Hola!, aquí les traigo el siguiente capítulo y espero que les guste. Agradezco mucho sus comentarios, son una gran motivación para continuar esta historia, en verdad, muchísimas gracias. Sin más aquí el capitulo.

Hermanito.

En el capitulo anterior...

-Hinata-chan ven a comer, no hay nada mejor que el ramen –Dijo Naruto poniéndole un plato de ramen en su ahora lugar.

-Creo que cambiaremos un poco nuestra alimentación, no creo que a Hinata le gustare comer ramen en toda su vida –Dijo Kushina.

-Estoy de acuerdo de eso, no queremos que Hinata engorde como Naruto- Dijo Minato.

-¿Eh? ¡Yo no estoy gordo!- Dijo enojado por el comentario.

Si, esa era su familia y se alegraba de que lo fuera.

Primera impresión.

Después de la cena todos se levantaron para ir a sus respectivas habitaciones y descansar para el nuevo día que los esperaba.

-Mina-chan ¿Crees que puedas ir a acostar a Naruto y a Hinata por mi? –Dijo Kushina agarrando un abrigo del perchero de la habitación principal.

-¿Por qué? ¿Adónde vas? –Pregunto curioso mientras Kushina abría la puerta.

-Porque no podré dormir con la duda de porque no hay niños mayores de 10 años en la "Tienda de hermanitos" –Dijo Kushina agarrando las llaves del carro.

-Pero Kushina ya es muy tarde para ir a preguntar eso, ¿Por qué no vas mañana? –Dijo Minato mientras Kushina se detuvo un instante pensándolo, pasando unos pocos segundos le contesto.

-Te aseguro que si no voy no podré pegar ojo en toda la noche –Dijo no queriendo amanecer con unas ojeras –Así que me voy- Dijo saliendo, cuando ya iba abrir el coche un grito de Minato la detuvo.

-¡Kushina espera! –Dijo desesperado por saber lo que iba hacer su esposa.

-¿Qué sucede? –Pregunto viendo como Minato llegaba donde estaba.

-¿No crees que es una pregunta no muy importante? –Trataba de parar a su esposa.

-Mmm… Supongo que sí, pero me muero por curiosidad y no podré soportar ni un minuto más –Sabia que su esposo tenía razón, que su pregunta no era muy importante, pero deseaba averiguarlo.

-No es necesario que vayas en coche, puedes tomar un taxi, todavía pasan algunos –Dijo con mas intentos fallidos tratando de quitar las llaves, pero Kushina puso su mano con las llaves tras su espalda.

-Pero gastaría dinero, a parte no gastaré mucha gasolina no esta tan lejos –Dijo no entendiendo por que Minato decía eso.

-Si lo sé, pero sería mejor para tu seguridad, y para los peatones, que vayas en taxi –Dijo Minato.

-¿Quieres decir que no se manejar? –Dijo molesta por lo que dijo su esposo.

-Yo no lo diría así, pero ¿No recuerdas la última vez que manejaste? –Vio que su esposa negaba con la cabeza –Casi chocas con un camión escolar- Dijo Minato recordando aquello.

-¡Se cruzo en mi camino! -Negaba de que fue su culpa.

-¿Y que me dices de la anciana que cruzaba la calle cuando el semáforo estaba en rojo? –Dabia que de esta no podía escapar.

-Eso fue porque…. Porque…. –No sabía que decir en esta situación –Esta bien me iré en taxi –Este era uno de los casos donde Minato se iba con la victoria.

Minato entró de nuevo a la casa cuando vio que su esposa cogió un taxi.

-Muy bien, los llevaré a cada uno a su habitación –Subía de escalón en escalón mientras los pequeños niños lo seguían de cerca.

Primero entraron a la habitación de Naruto, ya que esta era que quedaba más cerca. Minato y Naruto entraron mientras que Hinata se quedaba afuera esperando a Minato, dándole espacio y privacidad.

-Oto-san ¿Mañana Hinata irá a la escuela? –Quería que Hinata fuera para presentarla con sus amigos.

-Supongo que sí, Kushina se encargo de todo eso, no me dejo hacer nada –Recordaba que cada vez que le preguntaba si necesitaba ayuda con algo para el hermanito de Naruto, Kushina le mandaba un mirada de desprecio y con eso sabia que se tenía que alejar.

