Ohayo personitas kawaiii… estaba tan emocionada que no pude evitar subir otro capítulo más de esta hermosa serie… muchas gracias a .7 por su review… mentalmente prometí subir el siguiente capítulo cuando tuviera un review ^^ arigatou gozaimasu
Como siempre, Naruto y su hermoso mundo ninja no me perteneces sino al enorme Kishi~sensei
Chapter 2: "esta es mi vida… Naruto Uzumaki"
Todos los días era algo nuevo que aprender y que descubrir… a pesar de las múltiples tareas que le dejaban sus padres, era de esperarse, el haber nacido en una de las familias más importantes del mundo lo ponían en el ojo del huracán todo los días, pero eso no evitaba que Naruto Uzumaki creciera como un niño normal…. Excepto por las clases particulares de música, idiomas, historia, geografía, fisicoquímica, etiqueta, cultura… está bien! Naruto no era un niño normal… y su lado hiperactivo no se lo hacía más fácil.
-Naruto! ¿Cuántas veces tengo que decirte que no saltes arriba del piano? Tu profesora me hablo muy molesta para contármelo- Kushina, no comprendía lo complicado que podía ser su retoño.
-pero mamá…-Naruto trataba de defenderse
-pero nada! ¿Qué quieres que haga para que te controles un poco? Juro que si vuelvo a recibir una queja de parte de tus profesores, te quedaras encerrado en tu habitación y no saldrás hasta que la humanidad desaparezca- gritaba Kushina con una cara de pocos amigos, que helo la sangre de su pequeño hijo.
-no seas tan dura con Naruto, amor-Minato trataba de tranquilizar a su mujer, aunque en su expresión se podía ver que casi nunca lograba ganarle, Minato busco la mirada de su hijo para poder transmitirle que lo mejor era no pelear con su madre.
-lo siento mamá, pero las clases de esa mujer son muy aburridas… no soporto que me trate como un estúpido! Esta más que claro que la "única" pieza que ella conoce ya la se… solo sigue aquí para sacarte dinero- era cierto! Esa mujer llevaba 3 meses enseñándole la novena sinfonía de Beethoven solo para sacarle dinero a la familia Namikaze Uzumaki.
-entonces… la que nunca va a volver a ver la luz del sol será esa mujer, tratar a mi pobre bebé de ese modo es imperdonable- Kushina aspiraba enojo por cada poro de su piel.
-mi vida, tranquilízate, déjalo todo en mis mano- dijo Minato viendo a su mujer a los ojos, para infundirle seguridad.
Y es que así era la familia Namikaze Uzumaki… la cabeza de la familia es Minato Namikaze un hombre rubio de ojos azul cielo y una sonrisa que derrite hasta el mas gigantesco Aitziber que hundió al Titanic, no está de más incluir que en sus tiempos mosos era el hombre más codiciado de todo el mundo ya que su familia contaba con el poder suficiente para dirigir una nación como Japón pero pese a tener demasiado poder el siempre fue una persona muy humilde, que siempre veía lo mejor de las personas y que siempre tomaba las mejores decisiones pero sobre todo con un enorme corazón. Ese es Minato Namikaze, el cual pese a toda lógica se enamoro de Kushina Uzumaki, la hija de los guardias de seguridad de su palacio… Kushina Uzumaki es una mujer muy hermosa con una sedosa cabellera roja y un carácter de los mil demonios, una persona muy recta y sobre todo muy sobreprotectora que odia las injusticias, que daría su vida por su familia a toda costa.
El padre de Kushina era el guardia número uno del padre de Minato, y como era de esperarse, la entreno lo suficientemente bien como para volverse la escolta de Minato cuando entro a la primaria… ella no podía creer que su amigo de juegos, ahora era su protegido… pero lo había jurado, había jurado su vida para salvar la de él si eso era preciso.
Los años pasaron, la educación de Kushina fue a la par de Minato, el padre de este le pagaba las clases para que en ningún momento su hijo estuviera desprotegido, todas las mujeres estaban celosas de ella por la cercanía que tenia con Minato, pero a ellos no les importaba, eran felices con la compañía del otro, sabiendo que su amistad era verdadera y no por compromiso.
Un buen día, cuanto tenían 16 años de edad, mientras caminaban hacía el palacio, Minato no pudo mas… tomo a Kushina de la mano y antes de esperar su reacción le robo un beso en los labios, él ya no podía seguir ocultando lo que por tanto tiempo sintió por su mejor amiga.
Antes de que pudiera reaccionar, un fuerte golpe lo saco volando por los cielos… al reaccionar, no paraba de reír, por supuesto que esperaba esa reacción de la mujer que amaba… llevaba toda una vida conociéndola como para sorprenderse por eso. Desde ese entonces ella evitaba estar con él a toda costa, y como era de esperarse Minato lo presintió.
Un buen día, utilizando un poco de su influencia (cosa que muy rara vez utilizaba, odiaba sentir que con una simple orden cualquiera podía postrarse a sus pies… pero era necesario) mando llamar a Kushina a su despacho.
