qué? –pregunto molesto el rubio, los adultos siempre se llevaban todo.

-Porque si, y se acaba la conversación –Dijo Kushina, recordando la razón de porque estaban en ese lugar.

Kushina seguía viendo a las niñas, mientras Naruto aburrido de esperar a su mamá a que tomara su decisión, se fue a jugar con los niños.

Kushina no podía tomar su decisión, todas esas niñas eran únicas, era demasiado difícil. Pero antes de que pensara mas su decisión algo o mejor dicho alguien, llamo su atención.

Una pequeña niña alejada del grupo de niñas, de aproximadamente 5 años, cabello corto con dos mechones más largos que los demás de color azulado, ojos colores perla con un toque de lila, era linda, pero había algo diferente que las demás niñas no tenían, no sabía que era, pero estaba segura que no era malo, al contrario. Estaba decidida hablaría con esa pequeña un rato y tomaría su decisión.

Kushina se dirigió a la pequeña niña. Estaba sentada, recargando su espalda y cabeza en el árbol de tonos verdosos vivos. Kushina vio cuando la niña noto su presencia, pues había dando un pequeño brinco.

-Hola pequeña, mi nombre es Kushina ¿Cuál es el tuyo? –Dijo poniéndose a su altura, con una sonrisa cálida.

-M-mi nombre e-es H-Hinata- Dijo con un tartamudeo que le parecía adorable a Kushina.

-Mucho gusto en conocerte Hinata. Bueno veras, estaba buscando a la hermanita perfecta para mi hijo y estoy segura que tu eres la indicada.

-¿Y-Yo? –Pregunto sorprendida.

-Sí, tú tienes algo que las otra niñas no tienen, y eso te hace especial- Dijo mirando como la pequeña Hinata se sorprendía mas.

-En serio, podría usar ese algo especial para ganar…..-Interrumpieron a Kushina.

-¿S-son mis o-ojos verdad? –Dijo cambiando su rostro sorprendido a uno de tristeza, sabía que todas las personas de este mundo querían ganar dinero con sus ojos. Hinata se dio cuenta del rostro sorprendido de Kushina –L-Lo siento no q-quería interrumpirla-

-¿Eh? No te preocupes –Dijo saliendo de su shock provocado por esa respuesta –Y te equivocas Hinata, no son tus ojos, bueno tus ojos también son especiales, pero no es lo que quería decir, no sé que sea, pero lo siento –Dijo Kushina.

-¿Como ganara algo con eso? –Pregunto confusa Hinata.

-¿Eh? –Kushina no entiendo muy bien lo que le dijo pero tenía más o menos la idea –¿Te refieres a ganar dinero? –Se sorprendió cuando la niña asintió, quien sabe cuánto había tenido que pasar para pensar que ella la quería para ganar dinero –No te equivocas mucho, yo no quiero nada de eso.

-¿Entonces p-por qué dijo que quería ganar? –Dijo un poco sorprendida la peliazul.

-Porque quiero ganar, no dinero sino alguien que me ayude a ir al supermercado, a hablar de cosas que no entiendan los hombre, y muchas cosas más, yo quiero ganar una hija.- Dijo Kushina explicándole la razón –Sabes, siempre he querido tener una hija, no digo que no quisiera tener a Naruto, pero la verdad siempre he querido saber que se siente tener una hija –Dijo Kushina con una sonrisa.

Hinata realmente se sorprendió por lo que dijo esa mujer, la verdad ella también tenía el deseo de tener una madre, su madre vivió muy poco a su lado, ella aun así amo y amaba a su madre como nunca, y ella le había dicho que si tenía una oportunidad como esa la aprovechara como nunca, a parte esa mujer tenía una sonrisa tan cálida que la hacia confiar en ella, tal vez pero solo tal vez Hinata querría más a Kushina que a su mamá, pero eso sería difícil de alcanzar.

-Así que dime Hinata ¿Estás de acuerdo de ser parte de la familia Namikaze-Uzumaki? –Dijo sacando a Hinata de sus pensamientos.

Hinata lo pensó delicadamente, tener una familia que la quiera y la acepte, tener un hogar al cual llegar después de un día largo y duro, un hogar, esa palabra le empezar a gustar. Tenían su decisión.

-M-Me gustaría mucho ser de su f-familia Kushina-san –Dijo con una sonrisa que rompió el control de Kushina.

-KAWAII! Eres tan linda y adorable Hinata-chan, y nada de formalidades ya que sería incómodo y malo que me digieras así cuando fuera tu madre- Dijo abrazándola, dejando poco a poco sin respiración a Hinata.

