La trama es mía, crepúsculo es de Stephenie Meyer.

Gracias como siempre a Lina Ferrer, a Amber de mi corazón una gran amiga, y a Nathalia Valencia y Karmina por su grandísimo apoyo :D


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6. Mi llamada

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— ¿Me dices eso a mí? tu, quien me mintió e inventó que tenía una hermana— abrí los ojos sorprendida—. Si, Bella, yo sé eso… ¿crees que no me daría cuenta? ¿Qué no reconocería tu cuerpo, tus ojos detrás de las lentillas… tu boca? —Se paró y agarró su cabello con desesperación— Ayer, después de que lo hicimos en mi casa de Joliet pensé que realmente no eras tú, que Marie si existía, pero no podía ser…— pasó las manos por su cabello con desesperación— no si eras tan idéntica, tan suave y tan mía.

— Yo…— mi voz fue interrumpida por el fuerte sonido de las puertas del armario siendo abiertas nuevamente, esta vez para sacar una camisa y calcetas.

— Pero, ¿Por qué lo harías? ¿Por qué arriesgarse y mentirme en algo tan estúpido? —sus ojos se veían dolidos y en mi interior supe que lo más probable es que las palabras siguientes que dijo no fueron pensadas—. Quizás si mataste a alguien y estás sólo escondiéndote.

— ¿Crees eso? — mi corazón dolió y más aún al ver en su mirada que no había arrepentimiento de nada. Entonces si él no se arrepentía de algo, yo tampoco lo iba a hacer.

— No me queda nada más que creer. — dijo ya completamente vestido.

— Pues muy bien. La puerta es lo bastante ancha como para que te vayas— estiré mi brazo para indicarle—. No tienes por qué estar aquí si no crees en mí, ¿acaso yo te pregunto por tu trabajo y lo extraño que es? Creo que no, y tengo respuestas para todas tus preguntas, pero que quiera decírtelas es otra cosa y sólo llevamos menos de dos meses como para revelarte toda mi vida.

— ¡Pero esto es importante!, ¡maldita sea, lo es! Tú estabas con James y conmigo… no pienses que no quiero una explicación por eso. Me hiciste parecer un idiota… y yo…

— ¿Y tu qué? — me paré de la cama y comencé a caminar hacia el— ¿por qué haces esto si al final no me perdonarás? — Era la verdad, ¿para qué me gritaba tanto si al fin y al cabo los gritos no arreglarían nada?—. Y yo sé que tu también me has mentido, Edward.

— Piensa lo que quieras, pero hay una gran diferencia entre tú y yo — caminó hasta la puerta y se quedó ahí mirándome—. ¿Acaso me dirás algún día todo? — preguntó casi herido.

— ¿Me dirás tu también todo? — contesté de vuelta.

— Si, por supuesto. — respondió de inmediato, acelerándome el corazón.

— Ahí tienes tu respuesta. — bajé la mirada sintiendo mi garganta apretada y el corazón latiendo a mil por hora. Sentí su andar suave nuevamente hacia donde yo estaba y sus cálidos labios posándose en mi frente.

— Adiós, mi Bella. — me contuve para no llorar y pedirle que no se fuera, pero me tranquilicé al ver que se iba sólo con su celular y no con todas sus pertenencias. Quizás vendría a buscarlas después y eso me daría tiempo.

Me revolví en la cama boca abajo y grité lo más que podía contra las sábanas. Yo no quería esto, no quería herirlo y por hacerlo todo me había salido mal, más que mal. Quería llorar, pero no lo hice porque me resistí con todas mis fuerzas, en cambio de eso, me levanté y me duché como si nada hubiese pasado.

Realmente sabía que estaba cometiendo un error, que estaba tapando el sol con un dedo, con todos mis dedos y que después lo pagaría, pero ahora, en el presente eso no importaba.

Me quedé en la cama ahogándome en mi miseria cuando me llegó un mensaje de James en que pedía verme para arreglar algunas cosas y me decía que "se portaría bien". No quería ir, pero era preferible hacerlo en vez de arriesgarse a tener una escena de él después.

