Sasuke dio el último toque a su pajarita, se vio por ultima vez confirmando que ese caro esmoquin le quedaba bien, al bajar a la sala encontró a ese par de mujeres que últimamente evitaba, Sakura vestía un elegante vestido rojo de noche con finos tirantes con detalles de pedrería que se ataban en su cuello, ajustado realzando su figura... quizás en un tiempo pasado él se hubiera sorprendido de verla puesto que lucía bella, pero ahora verla así no despertaba nada en él, la pelirosada se dio cuenta de aquello al notar su cara tan neutral.

-Debemos irnos, Itachi me envió un mensaje ya salió al salón donde se llevara el banquete. –Al decirlo se dirigió a la puerta, mientras está ultima besaba la frente de su hija que yacía en los brazos de su abuela materna.

La ceremonia de boda de Shikamaru y Temari fue lo previsto al tratarse de esas personalidades de Japón, pero Sasuke se encontraba aburrido viendo entre las mesas intentando evitar la mirada ojijade de su esposa, las sonrisas de su hermano, la mirada fría y desaprobatoria de su padre, agradecía que su madre no le molestara tanto como aquellos. Sin embargo se quedó petrificado al ver entrar al salón a Luna a lado de un payaso que él conocía bien "Rock Lee", era hijo de un actor famoso de artes marciales llamado Maito Gai, un juniorcillo cualquiera pero realmente patético cerró sus orbes no pudiendo creer que para un evento como ese aquel hombre hubiera elegido un traje verde y una camisa y zapatos naranja, "mierda" pensó y al instante volvió a posar sus orbes en Luna lucía verdaderamente hermosa traía un vestido negro con unos tirantes que parecían ser flores unidas, quizás algún tipo de encaje con esa forma, escote de corazón y suelto a la altura de la cintura, además al girarse un poco para caminar a la mesa que tenían designada en ese salón pudo apreciar que su espalda estaba cubierta por un velo del tono del vestido, lucía tan exquisita y bella con ese tono su piel blanca resaltaba más, su cabello estaba atado en un moño y su flequillo junto a unos mechones remarcaban su hermoso rostro que parecía ausente, se veía tan sofisticada con aquel maquillaje ahumado en sus ojos, ese rubor rosado en sus mejillas y ese delicado tono de rosa en sus labios, mierda pensó mientras un sentimiento de rabia quizás impotencia subía por su cuerpo pensando a dónde podía llevarla aquel imbécil en cuánto se retiraran de ahí.

-Sasuke- Su progenitora le llamó, giró para verla sonriente mientras cambiaba su cara haciéndole unas pequeñas muecas que pudo entender quiso salvarlo de su obviedad al mirar a aquella chica sin reparo alguno, sin poder evitarlo se sonrojó bajando la mirada clavándola en la mesa.

Hinata miraba la exquisita cena puesta ante ellos, no conocía a nadie ahí al llegar había echado un leve vistazo tampoco era nuevo ¿cómo iba a conocer a esas personalidades? se mordió el labio un poco nerviosa y miró a su cliente sonriente como siempre él era su primer trabajo después de lo ocurrido con Hanabi y había agradecido que fuera ese pintoresco chico ya que aunque fuera tan excéntrico jamás se sobrepasó con ella, solo le interesaba llevar a una hermosa mujer a los eventos que asistía, agradecía que Tsunade le hubiese proporcionado aquel vestuario toda la gente ahí vestía demasiado elegante, se notaba a kilómetros los costosos vestidos y agradecía no desentonar demasiado, había tenido días muy difíciles se había quedado postrada en su cama alrededor de una semana llorándole a Hanabi, pero aunque quisiese quedarse ahí no podía tenía que liquidar una costosa cuenta que le llevaría quizás más de seis meses y ahora era en lo que se iba a enfocar, tristemente recordó a Sasuke muchas veces deseo estar en sus brazos fuertes, quizás no eran abrazos afectivos pero eran abrazos y había anhelado tanto uno de esa persona, pero el amor no era para ella eso concluyó al notar sólo la ausencia del azabache.

-Luna, esta es una importante boda ¿la novia es hermosa cierto?- La sacó de sus pensamientos al enseñarle a una chica rubia verdaderamente hermosa a lo lejos del brazo de aquel que debía ser el novio, Hinata sonrió viendo el hermoso vestido princesa que portaba.

-Es verdaderamente hermosa- Respondió.

-Lo sé... no acepto salir conmigo, no entiendo el motivo.

-Es obvio- Una voz grave les llegó desde atrás haciendo que ambos voltearan, Hinata vio sorprendida a un chico pelirrojo serio, guapo y con una actitud muy intrigante, Lee sonrío.

-Casi cuñado- Le saludó feliz, ante una atenta mirada fría por parte de éste.

-Deja de decir tonterías o Temari te pateara el trasero- Dijo sin tapujos acercándose demasiado a la cara de Hinata que no tardó en sonrojarse- ¿De dónde la sacaste?

-Es guapa ¿verdad?- Contestó Lee feliz con una enorme sonrisa en sus labios, mientras el pelirrojo no dejaba el contacto visual casi haciendo que su nariz topara con la de Hinata que ya estaba roja.

-Quizás yo también recurra a tus servicios- Dijo seco.

-¡Ey!-Lee alejó al pelirrojo de inmediato- Ella no es así, es buena chica- La defendió.

-¿Enserio? Alguien tan guapa no saldría contigo si no fuera su trabajo, ¿cazafortunas? –Preguntó se segunda hipótesis volviendo a acercarse a Hinata- En ese caso linda yo también tengo mucho dinero ¿no te interesaría considerar tu decisión?- Dijo mirando superior a Lee.

-Deja de decir tonterías Gaara, Luna es buena no la molestes- Hinata agachaba sus orbes apenada y acongojada, mientras Gaara se debatía si creerle aunque debería ser cierto puesto que aquella chica parecía intimidada por su presencia no parecía querer lanzarse encima queriendo ligarlo.

-Lo siento señorita, quizás me equivoque- Dijo antes de alejarse, haciendo que Hinata levantase la mirada para ver la espalda de aquel chico sorprendida de aquella inusual disculpa...

-No le hagas caso Luna, tú no haces nada malo sólo es trabajo, gracias ti la gente como yo podemos tener una adorable compañía- Le dijo Lee mientras le pasaba un brazo por los hombros, ante la atenta mirada de un azabache que había posado su mirada en un intento de echar un leve vistazo para encontrarse a un pelirrojo demasiado cerca de su "juguete sexual", como había decidido apodarla hace tiempo, y ahora aquel maldito abrazo bufó molesto apartando la mirada.

La noche había transcurrido ahora había varias personas bailando enérgicamente en la pista de baile, Hinata se encontraba de pie a un lado del mini bar del salón esperando unas copas de martinis, Lee acababa de ir al baño, miraba el lugar un tanto intrigada y admirando la lujosidad del evento sin saber que en una mesa un moreno tenía fija la mirada en ella.

-Oh, una Hyuga- Dijo Itachi susurrándole a Sasuke en el oído mientras veía como las tres mujeres de su mesa estaban muy entretenidas en una conversación, Sasuke se sobresaltó al darse cuenta que ahora su hermano le había pillado, pensó detenidamente tratando de recordar aquel apellido le sonaba de algún lado.- Es hermosa, gracias hermanito tonto ya encontré quizás a mi futura esposa.- Dijo el mayor mientras se levantaba de su asiento.

-No- Sin darse cuenta elevo más de la cuenta su tono de voz mientras que sus manos tomaron alguna de su hermano, mientras robaba la atención de su padre que les miraba extrañado, las mujeres los vieron pero esos dos peleaban a cada momento por eso mismo volvieron enseguida a su plática.

-¿Qué sucede? –Dijo su progenitor irritado.

