Disclaimer: algunos personajes y lugares pertenecen a JK Rowling y la Warner, la idea del fiction es MIA…y pobre de aquel que la intente plagiar.
Long fic Drarry basado en el universo de mi long Fic: I.D.F, puede contener Spoilers, pero son eventos previos a la historia. Aun así deben leer bajo su propio riesgo, advierto que todas las referencias a personajes y datos cronológicos son referentes a I.D.F no a los libros ni películas. Todas las diferencias que pudiese haber entre lo planteado en I.D.F con el esquema temporal (fechas, años, edades de los personajes, etc.) son ediciones que hago y replanteo a conciencia. Estoy sujeta a errores humanos, recuérdenlo
Dedicatoria: a mis hermanas, por su apoyo incondicional durante todas las etapas de mi vida. Las amo, a todas y las llevo en corazón, siempre.
Canción recomendada: "TheReason" de Hoobastank al principio, y "Favorite Damn Desease" de Nikelback, al final XD.
Gracias a: Natt por divagar conmigo con estas canciones, por ayudarme a última hora con toda locura que se me ocurre y por estar ahí! Te amo! MUACK, aquí está tu recompensa.
No importa el número de pasos que tenga el camino,
solo puedes dar uno a la vez.
I.D.F -El Origen
Volumen #1 de la serie "Momentos perdidos"
Capitulo final
"Incondicional"
La respiración pausada de Harry sobre su cuello fue lo que lo despertó sobresaltadamente aquella madrugada.
El frío lo golpeó una vez más así que Draco se rebulló entre las sabanas y se amoldó al cuerpo de su amante. Harry lo abrazó y siguió profundamente dormido. Draco, por el contrario, trató de conciliar de nuevo el sueño infructuosamente.
Afuera llovía copiosamente y la noche exterior era la viva imagen de un cuento de terror. Truenos, alarmas de autos y gritos de Muggles por todos lados, neblina fría que no dejaba vislumbrar nada en la oscuridad.
Si le decían a Draco que Jack el Destripador todavía deambulaba por las calles de Londres…en una noche como aquella, él lo hubiera creído. Se sentó sobre la colchoneta y se desperezo.
Quizás era su remordimiento de conciencia, por no estar trabajando como se suponía y en su lugar estar allí acostado con Harry después de follar como dementes durante las primeras horas de su guardia. ¿No se suponía que iban a ser más profesionales?
Claro, el maldito Gryffindor con el que compartía cama no aceptaba un "no" como respuesta y se lo había follado contra la ventana del penthouse mientras la lluvia arreciaba en el exterior.
Y él…no se había quejado mucho la verdad. Bueno…no porque le molestara. Sonrió con una sonrisa que sintió idiota en sus labios y se puso de pie, cubriendo bien a Harry con las sabanas. Alcanzó con una mano sus pantalones y su suéter azul cielo y se vistió. No entendía como Harry nunca tenía frío, era inhumano.
Se acomodó el cabello con un pase de sus dedos largos y caminó con lentitud hasta su silla al otro lado del departamento en penumbras.
Draco se sentía sumamente ansioso, sentía que había comenzado en una nueva etapa en su vida y en su relación con Harry y toda la expectativa ante ese panorama lo aterraba. Draco nunca había sido del tipo que mantiene una relación estable y duradera, pero tampoco es que antes de Harry hubiera estado alguien con quien realmente deseara lograr eso. Antes de Harry era solo sexo vacío en su vida y una que otra relación sostenible durante una o dos semanas…antes de Harry él no se tomaba a nadie en serio, antes de Harry nada le importaba tanto.
Pero entonces llego el moreno, con su calidez, con su fragilidad y su mundo entero quedo de cabeza.
Cuando las dificultades comenzaron a surgir, cuando El Ministro los puso entre la espada y la pared, Draco sintió miedo. Era un miedo inexplicable a estar lejos de Harry, miedo a perderlo por sus idioteces, era un miedo constante a fallar y eso era una mierda. Porque él era Draco Malfoy, esos miedos infantiles no le estaban permitidos. Le habían enseñado que él era la excelencia y por más que ahora repudiara las enseñanzas de su familia, eso era algo de lo que no se podía deshacer, era una parte intrínseca a su personalidad.