-No eras el único emocionado por tener un hermanito, ella también estaba ansiosa y todavía lo está. – Recordó como Kushina le platicaba todas las cosas que tenía planeado hacer con cuando llegara la hermanita de Naruto.

-¿Entonces tu sabias que iba a hacer niña? –Frunció el ceño. Su papá sabia del plan de su mamá y no se lo dijo, eso era traición.

-Por supuesto que no. Cuando me contaba las cosas que haría no mencionaba si era él o ella, pero cuando lo hacía pensaba que se estaba confundiendo, nunca me imagine que planeaba algo como esto. Tu madre siempre deseo tener una hija –Contaba Minato mientras su hijo se acostaba en la cama.

-Espero que ya sea mañana, quiero enseñarle a Hinata-chan mis amigos, los juegos que jugamos, mis lugares favoritos, y muchas cosas mas –Decía el rubio mientras Minato lo tapaba –Oto-san ¿Tú estas emocionado por la llegada de Hinata-chan? –Pregunto curioso.

-Realmente si estoy emocionado, me alegra saber que tendré una familia más grande –Tenía una gran sonrisa en su rostro. Veía como los ojos de Naruto se iban cerrando poco a poco.

-Sabes, también me gustaría que Oji-san le contara los cuentos que me ha contado, no les entiendo, son raros, pero es divertido ver los gestos que hace- Cerraba sus ojos zafiros completamente.

Minato se puso pálido por lo que dijo su hijo, ese Jiraiya iba a pervertir al pobre e inocente de su hijo, y ahora ya no era el único, también estaba la pobre de Hinata. Tenía que poner al pervertido en paz antes de que pase algo malo, no quería saber que historias contaba su padre.

Minato salió de la habitación de Naruto mientras pensaba en una tortura para Jiraiya. Cuando salió vio a la pequeña Hinata sentada en el piso, recargada en la pared, intentando no quedarse dormida.

-Hinat,a vamos te llevare a tu habitación –La levanto en brazos, Hinata se sorprendió por eso, cosa que noto Minato al momento -¿Qué pasa? –Hinata negó con la cabeza –¿Te puedo decir Hina-chan? –Hinata asintió con la cabeza. –Jeje parece que tienes mucho sueño ¿verdad? –Vio que movía la cabeza afirmativamente –Bueno no hay problemas ya que ya hemos llegado a tu habitación –Abrió la puerta entrando a la habitación.

Minato bajo a Hinata, ella con sus parpados casi cerrados se fijo en su habitación, era simple, una cama, armario, muebles con cajones, y con cosas de niño, como juguetes, la sabana, pero no le importaba eso, solo quería dormir.

Hinata se acostó en la cama y Minato la tapo con una gran frazada –Que duermas bien Hina-chan –Le dio un beso en la frente y salió de la habitación. En cuanto salió de la habitación de Hinata, escucho las calmadas respiraciones de Hinata, sí que estaba cansada, y el también lo estaba.

Se dirigió calmado a su habitación, llegando poco tiempo después, sentándose en la cama que compartía con Kushina. Era cierto, Kushina aún no regresaba, bueno no hace mucho que se fue. En ese instante como si la hubiera invocado, se escucho abrir la puerta principal, entrando por ella Kushina, Minato se sorprendió por esto, eso fue realmente rápido.

-He regresado –Escucho la voz de su esposa claramente y levantándose, se dirigió hacia la pelirroja.

-Kushina ¿Cómo te fue? –Pregunto estando ya en la planta baja.

-Pues resulto que no había niños mayores porque estaban en otra parte de la casa, no quieren que se junten mayores y menores porque podrían causar grandes problemas –Fue subiendo las escaleras con Minato siguiéndola.

-Aunque aun desconfió – Pasaron junto las habitaciones de los niños.

-¿Y por qué no le preguntas a Hinata mañana? –No se le había ocurrido esa idea hasta en ese mismo momento.

Kushina se dio la vuelta lentamente dirigiéndole una mirada asesina a Minato.

-¿POR QUÉ NO ME DIJISTE ESO, ANTES DE IR Y ESTAR CERCA DE ESE CONDUCTOR DE TAXI DIABÓLICO? –En verdad estaba enojada, aunque ella tenía también parte de la culpa, por no pensar antes en eso.