-Acabo de ver a tu futura nuera padre- El progenitor de ambos chicos arqueó la ceja intrigado mirando por el lugar, para que después su hijo mayor le señalase a Hinata evidentemente incomoda parada en aquel espacio poco iluminado, Fugaku obsequió una sonrisa satisfecha a Itachi en reconocimiento de que aprobaba aquello.

-Una Hyuga-Dijo el mayor sonriente, satisfecho de la decisión de Itachi.

- Ya suéltame Sasuke-Le dijo.- ¿Qué te pasa?

Esa pregunta fue suficiente para sin ganas soltarle ante la mirada desaprobatoria de su padre por aquella conducta, el azabache lo vio alejarse hacia la ojiperla y finalmente detenerse frente a ella mientras ella reflejaba su evidente sorpresa, "Hyuga" sabía que había escuchado ese apellido, pero ellos se confundían no sabían quién era en verdad esa chica, era una prostituta, su puta de él, su juguetito, sólo de él, bufó molesto irritado de no poder confesar la verdad puesto que tendría que revelar lo que había hecho.

-Hola, Uchiha Itachi- Hinata escuchó las palabras del apuesto joven que se había detenido frente a ella dejando que la sorpresa la tomara ¿tendría algo que ver con Sasuke? Debía ser así ese apellido era poco común y aquella fiesta era tan lujosa, se sonrojó sin poder evitarlo tratando de encontrar de dónde había venido queriendo corroborar su teoría.

-Hy...- Tartamudeó al darse cuenta que iba a decir su nombre real- Luna- finalizó ante una mirada un tanto divertida del mayor que ahora tenía enfrente.

-Bonito nombre, muy propio- Le señaló- Si me permite decírselo es usted muy hermosa y quisiera si es posible conocerla.

-Yo- Dijo apenadísima, mientras la mirada de furia crecía en Sasuke al notarla hecha un manojo de nervios que interpretaba como un gusto hacia su hermano y una complacida mirada de Fugaku.- Ahm...- Intentaba darle una respuesta pero para su alivio Lee arribaba al lugar, ante una sonrisa de Sasuke un tanto suficiente de que aquel payaso como lo denominaba le quitara a su hermano cualquier oportunidad.

-¿Itachi san?- Dijo emocionado el que traía un corte de tazón, haciendo que el mayor lo mirase y le sonriera asintiendo.

- Rock Lee, que gusto verte- Le dijo educadamente el Uchiha esperando que le dijese lo que quisiera y lo dejara a solas con aquella señorita.

-Igualmente- Le dijo sonriente- ¿nos vamos a la mesa? –Le cuestionó a Hinata que de inmediato le asintió intentando evitar cualquier contacto visual con el Uchiha.

-¿Vienen juntos?- Cuestionó incrédulo Itachi.

-Oh si, los presento él es Uchiha Itachi seguro has oído de la corporación Uchiha pues él es dueño y ella es Luna- Se quedó pensativo al no poder dar alguna información- Mi hermosa acompañante-Dijo tratando de llenar aquel vacío.

-Hyuga- Agregó el mayor, Hinata lo miró sorprendida mientras que Sasuke se daba cuenta de aquella reacción podía verla demasiado nerviosa e incluso asustada.

-¿Hyuga?- Le cuestionó Lee, él no conocía su apellido nada de ella así que no pudo evitar su curiosidad Hinata sin ser capaz de mirarles asintió tomando el brazo de aquel que vestía de verde intentando irse de aquel lugar, intentando huir del Uchiha.

Lee le sonrío a Itachi mientras tomaba una copa y le ponía otra a Hinata y se desviaba hacia alguna mesa, el primogénito de los Uchihas no le quedo más que irse a su mesa.

-¿Qué pasó?- Su padre le cuestionó al percatarse de aquel excéntrico se había llevado a la Hyuga.

-Ella viene con él- Su incredulidad era evidente en su voz, mientras Sasuke reía burlón llamando por un momento las miradas de las mujeres.

-Trate de evitarle la pena pero no quisiste escucharme- Dijo satisfecho mientras los masculinos lo miraban fastidiados y las mujeres intrigadas al no entender de que hablaban decidiendo volver a su plática.

-Tu apellido me suena pero no sé de donde-Dijo lee a Hinata.- ¿Él es tu cliente?- Preguntó incrédulo.

Mientras ella negaba con la miraba baja, mientras su acompañante reía jocosamente, restándole importancia.

-No puedes revelarlo ¿cierto? Nunca lo hubiese imaginado...

-No él no- Dijo seca la peliazul tratando de parar a su acompañante- Dándose cuenta por donde iba todo.- Sólo se acercó porque quería conocerme... pero no sé cómo supo mi apellido- Dijo confusa.

Lee la miró notando como había cambiado completamente, desde el inicio la notó triste pero ahora se notaba confusa y muy incómoda por lo que decidió ir a hacer lo que mejor se le daba y ser el alma de la fiesta, y la pista era la mejor forma de demostrarlo.

-Iré a bailar un rato ya vuelvo- Le avisó a la ojiluna a sabiendas que la peliazul no sería la mejor acompañante en estos momentos, mientras esta asentía nerviosa para después volver a ir a la barra a pedir algún trago fuerte pensando que eso la tranquilizaría.

Pero nuevamente se equivocó apenas hubo puesto el vaso vacío sobre la superficie de madera, sintió una mano en su cadera y un perfume conocido colarse por sus fosas nasales, haciendo que su cuerpo se tensara y extrañamente una sensación empezara a hacerse presente en su zona intima. Aquella mano abandonó su cintura para posarse en su muñeca y jalarla haciéndola avanzar hacia los baños, él había aprovechado que su padre y hermano comenzaron a enfrascarse en una plática de negocios y que las mujeres seguía divertidas con sus cuchicheos así que cuando la vio levantarse no lo dudó y después de echar algunas miradas hacia atrás confirmando que no era vigilado llegar hasta ella.

La llevó hasta los baños masculinos, dónde al frente había dos lavamanos con un enorme espejo, de un extremo había tres puertas y justo al frente había una hilera de mingitorios, la condujo hasta la puerta del fondo abriéndola de un solo golpe e introduciéndola a ese lugar donde había un baño negro elegante, un despachador de papel a tono y un espacio un tanto angosto para ambos, cerró la puerta de madera y sin aún darse la vuelta el moreno se quitó el saco del esmoquin colgándolo en el ganchillo en la puerta, mientras ella miraba su espalda y cabello negro aún incrédula, con su sangre corriendo por su cuerpo, la adrenalina la invadió junto con varios sentimientos dentro de ella incapaz de nombrar uno, lo vio darse la vuelta pudiendo captar su rostro serio pero hermoso, mientras que su cara sólo podía revelar cierta sorpresa.

-¿Qué haces aquí?- El cuestionamiento del azabache salió brusco y demandante, poniéndola aún más nerviosa como si de alguna niña se tratase y hubiera hecho alguna travesura.

-Yo, yo vine acompañando a alguien- Finalmente encontró la respuesta aunque batalló al decirla buscando las palabras correctas, dándose cuenta casi al finalizar su frase que no tenía porque explicarse con ese hombre ¿quién era él?- No te importa- Dejó salir de manera segura viendo como la mirada de éste se profundizaba mostrando su descontento por aquello.

-¿Qué harás después te lo llevarás a la cama?- Le cuestionó dando un paso hacia ella por reflejo ella dio uno hacia atrás.

-Eso no te incumbe- Respondió, él le negó con un dedo haciéndola callar dando otros pasos hacia ella mismos que ella siguió topando con la pared detrás de ella sintiendo como su respiración se agitaba.

-No deberías ser tan grosera- Le dijo al estar frente a ella- ¿Qué te parece si yo te doy antes?- Le dijo en su oído, mientras el interior de la chica respondía sin que ella lo quisiese imaginando aquella entrega, movió su cara intentando evitar cualquier contacto visual intentando esconder lo que le sucedía para poder dar una respuesta que fuera adecuada.