Quizás habría aprendido que él no era el centro del Mundo, pero Draco creía que él debía ser el centro del mundo de aquel imbecil Gryffindor que le había robado la voluntad, que le había marcado el alma con sus besos. Draco creía que era su derecho ocupar ese lugar, ser el único en el corazón de Harry Potter.
Era una lucha constante y agotadora, porque él sabía que no ocupaba ese lugar, sabía que la presencia de Granger era una frontera infranqueable para él, porque, por más que Draco quisiera; no podía alejar a Harry de la castaña, no podía impulsarlo a olvidar sus sentimientos por ella porque eso, precisamente, lo habría alejado de él.
Lo único que Draco podía hacer era trabajar para hacerse con el corazón de Harry, aprovechando la distancia física de éste con Granger y jugar todas sus cartas en lo que ellos tenían.
Durante el tiempo que tenían juntos, Draco se fijó en que sus sentimientos por Harry habían evolucionado en su cuerpo y mente de una manera toxica, como una enfermedad, un hongo, un virus, apoderándose de todo lo que él era hasta el punto de no saber que hacer si Harry no le correspondía su amor. Era un sentimiento odioso, ese el de estar enamorado. Un sentimiento que generaba una dependencia emocional que él no había sentido antes, una dependencia que se cuela en tu ser de manera imperceptible y que no notas hasta que sientes ese miedo insoportable a la mera posibilidad de la lejanía de la persona a la que amas. Draco se sorprendió pensando en Harry a futuro, se sorprendió deseando su felicidad por encima de la suya, se sorprendió dejando la parte egoísta inherente a su ser por Harry, impulsándolo a confesar sus sentimientos con Granger, para que así dejara de sufrir ese sinamor cobarde e ilógico.
-Deberías hablar con ella ¿Sabes? – comentó Draco, imitando perfectamente un tono despreocupado. Dentro de él había una tormenta de sentimientos encontrados mientras observaba como Harry le redactaba una carta en respuesta a Granger quien le había enviado una muy temprano en la mañana (la odiosa lechuza de mierda había irrumpido en su sesión matutina de sexo) colocando una cara de enamorado que él jamás había logrado en el moreno. Draco frunció el ceño con molestia y apartó su mirada. No podía seguir viendo a Harry con esa expresión embelezada.
-¿Sobre qué, Draco? Le estoy sugiriendo que redoble la seguridad del castillo y que quizás sea prudente cancelar las visitas a Hosmedage en lo que queda de año escolar…por seguridad. También la pongo al día sobre los ataques que hemos interceptado esta semana, quiero que esté alerta…Hogwarts es un puesto de avanzada que no podemos permitirnos perder, es un blanco fácil, un objetivo punible y ¿Quién mejor que Hermione para resguardarlo? –Harry cerró y selló el pergamino antes de alzar la vista hacia él. Si el moreno percibió su molestia, no lo demostró. Solo lo observo con una interrogante surgiendo de sus labios- ¿Crees que deberíamos enviar más Aurores? Hay un escuadrón recién graduado que quizás…está este tal Kavner…
Draco bufó e hizo un gesto de desdén con la mano.
-No me refería a eso, Hogwarts está lo suficientemente seguro…me refería a hablar con ella sobre ti, Harry –le aclaro, exasperándose. Harry rehuyo a su mirada y selló la carta con un pase de varita. Draco se puso de pie y plantó ambas manos sobre la mesa del comedor, obligándolo a mirarlo de frente. Había dolor, miedo y tristeza en esa mirada y también algo de aprensión - ¿Hasta cuando pretendes estar así, callando lo que sientes y piensas? ¡Nadie puede vivir así!
-Draco…no comencemos con eso, ¿Quieres? –musitó el moreno, tratando de mantener la calma. Draco lo observó unos minutos, con furia.
-Tienes que decírselo, Harry, sino es por ella, ni por ti…-susurró y la mirada de Harry se humedeció.- hazlo por mi.
-¿Qué ganas tu con esto? –Draco se alzó y se mezo el cabello con desesperación.
