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¡Holo! .o./ Aprovecho el wi fi gratis de la biblioteca para publicar el Día Dos de la Jerza Week.
Gracias por el apoyo. QwQ
Disclaimer: Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima. Los temas son los proporcionados por la Jerza Week de Tumblr. La historia ―cursi y especulativa― es mía.
Referencias De Lectura:
Diálogo.
«Pensamientos»
Narración
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JERZA WEEK
―Tattoos―
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Se había alegrado mucho cuando el mensajero se aposentó en su cabeza.
En el momento en que Jellal se comunicó en la lácrima portátil y le indicó que la misión fue un éxito y que el pueblo ya podía salir de su refugio Erza fue embargada por dos emociones…
Felicidad y tristeza.
Ya no había razón para volver con ellos, o al menos por el momento. El plan era claro, Crime Sorcière partiría en el momento en que Jellal se comunicara con ella para indicarle el resultado de la misión, y por supuesto su destino era incierto.
Debían esconderse para permanecer a salvo.
Algo similar a lo que ellos dos hacían con sus sentimientos.
O eso era lo que ellos creían.
―Al menos quisiera darles esto ―miró la lácrima y la carta en su mano―, pero supongo que de esta manera podré verlos de nuevo… ―sonrió ante el pensamiento. Era la mañana del cuarto día desde que se separó de ellos «¿No habrán tenido ningún percance?» Se cuestionó de nuevo preocupada, y justo en ese instante sintió algo en su cabeza que comenzó a moverse de un lado a otro― ¡Oe! ―reclamó autoritaria y extendió su brazo para que el mensajero se subiese en él― ¿Un ángel de Sorano? ―emocionada al ver a uno de los mensajeros de la albina no tardó en tomarlo en sus manos hasta que éste se transformó en una pluma con un mensaje― Sígueme… ―susurró la única palabra escrita y sin dudarlo ni por un momento siguió a la blanquecina pluma.
Claro que nunca espero tener que caminar diez kilómetros en medio de la foresta.
―Vaya que saben esconderse… ―murmuró la mujer luego de apartar unas cuantas ramas que le impedían la visión del camino frente a ella.
―¿Erza? ―la mujer se detuvo de pronto ante la pregunta a la que en realidad el hombre dueño de la voz no necesitaba respuesta, ya que desde que a lo largo vio un retazo de su cabellera supo que era ella.
Ese color estaba grabado a la perfección en su retina.
―¿Qué haces aquí? ―el hombre de cabello azul parpadeó, aún incrédulo de encontrarse a la peli-escarlata en ese lugar.
―Je-Jellal… Yo… ―miró hacia la pluma para explicarse pero ésta se había escondido detrás de un árbol― Yo… ―frunció el ceño pero luego comprendió que él no había sido quien la había llamado―, estaba en una misión cerca de aquí… ―rió nerviosamente y se cruzó de brazos sobre su peto de armadura.
Su actuación improvisada fue pésima.
Pero él decidió no hacerle notar eso
―¿Una misión cerca? ―su vista periférica captó lo que se escondía detrás de uno de los árboles al frente de la mujer―. Por supuesto… ―«Sorano y sus juegos» Se guardó el pensamiento, ya luego le pediría cuentas a la verdadera culpable― Ya casi anochece y no encontrarás un lugar de descanso cerca ―y aunque sabía que no debería permitirse ese regalo que representaba la presencia de ella continuó― ¿Vienes a nuestro refugio provisional? Estoy seguro que estarán felices de verte.
Él lo estaba.
Más que cualquiera.
―Y-yo… no quisiera ser una molestia… ―ahora que se daba cuenta que Jellal no sabía de su visita se sentía mal.
Ella nunca le impondría su presencia a él.
―No lo eres, no para mí… ―carraspeó y miró hacia un árbol lejano―, no para mi gremio… Meredy estará emocionada, no pudiste probar su bebida pre y post batalla… ―agregó atropelladamente sin mirarla.
Siempre decía más de lo que debía decir.
Siempre revelaba más de lo que se debería permitir.
―Ya veo… ―ladeó la cabeza pensativa―, supongo que no debería desaprovechar esta… casualidad...
―Entonces será mejor que nos pongamos en marcha, debes de estar cansada ―con un gesto de la mano la invitó a caminar― ¿Llevas mucho caminando?
«Diez kilómetros en medio del bosque de montaña» pensó ―N-no mucho… ―dijo.
―¿No mucho? ―levantó una ceja mientras quitaba unas ramas para que ella pasase sin problemas― El pueblo más cercano está a cinco kilómetros…
―Oh, mira hace tiempo no veía esos árboles… ―señaló un árbol ―bastante común― de naranja ciruela con un exagerado gesto de admiración.