Me preparé y me puse las lentillas que ya estaba odiando desde hace algún tiempo y tomé las llaves para salir de la casa. Se suponía que James me esperaría abajo y por eso mismo me sorprendí al sentir unas pisadas hacia mi dirección cuando iba hacia el elevador. Los zapatos negros de cuero me indicaron que no era James, sino que era Edward.

— Así vas a ver a James…— su voz colérica y llena de despecho me hirió.

— Debo ir. — por primera vez dejé que el viera cuanto me dolía todo esto y lo mire con mis ojos llenos de lágrimas. Eso pareció despertar algo en el, ya que me tomó por los hombros y me pegó en la pared.

— Quiero que lo dejes. Invéntale algo y dile que no puedes seguir con él, pero te quiero fuera de sus ojos. — me ordenó.

— ¡¿Quién te crees tú?! —le grité y sentí la ira formarse dentro de mí como siempre pasaba cuando alguien quería mandarme, y el filtro de mi boca se había roto dejando en el aire muchas veces las palabras más hirientes —. No eres mi novio, no eres mi amigo. Confío algo en ti y mantengo un tipo de relación contigo, pero de ahí no hay más.

— ¿Y con James si? — me presionó más fuerte con la pared y estas alturas pensaba que el realmente tenía una manía con arrinconarme — ¡Contesta!

— Soy la novia de James, pero eso tampoco significa nada, por lo menos para mí. — en estos momentos Edward no tenía porqué saber que yo ya no tenía nada con James, por lo menos dejaría que creyera eso durante unos minutos.

— ¿Cómo te sentías con él, Bella?, ¿cómo era cuando te tocaba? — sus ojos verdes se veían enloquecidos—. Puedo matarlo, Bella, podría hacerlo, quiero hacerlo.

— No, Edward…— no alcancé a decir nada más porque me silenció con un beso apretado.

— Te aseguro que con el no sientes lo mismo que cuando estás conmigo— sus manos abandonaron mis hombros y comenzaron a recorrer un camino hacia mis piernas, levantándome sin aviso mi vestido y exponiéndome ya que sólo llevaba mis bragas. No pude evitar gemir cuando con suavidad me tocó los muslos—, porque yo te quiero y el no siente nada, nunca sentirá algo que se compare con esto. — volvió a unir nuestros labios, pero esta vez por un tiempo más prolongado y con mayor suavidad hasta que sus manos tocaron mi estómago y no pude evitar soltar un gemido de dolor.

— No pasa nada. — dije e intenté en vano alcanzar nuevamente sus labios.

— ¿Fue James el que te hizo esto? — me miró con furia y reproche, más aún cuando no le contesté—. Mierda, ¿cómo no me di cuenta antes? Lo dejé pasar…— se separó de mi y golpeó la pared con su puño— Te hice una pregunta, Isabella, ¿fue James el que te golpeó? — su voz era tan afilada que podía cortarme y romperme por dentro. Bajé mi mirada para evitar la suya, pero su fuerte dedo me tomó el mentón y me obligó a verlo a los ojos. No sabía porque me seguía interrogando, estaba todo tan claro… pero parecía que el realmente quería escucharlo.

— Si, el fue. — me sentí tan débil y tan miserable al reconocerlo, que no estaba tan atenta cuando un rugido salió de su pecho.

— ¿Porqué dejaste que él te hiciera eso?, ¿cómo pudiste consentir que él te tocara? — Me gritó— ¿acaso lo quieres y por eso le aceptas todo? — negué frenéticamente con mi cabeza y lo tomé de la nuca para llevarlo hacia mis labios. El no podía seguir hablando casi con locura, como si estuviera desesperado por algo que realmente no era tanto. No era la primera vez que James me hacía esto, sino que era la primera vez que yo lo tenía que ocultar de alguien.

Lo seguí besando y sentí como sus hombros se relajaban bajo mis manos, y casi fuimos interrumpidos por el sonido del elevador, pero cuando intenté separarme Edward me tomó del rostro y me impidió terminar el beso. Que se jodiera el vecino que acababa de llegar.