-No debería molestarme... y si quiere algo de mí debería sacar su cita ahora estoy ocupada- Dijo en voz baja un tanto insegura, intentando escapar del cautiverio del Uchiha, sin éxito ni siquiera pudo moverlo al haber éste posado sus fuertes brazos en la pared acorralándola.

Casi al instante los brazos del Uchiha se posaron en sus caderas desviándose a su trasero mientras ella peleaba por alejarlo.

-Estoy más que seguro que ya estás mojada esperando mi verga ¿por qué lo niegas? –Le cuestionó mientras aún luchaban, ella por escapar y él por tenerla, aquellas palabras sólo provocaron que ella se lubricara más estaba avergonzada por aquello ¿por qué ese hombre tenía razón? – Esta noche seré el primero en marcarte- Le dijo mientras la besaba violentamente en los labios, los golpecitos en el pecho masculino cesaron para que unas pequeñas manos se posaran en el simplemente.

El beso se rompió y ella quedó frente a la pared con su mejilla recargada sobre esta mientras sentía cómo el Uchiha subía su vestido después de seguramente liberar su erección algún dedo del Uchiha orillo el trozo de tela de aquella tanga negra que traía puesta la ojiluna para después sentirlo en su interior de una sola estocada, una ligera molestia la invadió pero fue más la sensación de calma de tenerlo dentro, llenándola, emitiendo un gemido al instante éste llevo alguna de sus manos a la boca de la chica intentando callarla.

-Alguien acaba de entrar- Le susurro en el oído mientras seguía arremetiendo en su interior.

Hinata podía sentir cómo el moreno se dejaba ir contra ella o debería decir dentro de ella con fuerza calmando esa necesidad, escuchó unos pasos a los lejos comenzar a alejarse y la mano que antes le cubría su boca llegar a uno de sus pechos apretujándolo con fuerza.

-Puedes gemir lo que quieras-Le dijo al sentir como la otra mano masculina le apretaba sus caderas.

Sólo eran sensaciones para ambos, una entrega que ya se necesitaba para ambos después de minutos su culminación fue evidente mientras ella se detenía con ambas manos sobre la pared intentando no caer al suelo por el esfuerzo físico que requirió el reciente orgasmo para ambos, el Uchiha se escondió en el cuello de la chica olisqueando el olor que emanaba dándose cuenta que ya lo extrañaba, extrañaba no sólo los encuentros sexuales también el aroma de la jovencita que respiraba agitadamente frente a él, la abrazó por la cintura sintiendo esa sensación en su pecho aquella que lo hacía sentir vulnerable pero también lleno y definitivamente no le agradaba aquello, así que volvió a utilizar su rudeza esperando romper aquello.

-¿Ves? Te pones tan caliente conmigo ¿alguien más te llena como yo? –Le cuestionó seco.

Hinata cerró sus ojos intentando que aquellas palabras no desataran sus lágrimas, hace un momento se había sentido tan bien por la entrega y sobre todo por aquel abrazo que le llegó por ese abrazo que tanto había anhelado que la consolara... pero ella no era nada más que una vagina para ese hombre, llevó sus blanquecinas manos a las de él alejándolas de su cuerpo rompiendo ese abrazo que había anhelado, moviéndose para sacarlo de su cuerpo para que su vestido cayera cubriéndola nuevamente por la fuerza de la gravedad, él la miró un tanto irritado ya no obtenía palabras dulces de aquella mujer, se había vuelto profesional y ahora sin poder evitarlo se sentía el juguete sexual... ella se portaba como si ya hubiera obtenido lo que quería de él alejándolo.

Así que llevó su mano desabotonando su camisa, ella se dio la vuelta decidida a salir de ahí pero no pudo evitar entreabrir su boca cuando vio lo que hacía el Uchiha, la pajarita estaba colgando a los extremos del cuello del moreno y cada vez mostraba más su cuerpo bien trabajado, bajó la mirada confundida mientras provocaba una sonrisa ladina de él.

-No deberías utilizarme- Dijo tranquilo recuperando la mirada de la chica- ¿piensas irte ahora que has logrado que te cogiera? No me agrada que me utilices y si estas satisfecha es hora de que yo lo éste- Le dijo ante la obvia confusión de la peliazul, colocando con cuidado su camisa en el ganchillo de la puerta sin despegar su oscura mirada de los ojos confundidos.

-Yo no...- Intentó decirle ¿por qué el moreno decía que ella lo utilizaba? Cómo si ella hubiese planeado "provocarlo" para que la llevara ahí y le hiciera aquello, las manos del Uchiha bajo su axila deslizando el cierre de su vestido ante su atenta mirada, sin ser capaz de actuar para negarse aún pasmada de verlo casi desnudo

-Bueno se me antoja sentir tu piel y hacerte sudar- Le dijo mientras le quitaba el vestido y la miraba al instante rompió los pequeños cordones de la tanga, para que nada lo separase de su objetivo.

La besó apasionadamente pero por alguna forma aquel beso se convirtió en un beso simple, ansiado pero de alguna forma tierno incluso las manos de la peliazul descansaban en las mejillas del azabache mismo que tomó el impulso necesario para cargar a la Hyuga frente a él dejando que las piernas de ésta le abrazaran por las caderas, la pegó contra la pared para lograr mantenerla en esa posición mientras sus manos sostenían las nalgas de la chica. Abandonó los labios de Luna para besarle el cuello y conscientemente dejarle alguna marca que fuera visible para el payaso que la esperaba afuera y para aquellos que la mirasen, bajo a sus blancos pechos los lamió, besó y succionó prestando énfasis en los pezones erectos mientras la escuchaba suspirar y claro dejando más marcas en ellos una pequeña venganza.

La penetración llegó al poco tiempo ante un gruñido de él y un gemidito de ella mientras le abrazaba por el cuello, dejándose hacer.

-Vamos nena- Le dijo queriendo escucharla gemir, ya no le importaba si los escuchaban pero sólo recibió atenciones en su cuello por los labios y lengua de la chica, inclusive en su lóbulo de la oreja.

Pronto Hinata intentó silenciar sus gemidos asustada porque los fueran a escuchar a veces con suerte y otras no tanto ante las estocadas que le propiciaba el Uchiha, intentaba besarlo para que la callara pero él no duraba mucho en sus labios al parecer eso lo distraía de sus estocadas, vagaba por el cuello inhalando el perfume masculino y mientras le acariciaba el cuero cabelludo se decidió sabía bien lo que el moreno le había hecho sin embargo por la excitación no lo había detenido, así que se aferró con sus labios al cuello de su acompañante succionando de él esperando lograr su objetivo sin que este se inmutara incluso lo disfrutara, cuando la culminación se hizo presente la sostuvo aún en sus brazos utilizando su resistencia física pero al sentirla regresar la soltó con cuidado colocándola en el suelo, ella aún tenía la respiración agitada y lo miró a la cara dándose cuenta que él la observaba y sin más se recargó en el pecho del moreno aspirando su aroma y pasando sus brazos por la espalda de éste, que si bien se descolocó por aquel acto no pudo evitar la sonrisa ladina que se dibujó en su rostro al darse cuenta que ella seguía sintiendo afecto o cariño por él... sinceramente no quería llamarlo de otra forma, Llevó una de sus manos a las caderas de ella envolviéndola apegándola más a él y otra a su cabeza acariciándola.

Ella se sintió reconfortada, ese abrazo era tan dulce recordaba lo sucedido antes pero quiso olvidarlo disfrutando de ese momento único.

-¿Sasuke estás aquí? –Ambos escucharon la pregunta, esa era la voz de Itachi.

-Sí- Respondió enseguida el moreno.

-Diablos ¿qué te pasó? Tienes a Sakura toda alterada incluso a madre ¿te sientes mal?- Sasuke dibujó una sonrisa burlesca en su cara soltando a la Hyuga alejándose de ella mientras la ojiperla sentía como su pecho empezaba a dolerle.