Jellal se aguantó una sonrisa.
―Sí, lástima que no estén en la época de frutos ―ya que la vio tan esforzada en cambiar el tema decidió dejarlo pasar, por su nerviosismo era obvio que había caminado más de cinco kilómetros.
Sorano tendría que darle una buena explicación.
La que pidió con solo un gesto del dedo índice de la mano cuando llegó al improvisado refugio de Crime Sorcière. Un refugio que contaba con dos tiendas de campaña, una fogata cerca de una pequeña cueva y un pequeño riachuelo que brillaba ante las llamas del fuego de la hoguera que calentaba lo que Richard revolvía mientras hablaba del amor como ingrediente principal al cocinar.
―¡Erza! ―la chica pelirosa corrió hacia ellos mientras Jellal se disculpaba y se iba a hablar con la albina al lado de una de las tiendas― ¡Me alegra mucho verte de nuevo! ―la tomó de la mano y se la llevó a la otra carpa más pequeña en la que la pelirroja supuso correctamente era la que compartía Meredy con Sorano.
―A mí también me alegra verte, Meredy ¿Cómo han estado? ¿Sufrieron algún percance durante la misión? ―preguntó mientras se sentaba en el lugar que la chica le indicaba sobre unas cobijas llenas de corazones.
―La misión fue perfecta, llegamos sin ser notados y el plan se dio justo como Jellal lo propuso en el papel ―sonrió orgullosa―, raramente las cosas no salen como él espera, es un gran estratega.
―Lo es… ―Erza se contagió de la sonrisa orgullosa de la pelirosa― de niño… ―se calló al darse cuenta que estaba por hablar de algo que tal vez él nunca había contado y ella no tenía derecho a revelar.
Aunque estuviese tan fresco en sus recuerdos.
Algo tatuado en su alma.
―¡Oh es verdad! ―Meredy no necesitaba preguntar que sucedía, su especialidad era entender a los demás sin necesidad de palabras así que cambió de tema― ¡Podré darte del chocolate especial de descanso tras la batalla!
―¿Chocolate especial de descanso tras la batalla? ―le miró emocionada de pronto.
―Sí…―se acercó a ella y le habló en tono confidencial―, en realidad es una receta secreta que me enseñó Ultear, ni siquiera Jellal la sabe.
―Ohhh~ ―realmente ponía atención extasiada por la historia del dulce liquido secreto.
―Ya verás, cuando Sawyer y Macbeth lleguen con las provisiones lo haré ―sonrió decidida―. Algún día quiero que Juvia y Gray también lo prueben, es un punto importante en mi lista.
Erza la miró con cariño.
Meredy era una persona genuinamente amorosa.
―Pero ―continuó la chica que parecía poseer una facilidad enorme para la plática―, ¿cómo nos encontraste? ―la miró picara― ¿Jellal te llamó con la lácrima? ―la pelirroja se camufló con su cabello― ¿Por eso llegaron juntos?
―N-no yo esto… ―avergonzada miró a las paredes de azulada tela impermeable de la carpa.
―Yo la guié ―la albina entró a la tienda con un puchero en la cara―, quería que Jellal nos dejara descansar más, pensé que si nos visitaba Erza no partiríamos tan pronto ―suspiró y le restó importancia con la mano―. Mis cálculos fallaron, el maestro ―imprecó sarcástica―, se dio cuenta…
―Sorano ―la regañó la pelirosa―, sabes que Jellal es cuidadoso por el bien de todos, permanecer más tiempo de lo establecido es riesgoso… ―Erza comenzó a sentirse una tonta por provocar tal cosa al seguir la pluma, debió de imaginar que eso no era cosa del azulado―. Y no es la primera vez que haces algo para retrasar el viaje…
―Y lo seguiré haciendo hasta que el maestro acepte usar una de nuestras fortalezas móviles ―se llevó las manos a la cadera― ¡Hasta Macbeth está de acuerdo!
―No creo que lo vuelvas a hacer, Jellal de seguro te lo acaba de dejar bien claro y cuando él hace eso sabes que no está jugando ―negó con la cabeza―, en realidad nunca juega ―volteó a mirar a la pelirroja que se sentía incomoda aún―. Erza, deberías hablar con él, tal vez se relaje un poco y decida participar una que otra vez en los juegos, Ultear decía que sería el primero de los tres en arrugarse…
Erza y Sorano rieron.
―Bueno, y por lo demás… ―miró a Sorano―, tus fortalezas móviles son muy llamativas, Macbeth te apoya porque él está de lado de todo lo que le permita dormir más y no podemos usarlas tampoco porque Erik se marea con los transportes.
