Oculto y encontrados

¿Por qué no salen las cosas como espero? puede ser, porque pasé por alto muchos detalles que por insignificantes que fueran, me costaron el secuestro y la subasta de Katniss por parte de la serpiente. Y ahora me encuentro oculto en un aya de bayas que se encuentra cerca del Capitolio, luego de un difícil viaje de tres meses a través de los demás Distritos. Conque las cosas se pondrán muy feas de aquí en adelante, y esto es, porque el Capitolio está más opresor que nunca.

Ahora, mi misión es infiltrarme en los aposentos del Capitolio, llegar a su centro y rescatar a esa mujer tan especial para mi. Banjo mi investidura he de ser precavido para no levantar sospechas, de lo contrario seré ejecutado de la peor forma posible.

Pasa el tiempo, solo sé que Katniss Everdeen fue subastada por el equivalente a alimento para Panem durante 10 años. El desconocido comprador debe ser muy rico, pero cuando lo observé estaba vestido como pordiosero. Es más, puedo decir que su riqueza es su pobreza, puede ser rico en bienes materiales, pero pobre a la hora de ser ético y buscar el amor. Temo por Katniss, pero también estaban Glimmer, Annie, incluso la temible y combativa Johanna Mason. Ellas están en manos de desconocidos que pueden hacer cualquier cosa.

Algo importante es lo siguiente. Estoy desnudo, sí desnudo, debido que escapé de la batalla acontecida tres meses atrás, me encuentro escondido en un aya de bayas, obviamente como las buenas bayas. Sigo pensando en las medidas que debo tomar en esta situación, me pregunto porqué Gale, Peeta y los demás no aparecen. Puede ser que ellos y otros sean objetivo militar por traicionar al Capitolio al estar aliados con el Distrito 13 y los militares de mi mundo. A propósito, mi pasaporte con sus visas fueron confiscados cuando me sacaron de la oficina de Snow ¿De qué causas se habla? Tal vez vieron un rebelde en potencia y eso por esto que no me permiten salir de su país.

A pesar de solo ser un turista me doy cuenta que aquí las cosas son muy distintas, la serpiente puede hacer lo que le venga en gana y nadie es capaz de desafiar su poder. Solo queda esperar el momento adecuado para iniciar la tercera rebelión. La verdad no estoy seguro cómo pude llegar al Capitolio nuevamente, seguramente el conjuro de aparición funcionó, de repente veo algo impactante. Las paredes blancas están decoradas con cadenas de oro, las cadenas son gruesas y en ellas hay una mujer con una trenza negra detrás.

Asustado saco mi varita mágica y con un conjuro suelto las pesadas cadenas que apretaban las extremidades, cuando hago esto, la chica cae al suelo haciendo un estruendo ¡rayos, se me olvidó silenciar el lugar! Posteriormente la alarma suena y desaparecemos del lugar como alma que lleva el diablo.

Meses después nos encontramos en el Distrito 12, este está muy vigilado, así que Katniss y yo nos alojamos en los árboles del bosque cercano, vivimos de los pocos animales que cazamos. Ella caza con su arco y yo lo hago con magia. En uno de nuestros recorridos ella empieza la conversación con lo siguiente.

–Sé que eres mago por las demostraciones que has realizado, pero me gustaría saber ¿Como haces para ser mago?

En el tiempo que llevo en este mundo nadie me había hecho esta pregunta, así que respondo.

–Mira Niss, la verdad no tienes un método para serlo.

–¿Que quieres decir con eso Brasilia? –Contrapregunta Katniss con cara neutra. Pareciese que no soporta esperar, quiere respuestas o actos rápidos.

–Lo que quiero decir, es que no puedes hacerte mago, porque naces mago –-respondo. Katniss me exhorta a seguir, así que continuo. –Por ejemplo mis padres son magos, por lo que generalmente se nace mago o bruja, según el género de la persona.

Continuamos caminando por el bosque, en específico por un camino de tierra en medio del mismo, eso no me parece normal.

–Creo que este camino es hecho artificialmente, no sé para qué, pero en la naturaleza un bosque no se separa de manera brusca.

Katniss dice con miedo y no se equivoca. Un aparato que vibre gran parte de la vista se asoma ante nosotros con dos cañones, nosotros tratamos de ocultarnos, pero uno de estos cañones dispara una red que atrapa a la gente. Según lo leído en Los Juegos del Hambre, dos personas fueron atrapadas por el Capitolio, cuando estos se dirigían al Distrito 13, que en ese momento era un mito. Me hace recordar el destino que corremos si nos atrapan.

Sin embargo Katniss y yo no cedemos, a tal punto que saco mi minimetralleta y disparo contra la nave, en respuesta recibo disparos, Katniss y yo salimos corriendo dentro de los bosques esperando huir de los Capitolinos. Una vez que se cansan de buscarnos se van, seguimos caminando y con mi brújula y un mapa llegamos, nos ubicamos en un área donde hay restos de un complejo, solo sé que el número 13 destaca entre los destrozos.

-Oh, ya veo, así que esto era lo que quedaba del Distrito 13, el cual se dedicaba a la tecnología nuclear.

–Vamos a ver–. Digo.

Katniss no se opone y seguimos por los destrozos, mediante mi magia los alejo abriendo paso hacia una puerta, cuando intento abrirla no funciona, ni si quiera con magia.

Luego de nuestra pequeña expedición volvemos al bosque cercano a su hogar, pero el regreso no es el esperado. Varios camiones con el símbolo del Capitolio, sumados a cientos o miles de soldados nos acorralan, entonces sopesando nuestras opciones no hay otra alternativa que entregarnos. Por más que sea un mago experto en combate no me arriesgo a perder por inferioridad numérica. Pero Katniss no es de las personas que se rinden y sin que nadie lo supiera, lanza un flechazo a uno de los soldados presentes.

En este momento somos impactados por cientos o miles de descargas eléctricas que fácilmente pudieron matarnos, pero estas daban un dolor impresionante, era como si navajas calientes atravesaran nuestras entrañas.

Aquella niña que estaba conmigo en un cuarto oscuro y helado, a quien escuchaba gritar por las noches, a quien torturaban varias veces para saber ciertos datos estaba acompañada por dos hombres de negro, paseaba por la calle con su vestido rojo, medias veladas negras y su trenza característica. Quiero sacarla de allí, pero los hombres están armados hasta los dientes y quizá hayan más de ellos escondidos, eso lo debo tener en cuenta.