Capitulo 2? Tan pronto? Sip, hasta el 4 los intentaré subir cuanto antes, aunque ya después de eso no se como lo iré distribuyendo pues estoy con varios fics mas a la vez y no puedo dejar ninguno desatendido.

Esta historia apenas ha comenzado y no tiene muchos seguidores pero tengo la esperanza de que esto mejorará poco a poco, cuento con vosotros chicos XP Bueno, sin mas detenerme os dejo el capitulo.

DISCLAIMER: Blues Exorcista le pertenece a Kazue Mató, yo solo uso sus personajes, pero Lilith y Dantalion me pertenecen.


Lilith sonrió y con un movimiento de muñeca me dejó caer al suelo ya sin esposas ni nada luego llamó a dos demonios y me cargaron hasta mi habitación donde una chica demonio esperaba y me curo las heridas más graves, luego se fueron todos menos Lilith.

-Para recuperarte deberías descansar-Dijo Lilith-Pero sobretodo no olvides esta lección, la próxima vez no seremos tan suaves

Mis ojos se cerraron rápidamente y solo pude mascullaron un suave sí señora que apenas se debió oír.

POV Yukio

-Assiah-

Todo estaba patas arriba en la orden, Rin había desaparecido y no había rastro de él por ningún lado, toda la orden había sido movilizada y Mephisto estaba mas serio que nunca.

-Yukio - Gritó Shura- Hay un rastro en la zona 11, en un almacén abandonado.

-¡Voy!- Grité y seguí a la chica corriendo a través de las callejuelas- ¿Somos los primeros en ir?

-Sí- Dijo Shura- Mephisto ha hecho lo que pudo para dejarnos ir a nosotros primero.

La miré atónita, Mephisto no había dicho nada cuando se enteró de que Rin había desaparecido pero estuvo arisco unos días y ni apareció públicamente, supongo que estuvo revisando sus barreras, ya que dejo de notar a Rin por la zona Oeste donde ahora estamos, Rin,¿Donde estarás?

Llegamos al almacén donde varios profesores nos esperaban y nos pusieron al corriente. Se había notado restos de una presencia de un demonio muy poderoso a la hora en la que Rin desapareció y otra energía demoniaca que creían que yo tal vez supiese reconocer pero que Mephisto venía en camino.

Mire dentro del almacén, es verdad que olía a demonio, más bien a la putrefacción, rasgo de Astaroth, mala señal.

Al rato sin encontrar nada el director de la academia apareció y todo se detuvo, el rey demonio miraba a su alrededor y se acercó al fondo del almacén y volvió rápidamente.

-Lo lamento mucho Okumura-sensei-Dijo Mephisto y me miró- Pero dudo mucho que vuelva a ver a su hermano en un tiempo.

-¿Donde esta?- Pregunte sabiendo que él ya lo sabía de antes pero solo había venido a confirmarlo.

-Astaroth se lo llevó-Dijo Mephisto con su habitual sonrisa-Se lo llevó a Gehenna

Caí al suelo de golpe y Shura se acercó a mi. Entre en shock, no era posible, él no, no por favor. Ya lo había perdido todo, excepto mi hermano, y ahora incluso eso... No podía estar pasando esto. ¡No!

POV Satán

-Gehenna-

Las cosas estaban yendo genial. Rin estaba siendo bien educado, por fin, fue una pena que los niños naciesen en Assiah, aunque me preocupa el hermano, Yukio, creo. Necesito que Rin lo mate, necesito que se deshaga de todas sus emociones, y creo que ya se como conseguir eso. Necesito a Yukio en un lugar específico, y allí haré que Rin lo mate, asi sera mio al 100%. Pero no debo olvidar a Samael, es muy listo, tiene a Amaimon de su lado y casi no libera a Astaroth después de mi primer intento de traer a Rin. No se que planea pero bueno. Ni siquiera él se atreverá a atacarme de frente y ya que él no puede cerrar las puertas a Gehenna no podrá evitar que me quede con su juguete, por que ya ha caído en mis manos, y pienso deshacerme del otro niño. No me hace falta otro hijo, lo siento Yuri, pero solo necesitaba a uno, pero igualmente intentaré poseer el cuerpo del hermano para visitar a Samael, debo dejarle claro que no quiero interferencias. Y tal vez también visite a Lucifer, después de todo él está esforzándose por mi.