— ¿Cómo están tú y tu puta, Edward? — me tensé al escuchar la voz de James a nuestras espaldas. No era el vecino el que había salido del elevador. Edward despegó sus labios de los míos con los ojos cerrados conteniéndose por la furia.

— ¿Por qué no dices las cosas de frente? Hazte hombre, dime lo que tengas que decirme y luego lárgate.

— Ya que la pequeña Marie se quedará en silencio y no nos molestará, te lo diré aquí— le dio a Edward una mirada burlesca—. ¿Qué diría Charlie si se entera de todo esto? La zorra que tienes a tu lado era mi novia y ustedes me traicionaron— no se veía para nada afectado—. No puedes traicionar a tu familia, Edward.

Miré como la espalda de Edward que me había estado cubriendo hace unos minutos se tensó completamente. Soltó un resoplido y llevó su mano hacia atrás para tomar la mía.

— Espérame abajo unos minutos y después arreglaremos esto de hombre a hombre.

— No esperaré nada, si quieres decir algo dilo acá. — Edward soltó un bramido que provocó que James se sobresaltara.

— Va te faire foutre. — como siempre no entendí nada, pero eso bastó para que James entrecerrara los ojos y lo mirara con furia.

— Tienes cinco minutos, te espero abajo. — Edward no se relajó hasta que lo vio marcharse y luego se dio vuelta para mirarme a los ojos fijamente.

— Tú y yo debemos hablar— murmuró—. Hablaré con él y luego volveré. — su mirada era extraña y por alguna razón me dio miedo, pero todo quedó olvidado cuando presionó suavemente sus labios con los míos.

Los presionó una vez más y luego se encaminó hacia el elevador. Me quedé parada esperando que se fuera y un estremecimiento llegó a mi cuando me dio una última mirada antes de que las puertas se cerraran.

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Edward.

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Con la mirada perdida me alejé de ese departamento sintiendo de repente la necesitad de escapar, de tomar aire fresco. Quería mucho a Bella, pero sus mentiras y las cosas que ocultaba terminaban mareándome.

Sus ojos chocolate parecían esconder miles de cosas a las que yo nunca tendría acceso probablemente y su corazón aún más. En ocasiones parecía una piedra, pero luego apoyaba mi cabeza contra su pecho y me daba cuenta que estaba ahí, latiendo y viviendo, pero yo no sabía quienes existían dentro de ella, si acaso pensaba en alguien más… porque estaba seguro de que yo no la tenía por completo.

Cuando un hombre quiere de verdad a una mujer puede ser ciego en la forma en que ella actúa, pero nunca lo será en lo que ella es realmente y por eso yo sentía que a Bella la conocía mejor que a mí mismo, por lo menos físicamente.

Me sentí enfermo por las recriminaciones que me hizo porque tengo claro que yo no soy un ángel, pero ella tampoco lo es y no me puede juzgar si sus pecados la están por atrapar. No entendía porque se había arriesgado con algo tan estúpido inventando a esa "Marie" porque realmente nadie le hubiese creído esa mentira ya que el día en que la vi en ese callejón me di cuenta que los ojos chocolates eran más verdaderos y profundos que los azules, que los kilos de maquillaje no lograban ocultar el verdadero rubor ni los labios rojos naturales.

Saber que James había sido parte de ella no me había ayudado mucho a calmar la furia que tenía dentro de mí. Quería matarlo y verlo agonizando en el piso, más aún al saber que el idiota se había atrevido a golpearla, ¿es que acaso ella no se quería a si misma? Nunca debió permitir eso, nunca debió dejar que James le tocara un pelo. Por más que me doliera, prefería que él la amara antes de que la golpeara.

Cuando bajé al subterráneo del edificio de Bella, James se encontraba recargado sobre una puerta y mirándome con burla.

Todos mis valores enseñados por Charlie… la traición, el amor a la familia, todo se había ido a la mierda si James me hacía explotar porque yo no tendría paciencia con él. Incluso esperaría a que se burlara de mí para tener una excusa para acabar con él.