-Ya voy no molestes-Le respondió.

-Hermanito tonto, no te tardes o te lo haré pagar he soportado a tu molesta esposa por largo rato.- Itachi le dijo al darse cuenta que algo no andaba bien cuestionándose si fingir que se iba o hacerlo en realidad.

El silenció se rompió al escucharse como el papel de baño era rasgado, el moreno limpió los restos de fluidos con él enviándolo luego a la papelera y comenzando a vestir su parte inferior, Hinata miraba cómo aquel azabache subía sus pantalones subiendo el cierre para que se quedaran ahí tomando su camisa colocándosela, un tanto pasmada regresando a la realidad, ella sabía que él tenía dueña, incluso como la veía pero aún así le era incapaz no sentir aquello en su pecho queriendo que él no se alejase. Cuando Sasuke estaba acomodando la camisa en su pantalón se dio cuenta de la actitud de la morena, le hizo sentir un tanto incomodo era obvio la tristeza de ésta.

-¿Quieres que te vista?- Cuestionó intentando romper el silencio alejarla de aquello que estuviera dándole vueltas a su cabeza, viendo como ella le miraba atenta avergonzada, y haciendo que Itachi sonriera ladinamente no se equivocaba su hermano estaba con alguien ahí dentro por aquello lo habían perdido por más de media hora, ¿a quién se tiraría? Se veía venir, claro estaba que al casarse estaba un tanto enamorado de su cuñada pero era evidente que no la amaba y simplemente no quiso entenderlo en aquel momento, sólo se encapricho en hacer algo antes que él.

Hinata negó de inmediato viendo en el suelo su ahora inútil rompita interior movió su mano intentando alcanzar el papel, pero las manos del moreno la detuvieron siendo él quien lo cortase y acercándose a ella empezara a frotarlo a su sexo ante la protesta de ella que sentía los tocamientos en búsqueda de despertar su libido.

-¡Basta!- Dijo tímidamente y completamente roja alejando la mano del Uchiha que emitía una carcajada divertido por las reacciones de la peliazul.

Itachi arqueó una ceja al escucharle reír tan despreocupadamente tenía años que no le escuchaba hacerlo, se llevó dos dedos a la boca pensativo un tanto preocupado ¿quién sería la mujer que tendría ahí dentro? Su voz le había sonado familiar Debía ser alguien de su círculo lo que complicaba las cosas, porque su hermanito tonto siempre terminaba actuando mal por impulsivo, acababa de tener una hija hace poco, tendría que hablar con él seriamente. Decidió alejarse lo suficiente para avisarle a los demás que había dado con él y después regresar a investigar.

La aún colorada Hinata tomó un poco de papel para limpiar completamente sus piernas y posteriormente tomar su vestido que estaba en el suelo cerca de ellos lo colocó con cuidado mientras el Uchiha terminaba de ponerse su saco y trataba de hacer el moño de la pajarita, la peliazul terminó de subir la cremallera tratando de dejar el vestido lo mejor posible para después agarrar aquella ropa interior que había portado del suelo tirándola en el bote de basura, vió a Sasuke dispuesto a irse pero tomó su mano haciendo que este volteara a verla fastidiado.

-No puedes dejarme aquí, necesito revisar mi peinado y nadie puede verme aquí- Dijo con una voz suplicante y asustada, él sonrió maliciosamente.

-¿Qué me darás si cuido tus espaldas?- Ella entornó sus ojos ¿qué podría darle ella a ese hombre que tenía todo?-Bueno ya te buscaré para cobrármelo.- Dijo echando un vistazo.-No hay nadie- Saliendo del baño- ¿Tardaras mucho en peinarte?- Dijo encaminándose a la entrada.

-Yo espero que no- Dijo mientras se apresuraba a hacerlo ante un fastidiado moreno que ahora miraba de afuera a adentro.

A los 10 minutos Hinata hizo un peinando no tan bien hecho como el anterior pero que pudiera dejarla bien parada. Siguiendo al Uchiha saliendo de aquel lugar, sin que él volviese a verla alejándose mientras ella no podía evitar que un leve puchero triste se formara en su cara al verlo dirigirse a una mesa donde había una mujer pelirosada que conocía bien mientras se llevaba una mano entre sus pechos, decidiendo bajar la mirada yendo a la mesa donde debería esperar a su cliente.

Varias miradas del azabache fueron a parar a dónde había logrado ubicar a la peliazul que parecía perdida en algún punto de la mesa en la cual estaba sentada, mirando complacido también que Lee seguía en la pista intentando mostrar "sus mejores pasos de baile" que en realidad eran muy ridículos aunque no gustase del baile era evidente que así era.

Pero conforme las horas avanzaban tuvo que ver furioso como aquel hombre vestido de verde se llevaba a la chica que no había podido dejar de cuidar después de que la viese por culpa de su hermano mayor.

-Vámonos- Rompió el silencio irritado por alguna razón quería salir de ahí queriendo tener una última visión de cómo la ojiluna se marchaba.

-¿Eh?- Sakura de inmediato emitió un tanto desagradada.

-Hijo ¿ya irte de pronto?- Su madre le cuestionó entristecida, pocas ocasiones podían reunirse desde que su marido había decidido dejarle a ambos el liderazgo de los negocios ellos se habían retirado a un lugar lejano y solitario teniendo pocas posibilidades de viajar a la ciudad.

-Si- Titubeo el azabache mirando la cara triste un tanto culpable pero irritado de no poder seguir a la chica que seguramente ya estaría abandonando el estacionamiento, resignado tomó asiento nuevamente su oportunidad se había ido estaba seguro.

Habían pasado tres días desde aquel encuentro clandestino, ahora Hinata se encontraba ya lista en su camerino con un vestido blanco con detalles de encaje incrustado en el pecho ajustado un poco más arriba de media pierna, con mangas ¾ y un escote pronunciado en la espalda dejando ver su hermosa piel blanca y uno más discreto al frente, unos tacones de plataforma dorados que hacían juego con la joyería que se había colocado, se miraba en el espejo un tanto acongojada recordando el último encuentro con Sasuke quería sacarlo de su corazón sobre todo porque no había razones para quererlo él era tan cruel con ella, e inclusive que fuera tan altanero al remarcarle lo que le provocaba en su cuerpo le dejaba ver aun más, y estaba claro lo obvio la forma de tratarla como lo hacía aunque ella vendiera su compañía y a él le hubiese vendido sexo... anhelaba un poco de respeto de su parte sólo pensaba aquello, aunque también sabía que no estaba en posición de exigirlo; además no le había ido bien hoy no había conseguido juntar el dinero suficiente para dar el adelanto al hospital muriéndose de la vergüenza con el doctor que se había responsabilizado de la cuenta del hospital sin embargo él la había tranquilizado al decirle que él no tendría que pagar lo restante lo importante es que ella siguiera depositando y tratar de pagar la deuda para la fecha que le habían dado de plazo.

-Hinata-Shizune entró sonriente dándole un abrazo por la espalda- Te ves guapísima ese corte te queda genial-Le dijo al soltarla observando el pelo azulino de la nombrada a la altura de sus hombros quedándose un tanto sorprendida por aquel cambio un tanto radical en ella, esta le sonrío en agradecimiento mientras jugueteaba con su flequillo para ser de nueva cuenta rodeada por los brazos de la mayor abriendo enormemente sus ojos un tanto contrariada por el afecto recibido- ¡Feliz cumpleaños!

Hinata abrió aún sus orbes blanquecinas por todo lo que había pasado los últimos días e inclusive semanas había olvidado aquella fecha que debía ser importante para ella, sin embargo al instante se dio cuenta que en realidad celebrar un año más de vida no era algo que tuviera que hacer dejándose envolver por los recuerdos la enfermedad de Hanabi, Sasuke apareciendo en su vida, la perdida de Hanabi y ella aún atrapada en ese lugar...