POV Rin

-Gehenna-

Los sueños son peligrosos a veces, te hacen ver lo que normalmente despierto no ves, hoy ví la traición y el abandono, ví como cada uno de ellos de alejo de mi, como me llamaban demonio y me trataban como a un monstruo, y ahora quiero venganza, quiero que sufran, tanto como yo he sufrido.

Desperté un poco desubicado el tiempo. Me siento bien. Ya no me dolía nada así que abrí los ojos. Estaba solo en mi cuarto. Me levanté lentamente y me vestí. No sabia por que pero esta vez no dude al momento de usar corbata roja sangre. Salí del cuarto y camine por los pasillos hasta el gimnasio, era una corazonada, tenía que ir allí.

Entre y me puse un equipo de deporte con el que tenía mayor movilidad, y me puse a entrenar, corrí y luego hice la ronda de ejercicios, y luego empecé a practicar con la espada y entonces sentí a alguien abalanzarse sobre mí, y me defendí esta vez, no le pude golpear, pero el tampoco a mi. Me gire y le ví, era Dantalion.

-Por fin despertarse princesita-Dijo burlón- ¿Como se encuentra la princesa del reino piedad?

Le mire con desprecio y me lancé sobre él, no quería que me dijese eso, ya no, ahora debo hacerme poderoso, ganar, quiero venganza, dolor y sufrimiento ajeno. Lo quiero, lo quiero...

Estos pensamientos hicieron que trastabillase un segundo y me golpeó en el estomago.

- Estás distraido- Dijo Dantalion- ¿No se supone que querías ser más fuerte?Estabas aquí para eso ¿no? ¿O has sufrido todo esto para volver a sufrir?

-No volveré a sufrir nada mas-Dije con fuerza y la pulsera comenzó a vibrar y los únicos que sufrirán aquí serán los que yo considere, y empezaré por los humanos

Me abalancé sobre él de nuevo y continuamos peleando hasta que él dijo

-¿Y si tuvieras que matar a tu hermano?

Dude durante varios segundos mi respuesta sin saber si de verdad debía morir, pero poco a poco la pregunta cambió a si de verdad merecía vivir. Mi subconsciente estaba luchando y Dantalion me dejo pensarlo unos minutos hasta que me decidí y deseche el último resquicio de amor que tenia

-Lo haría- Dije firmemente- Y él es el primero de mi lista por traicionarme, y por ocultarme tantas cosas, y por ayudar a los que me dañaron hasta ahora.

Dantalion sonrió y se empezó a reír escandalosamente

-Ya no pareces el crío que intentaba vencerme ayer- Borró su sonrisa y añadió-Enseñarme hasta donde eres capaz de luchar por tus convicciones.

Esta vez hizo él el primer movimiento y se lanzó sobre mi. Notaba sus movimientos y no se porque, también sabía cómo me debía mover para contrarrestarlos. Después de un rato de evadirnos el uno al otro conseguí golpearle en el estomago con la espada de madera, entonces el hombre se volvió a reír y se movió muy rápidamente y me agarró de la camiseta y me tumbó en el suelo.

-Nada mal enano-Dijo Dantalion- Vas mejorando, sigue así.

Tras eso acabo la clase y me mando al aula de Lilith tras cambiarnos. Recorrí los pasillos y esta vez note que había mucha gente, sirvientes, en los pasillos.

Cuando llegué al aula Lilith iba también con la capa como la última vez y cuando cerré la puerta se la quitó.

-¿Por que llevas la capa si te la quitas ahora?- Dije atreviéndose por una vez a preguntar

-¿De verdad no te lo imaginas?-Dijo ella- Es por que no quiero que me reconozcan. Tal vez a ti no te pase nada por que Satán ordenó que nadie te tocase, pero tanto Dantalion como yo somos demonios normales, bueno, somos duques pero en cualquier momento nos pueden atacar además se preguntarán qué hacemos aquí y tenemos órdenes de no desvelar nada sobre tu entrenamiento. Ah, no vuelvas a preguntar sin permiso, nunca sabes quien puede estar alrededor.

-Perdón- Dije arrepentido

-No te disculpes como un humano, solo di Lo Siento y ya está, no eres un vulgar humano!

Incline la cabeza en señal de respeto y la mire fijamente a los ojos. Ella se rió.

-Es verdad que la mejor forma de aplicar disciplina es a base de dolor-Dijo ella todavía sonriendo- Nunca lo olvides o repetiré la sesión.