-Kushina… tenemos que hablar- Minato no encontraba las palabras para componer lo que había hecho
-que es lo que necesita Sr. Namikaze… su vida no está en peligro, por lo que no veo la necesidad de estar aquí- sin más que decir, Kushina dio media vuelta para marcharse.
-Kushina, mi vida si está en peligro… por qué no se qué haría sin ti, no sé qué haría si no te tuviera cerca –Minato buscaba las mejores palabras para expresar todo lo que sentía –dime Kushina… si no soportas estar a mi lado, no te forzare a nada, prometo no molestarte más… necesito saber de tus labios que no sientes lo mismo que yo…
Sus palabras fueron interrumpidas por el llanto de su mejor amiga, algo que nunca había visto en ella, poco a poco se acerco y la abrazo esperando en cualquier momento que ella reaccionara y lo mandara lejos con uno de sus golpes pero esto no ocurrió.
-eres un idiota lo sabías! –sollozo Kushina escondiendo su cara en el pecho de Minato.
-sí, pero soy un idiota que te ama con locura –Minato no sabía si eso era bueno o era malo, no sabía cuál iba a ser su siguiente movimiento.
-y lo peor de todo, es que yo soy más idiota que tú!- Kushina coloco sus brazos en la cintura de Minato para poder tenerlo más cerca – pero esto no puede ser… tu eres alguien que nació en una cuna de oro, no puedes estar con una persona que no vale nada, lo siento Minato… lo nuestro simplemente no puede ser…
Y antes de que Minato dijera algo, ella salió del despacho azotando la puerta, eso había dejado a Minato en shock…. Entonces ella sentía lo mismo que él, pero su estúpido sentido de la razón no la dejaba ser feliz, el no cabía de felicidad. Ahora encontraba una razón por la que luchar y no algo que simplemente con una orden le era entregado a sus manos… porque eso era lo que tenia Minato Namikaze nunca se daba por vencido y mucho menos sabiendo que era correspondido.
A la semana siguiente se celebro una fiesta en el palacio Namikaze, muchas personas influyentes estaban reunidas ahí, por ello la seguridad en el palacio fue mayor que otras veces, todos estaban reunidos para felicitar el excelente trabajo que había hecho el primogénito de los Namikaze al hacer tratos con otros países. Pero también era una fiesta para buscar prometida y eso ya lo sabía muy bien Minato…
Después del brindis, Minato tomo el podio y todos guardaron silencio…
-muchísimas gracias por estar hoy presentes y sobre todo por su apoyo en nuestra empresa, que sin la ayuda de ustedes no sería posible –Minato tenía un encanto, que cualquier palabra que saliera de sus labios era tomada como cierta –sé que muchos están reunidos aquí para presentarme a sus hijas y eso me halaga sobremanera, pero quiero comunicarles que…
Por dios! Por dios! Minato cometerá una estupidez- pensaba Kushina mientras corría a toda velocidad para callarlo y que mantuviera la boca cerrada-.
Cuando menos lo espero, un fuerte golpe lo derribo al suelo, Kushina lo había golpeado tan fuerte que al darse cuenta todos los invitados la observaban.
-lo siento mucho, el Sr. Namikaze no se encuentra bien, creo que esta resfriado… todo lo que dice son delirios por la temperatura que tiene… etto… creo que será conveniente que me lo lleve…
-contigo, me iría hasta el mismo infierno- Minato como pudo, se levanto y tomo a Kushina por los hombros
-suéltame baka! No lo escuchen, esta delirando- Kushina se sentía desfallecer
-creo que mi plan funciono, por lo menos te tengo cerca… Padre, tengo algo importante que decir… yo amo a esta mujer, la amo con todo mi ser, y si no lo aceptas ten por seguro que dejare el apellido Namikaze, porque lo que más me importa es mi felicidad.
-no lo escuche Sr. Namikaze, este chico esta delirando- el color de las mejillas de Kushina se igualaba al color de su cabello
Hahahahahahahaha hahahahahahah – la risa del padre de Minato se escucho por todo el salón –hahahah creo que ya era hora que lo hicieran público ¿Por qué tuvieron que obligarme a hacer una "fiesta de compromiso" para que lo dieran a la luz? Antes de morir, quiero nietos…
-pero Sr. Yo… yoo.. yo soy una simple mujer que no tiene nada que afrecerle a Minato, no tengo riquezas, mi prestigio, no tengo nada señor –la voz de Kushina era apenas audible.
-¿a ti te importa eso Minato? –pregunto su padre viéndolo a los ojos
-por supuesto que no, ¿no acabo de decir que si no aceptas a esta mujer a mi lado dejaría el apellido? –Ahora Minato miraba a Kushina –no lo entiendes, no soy nada sin ti-.
