Disclaimer: algunos personajes y lugares pertenecen a JK Rowling y la Warner, la idea del fiction es MIA…y pobre de aquel que la intente plagiar.
Advertencias: Contenido Slash de principio a fin. Rating MA (sexo explicito, a mi manera ;)).
Longfic Drarry (porque tiene más de 5 capítulos) basado en el universo de mi long Fic: I.D.F, puede contener Spoilers, pero son eventos previos a la historia. Aun así deben leer bajo su propio riesgo, advierto que todas las referencias a personajes y datos cronológicos son referentes a I.D.F no a los libros ni películas. Todas las diferencias que pudiese haber entre lo planteado en I.D.F con el esquema temporal (fechas, años, edades de los personajes, etc.) son ediciones que hago y replanteo a conciencia. Estoy sujeta a errores humanos, recuérdenlo.
Contenido: 3.145 según el contador de Word. ;)
Dedicatoria: a Cary Palacios. Hermosa lectora de mí amada tierra natal quien sigue todos mis fic. Un abrazote linda ;) y a Sailor mercuri o neptune, para que veas que no soy tan cruel linda ;)
I.D.F -El Origen
Volumen #1 de la serie "Momentos perdidos"
Capitulo #8 Entrega
Draco despertó sobre la mullida superficie de aquel colchón imposiblemente cómodo y con un quejido se dio media vuelta para tratar de seguir durmiendo.
El cuerpo cálido de Harry a su lado lo sacó un poco de su letargo. Abrió los ojos con pesadez y lo observó. El moreno también estaba medio despierto.
-¿No puedes dormir?- le preguntó con voz ronca. Harry negó con la cabeza y Draco se acercó a él.- ¿Qué sucede?
-Solo te miraba soñar, luces tan tranquilo- confesó el moreno algo avergonzado. Draco sonrió, se removió, colocándose cerca de Harry con habilidad, abrazándolo y haciéndolo voltearse para que le diera la espalda, acunándolo con su cuerpo y abriéndose espacio entre sus piernas. Harry suspiró con un escalofrío cuando Draco le habló rozando su cuello.
-Todavía piensas que me iré por la mañana ¿No es así? – le reprendió, comenzando a besarlo en la sensible piel de su espalda, insinuantemente. Harry cerró los ojos y trató de negar.- No iré a ningún lado Harry, puedes estar seguro- le afirmó como la otra vez que estuvieran juntos en el sofá de ese mismo departamento. Draco sintió como el moreno aferraba los dedos entorno a sus manos que mantenían entrelazadas y una sensación calida se extendió por su piel, recordando todo lo que éste le había entregado en las horas pasadas:
Cuando la sofocante sensación de la desaparición se extinguió, Draco percibió una superficie mullida bajo sus brazos con los que había aterrizado al aparecerse y caer hacia delante. Harry, bajo su cuerpo, le observó con los ojos brillantes de deseo. Draco alzó la mirada y recorrió el lugar.
Estaban en el departamento del moreno, sin duda. Por doquier se hallaban esparcidos objetos que gritaban al mundo "pertenezco a Harry Potter" y Draco podía oler su esencia en cada partícula de aquel aire que pareció calarle hasta el último centímetro de su piel, drogándolo.
Era su habitación.
Harry le había dado un pase directo a aquel lugar recóndito y el gesto era en si, abrumador, más la aseveración que éste le hiciera justo antes de desaparecerlos rumbo a su hogar, lo dejaba sin aliento.
Bajó su vista de nuevo a él y lo besó.
Harry suspiró dentro del beso, soltando sus manos de la camisa blanca y fina de Draco y enredando sus dedos en el cabello rubio, acercándolo a su cuerpo, fundiéndolos sobre el colchón. Draco se alzó un poco y comenzó a desvestirlo lentamente, entremezclando besos en la piel de Harry a medida que iba descubriendo cada porción, adorándola como tanto había anhelado en hacer. Harry se deshizo entre sus brazos, gimiendo quedamente y alzando sus caderas tentadoramente hacia arriba, chocando su erección con él.
Draco le tomó las manos y las puso sobre el colchón, dejándolo a su merced mientras hundía sus labios y su lengua en la piel dorada que le era ofrecida y que se estremecía y erizaba a su paso. Harry clamó por él, quedamente.
Tiró de sus pantalones, dejándolo al descubierto plenamente. Draco se levantó y tuvo que morderse el interior de su boca para no jadear desvergonzadamente ante la mera visión a sus ojos.