-Si Lilith-sama- Dije y comenzamos la clase. Como la última vez, la clase paso rápido y tras acabarla fuimos a la sala el torno donde esta vez había 5 personas atadas y arrodilladas frente a mi padre.

-Oh niño-Dijo Satán- Por fin llegas. Hoy quiero ponerte a prueba. Mata a todos estos rebeldes

-¿Matarlos?¿Como?- Dije. La verdad es que pena no me daban ya que todos parecían merecerse estar allí excepto una chica. Pero no me arriesgaría a volver a la sala de tortura, pero tampoco quería matarla, mierdaa

-¿No es evidente?- Preguntó mirándome y entonces se percató de que no llevaba armas y me lanzó una katana-No quiero dudas, no quiero miedos, no se merecen tu perdón, me traicionaron, como a ti los humanos, vengate.

Les mire a todos y ví en su lugar los rostros de los que me abandonaron. Bon, Shiemi, Shura, Shima, y por último Yukio. Quería matarlos. De verdad. Quería matarlos a sangre fría y disfrutar con su dolor.

Me acerqué al primero de ellos y en eminente escuche las palabras de Bon, "¿Eres el hijo de Satán?" y ví su cara de odio y desprecio. Y la rabia recorrió mi sangre y mi mano se movió sola y atravesó en dos el cuerpo del traidor, y yo reí, me reí y disfruté, probé su sangre y me gustó, y de fondo oí a mi padre reír también, y a Lilith retirar el cadaver.

Pase al siguiente traidor. Y la traición de Shiemi, tal vez no tan directa pero las indiscretas miradas de odio y las palabras frías hicieron suficiente daño. Me agaché hasta quedar cara a cara con el demonio frente a mi.

-¿No crees que deberías rogar y arrepentirte?- Le dije al traidor Al final el único que ha sufrido por la traición eres tu.

Ví sus labios moverse como si intentase decir algo pero entonces no quise escucharlo así que le agarre un brazo y se lo partí. El demonio gritó, y una corriente de placer recorrió mi cuerpo, quería oír más así que seguí rompiendo huesos hasta que pareció una gelatina y le corte la cabeza.

Algo en mi interior me decía que lo que estaba haciendo estaba mal, muy mal, supuse que era la poca humanidad que me quedaba y cuando oí llorar a la siguiente víctima me tembló la mano y no supe qué hacer. Los labios de satán se torcieron en una mueca de desagrado.

- ¿Vas a salvarle la vida a este ser insignificante?- Gritó Satán- ¿Quieres volver a pagar su vida con la tuya y que tus esfuerzos sean en vano?Odiada, por culpa de su traicion pagaras tu sino, él debe entender que no nos tiembla la mano ante los traidores, hazlo gritar, hazlo llorar, haz que te suplique...

No era por nada reconocido como el diablo, sus palabras susurradas en ese tono tan suave que solo oyen en la cabeza de la persona deseada, y tal vez uno de mis deseos era conseguir esa habilidad, o tal vez fue el miedo a la tortura, o la lujuria que me empezaba a producir la sangre.

Me acerque a mi tercera víctima que me miraba con ojos suplicantes, algo raro en los demonios, pero no iba a dudar esta vez, la traición sera pagada con la muerte...

-Vi al demonio tomar la forma de Shura y mi odio creció de nuevo, tal vez me consumió la locura pero que lo siguiente que recuerdo es estar matando a Shura y a Konekomaru ensartandose a los dos por el estomago de un golpe.

Sangre y más sangre, y me empecé a reír y vi miedo y horror en los ojos de mi última víctima, que a mis ojos era Yukio. Me detuve frente a él y lo levante del cuello de la camisa y le pregunte

-¿Por que?- Lo mire a los ojos sabiendo que él no era Yukio y a responder pero segui- ¿Tanto ha merecido la pena la traición?¿No ha sido inútil ya que vas a morir aquí?

Y clavé la espada en su estomago y la figura se estremeció en mis brazos y gritaba hasta que de golpe se quedó quieta cuando saque la espada y estampe su cabeza contra el suelo y Satán se empezó a reír, y yo también lo hice, Lilith recogió los cadáveres y se fue del salón con una sonrisa en la boca.