— ¿Así que te estás jodiendo a Marie? — por sus palabras me quedaba claro que él no sabía que Bella existía. El si había sido idiota y había creído esa mentira—, ¿no hablarás? Te veías muy dispuesto arriba en su departamento. Supongo que no querías que ella viera lo poco hombre que eres.

— ¿Qué quieres? —Gruñí—, supongo que no viniste sólo a hablar.

— Tienes razón…Charlie estará contento de saber que nos traicionaste, porque tú sabes que traicionar a uno es traicionar a todos—rió—. A Emmett tampoco le gustará y me apoyará, sabes que nunca has sido de su agrado por todo lo que Charlie te estima.

— No me importa. — yo podía hacer mi vida sin la mafia en la que estaba rodeado Charlie, aunque sabía que tenía que ser muy cuidadoso porque desde ahora sería perseguido para siempre.

— ¿Y te importan los gritos que daba Marie? — Mis dientes se apretaron y lo miré con furia—. Gemía como una perra, mucho más cuando tenía que enseñarle que debía obedecerm…— no alcanzó a terminar, porque justo en ese momento el había ganado y había logrado terminar con mi paciencia. Me lancé sobre él y le pegué en la mandíbula con mi puño, sintiendo el leve dolor de mis nudillos y la carne fresca y sangrienta de su mejilla.

No dudé en seguir golpeándolo para descargarme por todo y cada golpe probablemente valía a diez que Bella había recibido.

— ¿Te gustó golpearla, jodido cabrón? Ahora que estás con un hombre no puedes ni levantar tu mano— llevé mi puño hasta su estómago, el mismo lugar en donde había marcado a Bella y lo estrellé con toda la fuerza que tenía. James tosió al quedarse sin aire y botó sangre de su boca, pero no sabía si ella provenía por los golpes o por su estómago.

— Lo disfrutaba— dijo con voz casi inaudible—, realmente a esa perra le encantaba ser golpeada, más aún cuando se lo hacía… contigo debe fingir. — vi todo rojo y mi puño comenzó a golpear su rostro nuevamente, sin piedad, sin pensar, porque no podía hacer nada más.

Mis ojos se llenaron de lágrimas al ver mis puños llenos de sangre y al pensar que realmente esto valía la pena, por ella, por Bella. Porque quizás ella nunca me amara ni yo la amaría a ella, quizás el destino nos abandonara justo cuando ambos dijéramos con certeza el "te quiero", pero pasara lo que pasara, ella siempre seguiría en mi mente porque es lo más bueno que he tenido hasta ahora. Y si tenía que matar a alguien lo haría.

James se removía inconsciente pero aún vivo por lo que me paré y lo miré con asco. Me imaginé a Bella siendo forzada por él, siendo víctima de sus golpes y siendo tan silenciosa que ella en su soledad tenía que tragarse sus lágrimas. Saqué el revólver de mi chaqueta, mi amigo fiel, el que siempre llevaba conmigo y me preparé para despedir al que fue mi compañero pero nunca mi camarada.

Por una mujer cualquiera quizás no se da todo, pero por ella quizás ahora yo daría mi vida.

Mi dedo sólo alcanzó a rozar el gatillo cuando un grito sonoro me interrumpió. Al darme la vuelta me encontré con una señora de mediana edad que veía horrorizada la escena y quise acercarme a ella para ofrecerle todo el oro del mundo a cambio de su silencio, no quería más involucrados.

Pocos pasos me separaban de ella y tuve que guardar mi arma y levantar los brazos para que no saliera corriendo despavorida.

— Señora… necesito que se calme, si usted coopera todo saldrá bien. — la miré de forma intensa y con una amenaza sutil pero ella parecía no salir de su trance, sus ojos iban de los míos hacia mis manos y de mis manos hacia James. Quería recorrer los no más de diez pasos que nos separaban, pero el sonido de un gatillo me hizo maldecir y voltear de inmediato.

James se encontraba con su rostro prácticamente desfigurado por mis anteriores golpes, pero con su arma levantada y apuntando sin piedad a la señora que quedó aún más en shock al verlo.