-No me dirás que lo habías olvidado- Le dijo Shizune de manera desaprobatoria para luego ver como la cara de la ojiluna se descomponía- Vamos tenemos que celebrarlo tomaremos unas copas sin que tengas que trabajar- Le dijo mostrándole un sobre-Es mi regalo de cumpleaños y no dejo que no lo aceptes, te va a ayudar.

Hinata lo tomó y al abrirlo encontró varios billetes dentro de inmediato la de la mirada oscura vio sus intenciones de devolvérselo pero la obligó a aceptar aquel regalo que le había hecho con intención de ayudarle a pagar la deuda que tenía en el hospital, quizás no era tanto pero le serviría.

Tsunade se levantó de la mesa que ocupaban Hinata y Shizune en su bar, la ojiluna miró aquel sobre que también le había hecho aceptar un tanto avergonzada miró algunos vasos vacíos de los tragos que las tres habían estado consumiendo.

-Otra ronda- Shizune dijo alto, mientras Hinata le sonreía ya un tanto achispada por el licor que ya había consumido mucho más de aquel que había tomado alguna vez.

Tomó ese trago sin tapujos, Shizune le había convencido de aquella noche olvidar todos sus problemas y disfrutar su cumpleaños.

-¿Qué sucede bonita?- Le preguntó Shizune al verla dejar de sonreír de pronto.

-¿Cómo pude olvidar mi cumpleaños?- Le dijo incrédula- Tantos problemas.

-Si-Le respondió su acompañante- Has enfrentado cosas muy difíciles, ya ni te pregunte ¿qué tal te fue con Sasuke? Fue raro eso de que te contratara de tiempo completo...

La ojiluna guardó silencio recordando aquello, sus días buenos y malos a lado de él para fijar sus orbes blanquecinas en las oscuras frente a ella y avivada por el alcohol se confesó sin tapujos.

-Me enamore de él- Dijo emitiendo una sonrisa que parecía ser divertida pero mezclada con la amargura del hecho, la mujer que tenía frente a ella escupió el trago que estaba a punto de pasarse.

-¿Qué? –Le cuestionó sorprendida mirando a todos lados esperando que su jefa estuviera muy lejos para no escuchar aquella revelación, Hinata se encogió de hombros.

-No sé... él es muy malo no deja de decirme que soy una prostituta... pero en el tiempo que estuvo en el departamento... con el tiempo fue más amable, me gustaba escuchar su voz, sus problemas, es muy inteligente ¿sabes? –Dijo pensativa recordando mientras su acompañante no daba crédito a lo escuchado- Además aunque al inicio fue muy brusco haciéndolo, también con el tiempo fue más agradable como él suele decir le gusta el sexo rudo, pero al inicio fue tan difícil porque yo no le quería y él no tuvo paciencia iba a eso... simplemente no puedo pararlo aunque me sienta indignada yo también le deseo, por eso termino cediendo dejándolo que me lo haga aunque ya haya finalizado su trato- Dijo la ojiluna.

-¿lo has seguido viendo? –Le preguntó incrédula, la peliazul arrastraba las palabras y ya no sabía si decía las cosas correctas.

-Lo vi algunas veces... la última fue hace tres días, tuvimos sexo en un baño... él fue quién me hizo esto- Dijo al mostrar la marca morada en su cuello.

-¡¿Qué?!-No se hizo esperar la pregunta.

-Me lo encontré en un evento al cual fui con Lee-Dijo pensativa, mientras la morena no daba crédito llevándose las manos a la boca sorprendida.

-Me llevó a los baños de los hombres, nos encerramos en uno y lo hicimos dos veces, fue riquísimo- Dijo dejando que los buenos momentos le invadieran.- Pero él se fue como siempre, como si yo no existiese... como si él no me hubiera buscado- Dijo amargamente- Con su esposa.

Shizune la veía escuchando su relato, mordiéndose el labio compadeciendo a la chica que tenía frente a ella creyendo que la mala suerte si podía perseguir a una sola persona.

-Olvida eso Luna-Le dijo- Hoy alégrate es tu noche, anda tomemos otro trago.

Hinata siguió la instrucción de la mayor tomando otros tragos que le sirvieron para anhelar más la presencia del azabache, ella le había festejado ¿por qué él no hacía lo mismo con ella?

-Iré al baño- Le anunció a su acompañante.

Al llegar al lugar sacó su móvil eran las once, aún era su cumpleaños merecía aún un gran regalo pensó.

Sasuke se encontraba en la sala de su casa dejando unos folders después de haber terminado de revisar la información que contenían por aquella razón no pudo escuchar cuando su celular sonó en su habitación donde justamente su esposa y su suegra hablaban de la pequeña Sarada que lucía un poco enferma, el celular empezó a sonar llamando la atención de dos mujeres, Sakura le miró y al instante tomándolo sin poder evitar ver la foto de aquella mujer que le marcaba, su semblante cambio radicalmente en un inicio pensó que sería algo importante de la empresa por ese motivo se vio tentada a gritarle a su marido, sin embargo al ver la foto de una chica angelicalmente dormida no le gusto y le trajo un mal presentimiento, la mayor se acercó de inmediato aunque no reconoció haberla visto antes.

-Contéstale- Le dijo a su hija, mientras esta la miraba extrañada- Quieres averiguar quién es hazlo, no tiene nada de malo.

-Bueno- Sakura de inmediato le obedeció, esperando obtener algunas respuestas.

-¿Sasuke?- Cuestionó confundida la ojiluna alejando el celular confirmando que si le hubiera marcado a la persona deseada, soltando una carcajada al ver que si era el número correcto.- ¿Por qué hablas así? Tu voz es chistosa- Le dijo borracha, mientras Sakura juntaba sus cejas y su mano libre se empuñaba ¿quién era esa mujer que se atrevía a hablarle de esa forma tan inadecuada?

-Pon altavoz-Escuchó a su madre pedirle y le obedeció esperando que ella le ayudara a descifrar aquello.

-Quiero verte- Se escuchó la dulce voz de Hinata en aquella habitación dejando a ambas mujeres sorprendidas y a una un tanto desolada- ven a verme ¿sí?- Escucharon como arrastraba sus palabras.

-Es una mujer borracha- No evitó la mayor decirlo molesta. Hinata escuchó aquello haciendo un puchero.

-No sé quién diablos seas pero no molestes a mi marido zorra- Sakura ya no pudo evitar seguir callada y con aquella frase colgó la llamada.

Sakura derramaba lágrimas tras aquello mientras la mujer mayor al verla así, no pudo evitar consolarla.

-No quiere decir nada... tu marido era un mujeriego quizás fue alguna de sus conquistas pasadas se oía borracha- Ante tal comentario la ojo de jades sonrió esperanzada limpiando sus lágrimas.

-Tienes razón mamá, solo estoy muy sensible con todo el proceso del embarazo me ha alejado tanto de él.

Por su parte Hinata veía frustrada su celular la esposa de Sasuke le había contestado comprendió.

-Bruja- Dijo mirando el celular molesta, quizás celosa resignada.

Ya que Tsunade le había dado el día libre sería mejor irse a casa con ese pensamiento recogió el sobre de la mesa que le había dado la rubia, despidiéndose de la morena yendo a su camerino para recoger su bolso e irse a casa. A punto de salir de su camerino un nuevo pensamiento que la hizo dibujar una sonrisa la motivo a marcarle nuevamente al azabache, que esta vez se encontraba retirándose su corbata en su cuarto, hace unos momentos su suegra había salido llevándose a su pequeña hija por pedido de Sakura que pensaba retomar su vida sexual con su esposo pensando que eso arreglaría los problemas de ambos ella lo miraba sentada en la cama cuando el celular del moreno volvió a sonar, pudó volver a ver la foto de aquella chica pero el Uchiha lo tomó haciendo una mueca mostrando su extrañeza, disipando el miedo que sintió la pelirosa al ver que él respondería.

