Habían pasado ya tres meses Sasuke estaba en su oficina después de recibir una llamada de Sakura pidiéndole que fuese por ella estaba segura que el nacimiento de su hija estaba cerca, chasqueó la lengua contrariado recordando nuevamente aquel primer acto extraño...
Había despertó al día siguiente de su cumpleaños una pequeña punzada apareció en su cabeza, seguramente por el alcohol ingerido la noche pasada, al instante se dio cuenta que la ojiluna estaba entre sus brazos la abrazaba por la espalda la miró extrañado deshaciendo su abrazo ¿cómo habían terminado de esa manera? Se cuestionó aún con la resaca, recordaba lo ocurrido la noche anterior pero no recordaba cómo había conseguido abrazarla acunándola en sus brazos afectivamente...
Lanzó aquel recuerdo tratando de apartarlo de su mente, lo sabía Luna le interesaba no estaba seguro a que punto o de qué forma, pero en estos últimos tres meses jugando ese juego estúpido se había acorralado él sólo ¿quién se entretiene todo ese tiempo con una prostituta? pensaba a estas alturas él ya debía haberse saciado de ella inclusive antes del mes siempre había sucedido de aquella manera con sus conquistas, sin embargo con ella su deseo estaba intacto inclusive había aumentado... ya no sólo se trataba de romper esa ternura que irradiaba su juguete, le gustaba verla y estar con ella; no podía engañarse a sí mismo lo sabía aunque su forma de ser no eran propiedades que le hubieran llamado la atención o peor incluso buscase, de alguna manera con ella lo atrapaba, bufó molesto haciendo algún garabato en un documento sin importancia, tenía detener eso él no podía enamorarse de una prostituta y si seguía a su lado sabía que corría peligro, sobre todo por aquello que le estaba despertando, tenía que volver a inicio y ser él sobre todo con ella, quizás por la convivencia había olvidado de que se trataba todo, ella parecía todo menos una puta sobre todo ahora que siempre la veía vestida informal y sus ropas eran casuales, tiernas incluso a veces grandes para su talla.
Al salir del trabajo fue a un bar tomó lo suficiente para que el alcohol se introdujera en sus venas haciéndole perder de cierta manera la cordura, con un solo propósito en mente ser él...
Al llegar a la casa no encontró a la ojiluna, no era la primera vez que sucedía durante esos meses ahí ella de pronto desaparecía sin darle alguna explicación, sabía que volvería, con el tiempo también se dio cuenta de aquello inclusive había llegado a hacer visitas a diferentes horas intentando descubrir si ella salía todo el tiempo que él no estaba en casa, pero habitualmente la encontraba ahí ¿dónde vas Luna? Se cuestionó haciendo una mueca de desagrado aún la noche no caía apenas sería las 5 de la tarde, se paró frente a la ventana pero no la vio.
Se fue a sentarse al sillón y quizás a la media hora ella regresó, esta vez traía un vestido casual, por arriba de la rodilla ahogado color blanco con flores lilas en la parte inferior.
-Estás en casa- La peliazul le dijo un tanto entristecida y preocupada no había tenido un buen día.
A medio día le habían llamado del hospital comunicándole que ya tenían el nuevo estado de salud de Hanabi y los resultados no eran buenos al parecer el cáncer estaba ganando terreno pesé a todos los esfuerzos, prácticamente le habían dado la noticia que su hermanita estaba desahuciada, ella no quería creerlo ambas seguirían luchando no iban a dejarse vencer... ahora veía a Sasuke evidentemente molesto, su mirada tan fija en ella sin pestañear inclusive la incomodaron, se mordió el labio tensa ¿qué podría tener ahora el moreno? Ella no podía pensar ahora en él, sólo quería tirarse en su cama y llorar sacando ese dolor y miedo de su cuerpo.
-¿Dónde estabas perra?- Su cuestionamiento la hizo pasmarse y que el dolor en su pecho se intensificara, hacía tanto tiempo que él no la llamaba de alguna manera ofensiva, demasiado podía sentir el veneno en las palabras del Uchiha.- Se supone que te pago para que me complazcas- Le volvió a decir haciendo que ella saliera de sus pensamientos y le mirase atenta y en cierta manera asustada.
