Disclaimer: algunos personajes y lugares pertenecen a JK Rowling y la Warner, la idea del fiction es MIA…y pobre de aquel que la intente plagiar.
Advertencias: Contenido Slash de principio a fin. Y más adelante Rating MA (sexo explicito, a mi manera ;)).
Serie de viñetas Drarry basadas en el universo de mi long Fic: I.D.F, puede contener Spoilers, pero son eventos previos a la historia. Aun así deben leer bajo su propio riesgo, advierto que todas las referencias a personajes y datos cronológicos son referentes a I.D.F no a los libros ni películas. Todas las diferencias que pudiese haber entre lo planteado en I.D.F con el esquema temporal (fechas, años, edades de los personajes, etc.) son ediciones que hago y replanteo a conciencia. Estoy sujeta a errores humanos, recuérdenlo.
"El Sacerdote
-¿A dónde quieres llegar?
El Moribundo
-A probarte que todo puede ser lo que es y lo que no es, sin que ninguna causa sabia y razonable lo conduzca, y que efectos naturales deben tener causas naturales, sin que haya necesidad de suponerle otras antinaturales, como lo sería tu dios, ya que él mismo tendría necesidad de explicación sin suministrar ninguna. Y, por consiguiente, desde que tu dios no es bueno para nada, es perfectamente inútil; y como hay gran probabilidad de que todo lo inútil es nulo y de que todo lo nulo es la nada, así pues, para convencerme de que tu dios es una quimera no tengo necesidad de otro razonamiento fuera del que me suministra la certeza de su inutilidad."
Dialogo entre un sacerdote y un moribundo.
Marques de Sade- 1926
I.D.F -El Origen
Volumen #1 de la serie "Momentos perdidos"
Capitulo #2 Barrera emocional.
Dos meses después…
-¿Potter?- preguntó Draco en voz baja. Estaban en los vestidores del Cuartel de Aurores ya muy pasadas la hora de salida de los Entrenamientos. Ese día, también se habían vistos obligados a quedarse horas extras y Draco odiaba admitir que era por una infracción suya. Por eso estaba allí, observándole con una sensación de culpa y arrepentimiento, dirigiéndole la palabra con algo de preocupación. Éste no lucia muy bien.- ¿Te quedaras otro rato más aquí?- había genuino interés en su voz. Siempre le pareció curioso que Potter se quedara hasta pasadas las 10 de la noche en aquel lugar.
Harry alzó la vista, verde y vidriosa tras las gafas y la posó sobre Draco, escrutándolo. Luego suspiró y se encogió de hombros.
-No hay mucha diferencia entre esto y mi departamento, la verdad…- se volvió a encoger de hombros y se agachó acomodándose con quizás demasiado interés, la horquilla de su zapatilla. Draco gruño para si mismo y se sentó, a regañadientes, junto a él.
-¿Volvieron las pesadillas?- le preguntó y Harry hizo un sonido indescifrable con su garganta. Draco asintió, comprendiendo.
Draco recordaba muy bien como habían comenzado con aquello, con esas conversaciones que sacaban como si fuera veneno de sus venas, las cosas más dolorosas que la guerra les había dejado como recuerdo. Tal vez debería culpar su curiosidad, o sus incansables ansias de molestar al moreno por cualquier cosa, por haberle hecho aquella puya que derivo en la primera de muchas platicas:
"-Luces fatal Potter, y eso en ti es bastante exagerado…- había dicho Draco con voz maliciosa, Harry lo había mirado con el entrecejo fruncido, pero, segundos después su expresión se cubrió de total indolencia y le respondió con antipatía.
-Es normal que luzca fatal cuando llevo tres días sin dormir, Draco, pero gracias por preocuparte. – le respondió el moreno en un gruñido y Draco, en contra de su voluntad se encontró preguntando.
-¿Por qué no puedes dormir Potter? Pensé que te encontrarías en la dicha, ya sabes…cumpliendo tu sueño de ser Auror y todo eso.- Harry frunció más el entrecejo, decididamente molesto, pero, para sorpresa de Draco, le respondió con total sinceridad.
-Es bastante difícil conciliar el sueño cuando te salen niños que murieron por tu culpa a gritarte en ellos, Draco. – le dijo Harry y fue el turno de Draco para fruncir el entrecejo.