-D-De a-acuerdo K-Kushina- dijo Hinata gastando su aire, poniéndose mas pálida de lo que estaba.

-¿Hina-chan? ¿Estas bien? ¿Eres alérgica? ¿Por qué te pones así? Oh vamos, HINA-CHAN RESPIRA, ¡no vayas a la luz! –Dijo una Kushina bastantes asustada, zarandeando a una Hinata pálida e inconsciente.

Después de la semi-muerte de Hinata, Kushina y Hinata se levantaron de donde estaban y se dirigieron tomadas de la mano al grupo de niños donde estaba Naruto.

-Muy bien Hinata, en este momento conocerás a tu hermano mayor, supongo que me oíste decir su nombre hace un rato, y si no pues su nombre es Naruto ttebane –Dijo Kushina buscando con la mirada a Naruto.

-Tsk parece ser que tendré que usar mi hermosa voz –Dijo Kushina rindiéndose en buscar a Naruto con sus ojos violetas –Ahh bien aquí vamos- Dijo tomando una gran bocanada de aire.

-¡NARUTO!- grito fuertemente Kushina, hasta se podría decir que los pájaros salieron volando lejos de ese grito que les dejaría sordos.

Naruto gracias al fuerte grito de Kushina, se tropezó y cayó duramente al querido suelo.

-¿Pero que fue eso?- Dijo un poco sorprendido el ojiazul.

Subiendo su cabeza, aun en el piso, el rubio fijo su mirada azulada al lugar donde se escucho ese gran grito, dándose cuenta que era su mamá con una pequeña niña con raros ojos plateados, agarrada de la mano de Kushina.

Hinata vio que un niño de cabellera rubia, se levanto del suelo y se dirigió a ellas. La mirada aperlada de Hinata, se dirigió a Kushina. Kushina dándose cuenta de que alguien la estaba observando se volteo a ver al responsable, dándose cuenta que era Hinata con una mirada llena de duda, sacando una razón rápidamente por esa mirada le explico.

-Hina-chan ese niño rubio es tu hermano mayor, Naruto- -Le dijo Kushina con una sonrisa.

Hinata con la respuesta de Kushina, volteo al niño rubio, estaba realmente nerviosa, ¿Qué tal si no le caí bien a su hermano mayor? ¿Qué sucedería si la odiara? Tenía que sacar esas ideas negativas de su mente, era malo pensar así, tenía que ser más positiva, si así seria, Naruto y ella se llevarían bien y todo saldría muy bien.

Cuando Naruto llego con Kushina y Hinata, Kushina decidió presentarlos.

-Naru-chan, ella es Hinata, y será tu hermana menor desde ahora- Dijo poniendo a Hinata enfrente de ella.

La verdad Naruto esta más que molesto, el no quería tener una hermanita, él quería un hermanito, pero su adorada mamá hizo trampa y Boom ahora tenía que lidiar con otra mujer, en ese momento no se le ocurrió nada más que pensar que "las mujeres son problemáticas".

-Mph Hola –Saludo con la palabra favorita de Sasuke.

En ese momento en la mente de Hinata regreso todo pensamiento negativo. Y nerviosa de que ocurriera otra cosa peor contesto el saludo molesto del rubio.

-H-Hola Na-Naruto-kun –Contesto con su tartamudeo.

-Na-ru-to –Dijo con tono diabólico Kushina –¿Cómo te atreves a saludar a Hina-chan así?. Ella que es tan adorable y tú tratándola agresivamente –Dijo mirando a Naruto molesta.

-¡P-Pues yo no quería a una hermanita! –Dijo Naruto, no iba a dejarse ganar.

-Pero hicimos un trato y tú estuviste más que de acuerdo así que no tienes escusa- Dijo retadora.

Hinata solo volteaba su mirada de Naruto a Kushina, no entendía muy bien que estaba pasando, pero al mismo tiempo le daba risa como se "peleaban".

Kushina y Naruto escucharon una risa tímida y linda, voltearon a ver al propietario de esa dulce risa y se encontraron con una pequeña Hinata tapándose su boca con su mano pero dejando escapar el sonido de la causa de su pelea.

Naruto en ese momento lo pensó bien. Tal vez no era tan mala idea tener una hermana, aparte haría muy feliz a Kushina, el mismo noto esa gran sonrisa que tenía su mamá en la cara cuando venían de la mano con Hinata, ¿Qué podría hacer? Simplemente nada, estaría satisfecho con tener un hermano menor, aparte ¿Quién dijo que las niñas no podían jugar los juegos que juegan él y sus amigos?. Pero primero tenían que pedir perdón a Kushina por cómo le contesto a Hinata.