―¡Bah! Erik debería de superarlo… ―se burló la albina―, de hecho creo que eso sería la mejor parte de viajar así… ―apuntó con maldad evidente.
―Sorano…
―Ya, ya… ―restó importancia con un gesto de los hombros―, ya el maestro me impuso la tortura.
―¿Tortura? ―preguntó la pelirroja incrédula de tal método en Jellal.
―Sí… ―la albina se acercó a ella― ¿Puedes creer que me dijo que no le permitirá a Sawyer que me compre cremas hidrantes por el siguiente mes y confiscará las de éste? ―la miró alarmada― ¿Cómo cree que voy a mantener mi piel sin ellas? ―Erza sintió una gota descender de su frente―. Y yo que solo le ayudé con… ―se calló y sonrió misteriosamente―. Bueno, el cielo siempre traerá venganza cuando afrentan la impoluta piel de sus ángeles… ―salió de la tienda luego de decir eso mientras Erza y Meredy se veían sin entender.
―La comida está lista… ―llamó Richard desde la entrada de la carpa―, y puse mucho amor en ella, ya verán…
Ambas se sonrieron y siguieron al hombre. La noche ya había caído y la fogata iluminada a los demás miembros de Crime Sorcière, aunque faltaban tres de ellos.
―¿Y los demás? ―preguntó la pelirroja.
―Macbeth y Sawyer no vendrán hasta mañana ―informó la pelirosa―, además de las provisiones tienen una misión de investigación, la capacidad de ralentización e invocación de vehículos de Sawyer y las ilusiones de Macbeth nos facilitan esas cosas ―Erza asintió en entendimiento― Y Erik… bueno, él raramente come con todos, de hecho suele comer por su cuenta, sabes… ―se acercó a Erza dispuesta a confesarle otro de los grandes secretos de Crime Sorcière y la pelirroja se inclinó dispuesta a escuchar lo que le diría― No le digas a nadie pero he notado que no es tan reacio a comer con nosotros cuando la comida la prepara Jellal… ―le hizo el signo de silencio con un dedo.
―¿La comida de Jellal? ―ahora sí que la curiosidad la dominaba.
―Sí ―continuó en un murmullo―, junto con Richard es él quien tiene el mejor sazón ―miró a todos lados antes de continuar―. Ellos no lo admiten pero en silencio compiten por ser el mejor…
Erza se aguantó una carcajada.
Era curioso, no le parecía extraño que una persona independiente y en constantes viajes como Jellal supiese cocinar o que no le gustase perder un reto, pero para ella era maravilloso saber que sus sospechas sobre él se concretaban.
Grabó con fuego esas nuevas cosas sobre él en su mente.
Y en el corazón también.
―¡Aquí chicas! ―las llamó Sorano con una sonrisa divertida de la que Erza no se percató por pensar en el azulado pero que Meredy sí, y aún así decidió seguir el juego y se sentó junto con la albina alrededor de la hoguera, justo enfrente de su líder azulado.
―¡Aquí tienen su comida! ―Richard les sirvió un platón de guiso y una hogaza de pan― ¡Verán como el amor siempre es el mejor ingrediente! ―disimuladamente miró al azulado.
Jellal elevó la comisura de la boca de manera casi imperceptible.
Erza entendió que estaba tomando las palabras de Richard como una incitación a la batalla culinaria.
Otro recuerdo que esculpir en su corazón.
―Sabes Erza ―comenzó la albina de manera casual―, siempre me dio curiosidad la marca de tu gremio…
―¿Curiosidad?
―Sí, ¿qué significa exactamente?
―Es un hada ―sonrió la mujer― y representa la búsqueda de algo que no se sabe si tendrá respuesta o no…
―¿Algo sin respuesta, eh? ¿No es algo de lo que se debería desistir? ―preguntó realmente interesada esta vez.
―No, porque siempre existe la posibilidad de… ―miró la fogata y soltó un suspiro― de obtener una respuesta ―Jellal comía en silenció pero prestaba atención a las palabras de la mujer―. Tal vez no la respuesta definitiva, pero sí una respuesta…
―¿Y sí no es la respuesta que esperabas?
―Una respuesta trae más preguntas luego de ser contestada ―se subió la corta manga de su camisa interior negra―. Fairy Tail fue fundado bajo la premisa de la búsqueda de las hadas ¿Las hadas tienen cola? Esa fue la pregunta de la Primera ―sonrió―, pero no era la única. Solo es la primera de las tantas preguntas que esa búsqueda ha desatado. Una aventura eterna, eso es lo que llevamos tatuado en el corazón más que en nuestros cuerpos todos los miembros del Fairy Tail ―se dio cuenta que todos la miraban y se sonrojó―, pe-pero… no creo que sea algo exclusivo de nosotros, es decir…
―La vida y el amor es la gran aventura ―continuó Richard por ella―, creo que eso también lo llevamos tatuado nosotros en nuestros corazones aunque nuestro cuestionamiento sea la redención verdadera…
―Sí ―Erza le sonrió―, mientras den lo mejor de ustedes mismos estarán viviendo bajo la premisa de la aventura eterna, no importa cuál sea la pregunta mientras caminen de frente en busca de su respuesta.
