Zoro intento llegar por si solo a la plaza, pero no lo consiguió hasta que Ace lo llevó a la plaza.
-Aún no lo entiendo, ¿Cómo es que no te pierdes para llegar a tu casa?
-Mi padre me obligó a memorizar cada detalle para no equivocarme al llegar a mi casa. Por eso es el único lugar por el que no me pierdo.
-Joder vaya con tu padre. Pues menos mal que estaba yo aquí que si no, no llegabas en tu puta vida.
-Ya, bueno ya llegamos. Mira ahí están Nami y los demás.
La plaza era una plaza circular en cuyo centro había una fuente de 6 metros de diámetro con unos peces echando agua. Nami y Luffy se encontraban sentados en uno de los bancos con Sanji detrás piropeando a Nami que no le hacía ni caso. Zoro y Ace los saludaron desde allí y se acercaron. Nami se levantó y le dio un golpe en la cabeza.
-¡Llegáis 10 minutos tarde! ¿Tenéis alguna excusa?
-Sí, el gilipollas este se creía que sabía cómo llegar y al final en vez de acercarnos nos hemos alejado aún más.
-Oye que tú podrías haber dicho que sabías dónde estaba desde el principio.
-Es que te veía tan emocionado…
-¡Ni emocionado ni leches! Que encima me he llevado un buen chichón en la cabeza de la bruja esta.
-¡Eh, cabeza de melón! A Nami ni la insultas, eh-gritó Sanji.
-¡Qué si pesado! Bueno vámonos a la nueva discoteca esa.
-Seguirme-ordenó Nami.
Todos siguieron a Nami hasta llegar a la nueva discoteca que estaba llenísima. Saludaron al portero, enseñaron sus Dnis y entraron. La música estaba a todo volumen y todo el mundo bailaba con mucha energía. Evitaron a algunos borrachos y se sentaron en unos sillones.
-¡Sí que hay gente hoy!-dijo Luffy entusiasmado.
-La verdad es que sí-afirmó Zoro.
-Bueno vamos a bailar-dijo Nami.
Se levantaron y comenzaron a bailar. La bebida comenzó a hacer efecto y un tío comenzó a perrear con Nami, mientras tanto Ace se echaba encima de Zoro e intentaba besarlo. Sanji vio al tío que intentaba liarse con Nami y lo apartó de una patada. Nami se quejó, pero Sanji no le hizo caso y comenzó a pelearse con el tío que ya se había levantado. Ace consiguió aprisionar a Zoro contra la pared cogiéndolo de las manos y poniéndolas sobre la pared.
-Venga Zoro, te quiero por favor déjame que te bese.
-Solo estás borracho y aquí no que hay demasiada gente-dijo Zoro al ver que un par de personas lo miraban.
-Me da igual te voy a besar quieras o no-dijo acercándose a los labios de Zoro.
-¡No!
Pero ya era demasiado tarde. Ace besó a Zoro y no se pudo resistir encima el alcohol no ayudaba para nada. Ace comenzó el beso lento, compartiendo el sabor del alcohol con Zoro. Empezó a meter su lengua y recorrió toda la cavidad de Zoro, pero él no se quedó atrás. Juntó su lengua con la de Ace y comenzaron un baile con sus lenguas. De repente Zoro sintió que alguien lo hablaba en su mente, pero era más como un gruñido. Apartó a Ace y se concentró en ese sonido. Supuso que provenía de fuera.
-Lo siento Ace tengo que irme. Luego te llamo.
Salió de la discoteca corriendo antes de que Ace lo alcanzase. Nada más salir notó que el gruñido aumentaba y entonces lo vio o creyó verlo. Había algo sobre la fuente. Era como una mancha de oscuridad con millones de tentáculos y si lo hubiera podido ver bien, una boca enorme. Parecía intentar agarrar algo con sus tentáculos y ese algo siempre escapaba y cada vez cortaba un tentáculo más. Se fijó mejor y vio a un chico con el pelo naranja, vestido con un kimono negro y blandiendo una espada.
-¡Pero si es Ichigo! Tengo que ir a ayudarle-exclamó Zoro corriendo en dirección a Ichigo.
Ichigo se fijó en él y se distrajo durante un momento y en ese mismo instante el monstruo aprovechó para agarrarlo con uno de sus tentáculos y dejarlo atrapado haciendo que dejara caer su espada.