-Muy bien hijo- Dijo Satán- No ha estado nada mal, aunque dudas te con la chica y recibirás un pequeño castigo por ello. Pero lo he estado pensando y bien te daré una recompensa, ¿quieres ser mas poderoso?

-Sí padre- Dije sin emoción aparente en mi cara- Quiero poder y de verdad lamento haber dudado, eso ha sido asquerosamente humano de mi parte...

-No te preocupes-Dijo Satán- Pronto te acostumbraras. Bueno, como iba diciendo te voy a recompensar pero antes quiero asegurar tu absoluta obediencia así que te voy a poner a prueba.

-¿Que quiere de mi,padre?- Dije ciertamente intrigado.

-En poco tiempo vamos a viajar a Assiah y después de que lo posea y hable con mis dos hijos mayores quiero que mates a tu hermano Yukio. Así conseguirás todos tus poderes ya que Samael selló una pequeña parte en su cuerpo ya que la Kurikara no podía contenerlos todos.

Abrí mis ojos sorprendido, acababa de decir mi padre no era moco de pavo, eso explicaba por qué Yukio podía aveces hablar con Kuro y también por que se hacía continuos chequeos médicos, y eso solo e hizo odiarlo más. ¿Por que el?¿ Tantas ganas tenían de ocultarlo? La verdad es que no se que ha sido lo que más me ha dolido, si la traición sin saber esto, o ahora que lo se e igualmente me ha traicionado.

El odio volvió a crecer en mí y volví a sentir la pulsera vibrar en mi muñeca.

- Lo mataré sin duda-Dije cabreado- Pagará por ocultarlo durante tanto tiempo. Pagará por hacerme daño. Por su traición.

Satán se rió y dijo

-Así me gusta. No dudes. Odia. Mata. Aniquila a los que te hagan daño. Pero aún debes seguir entrenando y aprendiendo. En un par de meses volveremos a ver que tal te va. Por ahora baja a las celdas a por tu castigo. No debes volver a dudar. Y hagas llamar a Lilith o a Dantalion para que te bajen.

-Sí padre- Dije y tras una suave reverencia salí del cuarto. Nunca me habría imaginado que las cosas serían así en Gehenna. Tampoco creí nunca llegar a esta situación. Y ahora estaba aquí, y nadie me mentía,me lo habían dicho todo gradualmente, y por una vez sentía que pertenecía a aquí.

Baje a las celdas sin dudarlo y allí Dantalion me esperaba.

-Me han dicho que te has cargado a 5 traidores pero que te tembló la mano con una chica- Comenzó Dantalion- La verdad es que me esperaba que dudases más, me habría gustado verlo pero tenía órdenes de esperarte aquí. Bueno. Hoy sera mas breve.

Dantalion fue fiel a su palabra y solo recibí latigazos y quemaduras. Y luego me dejaron irme a mi habitación, sin embargo esta vez nadie curo mis heridas ni se quedo conmigo. Y la verdad es que lo agradecí. Necesitaba pensar y cualquier persona seria condenadamente molesta en este momento.

Repase todos los últimos eventos de mi vida desde que descubrieron que era hijo de Satán y sinceramente cada vez estaba más seguro de la venganza, cada vez que recordaba sus caras, sus palabras frías, sus comentarios cortantes. Incluso sus golpes, sus miradas de odio, resentimiento, miedo y repulsión. Incluso la de mi hermano, quien hoy en día sigue ocultando cosas, un mentiroso, el rey de las mentiras.

Me quedé tumbado en la cama hasta que Morfeo me acogió en sus brazos.

Desperté porque alguien llamaba a mi puerta. Me dolía todo el cuerpo por las agujetas de ayer y la cabeza por pensar demasiado sobre el mismo tema. Me levanté y abrí la puerta para ver quien era y ví a una joven demonio vestida de sirvienta al otro lado.

-Joven amo- Dijo la chica- Ya es hora de que despierte. Su padre lo espera en la sala del trono.

Me sorprendí por la chica y le pregunté su nombre.

-Mi nombre es Lara-Dijo la chica e inclinó la cabeza- Seré su sirvienta a partir de hoy.

Sonreí internamente mientras la dejaba irse. La chica era bastante mona aunque carecía de habilidades para expresar emociones sería divertido jugar con ella.

Me sorprendí a mi mismo por mis propios pensamientos. Antes en Assiah no se me habría pasado por la cabeza en ningún momento jugar con otra persona como si no importase su vida, pero volví a recordar que allí yo era el juguete para los humanos y mi dolor de cabeza empeoró. Me pregunté si en Gehenna tenían algo para este tipo de dolores.