Su cuerpo era fibroso, torneado y cincelado delicadamente. Perfecto. Con músculos griegos, trabajados y que rogaban por el contacto de su lengua. Aquel sinuoso camino de vello oscuro que nacía en el ombligo y descendía hasta la pelvis donde arrullaba el miembro bello, grueso y orgulloso del hombre que lo esperaba dispuesto. Draco salivó y alzó la vista, clavándola en los ojos esmeraldas.
Harry se azoró pero no desvió la mirada. El rubio se puso de pie frente a él y, sin alejarse, se deshizo suavemente de su propia ropa, dejando que Harry le observara también centímetro a centímetro, disfrutando del gemido lento y ronco que aquellos labios rojos que ya necesitaba volver a besar soltaron al momento que él dejo caer su última prenda sobre la alfombra negra que cubría el suelo.
Su cuerpo temblaba de anticipación. Draco se acercó de nuevo y se hizo lugar entre las piernas de Harry, pero sin lanzarse sobre su cuerpo aun. Se arrodilló allí y las acaricio lentamente, guiando sus manos de arriba abajo.
-¿Alguna vez…?- carraspeó, enrojeciendo. Draco nunca le había preguntado aquello a nadie en su agitada vida sexual porque la verdad, nunca antes le había importado.- ¿Eres…eres virgen, Harry?- dijo al fin en un susurro. Harry, al igual que Draco, sintió su cara arder.
Un rubor bochornoso pero encantador.
-No precisamente…-dijo el moreno con una voz que quiso sonar ligera.
-Con un hombre, Harry- aclaró Draco. Le parecía importante decirlo, aunque a esas alturas fuera obvio. Harry enrojeció aun más y apartó la mirada de Draco. Éste pensó que adoraba la faceta tímida de Harry Potter.
-Si, sé…-respondió el moreno en un titubeo muy nervioso- si soy virgen en eso,…bueno, no exactamente, es que…- Draco alzó una ceja ante su contradicción y Harry se armó de valor.- es que, a veces…cuando, ya sabes…-hizo un gesto rápido con su mano de subir y bajarla, haciendo que Draco comprendiera a que se refería- pues yo…a veces, también…-enmudeció pero aun así Draco no necesito que continuara. Abrió los labios sorprendido y su miembro dio un tirón de interés en el asunto.
Por Salazar bendito, Harry James Potter le había sorprendido y mucho. Jadeó y se lanzó sobre su cuello, marcándolo con besos y mordiscos posesivos, arrasado por un deseo más abrasivo que todo lo anterior. Harry se arqueó contra su cuerpo, friccionándose necesitadamente.
Draco tomó entonces la mano derecha de Harry que lo acariciaba con delicadeza y exigencia a la vez y llevó sus dedos, índice y medio a sus labios, lamiéndolos bajo la mirada hipnotizada del moreno, humedeciéndolos con su saliva y jugando con su lengua entre ellos.
Volvió a hundirse en su cuello entre besos y rogó:
-Hazlo para mi, Harry…- su voz sonaba tan ronca que ardía en la garganta. Estaba a punto de explotar.
Y lo hizo, Draco observo con la boca humedecida como Harry, bajo su atenta y sedienta mirada, llevaba su mano hasta su entrepierna y perdía sus dedos dentro de su cuerpo, primero uno y luego el otro, haciendo gestos placenteros y desbordados, con una entrega total. Preparándose a si mismo para él. Draco pensó que iba a enloquecer.
-Draco…-gimió Harry, con los ojos cerrados y Draco supo que no podría aguantar más que eso. Se acomodó sobre Harry, buscando lentamente de suplir sus dedos con su punzante, dura y larga erección. Sintió la mano del moreno retirarse lentamente mientras él se hacía lugar en su entrada, poco a poco, suavemente.
Harry le dio espacio definitivamente, sujetándose a la sabana blanca perlada que cubría el colchón, haciéndola un nudo entre sus manos. Draco besó su cuello y luego sus labios.
-Mírame- le pidió y Harry ancló sus orbes esmeraldas en él. Draco entró otro poco, abriéndolo, adentrándose en aquel mundo caliente y estrecho. Se contuvo con esfuerzo por no hacerlo deprisa.
-oh…Dios…-gimoteó Harry cuando Draco tomándose de su cadera, se impulsó el último tramo y se detuvo dentro de su cuerpo. Todo, caliente y completo- es tan…-cerró los ojos, arqueando su cuerpo de nuevo.