-¡Nada! ¿ok? No gano nada…estoy harto de verte así, Harry. Tienes que decirle.- declaró, molesto. ¿Es que el idiota no lo veía? ¿No veía cuanto sufría él por mirarlo así de enamorado y triste a la vez? A Draco todo aquello lo mataba lentamente…
-No lo haré, no necesito saber que piensa ella Draco. No servirá de nada.- Draco lo fulminó con la mirada pero esta vez, Harry se la sostuvo.
-¿Por qué? ¿Por qué dices que no servirá de nada? –le escupió y Harry se puso en pie, sin responderle. Draco se tomó a mal aquella actitud y musitó con algo de rabia.- Creía que los Gryffindors eran valientes, Harry.-el moreno le enfrentó la mirada pero no le replicó. Draco observó como éste tomaba aire con un suspiro y le musitaba lentamente, inclinándose hacía él por sobre la mesa que los separaba.
-No servirá de nada, porque en este momento, en esté instante lo único que me importa es que estoy contigo, Draco.
Draco no encontró argumento para replicar eso.
Y tampoco lo hacía ahora, varios días después, con un traslador con destino a Japón con fecha para dentro de dos días y con el cuerpo desnudo y durmiente de Harry a un par de metros y el suyo propio con marcas de besos y mordiscos por todos lados.
No, realmente no tenía replica a eso.
Lo único que Draco tenía seguro era que sus sentimientos hacia Harry, aunque no estaban expresados verbalmente, estaban muy definidos y él los había demostrado una y otra vez. Él amaba a aquel Gryffindor idiota, y aunque Harry amaba a alguien más, Draco sentía que había llegado al punto de no importarle (siempre y cuando ella se mantuviera lejos y distante), que podía luchar por obtener ese amor y que aunque no fuera suyo, él estaría ahí, incondicional y junto a Harry, siempre.
Porque Harry era una razón para él, era su razón de ser, de cambiar y Draco se aferraba a el. A esa lucha por su corazón.
Draco suspiró y se estiró sobre la silla.
-No me gusta dormir solo, Draco- le susurró y él se sobresaltó. Estando sumergido en sus pensamientos, Draco no había notado la cercanía del moreno. Harry se hallaba de pie a sus espaldas, sujetando el espaldar de su silla mientras le hablaba al oído.- Odio despertarme y no sentirte desnudo a mí lado…-Draco sintió un escalofrío por toda su espina dorsal.
-Es mi guardia, Harry…no te quería despertar…- Harry mordió el lóbulo de su oreja y él se estremeció de arriba abajo.
-Shh…no me importa. Me desperté y no estabas…y ¿Sabes lo que pensé hacer cuando desperté?- Draco negó- Pensaba sentarme sobre ti y montarte por horas…pensaba en sentirte tan adentro y tan profundo…oh mierda Draco, pero no estabas allí, a mi lado.-
-Harry…-gimió, cuando el moreno acompañó sus palabras deslizando sus manos por su abdomen y colándolas por dentro de su pantalón. Harry le abrió el cierre y soltó un gemido erótico y satisfecho cuando lo tomó entre sus manos.
-Pensé y deseé tanto tenerte dentro de mi, Draco; que cuando vi que no estabas en la cama no pude evitar tocarme…así, tortuoso y lento como te lo hago a ti, con la esperanza de que volvieras pronto y me encontraras listo.- Draco lanzó la cabeza hacia atrás, rendido. Harry lo acariciaba lento, rodeándolo con su mano, aflojando el toque en la base y rozándolo con la punta de sus dedos por toda aquella sensible piel. Jadeó, fuerte.- Pero no volviste y yo deseaba tenerte, Draco…-amenazó, apretando el agarre como castigo, llevándolo al borde y torturándolo. Harry sonrió a su espalda cuando él alzó las caderas, comenzando a desesperarse. Aquel toque fuerte pero lento lo estaba matando.- Entonces mis dedos me abrieron para ti, use dos y maldito seas Draco, no era suficiente…nada lo es…y casi me corro cuando use tres y me preparé para ti…tan, tan preparado…quiero sentarme sobre ti ahora pero…-susurró, enfatizando con una mordida en su cuello, cambiando su tono de voz a uno más firme y demandante, comenzando a acariciarlo con verdadero ritmo y fuerza. Draco; gimiendo un "joder", aferró sus manos a los posabrazos de la silla y estiró, como pudo su cuerpo hacia Harry.- Te has tardado en volver, es más, no ibas a volver…así que, me debato entre calvarte en mi hasta el esófago o doblarte sobre esa silla y follarte con mi lengua hasta que ruegues por más, porque me meta en ti hasta follarte el alma.