Llevó una de sus blancas manos a la altura de su corazón ¿por qué le dolía tanto que él la tratase así de pronto? Ella sabía eso pero de cierta manera lo había olvidado, él... ella sentía algo por él aún aunque fuese frío y seco, incluso testarudo y arrogante; también solía ser amable sobre todo el último par de meses no es que le hiciera cosas románticas solo la trataba bien, y en sus pláticas podía notar la inteligencia del moreno e incluso había llegado admirar su destreza en los negocios por lo poco que le había contado cuando llegó a llevar trabajo a su casa; sólo tejió alguna loca idea en su cabeza después de todo él había sido su primer hombre ¿y si aquello en realidad se convertía en una historia de amor? Aquella interrogante había tomado fuerza puesto que el azabache se había vuelto tan diferente con ella, tan diferente a la persona que la lastimó aquella primera vez o primeros días, el sexo era abundante y no perdía el toque rudo pero ambos lo disfrutaban, y sólo olvidó tontamente que ella estaba en su vida por un negocio, pero era cierto ¿acaso ese hombre tan atractivo no era el que pagaba la cuenta de Hanabi?
-Y-yo- Tartamudeó por el nerviosismo que le provocó toda aquella situación.
Sin darle tiempo de nada Sasuke se levantó del sillón acercándose a ella amenazadoramente tomó uno de sus delgados y blanquecinos brazos con rudeza y comenzó a caminar de prisa guiándola hacia el comedor sin importarle el tropezón que había dado ante sus actos la puso contra la mesa, Hinata tomó el borde intentando no golpearse, sorprendida y de cierta manera alterada, sin ninguna delicadeza el azabache subió el vestido de la chica hasta la cintura mientras ella intentaba protestar incomoda y asustada pero no hubo mucho por hacer tan pronto como lo había subido le bajo su braga de algodón blanco y casi al instante pudo sentirlo en su interior no pudiendo reprimir un quejido al no estar en absoluto lista para recibirlo.
-Detente por favor- Le suplicó al sentir como le guiaba su cabeza para pegarla contra la mesa con una mano puesta en su nuca, sintió la madera fría en su mejilla y en la otra la mano del Uchiha aplicando presión con toda su mano evitando que ella se moviese, mientras sentía la molestia en su vagina por las embestidas energéticas y dolorosas, sus ojos se humedecieron mientras procesaba todo lo que estaba ocurriendo.
-Tú estás para esto... para esto te pago para cogerte cuando se me dé la gana, como se me antoje, si bien que lo gozas- Le dijo moviéndose bruscamente mientras ella no podía evitar emitir alguno que otro quejido, sus ojos blanquecinos empezaban a humedecerse... todo se había derrumbado ese día... y su maldito cuerpo dándole la razón a ese hombre. -¿Ves cómo te has mojado ya? ¿Tanto me deseas?
Ella no le respondió, en algo tenía razón ese demonio lo deseaba pero no así, no de esa manera donde la hacía sentir tan mal, tan poca cosa y la tomaba con tan poca delicadeza haciendo alarde de la poca moralidad que ella tenía ¿pero él que sabía de sus necesidades? Una lágrima amarga por fin corrió por la mejilla de la Hyuga, Sasuke lo notó sin embargo ante su estado alcoholizado sólo se prendió más haciendo sus movimientos más profundos corriéndose en el interior de la chica que tenía frente a él.
Cuando su consciencia volvió a él se dio cuenta de todo ¿eso podía llamarse violación? Quería disfrazarlo argumentando el dinero que pagaba, salió de la chica reacomodándose su bóxer y pantalón alejándose y subiendo por las escaleras, justo al llegar al último escalón pudo escuchar un sollozó lastimero, se detuvo por inercia dando una leve mirada atrás viendo a la chica hincada en el suelo donde hace unos momentos antes aún había estado parada, sus manos yacían en sus mejillas intentando detener sus lágrimas, emitiendo sollozos ¿por qué le afectaba tanto verla así? Sentía la necesidad de ir a consolarla, disculparse, hacer algo pero sus pies estaban clavados en el suelo y sólo atinó a moverse directo a la habitación.