-Bueno-Lo escuchó decir sin perderlo de vista, Hinata sonrió aún más ampliamente al escuchar su voz.

-Hola guapo-Dijo totalmente desinhibida provocando una sonrisa en la cara del azabache que era presenciada con cara de terror por su esposa.

-¿Qué quieres?- Le respondió seco, pero la ojos de jade podía ver que su cara era distinta bastante relajada y nada molesto. Hinata hizo un puchero al escucharle.

-Siempre grosero señor Uchiha- Dijo volviendo a robar una sonrisa por aquel que la escuchaba y empezaba a darse cuenta del extraño tono de voz de la chica, mientras su esposa se ponía ansiosa al verlo tan relajado y feliz de responder aquella llamada a tan altas horas de la noche, viéndolo darle la espalda alejándose al balcón

-¿Qué pasa?- Escuchó que volvió a cuestionarle mientras veía a su esposo salir del cuarto mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y agudizaba lo más posible su oído sin ser capaz de escuchar nada- ¿Estás bien? –Volvía a escuchar, aquello provocó que levantara su mirada atenta hacia aquella puerta corrediza por la cual había desaparecido.

Hinata sonrió complacida.

-Ven por mí, duerme conmigo ¿sí?- El azabache miró las luces de la ciudad mientras escuchaba a la peliazul sonrío nuevamente al escuchar las peticiones y aquel tonito que empleaba en ellas.

-¿Dónde estás? –Le cuestionó sin pensarlo.

-En Lucky ladies- Respondió la chica.

-Espérame en el estacionamiento, si no estás ahí cuando llegué en 30 minutos no vuelvas a marcarme.- Dijo seco queriendo marcar algunas reglas.

-Te esperare, no tardes.- Escuchó antes de colgar.

Al darse la vuelta y comenzar a caminar casi se topa con su pelirosa esposa.

-¿A quién vas a ver?- No tardó en cuestionarle obviamente molesta, el moreno rodo los ojos y chasqueó la lengua molesto.

-Un amigo necesita una ayuda- Le dijo seco

-¿O una amiga?- Le respondió retadora la ojijade, haciendo que el moreno se tensara pero sin demostrarlo físicamente.

-Piensa lo que quieras entonces, pero voy a ayudar a un amigo Suigetsu se metió en un problema, quizás me tarde sería bueno que no me esperaras despierta- Le anunció depositando un beso en la frente de esta tratando de quitársela de encima.

La pelirosada lo vio alejarse, pensando si aquella mujer tendría que ver algo con Suigetsu pero más calmada al recibir un beso de su amado esposo aún aunque fuera en la frente.

Hinata salió a los 15 minutos de haber hecho la llamada mirado frustrada su celular 11:33 pm, si tardaba demasiado ya no podrían celebrar su cumpleaños se sentó en una jardinera un tanto frustrada, molesta y disfrutando el aire que sin saber empeoraba su estado, justamente a las 11:45pm el auto del azabache llegaba al estacionamiento provocando que Hinata dibujara en su rostro una enorme sonrisa y corriera hacia donde el auto del Uchiha acababa de estacionarse, él bajo intentando ubicarla al instante la vio corriendo peligrosamente en esos tacones preguntándose ¿cómo era capaz de hacerlo? También un tanto sorprendido de lo guapa que lucía, se había cortado el pelo.

Los brazos de la ojiperla se cerraron en torno a su espalda, pudiendo percibir el olor del alcohol mezclado con su característico olor relajante de la peliazul, no se equivocó estaba borracha.

-Hola- le dijo la chica tras tomar sus mejillas y estampar sus labios contra los de él, que sin mucho esfuerzo le devolvió el beso apasionado rompiéndolo al poco tiempo, para acompañarla al asiento del copiloto y asegurarse que subiera.

Al estar en el auto se arrancó sabía a dónde irían, ciertamente le intrigaba porque había tomado si sabía que ella no consumía lo hacía quizás por obligación pero nunca a ese límite, sin embargo no se lo cuestionó la escuchaba parlotear de cosas sin sentido como si había muchas luces, o si las estrellas se veían demasiado bajas, o si aquel árbol era un debilucho, o si los autos se acercaban demasiado a ellos o peor aún si aquel auto rojo le había coqueteado al del él; algunas veces dibujando una sonrisa por las locuras dichas por aquella peliazul que poco a poco parecía irse quedando dormida, podía ver como los ojos de la misma se entrecerraban y abrían de pronto como queriendo luchar de caer en algún sueño profundo después de lo que había bebido, finalmente se estacionó frente a la casa de la peliazul sin darse cuenta que Kiba estaba sentado fuera de su casa fumando un cigarro mismo que había tirado molesto en cuánto vio aquel auto que sabía a quién pertenecía pensando que quizás venía a molestar a su triste vecina, él había llegado a la conclusión que la tristeza de la peliazul se debía a que aquella relación había terminado y aunque no estaba muy lejano de la verdad tampoco estaba en total certeza.

Sasuke descendió del auto apenas hubo caminado un poco para intentar llegar a la otra puerta del auto, Kiba se plantó frente a él mirándolo molesto.

-No sé qué diablos haces pero lárgate- Le dijo tratando de sonar amenazador. Sasuke lo miró altaneramente para después quitarlo de su camino y dirigirse para sorpresa del castaño a la puerta del copiloto, su sorpresa fue mayor cuando vio que sacaba del auto a una Hinata que a su vista no lucía normal, y era cierto ella estaba ensueñada y poco coordinada por aquello el moreno la tomó de la cintura manteniéndola en pie.

-¿Qué te paso?- Cuestionó Kiba enérgico a la chica haciéndola abrir los ojos un tanto extrañada.

-¡Oh Kiba!-Dijo dulce y alegre al verlo.

-¿Qué tienes Hinata?- Le cuestionó, provocando que Sasuke juntara las cejas al escuchar aquel nombre desconocido pero él, al cual Luna parecía inerte y acostumbrada.

-¿Yo?-Cuestionó la chica sonriendo nuevamente- Estoy bien, ¡estoy feliz!- Exclamó arrastrando sus palabras, mientras Sasuke la obligaba a caminar haciéndola tropezar pero deteniéndola evitando que se estampara contra el suelo.

-¡oye ten cuidado!-Le gritó Kiba, mientras las dulces carcajadas de Hinata se escuchaban.

Sasuke comenzaba a irritarse y tomando el bolso de la peliazul comenzó a rebuscar la llave a sabiendas que la chica parecía perder más y más la conciencia.

-¿Qué haces?- Le cuestionó Kiba intentando frenar su trabajo pero demasiado tarde el Uchiha ya tenía la llave en sus manos así que solo arrastró a la ojiluna un poco hasta llevarla a la puerta.

-Eres un cabrón- Eso fue suficiente para que el Uchiha terminara de molestarse sin embargo estaba consciente que si soltaba a la chica para darle un buen golpe en la cara a ese imbécil ella podía caer al suelo, así que uso su autocontrol e introdujo la llave en la cerradura.- No te vas a meter ahí...

-¿Cuál es tu maldito problema?- finalmente contestó el Uchiha molesto. -¿Quién te crees?-

-Es mi vecino- Hinata le respondió divertida al Uchiha sonriéndole cuando él moreno bajo la mirada para verla.

-Hinata, dile que se marche.- La nombrada se carcajeó divertida, haciendo que el mismo Uchiha dibujara una sonrisa ladina mientras el recuerdo de aquel nombre en los libros de economía básica venía a su mente, pensando que quizás era otro nombre de Luna, bastante fuerte para una chica como ella.

-¿No entiendes que el único que sobra eres tú?- Le dijo el Uchiha mirándolo despectivamente, para sin más abrazar a la Hyuga por la cintura y pasmarle un beso apasionado al cual ella respondía dejando a un castaño incómodo decidido a dejárselo claro a ese molesto chico.

