Disclaimer: algunos personajes y lugares pertenecen a JK Rowling y la Warner, la idea del fiction es MIA…y pobre de aquel que la intente plagiar.

Advertencias: Contenido Slash de principio a fin. Y más adelante Rating MA (sexo explicito, a mi manera ;)).

Serie de viñetas Drarry basadas en el universo de mi long Fic: I.D.F, puede contener Spoilers, pero son eventos previos a la historia. Aun así deben leer bajo su propio riesgo, advierto que todas las referencias a personajes y datos cronológicos son referentes a I.D.F no a los libros ni películas. Todas las diferencias que pudiese haber entre lo planteado en I.D.F con el esquema temporal (fechas, años, edades de los personajes, etc.) son ediciones que hago y replanteo a conciencia. Estoy sujeta a errores humanos, recuérdenlo.

N/A: Capitulo extra corto, ¡no me odien! Ya después se pone más interesante (y más largo), ¡lo juro!

"En la Guerra, como en el Amor; para llegar al objetivo es necesario aproximarse"

I.D.F -El Origen

Volumen #1 de la serie "Momentos perdidos"

Capitulo #4 Determinación

-Granger te gusta.- afirmó Draco cuatro semanas después del infame beso. Harry alzó la vista de su taza de café y lo miró a los ojos durante unos momentos para después bajar la vista de nuevo a la ciudad bajo ellos.

Se encontraban en el penthouse abandonado de un edificio en el centro de Londres cumpliendo con una ronda nocturna de vigilancia preventiva. Habían sido asignados en equipo a juicio y decisión del senil de Wharton quien parecía a un tiempo frustrado y resuelto a que ellos dos trabajaran juntos y se llevaran bien. Draco tenía la bizarra imagen mental de su Entrenador como de un cupido muy crecido, con mala puntería, problemas de visión y totalmente fracasado en su tarea.

Draco se removió en su silla a un lado y una distancia que consideraba prudencial de Harry y bebió de su propio café.

Hacía un frío de los mil demonios, era más de media noche y ya el sueño se colaba entre las capas y capas de cafeína, resistencia y fuerza de voluntad que Draco había tejido en torno a su cerebro. De nuevo, la tentación de una siesta; sobre una de las colchonetas que eran todo el mobiliario del lugar, burbujeó en su interior. Fue entonces cuando buscó desesperadamente un tema de conversación que, contra todo lo que él quería, lo hiciera espantar su sueño al charlar con Harry. Y todo lo que había conjurado su cerebro masoquista y adormecido había sido aquella barbaridad: Granger. Granger y las sospechas cada vez más claras e insistentes a las que Draco trataba de ignorar.

Después del desliz que Draco cometiera aquel fatídico día del beso, éste se había separado lo más posible del moreno y toda la confusión que le causaba.

Lo del beso…había sido totalmente impulsivo, y totalmente adrede. Lo hizo a conciencia porque realmente deseaba (y aun lo hacía) besar los rojos labios de Harry Potter.

Porque, desde que comenzaran con aquella absurda rutina de mejores amigos bebiendo y hablando hasta el puto amanecer, desde que comenzarán a acercarse irremediablemente, Draco se encontró pensando y deseando más y más cosas del moreno, se encontró observando con insistencia sus labios y buscando allí algunas respuestas a su confusos sentimientos.

Porque, él no entendía.

Una cosa era que Harry Potter le cayera bien, que fueran hasta cierto punto algo así como amigos… otra muy, muy diferente era que Draco deseara algo más de su "amigo", y con el "más" no se refería a cosas muy inocentes que digamos. Cuando Harry no le estaba hablando, Draco podía pasarse horas observando sus labios en busca de la verdad universal en ellos, hasta el punto desquiciante de conocerlos a fondo sin siquiera haberlos tocado, de saber cuanto tiempo podían enrojecer tras los momentos en los que su dueño los mordía sumergido en alguna disertación existencial. O saber como sonreían casi minúsculamente, por la comisura derecha justo cuando Draco decía algún comentario sarcástico que Harry no podía ignorar y cayéndole en gracia.