El típico sonido de la bala siendo proyectada llegó a mis oídos y sin pensarlo me lancé sobre la señora para impedir que la bala llegara hacia ella. Ni siquiera sabía por qué lo hacía y por qué me arriesgaba de esta forma. Cerré mis ojos y maldije cuando sentí un ardor seguido por una opresión en el estómago. Mierda, me había llegado.

Caí estrepitosamente al piso y llevé mis manos hacia el lugar por donde salía la sangre. Esto no se iba a quedar así, yo no sería el perdedor absoluto de esta pelea.

Miré a la señora que aún seguía en shock y grité: ¡Lárguese ya! Le acabo de salvar la puta vida y ni siquiera piense en decirle a alguien lo que sucedió aquí. — le ordené aguantando el dolor que sentía. Ella sin pensarlo corrió a la salida y supe que en verdad fue un verdadero fracaso contar con el silencio de aquella señora. El conserje o los guardias de seguridad probablemente se darían cuenta de que algo sucedía, más aún con el sonido de las balas.

Yo tenía más fuerzas que James y podía acabar con esto de inmediato, por lo que me paré y caminé cojeando hacia donde estaba él respirando con dificultad. Aticé mi zapato contra su estómago que seguía débil y cuando soltó el quejido lo silencié para siempre con mi revólver, demorándome y quizás obsesionándome en dispararle varias veces hasta asegurarme que no quedara ningún resquicio de lo que fue su alma.

Me dejé caer sobre el cemento y con pocas fuerzas tomé mi celular para marcar a la única persona que me podía ayudar.

Contéstame, mi Bella. No me cuelgues o ignores esta llamada… Sin ti moriré y no es una exageración o una declaración de amor. Contéstame porque estoy sangrando aún más que el primer día en que te vi con ojos chocolates y no sé si esto tenga recuperación. Sólo quiero escucharte.

Aunque ella no me quisiera y aunque yo tampoco tuviera tan solidificados mis sentimientos, quería saber de ella y que quizás había una posibilidad para nosotros en el futuro. Las cosas no podían terminar así.

Sonó dos veces más y pude escuchar por fin su voz. Cerré los ojos y casi me dejo llevar por las sensaciones y el dolor de mi abdomen.

— ¿Edward? — ella casi parecía desesperada y me alegré de eso. Por lo menos había un indicio de que le importaba… mejor aún era que no había preguntado por James.

— Ayúdame…— susurré. Imaginé el jadeo que había salido de sus rojos labios y con las pocas fuerzas que tenía le dije donde estaba. No supe si respondió algo o si me cortó la llamada ya que después de eso mi vista se nubló y un pitido se escuchó en mis oídos, durmiéndome hasta no sé qué momento.


Fin, mañana subo el epílogo sdjiasudasyda okay no, era broma.

Fue casi horrorosa la forma en que les devolví los reviews pero finalmente los devolví todos. No fue un copy-paste, pero si fue rápido porque a penas terminé el capítulo me puse a devolverlos y por lo tanto, no pude dejar adelanto porque no tenía sentido si quizás leyeran primero la actualización que la devolución del review. Tampoco dejaré adelanto ahora porque no he escrito aún el otro capi, pero en el próximo les dejaré doble porque lo merecen. Les puedo adelantar que pasará tiempo, no sé cuanto, y que nuestros protagonistas se tendrán que marchar de E.E.U.U porque como dijo Edward, el ahora estará siendo perseguido.

Les dije que correría sangre y lo cumplí :3 James se lo merecía y me gustó porque Edward sin importar como sea Bella la defendió igual. Y que quede claro que a pesar de que vimos como Edward se siente y todo eso, esto no arregla las cosas con Bella, porque como el dijo antes de ir a "hablar" con James, ellos deben conversar.

Y James no será el último muerto en lo que durará la historia D:

Y si tiene alguna falla el cap, perdón, pero estoy casi durmiéndome sobre el teclado... pero se los tenía que dejar hoy :)

Espero que les haya gustado, que estén bien. Un abrazo.

Isa :)