Se metió en la cama intentado olvidar lográndolo cayendo en un sueño profundo, mientras abajo después de liberar su dolor Hinata secaba sus últimas lágrimas hipando, cuestionándose ¿por qué Sasuke había vuelto a ser ese hombre que había conocido? "Estaba tomando" pensó queriendo alejar de cierta manera el dolor queriendo justificarlo, luego sonrió amargamente recordando las palabras del Uchiha ¿Así que para eso me paga? Se cuestionó asintiendo con su cabeza, él tenía razón suspiró resignada y acongojada ¿cómo podía sentir algo por ese hombre tan déspota y cruel? Se reacomodo su ropa interior sin importarle mucho que se le mojara por los fluidos se fue a sentar en la sala resignada viendo como comenzaban a brillar las estrellas a lo lejos y lo poco que podía percibir desde su ventana sin darse cuenta se quedó dormida, haciéndose un ovillo.
Sasuke abrió los ojos en la oscuridad de la habitación aflojó el nudo de su corbata morada y dirigiendo su mirada hacia donde debía estar la cómoda con el reloj miró la hora 5:02am, llevó un dedo índice a su sien intentando mitigar el dolor que le taladraba la cabeza recordando cómo había acabado ahí, tanteó la cama y no le sorprendió encontrarse sólo, chasqueó la lengua, se levantó y fue al baño a tomarse un analgésico pero no aguantó la curiosidad y se encaminó hasta las escaleras descendiendo dos escalones logrando ubicar a Luna sobre el sillón dormida alumbrada por la luz que se colaba por la ventana de los faroles de la calle.
-Mierda-Susurró, al darse cuenta de la opresión que sentía en su pecho.
Sin pensarlo mucho caminó hacia ella tomándola entre sus brazos seguro aquella rara posición le daría dolor de cuello, Hinata salió de su sueño y muy adormilada se dio cuenta que iba en los brazos de Sasuke rumbo a su habitación, al ser depositada en la cama el cuarto se iluminó por la leve luz de lamparita de noche a lado, Hinata entrecerró los ojos intentando acostumbrarse al abrirlos vio como el Uchiha se quitaba la corbata arrojándola al suelo para después comenzar a desabotonar su camisa blanca mostrando lentamente su cuerpo tan bien trabajado, luego lo observó llevarse las manos al pantalón y cerró los ojos suponiendo que volvería a tomarla, lo sintió recostarse en su lado de la cama y la luz se perdió, estaba ansiosa esperando sus movimientos cuestionándose si serian bruscos nuevamente pero no llegaban, finalmente pudo comenzar a ver un poco dándose cuenta que le daba la espalda ¿no quería sexo? Se mordió el labio aliviada no pudiendo comprender el actuar del moreno.
Ninguno de los dos en realidad pudo dormir pero cuando la primera tenue luz del amanecer se infiltró por la ventana, Sasuke ya había tomado su decisión se giró para verla esa sería sin duda alguna la última vez, pero se encontró con la mirada color luna de la chica, pensaba que ella seguiría dormida así que se sintió incomodo al perderse en sus ojos, esta vez no le sonrío como solía hacerlo era aquella chica con la que empezó todo y tenía bien claro el por qué... lo había estado cavilando él no era el único que había cambiado, ella también de mostrarse incomoda con su presencia y muy seria, poco a poco le había hablado más, siendo como cualquier otra chica interesándose en sus cosas, preocupaciones y demás... incluso podría estar seguro que pasaba de ser sólo un gusto por su persona, quizás la chica albergaba algún sentimiento por él... estaba casi seguro sólo que a comparación de las otras, ella no lo decía seguramente por su "contrato sexual", era tan obvia queriendo complacerlo en todo, cuidándolo y él no quería que le sucediese lo mismo no podía despertar sentimientos por esa mujer, era una prostituta y además de eso estaba Sakura, su hija; eso se acababa antes de que realmente se viera envuelto.