-¡Cabrón has cortado casi todos mis tentáculos! Qué pena que aún me queden los suficientes para hacerte sufrir-y dicho esto dirigió uno de sus tentáculos a la boca de Ichigo, otro lo metió por dentro del kimono mientras lo iba deshaciendo y con uno más se metió por dentro del kimono hacia las partes de Ichigo- lámelo… Sé que te gusta así que no pongas esa cara.
-¡NGHNNN!-replicó Ichigo con el tentáculo aún en la boca.
"Mierda tengo que ayudarle" pensó Zoro y se fijó en la espada que estaba en el suelo. Fue hacia ella y la cogió sintiendo todo su poder. Como si supiera usarla de toda la vida hizo un movimiento rápido cargando toda su energía y salió un corte de viento disparado en el aire hacia los tentáculos del monstruo. Estos se cortaron y soltaron a Ichigo que fue a parar a los brazos de Zoro antes de que cayera al suelo. Ichigo lo miró cuando lo cogió y Zoro vio en qué estado estaba. La parte de arriba estaba completamente desnuda y sudorosa al igual que la cara que estaba sonrojada. Observó su cuerpo y vio que tenía músculos no tanto como él, pero un poco menos. Entonces se fijó en lo cerca que estaban sus caras y encima sus labios parecían atraerlo enormemente. 10 centímetros, 5cm, 1cm y justo cuando iba a besarlo un tentáculo lo agarró por la barriga y lo elevó en el aire.
-¡Zoro!-gritó Ichigo. Rápidamente cogió la espada y se dispuso a atacarlo.
-Hijo de puta… ¿Creías que saldrías impune habiéndome cortado todos esos tentáculos? Ahora vas a sufrir-dijo y con uno de sus tentáculos agarró la camiseta de Zoro y la rompió-Menudo cuerpo tienes chaval, pero bueno dejemos eso para después.
El monstruo abrió la boca y escupió su saliva sobre Zoro empapándolo completamente.
-¡Qué asco! ¿¡Que me has hecho!?
-Te he echado una maldición con mi saliva. Te explicaría de qué trata, pero no sería tan divertidooooo ¡AGHHHH! ¿CÓMO TE ATREVES?-gritó furioso el monstruo.
Zoro lo contempló y vio que tenía un corte enorme y una parte de la boca colgando. La espada volvió a cortar y se llevó todos los tentáculos. El siguiente corte fue el definitivo y el monstruo se desvaneció. Zoro cayó envuelto en toda la saliva y sin camiseta. De repente sintió como que la piel se le erizaba y vio que en la mano izquierda empezaba a borbotear un líquido negro que lo fue recorriendo del brazo a la espalda y de la espalda al otro brazo. Lo último que recordó fue la mirada de Ichigo y su rostro cansado…
-¡Eh, Zoro despierta de una vez hemos llegado a tu casa y como sigas así voy a acabar totalmente pegajoso!
Zoro abrió los ojos lentamente y se encontró a si mismo encima de Ace con sus brazos alrededor de su cuello y sus piernas agarradas por las manos de Ace. Quiso bajarse, pero no encontró las fuerzas para hacerlo.
-Te encontramos durmiendo sin camiseta en la plaza. Y estabas rodeado por un líquido muy pegajoso. Menos mal que llegamos en ese momento, porque si no ahora mismo podrías estar en la casa de algún violador o algo parecido. Por cierto, ¿dónde te has hecho un tatuaje tan sexy?
-¿Tatuaje? ¿A qué te refieres?
-Pues al tatuaje que llevas, a cual sino iba a ser.
Zoro se acercó al espejo y cuando se vio pegó un salto. En la muñeca del brazo izquierdo tenía un corazón con unas cintas alrededor. Luego las cintas seguían por el brazo hasta pasar por el pecho y acabar en otro corazón aún más grande para otra vez pasar al brazo contrario hasta la muñeca donde había otro corazón exactamente igual.
-Y mírate la espalda.
Zoro se giró y vio de reojo que tenía dibujadas unas alas blancas en su espalda.
-Debes ser muy olvidadizo para no acordarte de donde te hiciste un tatuaje así.
"Tal vez fuera aquel monstruo… ¡Anda, es verdad! ¡Qué Ichigo estaba ahí! Tendré que preguntarle mañana sobre esto" pensó Zoro mientras se iba a su cuarto. Ace lo siguió y se quitó la ropa hasta quedar en los calzoncillos apretados negros que él tiene. Zoro se bajó los pantalones quedándose en sus boxers verdes y mientras lo hacía sintío la mirada de Ace en el culo. Los dos se metieron en la cama y hablaron un rato también de porque Zoro lo había dejado en medio del beso y algunas chorradas más hasta que los dos se durmieron…