Draco gimió con fuerzas y, en un impulso, tomo al moreno por el brazo que lo acariciaba y lo giró hasta tenerlo frente a él, desnudo y dispuesto como tanto había pregonado. Harry le sonreía, satisfecho y con una expresión que era una mezcla de falsa y provocativa inocencia y un hambre depredadora. Draco se humedeció los labios, ansioso y lo haló, guiándolo hasta que Harry se sentó sobre él.
Lento, Harry se movía lento y tortuoso.
Le acarició las piernas y disfrutó de su expresión contraída de placer cuando Draco se perdió dentro de su preparado cuerpo. Harry gemía de alivio, con la satisfacción tatuada en su rostro.
-Mierda…Draco…-jadeó, cuando estuvo todo dentro de su cuerpo, recostando la cabeza en su hombro y respirando con dificultad. Draco había perdido su facultad para hablar, todo él era sensaciones…su cuerpo vibraba intensamente y todo subía para querer explotar pronto allí donde se unía con Harry.- Te sientes tan jodidamente bien…-musitó con voz grave mientras se abrazaba a su cuerpo y comenzaba a moverse lentamente de arriba abajo.
Iba tan lento…
Draco afianzó sus manos a las caderas del moreno y se impulsó hacia arriba, intentando entrar más, más adentro, más profundo, más rápido, más fuerte. Harry le empujó con sus manos contra la silla, y con una sonrisa que no era inocente, continuó llevando su ritmo. Una de sus manos viajo por todo su pecho cubierto y se deslizó bajo su suéter azul para luego subir con la misma diabólica lentitud, delineando sus músculos con la punta de sus dedos, arrancándole escalofríos y gemidos descontrolados.
-Harry…-llamó, suave- tratando de alzar sus caderas y aumentar la velocidad. –Por favor…- rogó, cuando el moreno volvió a controlarlo. Harry se acercó a su oído y se rió.
-No, iremos lento…tan lento como me de la gana…-Draco negó con la cabeza y Harry asintió.- Si, iremos lento. Tienes que pagar cada maldito segundo que me hiciste esperar…
-Maldita sea…-juró, frustrado y excitado a la vez. Draco no entendía como Harry, siendo el pasivo, podía dominarlo de aquella manera, como mierda era capaz de ser agresivo y autoritario. Gimió y se dejó hacer.
Harry se movía con facilidad sobre su cuerpo, llevándolo hasta el límite una y otra vez y sosteniendo su placer en la cima y luego reteniéndolo, negándole el orgasmo con maldad y habilidad. El éxtasis iba y venía, burlándose de él y tentándolo con su promesa de alivio.
Su cuerpo entero estaba receptivo al más mínimo estimulo, ansiando culminar con cualquier ínfimo toque, y Harry, conociéndolo, jugaba con sus puntos débiles, lamiendo su cuello, pellizcando sus tetillas, arañando su espalda y sin dejar de moverse con pausado movimiento, de arriba abajo.
…Su suéter había caído al suelo en algún momento que él se había perdido y ahora su piel estaba a la disposición de Harry quien jugaba con ella con sus labios y sus dedos, dejándola roja y estimulada.
El cuerpo de Harry estaba cubierto por una fina capa de sudor, y su rostro, en cada movimiento, traslucía concentración y placer. El moreno se movió en círculos y gimió con fuerza cuando halló su punto, clavándole las uñas con saña en el pecho.
-Merlín…no aguanto…- jadeó. Draco lo tomó por los hombros y lo movió con fuerza hacia abajo, dándole en donde él sabía que le haría rendirse. Lo haló hacia él fuertemente una, dos y tres veces, impulsándose hacía arriba al unísono.- ahí…Draco…- susurró el moreno, alzando el rostro y mirándolo a los ojos.