Pero aquello merecía una despedida a la altura, el celular del moreno sonó sin que él le hiciese caso, se acercó a los labios de la chica besándolos diferente no como siempre, sin embargo no se equivocaba estaba rompiendo todo ella no le correspondió de la misma manera era evidente de la superficialidad con la cual le regresaba el beso, besó la mejilla desviándose hacia el cuello de la chica, sintiendo como el cuerpo de ella le respondía estremeciéndose ante su lengua su celular volvió a romper el silencio de la habitación para volver a ser ignorado, llevó una de sus manos hasta el sexo de está comenzando a acariciarle delicadamente buscando esa zona que a ella le producía placer, y la encontró al poco rato pudo notar como ella empezaba a suspirar por sus atenciones coló su mano bajo la braga para tocarla libremente descubriendo que ya la tenía lubricada aún así decidió seguir masturbándola e introducir sus dedos en su cavidad moviéndolos como sólo él sabía, mientras seguía perdido en el cuello, labios y de vez en cuando en los pechos de la ojiperla.
Sin saber cómo Hinata ahora se encontraba desnuda bajo el azabache entregándose al deseo, hace poco tiempo había tenido un orgasmo y ahora él volvía a atacarla con sus labios robándole el oxígeno, no supo en que momento cedió ahora simplemente correspondía a las caricias y tocamientos, buscando ella misma la ansiada penetración para ambos, tras morderle el labio ella pudo sentirlo dentro por fin gimiendo gustosa arqueando su espalda, mientras el profundizaba sus estocadas, ella apretó las sábanas entregándose al deseo mientras con sus piernas buscaba sentirle más, sólo eran movimientos, sonidos pasionales por sus cuerpos, sensaciones, Hinata liberó las sábanas llevando una de sus manos a la nuca del moreno que ahora besaba delicadamente sus labios, la otra la llevó a su espalda para recorrerla, rompió el beso para abalanzarse al cuello del chico y regresarle todos esos besos y lamidas que antes él había depositado en el suyo, la liberación llegó intensa, haciendo que ambos se perdieran por algunos minutos intentando recuperar la respiración, el control de sus cuerpos y pensamientos, el celular sonaba quizás por décima vez siendo ignorado nuevamente.
Finalmente el Uchiha se levantó sin dedicarle alguna mirada o sonrisa de las que ya eran habituales después de sus entregas, Hinata lo miró tomar su ropa y alejarse de la habitación sin saber que sería la última vez que le vería, sin embargo pudo sentir algo extraño notó que él no quiso mirarla ni decirle alguna cosa que pudiera incomodarla o por estilo, él simplemente se había alejado de alguna manera tan fría que la dejaba inquieta, trató de eliminar esos pensamientos, no escuchó el ruido de la ducha después de razonarlo por media hora así que se dio el levantón percatándose que el Uchiha no había tomado un baño, ¿él se había ido al trabajo en ese estado?
Sasuke llegaba a su casa aquella que la pelirosada había elegido para que viviesen, entró desinteresado decidido a quedarse ahí, tomaría un baño y eliminaría cualquier rastro de Luna era momento de sacarla de su vida, al entrar a su habitación encontró a la pelirosada, su vientre era enorme y su cara lucía un tanto desmejorada, vio a su energética suegra ahí con ella, de inmediato su esposa se levantó y caminando fue hacia él para abrazarlo con fuerza.
-Sasuke- Le dijo al notar ese olor lavanda y percatarse que seguramente su marido había estado tomando, él tenía una cara de sorpresa que no pudo ocultar, no podía evitarlo seguramente ella le había estado llamando tan insistentemente mientras lo hacía con Hinata, cerró los ojos frustrado, su maldita mala suerte.
-Sakura- Le saludó- Voy a darme un baño- Estaba impresionado no pudo ni siquiera pensar en fingir alegría de verla.
-¿por qué estuviste tomando? ¿Dónde estabas?
-Me quede dormido en el coche- Le mintió, mientras iba directo al baño sin saludar a su suegra.
En cuanto cerró la puerta, Sakura corrió hacia el mueble donde guardaba sus lociones buscando las de su pareja.