Sasuke la encaminó adentro de la casa cerrando la puerta detrás de ellos, Kiba se quedó incomodo imaginando lo que sucedería dentro entre la chica que amaba y aquel hombre que estaba seguro hacía sufrir a esa chica tan dulce, y no estaba lejos su imaginación, apenas estuvieron dentro Sasuke tomó impulso para levantar a la peliazul tomándola por las piernas para sostenerla frente a él mientras su beso subía cada vez más de intensidad y sus lenguas luchaban y se sentían.

La llevó hasta la habitación dejándola en la cama poniéndose encima aún besándola y acariciando las piernas de la chica, desviándose a su cuello repartiendo besos.

-¿Así que también te llamas Hinata?- Ella soltó una risita.

-Es mi nombre-Dijo sin darle alguna explicación más allá, haciendo que el Uchiha pensara que había confirmado su teoría- ¡oh no!- La escucho exclamar mientras se sentaba rompiendo ese contacto que estaban teniendo.

-¿Qué pasa?- Le cuestionó irritado.

-Ya no es mi cumpleaños- Dijo entristecida e inclusive haciendo un puchero- No me felicitaste- Haciendo que este la mirase superfluo.

-¿Era tu cumpleaños?- Le cuestionó.

-Si y quería que estuvieras conmigo- Él sonrío por la añoranza de la chica- Pero ya fue –Dijo triste.

Sasuke levantó el mentón de la chica haciendo que lo mirase.

-Ahora estoy aquí, aún podemos celebrarlo ¿qué quieres de regalo de cumpleaños?- Vio como ella sonrío cuando le hizo el cuestionamiento y de inmediato le respondió.

-Te quiero a ti- Aquello provocó algo dentro de él haciéndolo sentir un poco incómodo, vulnerable pero también satisfecho.

-Me tienes- Le dijo acercándose a los labios rosados de aquella chica que le miraba feliz- Así que cumples 19 ¿eh? –Le dijo depositando besos castos en las mejillas de la chica.

-No- Dijo de inmediato la feliz chica- Cumplo 18, ya soy toda una adulta- Dijo divertida haciendo que él la soltase.

-Debes cumplir 19- Le corrigió seguro mientras ella le movía la cabeza y el fastidiado se decidía a aclararle a su ebria chica todo- Tenías 18 no puedes volver a cumplir 18.

-No tenía 17 cumplí 18- Decía empezando a molestarse la chica- Por fin tengo los 18. –Sasuke fruncía el ceño empezando a creer en ella.

-Tsunade me dijo y tú me dijiste que tenías 18.- Dijo queriendo volver a la información inicial.

-Sí porque si no lo hacía, Tsunade no me hubiera dejado trabajar y yo necesitaba trabajar- Le respondió sin pensarlo tirándose en la cama dejando caer su cabeza en las almohadas.

Sasuke la miraba extrañado chasqueó la lengua indignado, estúpida Tsunade pensó ¿qué había hecho? Era cierto Luna lucía bastante joven ¿cómo la había engañado? No seguramente Tsunade sabía la verdad pero era una vieja avara seguro no le importo total de obtener ganancias... y él estaba en un problema si aquello salía a la luz, respiró tratando de tranquilizarse realmente no había ningún papel que avalara todo lo que había acontecido entre la peliazul y él, solo las transferencias bancarias.

-¿Desde qué edad trabajas para Tsunade? -Le cuestionó mirándola sentado ahí en la cama entre las piernas de la chica buscando alguna manera de contraatacar a la rubia por si acaso había buscado meterlo en algún problema, la ojiluna de inmediato dibujó una sonrisa en su rostro rodando los ojos, haciendo que el moreno se molestase por aquella conducta- Dime-Le urgió.

-Pues hace poco por Hanabi- Él no sabía de qué hablaba la chica pero la veía perderse y ponerse triste.

-¿Cuánto?- Le cuestionó irritado y seco provocando que ésta se sentara de inmediato abrazándolo por el cuello atrayéndolo hacia ella.

-No me hables así- Le suplicó en los labios- Me lastima –Dijo tomando el labio inferior del moreno entre los suyos dándole un delicado beso y succionándolo, haciendo que Sasuke disfrutara de aquella acción pero también sus palabras le calaran sin querer indagar el porqué tomando también las mejillas de la chica profundizando el beso haciéndolo uno demandante que sólo pudo romperse por aquella falta de oxígeno.

Comenzó a quitarle el vestido liberando los pechos tras sacarlo por su cabeza y encontrarse una braga de encaje blanca dibujando una sonrisa ladina.

-Te ves hermosa-Le dijo dándole la vuelta haciendo que se pusiera en cuatro, repartiendo besos en la espalda blanca que tenía ahora bajo él.

De improvisto Hinata rompió aquella postura volviéndose hacia él para comenzar a desabotonarle la camisa recorriendo con sus manos el cuerpo de él para después lanzar por alguna parte de la habitación la prenda recién quitada.

-¿Te gusto eh?- Le cuestionó el moreno al pasar una de sus manos por las mejillas de la chica hasta llevarla y perderla en el cabello azulino, él lo sabía estaba seguro más al verla embelesada, pero quería escucharlo de ella pero obtuvo una sonrisa divertida, mientras ella dirigía sus ahora expertas manos para desabotonar y bajar la cremallera de su pantalón.

En cuánto él se hubo liberado de sus ropas, acercó sus manos hacia los pies de la chica liberándola de aquellas zapatillas arrojándolas al suelo para después sacarle la braga y quedar completamente desnudos metiéndose entre sus piernas volviendo a colar su mano en los cabellos de la chica quedando frente a frente.

-¿Qué quieres?- Le cuestionó sin saber por qué la chica le sonrío de inmediato- Me estas trastornando- Le reveló.

-¿Te vuelves loco?- Cuestionó la chica pensativa, provocando que él arqueara la ceja recordando su estado inconveniente.

-Eres tonta-Le dijo molesto.

-Un poco- Le respondió pasando su mano hasta conseguir llegar a la nuca de éste acercándolo a ella haciendo que sus narices se tocaran- tomando una de las manos del azabache llevándola entre sus pechos- Late por ti- Le dijo- Soy bastante tonta ¿cierto? Tú me gustas... y quiero estar contigo es muy tont...- No terminó la frase los labios del Uchiha sellaron sus vocablos mientras se adentraba en la mojada cavidad vaginal moviéndose enérgicamente dentro de ella.

-No digas estupideces que harán que me aleje de ti- Le dijo al oído con voz entrecortada mientras seguía en su interior intentando llegar lo más profundo que le era posible.

-Ya te has alejado- Respondió enseguida la peliazul- Pero te quiero cerca- Un gemido salió de la boca de la chica evitando que siguiera hablando.

-No puedo estar contigo de esa forma-Le respondió el moreno intentado ser lógico- Sexo es lo único que puedo darte, no eres nadie para mi.-Perdió el contacto de la mano de la chica en su nuca y espalda, siendo consciente de cómo ella escapaba del contacto visual, dejándolo penetrarla pero rompiendo su unión en cierta forma entraba en su angosta entrada pero ella ya no le buscaba, "mierda" pensó.

Atrapo la quijada de Hinata entre sus manos forzándola a darle la cara.

-Eres la persona correcta en el momento incorrecto- Le dijo sin saber por qué, mientras veía los ojos humedecidos de la chica, ya no había felicidad en ella- Me gustas, pero llegaste demasiado tarde- Le dijo mientras se dejó ir en su interior mirándola directamente a esos ojos que le cautivaban.

