DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer. La historia solamente mía.

"In the shadows"

INSATIABILITY
(Insaciabilidad)

Purificar el corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio.

...

El lápiz en mi mano izquierda giraba y giraba, tratando de recordar todas las cosas que necesitaba. En ella escribí:

* Pasta dental (de vital urgencia)

* Toallitas desmaquillantes (mi cutis lo pedía a gritos)

*UN NUEVO SECADOR

Esto último lo subraye y remarque ya que era lo más importante. Mi secador anterior dio su último suspiro de vida hace más de cuatro semanas y todavía me hallaba en busca de uno nuevo. No por falta de ganas —créanme— sino porque mi situación económica me lo impedía.

Comencé a golpear el lápiz con la mesa provocando un tic, tic, tic. Relajante.

Repase mis ideas para nuevos ingresos de dinero.

Podía pedirle a Emmett un nuevo adelanto pero estaba segura de que mis números estaban muy en negativo sobre mi cuenta. Probablemente le debía alrededor de unos quinientos o más dólares. Estaba casi segura de que si no fuera por mis artimañas me quedaría sin sueldo alguno. ¡Una atrocidad!

Luego me quedaba buscar un nuevo empleo, sin embargo, no lo estaba considerando formalmente. Ciertamente no sabía hacer mucho y odiaba que me mandaran o estar bajo el mandato de alguien.

Rápidamente tache, aplaste y pulvericé esta idea en mi cabeza. Con el asqueroso bar me bastaba y sobraba. Gracias, pero no gracias.

Por consecuencia me quedaba sólo una opción: Edward Cullen.

Tendría que arreglármelas para sonsacarle algo de dinero sin tener que quedar como aprovechada frente sus ojos.

"Claro, como si no lo fueras" susurró mi pepe grillo feminista. "Las mujeres que lucharon por la independización del género femenino deben estar revolcándose en sus tumbas por tu actitud"

En ciertos momentos tener que soportarla era agotador. Aunque no lo crean tengo una conciencia, que a decir verdad casi nunca escuchaba pero que a pesar de todo ahí estaba. Siempre, siempre.

24/7, sin festivos ni vacaciones.

A lo largo de todos estos años había aprendido a ignorarla. Ya sea tarareando una canción —táctica no muy recomendada ya que siempre lograba penetrar en mis pensamientos— y la otra era tener pensamientos pecaminosos. Pensar en la gran polla de Edward entrando y saliendo de mí, imaginar el irresistible cuerpo de Emmett sucumbiendo bajo mis caricias o mejor aun fantaseando con algún trío entre los tres. Edward por delante y Em por atrás. De sólo imaginármelo podía sentir mi cuerpo subiendo de temperatura y mi entre pierna humedecerse.

No, ahora sí que se me era imposible planear alguna cosa. Plantando la imagen de dos hombres entrando y saliendo de mi cuerpo, no podía para de pensar en ello. Sentir ese cúmulo de embriaguez en mí, me enardecía por completo.

Uno, dos, profundo.

Uno, dos, más adentro.

Uno, dos, enterrándose en mí.

Uno, dos, arrasando conmigo, llevándome al borde de la lujuria.

Indeliberadamente me mordí mis labios, pasando la lengua por ellos, imaginándome que eran los de Edward que jugaban con ellos.

Uno, dos, ambas vergas sincronizadas.

Uno, dos, uno, dos…

Podía sentir mis mejillas calentándose, de hecho, mi cuerpo entero ardía, bullía, quemaba. Indagando con que divertirme, mire hacia la barra buscando con quien podría saciar mi sed de sexo.

De sexo lujurioso.

De sexo salvaje.

De sexo sucio.

Si había algo que me calentara más que pensar en un trío, era tener sexo con un desconocido. Con un desconocido en un lugar público. Me ponía a mil sentir que en cualquier momento podría ser descubierta o mejor aún, ser observada.

En algo de lo que estaba segura era de la belleza de mi cuerpo. Mis senos redondos, suaves y sensibles al tacto. Mí levantado y respingado trasero que se abría a la polla que fuera sin perder el encanto. Y mi coño. Mi resbaladizo y jugoso coño. Volvía loco a cualquiera.

Escaneé nuevamente el bar y ahí fue cuando lo vi.

Era alto, no muy musculoso, sin embargo, su camisa se amoldaba perfectamente a su pecho. La postura en la que se encontraba, muy seguro de sí mismo, emitía sexo puro. Su mirada se encontró con la mía, sus ojos eran de un azul profundo, caliente. Deliberadamente lleve mi mano hasta mi cuello, lo masajeé bajando hasta el nacimiento de mis pechos.

Llevaba puesta una camisa con botones que lentamente desabroche uno y luego otro. Con un dedo hice círculos cadenciosos sobre uno de mis senos. El color de mi piel era de un blanco cremoso, invitando a ser degustado. Luego seguí con otro botón dejando entrever parte de la copa de mi brasier.

Me dio una pequeña sonrisa lujuriosa, vi como su respiración se ponía cada vez más pesada, errática.

No aguantando más este fuego que se apoderaba de mí, le guiñe un ojo y me dirigí hacia la salida contorneando mis caderas, rozando mi necesitada vagina con mis piernas juntas.

Con mi mano jugué con mi pelo hasta que sentí el cálido aliento en mi oreja.

—¿Queriendo divertirte, nena?

Estando detrás de él di una sonrisa lobuna y guie mi mano hasta su parte baja. Tantee y apreté su jugoso pene y mi boca se hizo agua.

—Ansiosa por jugar contigo, bebé —le susurré pasando mi lengua por su barbilla llegando al nacimiento de sus labios. Pasé mi lengua por ellos, mordiendo a mi paso, succionando su labio inferior y por último metiendo salvajemente mi lengua en ella.