Un beso, un choque de labios y ambos estallaron en gemidos mientras sus cuerpos alcanzaban el límite.
Ahogaron sus gritos en los labios del otro, devorándose mientras el culminar los golpeaba por siglos y estallaba en una supernova, una y otra vez, descargándolos en un blanco cegador.
Draco se aferró al cabello y la espalda de Harry mientras éste caía sobre su pecho, agotado. Entre ellos la cálida simiente del moreno marcaba un hito lascivo al encuentro. Harry suspiró con fuerza cuando separó sus labios de él y se recostó de su cuello.
-Por todos los Dioses…Harry…-musitó Draco, sin aliento y deslizando sus manos por la espalda del moreno en una caricia suave. –Eres un jodido pervertido…literalmente.
Harry se rió sobre su cuello y lo ignoró.
Draco, en momentos así, pensaba en que podía vivir toda su vida al lado de aquel puñetero y pervertido Gryffindor y que sería feliz. Harry era alguien con quien no se aburría nunca, alguien con quien podía compartir todas las facetas de su vida…
Sonrió quedamente, apunto de quedarse dormido de nuevo cuando un estallido sonó en el penthaouse y ambos se sobresaltaron. Harry alzó la vista al momento que un sobre azul caía sobre ellos suavemente y el humo de su aparición se desvanecía.
-Draco…-musitó Harry, un tanto nervioso. Ambos sabían muy bien que era aquello: una alerta del Cuartel de Aurores, el color azul indicaba un ataque en el Mundo Muggle.
Draco alzó la mano y tomó el sobre al vuelo mientras Harry, sin levantarse, se enderezaba un poco. Si la alerta les había llegado a ellos, eso indicaba que el ataque les concernía directamente o que ya había causado una victima mortal.
El rubio abrió el sobre y leyó la notificación al tiempo que su rostro se ensombrecía rápidamente.
Ataque de Mortifagos a las 0:38 Am en:
Barn Crescent 12
Stanmore. Londres.
Reino Unido
Dos victimas mortales. Un rehén.
Acudir de inmediato con refuerzos.
Draco alzó la vista hacia Harry y esté leyó el pánico en su mirada. Aquella era la dirección de los padres de Granger, Draco la conocía bien pues Harry se la había mencionado más de mil veces. Empalideció mientras Harry le quitaba el sobre y leía.
-Harry- llamó, mientras los ojos del Jefe de Aurores se deslizaban por la alerta.
-Hermione…- dijo él, con miedo y dolor. Draco lo tomó por los hombros y lo zarandeó.
-Vístete, tenemos que ir.- Harry asintió, se puso de pie mientras el rubio murmuraba y los limpiaba con un hechizo.
En aquel momento lo único que le importaba era llegar pronto hasta la casa de los padres de Granger y cerciorarse que la mujer estuviera con vida. Maldijo mentalmente mientras recogía su suéter y se lo pasaba por el cuello. A su espalda, Harry se vestía en silencio.
Se volteó y ambos se miraron. Un muro invisible se había alzado de pronto entre ellos. Era como si temieran descubrir lo que había justo al frente de sus hombros.
Draco se armó de valor y dio los pasos que los separaban, acercándose al moreno y tomando su mano. Él estaría con Harry, pasara lo que pasara.
-Draco…- dijo Harry, temblando. Por primera vez el rubio vio miedo en el rostro de Harry Potter, miedo real. -No tienes que venir…-musitó, con duda. Draco le apretó la mano.
-Eres un idiota Harry, claro que iré.- el moreno apretó su mano en respuesta y Draco lo atrajo hacia él, abrazándolo. –Iré contigo a donde sea, Harry, siempre.- le prometió, antes de girarse y desaparecerlos a ambos rumbo a la residencia de los Granger.
N/A:
*IL sale corriendo y gritando "GRACIAS POR LEER, POR EL APOYO INCONDICIONAL Y POR ESPERAR MIS ETERNAS ACTUALIZACIONES LOS AMOO" ….antes de que le griten por cortar el final ahí, esquiva tomates y ataja rosas de quienes la aman y la odian a la vez y les promete una pronta actualización del siguiente "Momentos perdidos" "Fall Sleep"*
Kisses, nos vemos pronto.
IL ;)
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