La madrugada estaba haciéndose presente la tenía envuelta en sus brazos, su cabeza azulada descansaba en su pecho no había podido dormir y aunque sabía que tenía que irse tampoco se atrevía repasando todo aquello que le reveló al follarla, él estaba enamorado de ella... si no era así era lo más cercano, lo sabía; después de todo en cuánto hubo alcanzado su orgasmo ella se soltó a llorar no pudo más que abrazarla atrayéndola a su cuerpo dándole tiernos besos en sus mejillas queriendo pedirle que dejara de hacerlo pero incapaz de decirle algo no quería alimentar sus ilusiones, finalmente ella se había quedado dormida y él no pudo dejarla ahí sola recordando sus palabras "Me lastima" por alguna razón no quería lastimarla, no quería que sintiera eso al despertar sola... sabía que tendría que irse tenía a su bebita y un prestigio, no le convenía un escándalo y ella no era más que una prostituta aunque ahora ya no le pagara por sexo, no cambiaba su pasado.

Antes de darse las seis de la mañana, Hinata salió de su sueño una horrible pulsada llegó a su cabeza detonando un dolor agudo y nauseas.

-¿estás bien?- Le cuestionó el azabache al ver la mueca que puso hace unos momentos, abrió los ojos enfocando al moreno que tenía bajó ella sorprendida no pudiendo recordar cómo habían acabado juntos, incapaz de hacerlo llevándose una mano a la boca intentando mitigar la molestia que ahora sentía.

-Resaca-Dijo burlón el Uchiha- Te la mereces después de ponerte así de borracha- Pudo ver el rubor que se apodero de las mejillas de la chica al mismo tiempo se sentaba sobre la cama.

Sasuke se levantó y comenzó a vestirse ante la mirada de la peliazul que no podía recordar nada pero en cierto modo emocionada de haber pasado la noche con él, cuando terminó de abotonar su camisa sacó su cartera algunos billetes de alta nominación pudo ver la ojiluna entre los largos dedos de su amor, mismos que puso en la mesita de noche mientras la mirada de ésta volvía a humedecerse y él se encaminaba a la puerta cerrándola detrás de él mientras ella se llevaba sus manos a la boca intentando acallar su llanto.

Por la tarde Sasuke caminaba por algún centro comercial llevaba en brazos a su pequeña hija, mientras Sakura prestaba atención a algunas prendas de lencería femenina en una prestigiosa tienda, aburrido de aquello salió de ahí introduciéndose en una tienda que estaba al frente parecía ser de juguetes, joyería y maquillaje, pasó sus orbes oscuras por algunos peluches pensando en su pequeña pero sus ojos se posaron finalmente en la joyería justamente en un collar plateado que tenía varías estrellas y una media luna, como dijes, sonrío ladinamente para después pedírselo a lo encargada del lugar no sin antes pedirle que lo colocara en una cajita de regalo y posteriormente ponerlo en la bolsa de su pantalón.

Hinata se presentó en su trabajo y Shizune corrió a interrogarla en su camerino la cara de frustración no tardó en hacerse presente en la menor, durante el día había recordado ciertas cosas de la noche pasada a Sasuke llevándola a la cama, desvistiéndose y una leve discusión con Kiba pero aquello era borroso y no tenía todo claro no del todo pero ahora ante las palabras de Shizune recordaba que le había marcado; se disculpó con la mayor intentó frenar la conversación y al no poder sólo dio detalles superficiales después de todo ya le había revelado mucho y aquello que guardaba ya lo había revelado.

Al día siguiente quizás a medio día tocaron el timbre de la Hyuga, bajó a abrir aún en pijama para encontrar a un tipo con traje.

-¿Luna? –Cuestionó el chico que traía una tabla y un casco de moto, la curiosidad subió por la chica y nerviosa asintió.- ¿Podría firmarme aquí? Es una entrega-Le dijo mostrándole una pequeña cajita morada con un moño plateado encima, de inmediato lo hizo, para introducirse y tras cerrar la puerta retirar la tapita, encontrando una hojita doblada, al abrirla pudo ver una caligrafía fina que conocía y leer lo siguiente:

Feliz cumpleaños Luna, fue muy placentero poder celebrarlo contigo.

Sonrío levemente estaba convencida de quien se lo había enviado. Miró entusiasmada la cadena para después ponerla en su cuello.

-¿Ya te dio la cadena?- Sakura escuchó el cuestionamiento de su progenitora y negó decepcionada recordando cómo la tarde pasada vio a su marido comprando una hermosa cadena en el centro comercial, él ahora ya había regresado a casa y le había revisado el saco que dejó en la sala, incluso todas partes y no había encontrado nada.

-Creo que no era para mí-Confesó seca, aceptando de mala forma que algo grave ocurriría con su matrimonio.

-¿Para quién más cariño?

-Sé que no era para Sarada, era para una mujer adulta... he buscado por toda la casa y no hay nada.

-Quizás la guarda para alguna ocasión especial- La pelirosa miró a su madre queriendo creer en aquellas palabras, pero algo en su interior le decía que no era así.

Neji miraba por el gran ventanal de su habitación en ese costoso hotel, la ciudad de Japón no dejaba de sorprenderle las personas que esperaba entraron a la habitación los miró y miro a Kakashi cansado.

-Siéntense- Les ordenó el castaño mostrándoles los sillones.-¿Y bien?- Les cuestionó al estar los tres sentados esperando la información para ir a buscar a sus medias hermanas, viendo como la oscuridad amenazaba con apoderarse de la ciudad.

-Iruka- Nombró Kakashi esperando que éste le diera la información a su ahora jefe, el nombrado pasó saliva un tanto nervioso porque aunque el chico frente a él luciera mucho más joven tenía una personalidad intimidante.

-Bueno, Hyuga Hinata se encuentra viviendo en un departamento de la zona sur, aquí está la dirección- Dijo al poner una hoja en la mesa que había frente a él, Neji no se inmutó haciendo obvio su espera por la demás información –Trabaja en un bar que se llama Lucky Ladies, inicialmente entró como dama de compañía- El castaño arqueó una ceja reflejando su incomodidad aquello activo su alerta, mientras que Kakashi miraba extrañado a su ayudante.

-¿Qué?- Finalmente el chico que parecía no inmutarse cuestionó- ¿Es una prostituta?

-No... bueno si-Respondió Iruka nervioso al ver el enfado que el castaño mostraba.

-Explícate- Le ordenó Kakashi también confundido.- ¿Qué hay de la universidad? ¿De aquello que me informaste antes?

-Cuando Hanabi enfermó ella no pudo costear el tratamiento, al parecer ofrecerse como dama de compañía fue lo que encontró para solventar los gastos de la enfermedad de su hermana, sin embargo aún no descifro el por qué y tampoco hay mucha información son rumores que pude escuchar, por la dueña del lugar y un trabajadora muy unida a esta que Hinata estaba con Uchiha Sasuke- Al escuchar este nombre la mirada del Hyuga destelló mostrando su enfado e indignación- Inclusive dejó de presentarse en el lugar y haciendo mis averiguaciones me enteré que él había pagado para tenerla todo el tiempo- Neji miró hacia un lado incrédulo y destilando su molestia- Sin embargo hace tiempo que ha vuelto al lugar inclusive ahora debe estar ahí, regresó poco después del fallecimiento de Hanabi- Al escuchar esto último el castaño poso su mirada en aquel que le daba aquella noticia, quedando pasmado y procesando aquello, si bien no la conocía ni sentía afecto por ella eso le dejaba impactado.

-¿Uchiha Sasuke? ¿Es el de la Corporacion Uchiha's?-Cuestionó razonando todo fríamente.

-Ese es un problema, estoy casi seguro que es así sin embargo no hay nada que lo vincule antes de lograr dar con el domicilio de la señorita, a él no lo he visto y ahora que he vigilado la casa, él no se ha parado ahí además de que ya no solicita los servicios de esta, y no he investigado si él la llevó a algún otro lugar, no tengo evidencia que realmente lo vincule más que rumores.

Neji lo miró expresando la ineptitud que pensaba de aquel hombre.

-Llévame al bar donde se supone que la encontraré- Dijo levantándose seguro.