Naruto estiro su mano en un puño, hacia Kushina. Kushina noto eso y cuando miro el pequeño puño de su hijo, Naruto lo abrió dejando ver una golosina, Kushina entendió el mensaje, Naruto siempre se disculpaba así. Cuando Kushina miro de nueva cuenta a Naruto le dijo suavemente.

-Naru-chan conmigo no te debes disculpar –Dijo mirando discretamente a la pequeña Hinata.

Naruto camino unos cuantos pasos, quedando frente a Hinata, la pequeña le miro curiosa, el solo hizo lo mismo que con su mamá, pero Hinata aun no entendía lo que significaba eso. Kushina se dio cuenta de la expresión del rostro de Hinata, así que se acerco a ella y le dijo.

-Hina-chan eso significa que Naruto te pide que le disculpes – Al oír eso Naruto volteo el rostro con un pequeñísimo sonrojo en sus mejillas, pues se estaba quitando su orgullo para hacer esto.

-¿D-Disculpas? –Pregunto no entendiendo el porqué.

-Sí, te pide disculpas por saludarte de mala manera ttebane- Dijo Kushina pacientemente.

-¿Eh? No te t-tienes que d-disculpar por eso –Dijo Hinata poco a poco borrando las ideas negativas de su mente.

-Si me tengo que disculpar, fue malo como te conteste –Dijo Naruto volteándola a ver.

Hinata aún no tomaba el caramelo que le ofrecía Naruto, así que Kushina decidió meterse.

-Hina-chan, Naruto no quitara la mano hasta que lo aceptes –Dijo incitándola a tomar el caramelo.

-Gracias N-Naruto-kun –Dijo tomando el dulce de la mano de Naruto.

-Sabes, me gusta que me digas así, nadie me había dicho mi nombre así, es algo diferente y eso me agrada ttebayo –Dijo dándole de regalo una sonrisa zorruna.

Kushina vio a su hijo y a su ahora hija, estaba completamente segura que se llevarían bastante bien. Ellos dos se iban a proteger, confiar entre sí y nunca pero nunca se abandonaría ni aunque la circunstancia así lo requiera.

-Muy bien –dijo la pelirroja con su mano derecha agarrando la izquierda de Hinata y con la izquierda la derecha de Naruto –Hay que ir hacer papeles- Dijo con un tono deprimido, odiaba esa parte.

..

Después de la pesadilla de Kushina, los papeles, Naruto, Hinata y Kushina, salieron de la tienda de hermanitos dirigiéndose a su esperada casa. Hinata llevaba una pequeña maleta de Catarina en la mano, donde dentro de esta venía un poco de ropa con su peluche favorito. Llegaron y lo primero que vio Hinata fue, una casa de dos pisos, por afuera había peuqeños campos a la izquierda, de lirios a lado de esos uno de tulipanes, del lado derecho azucenas y a lado de estas hortensias, era increíble como las podían tener bien cuidadas y saludables ya que no era época.

-¿Te gusta Hina-chan? Mi abuela me enseño como tener una variedad de especies de plantas aunque no sean de esta estación, es un secreto que tenemos ella y yo, aunque ella ahora está en el cielo. Quizás te pueda decir el secreto si tu quieres ttebane –Dijo la pelirroja mirando las flores plantadas por ella misma.

Hinata asintió a la propuesta de Kushina y siguió mirando a su alrededor, la puesta de la casa era de madera laurel, había una ventana de cada lado se notaban las cortinas de un color azul claro, en el segundo piso había dos ventanas con una cortina lila y otra naranja. Seguramente tenía más cosas la casa pero en la parte de atrás.

-Oka-san la cortina del cuarto de Hina-chan ¿No era de color beige? –Pregunto Naruto, dándose cuenta de ese detalle.

-Naru-chan como ya te había dicho antes, yo ya había planeado todo para que fuéramos por una hermanita en vez que un hermanito, en este caso Hina-chan –Dijo quitando la duda a Naruto.

-¡Ah! Ya lo recuerdo, pero Oka-san también ¿Cambiaste el cuarto? –Dijo Naruto pensando en el cuarto que lo habían decorado como para un niño y no una niña, su mamá no hubiera acabado tan rápido y si lo hizo estaría seguro que su mamá tenia superpoderes.

-¡Es cierto! No he cambiado la decoración del cuarto, lo único que puse para Hina-chan fue esa cortina, y la puse por que la encontré en mi cajón mientras buscaba la ropa que me pondría –dijo Kushina –Hina-chan lo siento, tendrás que dormir en el cuarto con esa decoración, pero te aseguro que mañana iremos a comprar muchas cosas para ti Hina-chan –Dijo Kushina emocionada.