Me vestí con unos vaqueros negros que había en el fondo del armario y con una chaqueta de traje negra y una camiseta blanca con el símbolo de la puerta, la flor de loto en la estrella de 5 puntas en negro y fui hasta la sala del trono, allí estaban Lilith y Dantalion discutiendo frente a mi padre.

-Fuiste tan osado como para gritar mi nombre en público y ahora te atreves a entrar en mis dominios- Gritaba Lilith- ¿Esperas algo de compasión de mi parte estúpida cerilla?

-Estaba en mi derecho de llamarte, era necesario ¿te acuerdas?- Le respondió Dantalion- Además, ¿A quien te crees que llamas cerilla, angelito?

Ví a Lilith fruncir el ceño y los dos se colocaron en postura de ataque, hice ademán de detenerles cuando mi padre apareció a mi lado y me detuvo susurrándome al oído que me fijase bien en esto.

Dantalion fue el primero en abalanzarse sobre la chica demonio con su puño envuelto en fuego. Lilith lo esquivo fácilmente y se limitó a patearle en la espalda haciendo que Dantalion tuviese que hacer una ligera pirueta para no estrellarse contra el suelo. Dantalion se colocó la ropa y dijo.

-¿No vas a usar tus poderes?- La provocó- ¿Tan débil eres?

Sentí a mi padre tensarse y reírse suavemente y Lilith se comenzó a reír y Dantalion frunció el ceño

-Si tanto lo deseas los usaré. Pero entonces esta pelea va a acabar muy pronto.

Dantalion sonrió e invocó todo su poder haciendo que las paredes vibraron y sentí a mi padre poner un escudo alrededor de la estancia y de nosotros dos y me dijo que me fijase sobretodo en Lilith ya que casi nunca se veía esto.

Lilith cerró los ojos y una suave luz comenzó a envolverla.

-Oh luz sagrada-Comenzó a recitar- Yo como legionaria de Lucifer, ángel caído renegado de Dios reclamo mi herencia sagrada y la profano en nombre de mi Señor.

Dos alas negras se extendieron desde la espalda de la chica y su ropa cambió hasta ser un vestido sin mangas negro. Su cabello estaba suelto y sus ojos brillaban de un azul oscuro intenso.

Se elevó en el aire y se acercó hasta Dantalion que estaba en el sitio en shock. Le agarro de la capa y tras levantarlo lo estampó contra el suelo. Después de haber visto la apariencia de la chica uno no se acordaba de que era un demonio. La chica recitó tres versos y una espada negra apareció en su mano y ensarto a Dantalion pero antes de que Lilith hiciese nada mas, mi padre la agarró de la mano y la tumbó en el suelo. Deshizo los escudos y llamó a varias sirvientas que se llevaron a Dantalion herido y Lilith comenzó a gritar mientras su apariencia desaparecía

-Rin-Dijo mi padre-Esto es lo que pasa cuando algo tan puro como un ángel se profana, duele perder esa forma pura, pero también mantenerla, pero el poder que otorga ser ángel la hace superior a los demás.

Se llevaron a Lilith inconsciente a su cuarto y lo padre me mandó entrenar por mi cuenta y pensar en la lucha que acababa de ver. La verdad es que estaba a otro nivel. Y si esto solo era una pequeña parte de lo que podían hacer ya que Satán los limitaba, ¿Cuan grande es su poder?


Fin del capitulo, QUE OS HA PARECIDO? No es fácil para mi describir algunas escenas, y tampoco puedo forzar un cambio drástico de comportamiento por mucho que sea lo mas fácil, por eso no va a ser como Zas y ya es demonio solo, hay un tiempecito, sobretodo si no lo salvan antes.

Pronto aparecerá mi personaje mas, valga la ironía, favorito, si Yukio, yo le tengo cogida manía por el manga y lo siento si a alguno os gusta, yo lo respeto pero a mi no me gusta.

Bueno, aunque somos pocos hagamos piña y me comentáis que os ha parecido? No sabéis lo feliz que me hace recibir aunque sólo sea un, "me gusta tu historia" en los comentarios, es lo que mas me fomenta a escribir

Bueno no os molesto mas, supongo que subiré el 3 pronto vemos

Besos, Rika Regel