-¿Qué haces Sakura?- Le preguntó su madre al notarla tan alterada, para ella no era nuevo la antipatía que mostraba su yerno, si lo había aceptado era sólo porque sabía bien que tenía dinero, su hija había logrado hacerse medica pero ellos no eran adinerados, había sido un poco de suerte e inteligencia de su ojijade.
-Huele a lavanda, sólo quiero ver si tiene algún perfume o loción, estoy segura que no- La mano de su progenitora detuvo las suyas que buscaban entre las costosas botellas.
-¿Y si no la encuentras qué sucederá?- Los ojos de su hija se humedecieron, era cierto ¿qué pasaría?
-Creo que me engaña mamá-Dijo entre sollozos, su madre la abrazó tiernamente mirando hacia la puerta por la cual había desaparecido el moreno, no le caía del todo bien aquel hombre siempre arrogante y desinteresado pero su hija se había encaprichado con él desde pequeña, le aguanto varias infidelidades, hasta que para su sorpresa misma él le había propuesto matrimonio, incluso lo vio más amable y atento con su hija, pero ahora sólo veía al mismo hombre de siempre.
-¿Por qué?
-Huele a lavanda desde antes de irme... –Dijo entre sollozos.
-Quizás efectivamente cambió su colonia.
Su hija la miró esperanzada.
-Límpiate las lágrimas si sale no le gustara verte así, estas embarazada debes arreglarte lucir linda, y ser una amable y anegada esposa.- Sakura asintió limpiando sus lágrimas.
Pero no le había servido apenas salió el Uchiha del baño se vistió con un traje negro, una camisa roja y una corbata negra con detalles grises, lo vio sacar una colonia que sin duda era la que habitualmente usaba dejando que ese olor tan varonil inundara la habitación, apenas le dedicó una mirada para avisarle que se iría a la empresa.
-Vi que se fue al trabajo- Su madre entrando a su habitación le decía, ella asintió triste sin decirle más.
-Ayudaré llevando la ropa sucia al cuarto de lavado- Le dijo adentrándose al baño.
-No es necesario mamá ya lo hará la servidumbre- Le dijo la pelirosada abrazando su almohada mientras descansaba recostada en esa enorme cama.
-No me cuesta nada-Le dijo la mujer mayor desde el baño, sentándose en cuclillas inspeccionando las prendas de su yerno confirmando las sospechas de su hija, aquella ropa interior tenía olor a fluidos vaginales y evidentemente de semen, torció la boca molesta, acercando su camisa encontrando un olor dulzón proveniente seguramente de algún suavitel barato, y efectivamente olía a lavada.
Hizo bolita toda la ropa llevándola abajo aventándola molesta al cesto de ropa sucia vacío arqueó su ceja ¿acaso ni siquiera vivía ahí? ¿Cómo se atrevía a volverle a hacer eso a su hija? Sobre todo ahora que lo haría padre no iba a dejar que la lastimase ellos iban a hablar muy claro.
Sasuke llegó a su oficina un tanto fastidiado, estaba sintiéndose algo extraño por la decisión que había tomado sobre Luna y ver a Sakura de regresó le molestaba además con su suegra que solía ser bastante molesta, miró sus papeles buscando la mejor idea para la propaganda que tenía que aprobar, ninguna le satisfacía del todo sonrío al recordar las ideas que Luna le había dado ¿cómo ella tenía esos conocimientos? No pudo evitar pensarlo "no tiene por qué darse cuenta" pensó al decidir anotar sus ideas en una hoja para que las enviaran al departamento de publicidad y se basaran en ellas.
Hinata comenzó a poner en orden la casa, puso sábanas limpias e inclusive decidió hacer onigiris con jitomate, iban a ser las tres de la tarde miraba su celular con insistencia tratando de tomar fuerzas. Sasuke se encontraba en un lujoso restaurante con su esposa y suegra, no quería estar ahí pero tenía claro que si no lo hacía aquellas dos mujeres lo iban a tener loco, les entregaron algunos platillos y su celular anunció un mensaje, juntó las cejas al leer el nombre de luna como emisor sin que las mujeres dejaran de verlo viendo en cierta forma la sorpresa que expresaba el moreno en su rostro mientras lo leía "¿puedes venir a comer? He hecho algo especial"
-¿quién es Sasuke?- Sakura le cuestionó al ver que seguía viendo la pantalla de su celular, él despegó sus orbes negras para posarlas en su esposa bloqueo su celular guardando en la bolsa de su pantalón.