Luego de eso comieron en silencio un rato.
Solo un rato.
―Erza ―volvió a llamarla la albina― ¿Por qué escogiste ese color?
―Y-yo… ―la mujer miró a Jellal por solo un fragmento de segundo pero fue suficiente para evidenciar la razón a todos los presentes―, no… no recuerdo…
―Ya veo… ―Sorano se regocijó ante el bochorno del azulado que casi se atraganta con el pan y decidió continuar en honor a sus cremas de belleza que serían confiscadas―, es curioso, es parecido al cabello de nuestro maestro ―la poderosa Titania se sintió cohibida y miró al suelo.
―Sorano ―serio, la llamó a la orden el peliazul enfrentando su mirada traviesa y vengativa ante la luz de la hoguera.
―¡Oh! ―continuó ella con una sonrisa de desentendida y con una falsa cara de sorpresa repentina― Ahora me doy cuenta, el tatuaje de Jellal es rojo… ―miró a la maga del re-equip que levantó la mirada al escuchar eso.
―Rojo no, escarlata… ―corrigió Meredy de manera automática porque eso era lo que Jellal les había dicho a ellas cuando le preguntaron sobre el tatuaje, pero enseguida se dio cuenta lo que eso causó en Jellal y en Erza.
Al parecer ambos encontraban el suelo la mar de interesante.
―Buen punto, Mer… ―la albina sonrió victoriosa―. El tatuaje del destino escarlata… ¿No crees que es curioso, Erza… ―se llevó un trozo de pan a la boca antes de añadir― Scarlet?
Erza no respondió.
Pero solo Jellal se dio cuenta de la sonrisa imperceptible en su rostro.
―Es amor… ―fue el susurro emocionado de Richard que todos escucharon.
«Lo es…»
Fue un pensamiento que uno de los involucrados se guardó.
…¿O tal vez fueron los dos?…
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¿Review?
:D Significan mucho. Sois el ánimo para seguir D:
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Rincón De La Escritora En Proceso:
Palabra Dos:
Tattoos: Tatuajes.
Con este tema ―además de la obviedad de usar los tatuajes de ambos xD― quería exponer momentos, recuerdos y vivencias que quedan impregnados, inscritos, esculpidos, grabados y tatuados en la mente y el corazón. Momentos y descubrimientos que no importe lo que pase, siempre persistirán.
Editado: Como por ejemplo que el director de carrera me acaba de felicitar por estar estudiando en la biblioteca a pesar que ya terminaron los exámenes cuando en realidad estoy usando el wi-fi gratis para publicar esto porque luego de la presentación de un trabajo ―en una hora y media― me voy a celebrar con mis compañeros la libertad. 7u7)r Un momento para contar a futuras generaciones (?) YOLO. xD
Por si no lo han notado estoy haciendo de Sawyer el recadero de Crime Sorcière. xD Toda organización debe tener sus jerarquías y un recadero es vital. EwE)s
PD: El árbol de naranja ciruela no existe. Mashima Sensei siempre mezcla cosas, como el mango estrella. xD
Agradecimientos:
Adorables reviewistas con cuenta:
FletchS
Alicia Melo Angel29
LightBlue17
Keila Scarlet
Adorables reviewistas sin cuenta:
BlueMoonDaughter: ¡Oh, que lindo nick! *w*Sí, estoy tan feliz por eso, la semana Jerza cayó en los días de libertad… ¡Es el destino! Fanarts y fanfics para llenarnos de Jerza… ¡Es tan hermoso! *corazones*
Te entiendo, es difícil para mí escribir en canon debido a la negación de Jellal, xD no puedo avanzar realmente con ellos, por eso estoy usando a Crime Sorcière para ayudarme con la atmósfera y con el ligero avance. QwQ
Yo adoro a Erik. xD Creo que es uno de mis favs, y amo el BrOTP de él con Jellal. 7u7 Creo que ambos se parecen. xDD
En otro de los caps MacBeth usará sus trucos. :x Si Ultear estuviese allí encierra a Jellal con Erza hasta que se confiese. xDDDD
Gracias mil por leer. *w*/ ¡Beshos!
PD: Gracias por el review en Lemon Pie. Me alegra que te gustase. O3O
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¡Por un mundo con más JERZA!
Gracias por leer y comentar.
¡Adieu!
.o./
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