-Shh despertaras a los niños. –Esperaba que no se hubieran despertado con el grito que pego Kushina, aunque eso no era muy probable -No te lo había dicho porque no se me había ocurrido-

-Ahh no importa, lo único que quiero es dormir –Soltó una gran bostezo antes de entrar a la habitación.

-Estoy de acuerdo –Cerró la puerta.

Después de lo último que dijo Minato todo se volvió oscuro y silencioso, todo menos la habitación del rubio que seguía despierto mirando el techo.

- Y Hinata cuando conozca a Sasuke, ¿Se volverá una de sus fans?, ¿O si no le caen bien sus amigos? ¿O sus amigos a ella?, no, estaba seguro que sus amigos y Hinata se llevarían bien y jugarían todos juntos, después de todo sus amigos le quisieron ayudar a conseguir un hermanito para él, y si no se llevaban bien, el descubriría una forma para que fueran todos amigos.

Con ese último pensamiento en su mente Naruto pudo caer rendido en un sueño hasta que Kushina lo despertara.

En la mañana siguiente.

En la cocina se veían a los ahora, cuatro integrantes, desayunar felizmente.

-¿Hinata estas emocionada por ir a la escuela? -Pregunto la pelirroja, viendo como asentía.

-Seguramente llegaras un poco cansada, estoy seguro que Naruto te querrá enseñar muchas cosas hoy- Vio como su hijo asentía alegremente.

-Por supuesto, le enseñara muchas cosas a Hinata-chan hoy –Confirmaba lo dicho.

Pasando unos minutos Minato se fue a trabajar.

-Bien creo que ya llego la hora de irnos- Se encamino a la puerta con Naruto y Hinata enfrente de ella.

Los tres iban caminando y platicando a la vez, bueno los únicos que platicaban era Naruto y Kushina, Hinata de vez en cuando comentaba algo o solo asentía con la cabeza.

Llegando a la entrada de la escuela Kushina se despidió de los dos dándoles un beso en la mejilla, lo cual le sorprendió a Hinata.

-Hinata-chan recuerda ahora eres mi hija, por lo cual debo tratarte como una, y tu también, no seas tímida conmigo, puedes confiar siempre en mi- Se fue alejando dejando a Naruto y a Hinata solos.

-Vamos Hina-chan te mostraré a mis amigos- La tomo de la mano y caminando fue hacia donde se encontraba su salón.

Ya casi llegando a la puerta del salón, Naruto se detuvo, temblando, y poniéndose frió, Hinata se asusto con todo esto, no sabía que le estaba pasando a su ahora hermano, ¿Y si le pasaba algo?, No le podía pasar nada, no a su nueva familia.

-¿Naruto-kun te encuentras bien? –Pregunto acercándose más para verlo de frente.

-H-Hina-chan ayúdame –Se cayó de rodillas alarmando mas a la pequeña y asustada Hinata.

-Naruto-kun ¿Qué te sucede? –Busco con su mirada a alguien que le pudiera ayudar a su hermano.

-Moriré, de eso estoy seguro –Hinata se puso pálida. –P-Por favor que den dulces en mi funeral- Decía con cascadas en los ojos.

¿-P-Pero que te s-sucede Naruto-kun?- Pregunto.

-Eh recordado que Sasuke dijo que se vengaría de mi , por no traerle las barras de chocolate que me había dicho que le trajera, me matara, y luego Sakura seguro me golpeara por hacer enojar a Sasuke y Ino también, este es mi fin -Le salían cascaditas por los ojos.

-¿P-Por qué le debes c-chocolates? –Pregunto temerosa Hinata.

-No tengo idea… solo dijo –Intento hacer la voz de Sasuke- Hey dame 6 barras de chocolates y si no te mataré –Camino unos paso más quedando enfrente del salón con Hinata atrás –Pero ya no importa, seguro que me salvare fácilmente de esta- Abrió la puerta –Vamos hay que entrar- Empujo suavemente a Hinata adentro del salón, entrando él después.

Hinata estaba que se moría de temor, después de lo que dijo su hermano, no estaba segura de conocer a sus nuevos compañeros, pero Naruto hizo que avanzara adentro.