-No es importante- Dijo seco poniendo atención en su comida, Sakura sonrío satisfecha comenzando a comer también pero la progenitora de ésta tenía un mal presentimiento.
Había pasado una hora desde que le envío aquel mensaje al moreno sin obtener ninguna respuesta, suspiró entristecida comenzando a comer había perdido las esperanzas de que éste llegase a comer con ella quizás había ido demasiado lejos... sin embargo aquella opresión en su pecho no tenía comparación con aquella que sintió en la madrugada después de rendirse y aceptar que él no llegaría a dormir a su lado, impidiendo que pudiera dormir... el día siguiente tenía esperanzas pero tampoco llegó... al tercer día ella ya mostraba evidentes marcas del insomnio ¿cómo se había acostumbrado a dormir con ese hombre? ¿Por qué ahora no podía dormir si él no estaba? Dormía durante el día reponiendo su sueño, le era imposible no sentirse vacía quería marcarle pero no se atrevía fue hasta una madrugada después de casi una semana donde su dedo presionó sin quererlo emitiendo la llamada mientras ella distraída veía sin recapacitar la pantalla de su celular.
Sasuke despertó escuchando su celular que descansaba en la mesita de noche de su lado, Sakura también abrió sus orbes jades extrañada tratando de entender qué sucedía. La mano del Uchiha atraía el celular hacía él un tanto molesto al ver el nombre y foto que él mismo había tomado de la chica mientras dormía angelicalmente se sintió ansioso, ¿por qué le llamaba a las 3:48am? Primero porque no tenía el por qué hacerlo, sabía que ella tenía claro en cierta forma su papel, así que contestó la llamada preocupado.
-Bueno- Respondió pensando que la pelirosada seguía dormida, Hinata pensó que había alucinado aquella voz y sonrío- ¿Estás bien?- Cuestionó el moreno intranquilo, mientras Sakura juntaba sus cejas al escucharle su tono preocupado, mientras él se sentaba en el borde de la cama.
Hinata estuvo a punto de responder "no, me haces falta" pero entonces se dio cuenta que no estaba alucinado la voz del azabache, esa salía de su celular ahogó un gritó llevándose una de sus manos a la boca para que aquella que sostenía su celular finalizara la llamada, su quejó por lo tonta que había sido, se mordió el labio inferior esperando no haber sido tan inapropiada y meterse en problemas. Sasuke miró aturdido su celular al darse cuenta que habían cortado la llamada, sin pensarlo regresó la llamada, mientras Sakura lo veía impaciente porque aquella persona no le respondía, a tal grado de volverle a marcar e inclusive caminar hacia el balcón orillando las cortinas como observando la ciudad.
-Mierda- Lo escuchó decir al verlo darse por vencido arrojando el celular por la alfombra en algún lugar.
-¿Pasa algo?- Se atrevió a cuestionarlo.
-No, yo no podía dormir- Al escuchar esa mentira su corazón sufrió un vuelco ¿por qué le mentía? ¿Quién le había llamado para ponerlo así? Él salía de la habitación ahora y ella no se atrevía a confrontarlo.
"Debe ser porque no le respondió" se dijo para tranquilizarse a sí misma mientras sus ojos derramaban un par de lágrimas.
Estaban por cumplirse dos semanas, Hinata no se atrevía a llamarle a Tsunade comentándole lo acontecido pensaba que seguramente él volvería de otra forma ella ya le hubiese llamado para tenerla trabajando en el burdel, pensaba qué podía comer hoy no tenía hambre suspiró pensando que debía ir a comprar anticonceptivos la semana pasada se le habían terminado y por todo lo ocurrido no se había hecho de más, pero si Sasuke volvía ella debía estar lista sonrío al pensar que sería buena idea visitar a Hanabi y así lo haría.