-te conozco muy bien hija mía, es cierto lo que dices… no tienes riquezas, ni poder… pero tienes un enorme corazón, haz salvado a mi hijo millones de veces no solo del peligro sino también de su idiotez, decisiones bien tomadas que hizo gracias a tu consejo, eres su mano derecha y no creo nadie mejor para el que tu- proclamaba el padre de Minato a todo pulmón.
-Etto… pero yo… no lo sé…- era la primera vez que Kushina sentía ganas de desmallarse.
-te lo volveré a preguntar ¿sientes lo mismo que yo siento por ti, Kushina? –Minato la miraba tan intensamente que ella no podía dirigir su mirada a otro lado.
-si… claro que te amo baka!-.
Desde ese día, Minato y Kushina eran inseparables, el padre de Minato al poco tiempo dejo todo en manos de su hijo y de su nueva nuera… a los pocos años la llegada del pequeño Naruto alegro su existencia.
Naruto era un chico hiperactivo, con una sonrisa tan angelical como la de su padre pero un genio como el de su madre. Lo mejor de cada uno estaba presente en ese pequeño ser.
La vida de Naruto no fue nada fácil, siempre tenía que estar vigilado, muchas personas querían ver caer al imperio Namikaze Uzumaki… pero nada de esto era posible, contaban con el mejor equipo de guardaespaldas del mundo.
Gracias a su entrenamiento, Kushina no perdió el tiempo y volvió a Naruto un experto en artes marciales… al igual que su padre, Naruto odiaba ser tratado diferente por tener dinero, por lo que eran contados con los dedos la cantidad de amigos verdaderos que tenía.
Arto de vivir dentro del palacio, cuando estaba a punto de entrar a la secundaria, Naruto les pidió a sus padres asistir a una escuela normal, era lo suficientemente grande para cuidarse solo y para convivir con demás personas. Al principio sus padres no estaban de acuerdo, pero él era un Namikaze Uzumaki… nadie podría detenerlo cuando tomaba una decisión.
Pese a ser un poco introvertido, Naruto siempre hacía caso de sus padres, simplemente porque los amaba y porque sabía que todas las decisiones que tomaban eran por su bien.
Cuando Naruto estaba por entrar a la preparatoria, recibió una llamaba de su madre, que se encontraba en Japón…
-Naruto, tengo algo importante que decirte…. Tu padre acaba de hacer unos excelentes negocios aquí en Japón y necesito que te hagas responsable de ellos, sé que es mucho pedir mi amor, pero confió en ti y ten por seguro que no por ello dejaras tu vida de lado… asistirás a la mejor escuela de Japón y convivirás con quien tú quieras, por favor mi cielo, ¿cuento contigo? –Kushina sabía que lo que le pedía a su hijo era muy difícil pero era su única opción, a pesar de lo caótico que podía llegar a ser, Naruto siempre cumplía con su deber, era momento de ver si cumplía con lo necesario para poder tener ese tipo de responsabilidades.
-está bien Mamá. No tienes que rogarme tanto, si tu y papá me necesitan, ten por seguro que los ayudare… pero no te diré que me encanta la idea, todos mis amigos están aquí… además, los japoneses son muy raros… y como acabas de decir, si me voy a Japón… haré lo que quiera…
-siempre y cuando no pongas tu vida en peligro… ¿está bien jovencito? Todavía no olvido lo que haces con esa motocicleta que tanto amas… ¿y si algún día llega a fallar? Y ¿si tu cabeza sale volando por los cielo?... ¿qué haré sin mi pobre bebé? –a Kushina empezaba a cortársele la voz.
-está bien mamá, prometo portarme bien… como vez, yo soy Naruto Uzumaki… un hueso duro de roer, si llegara a pasarme algo, puedo decir que he vivido muy bien, no me arrepiento de nada…
-Naruto Namikaze Uzumaki… si buscas tranquilizarme, créeme que no lo estas logrando…. Cuando te vea y sientas mi puño espero que tus palabras sean las mismas….
Antes de que su madre se enojara mas, Naruto colgó el teléfono, era divertido hacer enojar a su mamá pero cuando ella se lo tomaba en serio podía ser muy aterradora.
Poco después, Naruto ya se encontraba dentro de su get privado rumbo a Japón, el amaba descubrir cosas nuevas… y vivir en otro país era algo digno de descubrir… el estaba super ansioso de ver las maravillas que la tierra del sol naciente le deparaban.
Gomen ne si me extendí mucho en como estuvieron juntos Kushina y Minato… pero es que amo mucho esta pareja, cuando menos le creí casi todo el capitulo se trataba de ellos, espero les haya gustado ^^ saben que todos sus reviews son bienvenidos, cualquier duda, aclaración o circunstancia será resuelta… si quieren la continuación déjenlo en los comentarios.
También quiero agradecer a todos aquellos que me leen y no dejan un review, sé que muchos no tienen cuenta y por ello no pueden dejar uno, pero por cada lectura una sonrisa aparece en mis labios J muchísimas gracias.
Sin más por el momento… Ja ne!