Ya adentro Hinata tenía los ojos fuertemente cerrados, temiendo que cuando los abriera se encontrara con algo sumamente temible.

-Hina-chan ¿Qué pasa? –Oyó la voz de Naruto a su lado –Vamos ¿Tienes miedo?- Asintió con los ojos todavía cerrados –Vamos les caerás bien, no te preocupes- La animaba para que los abriera.

Hinata ya rendida, abrió lentamente los ojos, encontrándose solamente una pared blanca con una ventana que daba hacia unos árboles de cerezos, eso era un buen comienzo para ella. A un movimiento lento se dio la vuelta, quedando enfrente de unas mesas con dibujos a medio colorear, niñas peinándose entre sí, niños con sus figuras de acción, jugando con plastilina, armando cosas con cubos, todo lo que veía era normal pero al mismo tiempo muy diferente a lo que ella había visto.

Naruto la veía con una sonrisa en su rostro por el rostro impresionado de Hinata, parecía que nunca antes hubiera visto una escuela, decidió cortar la inspección que hacían los ojos de Hinata.

-Hina-chan te presentaré a mis amigos- La tomo nuevamente de la mano y la llevo a una mesa donde había varios niños sentados en ella.

Hinata vio a los niños sentados en aquella mesa, parecían agradables, esperaba caerles bien.

-Hey chicos ella es Hinata, mi hermana- La presento enfrente del grupo.

-Vaya pensé que querías un hermano Naruto- Dijo Kiba.

-De que hablas, no hay mejor que una niña- Le contesto Sakura.

-Sera mejor presentarnos- Dijo un chico con un tipo de abrigo que le tapaba la boca y traía unos anteojos negros.

-Eh Shino, hasta que vienes- Dijo el rubio.

-¿A que te refieres con eso Naruto? –Pregunto un poco confundido por lo que dijo el rubio.

-Pues no viniste los tres días anteriores- Rascó su mejilla.

-Naruto, siempre estuve aquí, ver a todos pero no a mí, eres realmente un mal amigo Naruto- Tenía un aura oscura a su alrededor.

-Bien, como les estaba diciendo, ella es Hinata mi hermana- Ignorando completamente a Shino siendo la causa de que el aura aumentara.

-Ignorar a un amigo, eres realmente malo Naruto- Se sentó silenciosamente en la mesa.

-Hola mi nombre es Kiba –Se paro cerca de Hinata.

-El mío es Shikamaru –Se notaba que hizo un gran esfuerzo de levantarse.

Y así fue lo mismo con todos, hasta que llego el turno de Ino y Sakura.

-Hola, mi nombre es Ino y ella es Sakura, es bueno que tengamos a otra niña en el grupo, pero no te atrevas a acercarte a Sasuke-kun- Cambio de un semblante alegre a uno serio.

Hinata al escuchar ese nombre su cuerpo se tenso y sus pupilas se dilataron, recordó lo que le había dicho su hermano antes de entrar y el nombre pasaba por sus pensamientos una y otra vez. Vio como un pelinegro con ojos negros se paraba delante de ella diciendo el nombre que le aterraba en ese momento.

-Mi nombre es Sasuke –Miro como la niña se ponía muy pálida y sus ojos detonaban terror.

Hinata se moría de miedo, ¿Qué pasaba si no le agradaba y le decía lo mismo que le dijo a su hermano?, a mucha gente no le agradaba cuando tartamudeaba o porque era tímida, y en ese momento sabia que tartamudearía por el nerviosismo que tenía en su ser.

-Oye ¿Estas bien? –Le pregunto, Hinata estaba en shock pero no le sorprendería lo que pasara después, la hermana de Naruto chillaría de emoción por él, así era siempre, también con su hermano Itachi, veía como lo perseguían. Pero esta vez su predicción le fallo.

Hinata con tanto nervios temiendo que algo saliera mal se refugio atrás de la espalda de su hermano, por alguna rara razón se sentía segura ahí, y solo se conocía desde hace poco.

-¿Qué pasa Hina-chan? ¿Acaso el teme te hizo algo? –Se molesto al pensar en eso.

Miro a su amigo con enojo –Dime que te hizo y las pagara- Volteándose con su hermana.