-N-No te preocupes Kushina, n-no creo que sea p-problema –Dijo Hinata.

-¡Pero claro que sí! No te sentirías cómoda, pero no te preocupes ya mañana resolveremos ese problema –Dijo Kushina alegre, mientras Hinata le agradecía por eso.

-Muy bien entremos, no queremos quedarnos aquí, se está empezando a poner el sol –Dijo mientas caminaba a la puerta con Naruto y Hinata siguiéndola.

Dentro de la casa Hinata se dio cuenta que la casa era realmente cómoda, lo primero que veías entrando era un no muy largo pasillo donde cuando se acababa estaba la sala con 2 sillones grandes y uno pequeño en el centro una pequeña mesita y colgada en la pared una gigante tele. En la sala había 3 puertas una donde te dirigías al baño, la otra que entrabas a la concina y la ultima que da al comedor, el baño era como los de siempre, lavabo blanco, inodoro blanco, una bañera blanca, las paredes con azulejo color crema, el techo color azul y con una espejo, lo único que lo diferenciaba diciendo que era de la familia, era una pequeño tapete con un plato de ramen. Mientras la cocina tenían todo lo normal, refrigerador, estufa, horno, licuadora, alacenas, entre más cosas, y tenían una barra que separaba la cocina del comedor, pero aunque estuvieran casi juntas la cocina y el comedor, cada área tenía su puerta.

Tenían un mesa rectangular, sillas, lo normal. En la sala también se encontraban las escaleras de la segunda planta donde se encontraban las habitaciones del lado izquierda estaba la de Minato y Kushina, otra la oficina de Minato, y la derecha el cuarto de Naruto y el otro que ahora era habitación de Hinata. Muchos decían que el estudio de Minato tenia que quedar abajo, como común es, pero Minato no era normal.

Hinata estaba fascina con la casa, a simple vista se notaba que la decoración era de la propia Kushina Uzumaki, era muy linda su ahora casa.

-¿Te gusta Hina-chan? Soy toda una experta en decorar ¿No crees? –Dijo Kushina presumiendo su trabajo.

-E-En verdad le quedo muy b-bien Kushina –Dijo con un sonrisa completamente sincera.

-Eres encantadora Hina-chan, ni Minato y Naruto me dijeron eso –Dijo lanzándose encima.

-Gracias Kushina –Dijo Kushina entre los brazos de un feliz Kushina.

-¿Pero por que tantos gritos Kushina? Por un momento pensé que, que era ese duende que vi la otra vez, realmente no pensaba verlo otra vez después que vi al psicólogo –Dijo un Minato desde la puerta de la entrado.

-Mina-chan ah llegado, tenemos que presentarte –Dijo soltando a Hinata y llevándola donde Minato se encontraba.

-Mina-chan ¿Quieres conocer al nuevo integrante de la familia? -Dijo Kushina ansiosa por ver la cara de su esposo cuando viera la sorpresa que le esperaba, ojala fuera como la que Naruto puso cuando Kenji se fue con su verdadera madre, fue realmente cómico.

-Bien conoce a Hinata- Dijo poniendo a Hinata frente a Minato, esperaba su cara, su ceja se levanto un poco igual que sus ojos se abrieron muy poco, pero le sorprendió mas lo que dijo.

-Es un placer Hinata, nunca había visto a un chico como tú, con piel blanca y facciones delicadas como mujer, y tu pelo, tu pelo no es muy común en los niños, parece que Kushina y Naruto se pusieron de acuerdo y escogieron un término medio –la verdad Minato no sabía que estaba pensando en voz alta, porque lo estaba pensando para no ofenderle pero todo salió mal. Cuando se dio cuenta de lo que dijo ya estaba en el suelo con un moretón creado por su esposa.

-L-Lo siento, no quería decir eso –Dijo Minato disculpándose por su error.

-No es por eso, bueno si, ¿Cómo pudiste confundir a Hinata con un niño? –Dijo mirándolo con sus ojos violetas seriamente.

-¿Eh? ¿No querrás decir confundir con una niña? –Pregunto Minato sin darse cuenta todavía.

-Ahhh Hinata es niña –Dijo esta vez sorprendiendo a su esposo.

-¿En serio? –dijo Minato confundido.

-Por supuesto que es niña –Dijo Kushina desesperándose poco a poco.

-¿Pero no quería Naruto una hermanita? –Dijo un Minato viendo a la pequeña niña enfrente del que aun estaba tirado en el piso.

-¿Eh? A ocurrieron cosas muy extrañas en un solo momento –Dijo llegando los recuerdos de todo lo ocurrido desde la salida de la escuela hasta ese mismo instante.