-Perfecto- culminó Draco y Harry asintió, aun con los ojos cerrados. Draco no se movía, esperaba que Harry se adaptara a él pero le costaba tanto que su cuerpo comenzó a temblar. -¿Harry?- lo llamó y el moreno volvió a abrir sus ojos. El verde tras las gafas algo torcidas estaba completamente oscurecido.- ¿Estas bien?- preguntó.
-Si…- Harry aflojó la tensión en sus manos y las llevo a la espalda del rubio. Draco se retiró un poco para arremeter de nuevo, esta vez un poco más rápido. El moreno gritó y alzó sus caderas, abriendo las piernas. Draco lo miraba desde arriba.- hazlo de nuevo…-le pidió Harry con voz ahogada. Draco volvió a impulsarse dentro de él y Harry volvió a gritar de placer, llevando sus manos en un reflejo hacia su rostro para cubrirlo, tumbando definitivamente las gafas a un lado de su cara. Draco se las retiró y las sostuvo sobre el colchón con una de las propias mientras con la otra sujetaba su cintura para sostenerse. No quería perderse ni un detalle.
Se removió de nuevo y esta vez arremetió rápidamente, con fuerza, con profundidad y no se detuvo. Harry gritó repetidamente, clamando su nombre con cada embestida, guiándolo.
-Eres tan…estrecho- se quejó Draco, completamente extasiado, sintiendo como Harry apretaba en torno a su erección – por Salazar…que…-no podía continuar. Sus palabras se perdían en una nebulosa placentera. Soltó las manos de Harry y le tomo ambas piernas, alzándolas a su alrededor, obligando a Harry a envolverlo con ellas. Buscando entrar más profundo, más adentro.
-Merlín…Draco, voy a…por favor…- pedía Harry con palabras incompletas e incoherentes, tratando de intensificar el contacto de alguna manera. Draco volvió a besarle pero no le tocó como éste rogaba. Soltó una de sus piernas y lo giró un poco sobre el colchón, dejándolo en un ángulo donde, Draco sabía, lo haría enloquecer. Se inclinó sobre Harry y golpeó con precisión en unas cortas y rápidas embestidas. Harry no tardó en rugir y gemir en aprobación- Dios…sigue, Draco…
-Mírame cuando te corras, Harry…quiero ver tus ojos…-pidió Draco, en un gemido totalmente ronco e impulsándose una última vez dentro de Harry antes de que éste abriera los ojos y explotara en un orgasmo ensordecedor.
Draco se embebió del ardor de Harry envolviéndolo, se regocijó en cada gesto, en cada gemido que acompaño el culminar del moreno, arrebatándose con la entrega absoluta de su cuerpo y alma, disfrutando como Harry se dejaba ir de manera absorbente entre sus brazos, cayendo continuamente en un éxtasis interminable, desgarrando su garganta al declarar su placer sin descanso tras los continuos espasmos de su miembro convulso.
Le embistió unas pocas veces más, con movimientos cortos y veloces, jadeando entrecortadamente y sintiendo como su propio placer inundaba sus terminales sensoriales, explotándolas y encegueciéndolo momentáneamente. Matándolo y a la vez haciéndolo revivir. Clavó sus dientes en la piel tersa del hombro de Harry y gimió guturalmente cuando su orgasmo atenazó el poco control que quedaba en su cuerpo a la vez que su simiente bañaba el interior de su amante.
Harry se aferró a él a cada momento, y, aun cuando sus latidos se hubieron regularizado, no le dejó ir. Le apretaba con sus brazos, fundiéndolo en su cuerpo.
Draco se sobrecogió con la sensación abrumadora de necesidad que Harry le transmitía, era algo tan rotundo y tan pleno que se Draco sentía intruso. Él sentía un deseo desenfrenado por el moreno y luego de conocerlo se dio cuenta que también había un sentimiento más profundo naciendo en su interior por el dueño de aquellos ojos esmeraldas.
Pero Harry…Draco intuía, percibía, que Harry sentía eso y mucho más por él. Que lo había estado anhelando desde hace más tiempo, que la inmensidad de sus sentimientos por Draco eran mucho más de un simple deseo carnal que ya habían consumado.
Era algo más y solo ahora exploraría en ello.
Beso su hombro que mostraba la marca de sus dientes y Harry aflojó su agarre, un poco más relajado.