En aquel minúsculo segundo en el que Harry quiso responderle (el día del beso) Draco se espantó, sintió los dedos de Harry rozar su mejilla y todo el tacto le estremeció por completo. Se aterrorizo de lo mucho que aquel tacto lo había hecho sentir. Su corazón se detuvo y todas aquellas sensaciones abrumadoras, incrementadas por el alcohol ingerido le asustaron y fue cuando Draco huyó. Luego, cuando el moreno lo interceptara (tras haberle roto la nariz premeditadamente para quedarse a solas con él) Draco había soltado aquellas palabras ofensivas al sentirse acorralado.

Y se arrepentía, de cada una de ellas.

Desde ese entonces había tratado de bajar la guardia un poco, serenándose y tratando de descifrar que diablos era lo que se gestaba allí, entre Potter y él.

Porque, lo que pasaba y Draco no terminaba de entender era que durante esas largas conversaciones él había recopilado la suficiente información, gestos y señales provenientes de Harry para comenzar a sospechar que éste sentía algún tipo de atracción hacia Granger. Eran pequeñas cosas, sonrisas y suspiros, el brillo en sus ojos. Cosas que lo delataban estrepitosamente y Draco comenzaba a inquietarse por la sensación molesta y dolida que esas sospechas despertaban en su interior.

Además, si; como él creía, Potter gustaba de Granger, ¿Porqué, en nombre de Salazar sacrosanto, Harry le había devuelto (intentado) aquel beso?

Estaba tan confundido…

"Eres un imbecil y un cobarde Malfoy, y lo peor no es eso, sino que también eres un mentiroso"

Eso le había tenido reflexionando y sintiéndose furioso por horas y días enteros.

Draco no era un cobarde. Mentiroso, si, quizás…pero cobarde nunca.

-Hermione es mi mejor amiga, Draco- respondió Harry y Draco volvió su atención a él. Duró unos segundos en silencio, cavilando en aquella respuesta.

-El hecho "de" no implica "que", Harry- aclaró Draco con voz seria y Harry resopló.-Entonces ¿Te gusta?

-¿Por qué te importa?- le preguntó el moreno de mala gana después de un breve silencio y Draco se encontró viendo las luces nocturnas de la ciudad y preguntándoselo a sí mismo. ¿Por qué le importaba?

-¿Por qué no respondes?- contraatacó, evitando responder. Harry alzó ambas piernas, posándolas en el alfeizar de la amplia ventana panorámica frente a ellos. El Big Ben dio las 2:00 Am. -¿Te gusta Granger?- repitió, esta vez, girándose de cuerpo completo hacia Harry quien evitaba a toda costa mirarlo a él.

-Es irrelevante, sigue siendo mi mejor amiga. La respeto.- dijo al fin en un susurro y Draco sintió una indefinición de sensaciones y sentimientos agolpándose en su interior. Las relegó un momento para analizarlas mejor en silencio y a solas.

-Entonces, no lo niegas. Te gusta…- Harry bebió de su café- ¿Y porque no se lo dices?

-¿Tu lo harías? Si fuera, no se…Pansy, ¿Lo harías?- Draco tuvo que hacer esfuerzos enormes para no colocar los ojos en blanco. Un poco de euforia se encendió en su pecho.

Draco se puso de pie en silencio y caminó hasta una de las colchonetas para tomar la primera hora de descanso. Se acostó con las manos tras la cabeza, sin dejar de ver el perfil de Harry contra la oscuridad. Éste estaba a unos 20 metros de él pero Draco sabía que igual pudo escuchar perfectamente cuando le dijo:

-Yo nunca dejo de luchar por quien me gusta…Harry.

N/A: ¡Lo sé! ¡Es corto! Pero juro solemnemente que pronto comenzará a ponerse más interesante ¡Lo juro! No me odien.

Quiero agradecer; ya que no he podido responder, sus comentarios a las hermosas personitas que han comenzado a leer, seguir y agregado a favoritos este fic ^^ no saben lo mucho que eso significa para mi.

Así que muchas gracias a: Rose Black-Malfoy. Tenchi Uchiha DeevYLP y Cary Palacios