-E-El es el q-que dijiste q-que te haría d-daño por no traer sus c-chocolates, temo n-no caerle b-bien y que pase a-algo malo –Tartamudeaba seguidamente.

-¿Eh? ¿Dijo que yo te golpearía por no darme unos chocolates? –Sasuke se metió en medio de la conversación mirando con una ceja levantada a Naruto.

-A bueno yo creo que exageré un poco las cosas jeje –Reía incomodo el rubio –Sasuke solo me reto a un juego absurdo por no traerle sus chocolates, pero no es tan grave como para dormir durante mucho tiempo –Dijo tranquilizando a Hinata.

-Ya sé que reto va a ser… -El maestro los interrumpió.

-Bien niños es hora de la siesta –Saco una variedad de mantas y las fue colocando en el suelo.

De a poco a poco lo niños fueron acostándose en las esponjosas mantas, y cuando todos estuvieron acostados el maestro (Iruka) apago la luz sentándose él en una silla empezando a leer un libro.

En una parte de salón estaban Naruto, Hinata, y sus demás amigos, hablando en susurros pensando que no se escuchaban sus voces, pero era todo lo contrario. Bueno Naruto era el único que hablaba.

-Psss Sasuke –El pelinegro lo ignoro, ¿Era acaso el único de sus amigos que quería dormir? –Pss Sasuke, Sasuke –El pelinegro volteo hacia su molesto amigo.

-¿Qué quieres? –Gruño, no era nada bueno tener un pequeño Sasuke enojado, pero parecía que al rubio no le importaba aquello.

-Jejeje –Trataba de contener su risa el pequeño ojiazul.

-¿Qué quieres? –Pregunto molestándose más que antes.

-Nada –Y ahí ya no pudo aguantar más –Jajajajajaja- Exploto el rubio en sus risas.

-¿Qué es lo gracioso? –Decía más que molesto el pelinegro.

-Es que tu pensaste que te diría algo, pero no fue así –Eso hizo que Sasuke casi le saltara encima.

-Tsk- Se volteo dando la espalda a un divertido Naruto.

-Psss Sasuke –Intento hacerle lo mismo que hizo hace un instante.

-No caeré otra vez, así que déjame dormir tranquilo –Diciendo esto intento dormir por lo menos un rato y descansar de su amigo rubio.

-Bueno mi victima de diversión ya no podrá ser Sasuke, por este momento claro, supongo que tendré que dormir un rato, ¿Pero qué me pasa? , un Uzumaki no duerme en el día, mejor hablaré con alguien que siga despierto- Pensó Naruto paseando su mirada zafiro por el salón, buscaba un alma viva, y ahí encontró a su hermana menor mirando con su mirada perlada el techo del salón, parecía pensativa, pero eso no iba a detenerlo a hablar con ella-

-Pss Hina-chan –La llamo en un susurro –Hina-chan –Vio como su hermana volteaba para ver quien le hablaba.

-¿Naruto-kun? –Pregunto Hinata curiosa de que su hermano le hablará, según ella todos estaban dormidos, pero al parecer se había equivocado.

-¿Hina-chan estabas pensando? –Curioso y buscando algo que hablar.

-Eh, si estaba pensando –No se esperaba esa pregunta de Naruto.

-¿Y que pensabas? –La verdad no le ayudaba las pequeñas oraciones que decía Hinata, lo hacían pensar en que mas podía decir para llevar la conversación más larga.

-E-En conejos –Decía con sus mejillas coloreadas, por lo que había dicho.

-¿Conejos? –Repitió –¿Por qué en conejos Hina-chan? –Miro a su hermana esperando su respuesta.

-B-Bueno a mi me gustan mucho los c-conejos y estaba pensando c-como seria tener uno –Siempre le habían gustado, eran lindos, suaves, y le traían por una extraña razón alegría.

-Ooo Ya veo, a mi me gustan los dinosaurios –Tenía una sonrisa zorruna en su rostro.

-¿Los dinosaurios? ¿Qué son? –Había escuchado decirlo de varias personas, pero ella nunca los había visto.

-Son animales gigantes, hay muchos de ellos diferentes, Oto-san me cuenta historias de ellos, y me enseña fotografías, son geniales, pero Oka-san dice que desaparecieron del mundo, pero yo creo que se mudaron a la luna –Le contaba y contestaba a la pregunta de Hinata.