-Si cada vez que me vaya, me vas a recibir así Harry…creo que pasaré más tiempo en el exterior-bromeó Draco quedamente. Harry soltó una risa algo nerviosa, tímida. Draco se intentó remover y el moreno volvió a afianzar su agarre.- Harry…
-Quédate -musitó él, en una voz que apenas era un susurro. Draco cerró los ojos y se dejó caer de nuevo sobre su pecho con un suspiro.
-No pensaba ir a ningún lado- le afirmó tranquilamente. Harry bajo él, se relajó al instante.
Draco humedeció sus labios a espaldas de Harry al recordar con una sensación en extremo placentera toda la experiencia que había vivido con el moreno. Fijó su vista en la marca de la mordida que le había dejado en el hombro al momento de su propio orgasmo y sintió, de nuevo, el fuego despertar y arder en sus entrañas. Se acercó a la mordida y la besó. Harry, aun en sus brazos, se removió y gimió en voz baja.
-Arde…-musitó luego del gemido. Draco sonrió.
-Lo siento- le dijo, sin intensión alguna de lamentarlo. Sintió a Harry sonreír también.
-No dije que me molestara…solo que ardía.- su voz sonó ronca y a Draco le despertó, aun más, la libido. Lamió la marca de sus dientes y Harry gimió de nuevo, esta vez con más profundidad y deseo. Draco rió quedamente y guió su mano derecha directo a la entrepierna de su compañero. Harry se estremeció jadeando quedamente, como saliendo de un letargo y entrando en un limbo. –mmmhm…Draco…-siseó, anhelante y éste se mordió un labio. Harry le parecía tan ardiente, la manera en como lo deseaba despertaba algo desconocido en él, algo posesivo y que nublaba su juicio. Se apretó contra su cuerpo haciéndole sentir al moreno que él también estaba dispuesto y deseándole.- Draco…-volvió a sisear el moreno.
-¿Hummm? –preguntó Draco, comenzando a acariciarle lentamente, palpando su cuerpo con ambas manos, restregándose y abriéndose lugar entre sus piernas y ese cálido lugar que era perfecto para recibirlo. Harry comenzó a jadear constantemente, moviendo sus manos hacia atrás con desespero en busca de tocarle y acariciarle también.
Draco apretó su mano en torno a la erección del moreno y este gimoteó:
-Mierda…Draco…- empujó su cuerpo hacia él. Draco volvió a morder con fuerza su hombro, a unos centímetros de distancia de la mordida anterior al mismo tiempo que arreciaba sus movimientos con la mano en la ya muy despierta erección de Harry, éste gritó con voz ronca y expandió su cuerpo. Draco se restregó contra él, friccionándose para buscar su propio placer mientras gemía sonoramente para Harry.
Harry jadeó, cuando Draco soltó su miembro y llevo sus dedos directo a su entrada, palpándolo con rapidez y haciéndose lugar por entre el rugoso anillo de piel. El moreno se sostuvo con una mano del colchón y con la otra tomó su propia erección masajeándose a un ritmo desenfrenado mientras el rubio lo penetraba con sus dedos, preparándolo.
-Por Salazar…Harry…-susurró Draco cuando sintió sus dedos ser devorados por el cuerpo de Harry, abrazados por su calor. Los movió en círculos y los separó un poco bombeando hacia su interior. Harry temblaba en sus brazos, moviendo su mano con rapidez, complaciéndose y jadeando incontrolablemente. Draco sacó sus dedos de él y tomó la mano de Harry, evitando que éste siguiera tocándose y llevándola hacia su propia erección, haciendo que el moreno mismo le ayudara a guiarse y le adentrarse en su cuerpo.
Draco se hizo un poco hacia atrás para observar como Harry tomaba su miembro y lo llevaba directamente a donde pertenecía, gimiendo con descontrol cuando rozó su entrada con su glande henchido. Draco tomó la cintura de Harry y lo movió hacia atrás, empujándolo contra su cuerpo y penetrándolo largamente hasta tocar el fondo.
Harry lo soltó y gritó su nombre roncamente, hundiendo el rostro en la almohada a su lado.
Comenzó a moverse, con impulsos cortos y rápidos, demasiado cerca del éxtasis como para prepararse mentalmente para ello.
Porque Harry lo enloquecía, sus gritos, su piel, su entrega, sus movimientos, sus ruegos. La manera en como se aferraba a su cuerpo, la manera en como buscaba más, en como clamaba su nombre. Lo enloquecía su rostro completamente ido del placer, con los ojos cerrados y la piel enrojecida, con sus labios húmedos de tanto ser besados y mordidos.