-OKA-SAN HIZO TRAMPA –Dijo Naruto apuntando con su dedo índice acusador a su mamá, mientras que Minato se levantaba después del gran golpe que le dio Kushina.

-¿Cómo que hizo trampa Naruto? –Dijo mirando a su hijo y mirando de vez en cuando a Kushina.

-Si, hizo un plan y me engaño. Aunque no me moleste que Hinata-chan sea mi nueva hermanita Oka-san fue muy cruel –Dijo Naruto con tono lastimero, ablandando el corazón de Minato.

-Kushina… -Dijo seriamente dándose la vuelta para ver a su esposa –Sabes que no debes engañar a los que son menores que tu y menos a tu hijo –Dijo poniendo sus manos sobre su cadera.

-P-Pero Mina-chan –Dijo tratando de evitar el regaño.

-Nada de peros, si sigues con esa conducta no comerás ramen y dormirás con Naruto –Dijo viendo como Kushina cambiaba la expresión de su rostro.

-¡No todo menos dormir con Naruto! El ramen ya es un caso que nadie me lo puede quitar pero dormir con Naruto es una tortura –Dijo pensando en que incómodo y molesto era dormir con su hijo.

-Bien entonces estaré convencido de que ya no le harás cosas malas a Naruto –Dijo Minato girándose de nuevo, pero esta vez así la pequeña Hinata olvidada.

-Hola mi nombre es Minato Namikaze y seré tu padre de ahora en adelante –Dijo con una sonrisa que transmitía confianza y dulzura. -¿Cuál es tu nombre? –Le pregunta aunque ya sabia cual era.

-Mi nombre es Hinata –Se sorprendió de sí misma, no tartamudeo para nada, ese hombre tenía un poder para que no lo hiciera.

-Es un muy bonito nombre Hinata –Dijo al mismo tiempo que miraba el reloj que estaba en la pared- Bueno supongo que ya habrán comido, así que vamos a cenar –Minato se empezó a encaminar a la cocina seguido de toda su familia.

-No es cierto Oto-san, no hemos comido ni una envoltura, Oka-san nos trata muy mal, me muero de hambre- Dijo siguiendo a su padre.

-¿Cómo que te trato mal? –Dijo Kushina ofendida.

-Sip, Oto-san lo ha dicho cuando recibías tu regaño –Sacando la lengua.

-Naruto te quitare tus videojuegos si sigue con esa conducta –Dijo Minato con un aura de maldad a su alrededor. Cuando se lo proponía podía ser realmente pura maldad.

-Nooo, nadie regaña a Naruto, ni si quiera el teme- Dijo entrando a la cocina siguiendo discutiendo con su mamá.

Hinata seguía parada enfrente de la puerta de la cocina, por fin se le cumplió su sueño de tener una familia. Ella soñaba con una familia educada, elegante, finas, y esta familia era diferente a todas las que había visto, eso le agradaba, era realmente especial, si fuera como se lo imaginaba sería realmente aburrida, pero esta estaba segura que nunca pasaría un momento de aburrición. Su nuevo hogar uno en el que pueda jugar al te con su mamá, hacer dibujos a su papá, jugar juegos con su hermano, esto era fantástico.

Después de pensar en eso Hinata entro a la cocina donde Naruto y Kushina comían a toda prisa ramen, y un Minato que lo comía tranquilamente, cuando escucharon el abrir de la puerta voltearon, dándose cuenta de que era la peliazul, a la cual le sonrieron.

-Hinata-chan ven a comer, no hay nada mejor que el ramen –Dijo Naruto poniéndole un plato de ramen en su ahora lugar.

-Creo que cambiaremos un poco nuestra alimentación, no creo que a Hinata le gustare comer ramen en toda su vida –Dijo Kushina.

-Estoy de acuerdo de eso, no queremos que Hinata engorde como Naruto- Dijo Minato.

-¿Eh? ¡Yo no estoy gordo!- Dijo enojado por el comentario.

Si, esa era su familia y se alegraba de que lo fuera. En ese instante se escucho un grito de Kushina ..

-¡Nooo! se me olvido preguntarle a Amaya que porque no había niños mayores de 10 años- Dijo Kushina, ¡le iba a carcomer la duda!.

Continuara…

Ejem.. se que este no es muy buen capitulo, lo se. Y se que quedo mas corto que los anteriores.

Aquí explique mas o menos como es la casa de Naruto, nunca he sido en mi vida buena para describir y creo que nunca lo seré pero espero que se hayan dado una idea con esto y bueno los veo en el próximo.

Ja ne!