-¿Tú culpa?- le preguntó después de un momento, quizás demasiado violentamente. Harry se le enfrentó, plantándose frente a él con los brazos cruzados sobre el pecho en una postura desafiante y Draco se exaspero. ¡El idiota de Potter creía que era su culpa! ¿Cuánto ego o cuanta idiotez se debe tener para pensar así?- ¿En serio crees que todas esas personas que lucharon en Hogwarts lo hicieron "solo por ti"? ¿Qué te crees?- le gritó, comenzando a molestarse sin saber muy bien porque- Las convicciones de esas personas iban mucho más lejos que un niño huérfano con ínfulas de héroe Potter. Tú solo fuiste y eres un símbolo, pero no eres la razón. Nada de eso fue tu culpa, ellos lucharon porque creyeron que así debían hacerlo.- continuo diciéndole, mientras Harry, frente a él le observaba fijamente, descruzando los brazos y bajando la guardia- Tú solo les deshonras pensando que es tu culpa, debilitándote al permitirles entrar en tus sueños para atormentarte. Debes dejarlos libres y continuar luchando. – Harry tragó grueso, con los brazos totalmente distendidos antes de cerrar los ojos por un momento, suspirando y, Draco se fijó que, conteniendo unas lágrimas.
-¿Tu no…-comenzó Harry en voz baja, indeciso. Carraspeó al acomodar sus gafas sobre el puente de su nariz en un gesto nervioso y Draco tuvo que acercarse un paso más hacia él- ¿Tú no crees que fue mí culpa? – Draco dudo varios minutos antes de responder.
-¿Qué más da lo que yo crea? A estas alturas, lo importante es lo que creas tú."
Draco se había sentido, desde ese entonces, incapacitado de evitar estar al pendiente del estado anímico y de salud de Harry James Potter. Draco se encontró observando obsesivamente el rostro de Potter en busca de alguna señal, por mínima que ésta fuera, de insomnio, cansancio o de algún trastorno emocional. Era una obsesión estupida y peligrosa, lo sabía, pero Potter le preocupaba en cierta medida.
Una muy pequeña medida.
Compulsivamente, se preguntaba si Potter estaría durmiendo bien, le observaba entrenar con un ojo crítico, analizando cada movimiento del moreno para deducir si éste estaba bien o no.
Le preocupaba a Draco, si, pero también le molestaba enormemente la actitud de Potter. Y Draco, como sino tuviera más que suficientes preocupaciones en su vida, sentía algún bizarro y extraño placer o satisfacción en hacerle entender a Potter que él no era el centro del Universo, que la Guerra era más que él. Había descubierto que tras las interminables horas de entrenamientos, hechizos y prácticas en El Cuartel, Potter tenía un motivo real para seguir luchando. No estaba simplemente siguiendo su destino preseleccionado de salvarles el culo a todos, estaba allí porque se sentía culpable, estaba allí porque se sentía responsable, y, por sobre todo, estaba allí porque Harry Potter deseaba venganza. Le había sorprendido el descubrir que, después de todo, Harry fuera un humano normal, con sentimientos y obsesiones negativas al igual que todos, al igual que él.
Draco también sentía una extraña satisfacción al incursionarse en los sentimientos del moreno, ya puestos Draco debía admitir eso y debía admitir que, una vez que se lo conocía, Potter (Harry. Éste siempre le decía Draco en lugar de Malfoy ¿Por qué no podía Draco simplemente dejar de llamarlo Potter?) no era tan insoportable como Draco ciegamente había querido creer toda su vida. Para nada.
Fue alarmante por un tiempo el darse cuenta que Potter (Harry) le caía bien, y mucho. Tenían ambiciones compartidas, un humor negro con el que extrañamente coincidían a menudo…era una perturbadora afinidad que no se jactaba de poseer con nadie más.
Aun luchaba contra esa sensación, molestando al moreno cada vez que podía, causándole problemas a ambos.
Pero había días, momentos (como aquel) en los que Draco se arrepentía de su actitud algo auto saboteadora.
Tragó gruesamente, sintiendo el amargo sabor a remordimiento bajar por su garganta.
Suspiró, fijando su vista color plomizo en el hombro de Harry que yacía encorvado a su lado, atando las zapatillas más difíciles de su vida. En un gesto que de verdad no supo de donde demonios había salido, Draco subió su mano y la poso donde seguía fija su vista. Harry se estremeció ante el tacto inofensivo y amistoso para luego, visiblemente, relajarse.
Duraron así hasta que el silencio se hizo incomodo y Draco lo rompió.
-¿Potter?- llamó y Harry alzó la mirada, interrogante.- Eres un idiota- le dijo lentamente con algo de burla que recordaba su lejana época escolar. Harry sonrió instintivamente.- ¿Quieres ir al centro por una cerveza?
Hello gente... Yo sé que esperan una nota de ILSly, pero ella no se ha conectado y me dejo dicho que actualizara este fic hoy. Así que aquí lo tienen. Espero que lo hayan disfrutado^^.
Besos!
RoseBlack-Malfoy (Ceci)