Le enloquecía su ardor. Porque Harry quemaba, quemaba como el mismismo infierno. Sus entrañas estaban carbonizadas por el deseo que se encendía una y otra vez con renovado ímpetu por el moreno, sin saciarse jamás.
Se inclinó hacia adelante, hundiendo el cuerpo de Harry en el colchón y buscando a tientas su erección para acariciarlo y complacerlo. Éste grito y alzó el rostro, buscando aire.
Las sutilezas del primer encuentro habían pasado a la historia. Draco se aferraba al cuerpo de Harry con tanta fuerza que marcaba sus dedos con claridad, lastimándolo un tanto pero a la vez enloqueciéndolo con la firmeza y precisión de sus movimientos.
Draco fijó la vista en la espalda del moreno, hipnotizado con la forma y color de sus músculos claros, humedecidos y brillantes por su propio sudor que caía en gruesas gotas desde su pecho y su frente. Lamió su cuello, intercalando mordidas un tanto bruscas y dominantes, logrando que Harry bajo él soltara un gemido complacido y lleno de ruegos.
El rubio alzó con un movimiento la cadera del moreno y éste se puso de rodillas sobre el colchón, hundiéndolo con el peso de sus cuerpos. Draco se alzó con él, quedando ambos más o menos a la misma altura, con Draco impulsándose con las manos aferradas a las caderas de Harry, con velocidad y fuerza, adentrándose dentro del cuerpo del moreno hasta donde nunca nadie había llegado antes, marcándolo con su piel caliente.
Y Harry gritaba, ahogando su voz en la almohada, gritaba con la voz rota ante cada impulso de Draco que lo quemaba de placer por dentro, que lo destrozaba pero a la vez lo colmaba de una manera tan perfecta…
Draco se movió más rápidamente, con movimientos cortos y gritó el nombre de Harry cuando sintió un nuevo orgasmo golpear desde sus entrañas consumidas en el fuego de aquella pasión desbordada. Harry tomó su erección en su mano derecha, moviéndola con rapidez y pronto le alcanzó, yéndose justos a la misma cúspide.
Cayeron sobre el colchón, segundos después, respirando entrecortadamente. Draco se removió lentamente saliendo del cuerpo del moreno y tomando su varita, que había quedado olvidada bajo la almohada al irse a dormir, los limpió con un hechizo y halo a Harry hasta acomodarlo sobre su cuerpo desnudo y sudado. Harry se dejo hacer y reposó en calma, totalmente extasiado.
-Podría acostumbrarme a esto ¿Sabes?- dijo Draco con voz ronca y Harry le respondió con una risa con su garganta en las mismas condiciones.
El moreno alzó entonces su barbilla y rozo con los vellos salientes el pecho de Draco, rapándolo un poco y causándole cosquillas. Harry le observaba fijamente, con aquella mirada que la noche anterior Draco le dijera que quería descifrar. Aquella mirada profunda que despertaba en él tantas sensaciones y sentimientos.
-Yo…quiero que…-Draco le calló con un beso. No quería que Harry dijera nada. No quería profundizar en lo que estaba sucediendo.
Tenía miedo, de encontrarse ante algo que no podía manejar, algo que no pudiera controlar. Profundizo el beso y subió sus manos para acariciar el cuerpo de Harry, buscando de despertar de nuevo la lujuria que parecía ser inmortal entre ellos.
No paso mucho para que el moreno respondiera positivamente, devolviendo sus caricias y, por esa vez, tomando las riendas de la situación. Haciendo que Draco se entregara como él lo había hecho. En cuerpo y alma.
N/A: HELLO! ¿A que me aman? ¿Verdad? YA se que el capitulo anterior casi me ahorcan, pero miren que hermosa soy que les actualizo dias antes! Que porque? Porque espero que para finales de la semana que viene este actualizando IDF y me gustaría que leyeran un par de capitulos de El Origen, para que entiendan mejor lo que pasará en el nuevo cap…no se si me explico…
XD asi que..¿Que les parecio?
Ya me despido, gracias por sus comentarios, Alerts y constantes Favoritos. En serio, son lo mejor que a una escritora le puede pasar! Los Amooo!
Kisses
IL
PD: en la pagina de IDF fanfic, en Facebook, subire una imagen del capitulo anterior de El Origen, si desean pasar a verla^^