Creo que le di a entender muy bien lo que deseaba ya que rápidamente me llevo a la parte trasera donde se encontraba el estacionamiento. Fugaz saco unas llaves de su bolsillo haciendo sonar la alarma de un majestuoso auto.

Sin duda, no me había equivocado. Seguramente tenía una cuenta bancaria con muchos ceros a su favor. Lamentablemente no podía comprobar si su casa era tan malditamente buena como su auto.

Mentalmente conté los minutos que tendría antes de que alguien se diera cuenta de que me había salido del bar.

Abrió su auto con el comando automático dejándome perpleja. El lujo inundaba mis sentidos, todo expedía dinero, mucho dinero. Los asientos eran revestidos en cuero, malditamente cogibles. Una pervertida idea recorrió como un rayo mi jodida mente.

Sexo en el auto.

Caliente y morboso.

Desabroche fugaz los botones que quedaban en mi ajustada camisa reluciendo el brasier rojo que llevaba. Cuando intento prender el motor tome su brazo y abriendo mis piernas dejándole saber que lo quería hacer aquí.

Aquí y ahora.

Corrió el asiento hacia atrás dejándome mayor espacio el cual aproveche feliz. Felinamente me monte encima de él. Sus manos atacaron audaz mis tetas, las saco por sobre mi brasier chupándolas, jugando con mis pezones.

—Mmmh… que rico —ronroneé. Amaba que jugaran con mis tetas.

Siguió chupándolas mientras yo me movía impaciente sobre su polla. Desabroche su pantalón queriendo liberar su polla rápido. Quería que me penetrara ahora. Ya.

Impaciente me levante un poco para sacar mis diminutas y delgadas braguitas. Con mi mano subí y baje por su verga escuchando sus gemidos, hasta que lo sentí suficiente dura y me empale con su falo.

—¡Diablos, sí! ¡Más, más, más! —grité al sentirlo llenarme. Amaba la sensación de estar llena. De sentir como entraba y salía de mí sin piedad. Me moví como posesa en círculos sobre él, internamente me regañe por no haber usado condón. Yo era jodidamente religiosa con ese tema y sobre todo si de extraños se trataba, pero ¡diablos! Estaba tan caliente.

Acerque mis tetas para que su boca tuviera mayor acceso a ellas.

—Chúpalas —le pedí gimiendo.

Arremolino su lengua en mis pezones, se sentía caliente sobre mí al igual que su pene. Saciándome.

Queriendo que se corriera pronto le hable sucio.

Vamos métemela, bebé, más fuerte. Lléname con tu verga caliente, oh sí, sí, más, Mmmh….

Su lengua entro sin reparo en mi boca jugando con mi lengua, sus manos exprimían mis tetas mientras saltaba empalándome en él.

Podía sentir como me faltaba el aire, mis mejillas ponerse rojas y calientes, mi coño apretándolo.

Y llegó, en un gemido errático me deje llevar.

Amaba tener sexo.

Amaba tener orgasmos.

Amaba sentir como un hombre podía llevarme a la locura.

¡Diablos, sí!

Estaba tan anonadada en el éxtasis que poco me importo que el tipo se viniera en mí ¡cielos!

Su semen me lleno a más no poder, derramándose completamente por las paredes de mi vagina. Me sentía resbaladiza, mojada. Perezosa lo saque de dentro de mí y me senté en el asiento del copiloto. Todavía llevaba mi falda. Al acomodármela me di cuenta que tenía una pequeña mancha de semen. ¡Genial!

El chico tenía una amplia sonrisa mostrando todos sus dientes jodidamente blancos.

Definitivamente era sexy y caliente.

Termine de vestirme dejándole un regalo en la parte de abajo del asiento que le recordaría que buen momento habíamos pasado y salí del auto. Mi tiempo afuera se había acabado.

Al verme salir, el chico salió rápidamente del auto subiéndose y abrochándose los pantalones.

—¡Hey! ¿Sólo eso? ¿Al menos me dirás tu nombre? —Dijo con una coqueta sonrisa. Se acercó a mí, con su mano metió un mechón de pelo detrás de mi oreja.

—¿Tú me dirás el tuyo?

—Garrett Hedlund —dijo comiéndome con la mirada. ¿Es que los hombres nunca se saciaban?

A corte la distancia que nos separaba y le susurré:

—Lo siento cariño pero lo único que tendrás de mi será esta noche.

Le di un pausado beso en su mejilla y sin más camine contorneándome saliendo del estacionamiento.

.

.

.

.

.

.

.

OOOK, bueno primero que nada decir que mi compu murió :'( lo sé, lo sé, se lo he dicho a todo el mundo pero es que ¡ayy! era mi bebé :(

En resumidas cuentas hoy fui por la copia que logre salvar de la memoria interna y chan chan... Encontré este capítulo guachito entre medio (por suerte el cabellero que lo saco no lo leyó xD) así que lo subí *-* no planeaba ponerlo hasta más adelante pero en vista de las circunstancias lo puse, espero les guste.

Otro punto por aclarar es que este GARRETT no es el garrett que pusieron en la película es otro así que si quieren saber quién es gogleen el nombre y les va a salir este hombre sexy ;) o entren al grupo del fic en facebook ahí también pondré una foto de él.

Creo que eso sería todo ya que estoy con algo de penita por lo de mi bebé. Muchas gracias a esas chicas que se dan el tiempo de dejarme un rr son un sol :* no se olviden si tienen alguna duda, consulta, comentario o sugerencia no duden en decirme ;)

Con cariño Nala ñ.ñ