-¿Y por qué se mudaron a la luna? –Estaba realmente interesada por lo que decía su hermano.

-Bueno, pues porque querían su propio reino y no compartirlo con nosotros, así que se fueron a la luna –Hacia gestos con las manos de un lado a otro haciendo figuras con aire.

-¿Y si vuelve para ser los reyes de este mundo? –Le creía completamente su historia al rubio.

-No te preocupes, si llegan yo te cuidaré, después de todo somos hermanos –Vio como Hinata tenían en sus ojos tristeza.

-Entonces si no fuera tu hermana, ¿No harías eso? –Pregunto mirando hacia otro lado que no fuera los ojos de Naruto.

-Por supuesto que te cuidaría si no lo fuéramos, te lo prometo Hina-chan yo te protegeré no importa que suceda –Entrelazo su meñique y el de Hinata viendo como esta ponía cara de confusión.

-¿Nunca has hecho una promesa de meñique? –Estaba un poco sorprendido cuando vio como su hermana negaba.-Bueno cuando haces esto es una promesa que nunca pero nunca se puede romper, los adultos dejaron de hacerlo para hacer trampa y traicionar –Le explico lo que el sabia de eso, aunque no era muy buena información era lo necesario para que Hinata entendiera.

-Entiendo ¿Entonces es una promesa? –Pregunto tímidamente.

-¡Es una promesa! –Exclamo no tan fuerte para que no lo escucharan.

-Naruto-kun, ¿Ee molesta si duermo? –Miro a su hermano.

-Por supuesto que no, puedes dormir –Veía como Hinata cerraba de a poco sus ojos perlas, por un lado estaba feliz de que Hinata hablara más, por otro lado estaba un poco triste porque ya no tendría con quien hablar.

-Tal vez el debería dormir aunque sea unos minutos –Pensó el rubio cerrando los ojos igual que lo habían hecho sus amigos y su hermana.

Minutos más tarde el maestro levanto a los niños diciéndoles que sus padres ya los esperaban, los niños aun adormilados salieron a un paso lento.

Naruto y Hinata cuando salieron vieron como Kushina afuera de la escuela agitaba su mano energéticamente, se acercaron hasta llegar a ella.

-Hina-chan ¿Cómo te fue hoy? –Se puso a su altura agarrando las manos.

-Muy bien, y a ust…. –Recordó que le había dicho antes Kushina –Y a ti Oka-san? –Dicho esto Kushina exploto en un gran grito abrazando fuertemente a Hinata.

-Eres realmente muy tierna y adorable Hina-chan –Restregaba su mejilla con la de la niña.

-Oka-san ¿Ya nos podemos ir a casa? –Estaba un poco molesto por la atención que recibía Hinata, no estaba acostumbrado.

-Oh Naru-chan tu sabes que te quiero –Soltó a Hinata abrazando a su hijo, con eso toda mancha de celos desapareció.

-Bueno es hora de irnos –Agarro a los pequeños de la mano y fueron caminando a su casa.

En el camino Hinata estaba pensando en todo lo que le ocurrió hoy, su primer día de escuela, si el primero, en el orfanato les daban clase pero no en una escuela, si no en una habitación con un pizarrón, no había bancas, ni dibujos, nada. También recordó a los nuevos amigos que había hecho, cuando conoció a Sasuke y el miedo que le tuvo. Todo al principio pensó que seria horribles, después de todo nada en su vida fue felicidad, y no esperaba que ahora lo fuera, se había llevado una impresión de todo y era muy buena impresión para la pequeña.

Continuara..

Lamento mucho la tardanza en subir la continuación, pero las 2 primeras semanas de Octubre tuve exámenes y luego las otras 2 proyectos y todavía sigo con algunos, pero ya me eh librado de la mayoría así que subiré más pronto la continuación del fic.

Hubo una parte donde salió Kushina y Minato, pensaba poner una situación tierna de ellos, pero la pondré en otro capitulo n.n. Es corto pero es lo que alcance a escribir en mis tiempos libres. Esta un poco mas corto que los demas jeje.

En los siguientes capítulos tengo ideas para Naruto y Hinata (riendo maléficamente). Bueno les agradeciera Rewies.

Ja ne!